"Antonio Gala usa una metáfora tan bella que se musica
sola" (Clara Montes)
El 28 de mayo
de 2022 nos dejó, a los 92 años, Antonio
Gala, el escritor de la elegancia, el amor y el erotismo. Una voz
literaria única y una personalidad inconfundible. Poeta, dramaturgo, columnista y
hombre comprometido. Fue el rey de la palabra; imposible no caer rendidos ante
la fuerza insuperable de su hablar pausado. Maravillosas sus entrevistas y
tertulias, cuando en las tertulias se podía hablar sin gritar. Sus poemas, de
gran perfección formal, ya clásica, ya tradicional, ya con más libertad, gozan
de la más armoniosa cadencia, de la mejor arquitectura verbal y, sobre todo,
del más emocionante y emocionado sentir.
Esta foto, sacada del perfil oficial de Clara Montes en X,
no es muy buena pero no he encontrado otra de ambos
Quizás fuera ese el motivo por el que la madrileña de sangre gaditana Clara Montes inició su
carrera discográfica con su disco “Clara montes canta a Antonio Gala” (1998). Ese
mismo año colaboró en el trabajo discográfico “Diván
del Tamarit” de Federico García
Lorca del desaparecido cantautor y compositor Carlos Cano. Un auténtico
reto. Para este primer acercamiento a la obra
del poeta eligió doce de sus poemas de amor. “Me sentía identificada con sentimientos
que he vivido. De amores y desamores y esas cosas. Los textos son muy
románticos. Gala es de esas pocas personas con don de la palabra. Todo muy
hermoso, muy claro. Lo lees y dices "así lo hubiera dicho yo cuando sentí
aquello y no encontré palabras” explica en
esta entrevista al diario “El Mundo”. El disco se compone de doce canciones,
entre ellas la varias veces versionada A trabajos forzados, el Soneto de
la luna y Hoy vuelvo a la ciudad enamorada.
CONDENA
A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.
.
No concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.
.
No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia,
.
porque, en este proceso a largo plazo,
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.
(De “Sonetos de la Zubia”, 1987)
SONETO DE LA LUNA
La luna nos buscó desde su almena, cantó la acequia, palpitó el olivo. Mi corazón, intrépido y cautivo, tendió las manos, fiel a tu cadena. Qué sábanas de yerba y luna llena envolvieron el acto decisivo. Qué mediodía sudoroso y vivo enjalbegó la noche de azucena.
Por las esquinas verdes del encuentro las caricias, ansiosas, se perdían como en una espesura, cuerpo adentro. Dios y sus cosas nos reconocían. De nuevo giró el mundo, y en su centro dos bocas, una a otra, se bebían.
(De“Poemas de amor”, 1997)
HOY
VUELVO A LA CIUDAD ENAMORADA
Hoy vuelvo a la ciudad enamorada
donde un día los dioses me
envidiaron.
Sus altas torres, que por mí
brillaron,
pavesa solo son desmantelada.
De cuanto yo recuerdo, ya no hay
nada:
plazas, calles, esquinas se
borraron.
El mirto y el acanto me engañaron,
me engañó el corazón de la granada.
Cómo pudo callarse tan deprisa
su rumor de agua oculta y fácil
nido,
su canción de árbol alto y verde
brisa.
Dónde pudo perderse tanto ruido,
tanto amor, tanto encanto, tanta
risa,
tanta campana como se ha perdido.
(De “Poemas de amor”, 1997)
Clara
Montes canta, casi recita, directamente al corazón. A la vez que interpreta con
pasión, cierto deje lánguido la emparenta con el fado portugués. La copla, la
milonga, el tango y hasta el son montuno se manifiestan también en estas
canciones, que han musicado autores como Pedro Guerra,Antonio Vega o Rosana bajo la dirección de Rosa León.
Comunidad de Madrid
En
2013, la cantante decide “volver a Antonio Gala”.Eran momentos muy duros para el país, para el
mundo. “Hablando con Antonio surgió la idea y todo lo contrario: vamos a
dar belleza, romanticismo, buen rollo, otra cosa. También pienso que
necesitamos un poquito de aire. Surgió la idea, era algo que tenía pendiente, y
que a lo mejor es también una manera de cerrar un ciclo vital.”, explica
en ABC cuando le preguntan el por qué de este regreso.
