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domingo, 15 de marzo de 2026

Cantar a Blas de Otero

 ¿Dónde está Blas de Otero?

 

“Aquí tenéis mi voz
alzada contra el cielo de los dioses absurdos,
mi voz apedreando las puertas de la muerte
con cantos que son duras verdades como puños”.

En estos tiempos convulsos de guerra y crueldad en los que el hombre es lobo para el hombre, no puedo dejar de preguntarme dónde está Blas de Otero, el poeta de la paz y la palabra.

“¿Dónde está Blas de Otero?”, cantaba Ramón Andrés. “¿Dónde está Blas de Otero?”, se preguntaba el poeta a sí mismo en cada verso de ese dramático y bellísimo poema titulado “Cantar de amigo”. En cada respuesta hay un fragmento de su vida y su dolor, para acabar declarando: “Está muerto, con los ojos abiertos”. Yo también me pregunto dónde está esa postura emblemática de una vida dedicada a buscar, extraer y declarar la verdad. ¿Y nosotros? ¿estamos muertos con los ojos abiertos ante la barbarie del mundo? 

He vuelto a releer “Pido la paz y la palabra” y sus versos son como lluvia o como rayo esperanzador. Su palabra se convierte en el propio deseo de los que sufren, en la voz del pueblo. Aparece crítica con la censura del régimen y la propia dictadura, gritando junto a todos aquellos que, como el poeta, han contemplado la muerte de cerca y la destrucción y ansían con fuerza la promesa de un mañana libre, en paz, justo y solidario. Yo también quiero pedir esta noche la paz y la palabra.  Pero, ¿dónde están las palabras? ¿Cómo vamos a acercarnos unos a otros desde las más diversas distancias si callamos? ¿Cómo sumar para avanzar? ¿Cómo compartir las soledades? ¿cómo vamos a construir la paz? ¿Estamos a punto de sentir la desesperación que sentía Blas de Otero o ya la sentimos? Necesitamos la palabra, pero la viva, la verdadera, la que nos negaron durante tanta tiranía y a la que ahora estamos renunciando.


Aguaviva, el grupo que acabáis de escuchar, es parte de la banda sonora de nuestra vida. Todos, absolutamente todos sus temas los hemos oído, cantado, incluso llorado juntos Jesús y yo. Aguaviva conseguía con su música y su voz, despertar la sensibilidad oculta por la represión fascista y poner a nuestro alcance poetas malditos de la dictadura. En 1971 eligen “Me queda la palabra”, un poema que reivindica el poder de la expresión, del grito, de la lucha, de la rebeldía cuando todo parece estar perdido y al que ya le había puesto música Paco Ibañez.

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¿Dónde está hoy esa poesía social tan necesaria en la era del vacío? Nos urge que alguien escriba como si escupiera formidables virus para erradicar sus males y alertar a los demás del peligro. Porque en medio del ruido del mundo y de las cosas siempre surge, incoercible, el afán del hombre por conocerse y preguntarse. En ese anaquel descansa —¿descansa? — la poesía, humanística, de Blas de Otero, que nos interpela reciamente sincera, hirviente, libre de caireles, directa, honda, decidida en la búsqueda de una paz basada en la justicia. Paz para todos. Así lo cantaba Jarcha.

Él, y los poetas de su generación, espolearon y aplacaron mi hambre y mi sed en los días y las noches de mi primera juventud, maravillada por su intensa integridad.

Me llamarán, nos llamarán a todos.
Tú, y tú, y yo, nos turnaremos,
en tornos de cristal, ante la muerte.
Y te expondrán, nos expondremos todos
a ser trizados ¡zas! por una bala.

Por ello han sido tantos los cantantes y cantautores que han convertido sus poemas en canciones, como lo hizo Luis Pastor, en su disco "Fidelidad", un punto de partida y una constante en su obra.

FIDELIDAD
 
Creo en el hombre. He visto
espaldas astilladas a trallazos,
almas cegadas avanzando a brincos
(españas a caballo
del dolor y del hambre). Y he creído.
 
Creo en la paz. He visto
altas estrellas, llameantes ámbitos
amanecientes, incendiando ríos
hondos, caudal humano
hacia otra luz: he visto y he creído.
 
Creo en ti, patria. Digo
lo que he visto: relámpagos
de rabia, amor en frío, y un cuchillo
chillando, haciéndose pedazos
de pan: aunque hoy hay sólo sombra, he visto
y he creído.

