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martes, 18 de noviembre de 2025

"Si me borrara el viento lo que yo canto": cantar contra el dictador

 La angustia de que todo el esfuerzo y el coraje, de que esas vidas rotas en la lucha por la democracia se pierdan en el olvido (Máximo Pradera)

El 20 de noviembre se cumplen 50 años de la muerte del dictador. Pero, como dice Javier Cercas en El País, muerto el perro no se acabó la rabia, porque cuarenta años de dictadura son una eternidad. Su muerte no representó el fin del franquismo; tampoco, el principio de la democracia. El franquismo era robusto a la muerte de Franco, aunque no lo bastante robusto para imponerse al antifranquismo; el antifranquismo era robusto a la muerte de Franco, aunque no lo bastante para imponerse al franquismo. De ese empate de impotencias surgió en España la democracia. Uno de los elementos que ayudó al antifranquismo a esa robustez fue la canción protesta de la que España fue una superpotencia mundial.

Desde los tiempos más remotos, los oprimidos han cantado para armarse de valor en momentos de zozobra o provocar al poder para rebelarse contra él.  En España hay una larga tradición de canción protesta que se remonta al ‘Himno de Riego’ y al ‘Trágala’ del siglo XIX. Aunque es durante la dictadura franquista y los primeros años de la Transición española cuando alcanza su esplendor este género que nos ha legado joyas musicales imperecederas. En los años 60 y 70, España produjo canciones protesta en cantidad y calidad como no ha habido en ningún otro lugar del mundo. Lo hizo en las condiciones más adversas imaginables, bajo una dictadura que censuraba, perseguía, encarcelaba y mataba. En ese campo, España se vino arriba por necesidad. Mientras en otros países la canción protesta era una opción estética o política, aquí era una necesidad vital. Fue como la gasolina de la oposición a Franco.

Cantar contra Franco no era postureo. Podías ir a la cárcel, te podían impedir ganarte la vida, ponerte una bomba en la puerta de tu casa, como les pasó a Ana Belén y Víctor Manuel o quemarte la librería como hacían los Guerrilleros de Cristo Rey. Estas canciones a menudo se difundían clandestinamente o en conciertos multitudinarios que podían ser disueltos por la policía. Muchas de sus letras se convirtieron en himnos para una generación que anhelaba la democracia y la libertad de expresión.

En el contexto del 50 aniversario de la muerte del dictador y dentro de las actividades destinadas a ilustrar cómo el tránsito de la dictadura a la democracia impactó en múltiples ámbitos de la vida, vio la luz “Si me borrara el tiempo lo que yo canto”, un homenaje a la canción protesta que tanto movilizó a estudiantes, intelectuales y obreros. Un viaje por diez canciones emblemáticas que fueron mucho más que música, fueron actos de resistencia, gritos de libertad en tiempos de silencio impuesto.

El espectáculo consta de 10 canciones emblemáticas y cuenta con el padre y director de la idea, el periodista y musicólogo Máximo Pradera, como narrador (aunque también canta alguno de los temas con una voz increíble, por cierto). La interpretación corre a cargo de la soprano Laura Sabatel acompañada por Antonio López Serrano al piano. Está de gira por España, ha estado en París, Turín, pronto irña a Nápoles... 

"Si me borrara el viento lo que yo canto” nos remite directamente al documental (podéis verlo aquí) realizado por David Trueba en 2019. Narra la historia de Chicho Sánchez Ferlosio, tío de Max Pradera, y su disco “Canciones de la resistencia española”, algunas tan emblemáticas como A la huelga (el álbum completo, en este enlace). Grabado en la clandestinidad por dos estudiantes suecos en 1963 con un magnetofón de pista abierta que llevaron adosado en los bajos del coche, y publicado en Suecia, se convirtió en todo un símbolo antifascista. Años después, lo descubre un profesor del Instituto Cervantes de Estocolmo en un mercadillo y se pregunta esto como ha llegado hasta allí. Pronto atravesó fronteras, se publicó en distintos países y las canciones se versionaron en multitud de lenguas, y aún hoy perviven. A este disco pertenecen dos de las canciones del espectáculo: Gallo Rojo, Gallo Negro y Canción de Grimau.

Gayo Rojo, Gayo Negro cae en el olvido durante la Transición pero fue rescatada por Silvia Pérez Cruz y se incluyó en la película “El 47”.

