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sábado, 28 de marzo de 2026

Miguel Hernández, el canto que no cesa

 El símbolo de la España que pudo haber sido y no fue.

En un día de la infame y sombría posguerra, el 28 de marzo de 1942, en la prisión de Alicante dejaban morir, es decir, asesinaban pasivamente, al gran poeta Miguel Hernández, español, republicano, hombre del pueblo, poeta del pueblo.

Miguel fue un pastor de cabras, persona comprometida con su gente y con su tiempo. Un hombre sencillo y sensible que amaba la libertad y decía: “… soy como el árbol talado que retoño y aún tengo la vida” … y se la quitaron.

El poeta sabía que se moría y que lo haría en la cárcel, que nada material podía legar a su familia. Estaba preocupado, abatido, necesitado de sus seres queridos. Se sentía impotente ante la maquinaria franquista que lo había condenado injustamente y ante la miseria en que sabía dejaba a los suyos. En Nanas de la cebolla, leemos: “En la cuna del hambre/ mi niño estaba/ Con sangre de cebolla/ se amamantaba…”.

Sus vividas experiencias de niño-pastor y huertano se trasfunden por primera vez, poéticamente transformadas, a su poema El niño yuntero, el más tierno y sencillo de su  “Viento del pueblo”.

Como dijo su amigo y compañero de celda Antonio Buero Vallejo, fue la guerra de resistencia del pueblo español frente al fascismo internacional la que acabó por convertir a Miguel en un poeta necesario, eso que muy pocos poetas, incluso grandes poetas, logran ser. Miguel fue poeta y miliciano, intelectual y cabrero. Miguel fue comunista, fue coherente, escribió para el pueblo desde las trincheras del pueblo.

Poeta del pueblo, le llamamos. Lo es porque sus versos son cantos a la tierra y a la naturaleza, cantos de amor y de lucha, de exaltación y dignificación del trabajo, de generosidad y orgullo frente a la desigualdad y la opresión.

El mejor homenaje que puede recibir cualquier poeta es que su poesía prosiga como el rayo que no cesa, relampagueando en la larga noche de todos los tiempos, convirtiéndose en poeta de todos. Por eso, desde hace más de medio siglo los poemas de Miguel Hernández han inspirado a numerosos cantantes que han convertido sus versos inmortales en canciones inmortales, discos icónicos y recopilaciones que han dado eco a esa poesía.

De esas naciones icónicas hemos escuchado ya Para la Libertad de Joan Manuel Serrat, Nanas a la cebolla por Niño de Elche, El niño yuntero de Víctor Jara, Vientos del Pueblo de Los lobos, Después de haber cavado este barbecho de Buika y Por una senda de Amancio Prada. Del flamenco al rock y del folk al jazz pasando por la canción de autor, todo el mundo ha querido cantar, versionar o reinterpretar los poemas de Miguel.

La primera llamada de atención en ese sentido la dio en 1967 desde París Paco Ibáñez. Su gran adaptación de Andaluces de Jaén despertó muchas conciencias.

Pero el estallido definitivo no llegaría hasta 1972, cuando Joan Manuel Serrat dedicó todo un elepé a su obra, titulándolo con su nombre y su apellido, que aparecían con caracteres bien grandes en una portada que hizo historia.

Yo aún recuerdo vivamente  cantar Llegó con tres heridas, pensando que era una canción folk de Joan Baez. Corría el año 1974. Vestida con uniforme de las monjas y acompañada de mi guitarra, cantábamos canciones de las que desconocíamos su orígen, importancia y la profundidad de su significado.

Los versos de su autor comenzaron así a correr de mano en mano, de boca en boca, floreciendo de nuevo en las voces de artistas como Elisa Serna, Camarón, Carmen Linares, Enrique Morente, Eliseo Parra o Sílvia Pérez Cruz.

Entre 1967 y 2018 se habían grabado 227 discos con 168 poemas adaptados, unas cifras que implican a 242 compositores o intérpretes y un total de 510 canciones. Todo ello, sin contar los temas dedicados al escritor, que no son pocos, desde Víctor Manuel o Silvio Rodríguez a Mayte Martín.