Hubo muchos más, nombres que forman parte de nuestra memoria musical colectiva: Soledad BravoGernikaImanolRosa León, Hilario Camacho Víctor ManuelAna BelénGoliardos

       

La obra de Otero es una tarea de por vida, de despertador de la conciencia humana, de apelación a la íntima verdad, de sumergimiento en la inmensa mayoría, de poner el dedo en las llagas que padece y sufrirlas con ella, de manera que así despierte y comience a levantar las ruinas. El poeta nos hablaba desde las ruinas de las ciudades de la posguerra, llamando al hombre, reivindicando la esperanza y luchando contra el odio, por hacer venir al hombre nuevo. 

A LA INMENSA MAYORÍA 

Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos su versos.

Así es, así fue. Salió una noche
echando espuma por los ojos, ebrio
de amor, huyendo sin saber adónde:
a donde el aire no apestase a muerto.

Tiendas de paz, brizados pabellones,
eran sus brazos, como llama al viento;
olas de sangre contra el pecho, enormes
olas de odio, ved, por todo el cuerpo.


¡Aquí! ¡Llegad! ¡Ay! Ángeles atroces
en vuelo horizontal cruzan el cielo;
horribles peces de metal recorren
las espaldas del mar, de puerto a puerto.

Yo doy todos mis
versos por un hombre
en paz. Aquí tenéis, en carne y hueso,
mi última voluntad. Así nos dijo,
luchando contra el odio.

Y así cantó también Adolfo Celdrán su palabra inmortal:

Blas de Otero estaba encantado con la musicalización de sus poemas. El poeta abogaba por “imprimir en el aire”, o lo que es lo mismo, airear las palabras y sacarlas de los libros que están “encerrados en sí mismos”.“El disco, la cinta magnetofónica, la guitarra o la radio y la televisión pueden -podrían: y más la propia voz directa- rescatar al verso de la galera del libro y hacer que las palabras suenen libres, vivas, con dispuesta espontaneidad. Mientras haya en el mundo una palabra cualquiera, habrá poesía. Que los temas son cada día más ricos y acuciantes”.

En 1976, en esta entrevista que le hace Enrique Entrena: “Blas de Otero, el poeta vivo...”. para el periódico “La verdad” de Alicante el 28 de mayo de 1976) le preguntan:

- Sus poemas han sido muy cantados… ¿es usted partidario de que se canten?

- Sí, claro, hay que pensar que la poesía se escribe para ser dicha […], lo mismo que los juglares. ¿Sabe una cosa? La imprenta perjudica a la poesía porque el poema se ahoga en un libro. El libro es solo una linda jaula para encerrar pájaros disecados. Hasta las líneas de un libro parecen rejas de una jaula…”

No solo no estaba en desacuerdo en el uso que se hicieron de sus poemas, la inmensa lista de cantautores desde los años 60 y 70 sino que era consciente de que, de esa manera, se popularizó su poesía de una manera casi inimaginable para un poeta contemporáneo. Blas de Otero escuchaba los discos de Paco Ibáñez, y asistió en 1968 a su concierto promocional en el Teatro de la Comedia de Madrid. Por eso no es de extrañar que sean tantos, muchos más de la pequeña muestra de esta noche.


Quiero acabar este post con el magnífico homenaje que Lucía Socam le hace cantándole como quien respira en un bellísimo trabajo evocando y homenajeando al poeta vasco; un disco titulado sencillamente "OTERO" lanzado con motivo del centenario del poeta nacido el 15 de marzo de 1916 en Bilbao. 

“Frente al vocerío de los ganapanes y el estruendo de la estridencia, –escribe Juan José Tellez en la presentación del disco de Lucía– nos queda su palabra, la de la fidelidad creyente en hombres y en mujeres, la de la inmensa minoría, la de la razón y el corazón, la de la madre y la madrastra. Blas de Otero cumple cien años de soledad consciente y Lucía Socam lo canta para revivir su condición de ángel fieramente humano”.

¿Dónde está Blas de Otero? Está, por fin, donde debe estar, junto a los clásicos que tenía siempre en la punta de la lengua. Y con la inmensa mayoría, como siempre quiso estar. Este hijo del destierro interior, sintió la emergente necesidad de recrear al hombre nuevo, y elaborar para ello una nueva poesía humanista. Y aquí estamos nosotros para empaparnos de ella a través de la música.

Apostemos por la palabra, la única arma que debemos utilizar. Blas de Otero pidió la paz y la palabra. Y nos han dado la palabra. Utilicémosla para la paz y la libertad.  ¡NO A LA GUERRA!

