domingo, 13 de junio de 2021

50 años del "Mediterraneo" de Serrat

 “En la piel tengo el sabor amargo del llanto eterno que han vertido en ti cien pueblos de Algeciras a Estambul, para que pintes de azul sus largas noches de invierno”

Mediterráneo es mucho más que una canción, es un álbum que ha marcado varias generaciones, un trabajo esencial que no se agota. Una obra maestra que fue creciendo y creciendo hasta convertirse en atemporal. Sus diez poemas cantados, atravesando fronteras han llegado a todos los rincones del mundo.

Este cantautor, actor, escritor, poeta y trovador llamado Joan Manuel Serrat, de origen humilde, hijo de padre anarquista catalán afiliado a la CNT y madre aragonesa, nacido en el barrio del Poble-Sec de Barcelona, en 1971 tenía apenas 28 años y no hacía ni cuatro que había iniciado su andadura en la Nova Cançó catalana, un grupo que impulsó la reivindicación del uso normal del catalán en el mundo de la canción a la vez que denunciaba las injusticias de la dictadura franquista.

Serrat en 1971. Fotografía de ABC

España vivía entonces los años oscuros de la dictadura de Franco. Las lenguas distintas al castellano fueron reducidas como mucho a expresiones folclóricas. Por ello, muchos cantantes jóvenes de Cataluña optaron por cantar en catalán como oposición al franquismo. Serrat se dio a conocer como uno de los miembros del grupo Els Sezte Jutges convirtiéndose en la figura con más proyección durante la segunda parte de los años sesenta. Su referente musical era, con lógica, el folk en boga en la época con especial referencias a los franceses Jacques Brel o Georges Brassens. En este contexto, en 1968, Joan Manuel Serrat fue seleccionado para representar a España en el concurso de Eurovisión. Dejando de lado un problema con los derechos de autor, el cantante se negó a participar alegando que no se le permitía cantar en catalán. Una estupidez más del régimen que, en palabras del propio Serrat hace cuatro años en La Sexta, no supo aprovechar la ocasión de lavar un poco su cara. El conflicto político estuvo servido y el cantante escribió su carta de renunciaComparada con la fuerza y vigorosidad de la interpretación de Massiel, escogida para substituirle, la interpretación del Noi del Poble-Sec no tenía ninguna posibilidad de ganar ¿no creéis? 

La reacción política fue furiosa. Prohibieron la transmisión radiofónica de sus canciones así como sus apariciones en TVE. Serrat se convirtió en el bête noire del régimen franquista, en el enemigo público. Pero en 1969 da un giro a su actitud y comienza a cantar también en castellano, editando un disco con poemas de otro poeta "prohibido", Antonio Machado, alternando desde entonces discos en ambos idiomas. Por ello, muchos de los que le habían aplaudido por su defensa de la canción en catalán le acusaron de traidor. Se hallaba en medio de la vorágine lingüística. Casi 50 años después, como consecuencia de las tensiones provocadas en Catalunya por el Procés, el cantautor fue objeto de una feroz campaña de descalificaciones por parte de un buen número de individuos independentistas hiperventilados, ves per on.

Foto de Mágicas Ruinas

Sobre cuándo y dónde escribió Joan Manuel Serrat semejante joya musical hay mucha información contradictoria. Una leyenda urbana dice que lo compuso durante su encierro en el emblemático Monasterio de Montserrat junto a un grupo de intelectuales y artistas, en señal de protesta en contra de la pena de muerte y por el llamado Proceso de Burgos. Curiosamente, el propio Serrat también ha confundido alguna vez las fechas de gestación del álbum. La memoria es así de engañosa. Según figura que contó él mismo, compuso la canción en México al sentir añoranza por ver el mar que le había acompañado durante toda su vida, que se acercó a un lago cercano del lugar donde se hospedaba y escribió la letra y la melodía cerca del agua.  Y del capítulo dedicado a la canción en la excelente serie “La mitad invisible (TVE, 2009) del que hablaré más adelante, nace el equívoco de que Mediterráneo se gestó en el verano de 1970. Pero nada más lejos de la realidad,  no fue así la génesis del álbum, ni mucho menos.

