lunes, 30 de abril de 2018

María Dolores Pradera

Feliz cumpleaños, yaya, allá donde estés

            No se estila, ya sé que no se estila, que te pongas para cenar, jazmines en el ojal… A mi abuela le encantaba María Dolores Pradera. Cuando tarareaba Amarraditos con los ojos cerrados creo que se transportaba a una época en la que ella era una niña de casa bien, creciendo en un ambiente de elegancia y compostura. O a su corta vida al lado de mi abuelo, un caballero (como su apellido) que según la tata tenía sudor de santo. La elegancia de la cantante, su saber estar, la disposición de sus gestos, su donaire, siempre me evocaron a mi abuela. Y su dignidad, su sentido de la dignidad, el de ambas. Si me remonto a mis primeros recuerdos musicales su nombre, junto al de Gardel o el de algunas zarzuelas, es de los primeros que me vienen a la cabeza.
           
            Puede resultar extraño que un día como hoy, 1 de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, le dedique un post a María Dolores Pradera, una de las más grandes y longevas cantantes españolas. Todo tiene una explicación: hoy mi abuela cumpliría 117 años. Siempre le hizo mucha gracia haber nacido el 1 de mayo, “¡el día del trabajador!” exclamaba risueña, “yo que no he trabajado nunca”. Y era verdad; porque incluso las veces que tuvo un puesto de trabajo, fue una trabajadora mimada y contemplada: “está nevando, hoy Lolita no vendrá”, y no pasaba nada. Su historia y su aparente fragilidad fueron ases que tuvo siempre en la manga y que supo utilizar muy bien. Eso sí, siempre con elegancia.

La afición a cantar de María Dolores Fernández Pradera, tercera de una familia de cuatro hijos encabezada por un empresario asturiano, le viene desde niña. Nacida en Madrid en 1924 lleva grabada en la piel los horrores de la Guerra Civil. Tenía edad para darse cuenta de que aquello no era un juego. Las bombas destrozaban los edificios. En su casa de entonces caían obuses continuamente. El recuerdo de una tarde que se fue al cine con su hermano y que se quedaron más de veinticuatro horas bajo los escombros a raíz de una bomba no se le borrará jamás de la mente, y especialmente los bofetones que le pegó su madre tras la tragedia porque, de no haber sido por los bomberos, no sabían cómo regresar a su casa.

Después de la guerra pasó unos años de su infancia en Chile, donde su padre tenía intereses comerciales. Esto le valió conocer Argentina y México. De entonces retiene en la memoria no pocas melodías folclóricas sudamericanas. El bautizo de la carrera teatral fue con la compañía de Carmen Carbonell y Antonio Vico, primero, y con la de Guadalupe Muñoz después. Pero el inicio de su carrera cinematográfica es anterior. En 1941 debuta como extra, con quince años, en una película de Juan de Orduña, “Porque te vi llorar”. Conoció en esta época al que fue su marido durante doce años, Fernando Fernán-Gómez  con quien tuvo dos hijos, Elena y Fernando. Y aunque llegó a protagonizar pronto algunas películas (“Altar Mayor”, “Inés de Castro”) fue en el teatro donde desarrolló su carrera artística, hasta su definitiva retirada en 1975 con la comedia de Bernard Shaw "Cándida".

         Pero sería la música el campo donde encontraría el éxito con mayúsculas, dedicándose en cuerpo y alma a grabar discos y hacer giras desde principios de la década de los setenta. Gracias a una voz grave y profunda, María Dolores Fernández Pradera, caló entre el público a través de títulos como Fina estampa, La flor de la canela o Limeña, que la hicieron muy popular no solo en España sino fuera de nuestras fronteras, siendo acogida en Hispanoamérica bajo el apodo de la “gran señora de la canción”.