"Yo doy todos mis versos por un hombre en paz"

Buenas noches. Bona nit. Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on. طاب مساؤك לילה טוב Спокойной ночи Добрий вечір.

Otras fuentes:

martes, 18 de noviembre de 2025

"Si me borrara el viento lo que yo canto": cantar contra el dictador

 La angustia de que todo el esfuerzo y el coraje, de que esas vidas rotas en la lucha por la democracia se pierdan en el olvido (Máximo Pradera)

El 20 de noviembre se cumplen 50 años de la muerte del dictador. Pero, como dice Javier Cercas en El País, muerto el perro no se acabó la rabia, porque cuarenta años de dictadura son una eternidad. Su muerte no representó el fin del franquismo; tampoco, el principio de la democracia. El franquismo era robusto a la muerte de Franco, aunque no lo bastante robusto para imponerse al antifranquismo; el antifranquismo era robusto a la muerte de Franco, aunque no lo bastante para imponerse al franquismo. De ese empate de impotencias surgió en España la democracia. Uno de los elementos que ayudó al antifranquismo a esa robustez fue la canción protesta de la que España fue una superpotencia mundial.

Desde los tiempos más remotos, los oprimidos han cantado para armarse de valor en momentos de zozobra o provocar al poder para rebelarse contra él.  En España hay una larga tradición de canción protesta que se remonta al ‘Himno de Riego’ y al ‘Trágala’ del siglo XIX. Aunque es durante la dictadura franquista y los primeros años de la Transición española cuando alcanza su esplendor este género que nos ha legado joyas musicales imperecederas. En los años 60 y 70, España produjo canciones protesta en cantidad y calidad como no ha habido en ningún otro lugar del mundo. Lo hizo en las condiciones más adversas imaginables, bajo una dictadura que censuraba, perseguía, encarcelaba y mataba. En ese campo, España se vino arriba por necesidad. Mientras en otros países la canción protesta era una opción estética o política, aquí era una necesidad vital. Fue como la gasolina de la oposición a Franco.

Cantar contra Franco no era postureo. Podías ir a la cárcel, te podían impedir ganarte la vida, ponerte una bomba en la puerta de tu casa, como les pasó a Ana Belén y Víctor Manuel o quemarte la librería como hacían los Guerrilleros de Cristo Rey. Estas canciones a menudo se difundían clandestinamente o en conciertos multitudinarios que podían ser disueltos por la policía. Muchas de sus letras se convirtieron en himnos para una generación que anhelaba la democracia y la libertad de expresión.

En el contexto del 50 aniversario de la muerte del dictador y dentro de las actividades destinadas a ilustrar cómo el tránsito de la dictadura a la democracia impactó en múltiples ámbitos de la vida, vio la luz “Si me borrara el tiempo lo que yo canto”, un homenaje a la canción protesta que tanto movilizó a estudiantes, intelectuales y obreros. Un viaje por diez canciones emblemáticas que fueron mucho más que música, fueron actos de resistencia, gritos de libertad en tiempos de silencio impuesto.

El espectáculo consta de 10 canciones emblemáticas y cuenta con el padre y director de la idea, el periodista y musicólogo Máximo Pradera, como narrador (aunque también canta alguno de los temas con una voz increíble, por cierto). La interpretación corre a cargo de la soprano Laura Sabatel acompañada por Antonio López Serrano al piano. Está de gira por España, ha estado en París, Turín, pronto irña a Nápoles... 

"Si me borrara el viento lo que yo canto” nos remite directamente al documental (podéis verlo aquí) realizado por David Trueba en 2019. Narra la historia de Chicho Sánchez Ferlosio, tío de Max Pradera, y su disco “Canciones de la resistencia española”, algunas tan emblemáticas como A la huelga (el álbum completo, en este enlace). Grabado en la clandestinidad por dos estudiantes suecos en 1963 con un magnetofón de pista abierta que llevaron adosado en los bajos del coche, y publicado en Suecia, se convirtió en todo un símbolo antifascista. Años después, lo descubre un profesor del Instituto Cervantes de Estocolmo en un mercadillo y se pregunta esto como ha llegado hasta allí. Pronto atravesó fronteras, se publicó en distintos países y las canciones se versionaron en multitud de lenguas, y aún hoy perviven. A este disco pertenecen dos de las canciones del espectáculo: Gallo Rojo, Gallo Negro y Canción de Grimau.

Gayo Rojo, Gayo Negro cae en el olvido durante la Transición pero fue rescatada por Silvia Pérez Cruz y se incluyó en la película “El 47”.