La cantante interpreta 12 sonetos del
escritor contando con la colaboración de compositores y artistas como Luis Eduardo Aute, Enrique Bunbury, Arturo
Pareja Obregón, Paco
Ortega o Juan
Pardo a la hora de convertir los poemas en canciones. (Me acabo de percatar de que los temas elegidos del
primer disco son también sonetos. No puedo negar que me encanta esta forma de
composición poética).Comparto este video
sobre la presentación del disco porque en él salen dos grandes que ya no están,
Aute y Gala.
EL ENAMORADO
No tuve yo más ley que tu
figura
y el lazo de tu pelo por
abrigo;
tu camisa de Holanda, mi
enemigo;
tu tijera, mi cetro y
desventura.
En chinelas pasé mi noche
oscura,
Enhebrándote agujas de
castigo.
Con un bastidor falso por
testigo,
el juez prevaricó de tu
costura.
No quiero saber qué lleva
dentro
este fruto de abril, cansado y
triste,
cuya flor disecaste en tu
diario.
Me busco el corazón y no lo
encuentro:
olvidé que, por juego, tú lo
hiciste
bebedero anteayer de tu
canario.
(De “Para Mirta. Sonetos barrocos”,
1997)
ELLA
Bebió en tu boca el tiempo
enamorado
y la cuajó con besos de paloma.
Casto tu cuello, sobre el oro
asoma
tan sólo por el oro acariciado.
Lunado el pelo, el corazón lunado,
rubor apenas por el aire aroma.
Amapola ritual tu torso toma
y te aparta del mar verde azulado.
Tu mirada de miel, marisma
ardiente,
la luz antigua con las luces
nuevas
-recién despierta y ya cansada-
alía.
Te duele la victoria, y dócilmente
a cuestas tu destino de amor
llevas,
delicada y sangrienta vida mía.
(De “Para Mirta. Sonetos barrocos”,
1997)
QUIÉN PUDIERA MORDERTE LENTAMENTE
Quién pudiera morderte lentamente
como a una fruta amarga en la
corteza.
Quién pudiera dormir en tu
aspereza
como el día en la sierra del
poniente.
Quién pudiera rendir la hastiada
frente
contra el duro confín de tu
belleza,
y arrostrar sonriendo la tristeza,
rota la paz y el paso indiferente.
Quién pudiera, mi amor, la
alborotada
resistencia del alma distraída
conducir a tu parva apaciguada.
Quién pudiera ostentar, como una
brida,
el arco iris sin par de tu mirada
desde tu luz a mi negror caída.
(De “27 sonetos de La Zubia”, 1987)
Clara Montes se
ha empapado desde niña de las culturas del mundo: conoció la canción de autor
en Argentina, la copla española de Miguel de Molina, el flamenco que amaba su
familia andaluza, las cuerdas clásicas del espectáculo que compartió con
Amancio Prada, la intimidad de los viejos cafés madrileños... Y al final de tan
largo viaje funde música y literatura. Su voz fina se convierte en espejo del
mundo. La poesía vive días grandes (cifras de ventas avalan). Las mujeres con
deje aflamencado también.
Cuidaos
mucho. Y, como digo siempre, cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión
rusa! ¡Libertad para Ucrania! Imposible acabar sin gritar: ¡Poned fin al
genocidio palestino!
Buenas
noches. Bona nit. Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on. طاب
مساؤك. לילה טוב
Hay que
vivir de Joan
Baptista Humet, es una canción que hace 45 años que escucho, 45 años que me
emociona una y otra vez hasta las lágrimas, cada vez de una forma diferente, de
la misma forma que ha evolucionado mi vida. Porque la vida es larga y pasan tantas
cosas...
La vida, nada más
La vida que murmura. La vida abierta. La vida sonriente y siempre inquieta. La vida que huye volviendo la cabeza, tentadora o, quizá, sólo niña traviesa. La vida sin más. La vida ciega que quiere ser vivida sin mayores consecuencias, sin hacer aspavientos, sin históricas histerias, sin dolores trascendentales ni alegrías triunfales, ligera, sólo ligera, sencillamente bella o lo que así solemos llamar en la tierra.