Lo cierto es que el mes de julio de 1971, Serrat anuncia que se retira temporalmente. “Llegó un momento en el que quería descansar y mirar dentro de mí. Estaba harto de vivir hacia afuera, de no poder escribir ninguna canción”, le dijo a la revista El Musical a finales de 1971. La noticia cae como una bomba entre sus seguidores, sobre todo por los incesantes rumores en la prensa que afirman que la retirada puede ser definitiva. La relación con Lasso de la Vega, su mánager, sufre su primer revés serio. 

Fue en la Costa Brava, frente al mar de Calella de Palafrugell y las IIIes Formigues, en un cuarto del Hotel Batlle, que Serrat con su guitarra inspiradora, alumbró pacientemente, artesanalmente, este milagro creativo de versos y acordes.  Desde una habitación, que ya no existe, Serrat miraba a diario un Mediterráneo que fue su “única guía” en un tiempo de emociones fuertes. “Dependía de lo que me ocurría y les ocurría a los de alrededor en ese momento, es decir, de los besos y las bofetadas que la vida te va repartiendo”, recordó en diálogo con el diario El País. “Cada mañana me tumbaba a tomar el sol y luego me daba un chapuzón rápido porque el agua estaba fría. Comía en el hotel y por la tarde escribía, paseaba y me dejaba llevar” Así nacieron sus canciones, diez en total. Sencillas pero redondas. Como la que da título al disco, dedicada a ese mar que lo acunó desde niño; un tema que acabaría tarareando el país entero. 

Con Mediterráneo, Serrat decidió hacer su propio himno patriótico, pero no a España o Cataluña, sino a ese mar cuna de civilizaciones unidas por sus aguas. Como bien dijo el poeta y escritor Luis García Gil, uno de los mayores estudiosos de la obra del músico y autor de “Mediterráneo. Serrat en la encrucijada”, “Mediterráneo” fue un álbum intimista, de introspección, de meditación, de emoción cantada que nació de un necesario retiro del cantante, de una huida tras años de recitales, de éxitos, de tensiones…

“Desde Eurovisión, había sacado tres discos: los dos en castellano y "Serrat 4" en catalán. No paraba. Su representante, Lasso de la Vega, estaba febril con su éxito y le imponía una agenda brutal de giras y promoción. Serrat se replanteó muchas cosas. Mediterráneo capta esa sensación. Si no es conceptual, al menos en su broche final tiene una unidad muy apabullante y sensorial. Muy significativa de la forma que tiene Serrat de percibir la vida”.

Porque su posicionamiento al componer no fue solo político o geográfico “de Algeciras a Estambul"(Sur de Europa y también Norte de África y Medio Oriente). Principalmente fue un posicionamiento sentimental. Este canto al mar Mediterráneo supuso un sentido amplio "de patriotismo”, un canto de amor por su entorno natal. Y este canto de amor a la naturaleza y a la libertad conquistó el corazón de tanta gente, el corazón frío de la crítica y el corazón cálido del público.

"Mediterráneo tiene eso que buscamos todos: tiene frescura. Oyes ahora algunas de las canciones y parece que están hechas hoy, o pasado mañana”, le dijo Joaquín Sabina a García Gil. El hijo pródigo de Úbeda lo explica bien: la obra máxima de Joan Manuel Serrat carece de tiempo. Es uno de esos discos que siempre están y estarán vigentes.

Cesar Coca explica en el Ideal de Granada que el disco se grabó en los estudios Fonit-Cetra. Fue el último trabajo del cantautor que se registró en esa vieja sala. También fue su última colaboración con el ingeniero de sonido Plinio Chiesa, que murió meses más tarde. La grabación se realizó en menos de una semana y el disco se lanzó a la venta, con una portada diseñada por Enric Satué sobre un retrato del músico realizado por Isabel Steva (Colita), autora de la gran mayoría de las fotos que se publicaron en esos años. De nuevo, una gran concentración de talento para dar a la luz una portada muy diferente a las que se encontraban en las tiendas de discos en esos años. Aunque se grabó en Milán durante el invierno boreal, el álbum está atravesado por un clima cálido que queda bien reflejado en la portada del vinilo original gracias a esa fotografía que retrata un atardecer en el Mar Mediterráneo y que se funde con la imagen del cantautor de pelo largo. Con aquella melena vagabunda y mirada serena, el Serrat de 1971 era el rostro del éxito en España. Todos los temas fueron compuestos por él, letra y música, excepto la letra de Vencidos, basado en un poema de León Felipe. A todos ellos, Serrat los impregnó con una suave capa de jazz y bossa nova, con la ayuda de un equipo formado por Juan Carlos Calderón, Gian Piero Reverberi y Antoni Ros Marbà. Las guitarras y los arreglos orquestales son esenciales para arropar a esos clásicos sin tiempo.  50 años después, para celebrar tal efeméride, Sony Music ha reeditado el mítico álbum en vinilo, tal como lo conocimos allá por 1971, pero en una versión especial.