La canción con la que se inicia el espectáculo, la preferida de Pradera, es Mi querida España, de Cecilia, una canción mitad unamuniana (me duele España), mitad machadiana (las dos Españas). . Años setenta. Franco, el dictador que murió en su cama, aún vivía. No habíamos podido con él. Recuerdo aquella pantalla de nuestro TV Marconi en blanco y negro viendo cantar a Cecilia en el Festival de Mallorca (1975). Fijaos en el esforzado director que mueve los brazos frente a la típica orquesta televisiva con violines, saxofones, contrabajos, coristas.... Allí está ella, vistiendo un elegante traje negro, entonando uno de los éxitos del momento, 

Todo iba bajo las normas establecidas hasta que Cecilia decide salirse del guion, cantando ante millones de españoles la letra original de la canción, letra que nunca llegó a ser grabada por el miedo a las tijeras de los censores. La España dejaba de ser "nuestra" para transformarse, sin perder la sonrisa, en lo que era, una "España muerta", un verso que se atragantó a los censores. "Estos idiotas... le cambio dos palabras a la canción, digo lo mismo y no se enteran". Ésta, claro está, no es la versión que apareció en el disco “Un ramito de violetas”, publicado en 1975. Evangelina Sobredo, tachada de las listas de radiables debido a la censura franquista, optó por ello por modificar su letra. El resultado final es el que todo el mundo conoce: “Mi querida España. Esta España mía, esta España nuestra”, en lugar de “esa España viva, esa España muerta”. Una España sin dudas, sin pasado. Cincuenta años después, las modificaciones, más que indignación, suscitan una sonrisa.

En febrero de 1976 Libertad sin ira, otra de las canciones del espectáculo, era el himno no oficial de la Transición. Franco ya había muerto pero el presidente del gobierno era Arias Navarro, “el carnicero de Málaga”, favorito de Carmen Polo. La censura la declara no radiable condenándola al ostracismo, pero como fue grabada, está en las tiendas.

Aunque un día ocurre algo asombroso. Lalo Azcona, abre el Telediario diciendo Se está comentando que hay una canción que está prohibida, Libertad sin ira, y que no puede ser utilizada. Nada más incierto. Y para demostrarlo, el grupo Jarcha, en directo, la va cantar. Así se acabó con la censura fonográfica en España.

Otro de los títulos de este homenaje a la canción protesta es Al vent potente metáfora sobre la búsqueda de la libertad. Un himno antifranquista que nació en una vespa y sin intención política. “El viento era una metáfora: la adolescencia, la sociedad adversa, la necesidad de seguir adelante…”, dice Raimon. Su letra no ofrecía ningún argumento a la censura, pero la canción, por el contexto político, se convirtió en una amenaza y empezó a ser censurado. En su caso, la búsqueda de la libertad era doble: no solo no podía defender sus ideas, sino que no tenía problemas para hacerlo en su propia lengua.

Diari La Veu

Los recitales de Raimon solían terminar con todo en auditorio, seis mil, hasta diez mil personas gritando ¡Libertad! ¡Libertad! Cuando se oye que la democracia nos la otorgaron graciosamente, casi en un gesto de despotismo ilustrado, dos señores (el rey y Suárez) me acuerdo del 18 de mayo de 1968 en la Facultad de Económicas de Madrid, el ya famoso recital de Raimon quedó sellado en las memorias de los que se la jugaron y salieron a la calle para, al son del estribillo Al vent plantar cara al régimen del dictador.

A Galopar de Paco Ibáñez es una de las canciones más emblemáticas de la música de protesta en España. Basada en un poema de Rafael Alberti llamado “Galope”, escrito en 1938 en el Madrid sitiado, esta composición también se consolidó como un símbolo de resistencia durante la dictadura. Las 250 pulsaciones por minuto con las que la interpreta el cantautor sugieren galope de un caballo, la pureza y determinación de la lucha. Un grito de guerra pacífica “hasta enterrarlos en el mar”. Su mensaje sigue resonando en diferentes contextos de lucha y reivindicación. La canción no solo rinde homenaje a la poesía de Rafael Alberti, sino que también mantiene vivo el recuerdo de una época marcada por la búsqueda de la libertad y la justicia. Su interpretación en 1976, en el regreso de Ibáñez a España tras su exilio, marcó un momento histórico en la música y la política del país. Pero antes estuvo la mítica en el Olympia de París