¿Qué es la vida? Pregunta adolescente sin respuesta. Para la gran mayoría de las personas, la vida no es más que una sucesión de días demasiado similares. “Si uno puede conservar la cordura y cumplir con normas y rutinas en las que no cree, es porque la lucidez nos hace ver que la vida es tan banal que no se puede vivir como una tragedia” reflexiona el gran Federico Luppi en "Lugares comunes". Por contra, la madre de “Forrest Gump”, interpretado por un brillante Tom Hanks le contestaría: “La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te vas a encontrar”, una incógnita permanente. Sin embargo, entre la rutina y la incógnita tenemos lo único que realmente poseemos, la sencillez, los detalles, la naturaleza, el amor, tesoros que metidos en la vorágine de la vida, pueden pasar inadvertidos o no somos capaces de valorar.
¿Quién
se atreve? ¿quién se atreve, a mis años, a hablar de la vida sin temor a
equivocarse? ¿Estamos seguros de que la experiencia hace al hombre sabio? La vida es tiempo, un tiempo insobornable que continúa
avejentándonos sin misericordia. Es el tiempo quien deja huellas en nosotros, no nosotros en el tiempo. Está ahí silencioso, acechando en todas las
esquinas oscuras o claras, en cada reloj de cuerda o arena, en esa soledad
infinita de sentirse acompañado, en cada pensamiento que pensamos pensar pero que en realidad solo sentimos, en
este vacío lleno y total en el que estamos de paso. Tan sólo la Tierra y el
cielo estarán siempre ahí; nosotros seremos polvo en el viento.
Dust in the Wind (Kansas) Aquí, la letra traducida
La vida ese paréntesis
Cuando el no
ser queda en suspenso
se abre la vida
ese paréntesis
con un vagido
universal de hambre
somos
hambrientos desde el vamos y lo seremos
hasta el vámonos
Pero
no sólo somos polvo en el viento. ¡Somos polvo de estrellas! En Cosmos: Un viaje
personal, la serie televisiva de los años 80, el divulgador científico Carl Sagan nos explica que los
elementos de este planeta, excepto el hidrógeno y algo de helio, fueron
cocinados en una “alquimia estelar” hace miles de millones de años. “El
nitrógeno de nuestro ADN, el calcio de nuestros dientes, el hierro de nuestra
sangre o el carbono de nuestras tartas de manzana, se hicieron en los
interiores de estrellas en proceso de colapso. En resumen, somos polvo de
estrellas”. Por eso tan solo una sola vida vale lo que vale un sol.
“Aunque
estoy convencido de que nada cambia, para mí es importante actuar como si no lo
supiera”. Leonard Cohen fue un visionario, nunca se engañó. Decía que
no había que ser pesimista ni tener esperanza. Solo sentarse a la puerta de
casa y esperar que vinieran tiempos mejores. Él, como muchos de nosotros, se
refugiaba en la poesía. "La poesía es solamente la prueba de que hay
vida. Si tu vida se está quemando bien, la poesía no es más que la ceniza"
Cuando tenía veinte años no sabía que la vida tuviera límites. Pensaba que todo lo podríamos, que nuestras aspiraciones y nuestros proyectos irían haciéndose realidad uno detrás de otro. No podía ser de otra manera: estábamos dispuestos a hacer todos los esfuerzos necesarios para conseguirlos. Nacimos en un tiempo de guerra, un tiempo sin sol. Triste, pero a la vez alentador; porque teníamos el firme convencimiento de que aunque nos cayéramos nos íbamos a levantar y a seguir luchando. Lo más difícil de aprender de la vida, sin embargo, es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar. No es fácil.
Deberíamos observar la vida como una serie de comienzos y finales que se van sucediendo en un continuo
devenir, como los fotogramas de una película, porque es poliédrica; tiene muchas
caras. Si esta vida no tuviera problemas ni obstáculos que librar ni miedos que
superar ¿qué interés tendría? “Tengo mis brazos, tengo mis manos, tengo
mis dedos, tengo mis piernas, tengo mis pies, tengo mis dedos de los pies,
tengo mi hígado, tengo mi sangre. Tengo vida, tengo mi libertad, tengo vida”, dice
Nina Simone. Así es, yo también "aún tengo la vida", a pesar de todo.
Ain't Got No, I Got Life. Aquí, la letra traducida.
Este libro
Me vienen estas cosas del fondo de
la vida:
Acumulado estaba, yo me vuelvo
reflejo...