La canción con la que se inicia el espectáculo, la preferida de Pradera, es Mi querida España, de Cecilia, una canción mitad unamuniana (me duele España), mitad machadiana (las dos Españas). . Años setenta. Franco, el dictador que murió en su cama, aún vivía. No habíamos podido con él. Recuerdo aquella pantalla de nuestro TV Marconi en blanco y negro viendo cantar a Cecilia en el Festival de Mallorca (1975). Fijaos en el esforzado director que mueve los brazos frente a la típica orquesta televisiva con violines, saxofones, contrabajos, coristas.... Allí está ella, vistiendo un elegante traje negro, entonando uno de los éxitos del momento, 

Todo iba bajo las normas establecidas hasta que Cecilia decide salirse del guion, cantando ante millones de españoles la letra original de la canción, letra que nunca llegó a ser grabada por el miedo a las tijeras de los censores. La España dejaba de ser "nuestra" para transformarse, sin perder la sonrisa, en lo que era, una "España muerta", un verso que se atragantó a los censores. "Estos idiotas... le cambio dos palabras a la canción, digo lo mismo y no se enteran". Ésta, claro está, no es la versión que apareció en el disco “Un ramito de violetas”, publicado en 1975. Evangelina Sobredo, tachada de las listas de radiables debido a la censura franquista, optó por ello por modificar su letra. El resultado final es el que todo el mundo conoce: “Mi querida España. Esta España mía, esta España nuestra”, en lugar de “esa España viva, esa España muerta”. Una España sin dudas, sin pasado. Cincuenta años después, las modificaciones, más que indignación, suscitan una sonrisa.

En febrero de 1976 Libertad sin ira, otra de las canciones del espectáculo, era el himno no oficial de la Transición. Franco ya había muerto pero el presidente del gobierno era Arias Navarro, “el carnicero de Málaga”, favorito de Carmen Polo. La censura la declara no radiable condenándola al ostracismo, pero como fue grabada, está en las tiendas.

Aunque un día ocurre algo asombroso. Lalo Azcona, abre el Telediario diciendo Se está comentando que hay una canción que está prohibida, Libertad sin ira, y que no puede ser utilizada. Nada más incierto. Y para demostrarlo, el grupo Jarcha, en directo, la va cantar. Así se acabó con la censura fonográfica en España.

Otro de los títulos de este homenaje a la canción protesta es Al vent potente metáfora sobre la búsqueda de la libertad. Un himno antifranquista que nació en una vespa y sin intención política. “El viento era una metáfora: la adolescencia, la sociedad adversa, la necesidad de seguir adelante…”, dice Raimon. Su letra no ofrecía ningún argumento a la censura, pero la canción, por el contexto político, se convirtió en una amenaza y empezó a ser censurado. En su caso, la búsqueda de la libertad era doble: no solo no podía defender sus ideas, sino que no tenía problemas para hacerlo en su propia lengua.

Diari La Veu

Los recitales de Raimon solían terminar con todo en auditorio, seis mil, hasta diez mil personas gritando ¡Libertad! ¡Libertad! Cuando se oye que la democracia nos la otorgaron graciosamente, casi en un gesto de despotismo ilustrado, dos señores (el rey y Suárez) me acuerdo del 18 de mayo de 1968 en la Facultad de Económicas de Madrid, el ya famoso recital de Raimon quedó sellado en las memorias de los que se la jugaron y salieron a la calle para, al son del estribillo Al vent plantar cara al régimen del dictador.

A Galopar de Paco Ibáñez es una de las canciones más emblemáticas de la música de protesta en España. Basada en un poema de Rafael Alberti llamado “Galope”, escrito en 1938 en el Madrid sitiado, esta composición también se consolidó como un símbolo de resistencia durante la dictadura. Las 250 pulsaciones por minuto con las que la interpreta el cantautor sugieren galope de un caballo, la pureza y determinación de la lucha. Un grito de guerra pacífica “hasta enterrarlos en el mar”. Su mensaje sigue resonando en diferentes contextos de lucha y reivindicación. La canción no solo rinde homenaje a la poesía de Rafael Alberti, sino que también mantiene vivo el recuerdo de una época marcada por la búsqueda de la libertad y la justicia. Su interpretación en 1976, en el regreso de Ibáñez a España tras su exilio, marcó un momento histórico en la música y la política del país. Pero antes estuvo la mítica en el Olympia de París

L’estaca no podía faltar en la selección de Max Pradera. Un símbolo y una llamada a la unidad, para poder lograr un objetivo: tumbar la dictadura. Si hay una versión que pone los pelos de punta es la del recital de 1976. Barcelona. Gener de 1976” no es un disco, es un documento histórico. Yo asistí al primero de los tres recitales que dio que  Lluís Llach en el Palau dels Esports, un día como hoy, el día 15, recital con un final apoteósico e inolvidable, de los que orgullosamente se puede decir “yo estuve allí'. Un concierto histórico del que hay muy poca documentación gráfica y audiovisual. ¡Cómo cambian los tiempos! Lo escuchas, y vuelves al ambiente tenso, al calor de un recinto a rebosar, la ilusión a flor de piel, tomando el testigo de los que lucharon antes que nosotros. Vuelves al momento en que todo era posible. Y nos creíamos dueños del futuro.

