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martes, 18 de noviembre de 2025

"Si me borrara el viento lo que yo canto": cantar contra el dictador

 La angustia de que todo el esfuerzo y el coraje, de que esas vidas rotas en la lucha por la democracia se pierdan en el olvido (Máximo Pradera)

El 20 de noviembre se cumplen 50 años de la muerte del dictador. Pero, como dice Javier Cercas en El País, muerto el perro no se acabó la rabia, porque cuarenta años de dictadura son una eternidad. Su muerte no representó el fin del franquismo; tampoco, el principio de la democracia. El franquismo era robusto a la muerte de Franco, aunque no lo bastante robusto para imponerse al antifranquismo; el antifranquismo era robusto a la muerte de Franco, aunque no lo bastante para imponerse al franquismo. De ese empate de impotencias surgió en España la democracia. Uno de los elementos que ayudó al antifranquismo a esa robustez fue la canción protesta de la que España fue una superpotencia mundial.

Desde los tiempos más remotos, los oprimidos han cantado para armarse de valor en momentos de zozobra o provocar al poder para rebelarse contra él.  En España hay una larga tradición de canción protesta que se remonta al ‘Himno de Riego’ y al ‘Trágala’ del siglo XIX. Aunque es durante la dictadura franquista y los primeros años de la Transición española cuando alcanza su esplendor este género que nos ha legado joyas musicales imperecederas. En los años 60 y 70, España produjo canciones protesta en cantidad y calidad como no ha habido en ningún otro lugar del mundo. Lo hizo en las condiciones más adversas imaginables, bajo una dictadura que censuraba, perseguía, encarcelaba y mataba. En ese campo, España se vino arriba por necesidad. Mientras en otros países la canción protesta era una opción estética o política, aquí era una necesidad vital. Fue como la gasolina de la oposición a Franco.

Cantar contra Franco no era postureo. Podías ir a la cárcel, te podían impedir ganarte la vida, ponerte una bomba en la puerta de tu casa, como les pasó a Ana Belén y Víctor Manuel o quemarte la librería como hacían los Guerrilleros de Cristo Rey. Estas canciones a menudo se difundían clandestinamente o en conciertos multitudinarios que podían ser disueltos por la policía. Muchas de sus letras se convirtieron en himnos para una generación que anhelaba la democracia y la libertad de expresión.

En el contexto del 50 aniversario de la muerte del dictador y dentro de las actividades destinadas a ilustrar cómo el tránsito de la dictadura a la democracia impactó en múltiples ámbitos de la vida, vio la luz “Si me borrara el tiempo lo que yo canto”, un homenaje a la canción protesta que tanto movilizó a estudiantes, intelectuales y obreros. Un viaje por diez canciones emblemáticas que fueron mucho más que música, fueron actos de resistencia, gritos de libertad en tiempos de silencio impuesto.

El espectáculo consta de 10 canciones emblemáticas y cuenta con el padre y director de la idea, el periodista y musicólogo Máximo Pradera, como narrador (aunque también canta alguno de los temas con una voz increíble, por cierto). La interpretación corre a cargo de la soprano Laura Sabatel acompañada por Antonio López Serrano al piano. Está de gira por España, ha estado en París, Turín, pronto irña a Nápoles... 

"Si me borrara el viento lo que yo canto” nos remite directamente al documental (podéis verlo aquí) realizado por David Trueba en 2019. Narra la historia de Chicho Sánchez Ferlosio, tío de Max Pradera, y su disco “Canciones de la resistencia española”, algunas tan emblemáticas como A la huelga (el álbum completo, en este enlace). Grabado en la clandestinidad por dos estudiantes suecos en 1963 con un magnetofón de pista abierta que llevaron adosado en los bajos del coche, y publicado en Suecia, se convirtió en todo un símbolo antifascista. Años después, lo descubre un profesor del Instituto Cervantes de Estocolmo en un mercadillo y se pregunta esto como ha llegado hasta allí. Pronto atravesó fronteras, se publicó en distintos países y las canciones se versionaron en multitud de lenguas, y aún hoy perviven. A este disco pertenecen dos de las canciones del espectáculo: Gallo Rojo, Gallo Negro y Canción de Grimau.

Gayo Rojo, Gayo Negro cae en el olvido durante la Transición pero fue rescatada por Silvia Pérez Cruz y se incluyó en la película “El 47”.

La canción con la que se inicia el espectáculo, la preferida de Pradera, es Mi querida España, de Cecilia, una canción mitad unamuniana (me duele España), mitad machadiana (las dos Españas). . Años setenta. Franco, el dictador que murió en su cama, aún vivía. No habíamos podido con él. Recuerdo aquella pantalla de nuestro TV Marconi en blanco y negro viendo cantar a Cecilia en el Festival de Mallorca (1975). Fijaos en el esforzado director que mueve los brazos frente a la típica orquesta televisiva con violines, saxofones, contrabajos, coristas.... Allí está ella, vistiendo un elegante traje negro, entonando uno de los éxitos del momento, 

Todo iba bajo las normas establecidas hasta que Cecilia decide salirse del guion, cantando ante millones de españoles la letra original de la canción, letra que nunca llegó a ser grabada por el miedo a las tijeras de los censores. La España dejaba de ser "nuestra" para transformarse, sin perder la sonrisa, en lo que era, una "España muerta", un verso que se atragantó a los censores. "Estos idiotas... le cambio dos palabras a la canción, digo lo mismo y no se enteran". Ésta, claro está, no es la versión que apareció en el disco “Un ramito de violetas”, publicado en 1975. Evangelina Sobredo, tachada de las listas de radiables debido a la censura franquista, optó por ello por modificar su letra. El resultado final es el que todo el mundo conoce: “Mi querida España. Esta España mía, esta España nuestra”, en lugar de “esa España viva, esa España muerta”. Una España sin dudas, sin pasado. Cincuenta años después, las modificaciones, más que indignación, suscitan una sonrisa.

