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lunes, 22 de septiembre de 2025

“Roam”, el deambular de Eliën

 Un viaje atmosférico por el paisaje del alma de Europa

¿Os imagináis a una cantante convirtiendo una furgoneta en una pequeña sala de conciertos sobre ruedas para realizar una gira por Europa e invitar al público a entrar en su universo?  Eso es lo que hizo Élénie Wagner, Eliën una artista alternativa, cantante, compositora y creadora teatral nacida y radicada en Arnhem (Países Bajos). Criada como una niña multilingüe en un tranquilo pueblo de Alemania, la cantante siempre estuvo en contacto con diferentes culturas y países a lo largo de su infancia. El mejor remedio que tenía para superar el aburrimiento era cantar.

Fotografía: Die Rheinpfalz

En 2022, cuando la pandemia de la COVID tocaba a su fin, la artista holandesa adquirió una furgoneta, la convirtió en una minisala de conciertos sobre ruedas y escribió a todo tipo de festivales de Europa, diciéndoles que venía y que solo necesitaba público. Este es el origen de su álbum “Roam” (Deambular).

En su pequeña VW T5 azul, se embarcó en un viaje por ocho países europeos, entre ellos España, y recorrió sus festivales invitando a la gente a unirse a sus íntimas sesiones. A ese puñado de personas que asistían cada vez, les entregaba una tarjeta y un bolígrafo para que escribieran sus pensamientos, opiniones y reflexiones personales sobre la soledad y, quien quisiera, anotara su número de teléfono. Con ello pretendía tomar una instantánea del estado de ánimo de la joven Europa para trasnformarla en música, en un álbum con todas esas impresiones convertidas en canciones. Dos años después, más de 400 postales, testimonios manuscritos de la profunda conmoción que su música puede transmitir a la gente, colgaban en su furgoneta, y cuyo contenido se incorporó a las catorce canciones del álbum.


Fotografía: Die Rheinpfalz

“Roam” son, pues, catorce temas intensos y profundamente conmovedores, creados durante y después del viaje, que Eliën canta en inglés y holandés, sobre la sensación de perder el corazón por primera vez, el difícil camino del autoconocimiento, los miedos y las esperanzas. La artista rinde así homenaje a una sociedad en la que las personas de todo el continente luchan contra la creciente soledad, y al valor de la conexión y la amistad en la Europa pospandémica. "Roam" es un álbum etéreo que suena muy onírico en muchos momentos, con pasajes electrónicos y polifónicos. Una buena muestra de ello es Heights, una canción que trata sobre el miedo a lo desconocido y en la que la cantante se pregunta por qué hemos perdido nuestra curiosidad infantil y nuestro salvajismo.

Sus canciones se inspiran en diversas influencias; a caballo entre el indie-pop, la música clásica y el folk alternativo, Eliën ha encontrado su lugar en el espectro musical. Ya sea cantando sobre el intento desesperado de capturar momentos hermosos, ya sea revelando su yo más íntimo en I Lost My Heart, o sus miedos en Fear, Eliën forja su propio estilo al que es casi imposible resistirse. Pero ¿por qué deberíamos hacerlo? El "deambular" compartido es demasiado emocionante como para detenerlo.

Son historias de soledad, de redescubrimiento, de nuevas conexiones, de anhelo de una vida en libertad, cálidas y envolventes desde la primera nota: canciones orquestadas de forma minimalista y maravillosamente melancólicas, que se centran en su voz, entrenada, pero a veces tiernamente frágil, que nos envuelven una atmósfera mágica. En definitiva, una mirada melancólica a unos años confusos.

Esta melancólica mirada al pasado que une diferentes épocas, uniendo visiones y realidad, encaja a la perfección en esta Europa que nació de las ruinas de la Segunda Guerra Mundial con una promesa: que nunca más se repetirían los horrores que la dejaron sin alma. Ochenta años después, a causa de la mayor crisis moral que nos azota, la ha vuelto a perder. Una tristísima conclusión musical para estos tiempos convulsos.

