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sábado, 28 de marzo de 2026

Miguel Hernández, el canto que no cesa

 El símbolo de la España que pudo haber sido y no fue.

En un día de la infame y sombría posguerra, el 28 de marzo de 1942, en la prisión de Alicante dejaban morir, es decir, asesinaban pasivamente, al gran poeta Miguel Hernández, español, republicano, hombre del pueblo, poeta del pueblo.

Miguel fue un pastor de cabras, persona comprometida con su gente y con su tiempo. Un hombre sencillo y sensible que amaba la libertad y decía: “… soy como el árbol talado que retoño y aún tengo la vida” … y se la quitaron.

El poeta sabía que se moría y que lo haría en la cárcel, que nada material podía legar a su familia. Estaba preocupado, abatido, necesitado de sus seres queridos. Se sentía impotente ante la maquinaria franquista que lo había condenado injustamente y ante la miseria en que sabía dejaba a los suyos. En Nanas de la cebolla, leemos: “En la cuna del hambre/ mi niño estaba/ Con sangre de cebolla/ se amamantaba…”.

Sus vividas experiencias de niño-pastor y huertano se trasfunden por primera vez, poéticamente transformadas, a su poema El niño yuntero, el más tierno y sencillo de su  “Viento del pueblo”.

Como dijo su amigo y compañero de celda Antonio Buero Vallejo, fue la guerra de resistencia del pueblo español frente al fascismo internacional la que acabó por convertir a Miguel en un poeta necesario, eso que muy pocos poetas, incluso grandes poetas, logran ser. Miguel fue poeta y miliciano, intelectual y cabrero. Miguel fue comunista, fue coherente, escribió para el pueblo desde las trincheras del pueblo.

Poeta del pueblo, le llamamos. Lo es porque sus versos son cantos a la tierra y a la naturaleza, cantos de amor y de lucha, de exaltación y dignificación del trabajo, de generosidad y orgullo frente a la desigualdad y la opresión.

El mejor homenaje que puede recibir cualquier poeta es que su poesía prosiga como el rayo que no cesa, relampagueando en la larga noche de todos los tiempos, convirtiéndose en poeta de todos. Por eso, desde hace más de medio siglo los poemas de Miguel Hernández han inspirado a numerosos cantantes que han convertido sus versos inmortales en canciones inmortales, discos icónicos y recopilaciones que han dado eco a esa poesía.

De esas naciones icónicas hemos escuchado ya Para la Libertad de Joan Manuel Serrat, Nanas a la cebolla por Niño de Elche, El niño yuntero de Víctor Jara, Vientos del Pueblo de Los lobos, Después de haber cavado este barbecho de Buika y Por una senda de Amancio Prada. Del flamenco al rock y del folk al jazz pasando por la canción de autor, todo el mundo ha querido cantar, versionar o reinterpretar los poemas de Miguel.

La primera llamada de atención en ese sentido la dio en 1967 desde París Paco Ibáñez. Su gran adaptación de Andaluces de Jaén despertó muchas conciencias.

Pero el estallido definitivo no llegaría hasta 1972, cuando Joan Manuel Serrat dedicó todo un elepé a su obra, titulándolo con su nombre y su apellido, que aparecían con caracteres bien grandes en una portada que hizo historia.

Yo aún recuerdo vivamente  cantar Llegó con tres heridas, pensando que era una canción folk de Joan Baez. Corría el año 1974. Vestida con uniforme de las monjas y acompañada de mi guitarra, cantábamos canciones de las que desconocíamos su orígen, importancia y la profundidad de su significado.

Los versos de su autor comenzaron así a correr de mano en mano, de boca en boca, floreciendo de nuevo en las voces de artistas como Elisa Serna, Camarón, Carmen Linares, Enrique Morente, Eliseo Parra o Sílvia Pérez Cruz.

Entre 1967 y 2018 se habían grabado 227 discos con 168 poemas adaptados, unas cifras que implican a 242 compositores o intérpretes y un total de 510 canciones. Todo ello, sin contar los temas dedicados al escritor, que no son pocos, desde Víctor Manuel o Silvio Rodríguez a Mayte Martín.

El final de la vida del poeta es un absurdo, deambulando de cárcel en cárcel acabada de la guerra civil y muriendo a los treinta y un años. La cadena SER le rindió homenaje con un fantástico podcast, una serie de 5 episodios, sobre los dos procesos sumarísimos a los que el franquismo sometió al poeta. Es aquí cuando el verso “para la libertad, sangro, lucho, pervivo” adquiere la dimensión exacta y su significado real. Pablo Neruda dijo de él: “Recordar a Miguel Hernández es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra”.