L’estaca no podía faltar en la selección de Max Pradera. Un símbolo y una llamada a la unidad, para poder lograr un objetivo: tumbar la dictadura. Si hay una versión que pone los pelos de punta es la del recital de 1976. Barcelona. Gener de 1976” no es un disco, es un documento histórico. Yo asistí al primero de los tres recitales que dio que  Lluís Llach en el Palau dels Esports, un día como hoy, el día 15, recital con un final apoteósico e inolvidable, de los que orgullosamente se puede decir “yo estuve allí'. Un concierto histórico del que hay muy poca documentación gráfica y audiovisual. ¡Cómo cambian los tiempos! Lo escuchas, y vuelves al ambiente tenso, al calor de un recinto a rebosar, la ilusión a flor de piel, tomando el testigo de los que lucharon antes que nosotros. Vuelves al momento en que todo era posible. Y nos creíamos dueños del futuro.

La historia de Al alba, de Luis Eduardo Aute, es de todos conocida. Le dediqué una entrada en mi blog cuando se cumplían los 40 años de los últimos fusilamientos del franquismo. El músico la creó como un poema de amor, pero Rosa León la hizo suya, situándola en la órbita de esas últimas ejecuciones del régimen. Involuntariamente la narración de la canción evoca a alguien que iba a ser ajusticiado al amanecer, dijo el cantautorSin embargo, viendo esta entrevista en La Vanguardia el 4 del 11 de 2000 hay algo que no me cuadra.

Rosa León hizo de ella un éxito en diciembre del 75. Y la gente la cantamos una y otra vez, captando el mensaje implícito y convirtiéndolo en el himno de toda una generación. Aute se resistió a incluir su propia versión en su discografía hasta que en el año 1978 Al alba integró su excelente larga duración Albanta, publicado en el sello Ariola. Para entonces, era un himno reconocible, una canción inmortal.

Si me borrara el viento lo que yo canto” acaba con España, camisa blanca de mi esperanza, de Víctor Manuel y La, la, la. Me resulta curioso que formen parte de este espectáculo. La primera fue escrita en 1982 y más que una canción protesta es una aspiración. "Fue escrita en esa época en la que en este país estaba todo por hacer y se necesitaban las manos de todo el mundo y esta canción resumía aquel anhelo", explica su pareja Ana Belén. 

  Entiendo más el sentido de la elección de la segunda. En 1968 Joan Manuel Serrat fue seleccionado para el Festival de Eurovisión para interpretar el La, la, la del Dúo Dinámico, una canción atípica que Serrat jamás eligió, que jamás consideró como parte de su obra. Le impusieron cantarla en el festival por sus posibilidades de triunfo, por lo pegadizo de su melodía, en lugar de la menos comercial El titiritero que Serrat había presentado como candidata. La historia es compleja y un poco rocambolesca. Serrat la grabó primero en castellano pero planteó y finalmente grabó una versión en catalán. En ese momento sucede un cambio de posicionamiento en el cantante que se da cuenta, y le hacen darse cuenta, de que no puede ni debe representar a una televisión manipulada por el régimen franquista y que de hacerlo debía ser con la versión en catalán. El Festival de Eurovisión era un gran escaparate y significaba mucho para la imagen del franquismo de cara al exterior. De hecho, la elección de Serrat suponía un interesado cambio de tendencia, una búsqueda de una imagen más europea, más juvenil, menos encorsetada. Serrat renunció tan solo unos días antes del festival ante la exigencia de cantar en castellano. Fue sustituido por Massiel.

Llevo cantando canción protesta desde los 7 años dice Max Pradera en La Ventana, explicando el origen del recital. Mi padre fue condenado tres veces. Cuando a la tercera estaba en arresto domiciliario le vigilaban dos policías nacionales, nos los metieron en casa. Aquella pareja de “grises”, no tendrían más de 19 años. Sentados en el zaguán, Max Pradera les cantaba las canciones que escuchaba en su casa cotidianamente: canciones protesta. Los policías, no podían más que sonreír ante la osadía de ese chaval. Enternecedor.