El final de la vida del poeta es un absurdo, deambulando de cárcel en cárcel acabada de la guerra civil y muriendo a los treinta y un años. La cadena SER le rindió homenaje con un fantástico podcast, una serie de 5 episodios, sobre los dos procesos sumarísimos a los que el franquismo sometió al poeta. Es aquí cuando el verso “para la libertad, sangro, lucho, pervivo” adquiere la dimensión exacta y su significado real. Pablo Neruda dijo de él: “Recordar a Miguel Hernández es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra”.

Miguel Hernández en Orihuela. Enrique Orejudo

No se imaginaba el poeta que, en febrero de 2020, el alcalde de Madrid Martínez-Almeida borraría los versos del poeta del memorial de la Almudena. En noviembre, el Consistorio ya había arrancado las placas con los 2.934 nombres de los fusilados durante el franquismo. Lo hizo sin comunicación previa a las familias. En septiembre de 2024, Orihuela rechazó pedir que se anulen los juicios contra el poeta por los votos del PP y Vox. En enero, ya habían dejado sin subvención el Premio de Poesía miguel Hernández. A principios de este mes, la Diputación de Alicante rechazó blindar el proyecto educativo la Senda del Poeta de Miguel Hernández con los votos, otra vez, de PP y Vox.

Fotografía: Diario Público

Pero no podrán con él. Hasta que la semilla del amor, de la dignidad, de la humanidad, del espíritu de lucha que transmite su poesía no sea una realidad, Miguel Hernández será el poeta de los pobres, de los explotados, de los excluidos, de los refugiados (¿por qué les llaman refugiados si en realidad son abandonados?), de los amordazados, de los represaliados, de los desarraigados, de los desahuciados, de los asesinados en guerras ilegales.

Miguel Hernández será, sobre todo, el poeta de nuestros muertos que cayeron defendiendo la República, olvidados por la historia oficial, poeta de nuestros presos, de nuestros fusilados, de nuestros exiliados.

Que el destino mantenga fresca la memoria y nos libre de aquellos que asesinan a los poetas y a la poesía, señores de la guerra que asesinan a niños, a la Justicia y a la Libertad. Si Miguel viviera también gritaría ¡NO A LA GUERRA!

"Aunque el otoño de la historia cubra vuestras tumbas con el aparente polvo del olvido, jamás renunciaremos ni al más viejo de nuestros sueños"


Buenas noches. Bona nit. Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on. طاب مساؤك לילה טוב Спокойной ночи Добрий вечір.

Otras fuentes:


martes, 23 de abril de 2024

El sonido del agua. Poemas y canciones.

 El agua es un caos sensible (Novalis)

El agua escribe versos como lo hace el poeta que busca su camino. ¿No es poesía lo que susurra el agua acariciando con su canto los guijarros? Versos que se esconden en su húmeda condición pero que, igual que la palabra, quedan huérfanos si no tienen una forma que los precise. El agua es elemento universal y símbolo de emoción y de memoria que nos transporta, en sus reflejos y vaivenes, a un espacio sin tiempo en el que fluye una voz íntima y personal, la que ofrecen las palabras que la forma del agua otorga: lluvia, mar, cascada, río, lago, arroyo, fuente... lágrimas.

Rio Primout (El Bierzo) de Javier Díaz Barrera en flirck

  Susurra el agua a su paso por ríos y torrentes, por pozas y remansos. Sonidos armoniosos que a veces se resquebrajan en llanto, pero que siguen y siguen su camino metamorfoseando versos y melodías para describir el sentido y el contrasentido del alma humana: emociones, lugares, ensueños e ilusiones. Susurra el agua y calla el mundo entero.

(“Reflejos en el agua” Claude Debussy)

AGUA
Agua clara en el estanque,
Era un espejo del chopo
y alfombra verde del cielo
con reflejos de los árboles.
¡Oh, si yo hubiera podido
entrar con los pies descalzos
y ser el viento en el agua
y hacer agitar el chopo!
Músicos y poetas han mostrado su sed de versos y canciones sobre el agua. Por ello, le han rendido homenaje desde tiempos inmemoriales en rituales indígenas, cánticos celtas, alabanzas en todos los idiomas… Porque el agua es fuente de vida. 

