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viernes, 14 de marzo de 2025

Philip Glass: el genio incomprendido

Mucho más que un minimalista

He de reconocerlo: A mí no me gustaba nada, pero nada, Philip Glass. Durante mucho tiempo fui refractaria a este portento de la música. Sin embargo, hace mucho que cuando lo escucho me quedo colgada de su reiteración, de su sensibilidad, de la huella que ha dejado y me pregunto el porqué de aquella cerrazón por mi parte.

Foto: The Creative Independet

Glass, escuchado a estas horas es un poco como yo, una música recogida sobre sí misma, ensimismada en repeticiones (como los sonsonetes de la vida cotidiana) que se van rompiendo con enorme sutileza, engranándose con otros. Os invito a entrar en ella, como en una cueva, a descubrir cada rincón. Al final, acabaréis saliendo a la luz, como me pasó a mí, o quizás os quedaréis colgados del precipicio. Pero tranquilos; os acabará recogiendo con mucha suavidad. Su efecto balsámico está asegurado.

Todo empezó en 1961 cuando el entonces joven estudiante de la Juilliard School, quedó profundamente impresionado por la obra de Le Monte Young, el primer compositor reconocido como minimalista. Glass no podía imaginar que, junto con Young, Steve Reich y Terry Riley, pasaría a la historia como uno de los cuatro padres fundadores del minimalismo. Cuando en 1966 viaja al norte de la India, las composiciones de Bach y de Beethoven que había aprendido, las cambió  por piezas austeras basadas en ritmos aditivos, propios de la música india y experimental. Escuchemos su el segundo movimiento de su Concierto para violín, una obra maestra tristemente subestimada que une los mundos de la tradición clásica y la vanguardia.

La decisión de romper con lo que había aprendido puso a prueba su pasión por la música porque, debido a una difícil situación económica en la década del 70, tuvo que trabajar como taxista y reparar electrodomésticos mientras componía. Eran melodías repetitivas y complicadas que para él sustentaban un cambio y que lo enfrentaron a un público que parecía no comprenderlo. Tiempo después, en una entrevista, recordó con humor: “Cuando alguien del público se quedaba hasta el final de la presentación, lo invitaba a comer”. Cincuenta años después, el estilo de Glass es tan reconocido, ampliamente interpretado e imitado que es fácil olvidar que una vez se hizo un nombre en el mundo comparativamente esotérico de la ópera contemporánea para convertirse en compositor a tiempo completo. Lo consiguió con “Einstein on the Beach” (1976).

Pero la  verdadrera fama internacional le llegó con la película experimental Koyaanisqatsi dirigida por Godfrey Reggio y producida por Francis Ford Coppola, en 1983. La simplicidad y la armonía consonante de esta obra, lo ubicaron, definitivamente, dentro del movimiento minimalista. 

Desde entonces, ha compuesto unas veinte óperas, ocho sinfonías y numerosos conciertos. “La ópera siempre fue la forma de arte popular de su época”, dice Glass, “así que simplemente he ido pasando de una forma de arte popular a otra”. Aunque si por algo le conoce el gran público, es por sus bandas sonoras para películas como El Show de Truman , Diario de un Escándalo Las Horas, entre otras. 

No vamos a negar ahora que sus composiciones fueron a menudo radicales. Tomemos como ejemplo sus primeros experimentos, como Strung Out (1967): escrita para violín solo amplificado e interpretada a partir de un manuscrito colgado en la pared. La obra cumplía con su función original: desentonaba.

En sus piezas de finales de la década de 1960, como Música en Quintas (1969) Glass, elimina todos los indicadores tradicionales, como el tono o el ritmo, que nos acostumbran a guiar a través de una pieza de música clásica. Estilo Glass en estado puro.

No quiero olvidar en este pequeño repaso a la vida y obra del compositor estadounidense su amor por el instrumento de cuerda más “humano”: el violonchelo, instrumento para el que ha escrito algunas de sus mejores composiciones de la última década. El amor de Glass por el chelo se remonta a su juventud, cuando trabajaba en la tienda de discos de su padre y empezó a escuchar las “Suites para violonchelo solo de Bach”. Pero fue su romance personal con la violonchelista Wendy Sutter lo que le inspiró a componer la Partita n.º 1, Songs and Poems (2007)

Empezamos esta entrada con una composición para piano y acabaremos igual con la Sonata Trilogía, transcripciones de la trilogía de óperas-retrato de Philip Glass: “Einstein en la Playa”, “Satyagraha” (1980) y “Akhnaten” (1984). La belleza de la Trilogy Sonata II. Satyagraha es indiscutible.

La versatilidad de Philip Glass ha quedado probada a lo largo de su vida profesional en la cual el único proyecto que no tendría cabida es el de retirarse de la música. Nada más, por esta noche. Es poco discutible que el mundo es un lugar peor con Trump, que está sembrando el caos: con aranceles, modificando mapas, compadreando con Putin, amparando la limpieza étnica en Palestina, debilitando o destruyendo desde dentro los organismos multilaterales y buscando operar en la geopolítica sin cortapisas. Es poco discutible que la ola reaccionaria va más allá de Estados Unidos, que el bolsillo y las banderas quieren poner todo patas arriba en su propio beneficio. Los fanáticos alimentan la tensión y la utilizan para crecer. Cuando Europa ha despertado, el dinosaurio seguía ahí. Por eso debemos de seguir buscando la belleza porque es la única protesta que vale la pena en este asqueroso mundo. 




sábado, 27 de agosto de 2022

25 años sin Tete

Un genio irrepetible que logró cruzar todas las fronteras

Hace 25 años, el 24 de agosto de 1997, fallecía a los 64 años, de un cáncer de pulmón, Tete Montoliu, el primer pianista y compositor español de jazz que trascendió las fronteras y alcanzó nivel internacional. Pedro Iturralde, Jorge Pardo y Chano Domínguez, entre otros, también lo consiguieron; pero Tete abrió una puerta que ya no se cerró. Intentar resumir su vida y su carrera en este espacio es prácticamente imposible, pero algo haremos.