La historia de Al alba, de Luis Eduardo Aute, es de todos conocida. Le dediqué una entrada en mi blog cuando se cumplían los 40 años de los últimos fusilamientos del franquismo. El músico la creó como un poema de amor, pero Rosa León la hizo suya, situándola en la órbita de esas últimas ejecuciones del régimen. Involuntariamente la narración de la canción evoca a alguien que iba a ser ajusticiado al amanecer, dijo el cantautorSin embargo, viendo esta entrevista en La Vanguardia el 4 del 11 de 2000 hay algo que no me cuadra.

Rosa León hizo de ella un éxito en diciembre del 75. Y la gente la cantamos una y otra vez, captando el mensaje implícito y convirtiéndolo en el himno de toda una generación. Aute se resistió a incluir su propia versión en su discografía hasta que en el año 1978 Al alba integró su excelente larga duración Albanta, publicado en el sello Ariola. Para entonces, era un himno reconocible, una canción inmortal.

Si me borrara el viento lo que yo canto” acaba con España, camisa blanca de mi esperanza, de Víctor Manuel y La, la, la. Me resulta curioso que formen parte de este espectáculo. La primera fue escrita en 1982 y más que una canción protesta es una aspiración. "Fue escrita en esa época en la que en este país estaba todo por hacer y se necesitaban las manos de todo el mundo y esta canción resumía aquel anhelo", explica su pareja Ana Belén. 

  Entiendo más el sentido de la elección de la segunda. En 1968 Joan Manuel Serrat fue seleccionado para el Festival de Eurovisión para interpretar el La, la, la del Dúo Dinámico, una canción atípica que Serrat jamás eligió, que jamás consideró como parte de su obra. Le impusieron cantarla en el festival por sus posibilidades de triunfo, por lo pegadizo de su melodía, en lugar de la menos comercial El titiritero que Serrat había presentado como candidata. La historia es compleja y un poco rocambolesca. Serrat la grabó primero en castellano pero planteó y finalmente grabó una versión en catalán. En ese momento sucede un cambio de posicionamiento en el cantante que se da cuenta, y le hacen darse cuenta, de que no puede ni debe representar a una televisión manipulada por el régimen franquista y que de hacerlo debía ser con la versión en catalán. El Festival de Eurovisión era un gran escaparate y significaba mucho para la imagen del franquismo de cara al exterior. De hecho, la elección de Serrat suponía un interesado cambio de tendencia, una búsqueda de una imagen más europea, más juvenil, menos encorsetada. Serrat renunció tan solo unos días antes del festival ante la exigencia de cantar en castellano. Fue sustituido por Massiel.

Llevo cantando canción protesta desde los 7 años dice Max Pradera en La Ventana, explicando el origen del recital. Mi padre fue condenado tres veces. Cuando a la tercera estaba en arresto domiciliario le vigilaban dos policías nacionales, nos los metieron en casa. Aquella pareja de “grises”, no tendrían más de 19 años. Sentados en el zaguán, Max Pradera les cantaba las canciones que escuchaba en su casa cotidianamente: canciones protesta. Los policías, no podían más que sonreír ante la osadía de ese chaval. Enternecedor.

Recital UBU

La elección de las canciones de Max Pradera es muy particular, una selección relacionada directamente con sus vivencias. Pero él mismo reconoce que hay decenas de canciones más que podía haber elegido. Porque son muchísimos los nombres y los grupos que podemos colocar bajo el epígrafe “canción protesta española”. Así, a bote pronto, sin orden ni concierto, se me ocurren un montón de nombres: Labordeta, Luis Pastor, Patxi Andión, Pablo Guerrero, Mikel Laboa, Benedicto, Hilario Camacho, Pi de la Serra, Javier Krahe, Ovidi Montllor, Manuel Gerena… En algunos casos se reunieron en movimientos colectivos, como es el caso de Els Setze Jutges y la Nova Cançó en Cataluña; Ez Dok Amairu, en el País Vasco; Voces Ceibes, en Galicia, o el Manifiesto Canción del Sur, en Andalucía, con Carlos Cano como miembro más destacado. Todos merecen formar parte de este viaje

20once

La canción protesta ha sido compañera y propulsora de agitaciones que han cambiado el curso de la historia, y que han servido para la creación de ideales y referencias en momentos de incertidumbre y catástrofe. No solo como transmisora de información, sino como espejo en el que reflejar un ideal hacia el que avanzar, o sobre el que revisar los ya establecidos. Bien merecía este homenaje.

