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domingo, 28 de julio de 2024

A mis amigos. El valor de la amistad reflejado en poemas y canciones

 Si yo sé que tú eres y tú sabes que yo soy, ¿quién va a saber quién soy yo cuando tú no estés?

Fotografía de Nara

¿Qué pasa cuando la amistad es solo un recuerdo, cuando ya no hay honestidad, ni fraternidad, ni comprensión, ni confidencia, cuando lo único que pasa es el tiempo? En la vida, muy pronto es demasiado tarde como para perder el tiempo solos en la barra de un bar.

        
SE NECESITA UN AMIGO
 
No es necesario que sea hombre,
basta que sea humano,
basta que tenga sentimientos,
basta que tenga corazón.
 
Se necesita que sepa hablar y callar,
sobre todo que sepa escuchar.
 
Tiene que gustar de la poesía,
de la madrugada, de los pájaros, del Sol,
de la Luna, del canto, de los vientos
y de las canciones de la brisa.
 
Debe amar al prójimo y respetar el dolor que
los peregrinos llevan consigo.
Debe guardar el secreto sin sacrificio.
Debe hablar siempre de frente y
no traicionar con mentiras o deslealtades.
 
Debe tener un ideal, y miedo de perderlo,
y en caso de no ser así,
debe sentir el gran vacío que esto deja.
 
Tiene que tener resonancias humanas,
su principal objetivo debe ser el del amigo.
 
Debe sentir pena por las personas tristes
y comprender el inmenso vacío de los solitarios.
 
Se busca un amigo para gustar
de los mismos gustos,
que se conmueva cuando es tratado de amigo.
 
Que sepa conversar de cosas simples,
de lloviznas y de grandes lluvias y
de los recuerdos de la infancia.
 
Se precisa un amigo para no enloquecer,
para contar lo que se vio de bello y
de triste durante el día, de los anhelos
y de las realizaciones, de los sueños y de la realidad.
 
Debe gustar de las calles desiertas,
de los charcos de agua y los caminos mojados,
del borde de la calle, del bosque después de la lluvia,
de acostarse en el pasto.
 
Se precisa un amigo que diga que vale la pena vivir,
no porque la vida es bella, sino porque estamos juntos.
 
Se necesita un amigo para dejar de llorar.
 
Para no vivir de cara al pasado,
en busca de memorias perdidas.
 
Que nos palmee los hombros,
sonriendo o llorando,
pero que nos llame amigo,
para tener la conciencia de que aún estamos vivos.

Carole King grabó You've Got a Friend, (Tienes un amigo) para su segundo álbum, “Tapestry”, con el que la cantautora tocó el cielo, una canción que me encanta y me pone un nudo en la garganta cada vez que la escucho.



Decía Baltasar Gracián que la verdadera amistad multiplica lo bueno de la vida y divide los males. Es, sin duda, uno de los mayores secretos de la felicidad. La amistad no es algo que se aprenda en la escuela, pero si no aprendes el significado de la amistad, realmente no has aprendido nada.


AMISTAD
 
Amistad es lo mismo que una mano
que en otra mano apoya su fatiga
y siente que el cansancio se mitiga
y el camino se vuelve más humano.
 
El amigo sincero es el hermano
claro y elemental como la espiga,
como el pan, como el sol, como la hormiga
que confunde la miel con el verano.
 
Grande riqueza, dulce compañía
es la del ser que llega con el día
y aclara nuestras noches interiores.
 
Fuente de convivencia, de ternura,
es la amistad que crece y se madura
en medio de alegrías y dolores.

Bridge Over Troubled Water (Puente sobre aguas turbulentas) de Simon and Garfunkel es uno de los más bellos cantos a la amistad que podamos conocer y la despedida más hermosa de la historia del pop.

Hay mucho amor en la palabra amigo. Parafraseando a Anaïs Nin, cada amigo representa un mundo dentro de nosotros, un mundo que tal vez no habría nacido si no lo hubiéramos conocido.


POEMA 8: ESE ES UN AMIGO
 
Aquel cuyo apretón de manos es un poquito más firme,
Aquel cuya sonrisa es un poquito más luminosa,
Aquel cuyos actos son un poquito más diáfanos;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel quien más pronto da que pide,
Aquel quien es el mismo hoy y mañana,
Aquel quien compartirá tu pena igual que tu alegría;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel cuyos pensamientos son un poquito mas puros,
Aquel cuya mente es un poquito más aguda,
Aquel quien evita lo que es sórdido y mísero;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel quien, cuando te vas, te extraña con tristeza,
Aquel quien, a tu retorno, te recibe con alegría;
Aquel cuya irritación jamás se deja notar;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel quien siempre está dispuesto a ayudar,
Aquel cuyos consejos siempre fueron buenos,
Aquel quien no teme defenderte cuando te atacan;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel quien es risueño cuando todo parece adverso,
Aquel cuyos ideales nunca has olvidado,
Aquel quien siempre da más de lo que recibe;
Ese es a quien yo llamo un amigo.