Imagen de Micro Surcos Musicales

Vicente Montoliu Massana nació en Barcelona en 1933. Y nació ciego, algo que marcó indefectiblemente el carácter de la persona y el músico que fue.Vicente Montoliu Massana, nació en Barcelona en 1933. Y nació ciego, algo que marcó indefectiblemente el carácter de la persona y del músico que fue. El crítico de jazz, periodista y escritor Miquel Jurado quien, además, fue sido amigo personal de Tete, autor de “Tete, casi una autobiografíanos habla aquí de su personalidad: “Es complicado de explicar cómo era, puesto que si hablas con cien personas que le conocieron, cada una de ellas te va a dar una versión diferente. El ser ciego le marcó, por supuesto, eso es indudable. Hoy en día, un ciego puede desde utilizar un ordenador a esquiar o nadar, etcétera…, pero, una persona ciega en la Barcelona de los años treinta, y esto lo decía el propio Tete, además de ciega era considerada tonta. Es decir, el ciego era una persona a la que se le consideraba que no servía para nada. Entonces, él tuvo que luchar primero contra eso; después tuvo que luchar contra unos profesores que no querían enseñarle música porque era ciego y, por último, tuvo que luchar contra una sociedad que en ningún momento estaba preparada para los discapacitados. Todo eso marca un carácter desde dos puntos de vista: desconfianza y lucha”.

Foto de Efemérides Musicales
Quizás esa ceguera le abrió al mundo de los sonidos, de las armonías, de la música que acabó siendo su razón de vida o resulta que desde muy niño la vida le empujó a ello. Lo cierto es que la música fue una constante en su niñez, pues su padre, Vincenç Montoliu, era músico de la Banda Municipal de Barcelona y de la Gran Orquesta del Liceu; y su madre una apasionada del jazz. Pero, sobre todo, Tete fue un “niño prodigio”. A los 4 años, ya garabateaba con notable precisión los primeros compases de pequeñas piezas clásicas. Por ello su madre, Ángela Massana, fomentó en su hijo único el estudio del piano desde los 6 años, inscribiéndolo en una escuela privada para niños ciegos en la que estuvo hasta 1944. A los 7 años, hubo dos acontecimientos que también marcaron su vida: aprendió a leer música en Braille y escuchó grabaciones de Duke Ellington. Continuando su formación, a los 11 años comenzó a estudiar con la profesora Petri Palou. También tuvo la suerte con 14 años de que su padre conociera al músico de jazz Don Byas, quien había ido a Barcelona para tocar en la misma orquesta en la tocaba su progenitor. Éste le invitó un día a comer a su casa, y parece ser que se enamoró de las paellas que hacía la madre de Tete, con lo cual se convirtió en un asiduo a la casa de los Montoliu. Y allí el “nene” pudo, no sólo escuchar y tocar jazz, sino conocer, hablar y ver cómo era un músico de jazz. Más tarde, a los 16 años ingresa, no sin dificultad, en el Conservatorio Superior de Barcelona, donde estudió hasta 1953.

Fue la escucha paciente y entusiasta de las obras de otro gran artista, también ciego, Art Tatum, con quien más tarde sentaría las bases del jazz moderno, la que le inspiró, influyó y motivó para dedicarle su vida al jazz. Aunque también recibía influencias de Bud Powell, Earl Hines y desde mi modesta opinión, también de Thelonius Monk. Y, con 19 años comienza a tocar profesionalmente en los bares y clubs de Barcelona. Pero el gran salto se produce el 15 de marzo de 1955 cuando Montoliu fue visto por Lionel Hampton, que había entrado accidentalmente en un pub de la capital catalana en el que él tocaba. Asombrado, Hampton ofrece de inmediato al joven catalán que lo acompañe en una gira europea, durante la cual colaborará con artistas de la talla de Dexter Gordon, Ben Webster, Lucky Thomston o Stéphane Grappelli. Y graba con él “Jazz Flamenco”, inicio de una prolífica carrera internacional. 

En 1958 actúa en el Festival de Cannes con un trío con Doug Watkins y Art Taylor. A finales de los años cincuenta, dio sus primeros recitales en Nueva York, en el célebre club, “Up of the Gate" y fue distinguido como mejor pianista europeo de jazz por sus propios compañeros En 1961 fue llamado para formar parte del European All Stars, que agrupaba a los mejores jazzmen del viejo continente. Poco después es contratado por el Blue Note de Berlín, donde comparte escenario con Chet BakerBenny Bailey o Slide Hampton. Después de un periodo en Alemania, recaló un tiempo en el Whisky Jazz de Madrid donde comparte escenario con el saxofonista Pedro Iturralde y poco después volvió a Barcelona, al Club Jamboree en la plaza Real, donde forma su primer gran trío con el contrabajista Eric Peter y el batería Billy Brooks, y acompaña a músicos tan destacados como Booker ErvinDonald ByrdLucky ThomsonPony Poindexter, Lee Konitz, Art Farmer y Ornette Coleman.

