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domingo, 12 de abril de 2026

Música para el desarme nuclear

 Un grito unánime a frenar nuestra autodestrucción

El 28 de febrero de 2026 comenzó la operación "Furia Épica", una serie de bombardeos aéreos sobre varias ciudades de Irán llevados a cabo por sorpresa por los Estados Unidos y el estado genocida de Israel, mientras estaban en curso negociaciones diplomáticas. Aunque no existe prueba creíble alguna de que Irán estuviera a punto de adquirir un arma nuclear o de obtener los medios para lanzarla, Trump incluyó la amenaza nuclear en su cambiante lista de motivos para ir a la guerra.

Desde entonces, las amenazas de este narcisista patológico, ególatra, racista, misógino, y vengativo al borde de la demencia que se sienta en la Casa Blanca con el botón nuclear a mano, mientras la escoria que hierve bajo las tapas de las alcantarillas sale, le aplaude y le sonríe, han ido creciendo hasta anunciar que si Irán no cedía a sus exigencias esta noche morirá toda una civilización para no volver más”. Ya sabemos que se ha tenido que echar atrás, pero el simple hecho de que nos corroyera la duda, dice mucho de cómo están las cosas. En el momento en el que escribo esto, el fágil alto el fuego entre EEUU e Irán se tambalea entre nuevas amenazas de Trump y acusaciones de Teherán. Como bien cantó Aguaviva, la guerra que vendrá no es la primera.

Durante el siglo XX grandes acontecimientos históricos motivaron la necesidad del desarme. La Primera Guerra Mundial dio lugar luna carrera de armamentos en el marco de la segunda fase de la Revolución Industrial. Las principales potencias compitieron por colocarse como grandes productoras de armamentos. La Segunda Guerra Mundial y el estallido de la primera bomba atómica, marcaron el peligro de la era nuclearDesde entonces, muchos compositores y cantantes han decidido hacer un llamamiento a través de la música para alertarnos del peligro de nuestra autodestrucción. Obras musicales y canciones criticando su uso y sus consecuencias, para exigir un proceso de reducción o eliminación de las armas nucleares, buscando un mundo libre de ellas mediante acuerdos internacionales o decisiones unilaterales. 50 años de voces por la paz en el mundo. He aquí una muestra de ellas.

Empecemos con Ain't Gonna Study War No More, un espiritual afroamericano. Sus raíces se remontan a antes de la Guerra Civil Estadounidense. Se utilizó como canción de protesta contra la guerra , especialmente durante la Guerra de Vietnam.

¿No será ese un día glorioso
cuando oigamos a los líderes mundiales decir
"Ya no tenemos que llorar más"
"Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir todo"?

No vamos a estudiar, estudiar la guerra no más
No vamos a pensar, pensar la guerra no más
No vamos a luchar, luchar la guerra no más
Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir
Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir

Tomaremos pólvora para divertirnos.
Luego, deshagámonos de la bomba atómica.
Otra cosa que podemos hacer:
deshacernos también de todos esos cohetes.

No vamos a estudiar, estudiar la guerra no más
No vamos a pensar, pensar la guerra no más
No vamos a luchar, luchar la guerra no más
Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir
Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir

El dinero gastado solo en bombas
puede construir un hogar feliz para los pobres.
Algo bueno que podemos hacer.
Tú me tratas como yo te trato.

No más hambre en la nación
Todos reciben educación
Cada vez que nace un bebé
Sabemos que tendrá un hogar feliz

No vamos a estudiar, estudiar la guerra no más
No vamos a pensar, pensar la guerra no más
No vamos a luchar, luchar la guerra no más
Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir
Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir

No más dormir en la calle
Todos seremos felices con quienquiera que encontremos
Entonces todos le estrecharemos la mano
Y haremos de este mundo una tierra prometida.

El artista de Michigan Rusty Vining compuso esta versión con el mismo tema de fondo, para el musical “Study War No More”, con un tono totalmente diferente, de trsiteza y desesperación.

¿Alguna vez terminará esta guerra?
¿Puedes decirme para qué es toda esta lucha?
Parece que toda mi vida he estado luchando batallas
y ya no tengo fuerzas.
¿Habrá suficientes muertos?
¿Llegará el momento en que podamos levantar nuestras pesadas cabezas?
Parece que toda mi vida
he estado viendo derramar sangre.
Ahora quiero lavarme las manos culpables.
Quiero dejar mi espada y mi escudo a la orilla del río
Quiero recordar cómo me siento a la orilla del río
Quiero dejar que me enseñes cómo arrodillarme a la orilla del río
No quiero estudiar más la guerra.
No quiero estudiar más la guerra.