Ahora toca hacer mi selección personal de los temas del disco, claro está. Sin contar la canción que da nombre al LP, la primera canción que me viene a la mente es Lucía, de la que el cantautor cubano Santiago Felíu dijo que era la mejor canción de amor de la historia de la Música. La versión oficial sobre su origen es simple. "No hay mucho que contar. Como dice el bolero, es lo que pudo haber sido y no fue. Pero también fue lo que fue y, a fin de cuentas, en la vida lo que queda es lo que cuenta", dijo Serrat al diario La Nación en 2007, interrogado sobre la historia real detrás de la canción. ¿Quién no se ha dejado llevar nunca por la melancolía escuchando “¿No hay nada más bello que lo que nunca he tenido, nada más amado que lo que perdí”?

Cuando Serrat compuso Pueblo Blanco, la motivación estaba clara: hacer una crónica más bien tétrica del abandono de los pueblos y el asalto a la ciudad, un testimonio de la transformación de un país que dejaba masivamente de ser rural para convertirse en urbano. La España vaciada, le llamamos ahora.

En Aquellas pequeñas cosasquería reflejar cierta ternura de lo cotidiano, la gran dimensión que adquieren en nosotros muchas veces las pequeñas cosas”, asegura el autor. La inspiración la tiene asociada al poema "Las moscas", de Machado, que por aquel entonces le zumbaba por detrás, elaborado con el método contrario a la epopeya. “Hay varias maneras de construir canciones. Una tiene que ver con agarrar un hecho contundente y dejarlo en dimensión de andar por casa, otro, como hizo Machado en ese poema, consiste en poner en valor algo tan ínfimo como las moscas”.

No me he podido resistir a incluir su interpretación en directo en 1987 en el programa de Miguel Ríos en TVE "Qué noche la de aquel año". Siempre es encantador verlo encima de un escenario.

El poema “Vencidos”, publicado en “Versos y oraciones de caminante” (1920-1929), tan simple y bello a la vez, encierra quizá todo el dolor de León Felipe ante la decadencia española. Los españoles de su época se sentían derrotados, al perder sus dos últimas colonias y presentían también que España marchaba fatalmente hacia su ocaso.

Dando una ojeada a la hemeroteca se hace evidente que la pasión por el LP es unánime. Aquí podréis encontrar 50 motivos por los que Mediterráneo es la mejor canción de nuestra historia. Porque Serrat es una parte destacadísima de la educación sentimental de muchísima gente, parte de la banda sonora de nuestras vidas antes, ahora y siempre. Si alguna vez habéis asistido a un concierto suyo os habrá cautivado con esa alegría lúcida y guasona con la que proyecta una coherencia casi abrumadora. Serrat nos hace sentir que habla de nosotros. Escucharlo es como sentarse a una mesa donde te comprenden. Esa relación con nuestras historias cotidianas ha hecho que muchas de sus canciones en las dos lenguas se hicieran universales. Ya lo dejó claro Ismael Serrano, uno de los grandes pupilos del artista: “Serrat consigue lo más difícil, que es otorgarle a lo cotidiano ese misterio de lo desconocido, llenar nuestras batallas domésticas de una épica maravillosa”