Agua continuamente cambiada y
removida;
Así como las cosas, es mudable el
espejo.
Momentos de la vida aprisionó mi
pluma,
Momentos de la vida que se fugaron
luego,
Momentos que tuvieron la violencia
del fuego
O fueron más livianos que los
copos de espuma.
En todos los momentos donde mi ser
estuvo,
En todo esto que cambia, en todo
esto que muda,
En toda la sustancia que el espejo
retuvo,
Sin ropajes, el alma está limpia y
desnuda.
Yo no estoy y estoy siempre en mis
versos, viajero,
Aunque nunca hablamos de ello, nacemos con la muerte adosada. Vida y muerte no son consecutivas sino
simultáneas e inseparables. Vivir implica morir. El problema
de la vida no es cuánto va a durar sino cuánto vale la pena que dure. No
podemos elegir cómo vamos a morir o cuándo vamos a hacerlo (bueno; ahora algunas veces sí,
gracias a la Ley
de Regulación de la Eutanasia). De lo que sí que debemos estar seguros es de poder decidir cómo vamos a vivir.
Quién no
siente que su vida es la búsqueda constante de un paraíso inexplorado, de un
nuevo mundo, aunque sea interior, ¿verdad?. Que como decía José Saramago
"no hacemos más en la vida que ir buscando el lugar donde quedarnos para
siempre". Pero, en realidad, somos guijarros que ruedan, como piedras que sólo
servimos para la aventura quijotesca y no para edificar los bastiones del poder
social. Somos, ante todo, la resistencia contra la sociedad, luchando con la
única arma del Ideal de los vencidos.
"La
vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos", dijo Cicerón. Nos mantendremos
vivos mientras alguien hable de nosotros. Por eso es tan importante reivindicar la memoria. Casi sin darme cuenta, me he convertido en
viajera que recorre las huellas de los recuerdos de toda la familia. Los
recuerdos ¿son algo que tenemos o algo que hemos perdido? Quién lo sabe…
Para
acabar este canto a la vida no hay mejor consejo que este: “Mira siempre el lado más brillante de la vida”
… y, si no existe, entonces frota el oscuro hasta que brille. Porque una sonrisa es la línea curva que lo endereza todo.
Siempre mira el lado luminoso de la vida (Monty Python)
Cuando venías
a pasar unos días con nosotros te agradaba abrir tu portátil y leer y escuchar lo que publicaba en
este blog. Te sentías orgullosa. "De casta le viene al galgo", me decías. Si pudieras leer este canto a la vida que hoypublico pensando en ti, sé que te gustarían más los poemas que las
canciones que he escogido. Tú sí que hubieras preferido una colección de réquiems, adagios, ave marías, cánones, pianos o chelos, esa música culta que trasciende a pesar del tiempo. Probablemente, alguien nos echaría en cara que utilizamos la poesía como evasión elitista. Quizás tengan razón. Para ti, como para mí, la poesía (y la literatura) también era una forma de huir, de evadirte de las convulsiones de una sociedad y unos
tiempos que te (nos) superaban. Pero yo sé que escucharías las canciones, me mirarías, sonreirías y asentirías con la cabeza, diciendo con la boca pequeña: “están bien”.
Aunque, qué tontería; si estuvieras aquí no hubiera escrito esta entrada.
Uno de los ejemplos más bellos
de poesía cantada en lo que llevamos de siglo
Cuando hace
una semana conmemoraba en
mi cuenta de Facebook el nacimiento del poeta Ángel González,
mi camarada sindical Carles
Casanova me recordó la existencia de “La palabra en el Aire”, un proyecto
en el que se funden la delicadeza de la música del cantautor canario Pedro Guerra y los
versos del poeta asturiano. Una fusión única, sorprendente y entrañable que
consigue embelesar tanto a los amantes de la poesía como de la música, que nos sumerge
en un mundo que tiene que ver con la sensibilidad y con las emociones. Un
montaje poético-musical que, sin duda, reclama la complicidad y la atención de
aquel que lo escuche. Por ello creo que se merece un espacio en mi noche.
Gracias, Carles, por la idea. Espero que os guste.