Cuidaos mucho. Por cierto. ¿Os habéis dado cuenta? Ya no hablamos de Gaza.






viernes, 25 de agosto de 2023

Nació un niño rubio, una bola de luz

 “Cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre”. Gabriel García Márquez.

Un día como hoy de 1990 "nació un niño rubio, una bola de luz". Aunque lo de rubio llegó más tarde, Izan fue eso, una inmensa bola de luz en nuestras jóvenes e inexpertas vidas. Una emoción nueva, única, intensa e irrepetible. Su llegada revolucionó nuestras vidas y nuestros sentimientos. Supuso la alegría más impactante y, a la vez, la responsabilidad más grande. ¡Y un montón de dudas! A las 4:12 de la tarde decidió por fin (¡por fin!), después de pensárselo muuuucho, ver qué pasaba fuera de ese espacio líquido y caliente en el que llevaba nueve meses. Ya estaba entre mis brazos; eso quería decir que sería nuestro hijo SIEMPRE. Un sentimiento de amor nuevo e indescriptible en un camino de no retorno.

Ese verso sigue definiendo perfectamente lo que sentí. Es verdad que la letra de la canción, el poema “El nacimiento” de Nazim Hikmet, rezuma el dolor, la negrura y la tristeza de un mundo hostil en el que a veces te planteas si es justo traer niños pero para nosotros su venida al mundo fue pura luz. Cuando mi hijo nació forma parte de “Apocalipsis”, un trabajo de enorme delicadeza del grupo Aguaviva , el grupo más intelectual y más comprometido políticamente en los finales del franquismo. Un disco compuesto por una selección de poemas de diversos autores, recitados, casi siempre, por José Antonio Muñoz y cantados por el resto del grupo. Una joya.

Cuatro años después nació Ainhoa, una niña que, como dice Tontxu en su canción Aplausosque a ella tanto le gusta,"tuvo la suerte de nacer con las estrellas a favor, en una casa humilde donde nada le faltó”. Si algo no les faltó fue amor. Amor sobre las rodillas.¿Sabéis? Ainhoa existió mucho antes de haber nacido. A las pocas semanas, días diría yo, de empezar a salir juntos, su padre me dijo: “si tenemos una hija se llamará Ainhoa”. Tenía 18 años recién cumplidos. El 3 de junio de 1994 vio su deseo hecho realidad y pudo tener entre sus brazos a "su" Ainhoa. Un sueño cumplido. Además, después de nacer Izan siempre decía que quería una niña porque son más tranquilas. Hasta que nació ella, claro. Pero esa es otra historia. 

Forman una pareja muy, muy especial. Con ocho años veían juntos la serie Sexo en New York, para escándalo de las mentes bienpensantes con alma inquisitorial. Con diez, la ópera "Madame Butterfly" (ahí empezó su aficción al género). Con catorce, su padre tuvo que camelarse al guarda de la puerta de una disco para que dejaran entrar al concierto a "una menor" con él (¡¡¡pero si soy su padre!!!). A los veintidos, ya habían ido juntos a cinco conciertos de Zahara.  Han pasado veintinueve años, pero cada vez que suena esta canción le brillan los ojos y se le quiebra la voz.  Si no supiera de quién es, diría que habla de ellos.


En esta familia la música ha sido, es y será una presencia constante. Jesús tiene una teoría que hasta ahora ha podido demostrar empiricamente: todo en esta vida tiene una canción. 

Así que, nada más venir Izan al mundo, empezó su iniciación en la melomanía. Era tan pequeño que cabía en el antebrazo de su padre. Lo cogía con cuidado, lo acomodaba entre la mano y el codo y se movía así con él por la casa, ponía música, cantaba, bailaba con él…, daba igual la hora. Como nació en agosto, ambos estábamos en casa, yo de baja maternal, él de vacaciones. Nadie, pues, tenía que madrugar para ir a trabajar. Era enternecedor y, a la vez, un poco de locos, escuchar música a toda pastilla a las 4 de la madrugada, mientras mamaba o le dábamos el biberón. A esa hora, casi siempre se escuchaba esta canción. 