Recital UBU

La elección de las canciones de Max Pradera es muy particular, una selección relacionada directamente con sus vivencias. Pero él mismo reconoce que hay decenas de canciones más que podía haber elegido. Porque son muchísimos los nombres y los grupos que podemos colocar bajo el epígrafe “canción protesta española”. Así, a bote pronto, sin orden ni concierto, se me ocurren un montón de nombres: Labordeta, Luis Pastor, Patxi Andión, Pablo Guerrero, Mikel Laboa, Benedicto, Hilario Camacho, Pi de la Serra, Javier Krahe, Ovidi Montllor, Manuel Gerena… En algunos casos se reunieron en movimientos colectivos, como es el caso de Els Setze Jutges y la Nova Cançó en Cataluña; Ez Dok Amairu, en el País Vasco; Voces Ceibes, en Galicia, o el Manifiesto Canción del Sur, en Andalucía, con Carlos Cano como miembro más destacado. Todos merecen formar parte de este viaje

20once

La canción protesta ha sido compañera y propulsora de agitaciones que han cambiado el curso de la historia, y que han servido para la creación de ideales y referencias en momentos de incertidumbre y catástrofe. No solo como transmisora de información, sino como espejo en el que reflejar un ideal hacia el que avanzar, o sobre el que revisar los ya establecidos. Bien merecía este homenaje.

Cuidaos mucho. Por cierto. ¿Os habéis dado cuenta? Ya no hablamos de Gaza.






miércoles, 17 de julio de 2024

Liuba María Hevia: La voz femenina de la Nueva Trova Cubana que desborda ternura

Su trabajo “Vidas Paralelas” es un homenaje a la canción de autor, una reverencia a la trova.

Esta noche os quiero presentar a Liuba María Hevia, una cantautora cubanoespañola que descubrí hace unos tres años, como tantas otras voces, por casualidad, que es la mejor manera para que algo te sorprenda, gracias a esta canción.

¿Qué os parece? Cuanto más la escucho más me emociona. ¿Quiénes son estas mujeres? me pregunté. Buscando respuestas he sabido que Liuba María es una de las voces imprescindibles del panorama musical cubano y latinoamericano. Y Marta Gómez es una cantante colombiana afincada en Barcelona, ganadora de un Latin Grammy que transformó su rabia por la violencia y la guerra de su país en un esperanzador mensaje de paz para grandes y chicos. Con los hilos de la luna, conocida popularmente como El abuelo, (escrita por Hevia para su álbum “Puertas” de 2008), es uno de los más bellos temas dedicados al emigrante e inspirado por su abuelo asturiano, aquel hombre que calificó como “su primera escuela”.

    

Esta canción, nos dice la cantautora, fue inspirada en mi abuelo asturiano y es además un homenaje a los emigrantes que no olvidan sus raíces, porque así fue mi abuelo Hevia, un ángel que nunca perdió su esencia, y quedó sembrado en Cuba, con el corazón lleno de amor. "Estoy hurgando en mis raíces asturianas y homenajeándolas, es un orgullo poder hacerlo a través de mis canciones" afirma, "Cerraré el ciclo cuando me quede en Asturias para siempre, como hizo mi abuelo en Cuba".

Esta colaboración entre ambas artistas forma parte de su monumental trabajo “Vidas Paralelas”, una antología de 4 discos (2 CD) con 68 canciones. Ella misma lo ha calificado de entrañable porque realiza duetos con artistas muy queridos, tanto cubanos como extranjeros, defensores de la canción de autor, interpretando canciones propias y de los artistas que la acompañan. Vio la luz en 2017 después de estar trabajando en él durante 4 años, casi cinco, Supuso una verdadera agotadora proeza productiva grabar en la distancia, en distintos estudios, sujetos a las diferencias horarias, pero que fue posible gracias a la complicidad de todos.

Seguiremos con Vidas paralelas junto al cantante dominicano Pavel Nuñez Esa nación es para Liuba casi su segunda patria, adora su cultura y a su gente. Allí tiene amigos y familiares y es fanática de Juan Luis Guerra.

En este viaje que cruza por amores y tiempos, por poesía penetrante y voces que enriquecen el sentir del Caribe nos encontramos cantando a dúo Puertas con Silvio Rodríguez, una persona muy importante en su carrera. El propio Silvio expresó: “Liuba María Hevia y su grupo son aroma, sabor y sonidos febriles que han sabido robarle silencio al misterio, a la poesía de nuestra isla”.

Hevia cree en las cosas que fluyen en el arte, en la inspiración, en las musas y las señales. “Cuando una idea o frase melódica viene a torturarme deliciosamente, tomo la guitarra y me pongo a buscar dónde está”, reveló la compositora de temas como Si me falta tu sonrisa, que canta en esta ocasií con el puertorriqueño Danny Rivera.

Otro de los colaboradores de este magnífico trabajo es Pablo Milanés con el que canta Ya se va aquella edad. La canción original forma parte del disco “Comienzo y final de una verde mañana” (1984) de Milanés.