La devastación provocada por las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki el 6 y 9 de agosto de 1945 es un tema visitado a menudo por los poetas y los compositores de canciones, a menudo en aproximaciones metafóricas y casi siempre como eje de manifiestos pacifistas de alcance universal. Eso sí, con ropajes musicales bien diversos, del folk sombrío al tecno-pop bailable.

Muchas son las canciones que hablan sobre el peligro de una guerra nuclear. Ya desde el principio del uso de las armas atómicas, tras el lanzamiento de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, el periodista y cantante folk Vern Partlow en 1947 escribió el blues hablado Old Man Atom, grabado entre otros por cantantes como Pete Seeger, en el que nos hablaba de este nuevo peligro diciéndonos entre otras cosas:

Me refiero a lo que la ciencia liberó.
Einstein dice que tiene miedo,
Y cuando Einstein está asustado, tengo miedo.
Hiroshima, Nagasaki, Alamogordo, Bikini...
Aquí está mi moral, clara como el día,
Old Man Atom está aquí para quedarse.
Él va a esperar, es fácil de ver.

Todo empezó en Hiroshima. A las 8:15 de la mañana del 6 de agosto de 1945, la primera bomba atómica jamás utilizada, apodada "Little Boy", fue lanzada sobre la ciudad, que hasta entonces se había librado de los bombardeos convencionales, arrasando el 70% de sus edificios. Se estima que el número de muertos ascendió a 250.000, incluyendo 75.000 en los segundos inmediatamente posteriores a la explosión. En 1980, el grupo británico de techno Maniobras Orquestales en la Oscuridad publicó esta maravillosa canción, que toma su nombre del superbombardero Boeing Enola Gay, que a su vez era el nombre de la madre del piloto que la lanzó. Pese a la gravedad del tema, la contagiosa melodía, guiada por una irresistible frase de sintetizador, convirtió la canción en un superéxito en la Europa continental.

Hiroshima, es una balada melancólica del grupo Wishful Thinking. Una canción poderosa por sí sola, con imágenes como "que el cielo explote".

Hay una sombra de un hombre en Hiroshima
Donde pasó la luna
En un país de las maravillas en Hiroshima
Bajo la luna de agosto
Y el mundo recuerda su rostro,
recuerda que el lugar estaba
aquí.
Vuela pájaro de metal a Hiroshima
y llévate tu carga.
Di la palabra mágica a Hiroshima.
Deja que el cielo explote.
Y el mundo recuerda su nombre,
recuerda que la llama fue
Hiroshima.
Y el mundo recuerda su nombre
Recuerda que la llama era
Hiroshima (6)

En 1972, Georges Moustaki escribió este himno universal por la paz, titulado también Hiroshima, aunque solo menciona la ciudad al final de la canción, expresando una frágil esperanza. Tras esta canción, Moustaki fue nombrado ciudadano honorario de Hiroshima. En 1973, el cantautor ofreció un importante concierto en Tokio, que por supuesto incluyó esta canción.

En el álbum “T’estimo”, un disco de 1983 dominado por la temática amorosa y el piano lento, Lluís Llach incluyó esta curiosa pieza política en la que parece invocar a los espíritus de las víctimas de Hiroshima para que se hagan presentes e impongan su testimonio sobre los manejos de los rectores de la Guerra Fría. 

Paul McCartney y Yoko Ono hicieron oficialmente las paces oficialmente en 1995 y colaboraron en una canción, Hiroshima Sky Is Always Blue, para conmemorar el 50 aniversario del bombardeo estadounidense de Hiroshima. Tras un solemne repique de campanas, oímos la voz de Ono Yōko. “John, estamos aquí juntos”, dice. “Que Dios te bendiga. Paz en la Tierra”. Le sigue una cacofonía de instrumentos musicales tradicionales, extraños gemidos y chillidos, intercalados con las voces de un coro liderado por Paul y la voz de Yōko repitiendo la enigmática frase: “El cielo de Hiroshima siempre es azul”. La canción se ha interpretado en directo solo una vez, en un concierto de Ono Yōko (autora de la canción) celebrado el 7 de octubre de 1995 en el escenario Takabutai del Santuario Itsukushima en Miyajima, Hiroshima.