Han pasado los años y la ruta de los inmigrantes por el Mare Nostrum huyendo del sufrimiento, del hambre y de las guerras se  ha convertido año tras año en un cementerioLos datos cantan: El 80% de las muertes de migrantes en el mundo se producen en este mar. Ante esta dura realidad en 2016, Serrat apoya con su imagen a la Comisión Española de Ayudaal Refugiado (CEAR) en un vídeo para reclamar el fin de las muertes en el mar Mediterráneo. "En los últimos 6 años han muerto más de 15.000 personas tratando de llegar a Europa. Queremos que el Mediterráneo deje de ser una gigantesca fosa común y vuelva a ser un lugar donde vivir historias maravillosas como las que cantó Serrat", señaló la organización. Grabadas por la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (Cima), las imágenes muestran a un grupo de espectadores que se paran en el parque a escuchar la inesperada actuación de la Orquesta Filarmónica de España conjuntamente con la Fundación Música Maestro, interpretando la famosa canción. A mitad del vídeo se empiezan a mostrar imágenes realizadas por los fotoperiodistas Javier Bauluz, Olmo Calvo, Juan Carlos Mohr y Santi Palacios. Al finalizar el vídeo, Serrat subraya que “El Mediterráneo que inspiró esta canción queda muy lejos de éste, donde hoy las gentes se dejan la vida tratando de ponerla a salvo de la guerra”.

Fiel a ese espíritu, Joan Manuel Serrat lo reivindicó y lo esgrimió contra la política de refugiados de la Unión Europea hace apenas tres años. Acompañado de una veintena de artistas, para la campaña a favor de la acogida de refugiados “Casa nostra, casa vostra” que reivindicaba la acogida de refugiados en Catalunya. Nunca olvidaré a mis alumnos gritando en el patio, ¡¡volem acollir, volem acollir!! El videoclip fue grabado con el objetivo de dar apoyo al Gran Concierto para las Personas Refugiadas que se celebró el 11 de febrero de 2017 en el Palau Sant Jordi de Barcelona para levantar la voz frente a las fronteras.

En abril de 2019, Serrat inició una gira “Mediterráneo da capo” con la que recorrió algunas ciudades de España y varios países de América Latina. "El Mediterráneo es miseria y gloria", dijo en rueda de prensa al ser preguntado por las canciones de la gira, que no serían solo las diez que conformaron aquel álbum mítico de 1971 sino también otras que aluden "a los hombres que lo cruzan cada día". Porque sin ellas su retrato sería "parcial".

A finales de 2019 se lanzó “Hijos del Mediterráneo”, un álbum en el que diez artistas hispanoamericanos se juntan para versionar las canciones que consolidaron a Joan Manuel Serrat como uno de los compositores más importantes de la música en español, un álbum de homenaje que recrea el clásico reproduciendo los arreglos originales. Nos encontramos con Jorge Drexler que ofrece una delicada interpretación vocal de Mediterráneo dialogando muy bien con los arreglos de cuerdas, Andrés Calamaro la más emotiva del disco gracias a los versos tristes de Lucía, Sílvia Pérez Cruz, interpreta su Barquito de Papel  o Eva Amaral con  Aquellas pequeñas cosas. También participan Josele Santiago, Xoel López, Depedro, Iván Ferreiro, Tulsa y Santi Balmes que se unen en un bellísimo homenaje que es, al mismo tiempo, un brindis a la música, al oficio de escribir canciones, interpretarlas y cantarlas para que pasen de unos a otros y permanezcan por siempre vivas.

Amaro Ferreiro, impulsor de la idea, cuenta a RTVE.es los detalles de un proyecto que reproduce obsesivamente el original. A Serrat se le atribuye en las redes la frase: “Que otros canten mis temas lo tomo como una caricia”. Si es cierto que es suya, el cantante seguro que sentirá por estas interpretaciones infinita ternura.

Uno de los primeros capítulos, en diciembre de 2011, de La mitad invisible de TVE estuvo dedicado a esta canción. En él, Juan Carlos Ortega busca junto a su autor "la mitad invisible" de este tema. Para ello, vsita el lugar donde se inspiró; a Rosa, que le servía las copas hasta altas horas de la madrugada; al arreglista de la canción, Juan Carlos Calderón; a Colita, que le fotografió para la portada del disco; a su amigo, el poeta Joan Margarit y a su ahijado, David Escamilla. Y por último, Pedro Javaloyes, director de la revista Rolling Stone España, también aporta su opinión. Entre todos ayudan a explicar lo que no sabíamos de una canción con historia que ha pasado a la Historia.