A Ainhoa no le gustaba dormir. La vida es demasiado emocionante para pasarla durmiendo. Después de una noche en la que no descansaba más de unas seis o siete horas, se sentaba en la cuna como quien tiene un resorte, abría sus ojos de chinita y con una enorme sonrisa gritaba: "¡Hoooolaaaa!" Y si nadie se apresuraba a aparecer, repetía "¿Hoooolaaaa?" Tampoco dormía la siesta para desesperación de su padre que trabajaba de noche y no encontraba el momento de descansar.

Esta dulce y tierna canción que Alejandro Sanz dedicó a su hija Manuela, también ha sido parte de nuestra banda sonora emocional. "Crece todo lo que quieras, que jamás dejarás de ser mi niña", le dedicó Sanz un día a su niña en su cumpleaños. Pues eso (no hace falta decir más).

Lo cierto es que innumerables músicos han compuesto grandes temas para plasmar tanta emoción a través de su música, de Madonna a John Lennon, pasando por Queen, de Antonio Flores a Ana Belén pasando por Presuntos Implicados, son muchos los que han querido expresar lo que se siente ante uno de los más grandes y bonitos desafíos, lleno de momentos difíciles, claro está, pero también de momentos maravillosos. Uno de ellos ha sido Stevie Wonder que quiso inmortalizar lo feliz que se sentía con el nacimiento de su hija Aisha con esta canción, que también nos acompañó aquel verano de 1990. En ella, la luz que nos trajo nuestro hijo se funde con la luz del sol.

A pesar de ser una de las canciones más populares del álbum “Songs in the Key of Life” (un trabajo perfecto cuya grabación duró más que el embarazo de su mujer), que estuvo catorce semanas en el primer puesto de las listas de popularidad y fue ganadora de dos premios Grammy, no fue publicada como sencillo dado que, al durar más de seis minutos, era demasiado larga para un 45 rpm, y Wonder no quiso editarlo. Siempre se ha considerado que el llanto del bebé que abre la canción es la propia Aisha, pero en realidad es otro bebé. Pero hacia el final del tema sí que escuchamos una grabación real del propio Steve Wonder bañando a su hija en casa, mientras ella se ríe y su padre le pide que salga de la bañera. 

Voy a acabar esta pequeña banda sonora emocional con un clásico. Un día de 1981, el gran Joan Manuel Serrat escribió Esos locos bajitos, una inolvidable canción, una de sus tantas composiciones que han sido capaces de tocarnos el corazón. El original título está inspirado por el humorista Gila, que llamaba a los niños “locos bajitos” y al que el cantautor le dedicaba la canción cuando la interpretaba en sus conciertos.

Con la misma dosis de ternura que de realidad, Serrat compone una canción tierna, llena de mensajes a favor de los niños y en contra de esa tendencia que tenemos los adultos de coartar su espontaneidad, dirigir sus vidas, proyectarles nuestras frustraciones.

A fin de cuentas, Esos locos bajitos acaba siendo un bello, descarado y pedagógico canto dirigido a los padres. El propio Serrat lo decía en sus recitales, cuando presentaba la canción: “no hay más que vivir con ellos y sentir cada uno de estos sueños que los adultos, con las tijeras raras, les van cortando”.  No tengo la menor duda de que es así, pero vinistéis al mundo sin un libro de instrucciones bajo el brazo. Como tantos padres, aprendimos sobre la marcha y no siempre con buena nota. 

Su entrañable letra es poesía pura. Difícilmente se pueden decir tantas cosas en tan poco espacio ni despertar tantos sentimientos con una sola canción. O quizás, sí... 

Hoy Izan cumple treinta y tres años; en junio Ainhoa cumplió veintinueve. Sois, sin duda, lo mejor que hemos hecho en la vida. Si cuando nacisteis hubiéramos pensado cómo querríamos que fueseis, ese sueño es hoy una realidad. Somos padres afortunados.

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad y Paz para Ucrania!

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір


martes, 18 de agosto de 2015

Música para Federico (II)

Y Federico García Lorca se hizo canción.


NACER
5  de junio de 1898.
Vuela la moneda a la brisa de la vida recién estrenada. Cara y cruz. Felicidad y drama. Vuelo herido de paloma. Canción oculta. Llama.

VIVIR
La voz rompe el silencio y el poema se transforma en visible lluvia interior que golpea los poros de dormidos sentimientos. Vida desenvuelta en risas y llantos, en agudos dolores ocultos. Callada queja perdida en el abrazo de la palabra.

MORIR
Sangre que naufraga. Imprevista despedida. Cosecha de odios desbocados. Labios que aletean sobre el vacío del beso. Corazón de metal floreciendo en el corazón sorprendido del poeta.