No es fácil encontrar en YouTube música nipona relacionada con la dantesca tragedia nuclear del 6 de agosto de 1945. Solo una pieza dedicada a Sadako Sasaki, que sobrevivió a la masacre, pero falleció de leucemia diez años después, con tan sólo doce años: Song to Sadako Sasaki.

Continuamos con La niña de Hiroshima, un sentido poema de Nazim Hikmet, al que el grupo Aguaviva puso música en su obra imprescindible y de enorme actualidad "Apocalipsis", editado en 1971.

El desaparecido Elijah Nang compuso este maravilloso tributo a Hiroshima One Wish. Un deseo... Se trata de la música... Siempre se ha tratado de la música... Y siempre se tratará de la música... Es hora de que todos volvamos a bailar...

El conflicto en Irán ha resucitado el temor a que se desate una guerra nuclear. Una encuesta del CIS reveló a mediados de marzo que casi el 80% de los españoles la ve posible. Desde la Crisis de los misiles de Cuba y la Guerra Fría, no se había tenido tan claramente esa inquietud. El gasto nuclear de los países que tienen la bomba atómica bate récords en mitad de una tendencia de rearme global, y por primera vez en más de 50 años no existe ningún límite jurídicamente vinculante para las dos mayores potencias nucleares del planeta.

Hammer to Fall (El martillo caerá), de Queen, fue escrita en esa época en que se estaban instalando armas nucleares en territorio estadounidense, listas para disparar en cuanto sintieran que sus enemigos pasaban de ser hostiles a abiertamente agresivos.

Por nosotros que crecimos altos y orgullosos,
en la sombra de la nube de hongo.
Convencidos que nuestras voces no podían ser oídas.
Solamente queremos gritar más fuerte, más fuerte y más fuerte:
¿Para qué demonios estamos peleando?
Solamente ríndete y no dolerá en absoluto.

A Hard Rain's A-Gonna Fall (1963), compuesta por Bob Dylan, es una emblemática canción de protesta folk inspirada en la angustia de la citada Crisis de los Misiles de Cuba y la Guerra Fría.

También del poeta que revolucionó la música popular, Masters of War es una canción de protesta lanzada en el álbum “The Freewheelin” Escrita durante el invierno de 1962-63, es una crítica mordaz contra el rearme nuclear y los artífices de la Guerra Fría, influenciada por la Crisis de los Misiles con una melodía basada en la canción tradicional Nottamun Town.

La banda de rock R.E.M plasma también ese temor en su It's the End of the World as We Know It :“Es el fin del mundo tal y como lo conocemos”

1986. Un tema explícito en español de La Mona Jiménez,  que clama por la eliminación de las armas nucleares: Al Desarme Nuclear.

Está claro que en la lucha antinuclear, como en todas las luchas sociales, la música ha sido clave para afrontar los diferentes momentos. En 1983 Miguel Ríos grabó Antinuclear, una de las canciones antinucleares más conocidas en español, que está basada en los hechos que ocurrieron en Washington el 8 de diciembre de 1982, cuando la policía abatió a Norman Mayer, un viejo pacifista, porque se creía que llevaba explosivos, y lo “convirtieron en un mártir antinuclear”.

Tras más de tres décadas, en febrero Trump y Putin dilapidaron la arquitectura de seguridad sellada en las postrimerías de la Guerra Fría, el único acuerdo que resistía con vida para el control de armas nucleares, el Nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (New Start, en sus siglas en inglés), que limitaba a 1.550 el número de ojivas nucleares desplegadas por las dos grandes potencias (tanto montadas en misiles como en bombardero). Allá por 1945, Albert Einstein y J. Robert Oppenheimer, junto a otros científicos del Proyecto Manhattan, que condujo a las primeras bombas nucleares, fundaron el Boletín de los científicos atómicos. Esta organización actualiza periódicamente lo que llama el Reloj del juicio final, que mide lo cerca que está la humanidad de la catástrofe, fijada en la medianoche. Según la última revisión, el pasado 27 de enero, el mundo está a 85 segundos de esa medianoche, lo más cerca que ha estado de la hecatombe. Y Trump con el botón rojo en su poder.