Años antes, en 1977 Joaquín Soler Serrano en el programa A fondo, de La 2 (TVE)  lleva a cabo una larguísima entrevista a un jovencísimo Joan Manuel Serrat.

Llegamos al final. Está claro que Mediterráneo no es solo una canción, es un poema al mar que nos une, que une a los pueblos, y todo el álbum uno de sus trabajos más inspirados de Joan Manel Serrat, un resumen de su lírica, sus grandes temas y su búsqueda emocional como cantor de las pequeñas cosas. Una leyenda viva que ahora celebra su 50 aniversario. 

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore.

Cuidaos mucho que ya falta menos.


Otras fuentes

lhttps://elpais.com/eps/2021-06-05/volvemos-con-serrat-al-pueblo-donde-nacio-mediterraneo-50-anos-despues.html?utm_source=Facebook&ssm=FB_CM&fbclid=IwAR3Rz6nT8hhBzHVihPNpQUPyvo74bV0TwfzXohGCGHfP33EhChnaGGrps_I#Echobox=1622880712
http://sgae.es/es-es/sitepages/EstaPasandoDetalleActualidad.aspx?i=3499&s=0
https://www.luisgarciagil.com/libros/mediterraneo-serrat-en-la-encrucijada/
https://www.luisgarciagil.com/mediterraneo-genesis-de-un-album-mitico/
https://www.elconfidencial.com/cultura/2019-12-15/joan-manuel-serrat-disco-hijos-del-mediterraneo_2364336/
https://www.abc.es/cultura/musica/abci-nuevas-voces-para-mismo-mediterraneo-201911210109_noticia.html
https://www.sonymusic.es/actualidad/50-anos-de-mediterraneo-el-disco-de-serrat-que-sigue-marcando-generaciones/
https://joseluisibanezsalas.blogspot.com/2019/10/mediterraneo-de-joan-manuel-serrat-la.htm

 

 



sábado, 29 de mayo de 2021

Palabras para Julia, radiografía de una canción

“Si tuviera que volver a vivir todo lo que he vivido, preferiría no volver a vivirlo” (José Agustín Goytisolo)

Julia y su padre. Foto UAB

Hay canciones que llegan al alma y se quedan allí a vivir, poemas que son canciones y canciones que son poemas. El jueves pasado, mi compañero de luchas sindicales Jaume Roig me envió un correo que decía: “Palabras para Julia” radiografía d’una cançó, con un montón de versiones y enlaces. Me pareció una buena idea profundizar en ello y dedicarle un espacio en mi blog. Ese poema-canción y viceversa es, pues, el protagonista de esta noche.

De todos es sabido que “Palabras para Julia” es un bellísimo poema que José Agustín Goytisolo escribió para su hija cuando esta tenía solamente siete años y que Paco Ibáñez hizo canción convirtiéndolo pronto en un himno de resistencia, en un canto a la esperanza y a la solidaridad. Lo leo y releo, la escucho una y otra vez, y siempre, siempre me conmueve. Porque en sus versos lo concentra todo: alegría y tristeza, dolor y esperanza, soledad y compañía, llanto y risa, todo ello desde el amor de un padre a su hija. Julia lleva ese nombre por deseo de su abuelo paterno pues era el nombre de su esposa, Julia Gay, cuya muerte, acaecida el 17 de marzo de 1938 durante el famoso bombardeo del Coliseum de Barcelona por parte de la aviación italiana, tanto impactó en el escritor catalán y sumió en el más profundo dolor a la familia. 

Él tenía 10 años y su madre había salido de casa para ir a comprarle un regalo. Ya nunca volvió. Este trágico acontecimiento marcó para siempre su vida y su obra. Así que, de alguna manera, estas “palabras para Julia” son al mismo tiempo palabras de ánimo y esperanza dirigidas a su hija, y un recuerdo amoroso de su madre.