En febrero de 1976 Libertad sin ira, otra de las canciones del espectáculo, era el himno no oficial de la Transición. Franco ya había muerto pero el presidente del gobierno era Arias Navarro, “el carnicero de Málaga”, favorito de Carmen Polo. La censura la declara no radiable condenándola al ostracismo, pero como fue grabada, está en las tiendas.

Aunque un día ocurre algo asombroso. Lalo Azcona, abre el Telediario diciendo Se está comentando que hay una canción que está prohibida, Libertad sin ira, y que no puede ser utilizada. Nada más incierto. Y para demostrarlo, el grupo Jarcha, en directo, la va cantar. Así se acabó con la censura fonográfica en España.

Otro de los títulos de este homenaje a la canción protesta es Al vent potente metáfora sobre la búsqueda de la libertad. Un himno antifranquista que nació en una vespa y sin intención política. “El viento era una metáfora: la adolescencia, la sociedad adversa, la necesidad de seguir adelante…”, dice Raimon. Su letra no ofrecía ningún argumento a la censura, pero la canción, por el contexto político, se convirtió en una amenaza y empezó a ser censurado. En su caso, la búsqueda de la libertad era doble: no solo no podía defender sus ideas, sino que no tenía problemas para hacerlo en su propia lengua.

Diari La Veu

Los recitales de Raimon solían terminar con todo en auditorio, seis mil, hasta diez mil personas gritando ¡Libertad! ¡Libertad! Cuando se oye que la democracia nos la otorgaron graciosamente, casi en un gesto de despotismo ilustrado, dos señores (el rey y Suárez) me acuerdo del 18 de mayo de 1968 en la Facultad de Económicas de Madrid, el ya famoso recital de Raimon quedó sellado en las memorias de los que se la jugaron y salieron a la calle para, al son del estribillo Al vent plantar cara al régimen del dictador.

A Galopar de Paco Ibáñez es una de las canciones más emblemáticas de la música de protesta en España. Basada en un poema de Rafael Alberti llamado “Galope”, escrito en 1938 en el Madrid sitiado, esta composición también se consolidó como un símbolo de resistencia durante la dictadura. Las 250 pulsaciones por minuto con las que la interpreta el cantautor sugieren galope de un caballo, la pureza y determinación de la lucha. Un grito de guerra pacífica “hasta enterrarlos en el mar”. Su mensaje sigue resonando en diferentes contextos de lucha y reivindicación. La canción no solo rinde homenaje a la poesía de Rafael Alberti, sino que también mantiene vivo el recuerdo de una época marcada por la búsqueda de la libertad y la justicia. Su interpretación en 1976, en el regreso de Ibáñez a España tras su exilio, marcó un momento histórico en la música y la política del país. Pero antes estuvo la mítica en el Olympia de París

L’estaca no podía faltar en la selección de Max Pradera. Un símbolo y una llamada a la unidad, para poder lograr un objetivo: tumbar la dictadura. Si hay una versión que pone los pelos de punta es la del recital de 1976. Barcelona. Gener de 1976” no es un disco, es un documento histórico. Yo asistí al primero de los tres recitales que dio que  Lluís Llach en el Palau dels Esports, un día como hoy, el día 15, recital con un final apoteósico e inolvidable, de los que orgullosamente se puede decir “yo estuve allí'. Un concierto histórico del que hay muy poca documentación gráfica y audiovisual. ¡Cómo cambian los tiempos! Lo escuchas, y vuelves al ambiente tenso, al calor de un recinto a rebosar, la ilusión a flor de piel, tomando el testigo de los que lucharon antes que nosotros. Vuelves al momento en que todo era posible. Y nos creíamos dueños del futuro.

La historia de Al alba, de Luis Eduardo Aute, es de todos conocida. Le dediqué una entrada en mi blog cuando se cumplían los 40 años de los últimos fusilamientos del franquismo. El músico la creó como un poema de amor, pero Rosa León la hizo suya, situándola en la órbita de esas últimas ejecuciones del régimen. Involuntariamente la narración de la canción evoca a alguien que iba a ser ajusticiado al amanecer, dijo el cantautorSin embargo, viendo esta entrevista en La Vanguardia el 4 del 11 de 2000 hay algo que no me cuadra.

Rosa León hizo de ella un éxito en diciembre del 75. Y la gente la cantamos una y otra vez, captando el mensaje implícito y convirtiéndolo en el himno de toda una generación. Aute se resistió a incluir su propia versión en su discografía hasta que en el año 1978 Al alba integró su excelente larga duración Albanta, publicado en el sello Ariola. Para entonces, era un himno reconocible, una canción inmortal.