Tete Montoliu, fotografiado en la sala Jamboree en los sesenta junto al músico
Lou Bennet,otro asiduo del local .La Vanguardia.

A partir de ahí su carrera como pianista fue imparable. En 1963 es contratado por el Montmartre Jazzhus de Copenhague, uno de los clubes más prestigiosos de Europa, donde compartió escenario y amistad con el saxofonista Dexter Gordon, con el que registra numerosas grabaciones.

En 1965, Tete también hizo historia con el primer elepé de jazz que se editó en el estado español  “A tot jazz”.

A lo largo de su carrera, Tete Montoliu creó una prodigiosa obra y acumuló un impresionante catálogo de cerca de setenta discos, algunos de notable interés, como su “Catalonian folksongs” en el que el pianista llevó al terreno del jazz un repertorio de canciones populares y tradicionales catalanas, con las magníficas interpretaciones de la recién desaparecida Núria Feliu. Lo mismo haría unos años más tarde con el disco “Tete interpreta Serrat”.


            O acompañando a la maravillosa Maria del Mar Bonet en este estándar que me encanta.

Otros vínculos con la escena catalana quedaron plasmados en obras que son pieza única, como el disco “Vampyria”, donde acompañaba al piano eléctrico a Jordi Sabatés.

No puedo pasar por alto sus magníficos “Songs for Love” (1971) “Solo Piano” (1989) o la serie de cuatro discos a piano solo "The Music I Like To Play" (1986-1987), quizás su obra más importante.

Montoliu también se sintió bastante cómodo versionando boleros españoles clásicos, canciones de Jobim o explorando ritmos de inspiración brasileña y cubana, acompañando a varias vocalistas femeninas en estos diversos géneros.

Una de sus últimas grandes grabaciones fue en 1990 "The Man from Barcelona". Su virtuosismo y creatividad se muestra en la furiosa interpretación de A Night in Tunisia El álbum fue lanzado unos años después de su muerte.

Miquel Jurado nos vuelve a dar pistas sobre el carácter del pianista. En su anterior libro sobre su amigo, “Diàlegs a Barcelona”, explica que una de las cosas más contundentes que pronunció a lo largo de su vida fue esta: “cuando un músico es mediocre y no lo sabe, es porque humanamente todavía es más mediocre”. Por ello, cuando se encontraba con un músico o le presentaban a un músico con el que tenía que tocar, Tete no preguntaba por los músicos que le gustaba, sino que preguntaba por las novelas que había leído últimamente. Si el músico respondía: "pues no lo sé, hace tiempo que no leo", Tete decía: "¡uh!, malo, este músico no sirve, nen".

Jurado y Tete. Fotografía de Toma Jazz

Según el periodista, Tete creía que a la hora de tocar tenía más influencia en la interpretación un relato de Cortázar que toda la discografía de Charlie Parker. Por eso valoraba mucho que los músicos no se centraran sólo en sus cosas, sino que fuesen abiertos. “Cuando íbamos a un concierto, siempre me preguntaba: ¿hay algún músico por aquí?, y a continuación decía: los músicos no van a los conciertos, no van al cine, no van al teatro, no leen, no van a las exposiciones.... entonces: ¿cómo pueden hacer arte si no hacen todo eso?”

En 1983 recibió la Creu de Sant Jordi, distinción que otorga la Generalitat de Cataluña. En 1996 España le rindió un homenaje público por su destacada trayectoria de cincuenta años en el jazz. Y en 1997 nos ofreció el extraordinario directo en Madrid, "Tete en el San Juan".

A partir de los últimos quince años de su vida, una sordera fue avanzando, y le tenía muy asustado. Tete llegó a decir que, “el día que me llegue a quedar sordo me tiro por la ventana, porque ciego y sordo ¿qué puedo hacer en esta vida si no puedo ni siquiera escuchar música?” Afortunadamente eso no pasó. No obstante, a pesar de que Tete llevaba puesto un audífono de última generación y perfectamente diseñado, “esa sordera provocó que tuviese fama de persona que no quería hablar con la gente, de persona muy arisca, poco comunicativa, y muchas veces lo que ocurría era sencillamente que no se daba cuenta de que le estaban hablando, no se enteraba de lo que le estaban diciendo. Entonces había que acercarse a él y decírselo, tenías que hacerte entender”.

Durante el último tramo de su carrera, ni el cáncer ni los avisos del corazón frenaron su pasión por tocar y escuchar aquella música que le había convertido en un maestro.


Actuó en público por última vez, ya tocado de muerte, el 28 de marzo de 1997, con motivo de su 64 cumpleaños, en un concierto en el Palau de la Música de Barcelona, una actuación magistral en la que interpretó temas de Ellington, Coltrane, Dexter Gordon, y Thelonious Monk

Quizás os guste ver estos vídeos en los que el desaparecido presentador Juan Claudio Cifuentes, “Cifu”, la voz radiofónica del jazz, en su programa "Jazz entre amigos" de TVE dedicó este monográfico al pianista.