En el 80 aniversario de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, más de 60 íconos de la música, incluyendo a Joan Baez, Graham Nash y Sean Ono Lennon, firmaron una carta abierta exigiendo el desarme nuclear mundial. La iniciativa buscó generar conciencia sobre la amenaza atómica. En un mundo en declive, con la Tercera Guerra Mundial asomando la patita en cada declaración de Trump, en cada bombardeo sobre Irán, en cada amenaza sobre Cuba; con el fascismo sentado en el congreso de demasiados países europeos con todo lo que se nos está viniendo encima esta noche solo quiero gritar. ¡NO A LA GUERRA! Como canta Jonh Lennon, tras las primeras manifestaciones contra las amenazas nucleares de los años 60, ¡DENLE UNA OPORTUNIDAD A LA PAZ!

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір

Otras fuentes

https://www.jotdown.es/2019/02/masters-of-war-celebrando-la-vispera-de-la-destruccion/
https://arteexpressblog.wordpress.com/2016/11/10/las-canciones-y-sus-historias-masters-of-war-bob-dylan/
https://www.nippon.com/es/japan-topics/g01137/
https://www.facebook.com/CarlosCanoOficial/posts/la-ni%C3%B1a-de-hiroshimaen-el-aniversario-de-uno-de-los-acontecimientos-m%C3%A1s-lamentab/3418151008236852/
https://www.the-paulmccartney-project.com/song/hiroshima-sky-is-always-blue/
https://www.abc.es/cultura/musica/20150806/abci-hiroshima-diez-canciones-final-201508051410_1.html
https://www.elsaltodiario.com/energia-nuclear/verano-antinuclear-seleccion-de-musica-para-las-vacaciones
https://elpais.com/internacional/2026-02-05/el-final-del-ultimo-tratado-nuclear-entre-estados-unidos-y-rusia-abre-la-puerta-a-un-rearme-atomico.html
https://www.youtube.com/playlist?list=PLg5zEXHli7Fzz62QTiktaB1WPpzs9Xv6d




lunes, 23 de diciembre de 2024

Me gusta la Navidad: 15 canciones para reconciliarse con el mundo (o no)

 Bienvenida la magia de la Navidad

Pues sí. A pesar de asistir horrorizada, llena de rabia y de vergüenza al genocidio de Gaza, a la hipocresía y la pasividad de la “comunidad internacional” que me revuelven por dentro hasta la náusea. A pesar de que da miedo cruzarse con otro vídeo, con otra foto, con otro testimonio, con otra declaración política que me encienda y me sulfure. A pesar de la barbarie que se comete contra quienes huyen de las guerras, el hambre y la persecución, que el mar sea una tumba de agua. A pesar de que da asco poner la tele o encender la radio. A pesar del ascenso de la extrema derecha, de la crispación como forma de hacer política, del estercolero en el que se ha convertido el debate público (¿cuándo hablarán de los problemas de la gente?). A pesar de Trump, Musk, Milei, Orbán, Le Pen, Meloni, Salvini, Kickl, Wilders, Abascal, Mazón, Feijóo… A pesar de los jueces, del lawfare, de la impunidad del emérito (y tantos otros). A pesar de que El 1% de los hogares más ricos aglutina casi el 20% de la riqueza total del país. A pesar de que les están robando el futuro a los jóvenes y por ende a todos nosotros. 

A pesar de los negacionistas de la ciencia, del cambio climático, de la violencia de género (¡45 mujeres muertas en lo que va de año!). A pesar de que vivimos en la era de la posverdad, cuando la apariencia que se otorga a los hechos es más relevante que la veracidad de los hechos en sí. A pesar de mi ateísmo confeso, de ser una fiesta que el capitalismo salvaje ha hecho suya, a pesar de tanto, a pesar de todo... me encanta la Navidad.

Esta canción de Damaris Gelabert es una de las canciones de Navidad que más se escucha en las escuelas catalanas y que yo, desde hace unos años, no consigo cantar sin emocionarme. Siempre me ha gustado la música navideña. La banda sonora de la Navidad es infinita. A lo largo de los siglos, se han compuesto cientos de villancicos navideños. Muchos caen rápidamente en la oscuridad. No es el caso de Silent Nigth (Noche de paz). Traducido a al menos 300 idiomas , designado por la UNESCO como un elemento preciado del Patrimonio Cultural Inmaterial y arreglado en docenas de estilos musicales diferentes, desde el heavy metal hasta el gospel, Noche de paz se ha convertido en una parte perenne del paisaje sonoro navideño.

