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jueves, 31 de diciembre de 2020

Agnes Obel, compositora de la noche

Un día durante el confinamiento, en Spotify escuché ese tipo de canción que te hace poner el oído preguntándote ¿Quién es esta mujer? ¿A quién pertenece esa voz? Una voz soberbia, llena de belleza emocional, sostenida por un piano (un instrumento que adoro). Todo ello acompañado a veces por el contrabajo o el arpa, sin enmascararlo. Esa voz resultó ser la de una compositora y cantante danesa Agnes Obel. A causa de la pandemia, acababa de posponer su concierto en la sala Barts de Barcelona.  Sólo tiene cuatro álbumes, pero con ellos ha forjado su exitosa carrera en su país natal durante la última década. Éxito al que ha llegado a pesar de (o tal vez debido a) un estilo muy poco convencional.  Su dulzura melódica y sus paisajes sonoros me conquistaron desde el primer momento. 

Agnes creció en Copenhague, en un hogar con inclinaciones musicales: su padre era un músico de jazz y su madre, jurista, era a su vez una reconocida pianista clásica. En ese ambiente aprendió muy pronto a tocar el piano. “No tuve una infancia como la de mis amigos que son músicos clásicos. No practiqué todas las horas del día, no fui al conservatorio '”, dice. Había mucha música, pero estaba más dispersa, y como resultado, tengo un conocimiento musical mucho más amplio. Ha sido bueno que haya tocado algo de jazz, aunque no me he especializado en él. Y toqué algo de piano clásico cuando era pequeña, así que sé un poco sobre eso. Siento que he estado expuesta a muchos géneros, pero siempre me he guiado por mis propios intereses".

Su profesora de piano clásico le dio siempre un consejo: toca aquello que te guste, haz solo aquello con lo que disfrutes. Sin embargo, a los 17 años deja los estudios en el instituto que le había dado la oportunidad de profundizar en la música con idea de dedicarse a la producción y de aprender el oficio de la grabación. Quizás por eso todos sus trabajos son de producción propia y, en su mayoría, grabados en casa.

Fotografía de laphille

Tenía treinta años cuando, finalmente, lanzó Philharmonics, el álbum que inició su carrera en solitario en 2010 con el que consiguió seis discos de platino en Dinamarca y tuvo excelentes resultados de ventas en varios países europeos.  El caudal de emociones que había acumulado a lo largo de los años lo vuelca en este sobrio trabajo. Es un trabajo puro, austero y equilibrado. Me encanta la mezcla instrumental y la atmósfera melancólica. No me extraña que tuviera el éxito de la crítica sobre todo en su país.

Fotografía de dw

Si me pidierias que escogiera una sola canción para describir la personalidad y el estilo de esta cantante para mi es, sin duda, Riverside, de éste su primer álbum, uno de los más escuchados en las plataformas de música en streaming. El tema contiene los elementos más característicos del trabajo de la artista: el piano, acompañado de cuerdas, y una delicada voz que cuenta una historia. (¡qué pena no saber inglés!)


En sus temas instrumentales queda demostrada la influencia que ella reconoce de Erik Satie o Debussy, como sucede en Falling, Catching.

Pero si tengo que elegir la canción del disco que más me llega, sin duda es Smoke and Mirrors. Ese piano…

El álbum “Aventine” le siguió tres años después. Es otro trabajo austero, fascinante por su fluidez y armonía. Alguien lo describió con precisión como "un maravilloso álbum de otoño". La instrumental Setember Song es también una pieza emblemática de su estilo; tiene un ritmo que toma al oyente de la mano y lo sumerge en el tema.

Otras pistas para mí muy notables son Fuel to Fire, con ese piano especialmente hipnótico, la inquietante The Curse y la totalmente cautivadora Dorian.

Para su tercer álbum, Citizen of Glass  (2016), Agnes Obel decidió agregar nuevos colores a su paleta musical: un sintetizador monofónico de finales de los años 20 llamado Trautonium, pero también la modulación de voces electrónicas, una propuesta un poco “fantasmal” que la ayudó a establecerse en el extranjero.  Los arreglos de cuerdas son más ambiciosos. Citizen of Glass es un álbum conceptual, un proyecto que nace de un drama familiar. La muerte de su padre fue el punto de partida, pero fue después de leer un artículo en la revista Der Spiegel, sobre "el humano o el ciudadano de cristal", que Obel encontró la inspiración. Un disco, según sus propias palabras, "sobre cómo la tecnología distorsiona nuestra percepción de la realidad y crea una paranoia, en el sentido de cómo creemos ciertas cosas". También, "sobre nuestra forma de mostrarnos al mundo y sobre cómo las redes sociales están cambiando nuestra mente". De este álbum empecemos con Familiar. Impresionante el juego de segundas voces.