Ángel González
y Pedro Guerra no se conocían antes de empezar a trabajar juntos.El cantautor era "amigo" de la poesía de González, y el poeta había hecho pintos en la música. Ambos se movían en territorios parecidos y tenían una sensibilidad común. Alguien les presentó y nació la amistad y la complicidad. "Hay
artistas que ponen música a los poemas y los deforman, los convierten en algo
borroso, pero me gusta cuando le ponen música y la poesía se escucha con
nitidez, como si fuera la mera lectura de un poema", palabras del poeta
que
fueron suscritas por el cantautor. Y empezaron a trabajar juntos. "Decidimos
hacer el libro-disco para que la palabra no se perdiera en el aire". Un formato ideal porque hay canciones y hay un libro, de modo que el que se acerca a la canción tiene
oportunidad también de leer los versos. Esos versos eternos, imperecederos y atemporales de Ángel González que están muy presentes en la memoria de todos.
La selección de poemas recogidos fue realizada con
total libertad por Guerra. "Busqué los poemas que tenían un
parentesco climático y el mismo tono emocional y temático". Ambos
interpretan juntos, Pedro cantando y Ángel recitando. El poeta escogió
los que iba a recitar y el cantautor los que quería cantar. Alternándose, la
potente voz de González que suena más alta y clara que nunca, y la
aterciopelada del cantautor, acostumbrado a lidiar con versos y guitarras,
parecen fundirse. “Hay una sensibilidad muy parecida entre ambos,aclara
Pedro,Las motivaciones que llevan a Ángel a escribir poesía son las
mismas que me llevan a mí a hacer canciones” algo que se percibe desde el primer tema.
Foto de Crónicas de Siyasa
El resultado
final, un disco-libro de 26 cortes, parece fruto de un guion perfectamente
dibujado. Entre ellos hay cinco poemas inéditos que Ángel González creó
específicamente para este proyecto. El libro incluye también algunos poemas
escritos de puño y letra del poeta.
en pinterest.es
“Gracias
a Dios o a quien sea, a medida que se fortalece toda la industria de
entretenimiento, siempre existe una vía alternativa para el que le guste otro
tipo de cosasdijo
el cantante en la presentación del proyecto .Cuanto más se frivoliza
por un lado, más firmes estamos nosotros en hacer lo que nos gusta, convencidos
de que tenemos un público mucho más minoritario, pero igualmente más fiel, más
duradero, que no se acerca a esto porque sea una moda, sino porque le gusta de
verdad este tipo de cosas. Ahí está ese mundo alternativo que existe y que no
va a dejar de existir”
Creo que lo
voy a dejar aquí. Nada de lo que yo diga sobre el poeta y el músico puede tener
más valor que los versos y las canciones de “La Palabra en el aire”. Aunque, lo
confieso, hacer una selección no ha sido nada fácil.
Este soneto es
para mí uno de los más perfectos poemas amorosos que mejor refleja la ausencia
de la persona amada. Significó el descubrimiento del poeta, el que me enganchó
para no dejarme ir nunca más, por eso le tengo tantísimo cariño. En la voz de
Ángel González, a partir del minuto 0’57.
Ángel González
quería huir de la consideración de poeta como alguien que está en una realidad
superior. Poco a poco fui descubriendo a través de sus versos su estado de
hombre desesperanzado más que desesperado, que no cree en nada, pero que a
pesar de todo quiere exprimir la vida, sacarle todo el jugo a través del
disfrute del amor, de la amistad, de la poesía… Este disco-libro consensa todo
su espíritu. En este enlace podéis
escuchar el LP entero
No me puedo resistir
a compartir un par de curiosidades. En la primera, Antonio San José entrevista al poeta en el
programa "Cara a cara" de CNN+ en 2006.
Y aquí el particular
retrato musical de Ángel González que Joaquín Sabina le hace en esta canción.
Como dice mi hija Ainhoa, ya estaría. Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y
no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania!
Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイトBuonanotte. לילה טוב.Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا
شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভরাত্রি.
Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий
вечір
Otras fuentes https://elpais.com/diario/2003/06/15/cultura/1055628007_850215.html https://www.efeeme.com/la-palabra-en-el-aire-2003-de-pedro-guerra-y-angel-gonzalez/ https://fonocopiando.blogspot.com/2021/02/por-aqui-pasa-un-rio-angel-gonzalez.html https://blog.verbalina.com/cuando-le-sale-al-poeta-lo-poeta-recordando-a-angel-gonzalez/ https://www.cope.es/actualidad/cultura/noticias/varias-generaciones-escritores-cantautores-brindan-por-angel-gonzalez-20180111_201247
¿En qué reino, en qué siglo, bajo
qué silenciosa
conjunción de los astros, en qué secreto día
que el mármol no ha salvado, surgió la valerosa
y singular idea de inventar la alegría?