En esta entrevista, Tete Montoliu se define como un catalanista acérrimo, defensor de su idioma y su identidad. “Efectivamente, soy nacionalista, aunque no separatista, porque eso me parece un disparate. Creo que los catalanes tenemos la obligación de hablar el catalán entre nosotros y de hablar el castellano con quien no nos entiende”. Ante estas declaraciones, hoy, a pesar de ser la figura icónica en la que se convirtió para Catalunya y para la Música, una parte de la sociedad catalana le correría a gorrazos. Triste.

Tete Montoliu personificó al atípico pianista de jazz; fue un personaje contradictorio pero no oscuro. Tenía fama entre los músicos de un ego desmedido pero a su vez destacaban su amabilidad, su cultura y su sentido del humor. En su biografía hay tantas anécdotas divertidas que resulta difícil escoger una. De sus actuaciones, se guardan bastantes anécdotas como aquella de que mientras interpretaba al piano, Tete escuchaba un partido de fútbol del Barça (su abuelo fue jugador azulgrana, y si no hubiera sido pianista me hubiera gustado dedicarme al futbol, decía), su equipo coló un gol y él, mientras se deslizaba por las teclas del piano cantó ese gol. Naturalmente, los asistentes se quedaron parados y sorprendidos. Es una de las muchas anécdotas que solamente Tete Montoliu era capaz de llevar a cabo. La ceguera se convierte casi en una sucesión de chistes o de autoironía. "Una vez me dijiste que eras un pianista negro", le dice Jurado. "Sobre todo cuando me miro al espejo" contesta Tete. De muestra un botón.

ONCE
Podría seguir compartiendo temas y vivencias, podría hablar de su relación con las mujeres, tan importante, porque Tete es inagotable, pero me despido ya. Y quiero hacerlo con la versión del adagio de El Concierto de Aranjuez. Mi sueño sería que España sonase así. Me parece que el suyo también.

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania!

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір

Otras fuentes

https://elpais.com/diario/1997/08/25/cultura/872460014_850215.html
https://www.tomajazz.com/jazzred/htete.htm
https://patlotch.com/text/488b2cdb(Patlotch2013)-35.html
https://www.rtve.es/play/videos/jazz-entre-amigos/tete-montoliu-parte-1/1092267/
https://alegrialibertaria.org/wp/tete-montoliu-el-pianista-que-sonaba-en-colores/
https://www.tomajazz.com/perfiles/miquel_jurado_entrevista.htm
https://elpais.com/diario/1980/10/29/ultima/341622007_850215.html
https://elpais.com/diario/2005/11/18/espectaculos/1132268403_850215.html
https://patlotch.com/text/488b2cdb(Patlotch2013)-35.html
https://www.rtve.es/television/20151216/mitad-invisible-del-pianista-tete-montoliu-maestro-del-jazz-musica-improvisada/1275086.shtml

 





miércoles, 2 de marzo de 2022

Recordando a Thelonious Monk en el 40 aniversario de su muerte

 "Una nota puede ser tan pequeña como un alfiler o tan grande como el mundo, depende de tu imaginación" (Thelonious Monk)

El pasado 17 de febrero se cumplió el 40 aniversario del fallecimiento del pianista y compositor de jazz, Thelonious Monk. En sus tan solo 64 años de vida Monk compuso, tocó y grabó algunas de las mejores y memorables composiciones del siglo XX. De hecho, hay quien lo considera el mejor compositor de su época, por delante, incluso, de Duke Ellington. Su estilo, su visión musical... para muchos amantes del jazz no había nadie que sonara como él. No antes, no desde entonces. Monk fue un verdadero atípico, incluso en el mundo del jazz. Bien es cierto que su música puede ser desafiante, pero siempre gratificante, llena de melodías clásicas y con una interpretación increíble.  La originalidad como compositor y pianista de este inconformista hicieron de él alguien permanente donde quiera que se escuche jazz. Es un buen momento para recordarle.

Fotografía de Hotel Kafka

Nacido en Rocky Mount, Carolina del Norte, como “Thelius” Monk, sus padres lo llevaron a la ciudad de Nueva York cuando era niño. Aunque se ha barajado su año del nacimiento entre 1918 y 1920, el crítico del Times e historiador de jazz Leonard Feather afirmó tener una copia de un certificado que indica el 10 de octubre de 1917 como la fecha de nacimiento.

Fotografía de Ibero 90.9

Monk comenzó a tocar el piano de oído a los 6 años y aunque tomó algunas lecciones unos años más tarde, fue en gran parte autodidacta. Parte de su educación fue escuchar a pianistas de jazz legendarios como Fats Waller, James P. Johnson, Earl “Fatha” Hines, Duke Ellington y Teddy Wilson, a quienes admiraba mucho pero a los que no imitaba directamente. A los 13 años, Monk tocaba en bandas locales en Harlem y en "fiestas de alquiler" donde los pianistas tocaban a cambio de unos aplausos y alguna monedas. A los 16 años dejó la escuela secundaria para dedicarse a tiempo completo a la música, tocaba el órgano en una iglesia local y también pasó dos años de gira por el país acompañando a una pastora evangelista y sanadora. “Ella curó y yo toqué”, recordó muchos años después.  

Fotografía JAZZITIS

Pero su primera experiencia significativa con el jazz se dio en los tiempos que precedieron a la Segunda Guerra Mundial cuando Monk tocaba en una banda en Minton's en Harlem, un importante punto de encuentro para músicos. El lugar era conocido por sus jam sessions y sus “duelos musicales” en los que los más valientes se subían al escenario a mostrar sus habilidades, acompañados por la banda del local. Mientras tocaba e intercambiaba ideas musicales avanzadas con gigantes como el saxofonista Charlie Parker, el pianista, Bud Powell el guitarrista Charlie Christian, el batería Kenny Clarke y el trompetista Dizzy Gillespie, Monk fue uno de los inventores de la otrora controvertida e innovadora forma de jazz conocida como be-bop. Aunque su estilo musical fue descrito como poco ortodoxo, anguloso, sobrio y sombrío, los hípsters llamaban a Monk “El Sumo Sacerdote del Be-bop”. 

Foto de Radio Gladys

Entre mediados de los 50 y mediados de los 60, después de más de dos décadas de relativa oscuridad, Monk dio el salto como músico, compositor y celebridad del jazz, aunque su carrera sufrió un revés en 1951 cuando fue arrestado y cumplió una pena de 60 días de cárcel por posesión de heroína. Un cargo falso que asumió por no delatar a su amigo Bud Powell. Este hecho le privó de su licencia para actuar en Nueva York, lo que lo obligó a buscar trabajo en Brooklyn y en otros lugares durante seis años. También se vio obligado a depender de la asistencia financiera ofrecida gratuitamente por su patrocinadora, la baronesa Pannonica de Koenigswarter, la aristócrata que desafió al racismo, que también era amiga íntima de Parker (en su apartamento murió el saxofonista en 1955).

Durante su carrera, el solitario pianista fomentó la reputación de verdadero excéntrico. Con barba de chivo, elegante y con cierto aire solemne, a Monk le encantaban los sombreros (los de piel y los casquetes chinos eran los favoritos) y las gafas de sol. También se destacó por un hábito que le caracterizaba durante las actuaciones: mientras otros músicos continuaban tocando, Monk se detenía, se ponía de pie y bailaba por unos momentos antes de volver al piano.

Su estilo de vida era a veces extraño. Vivía recluido y era difícil hablar con él; ocasionalmente cayó en silencios que duraron días. También pasaba días sin dormir, merodeando por su apartamento en el barrio de San Juan Hill de Manhattan o deambulando por las calles; incluso de vez en cuando iniciaba extraños bailes en la acera.

Foto de Infobae

Algunas de sus intervenciones pública suponen una muestra de su personalidad. Una vez comentó:Un hombre es un genio solo por parecerse a sí mismo” El entrevistador preguntó: "¿Quién ha tenido la mayor influencia en su forma de tocar, Sr. Monk?" a lo que respondió, “Bueno, yo, por supuesto”  También era dado a hacer comentarios misteriosos, como "¡Siempre es de noche o no necesitaríamos luz!” a lo que los cultistas se inclinaban a atribuir significados más profundos de lo que probablemente pretendía (seguramente, epatar). Aunque en ocasiones la excentricidad puede confundirse con la genialidad, para Monk ambas significaban lo mismo.

Thelonious Monk nunca quiso convertirse en émulo de sus predecesores ni en modelo de boppers, pero lo fue. Fraseos angulosos y disonantes, percusiva pulsación y asimetría estructural y rítmica, sostenidas en una sobria y disidente interpretación del blues, perfilaron un estilo impar, reforzado por un imbatible filón compositor. A lo largo de su vida, Thelonious Monk compuso unos setenta temas que tocó una y otra vez en los más diversos contextos: solo, en trío, en cuarteto, en sexteto, con big band. Esas piezas, en virtud de las muchas interpretaciones realizadas por otros músicos, hoy son standards del repertorio jazzístico; vale decir, temas que todo el mundo conoce y que todos tocan para medirse con ellos y con otras versiones precedentes. Además, Monk grabó muchos discos en su época y, para los no iniciados, hojear su catálogo puede ser desalentador. Hay tantos discos... todos con grandes portadas y mejor música... así que, ¿por dónde empezar? La composición más famosa de Monk es Round Midnight, el standar compuesto por un músico de jazz que más veces se ha grabado. En allmusic.com aparece en más de 1.000 álbumes. Se cree que Monk compuso originalmente la canción en algún momento de 1940 o 1941.

Aunque Monk fue miembro de la orquesta Lucky Millinder en 1942 (con Gillespie), la mayor parte de su carrera la dedicó a la interpretación en solitario o como líder de tríos o cuartetos. Los más notables fueron un cuarteto de 1957 con el saxofonista John Coltrane, un cuarteto de gran éxito en el entonces famoso Five Spot Cafe, y otro con Charlie Rouse

Hubo algunos momentos increíbles entre sus grabaciones, per ejemplo, una sesión en la víspera de Navidad de 1954 cuando grabó Bags' Groove con Miles Davis All Stars. Este disco se convirtió en una de las piedras angulares del movimiento post be-bop.

Con Jack Murray compuso en 1959 la banda sonora de la película de Roger Vadim "Les Liaisons Dangereuses". A mediados de la década de 1960, ya Monk era una estrella internacional del jazz con seguidores de culto, especialmente en Europa.

 A principios de los años 70, continuó actuando con éxito en clubes y festivales de jazz, generalmente al frente de un cuarteto. Su última actuación publicitada en Los Ángeles fue en 1972 en “Shelley's Manne Hole”. Misterioso, Straight, No Chaser, Ruby My Dear, Epistrophy y Blue Monk son algunos de sus rutilantes temas.