 Buena parte de su carrera estuvo acompañada de dos guitarristas, “Los Gemelos”. Fue a partir de los primeros años 60. Los hermanos Santi y Julián López Hernández, arquitecto uno, matemático el otro, habían pertenecido a una Tuna en su etapa universitaria; luego, terminadas sus carreras, fueron contratados por Nati Mistral, quien diría: "María Dolores Pradera me los quitó". Y, en efecto, con ella estarían más de treinta años, hasta que la muerte de Santiago, en 1993, deshizo tan fructífera colaboración. Realmente la aportación de los dos instrumentistas a la voz de la cantante fue muy importante, consiguiendo un sonido característico, un estilo en definitiva, que ha marcado su carrera musical hasta nuestros días.


María Dolores canta con la cabeza y canta con el corazón. Su voz suave, su perfecta dicción y su naturaleza intuitiva en una variedad de estilos hacen de Pradera una maestra del bolero, de las rancheras, de las coplas, de las baladas, de los fados… por lo que fue muy querida en toda Latinoamérica. Su voz hizo famosos los trabajos de compositores como José Alfredo Jiménez (México), Chabuca Granda (Perú) y Miguel Matamoros (Cuba). 

Ha recreado un mundo con temas que en la mayoría de las ocasiones no fueron escritos para ella, y que antes tuvieron otros intérpretes, pero que andando el tiempo y andando la memoria y los sentimientos, parece que no hubieran sido posibles sin su voz, ternura, equilibrio, delicadeza. Quizá esos letristas, esos compositores, estaban pensando, sin saberlo, en María Dolores Pradera cuando hacían esos monumentos de creación popular. ¿O acaso Chabuca Granda no estaba pensando en la Pradera cuando del puente a la alameda derraman a los olores coloniales e indianos de La flor de la canela? Para mí que Belisario Pérez y Margarita Durán pensaban en ella cuando en Amarraditos creaban ese mundo de jazmines en el ojal, cocheros que esperan a la puerta de la iglesia mayor y saludos tocando el ala de sombreros imposibles. Seguro que Mario Cavagnaro pensaba en las manos de María Dolores para los amores imposibles de El rosario de mi madre, que lo nuestro nos lo siguen enviado cualquier tarde, fina estampa de las barandillas del puente, donde preguntamos de dónde son los cantantes cuya memoria nos queda en un rincón del alma.


        Hacia el final de sus productivos años ayudó y guio a la siguiente generación de artistas españoles en su lanzamiento, incluyendo a Joaquín Sabina, Rosana y Los Sabandeños. Ha cantado a dúo con artistas como el propio Sabina, Caetano Veloso, José Alfredo Jiménez, Chabuca Grande, Violeta Parra, Cachao, Joan Manuel Serrat, Diego el Cigala y muchos más. Quizás por todo ello en 2012 vio la luz un disco homenaje “Gracias a vosotros”. Serrat, Sabina, Luis Eduardo Aute, Ana Belén, Víctor Manuel y Miguel Poveda son algunos de los artistas que intervinieron en el disco.


Puede que callada, pero María Dolores Pradera no es tímida. Es usuaria del sentido del humor, aunque cada día tenga menos buena prensa la ironía en nuestro mundo. Y de egocentrismo, nada porque no se tiene por persona interesante. Ella, dice, ha conocido a gente interesante de verdad, poetas, compositores, escritores…

Nunca ha sido un juguete roto. La última vez que esta latina rubia se subió a un escenario fue en el verano de 2013. Hasta entonces, María Dolores Pradera supo capturar como pocas el alma de la canción popular, por encima de modas, estilos y generaciones, creando una forma de expresión única. Como una diosa sin edad, fuera del tiempo, uniendo generaciones en los sentimientos que no cambian.


  Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір

Otras fuentes:
http://www.sevillamagazine.es/recordando-a-la-pradera/
http://www.abc.es/hemeroteca/maria+dolores+pradera
https://www.libertaddigital.com/cultura/musica/2014-10-26/maria-dolores-pradera-sus-primeras-canciones-1276531644/
https://www.libertaddigital.com/cultura/musica/2014-10-26/maria-dolores-pradera-sus-primeras-canciones-1276531644/



domingo, 8 de abril de 2018

12 Canciones para Martin Luther King


"Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo. Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales"

Han pasado 50 años desde aquel 4 de abril de 1968 en el que asesinaron a Martin Luther King, un asesinato que conmocionó a la América negra y a cualquier persona de bien en todo el mundo. El Doctor King, el hombre que durante casi dos décadas había liderado, organizado y canalizado la lucha pacífica de la comunidad negra contra el segregacionismo imperante en EEUU, murió asesinado en el hotel Lorraine de Memphis en la víspera de una nueva marcha contra el racismo. Su oposición a la guerra de Vietnam, sus protestas pacíficas contra el racismo, su inspiración en figuras como Gandhi cautivaron a la opinión pública dentro y fuera del país.

El 28 de agosto de 1963, Martin Luther King había pronunciado un discurso memorable que inició con la frase “I have a dream”, cuatro palabras que dieron identidad al movimiento en favor de los derechos civiles de los negros. Asistieron 200.000 personas, 50.000 de ellas blancas.


En esa multitudinaria movilización en Washington lo acompañaron Bob Dylan y Joan Báez. Cantaron When the ship comes in y Only a pawn in their game.


Martin Luther King es, pues, uno de los iconos indiscutibles del siglo XX gracias a su crucial labor al frente del movimiento por los derechos civiles para los afroestadounidenses, principalmente durante las décadas de los cincuenta y sesenta. Activista incansable y de gran influencia, lucho contra la discriminación racial con sus acciones y también con sus memorables discursos. Su asesinato es considerado uno de los magnicidios más relevantes de la historia.


Aquella tarde de abril, a las 18 horas y un minuto, moría la persona pero nacía el mito cuyo discurso de libertad quedó tan reforzado que perdura en plenitud hasta nuestros días. Su asesinato provocó disturbios en las grandes ciudades estadounidenses y fue el principio de un cambio de mentalidad entre los afroamericanos que vivieron con dolor la muerte violenta de aquel hombre pacífico. Desde aquel 4 de abril de hace medio siglo han sido muchas las manifestaciones artísticas que han recordado el legado de Martin Luther King, las canciones que ensalzan su figura se cuentan por decenas aunque la canción más poderosa y dolorosa de aquel asesinato la cantó Nina Simone y la firmó su bajista Gene Taylor.

El 7 de abril de 1968, tres días después del asesinato de King, Nina Simone se subió al escenario de Festival de Westbury (Long Island, Nueva York). Allí, la pianista, presentó por primera vez al público su canción Why? (The King of Love is Dead) en una interpretación de quince minutos de duración en la que la letra y el piano se mezclan con discursos de Simone en lo que se muestra su dolor y su rabia por el asesinato.

Quiero tocar una canción escrita para este día, para este momento. Una canción escrita para él, por él. Solo tuvimos un día para aprenderla, pero quería que sonase hoy aquí”, apuntó la cantante antes de comenzar con melancolía a acariciar las teclas del piano. Años después, el hermano de Nina y compañero de banda aseguró que no tuvieron tiempo para ensayar la canción. “No hubo tiempo, pero cuando sientes esa compasión y esa rabia y quieres expresarlo poco más importa. Lo hicimos porque era lo que sentíamos, lo que la gente sentía”.


¿Qué va a pasar ahora? En todas nuestras ciudades
mi pueblo se levanta. Ellos están viviendo en la mentira.
Incluso si tienen que morir.
Incluso si tienen que morir en el momento en que saben lo que es la vida.
Incluso en ese momento que uno ya sabe cómo es la vida.
Si tiene que morir, que está bien
Porque usted sabe cómo es la vida
usted sabe qué es la libertad por un momento de su vida

Pero había visto la cima de la montaña
y sabía que no podía parar
siempre que viven con la amenaza de muerte por delante
la gente que tenía la mejor parada y piensan
Todo el mundo sabe que estamos en el ¿Qué pasará, ahora que el rey ha muerto

Todos podemos derramar lágrimas; no cambiará nada.
Enseñe a su gente: ¿Van a aprender?
¿Siempre tienen que matar con quemaduras y quemar con armas de fuego
y matar con armas de fuego y quemar?
¿No lo sabes? ¿cómo tenemos que reaccionar?