En casa, uno de los momentos favoritos de estas fiestas es el día en que montamos el belén y colocamos las luces en el árbol de Navidad con canciones navideñas de fondo. Es habitual comenzar a tararear White Christmas de Bing Crosby o ponemos a todo volumen The Christmas Song de Nat King Cole

Solo el mismísimo "Rey" pudo encontrar un antídoto cromático a White Christmas. Las navidades de Elvis no eran blancas, sino azules (o tristes) a raíz de que alguna chica le hubiese dado plantón en tan inoportuna época del año.

El siguiente villancico forma parte de mi infancia, El Tamborilero, una canción popular de origen confuso compuesta en 1941. Raphael la popularizó en 1965 interpretándola por primera vez en un especial de Navidad de TVE. Desde ese día, la figura de Raphael ha estado ligada a este villancico.

The Ronettes grabaron una versión de Sleigh Ride en 1963 para “A Christmas Gift for You” de Phil Spector, que tuvo gran éxito comercial en los Estados Unidos y apareció en varios medios. Pero, qué queréis que os diga, yo me quedo con la versión de la gran Ella Fitzgerald

José Feliciano lleva a lo más alto de las plataformas de streaming su particular villancico, compuesto por el propio cantautor puertorriqueño-estadounidense en 1970. Un clásico que cada año “vuelve a casa por Navidad”.

La brillante y agridulce Have Yourself a Merry Little Christmas, fue escrita en 1943 por Hugh Martin y Ralph Blane. En 1947, Frank Sinatra grabó una versión, que incluía la letra original de Martin. Diez años después, cuando Sinatra estaba revisando la canción para su álbum “A Jolly Christmas from Frank Sinatra”, el cantante llamó a Martin y le pidió un final más feliz para la canción. “El nombre de mi álbum es A Jolly Christmas. ¿Crees que podrías animármela?”, preguntó Sinatra. Martin “retocó” la canción para Sinatra con una línea sobre “colgar una estrella brillante en la rama más alta” en lugar de tener que “salir adelante a duras penas”.

El siguiente tema navideño quiere ser un misil a nuestras conciencias. Tampoco está de más.  En el momento más inspirado de su carrera, un autor tan vitriólico como Ian Anderson no podía desaprovechar la oportunidad de espolvorear un poquito de cicuta sobre el menú de Nochebuena. La pieza es bucólica, hermosa y aderezada con cascabeles, tambor y sección de cuerda, pero el también flautista desliza sarcasmos de este cariz: “¿Cómo podrás sonreír cuando los motivos para sonreír son equivocados?”.

Aunque puede que toda producción discográfica reciente de Coldplay se haya convertido en un villancico gigante, disfrutemos de Christmas Lights una melodía agridulce y adorable, y de un vídeo que homenajea a Elvis incluso con una inscripción en latín: “Credo Elvem etiam vivere” (Creo que Elvis está vivo).

En toda lista de reproducción navideña que se precie encontramos, Last Christmas. Del dúo Wham! Este himno al desamor consigue que el tecno pop y la alegría festiva combinen perfectamente. La historia de George Michael, de 1984, sobre un romance navideño que salió mal demuestra que, a veces, las mejores canciones navideñas vienen envueltas en una capa de drama de relación.

Dando un giro copernicano a esta selección os hablaré de El burrito sabanero del músico venezolano Hugo Blanco, compuesta en 1972, y que David Bisbal ha puesto de moda, descubriendo la sopa de ajo. En diciembre de 2013, fue la canción que interpretaron mis alumnos de P4 en el concierto de Navidad.

Paul McCartney, una leyenda viva de la Música, publicó en 1983 Pipes of Peace, un preciosa canción dedicada a una preciosa historia: lo que se llamó “La Tregua de Navidad”, un hecho que fue casi olvidado, cuando los soldados británicos y alemanes acordaron en forma no oficial una tregua en plena Primera Guerra Mundial. No es una canción propiamente navideña pero es una imprescindible llamada a la Paz en un mundo marcado por conflictos, crispación y divisiones.