Con otoños de oro la inventaron. El vino
fluye rojo a lo largo de las generaciones
como el río del tiempo y en el arduo camino
nos prodiga su música, su fuego y sus leones.
En la noche del júbilo o en la jornada adversa
exalta la alegría o mitiga el espanto
y el ditirambo nuevo que este día le canto
otrora lo cantaron el árabe y el persa.
Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia
como si ésta ya fuera ceniza en la memoria. (Jorge Luis Borges)
Un vino en los labios es un beso. No hay vino vano porque no hay beso
malo. Hay buenos y mejores. Aunque el vino a veces tiene una lectura siniestra,
(el vino es lo que embriaga, marea, te hace perder el control), a mi me gusta
pensar en el vino como un camino a la lucidez, un camino que bien tomado nos puede llevar, como dijo Aldous Huxley, a las puertas de la percepción.
El filósofo húngaro Béla Hamvas, con una vida
triste y miserable como víctima de la dictadura comunista, ha podido sonreír,
disfrutar el placer del buen vino a la sombra de un nogal en las
laderas de los volcanes extintos que custodian las orillas del legendario lago Balaton silenciosamente.
Su última obra
filosófica concebida en la alegría iluminada, “La Filosofía del Vino”, sobrevivió a su autor y a las dictaduras comunistas y sobrevivirá a todas las dictaduras futuras
porque trata de los más humanos estratos del ser humano. Panfleto contra los puritanos de todo pelaje
(tanto ateos como pietistas) "La Filosofía del Vino" es también un entusiasta
canto a la vida, en el que podemos descubrir la relación entre beber y vivir
bien. Un texto lleno de humor que nos enseña que "la ebriedad no es otra cosa que la forma superior de sobriedad,
la vida iluminada".
Vino y poesía casan muy bien. Grandes poetas han nombrado el néctar de
Baco. Neruda le llama sangre
de topacio, desordenado terciopelo, cántico del fruto; Juan Alcaide llama "caracolas sin mar, mas con marea"
a las tinajas donde se guarda el vino; Baudelaire, vegetal
ambrosía...
Alberto Cortez,
el cantautor de las cosas simples (como Serrat) escribió una pieza justamente
así titulada “El vino” apenas conocida entre nosotros, de entre las muchas que
décadas atrás popularizara.
Mientras,
su coterráneo, el destacado poeta y folclorista Armando Tejada
Gómez, concibió el hermoso poema “El vino triste”, al que compuso una
preciosa melodía el cubano Amaury Pérez.
Ya tenemos juntos al vino, la poesía y la música...
El
vino encierra un sugestivo y complejo mundo de aromas, gustos, y sensaciones
táctiles. Pero también un universo sonoro. Porque el vino es música líquida.
Como en ésta, es el reino de la armonía. Existe en el tiempo, mientras se
degusta o mientras se escucha. La riqueza aromática de un gran vino solo puede
compararse a la riqueza tímbrica y armónica de un conjunto musical (dúo,
terceto, cuarteto, cámara, sinfónica). El vino, como la música, tiene una línea
horizontal, melódica, que se corresponde con sus aromas, y una línea vertical,
armónica, que se manifiesta en la experiencia palatal. El vino, según discurre
lentamente por nuestra boca va expresando su melodía en un juego
plurisensoriral que emociona al tiempo que nos transforma.
Compositores
de todos los géneros, líneas y tendencias han libado en el célebre líquido para
emitir sus mensajes románticos, desgarradores o anclados en la esperanza, pero
sobre todo aquellos que tienen en el despecho y la pena del profundo (des)amor
sus armas expresivas dominantes.
Sin intentar en absoluto agotar una lista de seguro interminable,
recordemos que prácticamente todos los grandes artistas han sucumbido a la
tentación de grabar una canción sobre el vino, desde los Rolling Stones, Woody
Guthrie, Paul Anka y Jerry Lee Lewis, a The Who, The Band o Elton John.
Pero yo quiero empezar por Libiamo ne'lieti calici (Brindis), el dúo más famoso
de "La
Traviata" de Verdi, uno de los fragmentos operísticos más
conocidos mundialmente.