¡Ah! Y por favor. Estés donde estés, hagas lo que hagas, no dejes de hablar de Gaza. Nunca dejes de recordar Palestina. Hablad de Gaza incluso cuando otros se cansen de escuchar. Hablad de Palestina incluso cuando no sea tendencia. Incluso cuando un día nos digan que se acabó, porque no será verdad. Porque la verdad y la justicia se desvanecen cuando se ignoran. Hablar de Gaza no es hacer ruido. Es estar vivo. Es recordarnos colectivamente que aún somos humanos.

Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on Надобраніч. طاب مساؤك. לילה טוב

https://www.rtve.es/play/audios/musicas-posibles/razones-tendra-lluvia-18-01-25/16412314/
http://www.firab.org/es/programacion/525/

viernes, 20 de junio de 2025

Sheila Chandra, la voz truncada

 “Cantar es lo más cercano a la espiritualidad que conozco”

He dicho varias veces por estos lares que no soy yo quien busca la música, sino que la música me encuentra a mí. Eso me sucedió con Sheila Chandra.

Hace 15 años, después de uno de esos días intensos en los que necesitas música balsámica para poder dormir, descubrí su voz en A Sailor's Life, un embrujo que, si cerráis los ojos, hipnotiza y nos desconecta de la cruda realidad.


La riqueza, fluidez y calidad de su voz me golpeó inmediatamente. Estaréis conmigo que hay una “jondura” diferente en la garganta de esta mujer, que sustituye la percusión por el canto dhrupad típico de India, una suerte de embrujo rítmico que descompone en pequeñas partículas toda clase de onomatopeyas y sílabas, con el fin de lograr un efecto percusivo ante el micrófono. Le llaman algunos “el yoga del sonido”

Sheila descubrió su voz a los doce años mientras estudiaba en la escuela de Artes Teatrales. Desde entonces, su camino elegido fue ser cantante. Nacida en Londres en 1965 y de padres indios, sus inicios fueron fulgurantes. Con siete años era actriz infantil en una famosa serie de la BBC, Grange Hill. Sin tener ningún tipo de contacto con el negocio de la música, pulió su técnica vocal como una labor de amor, pasando hasta dos horas cada noche lanzando su voz en el alto hueco de la escalera de la casa de su familia. "No sabía cómo fabricar una oportunidad, confiesa, pero estaba decidida a que cuando se me presentara una oportunidad, estaría lista".

The Guardian

Se estrenó como vocalista en la década de los 80 con los Monsoon, una banda británica que buscaba la manera de fusionar el pop occidental y la música clásica de India. Inventaron un estilo, el indie pop, que fue precursor de lo que luego se conocería como world music. Un término que no le gusta nada, por cierto: "Ha generado una forma de apartheid", afirma.

Era 1982, ella tenía 16 años y su sencillo debut, Ever So Lonely, una creación sobrenatural de tablas y sitares coronada por su voz etérea alcanzó el número 12 en la lista de sencillos del Reino Unido.

En 1984, Sheila lanzó “Quiet”, su segundo álbum, que marcó un importante cambio en su estilo musical. A partir de este trabajo, comenzó a explorar el canto a capella, un estilo vocal que estaba profundamente arraigado en las tradiciones musicales de la India. Uno de los álbumes más cautivadores del verano de 1994 fue “The Zen Kiss” un trabajo que se nutre de influencias tan diversas como la música islámica, andaluza, búlgara y celta. Y, por supuesto, al ser de ascendencia india oriental, Chandra también emplea ragas y ornamentaciones musicales clásicas indias, siempre ancladas en el incesante zumbido.

Progresivamente se fue introduciendo en un mundo mucho más experimental, que culminaría con tres álbumes para Real World, el sello de Peter Gabriel, en el que combinaba multitud de tradiciones. Su habilidad para cruzar continentes en una sola línea vocal y entrelazar a la perfección los estilos vocales del mundo árabe, Andalucía, Irlanda, Escocia, India y estructuras más antiguas como el canto llano gregoriano, creó una verdadera fusión en una sola mente y una sola voz. “Weaving My Ancestor's Voices” consolidó a Chandra como heredera espiritual de una tradición vocal mundial, mientras que la sensible y meticulosa producción de su marido Steve Coe,  la enriqueció aún más y fue parte integral de la grabación, especialmente en las virtuosas piezas de percusión vocal "Speaking In Tongues" I y II. El álbum permaneció varias semanas en el Top 10 de Música Mundial de Billboard y superó en ventas a todo el resto del sello en Estados Unidos.

Sheila también fue una de las cuatro solistas de la banda sonora de “El Señor de los Anillos. Las Dos Torres”, en 2002, (con una pieza escrita especialmente para ella titulada Breath Of Life), que alcanzó el disco de platino.

Pero su voz tenía los días contados. En 1992, Sheila Chandra tuvo un grave accidente de coche. Tuvo que ser intervenida de urgencia para no perder la vida. No había tiempo para delicadezas y la intubación se hizo sin demasiado cuidado. A la larga, aquel detalle acabó con su carrera. “Después de la operación de emergencia tuve problemas con mi voz. Eso limitó mi producción y mi capacidad de experimentar a partir de ese momento”, recuerda. Durante años mantuvo a raya su dañada laringe usando drásticas medidas de protección. Si tenía un concierto, ensayaba una hora al día. Eso significaba no hablar absolutamente nada con nadie el resto del tiempo. Tenía que elegir, todo lo que podía tolerar antes de que el dolor fuera insoportable eran dos horas de charla o esas prácticas.


En 2007, tras un descanso de 14 años, ofreció conciertos en el festival WOMAD organizados por Gabriel y participó en el primer álbum de The Imagined Village y realizó una gira por el Reino Unido con ellos. Lamentablemente, la voz de esta innovadora artista ha seguido deteriorándose. En 2010, Sheila desarrolló el síndrome de la boca quemada (glosodinia), sin causa ni cura conocida, y ahora sufre un dolor neurológico persistente que se desencadena a mover la lengua que la incapacita para hablar, reír o llorar sin sufrir un dolor intenso. Cantar está completamente descartado. Es prácticamente muda y se comunica en persona principalmente mediante notas escritas a mano y un lenguaje de señas muy básico.

Retirada de la música, dada su dura experiencia, dedicó su atención a escribir libros de autoayuda, el primero de los cuales, Banish Clutter Forever – How the Toothbrush Principle Will Change Your Life (Deshazte del desorden para siempre: cómo el principio del cepillo de dientes cambiará tu vida), se publicó en 2010. Y asesora a jóvenes artistas, como el grafitero Stik. Para acabar, esta maravillosa nana cantada en castellano y con el típico acompañamiento pregrabado que siempre utilizó en sus conciertos en directo.

Cuidaos mucho. Y buscad la belleza, es la única protesta que vale la pena en este asqueroso mundo. Si dejáramos de lanzarnos artefactos que nos destruyen y empezáramos a compartir la música que nos construye, está claro que supondría un punto de inflexión en nuestra historia global. La música tiene el poder de transformar el mundo porque puede transformarnos individualmente. Así sea.

Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on Надобраніч. طاب مساؤك. לילה טוב




jueves, 31 de diciembre de 2020

Agnes Obel, compositora de la noche

Un día durante el confinamiento, en Spotify escuché ese tipo de canción que te hace poner el oído preguntándote ¿Quién es esta mujer? ¿A quién pertenece esa voz? Una voz soberbia, llena de belleza emocional, sostenida por un piano (un instrumento que adoro). Todo ello acompañado a veces por el contrabajo o el arpa, sin enmascararlo. Esa voz resultó ser la de una compositora y cantante danesa Agnes Obel. A causa de la pandemia, acababa de posponer su concierto en la sala Barts de Barcelona.  Sólo tiene cuatro álbumes, pero con ellos ha forjado su exitosa carrera en su país natal durante la última década. Éxito al que ha llegado a pesar de (o tal vez debido a) un estilo muy poco convencional.  Su dulzura melódica y sus paisajes sonoros me conquistaron desde el primer momento. 

Agnes creció en Copenhague, en un hogar con inclinaciones musicales: su padre era un músico de jazz y su madre, jurista, era a su vez una reconocida pianista clásica. En ese ambiente aprendió muy pronto a tocar el piano. “No tuve una infancia como la de mis amigos que son músicos clásicos. No practiqué todas las horas del día, no fui al conservatorio '”, dice. Había mucha música, pero estaba más dispersa, y como resultado, tengo un conocimiento musical mucho más amplio. Ha sido bueno que haya tocado algo de jazz, aunque no me he especializado en él. Y toqué algo de piano clásico cuando era pequeña, así que sé un poco sobre eso. Siento que he estado expuesta a muchos géneros, pero siempre me he guiado por mis propios intereses".

Su profesora de piano clásico le dio siempre un consejo: toca aquello que te guste, haz solo aquello con lo que disfrutes. Sin embargo, a los 17 años deja los estudios en el instituto que le había dado la oportunidad de profundizar en la música con idea de dedicarse a la producción y de aprender el oficio de la grabación. Quizás por eso todos sus trabajos son de producción propia y, en su mayoría, grabados en casa.

Fotografía de laphille

Tenía treinta años cuando, finalmente, lanzó Philharmonics, el álbum que inició su carrera en solitario en 2010 con el que consiguió seis discos de platino en Dinamarca y tuvo excelentes resultados de ventas en varios países europeos.  El caudal de emociones que había acumulado a lo largo de los años lo vuelca en este sobrio trabajo. Es un trabajo puro, austero y equilibrado. Me encanta la mezcla instrumental y la atmósfera melancólica. No me extraña que tuviera el éxito de la crítica sobre todo en su país.

Fotografía de dw

Si me pidierias que escogiera una sola canción para describir la personalidad y el estilo de esta cantante para mi es, sin duda, Riverside, de éste su primer álbum, uno de los más escuchados en las plataformas de música en streaming. El tema contiene los elementos más característicos del trabajo de la artista: el piano, acompañado de cuerdas, y una delicada voz que cuenta una historia. (¡qué pena no saber inglés!)


En sus temas instrumentales queda demostrada la influencia que ella reconoce de Erik Satie o Debussy, como sucede en Falling, Catching.

Pero si tengo que elegir la canción del disco que más me llega, sin duda es Smoke and Mirrors. Ese piano…

El álbum “Aventine” le siguió tres años después. Es otro trabajo austero, fascinante por su fluidez y armonía. Alguien lo describió con precisión como "un maravilloso álbum de otoño". La instrumental Setember Song es también una pieza emblemática de su estilo; tiene un ritmo que toma al oyente de la mano y lo sumerge en el tema.

Otras pistas para mí muy notables son Fuel to Fire, con ese piano especialmente hipnótico, la inquietante The Curse y la totalmente cautivadora Dorian.

Para su tercer álbum, Citizen of Glass  (2016), Agnes Obel decidió agregar nuevos colores a su paleta musical: un sintetizador monofónico de finales de los años 20 llamado Trautonium, pero también la modulación de voces electrónicas, una propuesta un poco “fantasmal” que la ayudó a establecerse en el extranjero.  Los arreglos de cuerdas son más ambiciosos. Citizen of Glass es un álbum conceptual, un proyecto que nace de un drama familiar. La muerte de su padre fue el punto de partida, pero fue después de leer un artículo en la revista Der Spiegel, sobre "el humano o el ciudadano de cristal", que Obel encontró la inspiración. Un disco, según sus propias palabras, "sobre cómo la tecnología distorsiona nuestra percepción de la realidad y crea una paranoia, en el sentido de cómo creemos ciertas cosas". También, "sobre nuestra forma de mostrarnos al mundo y sobre cómo las redes sociales están cambiando nuestra mente". De este álbum empecemos con Familiar. Impresionante el juego de segundas voces.