Miguel Hernández en Orihuela. Enrique Orejudo

No se imaginaba el poeta que, en febrero de 2020, el alcalde de Madrid Martínez-Almeida borraría los versos del poeta del memorial de la Almudena. En noviembre, el Consistorio ya había arrancado las placas con los 2.934 nombres de los fusilados durante el franquismo. Lo hizo sin comunicación previa a las familias. En septiembre de 2024, Orihuela rechazó pedir que se anulen los juicios contra el poeta por los votos del PP y Vox. En enero, ya habían dejado sin subvención el Premio de Poesía miguel Hernández. A principios de este mes, la Diputación de Alicante rechazó blindar el proyecto educativo la Senda del Poeta de Miguel Hernández con los votos, otra vez, de PP y Vox.

Fotografía: Diario Público

Pero no podrán con él. Hasta que la semilla del amor, de la dignidad, de la humanidad, del espíritu de lucha que transmite su poesía no sea una realidad, Miguel Hernández será el poeta de los pobres, de los explotados, de los excluidos, de los refugiados (¿por qué les llaman refugiados si en realidad son abandonados?), de los amordazados, de los represaliados, de los desarraigados, de los desahuciados, de los asesinados en guerras ilegales.

Miguel Hernández será, sobre todo, el poeta de nuestros muertos que cayeron defendiendo la República, olvidados por la historia oficial, poeta de nuestros presos, de nuestros fusilados, de nuestros exiliados.

Que el destino mantenga fresca la memoria y nos libre de aquellos que asesinan a los poetas y a la poesía, señores de la guerra que asesinan a niños, a la Justicia y a la Libertad. Si Miguel viviera también gritaría ¡NO A LA GUERRA!

"Aunque el otoño de la historia cubra vuestras tumbas con el aparente polvo del olvido, jamás renunciaremos ni al más viejo de nuestros sueños"


Buenas noches. Bona nit. Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on. طاب مساؤك לילה טוב Спокойной ночи Добрий вечір.

Otras fuentes:


martes, 18 de noviembre de 2025

"Si me borrara el viento lo que yo canto": cantar contra el dictador

 La angustia de que todo el esfuerzo y el coraje, de que esas vidas rotas en la lucha por la democracia se pierdan en el olvido (Máximo Pradera)

El 20 de noviembre se cumplen 50 años de la muerte del dictador. Pero, como dice Javier Cercas en El País, muerto el perro no se acabó la rabia, porque cuarenta años de dictadura son una eternidad. Su muerte no representó el fin del franquismo; tampoco, el principio de la democracia. El franquismo era robusto a la muerte de Franco, aunque no lo bastante robusto para imponerse al antifranquismo; el antifranquismo era robusto a la muerte de Franco, aunque no lo bastante para imponerse al franquismo. De ese empate de impotencias surgió en España la democracia. Uno de los elementos que ayudó al antifranquismo a esa robustez fue la canción protesta de la que España fue una superpotencia mundial.

Desde los tiempos más remotos, los oprimidos han cantado para armarse de valor en momentos de zozobra o provocar al poder para rebelarse contra él.  En España hay una larga tradición de canción protesta que se remonta al ‘Himno de Riego’ y al ‘Trágala’ del siglo XIX. Aunque es durante la dictadura franquista y los primeros años de la Transición española cuando alcanza su esplendor este género que nos ha legado joyas musicales imperecederas. En los años 60 y 70, España produjo canciones protesta en cantidad y calidad como no ha habido en ningún otro lugar del mundo. Lo hizo en las condiciones más adversas imaginables, bajo una dictadura que censuraba, perseguía, encarcelaba y mataba. En ese campo, España se vino arriba por necesidad. Mientras en otros países la canción protesta era una opción estética o política, aquí era una necesidad vital. Fue como la gasolina de la oposición a Franco.

Cantar contra Franco no era postureo. Podías ir a la cárcel, te podían impedir ganarte la vida, ponerte una bomba en la puerta de tu casa, como les pasó a Ana Belén y Víctor Manuel o quemarte la librería como hacían los Guerrilleros de Cristo Rey. Estas canciones a menudo se difundían clandestinamente o en conciertos multitudinarios que podían ser disueltos por la policía. Muchas de sus letras se convirtieron en himnos para una generación que anhelaba la democracia y la libertad de expresión.