Si me borrara el viento lo que yo canto” acaba con España, camisa blanca de mi esperanza, de Víctor Manuel y La, la, la. Me resulta curioso que formen parte de este espectáculo. La primera fue escrita en 1982 y más que una canción protesta es una aspiración. "Fue escrita en esa época en la que en este país estaba todo por hacer y se necesitaban las manos de todo el mundo y esta canción resumía aquel anhelo", explica su pareja Ana Belén. 

  Entiendo más el sentido de la elección de la segunda. En 1968 Joan Manuel Serrat fue seleccionado para el Festival de Eurovisión para interpretar el La, la, la del Dúo Dinámico, una canción atípica que Serrat jamás eligió, que jamás consideró como parte de su obra. Le impusieron cantarla en el festival por sus posibilidades de triunfo, por lo pegadizo de su melodía, en lugar de la menos comercial El titiritero que Serrat había presentado como candidata. La historia es compleja y un poco rocambolesca. Serrat la grabó primero en castellano pero planteó y finalmente grabó una versión en catalán. En ese momento sucede un cambio de posicionamiento en el cantante que se da cuenta, y le hacen darse cuenta, de que no puede ni debe representar a una televisión manipulada por el régimen franquista y que de hacerlo debía ser con la versión en catalán. El Festival de Eurovisión era un gran escaparate y significaba mucho para la imagen del franquismo de cara al exterior. De hecho, la elección de Serrat suponía un interesado cambio de tendencia, una búsqueda de una imagen más europea, más juvenil, menos encorsetada. Serrat renunció tan solo unos días antes del festival ante la exigencia de cantar en castellano. Fue sustituido por Massiel.

Llevo cantando canción protesta desde los 7 años dice Max Pradera en La Ventana, explicando el origen del recital. Mi padre fue condenado tres veces. Cuando a la tercera estaba en arresto domiciliario le vigilaban dos policías nacionales, nos los metieron en casa. Aquella pareja de “grises”, no tendrían más de 19 años. Sentados en el zaguán, Max Pradera les cantaba las canciones que escuchaba en su casa cotidianamente: canciones protesta. Los policías, no podían más que sonreír ante la osadía de ese chaval. Enternecedor.

Recital UBU

La elección de las canciones de Max Pradera es muy particular, una selección relacionada directamente con sus vivencias. Pero él mismo reconoce que hay decenas de canciones más que podía haber elegido. Porque son muchísimos los nombres y los grupos que podemos colocar bajo el epígrafe “canción protesta española”. Así, a bote pronto, sin orden ni concierto, se me ocurren un montón de nombres: Labordeta, Luis Pastor, Patxi Andión, Pablo Guerrero, Mikel Laboa, Benedicto, Hilario Camacho, Pi de la Serra, Javier Krahe, Ovidi Montllor, Manuel Gerena… En algunos casos se reunieron en movimientos colectivos, como es el caso de Els Setze Jutges y la Nova Cançó en Cataluña; Ez Dok Amairu, en el País Vasco; Voces Ceibes, en Galicia, o el Manifiesto Canción del Sur, en Andalucía, con Carlos Cano como miembro más destacado. Todos merecen formar parte de este viaje

20once

La canción protesta ha sido compañera y propulsora de agitaciones que han cambiado el curso de la historia, y que han servido para la creación de ideales y referencias en momentos de incertidumbre y catástrofe. No solo como transmisora de información, sino como espejo en el que reflejar un ideal hacia el que avanzar, o sobre el que revisar los ya establecidos. Bien merecía este homenaje.

Cuidaos mucho. Por cierto. ¿Os habéis dado cuenta? Ya no hablamos de Gaza.






sábado, 3 de noviembre de 2018

Nostalgia de Barcelona

Solía refugiarme en Barcelona, una ciudad civilizada, pero incluso en Barcelona el lobo aullaba y se desquijaraba y el cielo se rasgaba y todo era irremediable. (Roberto Bolaño)

Parece que, por fin, llegó de verdad el otoño y sus primeros y anhelados fríos, sus paisajes ocres, las necesarias lluvias (quizás esta vez se le ha ido la mano). Sin embargo, trae también algunos trastornos emocionales para muchas personas. Una sensación de dulce tristeza difusa. Unos episodios que pueden adquirir mayor intensidad en estos tiempos convulsos, especialmente para personas informadas. (Por favor. No informen más a este pobre corazón). En esos casos, los accesos de nostalgia resultan inevitables.

Fragmento de la portada de la revista digital Lecool. 1-7 de nov.
Dicen que Barcelona es una ciudad dada a la nostalgia. Cada generación tenemos nuestra Barcelona mitificada. Añorada. La ciudad y la época de los buenos recuerdos, de las emociones que perduran en la memoria. Emociones en una ciudad hermosa, lunática e indescifrable, como dijo Gabo, donde dejé un puñado de años de mi vida. Siente una nostalgia de la ciudad. O quizá sólo del tiempo que se fue. Todos sabemos que la nostalgia siempre se escribe con música.


El primer tema de esta noche, Un cor a Barcelona, es del cantante catalán Lluis Llach, el sexto tema de su álbum “Geografía” (1988), "una especie de mapa" según sus palabras que incluye canciones dedicadas a Barcelona, Palestina, al Chile de Salvador Allende y a la Suráfrica de Winnie Mandela. Del "ataque histérico de olimpismo que sufrimos desde hace un año" (a raíz de la nominación de Barcelona como sede de los Juegos Olímpicos del 92), explicaba Llach en los conciertos de presentación del disco, surgió esta canción, evocación de la ciudad de Ocaña, de la droga y de las bolsas de pobreza.