Si sus dos primeros discos fueron más íntimos, más centrados en la voz y el piano, (por ello me gustan más) en este trabajo se ve claramente cómo la artista quiere explorar sus posibilidades experimentando su relación tanto con los instrumentos de cuerda como con su manera de multiplicar la propia voz. Los instrumentos de cuerda son más… misteriosos. También hay más percusión. Esto es lo primero que se escucha en la primera pieza Strecht Your Eyes.

Pero la cancion de este álbum que más me gusta es Golden Green, delicada canción que preserva la fragilidad de “Aventine”.

Myopia, su cuarto y último trabajo de larga duración, el primero que publica con la prestigiosa Deutsche Grammophon y el segundo de canciones autoproducidas en su estudio casero de Berlín, continua en la línea de voces afinadas, perfeccionando sus nocturnos espectrales, al borde del abismo melancólico tan acorde a los tiempos que vivimos. Es un disco elegante pero inmerso en una gélida soledad que le aleja cada vez más de sus orígenes. Las voces más lentas que ayudaron a “Citizen of Glass” a hacernos sentir tan de otro mundo, aparecen desde el principio. Preciosas son Camera's Rolling y Broken Sleep, este último corte, un himno al insomnio antes del amanecer en el que muchas nos podemos identificar.

El cierre íntimo de Won't You Call Me me parece bellísimo, ofrece la calidez suficiente para sugerir que un deshielo podría ser posible mientras se mantiene la vibración fantasmal de todo lo anterior.

La artista danesa compone siempre de noche. Para crear su último álbum, trabajó durante dos años en la oscuridad nocturna, retirada en su estudio berlinés.  Canta en inglés y casi siempre toca con una banda compuesta exclusivamente por mujeres, cumpliendo un antiguo deseo secreto de encontrar otras mujeres interesadas en esta escena musical. Su postura es política en la medida en que ella es simplemente su "yo artístico": “Escuchar y ver las cosas de una manera nueva, para que puedas experimentar las cosas desde los ojos de otra persona”, para Obel, es en sí mismo un acto político.

Fotografia Sala Barts

Una hermosa voz para acabar este annus horribilis que hemos vivido, para darnos un lamentón en al alma; otra voz femenina para acompañarnos en nuestra nocturnidad. Sé qué no es una fecha para detenernos en esta entrada, pero he pensado que puede ser una buena manera de desearos un buen año. Así que Feliz Año a todas y a todos. El 2021 será mejor, eso seguro. No me puedo imaginar que pueda ser peor. Y quiero desearos lo mejor reivindicando, una vez más, que la Cultura es segura, que es y será siempre un medio para alcanzar la Libertad y sobrevivir en este universo tan triste. Porque en toda época de crisis la Cultura nos ha salvado.

Bon any nou. Ein gutes neues jahr/ prost neujahr. Štastný nový rok. Uspješna nova Godina. Godt nytår.  Urte berri on. Šťastný nový rok. Srečno novo leto. Onnellista uutta vuotta. Bonne année. Feliz aninovo. Καλή χρονιά. Gelukkig nieuwjaar. Boldog új évet. Happy new year. Felice anno nuovo/ buon anno nuevo. Godt nyttår. Szczesliwego nowego Roku. Feliz ano novo. La mulţi ani. Сновым годом. Gott nytt år. 新年快. Manigong bagong taon. 새해 많이 받으세요. Selamat tahun baru. あけましておめでとうございます. สวัสดีปีใหม่ Teshi delek. Yeni yılınız kutlu olsun. Gelukkige nuwejaar. سنة جديدة سعيدة . Umwaka mwiza. Heri za mwaka mpya. Barka da sabuwar shekara. Kiortame pivdluaritlo. Bonan novja.  Hauoli makahiki hou. Felix sit annus novus. Rogüerohory!!!!!

¡Cuidaos mucho!




Otras fuentes   
https://elpais.com/cultura/2020/02/06/babelia/1581006023_260243.html
https://www.agnesobel.com/
https://www.abc.es/cultura/musica/abci-agnes-obel-mente-aparato-tecnologico-sesgado-202002210058_noticia.html
https://elpais.com/cultura/2017/07/31/babelia/1501514690_727177.html
https://www.dodmagazine.es/grupos-indie/agnes-obel/

domingo, 20 de marzo de 2016

George Martin, el quinto Beatle.

“La música clásica del cuarteto de Liverpool”

ando descalza, por las calles soleadas de mi música
soltando pájaros blancos de mis manos
besando las pupilas negras de soles amarillos
ando descalza, sobre pasto tierno y acordes azulados
y en un sueño canto en Inglaterra
sobre pasto verde y cielo gris
ando descalza
y escucho el corazón del mundo
que canta mejor que cualquier río
¡música, música!
abeja dorada que zumbas en mi alma
qué hermoso verano el tuyo, ¡tan eterno!
(y todo se vuelve mágico y bendito
si entre tus ojos
y los míos pones una canción)
(Gilberta Anatonia Caron)

Sir George Martin
“Que Dios bendiga a George Martin. Paz y amor para Judy y su familia. Amor de Ringo y Barbara. Le echaremos de menos. Gracias por todo vuestro amor y bondad. Paz y amor para George”

Así anunció Ringo Starr en su Twitter el pasado 8 de marzo la muerte de George Martin, más conocido como el quinto Beatle y productor de algunos de los álbumes antológicos del cuarteto de Liverpool. Gracias a su trabajo podemos disfrutar de “Revolver“, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, “Abbey Road” o “White Album“, entre otras obras maestras de la música contemporánea. Sus canciones no hubieran sido lo que son, genuinos himnos generacionales en todo el planeta, sin las aportaciones del productor y arreglista, siempre pendiente de enriquecer las canciones de Lennon y McCartney con guiños a la música clásica y la orquestación. “George Martin nos hizo ser lo que éramos en el estudio”, dijo John Lennon en 1971. “Nos ayudó a desarrollar un lenguaje para hablar con otros músicos” 


El sueño de George Martin era ser compositor, dirigir orquestas. Le encantaban Rajmaninov y Ravel. Sin embargo su papel fundamental fueron unos arreglos que hoy se consideran casi revolucionarios. George Martin fue una especie de traductor que plasmaba en música las ideas creativas e innovadores del grupo, es decir, llevaba al plano musical las locas ocurrencias de John, Paul, George y hasta las de Ringo.

Un claro ejemplo es esta canción A Day In The Life cohesión de los talentos de Lennon y Paul McCartney, dos canciones incompletas que Martin se le ocurrió unir. El nexo sería una especie de estruendo orquestal que él mismo compuso. Tuvo que ser George Martin quien explicara a los cuarenta músicos que se dieron cita en los Estudios Abbey Road la noche del 10 de Febrero de 1967 que era lo que los Beatles querían para la canción.


Poco se habla del fuerte lazo que unió al grupo con la música clásica, lazo que iría haciéndose cada vez más fuerte y cada vez más patente en sus canciones por la influencia del productor. George Martin se había graduado en el prestigioso Guildhall School of Musica de Londres, donde estudio teoría musical, composición, orquestación, piano y oboe. Por ello no se limitó a ser solamente el productor de los discos del grupo, sino que introdujo a los Beatles en los instrumentos clásicos que se convertirían en componente vital de su sonido, llevándolos a crear y estructurar canciones populares que tomaban prestadas las grandes formas y las técnicas propias de las sinfonías, pero sin sacrificar la urgencia y claridad del Rock'n Roll.

Fue él quien escribió virtualmente casi todos los arreglos para las canciones de The Beatles que utilizan instrumentos clásicos. Y no solo eso, sino que también participó tocando el piano en varias canciones de los primeros discos, como en "Not a second time" (1963), "A Hard Day's Night"(1964), "You Like Me Too Much" (1965) por citar algunas. 


Aunque hay y que resaltar su participación como pianista en In my life una de sus canciones que ahondan en la controversia entre John y Paul. 


Se necesitarían demasiadas palabras para explicar lo que Martin colaboró con los Beatles para hacer obras maestras. Por ejemplo, ¿Sería Yesterday , la canción más versionada de la historia de la música, lo que es hoy en día sin  George Martin? Probablemente no. Escrita para piano, Paul McCartney quería grabarla sólo con el acompañamiento de su guitarra acústica.

A George Martin, que siempre escuchaba con rigurosa atención cualquier nueva canción de los Beatles, le parecía un excelente tema. Pero le sugirió a Paul, que podría quedar aún mejor si se le agregaba un arreglo para un cuarteto de cuerda. Paul explotó y le dijo que imposible, que ellos eran un grupo de rock y que jamás vestirían sus canciones con arreglos de cuerda melosos. George insistió y le dijo que probaran. Si no le gustaba, suprimirían el maldito arreglo de cuerda. El resto, es historia.


Y el año siguiente, 1966, Martin continuo innovando. “Mi estrategia del sonido de cuerdas (un octeto) de Eleanor Rigby estuvo muy influenciada por Bernard Herrmann y su película “Psycho”. Tenía un modo de hacer sonar el violín muy intenso, lo que me inspiró en tocar las cuerdas en notas cortas llenas de fuerza, dándole a la canción un buen giro. Si escuchas las dos canciones encontrarás la conexión”, dijo Martin en una entrevista en 2012.