El poeta y Julia. Fotografía de El Mundo

Tanto críticos literarios de la Universidad Autónoma de Barcelona, donde existe una catedra que estudia al poeta, como la misma Julia Goytisolo están de acuerdo que este poema refleja el deseo del autor de que su madre lo hubiese escrito para él; que hubieran sido unas “Palabras de Julia,  como parte de ese vacío que sucedió a la tragedia. Por ello, en este poema se mezclan de alguna forma sus sentimientos de admiración por la madre que quedan reflejados en el cariño y amor por su hija: la madre muerta, la mujer en cuyos brazos quisiera morir, la hija a la que ha de enseñar a vivir a pesar de su propio escepticismo.

La vida, al fin y al cabo, es esa asignatura para la que nunca estamos suficientemente preparados. Y la suya transcurrió entre vicisitudes y alegrías, enormes logros y un gran legado. Sin embargo, al poeta le sobrevino la muerte de manera trágica el 19 de marzo de 1999. Acababa de cumplir 70 años y hay quienes hablan de que sufría un cuadro depresivo. Son muchas las hipótesis que giran en torno a la temprana partida del escritor, aunque la más plausible es que fue un suicidio. Esta postura se justifica en la frase que el mismo autor emitió en su último cumpleaños: “Si tuviera que volver a vivir todo lo que he vivido, preferiría no volver a vivirlo". El cuerpo de Goytisolo fue hallado en la calle Marià Cubí tras caer de una ventana de su domicilio de Barcelona, dejando huérfana la poesía española. La familia, sin embargo, tal y como explicó el diario El País, rechazó rotundamente que se arrojara voluntariamente. Por el contrario, anunció su deceso como un desafortunado accidente.

Gil de Biedma, Carme Riera, Carlos Barral y
 J.A Goytisolo en la UB. Foto El Mundo.

Estas palabras que Carme Riera le dedica a su amigo nos ayudan a conocer al hombre que había detrás del poeta. Ella tampoco creyó que fuera un accidente.

José Agustín se fue por un azar absurdo. “El viaje no le importa” había escrito en el último verso del poema que cierra su último libro publicado, “Las horas quemadas”, refiriéndose a sí mismo, desdoblándose en otro, un recurso que siempre le gustó emplear y que iba mucho más allá de lo poético. Dos días antes, se habían cumplido sesenta y un años de la muerte de su madre.

Dicen que el encuentro entre la música y la poesía es a veces circunstancial y extraño, tal y como les ocurrió a Goytisolo y al cantautor. José Agustín recuerda el primer día en que se encontraron, con estas palabras:

"… Paco llegó a mi casa con una guitarra... al fin comenzó a explicar que le gustaba poner música y cantar ciertos poemas de ciertos poetas. Eso debió ser en 1968 o por ahí, no recuerdo bien... lo cierto es que al poco de charlar ya estaba cantando poemas... Me quedé asombrado: su música y su voz daban una dimensión nueva y para mí desconocida a la letra de aquellos poemas ... y sin avisar, cantó dos o tres poemas míos. Me asusté. No tuve tiempo para sentirme halagado, porque me asusté. Me parecían de otra persona, escritos como para ser cantados, o hechos cantando... sus canciones, no los poemas, eran algo nuevo, hermoso, sorprendente pero también con sabor añejo, entre medieval y renacentista, y en todo caso, trovadoresco...". Terminada la reunión, Goytisolo emocionado le regaló a Ibáñez unos versos en borrador, donde aparecía el poema "Palabras para Julia". Así se inició una intensa amistad.

La canción, con acompañamiento de guitarra y violoncelo, se incluyó por primera vez en el disco “Paco Ibáñez 3” (1969). El autor del diseño de la carátula fue el pintor Antonio Saura. Posteriormente, el poema fue incluido en “Palabras para Julia y otras canciones” (Laia, 1980), en cuyo prólogo Manuel Vázquez Montalbán afirma que en el conjunto de la obra poética de Goytisolo pesa sobre todo "la asunción del relativo poder de la palabra y la propuesta de utilizarla para enseñar a querer y a vivir".
Julia la oyó cantar por primera vez en Colliure, cuando tenía doce años y todavía no alcanzaba a comprender su significado. Fue Paco, su intérprete, quien le desveló que la Julia del poema era ella.