      Sigamos con cataurores. En Madrid tienen a Sabina, pero en Barcelona tenemos a Serrat. El Noi del Poble Sec abría el exquisito y evocador “Material sensible” (1989) con este agridulce homenaje a su ciudad. Serrat siempre nos avisa del peligro de la nostalgia (“por favor, no se hagan daño”). En esta declaración de amor a Barcelona parece llevarse muy bien con los recuerdos. Si queréis daros un paseo por la Barcelona serratina, entrad en este interesante enlace que analiza la presencia de la ciudad en sus letras. 


Sin embargo, a pesar de lo que nos dice Serrat, la Barcelona del siglo XXI no acoge, expulsa. Aunque, para ser sincera, yo me quedé huérfana de Barcelona hace muchos años. Jesús dice que nació dos veces, en Anguix (un pueblecito de la Ribera del Duero) y en Barcelona. Y que él es de Barcelona y del PSUC. Yo no; yo no tenía pueblo, me adoptaron en el suyo. Para mí, Barcelona era mi única ciudad. Hace años que no lo es, que me la robaron. La Barcelona que nos dejaron las Olimpiadas y los posteriores gobiernos municipales no es mi ciudad. 

La mía es la Barcelona de La Verneda celebrando San Juan con hogueras en la calle, la de El Raval cuando montamos un “picadero” con unos amigos. Las putas de la calle de las Tapias, cuando era una jovencita, y los chulos diciendo a nuestro paso "no decidles ná que no son de aquí”, y sentirme segura entre todos ellos. Y es que entonces no había droga; y los ladrones, los macarras y las putas tenían una ética. La Barcelona de los Tinglados de la Barceloneta y sus bares de tapas (¡únicos!) con sabor a pueblo y a clase obrera, la de Pueblo Nuevo, secuela del barrio de pescadores que fue, con El Tío Ché en su Rambla (el Ayuntamiento ha querido retirar su emblemático “ninot” de la calle porque iba contra las ordenanzas y una masiva y contundente movilización vecinal le hizo “indultarlo” ) y aquella playa donde íbamos Jesús y yo a darnos revolcones. Una Barcelona VIVA con ALMA y personalidad. Con Historia de clase obrera.

Pensar en la Barcelona de la Semana Trágica, en la Barcelona anarquista, en la Barcelona que fue capital mundial de la revolución en 1936 es pensar ya en una ciudad que nada tiene que ver con la Barcelona post-olímpica. Barcelona olvida las personas que han ido construyendo su historia colectiva, llena de batallas perdidas y sueños abandonados, enterrados.

Rudy Ventura le dedicó este un swing al estilo Broadway. Es nuestro New York New York. Un poco de alegría no nos vendrá mal.


       La transformación de Las Ramblas, el corazón de Barcelona, mestizas, plurales, marginales y variopintas (los personajes que se encontraban en ella no los veías en ninguna otra ciudad del mundo) es la muestra más evidente de su pérdida de identidad. Las Ramblas eran el libre, el constante ejercicio de la lectura, pues sus quioscos estaban abiertos todos los días del año, las veinticuatro horas, y en ellos se vendían periódicos y… libros, ya veis. Las Ramblas han sido uno de esos extraños sitios del mundo en que una persona podía comprarse un libro a las cuatro de la mañana. Y flores, también podías encontrar flores a cualquier hora.

Pero a las Ramblas ya no les gusta ir a los barceloneses. Las Ramblas están más cerca hoy de Lloret de Mar, que de Barcelona. Barcelona, ciudad de Ramblas sin barceloneses, y de Ramblas sin libros, y de Ramblas sin quioscos nocturnos y de Ramblas casi sin flores. La administración incluso reguló los espacios de las estatuas humanas, echó a los músicos callejeros que tanta vida daban, obligó a unos horribles quioscos "modernos"... Lo popular desapareció. Quizás el brutal atentado yihadista del 17 de agosto del año pasado nos la devolvió un poco, ¡qué barbaridad!, por poco tiempo. Hoy he escuchado en las SER que están planteando una nueva remodelación: un solo carril de circulación y más espacio para las personas. A ver…

Hay varias canciones dedicadas a Las Ramblas. De ellas, la que más me gusta, sin duda, es la de Manu Chao uno de los artistas que más ha proyectado fuera de nuestras fronteras la imagen de la Barcelona espontánea y de calle y de su multiculturalidad. Hijo de emigrantes españoles, Manu Chao es uno de los artistas más reconocidos en todos los rincones del planeta.


Claro que antes de Manu Chao en solitario estuvo Mano Negra, el explosivo combo que José Manuel Tomás Arturo Chao Ortega montó con su hermano Antoine y su primo Santiago. Y en el primer LP de Mano Negra, “Patchanka” (1988), se incluía esta brillante amalgama de rock, ska, rumba y música latina, guiada por una trompeta irresistible y una anfetamínica interpretación vocal que más que cantar escupe versos. En el videoclip, Manu y sus colegas se dedican a trasegar quintos de Estrella Dorada y a robar carteras en el Park Güell. La Barcelona de 1988 en todo su esplendor.



Cuando las penurias de la posguerra parecían no tener fin, el compositor Manuel Moreno escribió en 1948 esta coloreada exaltación de Barcelona, "perla del Mediterráneo", a ritmo de foxtrot que, durante décadas, fue el primer gran himno de la ciudad. Hubo muchas versiones, como la de Los Clippers, la de la orquesta Chavales de España o la de Andy Russell, pero la más popular fue la del gran cantante de boleros y pasodobles Jorge Sepúlveda que, como siempre, cantaba sin despeinarse. 

        
Varios años después, Jaume Sisa haría su propia lectura del clásico en su disco quizá más marciano, “Barcelona postal”, de 1982.


Si lo pensáis, Barcelona, no es una ciudad para vivir sino un parque temático sembrado de especuladores, pisos turísticos, cadenas de comida rápida y ropa de usar y tirar. Unos y otros (da igual el color político) convirtieron mi ciudad en una Barcelona de diseño, aséptica, para el turismo, que nos ha invadido y nos está echando, y para el negocio. Una ciudad de espalda a las personas. Una ciudad para vivir sin vida. Como tantas. Es un pecado de lesa humanidad lo que han hecho. En pocos años pasamos de lo popular a lo masivo. Y a mí lo popular me pone. 

Corría el año 2006 cuando ZPU lanzó al mercado su primer disco, “Hombre de oro”. Uno de sus temas más potentes, necesariamente crítico, es Noches en BCN, en colaboración con el rapero alicantino Nach, en el que el rimador ofrece un monumental fresco noctámbulo de la realidad de la ciudad de los prodigios.


Dejando de lado la apoteosis del tópico guiri, con sus previsibles alusiones a la Sagrada Familia, las Rambles y la sangría de la canción de Ben Sheeran sobre Barcelona, busco más canciones dedicadas a mi ciudad, para reconciliarme con ella. Las hay a montones y de todo tipo. Unas, intentando desafiar los clichés, otras cayendo más o menos de bruces en los lugares comunes. Y algunas convertidas, con el paso del tiempo, en auténticos himnos.

       La heterogénea banda Giulia y Los Tellarini tuvo su momento de gloria en el 2007, cuando Woody Allen escogió su canción Barcelona como tema principal de la banda sonora de Vicky Cristina Barcelona. Una ensalada italo-mexicano-brasileña, que fascinó al director neoyorquino y sirvió para dar un toque bohemio y distendido a su particular y discutible visión de la ciudad. La canción, de letra extraña, estaba inspirada, según Tellarini, en la Gitana hechicera de Peret. Una letra que plasma las contradicciones y emociones de la ciudad, las mismas que retrató la cinta que situaría, de nuevo, a Barcelona como destino internacional. 


Ya veis que no hay género musical que no tenga nada que decir sobre esta ciudad. Gitana Hechicera fue compuesta por Peret para la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos, e interpretada por Los Manolos, Los Amaya y el propio Peret.


           En una de las mejores canciones del que acaso sea su mejor álbum, "El ritmo del garaje" (1983) Loquillo, el rockero del Clot y su pandilla escupen bilis contra la ciudad que acogió sus primeros pasos musicales y de la que, "hartos de esperar a una chica irreal",  tuvieron que alejarse para obtener reconocimiento. En un memorable videoclip, el primero de su carrera, Loquillo pasea por las calles de la Barcelona preolímpica y se junta con diversos personajes conocidos del underground de la época, dejando para la posteridad un emocionante retrato de una ciudad que ya no existe. Los coros y los aullidos del saxo del desaparecido Ulises Montero siguen provocando hoy un arrebato de entusiasmo.


Profundizando en las raíces de los sonidos más característicos de la música autóctona de la ciudad, el grupo liderado Joan Garriga, la Troba Kung-fú, en su LP "A la panxa del bou" (2010) atesora un homenaje muy sentido a Barcelona en el que, como no puede ser de otra manera, La Rambla es conductora.


La cantautora, actriz, escritora y filántropa Jewel publicó en 1998 su segundo disco, “Spirit”, uno de cuyos cortes era una esta canción titulada, sin más, Barcelona, en la que toca el bajo Flea, de Red Hot Chili Peppers. No estamos aquí ante un tema dedicado a la ciudad y sus defectos o sus virtudes, sino a la ciudad como contexto de un estado emocional frágil, tembloroso.


 Y llegamos al final, cómo no, con este himno. Hace 26 años, el mundo miraba a Barcelona por la celebración de los Juegos Olímpicos. La canción Barcelona se convirtió en el himno de los Juegos. Compuesta por el líder de Queen, Freddie Mercury, y Mike Moran e interpretada por el propio Mercury y Monserrat Caballé. Ambos sellaron un dúo histórico en la ceremonia inaugural. Emotiva, suntuosa y kitsch a partes iguales, la canción es un desaforado canto de amor a la ciudad, olímpica o no. Su mensaje hoy cobra más sentido que nunca. Porque el miedo nunca, nunca debe triunfar.


Pero, por muchas canciones que escuche no hay nada que hacer. Sólo queda la nostalgia, el dolor que encierra la idea de regreso, o mejor, la imposibilidad humana de volver sobre nuestros propios pasos. La repetición es imposible. Si alguien consiguiera cerrar el círculo entre su principio y su final, sería eterno. Imposible. El círculo es una quimera. Seguramente mi Barcelona nunca fue como la imagino, lo sé. Y, sin embargo, quiero volver a ella.

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches.

(El meu amic Joan Fontsubirà me propone esta canción de Quico Pi de la Serra "Passejant per Barcelona" . Animaos a seguir su ejemplo!)



(5/11/18) Mi sobrino Guillermo me propone este tema de Gato Pérez Barca, cielo y ola de su LP "GatoxGato".

Como podéis leer en la revista Efe Eme, “GatoxGato” se graba en febrero de 1986, una época de convulsión en Barcelona. Convulsión anímica sin motivo claro, pero lo cierto es que la ciudad está de bajón. Era un erial, músicos y discográficas habían huido en masa a Madrid y la nueva espoleta, los Juegos Olímpicos, no desvelarían su acomodo hasta octubre de ese año. Una época de desamparo en que el Gato sigue creyendo en su ciudad, se planta y disemina su confianza: “Ella volverá a hablar” dice la letra. Por cierto, si traducís ‘Barca, cielo, ola’ al catalán da algo así como ‘Barca, cel, ona’. 



Me parece imposible que me haya olvidado de mi amigo Pep Ladó y de este tema, que fue durante años el tono del teléfono de Jesús, que ha sido quien me ha hecho la propuesta y comentario.

Hace algo más de diez años, AiAiAi, el celebrado grupo de rumberos en el que mi amigo, y excelente artista, Pep Lladó tenía algo que ver, publicaron un tema en un CD auspiciado por la revista Time Out "La rumba de Barcelona". Con ella grabaron un videoclip. Este es el tema y el video.

martes, 18 de agosto de 2015

Música para Federico (II)

Y Federico García Lorca se hizo canción.


NACER
5  de junio de 1898.
Vuela la moneda a la brisa de la vida recién estrenada. Cara y cruz. Felicidad y drama. Vuelo herido de paloma. Canción oculta. Llama.

VIVIR
La voz rompe el silencio y el poema se transforma en visible lluvia interior que golpea los poros de dormidos sentimientos. Vida desenvuelta en risas y llantos, en agudos dolores ocultos. Callada queja perdida en el abrazo de la palabra.

MORIR
Sangre que naufraga. Imprevista despedida. Cosecha de odios desbocados. Labios que aletean sobre el vacío del beso. Corazón de metal floreciendo en el corazón sorprendido del poeta.

¡Eso es todo!
"Una uña que aprieta el tallo.
Un alfiler que bucea,
hasta encontrar las raicillas del grito.
Y el mar deja de moverse"

"Asesinato"
Poeta en Nueva York

LORCA CANTADO
Los poemas sueñan alas, voz, sonido. La palabra se libera del papel, toma vuelo, cruz, garganta y cielo. Se viste de canción y anida en estas grabaciones que aquí se recogen.

Lorca cantado. El poeta habitando ya el oleaje de invisibles pentagramas.

La música y la poesía son siempre un lugar de encuentros pero en este caso es tal la profusión de artistas que han interpretado temas con letras del poeta que sería imposible hacer un recuento aquí. Aunque hay quien sí lo ha hecho (o se ha acercado) como es el caso Lorca cantado, un fantástico y anónimo trabajo realizado con motivo del centenario de su nacimiento que he descubierto por los lares de internet.

La selección que vais a encontrar aquí no tiene más valor que ser la que me gusta a mí, aquellos temas que más hondo me han llegado. Me encantaría, sin embargo, que, si os apetece, aportarais vuestras preferencias.

Empiezo por una de mis preferidas seguramente por su frescura, por su modernidad, por su estilo: la versión que hace el grupo Marea del Romance de la Guardia Civil Española, poema que cierra el Romancero Gitano y que es el que muestra más clara y directamente una intención de denuncia social, al contar la brutalidad de un asalto violento por parte de la Guardia Civil (que simbolizan las fuerzas represoras) hacia una población gitana, víctima inocente de esa represión. Marea tituló a su canción Ciudad de los gitanos (verso que se repite en el poema de Lorca)  y es sencillamente preciosa.


Y ahora corramos el reloj hacia atrás, hacia los orígenes de quien soy. Paco Ibáñez es considerado uno de los padres de la canción de autor de España, cuya principal característica ha sido musicalizar la obra poética de diferentes escritores, especialmente españoles y latinoamericanos. Su primer larga duración fue publicado en Francia en 1964 por Polydor. En él musicaliza a dos poetas españoles: Federico García Lorca y Luis de Góngora. El álbum contó con el acompañamiento en guitarra de Antonio Membrado e incluyó una ilustración realizada por Salvador Dalí, hecha especialmente para ser acompañada en la edición.


Cinco años después, en1969, en un escenario mítico como el Olympia de París, en el más riguroso de los directos, este juglar deleitó a los numerosos exiliados de la España franquista con poemas que sonaban a Libertad. No podían faltar a esta cita los versos del poeta granadino con su obra nacida del pueblo para el pueblo. Podéis escucha La canción del jinete en el disco del concierto, en el minuto 20:00. 


Poeta en New York, una de las obras poéticas más conocidas del genial granadino, es una obra universal. Su universalidad se hace patente en un disco de 1986, “Poetas en Nueva York”, en el que cantautores de todo el mundo (Leonard Cohen, Lluis Llach, Víctor Manuel, Georges Moustaki, Donovan…) rinden homenaje a Federico. Y lo hacen rompiendo fronteras y adaptando sus poemas al griego, al catalán, al italiano, al alemán, al hebreo, al inglés o al portugués. Esta ambiciosa propuesta es un ejemplo de que la música y la poesía son una vía de encuentro y entendimiento universal.


En tono intimista, Amancio Prada, nos presentó también en 1986, quizás la obra menos conocida de Lorca. El cantautor leonés adapta musicalmente los “Sonetos del amor oscuro”, con la dificultad añadida de compatibilizar la música con el esquema rítmico de los propios versos. "Desde que acabé el trabajo sobre el Cántico espiritual de san Juan de la Cruz, estaba buscando unos textos que me permitieran hacer un trabajo extenso, unitario, de largo aliento. Lo encontré cuando leí los Sonetos del amor oscuro, que son a la vez lo más clásico, lo más moderno y lo más actual que escribió el poeta. Para mí están entre lo más entrañable de su poesía” dijo Prada en el programa de mano de su presentación en el María Guerrero de Madrid. 

El trovador canta así la poesía más romántica de nuestro Federico; los poemas que, desde lo cotidiano, nos hablan de amor y desamor con la mirada tierna de un poeta sencillo.

Amancio Prada posee, sin duda, la inestimable cualidad de encontrar la musicalidad adecuada a cada poema con que se enfrenta, una musicalidad que sin dejar de estar en el poema pertenece totalmente al compositor y le otorga ese carácter diferencial que distingue a la canción del poema. Una musicalidad que es un juego constante de matices, muchas veces mínimos, pero siempre significativos. 

Hace dos años el cantante presentó el espectáculo músico-teatral A Rosalía de Federico, un diálogo escénico de Amancio Prada con dos de las voces más esenciales y conmovedoras para el cantante: Lorca y Rosalía de Castro. “Llevo a Galicia en el corazón porque en ella he vivido y soñado mucho”, dijo un Lorca admirador del país de Rosalía, al que viajó en 1932 y en cuyo idioma escribió sus "Seis poemas galegos".

Ya en su primera juventud el poeta de Granada había evocado, en una doliente Salutación Elegíaca a su hermana en tristeza la poeta de Padrón, aquella presencia de desafiante hondura que lo acompañaría el resto de su vida. 

En la historia de la canción popular española, a finales de los años sesenta surgió en Madrid un grupo musical de trascendental importancia fundamentalmente por dos motivos: por su posicionamiento crítico y de ruptura contra la dictadura franquista, y por el planteamiento de su repertorio básicamente estructurado en torno a la musicalización e interpretación de textos de nuestros grandes poetas contemporáneos. Este grupo se llamó Aguaviva y fue creado por Manolo Díaz y por José Antonio Muñoz.

Al año siguiente de su creación, en 1970, el grupo grabó y publicó su primer LP ”Cada vez más cerca” obra en la que participaron como arreglistas Juan Carlos Calderón y Raúl Farrán. Este disco (mítico en el contexto de la llamada "canción de autor" en España) fue hermosamente diseñado, simulando un periódico en el que aparecían artículos, noticias, fotografías y los textos de las canciones.


En 1998, en el centenario del nacimiento del poeta,  Ana Belén publica el disco llamado “Lorquiana” que consta de dos CD, uno de poemas y otro de canciones versionadas por la propia Ana Belén y su equipo musical en conjunción con Chano Domínguez y sus músicos. Hubo críticos que consideraron que los arreglos no estaban acordes con la intencionalidad del poeta; otros sin embargo, consideraron que con su musicalización habían conseguido imprimir la musicalidad y la fuerza que Lorca pretendió dar a sus versos. Sea como sea, con su nítida voz y perfecta modulación, Ana Belén le imprime a esta obra su propia personalidad, sin que esto sea menoscabo, desde mi punto de vista, para la frescura, sencillez y el ritmo de los versos de Federico.

 
Sobre este tema, Joan Manel Serrat hizo una hermosa versión en su álbum Serrat Sinfónico.


La pasión de Chavela Vargas por Federico García Lorca se consumó en su último recital que dio en la Residencia de Estudiantes de Madrid el 10 de julio de 2012, muy poco antes (menos de un mes) de fallecer. Sus más cercanos dicen que el amor por la obra del poeta andaluz ayudó a la cantautora costarricense a sobrevivir los últimos meses de su vida y que por eso no quiso terminar su carrera ni su vida sin agradecer una deuda que sentía con Federico. Desde joven, ella decía que Lorca le había acompañado, que con él se sintió acompañada en su soledad. Y entonces grabó un disco con textos de obras de teatro y de algunos de los poemas.

La voz que se escucha en este video (no se la ve) es el de una mujer de 93 años con una larga experiencia a cuestas, pero con la vitalidad, la fuerza y la sensibilidad que siempre caracterizó a Chavela. Un testimonio que sin duda vale la pena recoger aquí.


Una curiosidad.  El trío vocal DivaDams, compuesto por Araceli Aiguaviva, Càrol BrunetLoni Geest debuta discográficamente en diciembre de 2009 con un homenaje a la poesía de Federico García Lorca que lleva por título García Lorca. Paisajes en jazz. La poesía no ha hecho casi nunca buenas migas con el jazz, hasta el momento presente. Pocos han sido los jazzmans que se han acercado a la poesía para musicarla, una actividad, que al menos en el mundo latinoamericano, parecía más cosa de los cantautores que de los crooners o las damas del jazz.