Tras la disolución de The Beatles en abril de 1970, Lennon fue poco generoso con Martin, tal vez por aquello de matar al padre, y tendía a infravalorar su labor. A su juicio no había existido un magisterio del productor sobre los músicos, sino que “fuimos aprendiendo juntos sobre la marcha”. Seguramente por ello en una entrevista alrededor de 1980, John Lennon declaró con respecto a la canción: "Fue el bebé de Paul, y yo lo ayude un poco con su crecimiento; la idea del acompañamiento de violines fue idea suya, pues Jane Asher le introdujo en la música de Vivaldi, lo cual fue bastante bueno".


Hacia el final de 1966, el grupo tocaba Strawberry Fields Forever mezclando dos estilos, el rock tradicional y la orquesta de metales. Lennon no sabía elegir entre los dos y sugirió mezclarlos de algún modo, aunque Martin ya había advertido que estaban en diferentes claves y tempos. “Tú puedes hacer algo al respecto y arreglarlo”, le dijo Lennon. Martin aceptó el desafió, acelerando una de las versiones y ralentizando otra. El resultado fue una de las canciones favoritas de los Beatles. Preguntado por su mejor recuerdo de los Beatles, Martin dijo: "La primera vez que escuché 'Strawberry Fields Forever'. No lo olvidaré nunca. Fue algo maravilloso y aún lo llevo conmigo".


Por esa época George Martin, publicó bajo el nombre de "The George Martin Instrumentally Salutes The Beatles Girls" un álbum que consistía en su totalidad en versiones orquestales/instrumentales de canciones tempranas como "She loves you", "Please, please me" y "Help!" hasta piezas posteriores como "She said she said" o "I'm Only Spleeping".

Para comienzos de 1967, la música del cuarteto de Liverpool música se volvió cada vez más compleja y preparaban lo que muchos consideran su obra maestra, el LP "Sgt. Pepper's..." que más que un álbum de rock, parecía más bien una obra sinfónica. El rango de instrumentos había crecido considerablemente, incluyendo además de las guitarras, el bajo y la batería, a toda una orquesta, es decir: cuerdas, metales, alientos, percusiones y hasta un combo de instrumentos hindúes a petición de George Harrison cuyo corazón aún se encontraba profundamente en la India. Así aportó el track Within You, Without You, la cual fue compuesta e interpretada en su totalidad sólo por George y una orquesta de músicos británicos e hindús.

Algunas canciones presentan arreglos que nos remiten directamente a la música de los siglos XVIII o XIX, tal como el sonido barroco de Piggies (1968), que incluye cuerdas u clavecín.


En 1967, Paul, con el apoyo de George Martin, escribió la música de la película "The Family Way", lo cual le valió el premio Ivor Novello. En ese mismo año, durante las grabaciones del álbum "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band"  Paul tuvo la oportunidad de dirigir algunas veces a la orquesta. Martin también compuso las bandas sonoras de las películas de los Beatles "A Hard Day's Night" , por la que ganó el Oscar, y "Yellow Submarine".


En 1969, tiempo de “Let it be”, el grupo sintió que necesitaban un cambio y no tantos arreglos pero, para su sorpresa, le volvieron a llamar para producir “Abbey Road”. Como el propio Martin reconoció, Lennon quería canciones más tradicionales pero a McCartney le encantaba la idea de Martin de crear sinfonías de música pop. Por ello decidieron diferenciar las caras en dos estilos, uno para cada uno.
Sin embargo fue debido al papel fundamental del productor que muchos tacharon a los Beatles como impostores musicales, alegando que el verdadero genio creador detrás de la música del cuarteto era George Martin y no los miembros del grupo. Por ello a los Beatles les fue muy importante destacar a menudo algunas de las palabras que el propio Martin pronunció al respecto:

"Suyo fue el gran talento...una idea venida de ellos era mejor que una idea venida de mi...” Recordando su colaboración con McCartney en el solo de trompeta piccolo de la canción Penny Lane, Martin dijo: "es cierto que yo lo arregle, pero... si lo hubiera compuesto por mí mismo, honestamente no creo que hubiera podido escribir tan buenas notas como las que Paul escribió".


En una entrevista de 2011, Martin reflexionaba sobre los Beatles y su tiempo con ellos “Creo que eran condenadamente buenos y que estarán con nosotros durante varias generaciones. Eran simplemente unos músicos y compositores geniales, como Gershwin, Rodgers y Hammerstein. Ellos están en la historia y los Beatles también estarán. También en 100 años, pero yo no estaré”.

Buenas noches. Bona nit.
Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. Boas noites. Bonne nuit.

Fuentes:
- "A day in the life" 1996

- Geocities.com
- "The complete recording Sessions" 2006
- "Diccionario de The Beatles" 1999