Al famoso brindis
de la Traviata sumo este de "Marina",
la zarzuela de dos actos de Arrieta versionada en ópera de 3 actos, con varias
interpretaciones de A beber … . Por
su calidad técnica he escogido éste video de la
interpretación de Roberto
Alagna en el Centro de Bellas Artes de San Juan de Puerto Rico en 2004. (Siempre
que lo escucho me acuerdo de mi padre)
Vamos a hacer una pirueta en el aire...
Con alma de blues y corazón de rock and roll, se presentaban los legendarios Derek and The Dominos
de Eric Clapton, en ese
santuario del rock llamado Fillmore East de Nueva York, aquellas célebres
noches del 23 y 24 de Octubre de 1970. Sin embargo, este disco se lanza luego
de la disolución de la banda y en un momento muy difícil en la vida personal de
Clapton en la que estaba luchando contra la adicción a las drogas y el alcohol. En Bottle of red wine la referencia al vino está en todos lados, tanto en el titulo de la canción
como en el coro que se repite incesantemente.
Two More Bottles
of Wine (Dos botellas más de
vino) es una canción escrita por el gran
Delbert McClinton. Fue grabada por Emmylou Harris en 1978 y
rápidamente se convirtió en un éxito superando las listas de Estados Unidos.
Sigamos con Red Wine de Woody Guthrie , uno de
los más grandes poetas y compositores más importantes del siglo XX, del disco
"Baladas de Sacco y Vanzetti" que incluye algunas de sus mejores
canciones. Grabado entre 1946 y 1947, Guthrie elabora un documento histórico
verdaderamente fascinante que sirve como una especie de prototipo para un álbum
conceptual.
No
podemos pasar por alto esta noche el séptimo arte, que también le ha dedicado infinidad de
obras a los efectos del vino. "Days ofWine and Roses"es un notable drama, sincero en su planteamiento, que
muestra como un matrimonio destruye sus vidas por el alcoholismo. Aunque
patética y depresiva, su principal mérito es la actuación maravillosa del
dueto: Jack Lemmon-Lee Remick, como la citada
pareja. Quizás una de las mejores muestras del efecto devastador de la bebida,
brindados por el cine. Y con una canción inolvidable (de título homónimo) de un
inspirado Henry Mancini,
y de lo mejor del director Blake Edwards, responsable de un veintena de buenos
filmes.
Se hace tarde. Y la lista que tengo de temas dedicados al vino es larguísima,
más de 100. No olvidemos, por ejemplo, que el marco ideal de las canciones tangueras y
milongueras es el bar, donde una de las bebidas que más se consume es
precisamente el vino; mientras esa suprema (y sublime) expresión del alma
latinoamericana como es el bolero emerge de las vitrolas situadas en esos
populares sitios donde la gente toma y conversa, y a veces también, cuando los niveles etílicos
ascienden, se pelea. Pero, más allá de esos géneros, la canción popular de cualquier tipo, desde
la balada a la copla o el flamenco, del pop al rock, de la salsa al merengue
han acudido al vino como metáfora de un sentir.
Quizás otra noche hubiera elegido otros temas; quien sabe. Para
acabar he estado dudando de cual elegir; pero al final me he decidido por uno
de los 17 cortometrajes incluidos en el álbum de Joan Manuel Serrat
“Hijo de la luz y de la sombra”, homenaje a Miguel Hernández
en el centenario de su nacimiento. Cada uno de estos cortos, ha sido dirigido
por algunos de los realizadores de cine más destacados del país. Isabel Coixet pone
imágenes a la canción Tus cartas son un
vino. Se cierra el círculo: vino, poesía, música... y cine.
El brindis del bohemio,
No escupáis a los beodos que perecen
aturdiendo en el vino sus dolores;
si odiáis a la embriaguez, odiad las flores
que ebrias de sol en la mañana crecen.
Los ojos de las vírgenes ofrecen
la sublime embriaguez de los amores,
y los besos son báquicos licores
al caer en los labios, estremecen.
Embriagada de luz, Ofelia vaga
en las sombras de un campo desolado;
el sacerdote en el altar se embriaga
con la sangre de Dios crucificado,
y el poeta mirando de hito en hito
la gran pupila azul del infinito.