Acabaré esta selección (que podría haber sido otra) con otro alegato contra la guerra. En 1971, John Lennon y Yoko Ono convirtieron la canción protesta Happy Xmas (War is Over), en uno de los mensajes navideños más conmovedores de la historia. Las voces de los niños del Harlem Community Choir se mezclan con las letras esperanzadoras de John para crear algo que es a la vez profundamente político y genuinamente conmovedor. Sobre su mensaje (la guerra ha terminado, (si tú quieres) no hace falta decir más. Todavía nos pone la piel de gallina cada diciembre.

Feliz Navidad a todos, los que siempre estáis ahí, los que amáis la música como yo. A todas aquellas personas con las que intento construir otra realidad, que lo sepáis: ME GUSTA LA NAVIDAD, PORQUE ESTÁIS EN ELLA.

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. Y no nos olvidemos de Gaza, ni de Ucrania, ni de Siria, Afganistán, Valencia…

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір

domingo, 11 de marzo de 2018

Voces de mujer


Porque también en música hemos sido invisibles

“Lo que no alcanzo a entender es que
las mujeres no escriben más canciones.
Lo que nunca entenderé es porque
las mujeres no escriben más canciones.

 Si las mujeres escriben canciones
son las canciones más bellas del mundo,
son las que más
me hacen llorar.
Porque dentro de cada mujer
hay una historia en forma de canción
tal vez la canción
más bella del mundo.  (Jarabe de Palo)


Dentro de un par de meses se celebrará el cincuenta aniversario del Mayo del 68. Y dentro de cincuenta años posiblemente se recordará también el marzo del 18. Porque hemos vivido un 8 de marzo histórico: el de la revolución de las mujeres. En más de 150 países del mundo, desde Argentina al Kurdistán pasando por España, Turquía o Egipto, las mujeres bailábamos juntas la misma danza contra el patriarcado. Las calles se llenaban de piquetes, se ultimaban las pancartas, globos, camisetas, se sonreía con la locura de la complicidad. Batucadas, caceroladas, marchas nocturnas, toma de edificios para pernoctar en ellos, asambleas feministas, ríos de color lila llenando las calles del mundo. La danza era imparable.  Expectación e ilusión en el ambiente a partes iguales. Y la certeza absoluta de que nos hemos conjurado para hacer y cambiar la historia. “Si nosotras paramos se para el mundo


Durante siglos hemos sido invisibles. Unas veces más y otras, menos, pero invisibles, transparentes. Estamos en escena y no se nos ve. Trabajamos en instituciones, congresos, departamentos sociales, y no se nos ve. Pintamos, escribimos, componemos, dirigimos orquestas, creamos arte, y no se nos ve. Se silencian nuestros nombres o se nos aparta del canon que es lo mismo que no ser. Todo tiene un por qué. La desigualdad de género lo tiene… tal vez no uno sino muchos porqués.

Pero, esencialmente, la respuesta está impresa a lo largo de la historia, en esa historia que nos han enseñado en los libros de texto. El estudio Análisis de la ausencia de las mujeres en los manuales de la ESO. Una genealogía del conocimiento ocultado nos indica que la presencia de mujeres en los libros de texto es muy baja: un 12,8%. Pero si se tiene en cuenta el número de apariciones -para aventurar su importancia-, las referencias a mujeres relevantes disminuyen hasta el citado 7,5% del total. Las mujeres no son protagonistas ni forman parte de la información verdaderamente relevante. Y lo peor es que esta presencia disminuye a medida que se va avanzando en los niveles de estudio. Pero esto no sucede solo en la enseñanza española. En inglés y francés, de hecho, la aparición de mujeres en los libros de texto es del 29% y el 21%, respectivamente.

¿Acaso la invisibilidad de la mujer llegó también a la música? Desde luego que sí. Hasta hace unos años las mujeres interpretaban canciones escritas por hombres, con lenguaje masculino y sin expresar sus propias ideas. Por suerte, hoy en día hay muchas más cantantes y excelentes compositoras. Esta noche repasaremos algunos temas musicales que rompen con estereotipos, moldes y personajes encorsetados, canciones que defienden la igualdad y promueven el empoderamiento de las mujeres, el respeto de las relaciones sanas y la diversidad sexual y afectiva. Canciones nuestras o que hablan de nosotras.