Para sus detractores, Thelonious Monk fue apenas un maníaco depresivo con rasgos esquizoides. Para sus seguidores, una de las figuras más rutilantes de la historia del jazz. El crítico de la revista New Yorker, Whitney Balliett, escribió que, aunque las melodías de Monk “rebosan de disonancias y ritmos que a menudo dan la sensación de perderse el último paso en la oscuridad, por lo general están escritas en riffs simples que rara vez se desvían de las estructuras de acordes aceptadas. Lo mejor . . . muestran la melancolía de canciones de cuna puras y no sentimentales”.

Foto de Cultura Blues

Dizzy Gillespie, que conocía a Monk desde 1937, cuando murió su amigo expresó el duro golpe que su pérdida supuso para la música. “La contribución de Monk realmente no ha llegado a buen término”, dijo Gillespie. “La gente no le ha dado el crédito que se merece; probablemente tomará un poco más de tiempo mostrar su verdadera influencia en la escena musical de Estados Unidos. Pero estoy seguro de que cuando todo esté dicho y hecho, se mantendrá tan alto como cualquier compositor o instrumentista que haya producido Estados Unidos”.

Hace 40 años el mundo perdió a un gran músico, un verdadero visionario del jazz. Pero este dejó atrás un inmenso trabajo más diverso y desafiante que la mayoría de sus contemporáneos. Seguro que hay otros artistas de jazz que inmensos, pero ninguno de ellos fue la mitad de interesante que Thelonious Monk. El reconocimiento que se merecía llegó tarde. En 1993 ganó un Grammy póstumo y en 2002 una mención especial del Premio Pulitzer. Parece que, poco a poco, el mundo se fue poniendo al día con Monk.

Fotografía de Deezer

 Hasta la próxima. Cuidaos mucho y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. Y ¡No a la invasión rusa, libertad para Ucrania!

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір

Otras fuentes.
https://boingboing.net/2022/02/17/thelonious-monk-40-years-after-his-death.html
https://www.infobae.com/cultura/2020/11/16/palo-alto-el-dia-que-thelonious-monk-derribo-las-barreras-raciales-con-un-pequeno-concierto-en-una-escuela-secundaria/
https://www.infobae.com/cultura/2022/02/17/40-anos-sin-thelonious-monk-el-genio-inimitable-que-transformo-el-jazz-moderno/
https://jazzmusica.hypotheses.org/318
https://medium.com/los-inrockuptibles/los-5-discos-fundamentales-de-thelonious-monk-94e5eb2b1c36
https://www.jotdown.es/2019/03/las-esferas-de-thelonious-monk/
https://medium.com/los-inrockuptibles/los-5-discos-fundamentales-de-thelonious-monk-94e5eb2b1c36




sábado, 6 de febrero de 2021

Celebrando 10 años de música nocturna y alevosa con Clara Peya

Estamos de aniversario. Este espacio cumple hoy 10 años, 260 entradas, 348223 visitas, 1320 comentarios… Mi abuela, Chopin y Jesús (mi Jesús) se confabularon un día como hoy hace 10 años para empujarme definitivamente, después de varios intentos, a la creación de este espacio. Ese día celebrábamos otro aniversario, el de 29 años de vida en común, y el diseño de este blog fue su  regalo. Ya no tenía excusas. Y mi abuela y Chopin, aplaudiendo detrás, como diciendo: ya era hora.

Imagen de sugarpetals

Han sido 10 años de música en la noche, de sentirla parte vital de mi vida cotidiana, la música como lenguaje. Algo que queda claramente plasmado en la célebre frase de  Aristóteles: La música expresa los movimientos del alma. Cada una de sus 260 entradas son un reflejo de mi alma nocturna, de mi manera de vivir, de sentir la música y lo que para mí significa  como manifestación, como expresión, incluso como síntoma de una sociedad que cambia rápidamente cultural y socialmente. La música como espejo de la sociedad. El viernes escuché a Iñaki Gabilondo en las Conversaciones de la Fundación March algo en lo que me sentí muy identificada: La música es alimento, me emociona, me llega, me atrapa. Es lo más misterioso, lo que te conecta. Lo que conecta el mundo real con el mundo no real. En ella está el fondo de la vida, el misterio…. 

La música forma parte de mi educación sentimental y de la de muchísima gente que encontró y encuentra en el jazz, en la música clásica, en el rock, en el pop, en el tango, en el flamenco, en el folklore popular, en todos los géneros y matices que ésta tiene, una identidad y un espacio, un ser y estar mientras intentamos llevar a cabo una vida que tenga sentido y que valga la pena recorrer hasta el final. Cada uno a su manera. Del carácter inefable de la música se hace eco Aldous Huxley, en el libro “Música en la noche” en su famosa frase: “la música expresa lo inexpresable”. Sin embargo, durante todos estos años, mi blog ha sido un espacio de música para leer. Soy adicta a las palabras. Escribir sobre música ha sido, es y será un acto reflexivo, algo que implica, primero, escucharme a mi misma, sentir cómo suena cada canción en mi interior y, con un afán divulgador (deformación profesional) incontrolable, escribir sobre ello. Escucharme puede ser doloroso, incómodo, desconcertante o liberador, emocionante, sorprendente, inaudito, conmovedor, pero es siempre una experiencia única. Seguro que cada uno de los que habéis dedicado unos minutos a pasar por este espacio habéis tenido una experiencia diferente,  pero lo importante es que la música ha provocado en cada uno y cada una  respuesta. 