Al alba venid buen amigo es uno de los más famosos poemas medievales en castellano, una de las albadas (canciones populares anónimas que manifiestan la alegría de la llegada del amanecer, ya que la joven se encontrará con el amado) más bellas que he escuchado, recogida en el Cancionero musical de Palacio del siglo XV. La canción Amigo mío del alma de Vainica Doble, el maravilloso e inclasificable dúo formado por Carmen Santonja y Gloria Van Aerssen,  coescrita con Álvaro Cárdenas, hijo de Gloria, al que ellas dan un inicial toque medieval acorde a la época es una preciosidad. Vainica Doble han sido durante toda mi vida junto a “mi Jesús” algo así como "mis suegras". Él siempre las ha llamado “sus mamás” (y a Benedetti "el abuelo").

“¿Qué hay más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo?” (Cicerón)


A LA ESPOSA DE MI AMIGO
 
Con placer hablo contigo,
yo que en mi vida te he hablado;
pues eres centro, y abrigo,
y depósito sagrado
de la dicha de un amigo.
 
Dueña de su fe segura
y árbitra a un tiempo te ves
de su gozo o su amargura;
que él no tendrá más ventura
que aquella que tú le des.
 
Aunque Marte galardone
su esfuerzo nunca domado
y cien veces le corone,
y en los negocios de Estado
consiga más que ambicione;
 
y aunque atenta a su interés,
siempre constante y segura
fortuna bese sus pies,
él no tendrá más ventura
que aquella que tú le des.
 
(…)
 
Él adora tu hermosura,
e insoluble el lazo es
que formó vuestra ternura:
¡Ya no tendrá más ventura
que aquella que tú le des!
 
Como al sol por sus reflejos
logramos adivinar,
y por su aroma al azahar,
y el grave son desde lejos
anuncia cercano el mar,
 
yo adivino tu alma pura
en la apacible quietud
del hombre que amor te jura,
y contemplo en su ventura
resplandecer tu virtud.

Jon Deacon, el bajista de Queen escribió en 1986 Friends will be friends (Eres me mejor amiga) para su esposa. La canción se incluyó en el álbum “A night at the Opera”. Freddie Mercury la eleva con su voz a un nivel excepcional.

Se fue el amigo, pero no muere. Incapaces son de morir los amados. La canción ha terminado, pero la melodía perdura.


A UN AMIGO MUERTO
 
Qué desierto está el mundo, amigo mío,
desde que te cubrió el polvo postrero;
cómo al pensarte el viento, lastimero,
azota mi ventana; cuánto frío.
 
Qué vacío dejaste, compañero,
en mi vida; qué estruendoso vacío.
¿Con quién hablaré ahora? ¿En quién confío?
¿Por qué tuviste que partir primero?
 
Cuando visito tu última morada
dejo sobra la losa, dolorido,
una flor y una carga de tristeza;
 
después me voy, llevando en la cabeza
esta triste pregunta ya gastada:
¿a quién tengo, desde que tú te has ido?
 
(Elías F. Gómez García)

Si hay unos versos que expresen el dolor, el sufrimiento, la injusticia de que la muerte se haya llevado a un amigo es la "Elegía a Ramón Sijé" de Miguel Hernández. Joan Manel Serrat, compañía contante de nuestas emociones, en 1972  puso música a los versos del poeta de “El rayo que no cesa”.


Hay otra canción muy conocida del ya fallecido Alberto Cortez, Cuando un amigo se va. Es una canción que escribí con el corazón destrozado porque murió el mejor amigo que tuve en mi vida y ese amigo fue mi padre. Es una canción desgarradora, que tiende a sacudir los interiores de la gente que pierde a un amigo, a un familiar, a alguien querido”.


Se dice que un amigo es alguien que lo sabe todo de ti y aun así te quiere, que te tiende su mano aunque no la merezcas, que resiste el tiempo, la distancia y el silencio.

LOS AMIGOS
 
En el tabaco, en el café, en el vino,
al borde de la noche se levantan
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.
Livianamente hermanos del destino,
dioscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.
Los muertos hablan más pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.
Así un día en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.
(Julio Cortázar)

Wish You Were Here (Ojalá estuvieras aquí), del álbum del mismo nombre (1975), es una canción dedicada a Syd Barret, ex de la banda Pink Floyd que se apartó de ella debido a su adicción a la droga y alcohol, y a sus problemas mentales. Las distancias no cuentan, los hechos tampoco, el recuerdo de una persona importante siempre se quedará. Sentimiento y nostalgia desgarradora.

“Necesito de alguien, que venga a luchar a mi lado sin ser llamado” (Charles Chaplin); porque un amigo es aquel que nos socorre, no el que nos compadece.

AMIGO

Amigo, llévate lo que tú quieras,
penetra tu mirada en los rincones
y si así lo deseas, yo te doy mi alma entera
con sus blancas avenidas y sus canciones.
Amigo -con la tarde haz que se vaya
este inútil y viejo deseo de vencer-.