¡Eso es todo!
"Una uña que aprieta el tallo.
Un alfiler que bucea,
hasta encontrar las raicillas del grito.
Y el mar deja de moverse"

"Asesinato"
Poeta en Nueva York

LORCA CANTADO
Los poemas sueñan alas, voz, sonido. La palabra se libera del papel, toma vuelo, cruz, garganta y cielo. Se viste de canción y anida en estas grabaciones que aquí se recogen.

Lorca cantado. El poeta habitando ya el oleaje de invisibles pentagramas.

La música y la poesía son siempre un lugar de encuentros pero en este caso es tal la profusión de artistas que han interpretado temas con letras del poeta que sería imposible hacer un recuento aquí. Aunque hay quien sí lo ha hecho (o se ha acercado) como es el caso Lorca cantado, un fantástico y anónimo trabajo realizado con motivo del centenario de su nacimiento que he descubierto por los lares de internet.

La selección que vais a encontrar aquí no tiene más valor que ser la que me gusta a mí, aquellos temas que más hondo me han llegado. Me encantaría, sin embargo, que, si os apetece, aportarais vuestras preferencias.

Empiezo por una de mis preferidas seguramente por su frescura, por su modernidad, por su estilo: la versión que hace el grupo Marea del Romance de la Guardia Civil Española, poema que cierra el Romancero Gitano y que es el que muestra más clara y directamente una intención de denuncia social, al contar la brutalidad de un asalto violento por parte de la Guardia Civil (que simbolizan las fuerzas represoras) hacia una población gitana, víctima inocente de esa represión. Marea tituló a su canción Ciudad de los gitanos (verso que se repite en el poema de Lorca)  y es sencillamente preciosa.


Y ahora corramos el reloj hacia atrás, hacia los orígenes de quien soy. Paco Ibáñez es considerado uno de los padres de la canción de autor de España, cuya principal característica ha sido musicalizar la obra poética de diferentes escritores, especialmente españoles y latinoamericanos. Su primer larga duración fue publicado en Francia en 1964 por Polydor. En él musicaliza a dos poetas españoles: Federico García Lorca y Luis de Góngora. El álbum contó con el acompañamiento en guitarra de Antonio Membrado e incluyó una ilustración realizada por Salvador Dalí, hecha especialmente para ser acompañada en la edición.


Cinco años después, en1969, en un escenario mítico como el Olympia de París, en el más riguroso de los directos, este juglar deleitó a los numerosos exiliados de la España franquista con poemas que sonaban a Libertad. No podían faltar a esta cita los versos del poeta granadino con su obra nacida del pueblo para el pueblo. Podéis escucha La canción del jinete en el disco del concierto, en el minuto 20:00. 


Poeta en New York, una de las obras poéticas más conocidas del genial granadino, es una obra universal. Su universalidad se hace patente en un disco de 1986, “Poetas en Nueva York”, en el que cantautores de todo el mundo (Leonard Cohen, Lluis Llach, Víctor Manuel, Georges Moustaki, Donovan…) rinden homenaje a Federico. Y lo hacen rompiendo fronteras y adaptando sus poemas al griego, al catalán, al italiano, al alemán, al hebreo, al inglés o al portugués. Esta ambiciosa propuesta es un ejemplo de que la música y la poesía son una vía de encuentro y entendimiento universal.


En tono intimista, Amancio Prada, nos presentó también en 1986, quizás la obra menos conocida de Lorca. El cantautor leonés adapta musicalmente los “Sonetos del amor oscuro”, con la dificultad añadida de compatibilizar la música con el esquema rítmico de los propios versos. "Desde que acabé el trabajo sobre el Cántico espiritual de san Juan de la Cruz, estaba buscando unos textos que me permitieran hacer un trabajo extenso, unitario, de largo aliento. Lo encontré cuando leí los Sonetos del amor oscuro, que son a la vez lo más clásico, lo más moderno y lo más actual que escribió el poeta. Para mí están entre lo más entrañable de su poesía” dijo Prada en el programa de mano de su presentación en el María Guerrero de Madrid. 

El trovador canta así la poesía más romántica de Federico, los poemas que, desde lo cotidiano, nos hablan de amor y desamor con la mirada tierna de un poeta sencillo.

Amancio Prada posee la inestimable cualidad de encontrar la musicalidad adecuada a cada poema con que se enfrenta, una musicalidad que sin dejar de estar en el poema pertenece totalmente al compositor y le otorga ese carácter diferencial que distingue a la canción del poema. Una musicalidad que es un juego constante de matices, muchas veces mínimos, pero siempre significativos. 