En el contexto del 50 aniversario de la muerte del dictador y dentro de las actividades destinadas a ilustrar cómo el tránsito de la dictadura a la democracia impactó en múltiples ámbitos de la vida, vio la luz “Si me borrara el tiempo lo que yo canto”, un homenaje a la canción protesta que tanto movilizó a estudiantes, intelectuales y obreros. Un viaje por diez canciones emblemáticas que fueron mucho más que música, fueron actos de resistencia, gritos de libertad en tiempos de silencio impuesto.

El espectáculo consta de 10 canciones emblemáticas y cuenta con el padre y director de la idea, el periodista y musicólogo Máximo Pradera, como narrador (aunque también canta alguno de los temas con una voz increíble, por cierto). La interpretación corre a cargo de la soprano Laura Sabatel acompañada por Antonio López Serrano al piano. Está de gira por España, ha estado en París, Turín, pronto irña a Nápoles... 

"Si me borrara el viento lo que yo canto” nos remite directamente al documental (podéis verlo aquí) realizado por David Trueba en 2019. Narra la historia de Chicho Sánchez Ferlosio, tío de Max Pradera, y su disco “Canciones de la resistencia española”, algunas tan emblemáticas como A la huelga (el álbum completo, en este enlace). Grabado en la clandestinidad por dos estudiantes suecos en 1963 con un magnetofón de pista abierta que llevaron adosado en los bajos del coche, y publicado en Suecia, se convirtió en todo un símbolo antifascista. Años después, lo descubre un profesor del Instituto Cervantes de Estocolmo en un mercadillo y se pregunta esto como ha llegado hasta allí. Pronto atravesó fronteras, se publicó en distintos países y las canciones se versionaron en multitud de lenguas, y aún hoy perviven. A este disco pertenecen dos de las canciones del espectáculo: Gallo Rojo, Gallo Negro y Canción de Grimau.

Gayo Rojo, Gayo Negro cae en el olvido durante la Transición pero fue rescatada por Silvia Pérez Cruz y se incluyó en la película “El 47”.

La canción con la que se inicia el espectáculo, la preferida de Pradera, es Mi querida España, de Cecilia, una canción mitad unamuniana (me duele España), mitad machadiana (las dos Españas). . Años setenta. Franco, el dictador que murió en su cama, aún vivía. No habíamos podido con él. Recuerdo aquella pantalla de nuestro TV Marconi en blanco y negro viendo cantar a Cecilia en el Festival de Mallorca (1975). Fijaos en el esforzado director que mueve los brazos frente a la típica orquesta televisiva con violines, saxofones, contrabajos, coristas.... Allí está ella, vistiendo un elegante traje negro, entonando uno de los éxitos del momento, 

Todo iba bajo las normas establecidas hasta que Cecilia decide salirse del guion, cantando ante millones de españoles la letra original de la canción, letra que nunca llegó a ser grabada por el miedo a las tijeras de los censores. La España dejaba de ser "nuestra" para transformarse, sin perder la sonrisa, en lo que era, una "España muerta", un verso que se atragantó a los censores. "Estos idiotas... le cambio dos palabras a la canción, digo lo mismo y no se enteran". Ésta, claro está, no es la versión que apareció en el disco “Un ramito de violetas”, publicado en 1975. Evangelina Sobredo, tachada de las listas de radiables debido a la censura franquista, optó por ello por modificar su letra. El resultado final es el que todo el mundo conoce: “Mi querida España. Esta España mía, esta España nuestra”, en lugar de “esa España viva, esa España muerta”. Una España sin dudas, sin pasado. Cincuenta años después, las modificaciones, más que indignación, suscitan una sonrisa.

En febrero de 1976 Libertad sin ira, otra de las canciones del espectáculo, era el himno no oficial de la Transición. Franco ya había muerto pero el presidente del gobierno era Arias Navarro, “el carnicero de Málaga”, favorito de Carmen Polo. La censura la declara no radiable condenándola al ostracismo, pero como fue grabada, está en las tiendas.

Aunque un día ocurre algo asombroso. Lalo Azcona, abre el Telediario diciendo Se está comentando que hay una canción que está prohibida, Libertad sin ira, y que no puede ser utilizada. Nada más incierto. Y para demostrarlo, el grupo Jarcha, en directo, la va cantar. Así se acabó con la censura fonográfica en España.