   
(“El hombre y el agua”. Joan Manuel Serrat)

 
("Planeta agua" Ana Belén)

 Pero nuestra fuente de vida se ha convertido en una preocupación social cada vez mayor. Es un recurso a la vez abundante (cubre dos tercios de la superficie de la Tierra) y escaso (solo el 3,5% es agua dulce). El agua dulce es el elemento vital de la civilización humana. Sin embargo, esta civilización es sequía. Agota y destruye todas las fuentes de la vida. La pena del agua es infinita, el susurro del agua es un lamento.

(Otra vez Serrat y su “Pare”)

CAMPO ELEGÍA DEL ROCÍO

Una gota
de agua,
engendra un sol,
sobre las hojas
del pegujal,
después de la rociada.

Una gota de agua,
qué poco es
y qué pronto se acaba.

Nos dice Luis Germán Sierra J. sobre la relación del agua con el poeta: “El poeta más profundo descubre el agua vivaz, el agua que renace de sí, el agua que no cambia, el agua que marca con su signo imborrable sus imágenes, el agua que es un órgano del mundo, un alimento de los fenómenos corrientes, el elemento vegetante, el elemento que lustra, el cuerpo de las lágrimas”. 

 Agua silenciosa rodéame
            Agua enamorada baja
            Agua nocturna quédate
            Agua perdida acógeme
            Agua despeñada sujétame
            Agua luminosa no puedo ver
            Agua compasiva ruega por mi
            Agua corazón déjame entrar
            Agua no puedo mirarte

(Carlos Vásquez)

Los compositores de todas las épocas se han inspirado en el agua para deleitarnos con algunas de las más hermosas piezas musicales. Pero la música del agua es anterior al ser humano: desde el suave susurro de los arroyos al cristalino tintineo de la gota que cae desde la estalactita de una caverna, los sonidos del agua han sido siempre fuente de inspiración. En el siguiente tema de la Incredible String Band, se puede escuchar el agua real jugueteando a lo largo de este himno a los valientes caballeros medievales.  "The Water Song".

Federico García Lorca, nuestro poeta, nace y muere besando el agua. Federico es agua de besos. Para Federico el agua es consustancial a su propia vida, a su propio ritmo interior. Tanto que no podríamos explicar su más profunda y escondida sensibilidad de poeta sin la presencia del agua ya desde muy niño, desde su más tierna infancia en el corazón de la Vega de Granada, por donde corren los ríos y las acequias, salpicada aquí y allá de arroyos y fuentes. Él mismo es manantial que estalla continuamente en los mil sonidos y canciones del agua. Llegaría a decir: Yo soy modesto soñador e hijo del agua”.

Agua, ¿dónde vas?
Riendo voy por el río
a las orillas del mar.
Mar, ¿a dónde vas?
 
Río arriba voy buscando
fuente donde descansar.
Chopo, y tú ¿qué harás?
No quiero decirte nada.
 
Yo…, ¡temblar!
¿Qué deseo, qué no deseo,
por el río y por la mar?
Cuatro pájaros sin rumbo
en el alto chopo están.

Qué mejor compañía para Federico que Camarón de la Isla y la guitarra de Paco de Lucía. Juntos dan forma a esta mítica canción flamenca cuya letra es toda una oda al recurso hídrico como metáfora del amor romántico, una de sus canciones inolvidables que vio la luz en 1981, en el álbum del mismo nombre.

En el imaginario de la poesía de la nostalgia, el agua es un elemento fundamental; versos que evocan la añoranza por la tierra.

Quiero volver a tierras niñas;
llévenme a un blando país de aguas.
En grandes pastos envejezca
y haga al río fábula y fábula.
 
Tenga una fuente por mi madre
y en la siesta salga a buscarla,
y en jarras baje de una peña
un agua dulce, aguda y áspera.
 
Me venza y pare los alientos
el agua acérrima y helada.
¡Rompa mi vaso y al beberla
me vuelva niñas las entrañas!

(“Agua”- fragmento, Gabriela Mistral)

"Adiós ríos, adiós fontes" es un poema de Rosalía de Castro, La música es del cantautor Amancio Prada. Agua, morriña y saudade para una canción que quién más quién menos conoce y que representa muy bien la relación entre la música, la poesía y el agua.

Lagos, arroyos, fuentes, ríos… Sumerjámonos en el River de Terry Reid  una canción de jazz-folk, con muy buen acompañamiento de percusión y guitarras.