Fotografía de Fira de Tárrega

Inauguré este blog con mi querido Chopin y el recuerdo de mi abuela. “Su” Nocturne op. 9 No. 2 fue el primero en ver la luz.  A partir de entonces, en estos 10 años he descubierto o me habéis ayudado a descubrir verdaderas joyas. Compartir tanta belleza ha sido una enorme satisfacción. Encontraros cada noche al otro lado es algo por lo que sólo puedo estar inmensamente agradecida.

Si la noche del estreno fue la música del compositor polaco la protagonista, hoy quiero que nos acompañe otro piano, el de Clara Peya, maravilloso, sublime. Esta mujer es pura energía, inquietud, intensidad, emoción, belleza. No os voy a hablar ni a escribir sobre ella. Eso lo haré otro día porque se figura merece una dedicación especial. No recuerdo ninguna otra experiencia estética y musical tan fuerte como cuando vi su espectáculo Suite TOC n”6, en la Sala Becket. Pero esa es otra historia. 

Os propongo, pues, escuchar tres piezas de su trabajo “A-A (analogía de l’a-mort)” su primer disco solo de piano. En él habla de las dualidades, de los contrarios; de cómo se necesitan los unos a los otros para poder ser. Cerrar los ojos y dejarse llevar por su sonido es una hermosa manera de celebrar este décimo aniversario. Además, sé que mi abuela caería rendida a sus pies, que se colgaría de este piano igual que estaba colgada de Chopin.  Vamos allá.

Gracias por tanto. Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore

¡Cuidaos mucho!



jueves, 31 de diciembre de 2020

Agnes Obel, compositora de la noche

Un día durante el confinamiento, en Spotify escuché ese tipo de canción que te hace poner el oído preguntándote ¿Quién es esta mujer? ¿A quién pertenece esa voz? Una voz soberbia, llena de belleza emocional, sostenida por un piano (un instrumento que adoro). Todo ello acompañado a veces por el contrabajo o el arpa, sin enmascararlo. Esa voz resultó ser la de una compositora y cantante danesa Agnes Obel. A causa de la pandemia, acababa de posponer su concierto en la sala Barts de Barcelona.  Sólo tiene cuatro álbumes, pero con ellos ha forjado su exitosa carrera en su país natal durante la última década. Éxito al que ha llegado a pesar de (o tal vez debido a) un estilo muy poco convencional.  Su dulzura melódica y sus paisajes sonoros me conquistaron desde el primer momento. 

Agnes creció en Copenhague, en un hogar con inclinaciones musicales: su padre era un músico de jazz y su madre, jurista, era a su vez una reconocida pianista clásica. En ese ambiente aprendió muy pronto a tocar el piano. “No tuve una infancia como la de mis amigos que son músicos clásicos. No practiqué todas las horas del día, no fui al conservatorio '”, dice. Había mucha música, pero estaba más dispersa, y como resultado, tengo un conocimiento musical mucho más amplio. Ha sido bueno que haya tocado algo de jazz, aunque no me he especializado en él. Y toqué algo de piano clásico cuando era pequeña, así que sé un poco sobre eso. Siento que he estado expuesta a muchos géneros, pero siempre me he guiado por mis propios intereses".

Su profesora de piano clásico le dio siempre un consejo: toca aquello que te guste, haz solo aquello con lo que disfrutes. Sin embargo, a los 17 años deja los estudios en el instituto que le había dado la oportunidad de profundizar en la música con idea de dedicarse a la producción y de aprender el oficio de la grabación. Quizás por eso todos sus trabajos son de producción propia y, en su mayoría, grabados en casa.

Fotografía de laphille

Tenía treinta años cuando, finalmente, lanzó Philharmonics, el álbum que inició su carrera en solitario en 2010 con el que consiguió seis discos de platino en Dinamarca y tuvo excelentes resultados de ventas en varios países europeos.  El caudal de emociones que había acumulado a lo largo de los años lo vuelca en este sobrio trabajo. Es un trabajo puro, austero y equilibrado. Me encanta la mezcla instrumental y la atmósfera melancólica. No me extraña que tuviera el éxito de la crítica sobre todo en su país.

Fotografía de dw

Si me pidierias que escogiera una sola canción para describir la personalidad y el estilo de esta cantante para mi es, sin duda, Riverside, de éste su primer álbum, uno de los más escuchados en las plataformas de música en streaming. El tema contiene los elementos más característicos del trabajo de la artista: el piano, acompañado de cuerdas, y una delicada voz que cuenta una historia. (¡qué pena no saber inglés!)


En sus temas instrumentales queda demostrada la influencia que ella reconoce de Erik Satie o Debussy, como sucede en Falling, Catching.

Pero si tengo que elegir la canción del disco que más me llega, sin duda es Smoke and Mirrors. Ese piano…

El álbum “Aventine” le siguió tres años después. Es otro trabajo austero, fascinante por su fluidez y armonía. Alguien lo describió con precisión como "un maravilloso álbum de otoño". La instrumental Setember Song es también una pieza emblemática de su estilo; tiene un ritmo que toma al oyente de la mano y lo sumerge en el tema.