Hace dos años el cantante presentó el espectáculo músico-teatral A Rosalía de Federico, un diálogo escénico de Amancio Prada con dos de las voces más esenciales y conmovedoras para el cantante: Lorca y Rosalía de Castro. “Llevo a Galicia en el corazón porque en ella he vivido y soñado mucho”, dijo un Lorca admirador del país de Rosalía, al que viajó en 1932 y en cuyo idioma escribió sus "Seis poemas galegos".

Ya en su primera juventud el poeta de Granada había evocado, en una doliente Salutación Elegíaca a su hermana en tristeza la poeta de Padrón, aquella presencia de desafiante hondura que lo acompañaría el resto de su vida. 

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En la historia de la canción popular española, a finales de los años sesenta surgió en Madrid un grupo musical de trascendental importancia fundamentalmente por dos motivos: por su posicionamiento crítico y de ruptura contra la dictadura franquista, y por el planteamiento de su repertorio básicamente estructurado en torno a la musicalización e interpretación de textos de nuestros grandes poetas contemporáneos. Este grupo se llamó Aguaviva y fue creado por Manolo Díaz y por José Antonio Muñoz.

Al año siguiente de su creación, en 1970, el grupo grabó y publicó su primer LP ”Cada vez más cerca” obra en la que participaron como arreglistas Juan Carlos Calderón y Raúl Farrán. Este disco (mítico en el contexto de la llamada "canción de autor" en España) fue hermosamente diseñado, simulando un periódico en el que aparecían artículos, noticias, fotografías y los textos de las canciones.


En 1998, en el centenario del nacimiento del poeta,  Ana Belén publica el disco llamado “Lorquiana” que consta de dos CD, uno de poemas y otro de canciones versionadas por la propia Ana Belén y su equipo musical en conjunción con Chano Domínguez y sus músicos. Hubo críticos que consideraron que los arreglos no estaban acordes con la intencionalidad del poeta; otros sin embargo, consideraron que con su musicalización habían conseguido imprimir la musicalidad y la fuerza que Lorca pretendió dar a sus versos. Sea como sea, con su nítida voz y perfecta modulación, Ana Belén le imprime a esta obra su propia personalidad, sin que esto sea menoscabo, desde mi punto de vista, para la frescura, sencillez y el ritmo de los versos de Federico.

 
Sobre este tema, Joan Manel Serrat hizo una hermosa versión en su álbum Serrat Sinfónico.


La pasión de Chavela Vargas por Federico García Lorca se consumó en su último recital que dio en la Residencia de Estudiantes de Madrid el 10 de julio de 2012, muy poco antes (menos de un mes) de fallecer. Sus más cercanos dicen que el amor por la obra del poeta andaluz ayudó a la cantautora costarricense a sobrevivir los últimos meses de su vida y que por eso no quiso terminar su carrera ni su vida sin agradecer una deuda que sentía con Federico. Desde joven, ella decía que Lorca le había acompañado, que con él se sintió acompañada en su soledad. Y entonces grabó un disco con textos de obras de teatro y de algunos de los poemas.

La voz que se escucha en este video (no se la ve) es el de una mujer de 93 años con una larga experiencia a cuestas, pero con la vitalidad, la fuerza y la sensibilidad que siempre caracterizó a Chavela. Un testimonio que sin duda vale la pena recoger aquí.


Una curiosidad.  El trío vocal DivaDams, compuesto por Araceli Aiguaviva, Càrol BrunetLoni Geest debuta discográficamente en diciembre de 2009 con un homenaje a la poesía de Federico García Lorca que lleva por título García Lorca. Paisajes en jazz. La poesía no ha hecho casi nunca buenas migas con el jazz, hasta el momento presente. Pocos han sido los jazzmans que se han acercado a la poesía para musicarla, una actividad, que al menos en el mundo latinoamericano, parecía más cosa de los cantautores que de los crooners o las damas del jazz.
El repertorio se basa en composiciones ya existentes, adaptadas para trío vocal. Las adaptaciones, los arreglos para las tres voces y algunas de las composiciones han sido escritas por Loni Geest.


Como ya os he dicho en 1986, Leonard Cohen participó en el disco “Poetas en Nueva York” En este trabajo escuchamos por primera vez Takethis waltz”, adaptación del “Pequeño vals vienés” perteneciente al poemario Poeta en Nueva York. El autor de Suzanne o The future declaró que adaptar el poema a la canción le costó 150 hojas de folio e, incluso, una depresión.


Estaréis conmigo que la canción abriga y emociona. Dos años después, en 1988, Leonard Cohen publicó uno de sus mejores discos, I’m your man, incluyendo Take this waltz. Cohen no alteró demasiado el poema original, aunque sí introdujo un par de modificaciones.