Lilith, de Pedro Guerra

“¿Quién fue la primera mujer, la que se hartó de vivir para Adán y se marchó del Edén? ¿Quién fue la mujer que pasó del paraíso del bien y del mal y sin pensarlo se fue? Ni heroína, ni princesa, ni voluble, ni perversa, crece libre y no se deja someter”

Pese a que en las creencias cristianas, judías y musulmanas Eva es considerada la primera mujer del mundo, algunas tradiciones hebreas hablan de Lilith como la pionera, anterior a ésta. La leyenda cuenta que Adán y Lilith no consiguieron hallar armonía juntos, ya que cuando él deseaba mantener relaciones sexuales, ella se sentía ofendida por la postura que él le exigía. De modo que lo abandonó y llegó a las orillas del Mar Rojo, donde residían muchos demonios. Allí, se entregó a la lujuria con ellos y engendró unos seres cubiertos de pelo, los lilim, que mataban a todos los niños menores de ocho días. Su rebelión hacia Adán ha llevado a grupos feministas a ubicar a Lilith como un símbolo de la liberación sexual y de la lucha contra el patriarcado, así como de la mujer orgullosa y altiva. El cantautor canario Pedro Guerra le dedicó esta canción.


Soy mujer, oye mis rugidos. Somos demasiadas como para que se nos ignore. Y sé demasiado como para recular y fingir, porque todo esto ya lo he oído antes. Y he estado ahí, en el suelo. Nadie va a volver a limitarme"

Hace más de 40 años, la ONU declaró 1975 como el Año Internacional de la Mujer y se estableció la celebración del Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo. El himno oficial de ese año fue el I Am Woman de Helen Reddy. Ese mismo año también salió a la luz otro de los grandes éxitos de Reddy, Ain't No Way To Treat a Lady (que significa "Esa no es forma de tratar a una mujer"). La primera grabación de apareció en su álbum debut “I Do not Know How to Love Him”, lanzado en mayo de 1971, y se escuchó durante los créditos finales de la película de 1972 “Stand Up and Be Counted”. Una nueva grabación de la canción se lanzó como single en mayo de 1972 y se convirtió en el número uno más tarde ese año, y finalmente vendió más de un millón de copias. La canción se acercó al vértice de la era de la contracultura y, al celebrar el empoderamiento de las mujeres, se convirtió en un himno perdurable para el movimiento de liberación feminista.


“Tengo la piel amarilla y el pelo largo. Estoy entre dos mundos. Pero mi padre era rico y blanco. Violó a mi madre una noche. ¿Y cómo me llaman? Me llamo Saffronia"

Four Women de Nina Simone trata sobre los arquetipos de las mujeres negras y aborda cuestiones de identidad de este grupo de mujeres en un Estados Unidos posterior a la emancipación. Igual que otras canciones de Nina Simone, como To Be Young, Gifted and Black y Ain't Got No, I Got Life, transmite un potente mensaje feminista y de empoderamiento de la raza negra.


Ella de Bebe.

“Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti. Que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño. Hoy vas a comprender. Que el miedo se puede romper con un solo portazo”

La cantautora, valenciana de origen pero extremeña de corazón, fue una de las principales figuras femeninas de la canción española a mediados de la década pasada y su primer disco, “Pafuera Telarañas”, supuso todo una revolución en las listas de éxitos y en las mujeres hispanas, ya que hacía mucho tiempo que no surgía una voz tan combativa y tan contundente en el panorama musical. Sus letras eran demoledoras, sus temas de impacto, hicieron que muchas mujeres vieran en ella un altavoz de lo que pensaban. De su evolución mejor ni hablar, pero Ella es todo un himno.



María se bebe las calles, de Pasión Vega

 “María se fue una mañana. María sin decir nada. María ya no tiene miedo. María empieza de nuevo. María yo te necesito. María escapó de sus gritos. Se bebe las calles María. Ella nunca dice que no, es la esclava de su señor, ella siempre lo perdona, a sus pies sobre la lona, su patria es su casa, su mundo la cocina y se le viene encima”

Convertida en himno para las mujeres que sufren malos tratos, es un buen ejemplo para confirmar que la música también combate la violencia de género. La cantante de origen gaditano Pasión Vega adquirió mucha notoriedad con esta dramática historia con final feliz que explica cómo una mujer llamada María vivía una historia de amor que le hacía sufrir, ya que “limpia su llanto, maquilla sus heridas y se le va la vida”. Un día decide romper con todo y abandonar a quien le hace infeliz.