Pero si hay un “río” al que asomarse es este de Bruce Springsteen, una fabulosa canción de "The Boss" que vio la luz en 1980. En ella, alguien que tiene que reajustar sus sueños enfrentándose a la vida tal como es, no un mundo de su imaginación. A lo largo de la canción, el río se ve como un símbolo de los sueños del futuro. El narrador mantiene vivas sus esperanzas incluso cuando, de manera realista, comienzan a fracasar.
          
Dos canciones y dos poemas. Los dos ríos de Machado, uno en las frías tierras de la castellana Soria, otro en las más cálidas de la andaluza Sevilla. El Duero y el Guadalquivir. Dos ríos muy diferentes, pero unidos en un mismo caudal, el de la poesía.

¡Oh Duero, tu agua corre

y correrá mientras las nieves blancas
de enero el sol de mayo
haga fluir por hoces y barrancas,
mientras tengan las sierras su turbante
de nieve y de tormenta,
y brille el olifante
del sol, tras la nube cenicienta!…
¿Y el viejo romancero
fue el sueño del juglar junto a tu orilla?
¿Acaso como tú y por siempre, Duero,
irá corriendo hacia la mar Castilla?

    (“Orillas del Duero” fragmento)

El río Duero, alma del poeta. Pero esta lealtad al Duero de su alma no le hará dejar de cantar al Guadalquivir.

¡Oh Guadalquivir!

¿Te vi en Cazorla nacer;
hoy en Sanlúcar morir.
Un borbollón de agua clara,
debajo de un pino verde,
eras tú, ¡qué bien sonabas!
Como yo, cerca del mar,
río de barro salobre,
¿sueñas con tu manantial?

     (Proverbios y cantares LXXXVII)

Como el mar y la lluvia, ya han tenido su voz en este espacio, concluyamos esta pequeña selección de "sonidos del agua" con las lágrimas como motivo que se reitera con frecuencia en poemas y canciones: lágrimas amantes que aumentan la corriente de un río y que convierten los ojos en mares; ojos que vierten mares de lágrimas que son tributos.

RIMA XXXVIII

Los suspiros son aire y van al aire.
Las lágrimas son agua y van al mar.
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tú adónde va?

Gustavo Adolfo Bécquer)

 ("Te lloré un río". Maná)

Llegamos al final de este viaje, un canto al agua en tiempos de sequía. Como dice Joaquín Araújo. "Si somos agua que piensa, se trata de pensar como el agua". Porque sin agua no hay vida y debemos hacer lo necesario para salvar la Vida. Aunque estaréis conmigo que la peor sequía es, sin duda, la de ideas y emociones.  Ojalá la vida nos permita poder fluir en plenitud por los cauces de la razón, la sensibilidad y la emoción. Y que la música y la poesía nos acompañen siempre en el viaje.

Fotografía de "Sierra Lago"

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania! Imposible acabar sin gritar: ¡Poned fin al genocidio palestino! No seamos soldados de los telediarios y los magacines, dejemos de ser habitantes de las trincheras mediáticas, no nos lavemos las manos con agua que está teñida con sangre. Digamos ¡basta!



Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on. طاب مساؤك. לילה טוב

24/4/2024

Mi primo Xabier me propone el evocador poema sinfónico de Bedřich Smetana ,"El Moldava". Una preciosidad que simboliza la identidad nacional pero sin gran patetismo. Es el segundo poema del ciclo “Mi patria”, y representa el flujo del río checo más conocido, desde su nacimiento, sigue su camino por entre los bosques, siguiendo su recorrido hasta el final del camino, en la cercana confluencia con el río Elba. 