La propia hija del poeta confesó que durante muchos años de su vida le costaba asumir el peso del poema. Se había convertido sin pretenderlo en protagonista de esa lucha por el futuro y la esperanza, la gente la miraba con admiración sin haber hecho nada especial y le preguntaban si ella era la “Julia” del poema. Con el tiempo fue asumiendo la grandeza del legado que le había dejado su padre.


Pero cuando Paco Ibañez logró la máxima difusión de su canción fue con el doble disco de la grabación de su concierto en el Olympia de Paris, él solo con su guitarra y presentando antes en francés los versos más íntimos y emocionantes del poema. Era mayo de 1969, el aniversario del esplendoroso movimiento estudiantil de mayo del 68; Paco Ibáñez, presentado como “La voz libre de España”, fue invitado a cantar en la Universidad de La Sorbona de Paris, en el salón Richelieu, que se quedó corto porque los estudiantes empezaron a llenar todos los espacios hasta hacer “sudar las paredes”, como diría el mismo Paco.

De alguna manera, este recital se repitió en diciembre de ese mismo año en el Olympia. Una multitud increíble invadió el aforo del teatro y Paco Ibáñez acompañado otra vez tan solo de su guitarra, realizó uno sus conciertos más asombrosos, aprovechando ese fervor que existía en Francia con la lucha de los estudiantes y el espíritu de resistencia en contra de la dictadura del llamado Generalísimo Franco (a quien Paco irónicamente llamaba el criminalísimo). Los aplausos no cesaron en ese mítico concierto cuando anunció aquello de: “De José Agustín Goytisolo: Palabras para Julia. Paroles pour Julie”. Podéis escucharlo en el minuto 46 de esta grabación.


De él diría el crítico francés  Jean Wener después de la primera de muchas de sus actuaciones en París: ''Quién hubiera imaginado que una multitud increíble iba a invadir los accesos del Olympia... y todo por ese muchacho simple, distendido, que después de un recibimiento tan fogoso como no recuerdo haber registrado más que en personajes como Toscanini, Chaplin, Robeson, se puso a cantar acompañado por su guitarra''.

Dicen en algunos foros que las siguientes palabras las dijo el cantautor en una entrevista allá por 2013. No la he encontrado, esa es la verdad, pero bien podrían ser suyas.

En tiempos de ignominia como ahora, a escala planetaria, y cuando la crueldad se extiende por doquier fría y robotizada, aún queda buena gente en este mundo que escucha una canción o lee un poema; es el canto, la voz y la palabra, única patria que no pueden robarnos, ni aun poniéndonos de espaldas contra el muro.
Que nadie piense nunca: “No puedo más y aquí me quedo”. Mejor miradlos a la cara y decid alto: “Tirad, malnacidos, somos millones y el planeta no es vuestro”. 

Pero, volvamos a la música. Muchas son las versiones de este tema. En el blog de Fernando G. Lucini  constan hasta hoy 31 versiones. Parémonos en algunas de ellas. Una de las primeras la hizo Rosa León en 1984 para su disco “Cuenta conmigo”. Pero me gusta muchísimo más en su disco en directo “Amigas mías” de 1986.

Seguiremos con una versión flamenca preciosa de Bebe con Antonio RankiJesuli a la guitarra, en la presentación de la película Princesa de África:

En Sudamérica, es un himno de resistencia para las generaciones que han padecido alguna dictadura, durante los mítines o en cárceles y centros de tortura de Chile, Argentina y Uruguay. He aquí las versiones de Liliana Herrero con el pianista y compositor Lito Vitale, y otra de Mercedes Sosa.

En noviembre de 2016, en el estudio Toresky de Radio Barcelona de la Cadena Ser, se presentó el libro solidario Vull tot això, hecho a partir de otro poema de Goytisolo, “Quiero todo esto”. En la presentación, Rosalía interpretó nuestra canción de esta noche. Todos los beneficios del libro se destinaron a la compra de juguetes en el marco de la campaña de Navidad Cap nen sense joguina (“Ningún niño sin juguete”).  

Ahora, escuchemos algo muy diferente. Una de las versiones que más predicamento tienen en las redes es la de Los Suaves, una banda española de hard rock formada en Orense (Galicia) que rescata alguna estrofa más del poema.