Aquí el poema original


En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.

Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados.
Hay frescas guirnaldas de llanto.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals del “Te quiero siempre”.

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orilla tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.

Aquí, la adaptación (traducida) de Cohen:

Ahora en Viena hay diez preciosas mujeres.
Hay un hombro sobre el que la muerte llora.
Hay un hall de entrada con novecientas ventanas.
Hay un árbol, al que las palomas van a morir.
Hay un trozo que fue separado de la mańana.
Y está colgado en la Galería del Hielo.
Ay, Ay, Ay, Ay
Toma este vals, toma este vals.
Toma este vals con la mordaza de sus mandíbulas.
Oh te quiero, te quiero, te quiero.
En una silla con una revista muerta.
En una cueva, con el trozo de un lirio.
En algunos pasillos donde el amor
nunca ha estado.
En una cama donde la Luna ha sudado.
En un sollozo lleno de pisadas y arena.
Ay, Ay, Ay, Ay
Toma este vals, toma este vals.
Toma su cintura rota en tu mano.
Este vals, este vals, este vals, este vals.
Con su aliento a brandy y a muerte.
Arrastrando su sobra hacia el mar.
Hay una sala de conciertos en Viena
donde tu boca fue mil veces comentada.
Hay un bar donde los chicos han dejado de hablar,
condenados a muerte por el blues.
Ah, pero ¿quién se sube a tu imagen
con una guirnalda de lágrimas recién cortadas?
Ay, Ay, Ay, Ay
Toma este vals, toma este vals.
Toma este vals que ha estado muriendo durante años.
Hay un ático donde los niños están jugando.
¿Dónde tendré que acostarme contigo?
En un sueño de linternas húngaras
entre la niebla de una dulce tarde.
Y veré lo que has encadenado a tu desdicha
Todas tus ovejas y tus lirios de nieve.
Ay, Ay, Ay, Ay
Toma este vals, toma este vals.
Con su “yo nunca te olvidaré, ya sabes”.
Este vals, este vals, este vals, este vals…
Y bailaré contigo en Viena
Llevaré un disfraz de río.
El jacinto silvestre en mi hombro.
Mi boca en el rocío de tus muslos.
Y enterraré mi alma en un libro de recuerdos,
con las fotografías allí y el moho.
Y me rendiré ante la inundación de tu belleza.
Mi violín barato y mi cruz.
Y tú me llevarás hacia abajo con tu baile,
a las piscinas que levantas en tu muñeca.
Oh mi amor, oh mi amor.
Toma este vals, toma este vals.
Es tuyo ahora. Es todo lo que hay.

Cuando en 2011 el cantante vino a Oviedo para recoger el Premio Príncipe de Asturias, dijo en rueda de prensa que Lorca fue el poeta que “más influyó en mi juventud. Fue el primer poeta que me invitó a vivir en su mundo”. El mundo del granadino pasó a ser, en parte, también el mundo del canadiense. Tanto, que a su primera hija le puso por nombre Lorca.


Esta intensa conexión comenzó en 1949. Un Cohen quinceañero entró en una librería de segunda mano de Montreal, agarró un libro, lo abrió y leyó uno de sus poemas: La publicación era Diván del Tamarit; el poema, Gacela del mercado matutino. He aquí un fragmento:

Por el arco de Elvira
quiero verte pasar
Para saber tu nombre
y ponerme a llorar.
¿Qué luna gris de las nueve
te desangró la mejilla?
¿Quién recoge tu semilla
de llamarada en la nieve?
¿Qué alfiler de cactus breve
asesina tu cristal
?

Creo que voy a acabar aquí. Ha sido un trabajo largo e intenso que me ha llevado muchas horas de este mes de agosto de 2015. Desde que el recuerdo del asesinato de Federico, como si de una cigüeña se tratase, anidara de nuevo en mi verano he estado gestando este homenaje musical.  Música DE Federico PARA Federico.

No podía dejar pasar otro 18 de agosto sin que en este mi-nuestro blog Federico tuviera un lugar preferente. Un lugar al lado de los más grandes poetas-músicos, músicos-poetas. Un lugar en el cielo de mi memoria, en la gloria de aquellos que han sido parte de mí y que lo seguirán siendo hasta la muerte. Un lugar para que, en el futuro, su nombre tampoco se borre de la Historia por mucho que estos políticos fascistas corruptos desearían volverlo a asesinar, asesinándonos a todos, cada 18 de agosto. Porque Lorca somos todos.


Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. Boas noites.