Pero había visto la cima de la montaña.
Y sabía que no podía parar.
Porque siempre que viven con la amenaza de muerte por delante
la gente debería mejor detenerse y pensar.
Todo el mundo sabe que estamos en el borde,
lo que va a pasar, ahora que el rey del amor está muerto.

Pero el mensaje de paz, amor e igualdad de Luther King ha vivido a través de las décadas en aquellos que han continuado con su antorcha. Un mensaje que vive en muchas formas creativas. La música juega un papel clave para asimilar el papel del líder de la lucha civil en Estados Unidos de los años 60. Desde canciones escritas específicamente para él hasta otras que hablan de su mensaje de tolerancia. Su legado está muy vivo sin duda alguna.

En 1981, Stevie Wonder escribió Happy Birthday para celebrar el cumpleaños del Dr. King y promover la creación de un día nacional para honorar al líder de los derechos civiles. El día, el tercer lunes de enero, fue hecho oficial en 1983, y Wonder la tocó en un concierto en la primera celebración nacional del día Martin Luther King.


La banda irlandesa U2 dedicó dos canciones al pastor en su disco The unforgettable fire (1984): La ambiental MLK , cual canción de cuna, y el gran himno Pride (in the name of love). "Por la mañana temprano, 4 de abril. Un disparo suena en los cielos de Menphis. Libre al fin. Se llevaron tu vida no pudieron llevarse tu orgullo", canta Bono en esta última, con la licencia poética de situar el asesinato en la primera hora de la mañana, aunque fuera por la tarde.



La cantante  de folk Patty Griffin , para componer Up to the Mountain se inspiró en el discurso de King de 1968 “I Have Been to the Mountaintop”, el cual dio el día antes de morir.


 Él liberó a mucha gente, pero parece que los buenos mueren jóvenes…” La balada melancólica de Dion Abraham, Martin and John recuerda las muertes de Abraham Lincoln, John F. Kennedy y Martin Luther King y al final, añade a “Bobby” (Robert Kennedy) a la lista de héroes que murieron muy jóvenes.


Tan solo dos meses después del asesinato, una figura en apariencia alejada, Elvis Presley, grabó If I can dream, canción de Walter Earl Brown que honró a King y al sueño que un día enarboló en su discurso más famoso. Se cuenta que Elvis, que vivía en Memphis, donde tuvo lugar el asesinato, quedó desolado por la tragedia y que rompió a llorar viendo la transmisión del funeral por televisión.


El día que mataron a Martin Luther King, Jimi Hendrix tenía programados dos conciertos y solo dio uno, en el que le dedicó una canción, House burning down, que escribió especialmente para él. Incluida en Electric Ladyland, detalla su reacción ante la muerte del activista y los disturbios posteriores. Hendrix estaba bajo la presión de amigos asociados con las Panteras Negras para llevar a cabo una acción violenta tras el asesinato de King. A pesar de que donó dinero a las Panteras, Hendrix siguió siendo un defensor de la no violencia.


Un hombre, un objetivo, una misión. Un corazón, un alma, una solución.” Roger Taylor de Queen posteriormente dijo que la letra de One vision estaba inspirada en el discurso famoso de King “I have a dream”.


La cultura del rap ha abrevado mucho del movimiento por los derechos civiles. Otra vez el famoso "I have a dream" es el motivo de la pareja de raperos Common y Will.I.Am une sus fuerzas para My dream is to be free tema de la banda sonora de la película Freedom Writers.