Bebe de mi cántaro si tienes sed.
Amigo -con la tarde haz que se vaya
este deseo mío de que todo el rosal
me pertenezca -,
Amigo si tienes hambre come de mi pan.
Todo, amigo, lo he hecho para ti.

Todo esto que sin mirar verás en mi estancia desnuda:
todo esto que se eleva por los muros derechos
-como mi corazón- siempre buscando altura.
Te sonríes amigo. ¡Qué importa!

Nadie sabe entregar en las manos
lo que se esconde adentro,
pero yo te doy mi alma, ánfora de mieles suaves,
y todo te lo doy.
Menos aquél recuerdo.
Que en mi heredad vacía aquel amor perdido,
es una rosa blanca, que se abre en el silencio.

(Pablo Neruda)

Quiero detenerme un poco más en la historia de esta versión de That’s What Friends Are For. Canción escrita por Burt Bacharach y Carol Bayer. El primer interprete de esta canción fue Rod Steward en 1982. Tres años más tarde, la cantan Dionne Warwich y Stevie Wonders. Pero, no estaban solos, a su lado grababan también Elton John y Gladys Knight, formando un combo memorable para reunir fondos para apoyar las causas de la “American Foundation For AIDS”. Era octubre de 1985 y el mundo, como ahora, no sabía cómo diablos combatir al enemigo invisible. Esa amistad a la que cantan, esa que abarca los momentos buenos y los ratos peores, iba más allá de las relaciones habituales entre los seres humanos. “Seguimos queriéndonos, seguimos sonriendo y seguimos amando a nuestra/o mejor amiga/o de siempre”.

Cada nuevo amigo es un pedazo reconquistado de nosotros mismos. “En la dulzura de la amistad hay risa, porque en el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y se refresca” (Khalil Gibran).


GACELA DE LA AMISTAD
 
La amistad es una ráfaga de peces luminosos,
y te arrastra
hacia un océano feliz de mariposas.
 
La amistad es un plañir de campanas
que invocan el aroma de los cuerpos
en un jardín amanecido de heliotropos.

“Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos” Esta popular frase de Aristóteles ilustra muy bien la última canción de esta recopilación Hay un amigo en mi. Siempre he creído que merece mucho la pena que los niños vean “Toy Story”, pero lo merece mucho más que los adultos convirtamos la película en una maravillosa parábola, para volver a descubrir la amistad como el centro en torno al cual gravitan nuestras vidas. La amistad como motor interior que hace valioso el arriesgarnos para que el amigo no salga dañado. La canción es un maravilloso canto a esa Amistad que a día de hoy emociona a Jesús (mi Jesús) hasta humedecérsele los ojos con un nudo en la garganta.


La dulzura en las palabras multiplica los amigos y aplaca los enemigos. El filósofo griego Cleóbulo, nos aconseja hacer bien a nuestros amigos para que nos quieran más y a nuestros enemigos para que busquen nuestra amistad. Dice si biografía que fue feliz como marido, como padre, como ciudadano y como filósofo. Habrá que hacerle caso, pues.


CULTIVO UNA ROSA BLANCA
 
Cultivo una rosa blanca
en junio como enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo;
cultivo la rosa blanca.

Y ahora que estamos en tiempos fechas olímpicas, qué mejor que acabar con Amigos para siempre. ¡Que la Amistad os acompañe siempre!


Se acabó por esta noche. Se quedan en el tintero un buen montón de poemas y canciones. Versos inspiradores, conmovedores, melodías alegres o tristes. Poemas de Octavio Paz,  Pedro Salinas, Manuel Machado, Gil de Biedma... Canciones de Mariah Carey, The Beatles, Bruno Mars, Alejandro Sanz... Quizás, otra vez será. Quizás. 

 Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania! Imposible acabar sin gritar: ¡Poned fin al genocidio palestino! No seamos soldados de los telediarios y los magacines, dejemos de ser habitantes de las trincheras mediáticas, no nos lavemos las manos con agua que está teñida con sangre. Digamos ¡basta! ¡Palestina libre desde el río hasta el mar!



Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on Надобраніч. طاب مساؤك. לילה טוב


 Otras fuentes
https://velvetschool.com/blog/canciones-epicas-ingles-amistad/
VINICIUS DE MORAES. “Antología sustancial de poemas y canciones” Adriana Hidalgo, Editora (Buenos Aires, 2013)
CARLOS CASTRO SAAVEDRA “Poemas escogidos”. Biblioteca de Literatura Colombiana. Editorial Oveja Negra (Bogotá, 1974)
ADELARDO LÓPEZ DE AYALA. “Sus mejores versos” Ed Los Poetas nº8 (Madrid, 1928)
JULUIO CORTÁZAR “Obras completas: poesía y poética vol. IV” Editorial Galaxia Gutenberg (Barcelona 2005)
PABLO NERUDA “Crepusculario” Editorial Seix Barral /Biblioteca Breve (Barcelona, 1980)
JOSÉ MARTÍ. “Cultivo una rosa blanca. Antología” (Buenos Aires, 2001)

viernes, 21 de julio de 2023

La vida, música y poesía

 “La música es el corazón de la vida.” (Franz Liszt, que tanto le gustaba a mi madre)