Otras fuentes:

https://www.igme.es/igme/SIAGA08/actos/Lorca.pdf


jueves, 6 de febrero de 2020

La noche: música y poesía (II)

Pero yo me vuelvo hacia la noche; la santa, indecible, misteriosa noche. Lejos queda el mundo... (Novalis)


Cuenta una antiquísima leyenda brasileña que hace mucho, pero que muchos años, en la Tierra solo habitaban los dioses y algunos humanos. No existían animales ni tampoco la noche. Siempre lucía el sol. “El cuento de la noche originario de Brasil, cuenta cómo la noche apareció sobre la Tierra, y es, quizás, un relato que ayuda a los niños a superar el temor a la oscuridad nocturna. Yo nunca tuve miedo a la noche. A pesar de que las pesadillas me atormentaron desde muy pequeña, la noche fue para mí durante años y años una aliada, un refugio, el momento de más creatividad y más lucidez. En mi juventud podía estar despierta escribiendo hasta el amanecer. Arropada por la oscuridad de la noche, entraba en una actividad cada vez más frenética que desembocaba en un estado de excitación nerviosa que me producía cierto temblor y que después me impedía dormir. ¡Qué tiempos aquellos tan fértiles! Qué diferente es todo. Siento nostalgia, aunque la noche no fuera una ciencia exacta…


Creo que desde el momento en el que el ser humano tuvo conciencia de serlo, la Humanidad ha sentido la llamada misteriosa de la noche. Su magnetismo ha sido un campo abonado para la sensibilidad de los artistas y, especialmente, para los poetas que han sentido la irresistible atracción de su simbolismo. La noche se convirtió pronto en el escenario para comunicarse con lo irreal, con los dioses, con el Absoluto, el mejor espacio posible para la creación y fuente inagotable de inspiración artística.

La noche presenta una riqueza infinita de temas, enfoques y matices y muchos son los poemas y las canciones dedicadas a ella. Elegir unas u otras acabará siendo, seguramente, algo aleatorio y casual, una selección que hoy puede ser una pero quizás mañana sería otra. El estado de ánimo y la memoria van a jugar un papel fundamental, aunque hay algunos temas imprescindibles que no pueden faltar como el siguiente poema, uno de más bellos de la lengua castellana.

 “Noche oscura del alma” del místico San Juan de la Cruz, es un poema que, siendo de los más importantes del autor, está sin terminar. Los comentarios en prosa que tratan de explicar el inexplicable relato poético del encuentro amoroso con el Amado, acaban bruscamente como invitándonos a que el silencio y la oración nos lo terminen de aclarar.

En una noche oscura,
con ansias en amores inflamada,
(¡oh dichosa ventura!)
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.

A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
(¡oh dichosa ventura!)
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz ni guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquésta me guïaba
más cierta que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche que me guiaste!,
¡oh noche amable más que el alborada!,
¡oh noche que juntaste
amado con amada,
amada en el amado transformada!

En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.

El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el amado,
cesó todo, y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

En 2002, Amancio Prada publicó su álbum “Canciones del Alma” dedicado íntegramente a poemas de Juan de Yepes, en conmemoración a los 25 años de la primera versión de “Cántico Espiritual”.


Pero si el trabajo de Amancio Prada es de una calidad y una sensibilidad difícil de igualar, no puedo dejar de nombrar la canción que Loreena McKennitt, compuso en honor del místico abulense, una preciosa canción capaz de ablandar al corazón más duro, una canción en la que supo recoger e integrar todo ese amor puro, sensual y sin mácula que transmite la poesía de San Juan de la Cruz. Esa canción, que fue gestándose en su cabeza a raíz de su estancia en España, la tituló The Dark Night of the Soul; es decir, La Noche Oscura del Alma.


La poesía universal nos muestra sus misterios, oscuridad y resplandor. Resplandor que es para André Breton el equivalente de la atmósfera surrealista. Refulgente oscuridad que pone el foco en el crepitar luminoso de la alta tensión, “la plus belle des nuits, la nuit des éclairs: le jour, auprès d’elle, est la nuit” Una oscuridad obscena y sensual.
“Obscena noche, noche de flores, noche de estertores, noche embriagadora, noche apagada, cuya mano es una cometa abyecta sujeta por todos los lados con hilos negros, ¡hilos vergonzosos!” 
Podemos poner muchos adjetivos a Joaquín Sabina por su predilección por la noche: trasnochador, calavera, noctámbulo, crápula, etc. Y, así es; en sus canciones aparece la oposición día/noche con bastante frecuencia. El autor se decanta abiertamente por anteponer la noche al día. La noche en Sabina simboliza la pasión, el amor, los excesos, el placer, la libertad, los sueños; mientras que el día representa las obligaciones, el trabajo, los horarios, los compromisos...