Seguimos esta selección con la inconfundible y venerada Omara Portuondo otra de las grandes voces que representa la cultura cubana, interpretando a dúo la canción Trovada en La Habana. Según cuenta Liuba en el post que presenta el sencillo, Omara se aprendió la letra de la canción en el propio estudio a tan solo momentos previos de que comenzara la grabación.

Dueña de una dulzura que define su estilo y a pesar de la sensibilidad de sus composiciones y el lirismo de sus textos, Heiva no se considera una poeta. Para mí sí lo es; como muestra este tema de su álbum “Ilumíname” (2002), acompañada de Luis Pastor.

Cabe destacar, también, su capacidad de fusionar diversos géneros musicales. La habanera, la balada, las guajiras, los sones y boleros constituyen un ejemplo de la variada sonoridad que impregna esta artista a sus canciones. A continuación, cantando a dúo Decimas con la cantante. instrumentista, compositora y productora argentina Georgina Hassan.

Por último (hacer una selección entre 68 canciones no ha sido nada fácil) Ana Belén y Liuba interpretan juntas Tristeza, también del disco “Puertas”. Liuba declaró a la AIN que el acompañamiento de Ana Belén aporta una sonoridad inconfundible. Lo podéis comprobar.

Aquí acaba este homenaje a la trova. “La buena trova para mí y mi generación fue un compromiso con lo hermoso, encontrar un modo de decir diferente, delicado, profundo y también popular”, dice Liuba.

No me quiero despedir sin poner de relieve una de sus cualidades especiales: su dedicación a los niños, con canciones propias o la interpretación de clásicos del repertorio infantil hispanoamericano. En 2012, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) la nombró Embajadora de Buena Voluntad por su vocación y trabajo no sólo en los teatros, sino también en los barrios populares, escuelas y hospitales llevando a cabo una sostenida labor en favor de los niños.


Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania! Imposible acabar sin gritar: ¡Poned fin al genocidio palestino! No seamos soldados de los telediarios y los magacines, dejemos de ser habitantes de las trincheras mediáticas, no nos lavemos las manos con agua que está teñida con sangre. Digamos ¡basta! ¡Palestina libre desde el río hasta el mar!

Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on. طاب مساؤك. לילה טוב 

Otras fuentes

https://www.lyricslayers.com/liuba-maria-hevia/1736270/
https://www.espectaculosyediciones.com/liuba-maria-hevia/
https://www.cubahora.cu/cultura/vidas-paralelas-un-regalo-a-la-cancion-de-autor
https://oncubanews.com/cultura/musica/liuba-maria-hevia-y-las-senales-de-una-deliciosa-obsesion/#:~:text=%E2%80%9CCuando%20una%20idea%20mel%C3%B3dica%20o,duende%20y%20%C3%81ngel%20y%20Habanera.
https://www.elplural.com/playtime/musica/liuba-maria-hevia-entrevista_320085102
https://www.rtve.es/play/audios/tarde-lo-que-tarde/conversamos-cantante-cubana-liuba-maria-hevia/6647262/
https://laud.udistrital.edu.co/musica/la-voz-femenina-de-la-nueva-trova-cubana-liuba-maria-hevia-en-bogota
https://gruposmedia.com/descargas/liuba-maria-hevia-dossier.pdf
https://quetengopati.blogspot.com/2011/08/simplemente-liuba.html
https://www.abc.es/espana/madrid/abci-liuba-maria-hevia-canciones-cronica-vida-202110150042_noticia.html
https://fernandolucini.blogspot.com/2015/03/liuba-maria-hevia-cuando-canta-la-vida.html
https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20230301/voz-femenina-nueva-trova-cubana-liuba-maria-hevia-trovadora-concierto-barnasants-luz-gas-83930677
 



domingo, 21 de octubre de 2018

Aquellas pequeñas cosas / Joan Manuel Serrat (II)


Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.
Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.
Como un ladrón
te acechan detrás
de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas
que el viento arrastra allá o aquí,
que te sonríen tristes y
nos hacen que
lloremos cuando
nadie nos ve.

La memoria colectiva guarda destellos. Hay canciones que por muchos años que tengan, o por muchas veces que las hayas escuchado, me siguen removiendo y seguirán haciéndolo de por vida. Hay pequeñas cosas que pensamos estaban lejos o muertas y que vuelven una y otra vez. Nos acosan. Hace poco en un programa de radio de la SER que recuperó una entrevista a Teresa Pamies, esta canción removió mis recuerdos.