El repertorio se basa en composiciones ya existentes, adaptadas para trío vocal. Las adaptaciones, los arreglos para las tres voces y algunas de las composiciones han sido escritas por Loni Geest.


Como ya os he dicho en 1986, Leonard Cohen participó en el disco “Poetas en Nueva York” En este trabajo escuchamos por primera vez Takethis waltz”, adaptación del “Pequeño vals vienés” perteneciente al poemario Poeta en Nueva York. El autor de Suzanne o The future declaró que adaptar el poema a la canción le costó 150 hojas de folio e, incluso, una depresión.


Estaréis conmigo que la canción abriga y emociona. Dos años después, en 1988, Leonard Cohen publicó uno de sus mejores discos, I’m your man, incluyendo Take this waltz. Cohen no alteró demasiado el poema original, aunque sí introdujo un par de modificaciones.

Aquí el poema original


En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.

Este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.

Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.

En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados.
Hay frescas guirnaldas de llanto.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.

Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals del “Te quiero siempre”.

En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orilla tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.

Aquí, la adaptación (traducida) de Cohen:

Ahora en Viena hay diez preciosas mujeres.
Hay un hombro sobre el que la muerte llora.
Hay un hall de entrada con novecientas ventanas.
Hay un árbol, al que las palomas van a morir.
Hay un trozo que fue separado de la mańana.
Y está colgado en la Galería del Hielo.
Ay, Ay, Ay, Ay
Toma este vals, toma este vals.
Toma este vals con la mordaza de sus mandíbulas.
Oh te quiero, te quiero, te quiero.
En una silla con una revista muerta.
En una cueva, con el trozo de un lirio.
En algunos pasillos donde el amor
nunca ha estado.
En una cama donde la Luna ha sudado.
En un sollozo lleno de pisadas y arena.
Ay, Ay, Ay, Ay
Toma este vals, toma este vals.
Toma su cintura rota en tu mano.
Este vals, este vals, este vals, este vals.
Con su aliento a brandy y a muerte.
Arrastrando su sobra hacia el mar.
Hay una sala de conciertos en Viena
donde tu boca fue mil veces comentada.
Hay un bar donde los chicos han dejado de hablar,
condenados a muerte por el blues.
Ah, pero ¿quién se sube a tu imagen
con una guirnalda de lágrimas recién cortadas?
Ay, Ay, Ay, Ay
Toma este vals, toma este vals.
Toma este vals que ha estado muriendo durante años.
Hay un ático donde los niños están jugando.
¿Dónde tendré que acostarme contigo?
En un sueño de linternas húngaras
entre la niebla de una dulce tarde.
Y veré lo que has encadenado a tu desdicha
Todas tus ovejas y tus lirios de nieve.
Ay, Ay, Ay, Ay
Toma este vals, toma este vals.
Con su “yo nunca te olvidaré, ya sabes”.
Este vals, este vals, este vals, este vals…
Y bailaré contigo en Viena
Llevaré un disfraz de río.
El jacinto silvestre en mi hombro.
Mi boca en el rocío de tus muslos.
Y enterraré mi alma en un libro de recuerdos,
con las fotografías allí y el moho.
Y me rendiré ante la inundación de tu belleza.
Mi violín barato y mi cruz.
Y tú me llevarás hacia abajo con tu baile,
a las piscinas que levantas en tu muñeca.
Oh mi amor, oh mi amor.
Toma este vals, toma este vals.
Es tuyo ahora. Es todo lo que hay.

Cuando en 2011 el cantante vino a Oviedo para recoger el Premio Príncipe de Asturias, dijo en rueda de prensa que Lorca fue el poeta que “más influyó en mi juventud. Fue el primer poeta que me invitó a vivir en su mundo”. El mundo del granadino pasó a ser, en parte, también el mundo del canadiense. Tanto, que a su primera hija le puso por nombre Lorca.


Esta intensa conexión comenzó en 1949. Un Cohen quinceañero entró en una librería de segunda mano de Montreal, agarró un libro, lo abrió y leyó uno de sus poemas: La publicación era Diván del Tamarit; el poema, Gacela del mercado matutino. He aquí un fragmento:

Por el arco de Elvira
quiero verte pasar
Para saber tu nombre
y ponerme a llorar.
¿Qué luna gris de las nueve
te desangró la mejilla?
¿Quién recoge tu semilla
de llamarada en la nieve?
¿Qué alfiler de cactus breve
asesina tu cristal
?

Creo que voy a acabar aquí. Ha sido un trabajo largo e intenso que me ha llevado muchas horas de este mes de agosto de 2015. Desde que el recuerdo del asesinato de Federico, como si de una cigüeña se tratase, anidara de nuevo en mi verano he estado gestando este homenaje musical.  Música DE Federico PARA Federico.

No podía dejar pasar otro 18 de agosto sin que en este mi-nuestro blog Federico tuviera un lugar preferente. Un lugar al lado de los más grandes poetas-músicos, músicos-poetas. Un lugar en el cielo de mi memoria, en la gloria de aquellos que han sido parte de mí y que lo seguirán siendo hasta la muerte. Un lugar para que, en el futuro, su nombre tampoco se borre de la Historia por mucho que estos políticos fascistas corruptos desearían volverlo a asesinar, asesinándonos a todos, cada 18 de agosto. Porque Lorca somos todos.


Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. Boas noites.