Para cada momento de nuestra vida hay un libro. Conocí a Hermann Hesse a los 14 años. Mi hermano me introdujo en él dándome a leer Demian, un libro que supuso mi salto de la literatura juvenil a la adulta. Hermann Hesse está considerado como "autor de la crisis", un poeta que se sometió por escrito al doloroso autoanálisis, siempre en busca de su auténtica y propia identidad, uno de esos autores que se debe leer. Lo demuestran, no sólo sus novelas sino su gran obra poética, que en 1946 le hizo merecedor del Premio Nobel.

He apagado mi vela con un soplo.
Por la ventana abierta se introduce la noche,
dulcemente me abraza y me permite ser
como amigo o hermano.
Enfermos ambos por igual nostalgia;
lanzamos sueños aprensivos
y hablamos quedamente de los viejos tiempos
en el paterno hogar.

La noche que la luna salió tarde es la tercera canción del disco del grupo 091, de 1995, "Todo lo que vendrá después". En este caso es la versión remasterizada de 2001, y el tema compuesto por José Ignacio García Lapido.


“Cuando en la noche”, uno de los grandes poemas de amor de Gustavo Adolfo Bécquer, describe acaso la vana esperanza de prolongar el recuerdo de la amada.

Cuando en la noche te envuelven
las alas de tul del sueño
y tus tendidas pestañas
semejan arcos de ébano,
por escuchar los latidos
de tu corazón inquieto
y reclinar tu dormida
cabeza sobre mi pecho,
diera, alma mía,
cuanto poseo,
¡la luz, el aire
y el pensamiento!
(…)


Pocas canciones expresan tan mágicamente el sentimiento de pérdida y ausencia como Nights in White Satin. Interpretada por The Moody Blues a finales de los 60, formó parte del álbum “Days of Future Passed” en el que cada canción forma parte de un todo y al que recomiendo darle una escucha si quieres viajar un rato entre música clásica y psicodelia orquestal.


Luis Cernuda fue uno de los poetas fundamentales de la Generación del 27, un escritor rebelde, abiertamente homosexual y siempre en búsqueda de una soledad que lo hiciera libre, alejada del juicio de la sociedad en una España que era “un país donde todo nace muerto, vive muerto y muere muerto”, como dirá en “Desolación de la Quimera”. La consciencia de su aislamiento se expresa en una de sus imágenes más conocidas: Cernuda se ve a sí mismo “como naipe cuya baraja se ha perdido”. En el siguiente poema “Razón de lágrimas” sobrevuela una cierta resignación ante una realidad que no puede cambiar.

La noche por ser triste carece de fronteras.
Su sombra en rebelión como la espuma,
rompe los muros débiles
avergonzados de blancura;
noche que no puede ser otra cosa sino noche.

Acaso los amantes acuchillan estrellas,
acaso la aventura apague una tristeza.
Mas tú, noche, impulsada por deseos
hasta la palidez del agua,
aguardas siempre en pie quién sabe a cuáles ruiseñores.

Más allá se estremecen los abismos
poblados de serpientes entre pluma,
cabecera de enfermos
no mirando otra cosa que la noche
mientras cierran el aire entre los labios.

La noche, la noche deslumbrante,
que junto a las esquinas retuerce sus caderas,
aguardando, quién sabe,
como yo, como todos.

Cold Black Night pertenece al álbum debut  “Peter Green's Fleetwood de la banda británica de rock Fleetwood Mac, publicado en 1968 por el sello Blue Horizon Records. Cuenta con una mezcla entre covers de otros artistas de blues y canciones escritas por Peter Green y Jeremy Spencer, quienes comparten a su vez la labor de vocalista.


“Poco sé de la noche, dijo Alejandra Pizarnik, pero la noche parece saber de mí, y más aún, me asiste como si me quisiera, me cubre la conciencia con sus estrellas. Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte. Tal vez la noche es nada y las conjeturas sobre ella nada y los seres que la viven nada”. Aunque quizás, como dijo Goethe, “La noche es la mitad de la vida, /y la mitad mejor.”


Esta ha sido mi selección de esta noche. Cualquiera de vosotros podría añadir bellísimos poemas, intensísimas canciones. No dudéis de proponerlas si os apetece. Seguro que tendrán un lugar en este espacio.
Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć

Ilustración de la leyendra brasileña "El cuento de la noche"