Hoy hace tres meses que murió mi madre. Después de unas semanas de angustia y sufrimiento, el 21 de abril se fue para siempre. Cada vez que era consciente de todo lo que no íbamos a volver a vivir juntas sentía la necesidad, cómo no, de refugiarme en esta música nocturna y alevosa de la que tanto tiempo llevaba alejada. Buscaba la manera de zambullirme en cualquier tema que transmitiera la tragedia de la pérdida, la pena, la melancolía. Me empapaba de canciones y melodías que me recordaban la finitud de la vida, que enfatizaban la separación, la ausencia y el duelo con la idea de dedicárselas en este blog. La muerte convertida en música. Se han quedado tantos seres queridos en el camino en tan poco tiempo... Vivimos tiempos de despedidas, me dijo mi hijo. Pero no era justo vincular su recuerdo a la tristeza. Ella era una mujer vitalista, con lo bueno y lo malo que tiene la vida. Una mujer que amaba la música, la lectura, la poesía, el arte, la historia, la cultura, la luna, el mar..., que amaba la vida. A la vida, pues, voy a dedicar esta entrada. Va por ti, mamá.

Hay que vivir de Joan Baptista Humet, es una canción que hace 45 años que escucho, 45 años que me emociona una y otra vez hasta las lágrimas, cada vez de una forma diferente, de la misma forma que ha evolucionado mi vida. Porque la vida es larga y pasan tantas cosas...


La vida, nada más

La vida que murmura. La vida abierta.
La vida sonriente y siempre inquieta.
La vida que huye volviendo la cabeza,
tentadora o, quizá, sólo niña traviesa.
La vida sin más. La vida ciega
que quiere ser vivida sin mayores consecuencias,
sin hacer aspavientos, sin históricas histerias,
sin dolores trascendentales ni alegrías triunfales,
ligera, sólo ligera, sencillamente bella
o lo que así solemos llamar en la tierra.

(Gabriel Celaya)

¿Qué es la vida? Pregunta adolescente sin respuesta. Para la gran mayoría de las personas, la vida no es más que una sucesión de días demasiado similares. “Si uno puede conservar la cordura y cumplir con normas y rutinas en las que no cree, es porque la lucidez nos hace ver que la vida es tan banal que no se puede vivir como una tragedia” reflexiona el gran Federico Luppi en "Lugares comunes"Por contra, la madre de “Forrest Gump”, interpretado por un brillante Tom Hanks le contestaría: “La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te vas a encontrar”, una incógnita permanente. Sin embargo, entre la rutina y la incógnita tenemos lo único que realmente poseemos, la sencillez, los detalles, la naturaleza, el amor, tesoros que metidos en la vorágine de la vida, pueden pasar inadvertidos o no somos capaces de valorar.

Gracias a la vida (Violeta Parra)

En paz
 
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
 
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
 
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.
 
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
 
Hallé sin duda largas noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas.
 
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
 

¿Quién se atreve? ¿quién se atreve, a mis años, a hablar de la vida sin temor a equivocarse? ¿Estamos seguros de que la experiencia hace al hombre sabio? La vida es tiempo, un tiempo insobornable que continúa avejentándonos sin misericordia. Es el tiempo quien deja huellas en nosotros, no nosotros en el tiempo. Está ahí silencioso, acechando en todas las esquinas oscuras o claras, en cada reloj de cuerda o arena, en esa soledad infinita de sentirse acompañado, en cada pensamiento que pensamos pensar pero que en realidad solo sentimos, en este vacío lleno y total en el que estamos de paso. Tan sólo la Tierra y el cielo estarán siempre ahí; nosotros seremos polvo en el viento.

Dust in the Wind (Kansas) Aquí, la letra traducida

La vida ese paréntesis

Cuando el no ser queda en suspenso
se abre la vida ese paréntesis
con un vagido universal de hambre 

somos hambrientos desde el vamos
y lo seremos hasta el vámonos
después de mucho descubrir
y brevemente amar y acostumbrarnos
a la fallida eternidad 

la vida se clausura en vida

la vida ese paréntesis
también se cierra incurre
en un vagido universal
el último 

y entonces sólo entonces

el no ser sigue para siempre

(Mario Benedetti)

Pero no sólo somos polvo en el viento. ¡Somos polvo de estrellas! En Cosmos: Un viaje personal, la serie televisiva de los años 80, el divulgador científico Carl Sagan nos explica que los elementos de este planeta, excepto el hidrógeno y algo de helio, fueron cocinados en una “alquimia estelar” hace miles de millones de años. “El nitrógeno de nuestro ADN, el calcio de nuestros dientes, el hierro de nuestra sangre o el carbono de nuestras tartas de manzana, se hicieron en los interiores de estrellas en proceso de colapso. En resumen, somos polvo de estrellas”. Por eso tan solo una sola vida vale lo que vale un sol.