Qué bien le va el flamenco a esta canción. A continuación, la versión interpretada por Reina Roja que forma parte de su primer disco “FlamenCopla”. Brutal.

También Ismael Serrano hizo un videoclip con su personal adaptación. Es una de las delicias acústicas que pueden encontrarse en “Todavía”, uno de los discos más personales de su carrera. “Palabras para Julia es una de las canciones que han marcado mi vida”, dijo a través de sus redes sociales.

Otra versión flamenca. La cantante y socióloga Lourdes Pastor la incluyó en su tercer álbum de estudio “La Revolución a la vuelta de la esquina”. “Un quejío gitano que recuerda al cante más añejo, envuelto en una personalidad libre y revolucionaria”. Colaboran Sandra Carrasco y el pianista flamenco Pablo Rubén Maldonado.

En 1995, Niquel también versionó el poema de Goytisolo. Níquel fue una banda de rock-pop y blues, cuyos principales referentes fueron el compositor y cantante uruguayo Jorge Nasser y el guitarrista argentino Pablo Faragó, y cuya actividad se extendió entre los años 1985 y 2001. En 2020, la banda se reagrupó pero sin Faragó.

Dos clásicos de la canción argentina, Jairo y Juan Carlos Baglietto, se asociaron artísticamente en 2018 para montar su espectáculo “Historias con voz” del que formó parte Palabras para Julia.

El 9 de octubre de 2008, Raimundo Amador, Kiko Veneno, Peret y Muchachito Bombo Infierno, intervinieron en el programa “No disparen al pianista”, con esta canción. Lo dicho. El flamenco le da no sé qué…

Estas son las 12 versiones (11 más la de Paco Ibañez) que más creo que más aportan. Pero todo va a gustos. Como siempre, si alguno de los que os habéis pasado por aquí tiene cariño a alguna versión en especial no tiene más que decirlo que aquí tendrá un hueco. 

 Para acabar, un muy interesante trabajo de RTVE que realizó Juan Carlos Ortega en el programa “La Mitad Invisible”. En él podemos escuchar a Julia Goytisolo, Asunción Carandell, viuda de José Agustín, Carme Riera y el crítico musical Pere Pons. En este reportaje, además aparecen el propio José Agustín Goytisolo, Paco Ibáñez e incluso a Los Suaves para llegar a conocer la dimensión del poema y de la vida y obra de su autor, con muchos detalles personales relatados por gente tan cercana.

Se acabó por hoy, no sin antes darle las gracias a Jaume por motivarme a sumergirme en estos versos, hoy ya universales. Y ya sabéis; parafraseando al poeta: “Nuestro destino está en los demás / nuestro futuro es nuestra propia vida / nuestra dignidad es la de todos”

Mi ejemplar

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Fanaanal ak jàmm!. 

Cuidaos mucho que ya falta menos.

7 de junio de 2021

Lito de Morón nos propone esta versión conjunta de Mercedes Sosa y Liliana Herrero acompañada de estas palabras. Gracias, de corazón.

"Palabras para Julia”, de José Goytisolo y Paco Ibáñez. Bella canción que me conmueve hasta las lágrimas. Tiene varias versiones que me encantan, pero considero que no la puede cantar cualquiera, hay que tener con qué... Esta es la versión que más me emociona, no solo por sus voces, la interpretación o el ámbito, sino también por sus historias. Mercedes, la Negra, para nosotros... militante, perseguida y amenazada, obligada al exilio, a vivir otra cultura.

Liliana Herrero, secuestrada y desaparecida por la dictadura, hasta que pasó a las listas del poder ejecutivo nacional, señal de que aun estabas viva, militante comprometida con el pueblo, hasta hoy.

Esta canción las toca, partes de la canción las refleja, allí cobra sentido la emoción, las miradas y sus caricias mutuas, durante la interpretación. Y ese gracias interminable con los ojos humedecidos, con el nudo en la garganta... ¿cómo no llorar?


13 de junio de 2021

El compositor de bandas sonoras Miguel Ortega (Mortegae) nos ofrece su hermosa versión para guitarra y orquesta en este enlace


 Otras fuentes