Otro de los títulos de este homenaje a la canción protesta es Al vent potente metáfora sobre la búsqueda de la libertad. Un himno antifranquista que nació en una vespa y sin intención política. “El viento era una metáfora: la adolescencia, la sociedad adversa, la necesidad de seguir adelante…”, dice Raimon. Su letra no ofrecía ningún argumento a la censura, pero la canción, por el contexto político, se convirtió en una amenaza y empezó a ser censurado. En su caso, la búsqueda de la libertad era doble: no solo no podía defender sus ideas, sino que no tenía problemas para hacerlo en su propia lengua.

Diari La Veu

Los recitales de Raimon solían terminar con todo en auditorio, seis mil, hasta diez mil personas gritando ¡Libertad! ¡Libertad! Cuando se oye que la democracia nos la otorgaron graciosamente, casi en un gesto de despotismo ilustrado, dos señores (el rey y Suárez) me acuerdo del 18 de mayo de 1968 en la Facultad de Económicas de Madrid, el ya famoso recital de Raimon quedó sellado en las memorias de los que se la jugaron y salieron a la calle para, al son del estribillo Al vent plantar cara al régimen del dictador.

A Galopar de Paco Ibáñez es una de las canciones más emblemáticas de la música de protesta en España. Basada en un poema de Rafael Alberti llamado “Galope”, escrito en 1938 en el Madrid sitiado, esta composición también se consolidó como un símbolo de resistencia durante la dictadura. Las 250 pulsaciones por minuto con las que la interpreta el cantautor sugieren galope de un caballo, la pureza y determinación de la lucha. Un grito de guerra pacífica “hasta enterrarlos en el mar”. Su mensaje sigue resonando en diferentes contextos de lucha y reivindicación. La canción no solo rinde homenaje a la poesía de Rafael Alberti, sino que también mantiene vivo el recuerdo de una época marcada por la búsqueda de la libertad y la justicia. Su interpretación en 1976, en el regreso de Ibáñez a España tras su exilio, marcó un momento histórico en la música y la política del país. Pero antes estuvo la mítica en el Olympia de París

L’estaca no podía faltar en la selección de Max Pradera. Un símbolo y una llamada a la unidad, para poder lograr un objetivo: tumbar la dictadura. Si hay una versión que pone los pelos de punta es la del recital de 1976. Barcelona. Gener de 1976” no es un disco, es un documento histórico. Yo asistí al primero de los tres recitales que dio que  Lluís Llach en el Palau dels Esports, un día como hoy, el día 15, recital con un final apoteósico e inolvidable, de los que orgullosamente se puede decir “yo estuve allí'. Un concierto histórico del que hay muy poca documentación gráfica y audiovisual. ¡Cómo cambian los tiempos! Lo escuchas, y vuelves al ambiente tenso, al calor de un recinto a rebosar, la ilusión a flor de piel, tomando el testigo de los que lucharon antes que nosotros. Vuelves al momento en que todo era posible. Y nos creíamos dueños del futuro.

La historia de Al alba, de Luis Eduardo Aute, es de todos conocida. Le dediqué una entrada en mi blog cuando se cumplían los 40 años de los últimos fusilamientos del franquismo. El músico la creó como un poema de amor, pero Rosa León la hizo suya, situándola en la órbita de esas últimas ejecuciones del régimen. Involuntariamente la narración de la canción evoca a alguien que iba a ser ajusticiado al amanecer, dijo el cantautorSin embargo, viendo esta entrevista en La Vanguardia el 4 del 11 de 2000 hay algo que no me cuadra.

Rosa León hizo de ella un éxito en diciembre del 75. Y la gente la cantamos una y otra vez, captando el mensaje implícito y convirtiéndolo en el himno de toda una generación. Aute se resistió a incluir su propia versión en su discografía hasta que en el año 1978 Al alba integró su excelente larga duración Albanta, publicado en el sello Ariola. Para entonces, era un himno reconocible, una canción inmortal.

Si me borrara el viento lo que yo canto” acaba con España, camisa blanca de mi esperanza, de Víctor Manuel y La, la, la. Me resulta curioso que formen parte de este espectáculo. La primera fue escrita en 1982 y más que una canción protesta es una aspiración. "Fue escrita en esa época en la que en este país estaba todo por hacer y se necesitaban las manos de todo el mundo y esta canción resumía aquel anhelo", explica su pareja Ana Belén. 