Polvo de estrellas (Jorge Drexler)

Cántico Cósmico (fragmento)

¿Que hay en una estrella? Nosotros mismos.
Todos los elementos de nuestro cuerpo y del planeta
estuvieron en las entrañas de una estrella.
Somos polvo de estrellas."

(Ernesto Cardenal)

“Aunque estoy convencido de que nada cambia, para mí es importante actuar como si no lo supiera”. Leonard Cohen fue un visionario, nunca se engañó. Decía que no había que ser pesimista ni tener esperanza. Solo sentarse a la puerta de casa y esperar que vinieran tiempos mejores. Él, como muchos de nosotros, se refugiaba en la poesía. "La poesía es solamente la prueba de que hay vida. Si tu vida se está quemando bien, la poesía no es más que la ceniza"


The Smokey Life (letra traducida)

Mi vida es como un lago taciturno

Mi vida es como un lago taciturno.
Si una nube lejana me saluda,
si hay un ave que canta, si una muda
y recóndita brisa
inmola el desaliento de las rosas,
si hay un rubor de sangre en la imprecisa
hora crepuscular,
yo me conturbo y tiendo mi sonrisa.
¡Mi vida es como un lago taciturno!
yo he sabido formar, gota por gota,
mi fondo azul de ver el universo.
Cada nuevo rumor me dio su nota,
cada matiz diverso
me dio su ritmo y me enseñó su verso.
Mi vida es como un lago taciturno....

(Salvador Novo)

Cuando tenía veinte años no sabía que la vida tuviera límites. Pensaba que todo lo podríamos, que nuestras aspiraciones y nuestros proyectos irían haciéndose realidad uno detrás de otro. No podía ser de otra manera: estábamos dispuestos a hacer todos los esfuerzos necesarios para conseguirlos. Nacimos en un tiempo de guerra, un tiempo sin sol. Triste, pero a la vez alentador; porque teníamos el firme convencimiento de que aunque nos cayéramos nos íbamos a levantar y a seguir luchando. Lo más difícil de aprender de la vida, sin embargo, es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar. No es fácil.

That's Life  (Frank Sinatra). Aquí, la letra traducida. 

Riesgo

Y entonces llegó el día

en el que el riesgo

de mantenerse atrapada

en el capullo

fue más doloroso

que el riesgo

que suponía

florecer.

(Anaïs Nin)

Deberíamos observar la vida como una serie de comienzos y finales que se van sucediendo en un continuo devenir, como los fotogramas de una película, porque es poliédrica; tiene muchas caras. Si esta vida no tuviera problemas ni obstáculos que librar ni miedos que superar ¿qué interés tendría? “Tengo mis brazos, tengo mis manos, tengo mis dedos, tengo mis piernas, tengo mis pies, tengo mis dedos de los pies, tengo mi hígado, tengo mi sangre. Tengo vida, tengo mi libertad, tengo vida”, dice Nina Simone. Así es, yo también  "aún tengo la vida", a pesar de todo.

Ain't Got No, I Got Life. Aquí, la letra traducida.

Este libro

Me vienen estas cosas del fondo de la vida:
Acumulado estaba, yo me vuelvo reflejo...
Agua continuamente cambiada y removida;
Así como las cosas, es mudable el espejo. 

Momentos de la vida aprisionó mi pluma,

Momentos de la vida que se fugaron luego,
Momentos que tuvieron la violencia del fuego
O fueron más livianos que los copos de espuma. 

En todos los momentos donde mi ser estuvo,

En todo esto que cambia, en todo esto que muda,
En toda la sustancia que el espejo retuvo,
Sin ropajes, el alma está limpia y desnuda. 

Yo no estoy y estoy siempre en mis versos, viajero,
Pero puedes hallarme si por el libro avanzas
Dejando en los umbrales tus fieles y balanzas:
Requieren mis jardines piedad de jardinero.

 (Alfonsina Storni)

Aunque nunca hablamos de ello, nacemos con la muerte adosada. Vida y muerte no son consecutivas sino simultáneas e inseparables. Vivir implica morir.  El problema de la vida no es cuánto va a durar sino cuánto vale la pena que dure. No podemos elegir cómo vamos a morir o cuándo vamos a hacerlo (bueno; ahora algunas veces sí, gracias a la Ley de Regulación de la Eutanasia). De lo que sí que debemos estar seguros es de poder decidir cómo vamos a vivir.

Circle of Life (Elton John). 

Cabe la vida entera en un soneto 

Cabe la vida entera en un soneto
empezado con lánguido descuido,
y, apenas iniciado, ha transcurrido
la infancia, imagen del primer cuarteto. 