Si sus dos primeros discos fueron más íntimos, más centrados en la voz y el piano, (por ello me gustan más) en este trabajo se ve claramente cómo la artista quiere explorar sus posibilidades experimentando su relación tanto con los instrumentos de cuerda como con su manera de multiplicar la propia voz. Los instrumentos de cuerda son más… misteriosos. También hay más percusión. Esto es lo primero que se escucha en la primera pieza Strecht Your Eyes.

Pero la cancion de este álbum que más me gusta es Golden Green, delicada canción que preserva la fragilidad de “Aventine”.

Myopia, su cuarto y último trabajo de larga duración, el primero que publica con la prestigiosa Deutsche Grammophon y el segundo de canciones autoproducidas en su estudio casero de Berlín, continua en la línea de voces afinadas, perfeccionando sus nocturnos espectrales, al borde del abismo melancólico tan acorde a los tiempos que vivimos. Es un disco elegante pero inmerso en una gélida soledad que le aleja cada vez más de sus orígenes. Las voces más lentas que ayudaron a “Citizen of Glass” a hacernos sentir tan de otro mundo, aparecen desde el principio. Preciosas son Camera's Rolling y Broken Sleep, este último corte, un himno al insomnio antes del amanecer en el que muchas nos podemos identificar.

El cierre íntimo de Won't You Call Me me parece bellísimo, ofrece la calidez suficiente para sugerir que un deshielo podría ser posible mientras se mantiene la vibración fantasmal de todo lo anterior.

La artista danesa compone siempre de noche. Para crear su último álbum, trabajó durante dos años en la oscuridad nocturna, retirada en su estudio berlinés.  Canta en inglés y casi siempre toca con una banda compuesta exclusivamente por mujeres, cumpliendo un antiguo deseo secreto de encontrar otras mujeres interesadas en esta escena musical. Su postura es política en la medida en que ella es simplemente su "yo artístico": “Escuchar y ver las cosas de una manera nueva, para que puedas experimentar las cosas desde los ojos de otra persona”, para Obel, es en sí mismo un acto político.

Fotografia Sala Barts

Una hermosa voz para acabar este annus horribilis que hemos vivido, para darnos un lamentón en al alma; otra voz femenina para acompañarnos en nuestra nocturnidad. Sé qué no es una fecha para detenernos en esta entrada, pero he pensado que puede ser una buena manera de desearos un buen año. Así que Feliz Año a todas y a todos. El 2021 será mejor, eso seguro. No me puedo imaginar que pueda ser peor. Y quiero desearos lo mejor reivindicando, una vez más, que la Cultura es segura, que es y será siempre un medio para alcanzar la Libertad y sobrevivir en este universo tan triste. Porque en toda época de crisis la Cultura nos ha salvado.

Bon any nou. Ein gutes neues jahr/ prost neujahr. Štastný nový rok. Uspješna nova Godina. Godt nytår.  Urte berri on. Šťastný nový rok. Srečno novo leto. Onnellista uutta vuotta. Bonne année. Feliz aninovo. Καλή χρονιά. Gelukkig nieuwjaar. Boldog új évet. Happy new year. Felice anno nuovo/ buon anno nuevo. Godt nyttår. Szczesliwego nowego Roku. Feliz ano novo. La mulţi ani. Сновым годом. Gott nytt år. 新年快. Manigong bagong taon. 새해 많이 받으세요. Selamat tahun baru. あけましておめでとうございます. สวัสดีปีใหม่ Teshi delek. Yeni yılınız kutlu olsun. Gelukkige nuwejaar. سنة جديدة سعيدة . Umwaka mwiza. Heri za mwaka mpya. Barka da sabuwar shekara. Kiortame pivdluaritlo. Bonan novja.  Hauoli makahiki hou. Felix sit annus novus. Rogüerohory!!!!!

¡Cuidaos mucho!




Otras fuentes   
https://elpais.com/cultura/2020/02/06/babelia/1581006023_260243.html
https://www.agnesobel.com/
https://www.abc.es/cultura/musica/abci-agnes-obel-mente-aparato-tecnologico-sesgado-202002210058_noticia.html
https://elpais.com/cultura/2017/07/31/babelia/1501514690_727177.html
https://www.dodmagazine.es/grupos-indie/agnes-obel/