Otras pistas para mí muy notables son Fuel to Fire, con ese piano especialmente hipnótico, la inquietante The Curse y la totalmente cautivadora Dorian.

Para su tercer álbum, Citizen of Glass  (2016), Agnes Obel decidió agregar nuevos colores a su paleta musical: un sintetizador monofónico de finales de los años 20 llamado Trautonium, pero también la modulación de voces electrónicas, una propuesta un poco “fantasmal” que la ayudó a establecerse en el extranjero.  Los arreglos de cuerdas son más ambiciosos. Citizen of Glass es un álbum conceptual, un proyecto que nace de un drama familiar. La muerte de su padre fue el punto de partida, pero fue después de leer un artículo en la revista Der Spiegel, sobre "el humano o el ciudadano de cristal", que Obel encontró la inspiración. Un disco, según sus propias palabras, "sobre cómo la tecnología distorsiona nuestra percepción de la realidad y crea una paranoia, en el sentido de cómo creemos ciertas cosas". También, "sobre nuestra forma de mostrarnos al mundo y sobre cómo las redes sociales están cambiando nuestra mente". De este álbum empecemos con Familiar. Impresionante el juego de segundas voces.

Si sus dos primeros discos fueron más íntimos, más centrados en la voz y el piano, (por ello me gustan más) en este trabajo se ve claramente cómo la artista quiere explorar sus posibilidades experimentando su relación tanto con los instrumentos de cuerda como con su manera de multiplicar la propia voz. Los instrumentos de cuerda son más… misteriosos. También hay más percusión. Esto es lo primero que se escucha en la primera pieza Strecht Your Eyes.

Pero la cancion de este álbum que más me gusta es Golden Green, delicada canción que preserva la fragilidad de “Aventine”.

Myopia, su cuarto y último trabajo de larga duración, el primero que publica con la prestigiosa Deutsche Grammophon y el segundo de canciones autoproducidas en su estudio casero de Berlín, continua en la línea de voces afinadas, perfeccionando sus nocturnos espectrales, al borde del abismo melancólico tan acorde a los tiempos que vivimos. Es un disco elegante pero inmerso en una gélida soledad que le aleja cada vez más de sus orígenes. Las voces más lentas que ayudaron a “Citizen of Glass” a hacernos sentir tan de otro mundo, aparecen desde el principio. Preciosas son Camera's Rolling y Broken Sleep, este último corte, un himno al insomnio antes del amanecer en el que muchas nos podemos identificar.

El cierre íntimo de Won't You Call Me me parece bellísimo, ofrece la calidez suficiente para sugerir que un deshielo podría ser posible mientras se mantiene la vibración fantasmal de todo lo anterior.

La artista danesa compone siempre de noche. Para crear su último álbum, trabajó durante dos años en la oscuridad nocturna, retirada en su estudio berlinés.  Canta en inglés y casi siempre toca con una banda compuesta exclusivamente por mujeres, cumpliendo un antiguo deseo secreto de encontrar otras mujeres interesadas en esta escena musical. Su postura es política en la medida en que ella es simplemente su "yo artístico": “Escuchar y ver las cosas de una manera nueva, para que puedas experimentar las cosas desde los ojos de otra persona”, para Obel, es en sí mismo un acto político.

Fotografia Sala Barts

Una hermosa voz para acabar este annus horribilis que hemos vivido, para darnos un lamentón en al alma; otra voz femenina para acompañarnos en nuestra nocturnidad. Sé qué no es una fecha para detenernos en esta entrada, pero he pensado que puede ser una buena manera de desearos un buen año. Así que Feliz Año a todas y a todos. El 2021 será mejor, eso seguro. No me puedo imaginar que pueda ser peor. Y quiero desearos lo mejor reivindicando, una vez más, que la Cultura es segura, que es y será siempre un medio para alcanzar la Libertad y sobrevivir en este universo tan triste. Porque en toda época de crisis la Cultura nos ha salvado.

Bon any nou. Ein gutes neues jahr/ prost neujahr. Štastný nový rok. Uspješna nova Godina. Godt nytår.  Urte berri on. Šťastný nový rok. Srečno novo leto. Onnellista uutta vuotta. Bonne année. Feliz aninovo. Καλή χρονιά. Gelukkig nieuwjaar. Boldog új évet. Happy new year. Felice anno nuovo/ buon anno nuevo. Godt nyttår. Szczesliwego nowego Roku. Feliz ano novo. La mulţi ani. Сновым годом. Gott nytt år. 新年快. Manigong bagong taon. 새해 많이 받으세요. Selamat tahun baru. あけましておめでとうございます. สวัสดีปีใหม่ Teshi delek. Yeni yılınız kutlu olsun. Gelukkige nuwejaar. سنة جديدة سعيدة . Umwaka mwiza. Heri za mwaka mpya. Barka da sabuwar shekara. Kiortame pivdluaritlo. Bonan novja.  Hauoli makahiki hou. Felix sit annus novus. Rogüerohory!!!!!

¡Cuidaos mucho!




Otras fuentes   
https://elpais.com/cultura/2020/02/06/babelia/1581006023_260243.html
https://www.agnesobel.com/
https://www.abc.es/cultura/musica/abci-agnes-obel-mente-aparato-tecnologico-sesgado-202002210058_noticia.html
https://elpais.com/cultura/2017/07/31/babelia/1501514690_727177.html
https://www.dodmagazine.es/grupos-indie/agnes-obel/