Llega la juventud con el secreto

de la vida, que pasa inadvertido,
y que se va también, que ya se ha ido,
antes de entrar en el primer terceto. 

Maduros, a mirar a ayer tornamos
añorantes y, ansiosos, a mañana,
y así el primer terceto malgastamos.

Y cuando en el terceto último entramos,

es para ver con experiencia vana
que se acaba el soneto... Y que nos vamos.

(Manuel Machado)

Quién no siente que su vida es la búsqueda constante de un paraíso inexplorado, de un nuevo mundo, aunque sea interior, ¿verdad?. Que como decía José Saramago "no hacemos más en la vida que ir buscando el lugar donde quedarnos para siempre". Pero, en realidad, somos guijarros que ruedan, como piedras que sólo servimos para la aventura quijotesca y no para edificar los bastiones del poder social. Somos, ante todo, la resistencia contra la sociedad, luchando con la única arma del Ideal de los vencidos.

Cómo tú (Paco Ibáñez)

Como tú

Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera…

(León Felipe)

"La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos", dijo Cicerón. Nos mantendremos vivos mientras alguien hable de nosotros. Por eso es tan importante reivindicar la memoria. Casi sin darme cuenta, me he convertido en viajera que recorre las huellas de los recuerdos de toda la familia. Los recuerdos ¿son algo que tenemos o algo que hemos perdido? Quién lo sabe…

Para acabar este canto a la vida no hay mejor consejo que este: “Mira siempre el lado más brillante de la vida” … y, si no existe, entonces frota el oscuro hasta que brille. Porque una sonrisa es la línea curva que lo endereza todo.

Siempre mira el lado luminoso de la vida  (Monty Python)

La vida hoy tiene ritmo

La vida hoy tiene ritmo

de ondas que pasan,
de olitas temblorosas
que fluyen y se alcanzan.
La vida hoy tiene el ritmo de los ríos,
la risa de las aguas
que entre los verdes junquerales corren,
y entre las verdes cañas.
Sueño florido lleva el manso viento;
bulle la savia joven en las nuevas ramas;
tiemblan alas y frondas,
y la mirada sagital del águila
no encuentra presa..., trema el campo en sueños,
vibra el sol como un arpa.
¡Fugitiva ilusión de ojos guerreros
que por las selvas pasas
a la hora del cenit: tiemble en mi pecho
el oro de tu aljaba!
En tus labios florece la alegría
de los campos en flor; tu veste alada
aroman las primeras velloritas,
las violetas perfuman tus sandalias.
Yo he seguido tus pasos en el viejo bosque,
arrebatados tras la corza rápida,
y los ágiles músculos rosados
de tus piernas silvestres entre verdes ramas.
¡Pasajera ilusión de ojos guerreros
que por las selvas pasas,
cuando la tierra reverdece y ríen
los ríos en las cañas!
¡Tiemble en mi pecho el oro
que llevas en tu aljaba!

(Antonio Machado)

Cuando venías a pasar unos días con nosotros te agradaba abrir tu portátil y leer y escuchar lo que publicaba en este blog. Te sentías orgullosa. "De casta le viene al galgo", me decías. Si pudieras leer este canto a la vida que hoy publico pensando en ti, sé que te gustarían más los poemas que las canciones que he escogido. Tú sí que hubieras preferido una colección de réquiems, adagios, ave marías, cánones, pianos o chelos, esa música culta que trasciende a pesar del tiempo. Probablemente, alguien nos echaría en cara que utilizamos la poesía como evasión elitista. Quizás tengan razón. Para ti, como para mí,  la poesía (y la literatura) también era una forma de huir, de evadirte de las convulsiones de una sociedad y unos tiempos que te (nos) superaban. Pero yo sé que escucharías las canciones, me mirarías, sonreirías y asentirías con la cabeza, diciendo con la boca pequeña: “están bien”. Aunque, qué tontería; si estuvieras aquí no hubiera escrito esta entrada.

Celebrando sus "29 años"

Explosión

¡Si la vida es amor, bendita sea!
¡Quiero más vida para amar! Hoy siento
que no valen mil años de la idea
lo que un minuto azul del sentimiento. 

Mi corazón moría triste y lento..

Hoy abre en luz como una flor febea;
¡la vida brota como un mar violento
donde la mano del amor golpea! 

Hoy, partió hacia la noche, triste, fría,

rotas las alas mi melancolía;
como una vieja mancha del dolor

en la sombra lejana se deslíe...

¡Mi vida toda canta, besa, ríe!
¡Mi vida toda es una boca en flor!

Delmira Agustini )

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad y Paz para Ucrania!