En el año 1971, Joan Manuel Serrat publicó “Mediterráneo”, el LP que le consagró definitivamente.  Entre las diez canciones que figuraban en ese disco, a  cual mejor, en segundo lugar se encontraba esta pequeña joya, Aquellas pequeñas cosas, un tema breve, delicado, intimista, que tras cada escucha se va haciendo un hueco cada vez más grande en mi memoria musical.
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Aquellas pequeñas cosas entona recuerdos ya vividos, que te hacen sentir bien al abrir el baúl de los recuerdos. Una canción despojada de cualquier tipo de adorno que es capaz de transmitir en poco más de dos minutos las emociones que pasan por tu cuerpo cuando recuerdas. La sorpresa de lo cotidiano, el golpe de efecto que esconde un cajón. La vida en silencio, tan sólo interrumpido por una sonora estampida de recuerdos, se esconde bajo este poema: “Quería reflejar cierta ternura de lo cotidiano, la gran dimensión que adquieren en nosotros muchas veces las pequeñas cosas”, asegura el autor. La inspiración de esta canción la tiene asociada al poema Las moscas, de Machado, que por aquel entonces le zumbaba por detrás. “Hay varias maneras de construir canciones. Una tiene que ver con agarrar un hecho contundente y dejarlo en dimensión de andar por casa, otro, como hizo Machado en ese poema, consiste en poner en valor algo tan ínfimo como las moscas”.

Aquellas pequeñas cosas, protagonistas, se pasean de principio a fin en la pieza. Pícaras sonríen, se esconden, acechan y nos hacen llorar (lloro mucho últimamente). Pero, ¿qué son aquellas pequeñas cosas? ¿Algo más que pequeñas cosas? ¿Son sólo recuerdos? Son aquellas cosas de las que no podemos librarnos voluntariamente y que voluntariosas se apoderan de nuestra mente. Tercas permanecen, fugaces huyen. Poesía. Y en los tiempos confusos que vivimos, uno se cree que las mató el tiempo y la ausencia. El tiempo, el peor de los tiempos, y sobre todo la ausencia (de capacidad, de criterio, de moral) se han empeñado en matar aquellas pequeñas cosas que una vez creímos que vivirían para siempre. Pequeñas cosas que nos mantenían el equilibrio.

Un cantautor es un cronista de su pueblo y de su tiempo. A Serrat le debemos buena parte de nuestra educación sentimental, el habernos abierto los ojos y el corazón a los versos en nuestra lengua y habernos mostrado el atajo para recuperar la dignidad como ciudadanos. Pero, como él mismo dijo en 2011 en su discurso de investidura como Doctor Honoris Causa por la Universitat Pompeu Fabra, estamos en tiempos de vergüenza y de renuncia en los que espectadores y víctimas, a la vez, parecen esperar que los mismos que nos han llevado hasta aquí resuelvan los problemas. (…) La codicia de unos, la incompetencia de otros, la ignorancia y la poca vergüenza de muchos nos han situado en un mercado en el que todo tiene un precio, donde todo se compra y todo se vende”. No hay lugar para las pequeñas cosas… Afortunadamente, existe la esperanza de que, como canta Serrat, su tren vendió billete de ida y vuelta. Exijamos que vuelvan. Consigamos que vuelvan.

 

Es una de las canciones más versionadas del cantante catalán por intérpretes de diferentes nacionalidades y estilos musicales. Hay tantas... He aquí una muestra de ellas.


28 de octubre de 2024

Seis años después de esta entrada, Joan Manuel Serrat recibe el Premio Príincesa de Asturias de las Artes 2024. El jurado le concedió el galardón por haber aunado el arte de la poesía y la música "al servicio de la tolerancia y los valores compartidos". En su breve pero intenso discurso, una suerte de autorretrato machadiano, visión de “un señor mayor tirando a viejo”, Serrat defiende lo que ya defendía con sus letras: la libertad, la justicia y la democracia, “valores que van de la mano o no lo son”. “Creo en la tolerancia. Creo en el respeto al derecho ajeno y el diálogo como la única manera de resolver los asuntos justamente. Prefiero los caminos a las fronteras, la razón a la fuerza y el instinto a la urbanidad”.

Como despedida, el cantante aprovechó para ofrecer un pequeño concierto: interpretando esta canción acompañado de un violín. 
 

Que las pequeñas cosas nunca os abandonen. Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches.
 
Fuentes:
https://www.publico.es/culturas/serrat-gente-pie-debe-recuperar.html
https://elpais.com/cultura/2014/10/22/actualidad/1413980239_836802.html