  Entiendo más el sentido de la elección de la segunda. En 1968 Joan Manuel Serrat fue seleccionado para el Festival de Eurovisión para interpretar el La, la, la del Dúo Dinámico, una canción atípica que Serrat jamás eligió, que jamás consideró como parte de su obra. Le impusieron cantarla en el festival por sus posibilidades de triunfo, por lo pegadizo de su melodía, en lugar de la menos comercial El titiritero que Serrat había presentado como candidata. La historia es compleja y un poco rocambolesca. Serrat la grabó primero en castellano pero planteó y finalmente grabó una versión en catalán. En ese momento sucede un cambio de posicionamiento en el cantante que se da cuenta, y le hacen darse cuenta, de que no puede ni debe representar a una televisión manipulada por el régimen franquista y que de hacerlo debía ser con la versión en catalán. El Festival de Eurovisión era un gran escaparate y significaba mucho para la imagen del franquismo de cara al exterior. De hecho, la elección de Serrat suponía un interesado cambio de tendencia, una búsqueda de una imagen más europea, más juvenil, menos encorsetada. Serrat renunció tan solo unos días antes del festival ante la exigencia de cantar en castellano. Fue sustituido por Massiel.

Llevo cantando canción protesta desde los 7 años dice Max Pradera en La Ventana, explicando el origen del recital. Mi padre fue condenado tres veces. Cuando a la tercera estaba en arresto domiciliario le vigilaban dos policías nacionales, nos los metieron en casa. Aquella pareja de “grises”, no tendrían más de 19 años. Sentados en el zaguán, Max Pradera les cantaba las canciones que escuchaba en su casa cotidianamente: canciones protesta. Los policías, no podían más que sonreír ante la osadía de ese chaval. Enternecedor.

Recital UBU

La elección de las canciones de Max Pradera es muy particular, una selección relacionada directamente con sus vivencias. Pero él mismo reconoce que hay decenas de canciones más que podía haber elegido. Porque son muchísimos los nombres y los grupos que podemos colocar bajo el epígrafe “canción protesta española”. Así, a bote pronto, sin orden ni concierto, se me ocurren un montón de nombres: Labordeta, Luis Pastor, Patxi Andión, Pablo Guerrero, Mikel Laboa, Benedicto, Hilario Camacho, Pi de la Serra, Javier Krahe, Ovidi Montllor, Manuel Gerena… En algunos casos se reunieron en movimientos colectivos, como es el caso de Els Setze Jutges y la Nova Cançó en Cataluña; Ez Dok Amairu, en el País Vasco; Voces Ceibes, en Galicia, o el Manifiesto Canción del Sur, en Andalucía, con Carlos Cano como miembro más destacado. Todos merecen formar parte de este viaje

20once

La canción protesta ha sido compañera y propulsora de agitaciones que han cambiado el curso de la historia, y que han servido para la creación de ideales y referencias en momentos de incertidumbre y catástrofe. No solo como transmisora de información, sino como espejo en el que reflejar un ideal hacia el que avanzar, o sobre el que revisar los ya establecidos. Bien merecía este homenaje.

Cuidaos mucho. Por cierto. ¿Os habéis dado cuenta? Ya no hablamos de Gaza.






viernes, 21 de julio de 2023

La vida, música y poesía

 “La música es el corazón de la vida.” (Franz Liszt, que tanto le gustaba a mi madre)

Hoy hace tres meses que murió mi madre. Después de unas semanas de angustia y sufrimiento, el 21 de abril se fue para siempre. Cada vez que era consciente de todo lo que no íbamos a volver a vivir juntas sentía la necesidad, cómo no, de refugiarme en esta música nocturna y alevosa de la que tanto tiempo llevaba alejada. Buscaba la manera de zambullirme en cualquier tema que transmitiera la tragedia de la pérdida, la pena, la melancolía. Me empapaba de canciones y melodías que me recordaban la finitud de la vida, que enfatizaban la separación, la ausencia y el duelo con la idea de dedicárselas en este blog. La muerte convertida en música. Se han quedado tantos seres queridos en el camino en tan poco tiempo... Vivimos tiempos de despedidas, me dijo mi hijo. Pero no era justo vincular su recuerdo a la tristeza. Ella era una mujer vitalista, con lo bueno y lo malo que tiene la vida. Una mujer que amaba la música, la lectura, la poesía, el arte, la historia, la cultura, la luna, el mar..., que amaba la vida. A la vida, pues, voy a dedicar esta entrada. Va por ti, mamá.