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір

Otras fuentes

https://zinginstruments.com/songs-about-life/


lunes, 8 de marzo de 2021

Cuando fracasan las palabras (la muerte convertida en música)

 El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos(Oscar Wilde)

Llevamos un año rodeados de muerte. Muchos hemos sentido el dolor desgarrador que produce la pérdida. La muerte es una pregunta incontestable para la humanidad, la pregunta que siempre permanece sin respuesta ya que se sitúa más allá de la experiencia humana. La música ocupa un lugar significativo en las relaciones con la muerte, tanto en las sociedades tradicionales como en las modernas, porque nos recuerda la finitud de la vida. Es en el dolor donde encontramos la voz más punzante de la música, el dolor ineludible del duelo. La música se convierte, así, en una forma de enfrentarnos a la mortalidad humana cuando no tenemos respuestas. A veces, la música que rodea a la muerte nos dice tanto sobre los muertos como sobre los que quedamos. 

En la Historia de la Música, el discurso clásico en torno a la experiencia de la muerte nos muestra una gran diversidad de himnos litúrgicos,  composiciones y autores con grandes títulos de sobras conocidos. Pero, si entre los pocos cientos de réquiems musicalizados desde el siglo XVI la mayoría confía en el texto de la misa católica de difuntos, otros se alejan del papel de adjunto litúrgico. Hablamos de Mozart , Berlioz , Verdi, o Fauré, por nombrar solo los más clásicos,  u otros más cercanos a nosotros como Penderecki, Maciejewski o Lloyd Webber, con réquiems que no son monumentales pero que, a través de sus propuestas musicales, invitan a la profundidad meditativa, a un retorno reflexivo sobre la condición humana.

Muerte privada, duelo privado

Pero no es necesario adentrarnos en la música clásica para encontrar lazos en común entre la música y la muerte. El universo musical de todos los géneros está poblado de canciones a través de las que tratamos drenar el dolor, de conectarnos a ese sentimiento doloroso del que nos alejan los ruidos de la rutina diaria. La lista es larguísima. Yo he elegido unas cuantas pero, ya lo sabéis,  quien lo desee puede ampliar esta breve selección añadiendo sus sugerencias. Seguro que vuestras experiencias personales son múltiples, diversas y enriquecedoras. Vamos allá.

Si la muerte pisa mi huerto es una canción compuesta por Joan Manuel Serrat que aparecía en su álbum "Mi niñez", editado en 1970. “Si la muerte pisa mi huerto ¿quién firmará que he muerto de muerte natural?” Aunque ya nadie muere de muerte natural. Hasta hace poco nos creíamos inmortales. Y si moríamos era de pena, de envidia, de avaricia o de una "larga enfermedad". Como si eso no fuera natural. Ahora nos morimos muertos de miedo.

Tears in Heaven (Lágrimas en el cielo), una de las canciones más emblemáticas del cantautor británico Eric Clapton, tiene detrás la trágica muerte de su hijo de cuatro años. Una experiencia que te cambia por dentro y por fuera. Estamos preparados para despedir a nuestros padres, pero no a nuestros hijos. Para Clapton, la mejor manera de expresar su dolor y perpetuar su recuerdo fue con esta canción que publicó unos meses después, en la que se pregunta si será posible de alguna forma volver a encontrarse con su hijo. “Esencialmente escribí esa canción para hacer la pregunta que yo llevaba haciéndome desde que murió mi abuelo. ¿De verdad nos volveremos a ver?”, explicó el cantante en una entrevista.

Alfonsina Storni murió ahogada en una playa bonaerense. Cuenta la leyenda que ella misma recorrió, serenamente, el camino hacia un mar embravecido, se sumergió andando hasta que el agua le cubrió la cabeza. Ello inspiró a Mercedes Sosa una canción tan sensible como hiperversionada.

El heavy metal y todas sus variantes tienen mucha querencia por aquello que los antiguos llamaban memento mori. En Fade to Black (Desvanecerse en negro), del grupo Metallica, la idea de la muerte se plantea no como una amenaza sino como una liberación. La letra habla de la historia de un hombre que toma la decisión de suicidarse motivado por la maldad que lo rodeaba. Una letra densa y oscura, acompañada de unos riffs que pasan de la tranquilidad a la desesperación.


The Great Gig in the Sky (Un gran espectáculo en el cielo) es una canción de la banda inglesa Pink Floyd que fue publicada en marzo de 1973 dentro de su famoso disco conceptual "The Dark Side Of The Moon". Este fragmento fue una improvisación de Clare Torry, la voz femenina que querían introducir en el disco.

"Y no le tengo miedo a la muerte, en cualquier momento llegará,
no me importa. ¿por qué debería tenerle miedo a la muerte?
No hay razón para ello, tendrás que ir alguna vez.
Si puedes oír este susurro es que te estás muriendo.
Nunca diré que le tengo miedo a la muerte."

Todas las culturas, religiones y etnias; en todas las épocas y estratos sociales o gustos personales, la muerte arranca de nosotros lo más querido, deja tras de sí un silencio que hiere, silencio roto con interpretaciones mortuorias para quienes parten hacia la eternidad. Una despedida con amor. Herencia de África para aliviar el dolor de la partida. La colombiana Elena Hinestroza nos pone la piel de gallina.