Otra típica canción  protesta que toca el tema del asesinato de King es la compuesta por Kris Kristofferson, con el título de They Killed Him. Allí también homenajea a otros luchadores sociales asesinados.


Fue en el año de 1983 que el gobierno federal después de una larga legislatura, decidió establecer el tercer lunes de enero como el día en el que se enaltecería la lucha por los Derechos Civiles de Luther King. By The Time I Get To Arizona fue escrita por Chuck D de Public Enemy en 1991 como una respuesta directa a los políticos de Arizona que decidieron eliminar el Día de Martin Luther King.


Quiero acabar con We shall Overcome (Venceremos) una canción de protesta que se convirtió en un himno del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos. Las estrofas derivan de una canción gospel compuesta por el reverendo Charles Tindley. Pete Seeger la popularizó al convertirla en una balada de folk. Desde que adquirió renombre ha sido usada en una gran variedad de protestas mundial. La primera grabación del tema la hizo Laura Duncan en 1952. Muchos artistas la han interpretado. Pero las versiones más conocidas son las del propio Seeger y Joan Baez. En 1957, Seeger cantó para un público entre el que estaba Martin Luther King, quien comentó lo mucho que la canción le había impactado. Bruce Springsteen la canta en Noruega, en recuerdo de las víctimas del atentado de Utoya.


Cambiante en sus estrofas, pero constante en su melodía y su mensaje, su principal característica es que siempre ofrece una promesa de victoria. Con la esperanza de que las futuras generaciones vean cumplida esa promesa me despido esta noche.
Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus.



Fuentes
http://cadenaser.com/programa/2018/04/04/sofa_sonoro/1522832498_392676.html
http://www.elfinanciero.com.mx/culturas/la-musica-que-acompano-el-sueno-de-martin-luther-king
http://www.abc.es/internacional/20130822/abci-aniversario-king-celebraciones-201308211742.html
http://www.europapress.es/cultura/musica-00129/noticia-10-canciones-conmemorar-50-anos-martin-luther-king-20180404115208.html
https://www.univision.com/chicago/7-canciones-honran-a-martin-luther-king-jr-fotos
https://ievenn.com/10-canciones-para-conmemorar-los-50-anos-sin-martin-luther-king/225590/


lunes, 2 de abril de 2018

Mia Doi Todd / Floresta

La voz de una ciudadana del mundo

Después de haberme encontrado a Mia Doi Todd cuando profundicé en la figura del guitarrista brasileño Fabiano Do Nascimento para mi entrada en el blog, y descubrí su álbum “Floresta”, esta cantautora ha estado en mi radar durante todo este tiempo esperando su momento. Creo que ya ha llegado. En estos momentos de fracturas y fronteras conviene escuchar la voz de una ciudadana del mundo.


“Me siento ciudadana del mundo, por lo que me parece natural cantar en muchos idiomas diferentes y asociarme con diferentes culturas. El inglés es mi primer idioma. Es un lenguaje muy práctico y bello a su manera, pero no tan apasionado, lírico y sónico interesante para el cantante como lo son el portugués, el francés y el español. Realmente he disfrutado aprendiendo canciones en esos idiomas últimamente. Me permiten usar mi voz más completamente. Los sonidos vocálicos son más ricos” (The many influences of Mia Doi Todd)

Y es que Mia Doi Todd es un alma gentil. Esta hija de un padre escultor californiano y madre, juez del Tribunal de Apelaciones de California, de descendientes japoneses, compone canciones populares acústicas y multilingües, que canta con la pureza de una cantante folk comprometida. Hay una entrevista en la que su madre habla de ella que me enamoró. Supongo que por ello me interesó aún más.

“La gente solía decirle a mi hija, “Ah, ¿quieres ser abogada como tu madre?” Y mi hija decía, “Oh, No. Los abogados no pasan suficiente tiempo con sus hijos”. Pero la otra cosa que recuerdo que ella decía… ella tenía alrededor de dos años y medio o algo así, y yo la llevé al juzgado conmigo un día, y mi vecino de al lado era Bob Higa, un maravilloso juez y amigo muy querido. Así es que le presenté a mi hija a Bob Higa y ella lo miró, me miró a mí, y dijo, “¡No sabía que los hombres podían ser jueces!”, lo cual pensé que era maravilloso”

Su discografía la componen doce álbumes y un montón de temas de esos que hacen que te enganches a su voz.  Siguiendo su trayectoria de alma libre no es difícil imaginar que encajara con el movimiento hippie del Laurel Canyon del sur de California de finales de los años 60, principios de los 70, algo muy evidente en buena parte de sus canciones.

Para hacer boca podemos empezar con algo como My Baby Lives in Paris, un tema del lanzamiento de su álbum Cosmic Ocean Ship. 


La música de esta artista es como un retiro auditivo, lejos del ajetreo y el bullicio de la vida cotidiana. Hermosas y encantadoras canciones populares en el más verdadero sentido, quieto, paciente, más bien parecido a Joan Baez.


Pero, aunque no lo parezca, del disco que os quería hablar era de “Floresta”.

Todo comenzó en 2009, cuando Mia recorrió Brasil para realizar algunos conciertos y viajar por ese país por primera vez en su vida. En São Paulo, conoció a Maurício Takara, percusionista, baterista y miembro del metro de São Paulo, quien le presentó a algunos de los protagonistas de la música brasileña. Junto a Takara, también se encontró con el guitarrista y productor de siete cuerdas Fabiano do Nascimento, como ella, en Los Ángeles. A partir de ese momento, la relación entre Mia y Brasil comenzó a brotar. Dos años más tarde decidió comenzar su álbum Cosmic Ocean Ship con una canción estilo bossa-nova llamada Paraty: esa fue la primera vez que el artista estadounidense escribió una canción que recordaba directamente el ritmo brasileño. Además, también incluyó en la lista de canciones una tapa del viejo Canto de Iemanjá escrito por Vinícius de Moraes y Baden Powell. Grabar y producir un álbum de canciones brasileñas parecía un curso fijo en la carrera de Mia Doi Todd. Aun así, los resultados son sorprendentes y originales.


“Floresta”, que también es el décimo capítulo en la discografía de Todd, a pesar de no ser temas propios, refleja por completo el arte y el alma de su intérprete. A pesar de que ha decidido confrontarse con algunas de las mejores melodías brasileñas, la cantante no ha dejado de impresionar su huella digital, para agregar su firma a ellos. Encontramos canciones memorables y apasionadas como Cais de Milton do Nascimento o el alegre Chovendo Na Roseira de Jobim dados.


Para los arreglos del álbum, el músico Angeleno y sus compañeros brasileños se basan en cierta manera en el refinamiento del jazz  para enriquecer y poner un poco de maquillaje a estas obras populares. De esta manera, melodías consolidadas como Luz Do Sol originalmente escrita por Caetano Veloso, como la composición de Dércio Marques Segredo Vegetais o la tradicional influencia de África Occidental Ewé, rejuvenecen a la vez que conservan sus significados originales y fuertes. Además, lo que hace que “Floresta” sea ​​un proyecto en sí misma es el hecho de que el portugués está lejos del idioma nativo de Mia. Sin embargo, independientemente de sus orígenes de América del Norte, parece perfectamente cómoda con el acento brasileño: puede dejar que su voz brille y se vuelva un intérprete natural de una cultura distante.


“Floresta” probablemente no está considerado como un álbum crucial de su carrera, pero seguramente como el enésimo paso impresionante realizado a lo largo de su notable trayectoria creativa: un paso que revela completamente otro aspecto sorprendente de su arte omnipresente. Y, sobre todo, a mí me encanta. Por ello lo quiero compartir con vosotros.


Espero que quienes tenéis agujetas en el alma como yo, hayáis encontrado en ella refugio y confort. Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus.

Fuentes