Hay que vivir de Joan Baptista Humet, es una canción que hace 45 años que escucho, 45 años que me emociona una y otra vez hasta las lágrimas, cada vez de una forma diferente, de la misma forma que ha evolucionado mi vida. Porque la vida es larga y pasan tantas cosas...


La vida, nada más

La vida que murmura. La vida abierta.
La vida sonriente y siempre inquieta.
La vida que huye volviendo la cabeza,
tentadora o, quizá, sólo niña traviesa.
La vida sin más. La vida ciega
que quiere ser vivida sin mayores consecuencias,
sin hacer aspavientos, sin históricas histerias,
sin dolores trascendentales ni alegrías triunfales,
ligera, sólo ligera, sencillamente bella
o lo que así solemos llamar en la tierra.

(Gabriel Celaya)

¿Qué es la vida? Pregunta adolescente sin respuesta. Para la gran mayoría de las personas, la vida no es más que una sucesión de días demasiado similares. “Si uno puede conservar la cordura y cumplir con normas y rutinas en las que no cree, es porque la lucidez nos hace ver que la vida es tan banal que no se puede vivir como una tragedia” reflexiona el gran Federico Luppi en "Lugares comunes"Por contra, la madre de “Forrest Gump”, interpretado por un brillante Tom Hanks le contestaría: “La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te vas a encontrar”, una incógnita permanente. Sin embargo, entre la rutina y la incógnita tenemos lo único que realmente poseemos, la sencillez, los detalles, la naturaleza, el amor, tesoros que metidos en la vorágine de la vida, pueden pasar inadvertidos o no somos capaces de valorar.

Gracias a la vida (Violeta Parra)

En paz
 
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
 
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
 
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
 
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
 
Hallé sin duda largas noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas.
 
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
 

¿Quién se atreve? ¿quién se atreve, a mis años, a hablar de la vida sin temor a equivocarse? ¿Estamos seguros de que la experiencia hace al hombre sabio? La vida es tiempo, un tiempo insobornable que continúa avejentándonos sin misericordia. Es el tiempo quien deja huellas en nosotros, no nosotros en el tiempo. Está ahí silencioso, acechando en todas las esquinas oscuras o claras, en cada reloj de cuerda o arena, en esa soledad infinita de sentirse acompañado, en cada pensamiento que pensamos pensar pero que en realidad solo sentimos, en este vacío lleno y total en el que estamos de paso. Tan sólo la Tierra y el cielo estarán siempre ahí; nosotros seremos polvo en el viento.

Dust in the Wind (Kansas) Aquí, la letra traducida

La vida ese paréntesis

Cuando el no ser queda en suspenso
se abre la vida ese paréntesis
con un vagido universal de hambre 

somos hambrientos desde el vamos
y lo seremos hasta el vámonos
después de mucho descubrir
y brevemente amar y acostumbrarnos
a la fallida eternidad 

la vida se clausura en vida

la vida ese paréntesis
también se cierra incurre
en un vagido universal
el último 

y entonces sólo entonces

el no ser sigue para siempre

(Mario Benedetti)

Pero no sólo somos polvo en el viento. ¡Somos polvo de estrellas! En Cosmos: Un viaje personal, la serie televisiva de los años 80, el divulgador científico Carl Sagan nos explica que los elementos de este planeta, excepto el hidrógeno y algo de helio, fueron cocinados en una “alquimia estelar” hace miles de millones de años. “El nitrógeno de nuestro ADN, el calcio de nuestros dientes, el hierro de nuestra sangre o el carbono de nuestras tartas de manzana, se hicieron en los interiores de estrellas en proceso de colapso. En resumen, somos polvo de estrellas”. Por eso tan solo una sola vida vale lo que vale un sol.

Polvo de estrellas (Jorge Drexler)

Cántico Cósmico (fragmento)

¿Que hay en una estrella? Nosotros mismos.
Todos los elementos de nuestro cuerpo y del planeta
estuvieron en las entrañas de una estrella.
Somos polvo de estrellas."

(Ernesto Cardenal)

“Aunque estoy convencido de que nada cambia, para mí es importante actuar como si no lo supiera”. Leonard Cohen fue un visionario, nunca se engañó. Decía que no había que ser pesimista ni tener esperanza. Solo sentarse a la puerta de casa y esperar que vinieran tiempos mejores. Él, como muchos de nosotros, se refugiaba en la poesía. "La poesía es solamente la prueba de que hay vida. Si tu vida se está quemando bien, la poesía no es más que la ceniza"


The Smokey Life (letra traducida)

Mi vida es como un lago taciturno

Mi vida es como un lago taciturno.
Si una nube lejana me saluda,
si hay un ave que canta, si una muda
y recóndita brisa
inmola el desaliento de las rosas,
si hay un rubor de sangre en la imprecisa
hora crepuscular,
yo me conturbo y tiendo mi sonrisa.
¡Mi vida es como un lago taciturno!
yo he sabido formar, gota por gota,
mi fondo azul de ver el universo.
Cada nuevo rumor me dio su nota,
cada matiz diverso
me dio su ritmo y me enseñó su verso.
Mi vida es como un lago taciturno....

(Salvador Novo)

Cuando tenía veinte años no sabía que la vida tuviera límites. Pensaba que todo lo podríamos, que nuestras aspiraciones y nuestros proyectos irían haciéndose realidad uno detrás de otro. No podía ser de otra manera: estábamos dispuestos a hacer todos los esfuerzos necesarios para conseguirlos. Nacimos en un tiempo de guerra, un tiempo sin sol. Triste, pero a la vez alentador; porque teníamos el firme convencimiento de que aunque nos cayéramos nos íbamos a levantar y a seguir luchando. Lo más difícil de aprender de la vida, sin embargo, es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar. No es fácil.

That's Life  (Frank Sinatra). Aquí, la letra traducida. 

Riesgo

Y entonces llegó el día

en el que el riesgo

de mantenerse atrapada

en el capullo

fue más doloroso

que el riesgo

que suponía

florecer.

(Anaïs Nin)

Deberíamos observar la vida como una serie de comienzos y finales que se van sucediendo en un continuo devenir, como los fotogramas de una película, porque es poliédrica; tiene muchas caras. Si esta vida no tuviera problemas ni obstáculos que librar ni miedos que superar ¿qué interés tendría? “Tengo mis brazos, tengo mis manos, tengo mis dedos, tengo mis piernas, tengo mis pies, tengo mis dedos de los pies, tengo mi hígado, tengo mi sangre. Tengo vida, tengo mi libertad, tengo vida”, dice Nina Simone. Así es, yo también  "aún tengo la vida", a pesar de todo.

Ain't Got No, I Got Life. Aquí, la letra traducida.

Este libro

Me vienen estas cosas del fondo de la vida:
Acumulado estaba, yo me vuelvo reflejo...
Agua continuamente cambiada y removida;
Así como las cosas, es mudable el espejo. 

Momentos de la vida aprisionó mi pluma,

Momentos de la vida que se fugaron luego,
Momentos que tuvieron la violencia del fuego
O fueron más livianos que los copos de espuma. 

En todos los momentos donde mi ser estuvo,

En todo esto que cambia, en todo esto que muda,
En toda la sustancia que el espejo retuvo,
Sin ropajes, el alma está limpia y desnuda. 

Yo no estoy y estoy siempre en mis versos, viajero,
Pero puedes hallarme si por el libro avanzas
Dejando en los umbrales tus fieles y balanzas:
Requieren mis jardines piedad de jardinero.

 (Alfonsina Storni)

Aunque nunca hablamos de ello, nacemos con la muerte adosada. Vida y muerte no son consecutivas sino simultáneas e inseparables. Vivir implica morir.  El problema de la vida no es cuánto va a durar sino cuánto vale la pena que dure. No podemos elegir cómo vamos a morir o cuándo vamos a hacerlo (bueno; ahora algunas veces sí, gracias a la Ley de Regulación de la Eutanasia). De lo que sí que debemos estar seguros es de poder decidir cómo vamos a vivir.

Circle of Life (Elton John). 

Cabe la vida entera en un soneto 

Cabe la vida entera en un soneto
empezado con lánguido descuido,
y, apenas iniciado, ha transcurrido
la infancia, imagen del primer cuarteto. 

Llega la juventud con el secreto

de la vida, que pasa inadvertido,
y que se va también, que ya se ha ido,
antes de entrar en el primer terceto. 

Maduros, a mirar a ayer tornamos
añorantes y, ansiosos, a mañana,
y así el primer terceto malgastamos.

Y cuando en el terceto último entramos,

es para ver con experiencia vana
que se acaba el soneto... Y que nos vamos.

(Manuel Machado)

Quién no siente que su vida es la búsqueda constante de un paraíso inexplorado, de un nuevo mundo, aunque sea interior, ¿verdad?. Que como decía José Saramago "no hacemos más en la vida que ir buscando el lugar donde quedarnos para siempre". Pero, en realidad, somos guijarros que ruedan, como piedras que sólo servimos para la aventura quijotesca y no para edificar los bastiones del poder social. Somos, ante todo, la resistencia contra la sociedad, luchando con la única arma del Ideal de los vencidos.

Cómo tú (Paco Ibáñez)

Como tú

Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera…

(León Felipe)

"La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos", dijo Cicerón. Nos mantendremos vivos mientras alguien hable de nosotros. Por eso es tan importante reivindicar la memoria. Casi sin darme cuenta, me he convertido en viajera que recorre las huellas de los recuerdos de toda la familia. Los recuerdos ¿son algo que tenemos o algo que hemos perdido? Quién lo sabe…

Para acabar este canto a la vida no hay mejor consejo que este: “Mira siempre el lado más brillante de la vida” … y, si no existe, entonces frota el oscuro hasta que brille. Porque una sonrisa es la línea curva que lo endereza todo.

Siempre mira el lado luminoso de la vida  (Monty Python)

La vida hoy tiene ritmo

La vida hoy tiene ritmo

de ondas que pasan,
de olitas temblorosas
que fluyen y se alcanzan.
La vida hoy tiene el ritmo de los ríos,
la risa de las aguas
que entre los verdes junquerales corren,
y entre las verdes cañas.
Sueño florido lleva el manso viento;
bulle la savia joven en las nuevas ramas;
tiemblan alas y frondas,
y la mirada sagital del águila
no encuentra presa..., trema el campo en sueños,
vibra el sol como un arpa.
¡Fugitiva ilusión de ojos guerreros
que por las selvas pasas
a la hora del cenit: tiemble en mi pecho
el oro de tu aljaba!
En tus labios florece la alegría
de los campos en flor; tu veste alada
aroman las primeras velloritas,
las violetas perfuman tus sandalias.
Yo he seguido tus pasos en el viejo bosque,
arrebatados tras la corza rápida,
y los ágiles músculos rosados
de tus piernas silvestres entre verdes ramas.
¡Pasajera ilusión de ojos guerreros
que por las selvas pasas,
cuando la tierra reverdece y ríen
los ríos en las cañas!
¡Tiemble en mi pecho el oro
que llevas en tu aljaba!

(Antonio Machado)

Cuando venías a pasar unos días con nosotros te agradaba abrir tu portátil y leer y escuchar lo que publicaba en este blog. Te sentías orgullosa. "De casta le viene al galgo", me decías. Si pudieras leer este canto a la vida que hoy publico pensando en ti, sé que te gustarían más los poemas que las canciones que he escogido. Tú sí que hubieras preferido una colección de réquiems, adagios, ave marías, cánones, pianos o chelos, esa música culta que trasciende a pesar del tiempo. Probablemente, alguien nos echaría en cara que utilizamos la poesía como evasión elitista. Quizás tengan razón. Para ti, como para mí,  la poesía (y la literatura) también era una forma de huir, de evadirte de las convulsiones de una sociedad y unos tiempos que te (nos) superaban. Pero yo sé que escucharías las canciones, me mirarías, sonreirías y asentirías con la cabeza, diciendo con la boca pequeña: “están bien”. Aunque, qué tontería; si estuvieras aquí no hubiera escrito esta entrada.

Celebrando sus "29 años"

Explosión

¡Si la vida es amor, bendita sea!
¡Quiero más vida para amar! Hoy siento
que no valen mil años de la idea
lo que un minuto azul del sentimiento. 

Mi corazón moría triste y lento..

Hoy abre en luz como una flor febea;
¡la vida brota como un mar violento
donde la mano del amor golpea! 

Hoy, partió hacia la noche, triste, fría,

rotas las alas mi melancolía;
como una vieja mancha del dolor

en la sombra lejana se deslíe...

¡Mi vida toda canta, besa, ríe!
¡Mi vida toda es una boca en flor!

Delmira Agustini )

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad y Paz para Ucrania!

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір

Otras fuentes

https://zinginstruments.com/songs-about-life/