Podría seguir con muchos temas más, pero voy a cerrar este apartado del duelo privado con un tango de Carlos Gardel. Adoro los tangos; son la representación ideal de los lamentos, el desgarro y la nostalgia. Sus ojos se cerraron.


Muerte pública, duelo público 

Pero no siempre el duelo es un proceso privado, íntimo. La muerte de personajes públicos recordados por artistas famosos se convierte en un acto de exhibición pública del dolor. Para Bruce Springsteen, la muerte en 2008 del organista Danny Federici fue más que la pérdida de un antiguo compañero de banda. Fue como un circo ambulante que pierde a un miembro clave. Aquí el jefe deambula por el recinto ferial a medianoche, elogiando a un compañero trapecista que nunca lo dejó caer. The Last Carnival

Goodbye England's Rose (Adiós rosa de Inglaterra) de Elton John y Bernie Taupin, escrita para el funeral de su amiga Diana, Princesa de Gales, conmovió a un público abrumado por la pérdida.  La canción reutilizó la melodía de un éxito anterior del dúo, Candle in the Wind  (Vela al viento) dedicada a Marilyn Monroe canción dedicada a la actriz como ejemplo de muerte prematura. “Adiós rosa de Inglaterra/Ojalá crezcas siempre en nuestros corazones/Fuiste la gracia que se colocó/donde las vidas estaban destrozadas”. Los que estaban fuera de la Abadía de Westminster lloraron abiertamente durante la actuación. La popularidad de la canción superó al cantante. “Me parecía como si la gente se estuviera regodeando en su muerte, como si el duelo por ella se les hubiera ido de las manos y se negaran a seguir adelante. Me parecía algo insano; morboso y antinatural. Estoy seguro que eso no es lo que Diana hubiera querido”. Solo una vez, en 2007, a propósito del aniversario de la muerte de Lady Di, Elton volvió a cantarla. 

No son solo las celebridades las que inspiran homenajes musicales. Knockin’ on Heaven’s Door (Llamando a las puertas del cielo) es una canción de Bob Dylan, publicada en la banda sonora de la película de Sam PeckinpahPat Garrett y Billy the Kid. Esta versión del músico escocés Ted Christopher con la guitarra de Mark Knopfler fue grabada en memoria de la masacre de Dunblane el 13 de marzo de 1996, en la que dieciseis niños y un adulto murieron. Cosa rara, Dylan autorizó al cantante que introdujera un nuevo verso en homenaje a los niños asesinados.

Cuando una explosión en la mina de carbón Westray en Nueva Escocia (Canadá) se cobró veintiseis vidas en 1992, el dolor personal se vio agravado por lo repentino y la magnitud de la tragedia, sumado al impacto social y financiero en las familias y en la comunidad. Posteriormente, músicos locales produjeron hasta 50 canciones de tributo, como Westray Trilogy de Ghostrider and The Allied Horns.

A raíz del atentado terrorista de mayo de 2017 en Manchester, sucedió algo inusual. Se estaba guardando un minuto de silencio en todo Reino Unido en homenaje a los veintidos muertos y cincuenta y nueve heridos que produjo el ataque.  Allí, durante la concentración en la plaza de Saint Ann, en el centro de la ciudad, se vivió un momento muy emocionante. Una mujer empezó a cantar Don't look back in anger (No mires atrás con ira), de la banda de rock local Oasis, y en el estribillo se sumaron algunos de los presentes. El periodista de The Guardian, Josh Halliday, grabó el instante.

Llegamos al final de esta noche con el popular Adagio para cuerdas de Samuel Barber, una obra que ha estado ligada siempre a momentos de tragedia como el funeral de Einstein, el anuncio de la muerte de Rooselvelt, la noticia del asesinato de Kennedy o la ceremonia de conmemoración de las víctimas del 11-S de 2001. En 2004, fue elegida por los oyentes de la BBC como la pieza de música más triste jamás escrita. El Adagio es uno de los ejemplos más claros de cómo la música puede ejercer su poder, a través de su capacidad de vincularse emocionalmente en la memoria con personas y eventos particulares, llegando incluso a alterar nuestra percepción sobre ellos. La obra de Braber llega tan hondo, seguramente, por su sinceridad y tremenda intensidad emocional. Si existe alguna pieza musical que puede acercarse a transmitir el efecto de un suspiro y, al mismo tiempo, la tragedia de la pérdida, la melancolía y la falta de esperanza, es esta obra de Barber.

La música nocturna de esta noche es una pequeña muestra de que cuando el duelo hace que las palabras sean inadecuadas o imposibles, la música puede dar voz a la emoción visceral más abrumadora. Esta pandemia nos ha traído otro dolor añadido a la pérdida: la lejanía de los seres queridos. Sin el refugio de estar con los tuyos, sin despedidas, sin besos, ni abrazos, ni manos tendidas… quizás solo nos quede la música.  Cuidaos mucho.