Sacar la voz de Ana Tijoux con Jorge Drexler de invitado.

"Respirar para sacar la voz. Despegar tan lejos como un águila veloz. Respirar un futuro esplendor cobra más sentido si lo creamos los dos. Liberarse de todo el pudor tomar de las. Riendas no rendirse al opresor. Caminar erguido sin temor respirar y sacar la voz"

La cantante franco-chilena Ana Tijoux defiende los derechos de las mujeres tanto en el escenario como en cualquier espacio de su vida, así que cuando le preguntan sobre el mundo al que se dedica, no duda en decirlo alto y claro: "No es que el rap sea machista, el mundo es machista". "Ni sumisa ni obediente, mujer fuerte, insurgente, independiente y valiente", dice en una de sus canciones más conocidas, Antipatriarca, y ese grito feminista no se queda sólo en los escenarios. "Vivimos en un momento histórico en el que los hombres y mujeres tenemos que declararnos feministas", exclamó, aunque dice que es "una tarea permanente" que hay que practicar y revisar en todos los contextos de la vida.


Sisters, O Sisters, de Yoko Ono

"Libertad, oh, libertad. Por eso luchamos. Y, sí, queridas hermanas, tenemos que aprender a luchar"

Con esta canción, Yoko Ono pide a las mujeres que tienen más poder que se alcen y ayuden a sus hermanas oprimidas. Sisters, O Sisters forma parte de su álbum conjunto con John Lennon, “Some Time in New York City”.


Different Drum, de Stone Poneys (con Linda Ronstadt)

"No estoy diciendo que no seas guapo. Lo que digo es que no estoy preparada para que ninguna persona, ningún lugar ni ninguna cosa intente frenarme"

Otra oda a la independencia femenina, esta versión de Different Drum trata sobre el crecimiento personal como mujer.


No More Tears (Enough Is Enough), de Donna Summer y Barbra Streisand

“Si ya estás harta, no aguantes sus cosas, no lo hagas. Si ya has acabado, coge la cuenta y paga, puedes hacerlo. Dile que se vaya. No hay más que hablar. Métele el chubasquero en la mochila, acompáñale a la puerta. Mírale a los ojos y grítale: Ya he tenido bastante"

Este dueto entre Donna Summer y Barbra Streisand trata de animar a las mujeres a dejar las relaciones perjudiciales y a entender que no le deben nada a su pareja.


Respect , de Aretha Franklin

“Lo que quieres, yo lo tengo. Lo que necesitas, tú sabes que yo lo tengo. Todo lo que pido es un poco de respeto

A mediados de la década de 1960 Aretha Franklin se consolidó como estrella femenina del soul, algo que usó en favor de los derechos raciales en Estados Unidos. Ella fue un elemento influyente dentro del movimiento racial y de la liberación femenina. En realidad, Respect es una canción soul que primero interpretó Otis Redding en 1965. Dos años después Aretha Franklin grabó una versión y fue su primer single en llegar al número uno, gracias a lo cual su carrera subió a lo más alto. Probablemente, la ferocidad en la interpretación de Franklin en la canción venía de su matrimonio problemático. Varias son las canciones que le dedica a esta reivindicación. "Una mujer no es más que un ser humano. Deberíais entenderlo. No es solo un juguete. Es de carne y hueso como un hombre" canta en Do Right Woman, Do Right Man


La música es capaz de curar, de movilizar y de cambiar pensamientos. La música es capaz de todo. Y más aún en una sociedad en la que la mujer todavía nos enfrentamos a la más feroz desigualdad. En esa lucha, la música también adopta un papel fundamental. Hay otros temas que también hablan de mujeres valientes, Ya se acabó el tener dueño, de Camela; Y en tu ventana, de Andy y Lucas; Quítame este velo, de Amistades peligrosas; Malo, de Bebe...Seguro que habrá muchas más canciones que vosotras y vosotros conocéis, y os animo a compartirlas en este espacio. Solo tenéis que proponerlas y prometo incluirlas.

Es verdad que la revolución o será feminista o no será. Pero también es verdad que la tendremos que hacer con ellos. Por eso le dejaremos un pequeño espacio a Jarabe de Palo por habernos dedicado la canción con la que inicio este post.Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus.