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lunes, 23 de diciembre de 2024

Me gusta la Navidad: 15 canciones para reconciliarse con el mundo (o no)

 Bienvenida la magia de la Navidad

Pues sí. A pesar de asistir horrorizada, llena de rabia y de vergüenza al genocidio de Gaza, a la hipocresía y la pasividad de la “comunidad internacional” que me revuelven por dentro hasta la náusea. A pesar de que da miedo cruzarse con otro vídeo, con otra foto, con otro testimonio, con otra declaración política que me encienda y me sulfure. A pesar de la barbarie que se comete contra quienes huyen de las guerras, el hambre y la persecución, que el mar sea una tumba de agua. A pesar de que da asco poner la tele o encender la radio. A pesar del ascenso de la extrema derecha, de la crispación como forma de hacer política, del estercolero en el que se ha convertido el debate público (¿cuándo hablarán de los problemas de la gente?). A pesar de Trump, Musk, Milei, Orbán, Le Pen, Meloni, Salvini, Kickl, Wilders, Abascal, Mazón, Feijóo… A pesar de los jueces, del lawfare, de la impunidad del emérito (y tantos otros). A pesar de que El 1% de los hogares más ricos aglutina casi el 20% de la riqueza total del país. A pesar de que les están robando el futuro a los jóvenes y por ende a todos nosotros. 

A pesar de los negacionistas de la ciencia, del cambio climático, de la violencia de género (¡45 mujeres muertas en lo que va de año!). A pesar de que vivimos en la era de la posverdad, cuando la apariencia que se otorga a los hechos es más relevante que la veracidad de los hechos en sí. A pesar de mi ateísmo confeso, de ser una fiesta que el capitalismo salvaje ha hecho suya, a pesar de tanto, a pesar de todo... me encanta la Navidad.

Esta canción de Damaris Gelabert es una de las canciones de Navidad que más se escucha en las escuelas catalanas y que yo, desde hace unos años, no consigo cantar sin emocionarme. Siempre me ha gustado la música navideña. La banda sonora de la Navidad es infinita. A lo largo de los siglos, se han compuesto cientos de villancicos navideños. Muchos caen rápidamente en la oscuridad. No es el caso de Silent Nigth (Noche de paz). Traducido a al menos 300 idiomas , designado por la UNESCO como un elemento preciado del Patrimonio Cultural Inmaterial y arreglado en docenas de estilos musicales diferentes, desde el heavy metal hasta el gospel, Noche de paz se ha convertido en una parte perenne del paisaje sonoro navideño.

En casa, uno de los momentos favoritos de estas fiestas es el día en que montamos el belén y colocamos las luces en el árbol de Navidad con canciones navideñas de fondo. Es habitual comenzar a tararear White Christmas de Bing Crosby o ponemos a todo volumen The Christmas Song de Nat King Cole

Solo el mismísimo "Rey" pudo encontrar un antídoto cromático a White Christmas. Las navidades de Elvis no eran blancas, sino azules (o tristes) a raíz de que alguna chica le hubiese dado plantón en tan inoportuna época del año.

El siguiente villancico forma parte de mi infancia, El Tamborilero, una canción popular de origen confuso compuesta en 1941. Raphael la popularizó en 1965 interpretándola por primera vez en un especial de Navidad de TVE. Desde ese día, la figura de Raphael ha estado ligada a este villancico.

The Ronettes grabaron una versión de Sleigh Ride en 1963 para “A Christmas Gift for You” de Phil Spector, que tuvo gran éxito comercial en los Estados Unidos y apareció en varios medios. Pero, qué queréis que os diga, yo me quedo con la versión de la gran Ella Fitzgerald

José Feliciano lleva a lo más alto de las plataformas de streaming su particular villancico, compuesto por el propio cantautor puertorriqueño-estadounidense en 1970. Un clásico que cada año “vuelve a casa por Navidad”.

La brillante y agridulce Have Yourself a Merry Little Christmas, fue escrita en 1943 por Hugh Martin y Ralph Blane. En 1947, Frank Sinatra grabó una versión, que incluía la letra original de Martin. Diez años después, cuando Sinatra estaba revisando la canción para su álbum “A Jolly Christmas from Frank Sinatra”, el cantante llamó a Martin y le pidió un final más feliz para la canción. “El nombre de mi álbum es A Jolly Christmas. ¿Crees que podrías animármela?”, preguntó Sinatra. Martin “retocó” la canción para Sinatra con una línea sobre “colgar una estrella brillante en la rama más alta” en lugar de tener que “salir adelante a duras penas”.

El siguiente tema navideño quiere ser un misil a nuestras conciencias. Tampoco está de más.  En el momento más inspirado de su carrera, un autor tan vitriólico como Ian Anderson no podía desaprovechar la oportunidad de espolvorear un poquito de cicuta sobre el menú de Nochebuena. La pieza es bucólica, hermosa y aderezada con cascabeles, tambor y sección de cuerda, pero el también flautista desliza sarcasmos de este cariz: “¿Cómo podrás sonreír cuando los motivos para sonreír son equivocados?”.

Aunque puede que toda producción discográfica reciente de Coldplay se haya convertido en un villancico gigante, disfrutemos de Christmas Lights una melodía agridulce y adorable, y de un vídeo que homenajea a Elvis incluso con una inscripción en latín: “Credo Elvem etiam vivere” (Creo que Elvis está vivo).

En toda lista de reproducción navideña que se precie encontramos, Last Christmas. Del dúo Wham! Este himno al desamor consigue que el tecno pop y la alegría festiva combinen perfectamente. La historia de George Michael, de 1984, sobre un romance navideño que salió mal demuestra que, a veces, las mejores canciones navideñas vienen envueltas en una capa de drama de relación.

Dando un giro copernicano a esta selección os hablaré de El burrito sabanero del músico venezolano Hugo Blanco, compuesta en 1972, y que David Bisbal ha puesto de moda, descubriendo la sopa de ajo. En diciembre de 2013, fue la canción que interpretaron mis alumnos de P4 en el concierto de Navidad.

Paul McCartney, una leyenda viva de la Música, publicó en 1983 Pipes of Peace, un preciosa canción dedicada a una preciosa historia: lo que se llamó “La Tregua de Navidad”, un hecho que fue casi olvidado, cuando los soldados británicos y alemanes acordaron en forma no oficial una tregua en plena Primera Guerra Mundial. No es una canción propiamente navideña pero es una imprescindible llamada a la Paz en un mundo marcado por conflictos, crispación y divisiones.

Acabaré esta selección (que podría haber sido otra) con otro alegato contra la guerra. En 1971, John Lennon y Yoko Ono convirtieron la canción protesta Happy Xmas (War is Over), en uno de los mensajes navideños más conmovedores de la historia. Las voces de los niños del Harlem Community Choir se mezclan con las letras esperanzadoras de John para crear algo que es a la vez profundamente político y genuinamente conmovedor. Sobre su mensaje (la guerra ha terminado, (si tú quieres) no hace falta decir más. Todavía nos pone la piel de gallina cada diciembre.

Feliz Navidad a todos, los que siempre estáis ahí, los que amáis la música como yo. A todas aquellas personas con las que intento construir otra realidad, que lo sepáis: ME GUSTA LA NAVIDAD, PORQUE ESTÁIS EN ELLA.

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. Y no nos olvidemos de Gaza, ni de Ucrania, ni de Siria, Afganistán, Valencia…

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір

viernes, 14 de enero de 2022

Ivan Lins, la creatividad como necesidad

 “Música significa belleza que pertenece al Amor”. (Iván Lins)

Brasil es el país más grande de América del Sur y hogar de muchas posesiones inestimables del mundo: la selva amazónica, la playa de Copacabana, el café brasileño o el carnaval de Río. Pero no sería lo que es sin su inherente samba, bossa nova o lo que se da por llamar música brasileña, géneros inabarcables que acogen nombres como Vinícius de Moraes  João Gilberto, Tom JobimToquinho, Maria BethâniaCaetano Veloso, Milton Nascimento y un larguísimo etcétera, artistas de gran renombre que ya han pasado por estos lares alguna vez. Entre estos nombres hay uno de los compositores y músicos más destacados de Brasil, que he podido comprobar que provoca verdaderas pasiones en todo el mundo y que para mí era un total desconocido: Ivan Lins.

Fotografía de ArcArtists

Me lo presentó Jesús en el trayecto de Dosrius a Barcelona, 37 km, 40 minutos, una gozada. Después, han sido días y días escuchándolo y preguntándome cómo este artista tan completo, de 76 años, con más de 50 años de éxito monumental me ha pasado desapercibido. No solo su música y su voz me cautivó, también es un placer escucharle hablar. Con su imagen, elegantemente encantadora, su sonrisa magnética y su risa, Ivan nunca deja de transmitir con la palabra la honestidad de la que hablan sus ojos muy abiertos cuando relata la historia de su vida:
Ivan Lins. Blue-Note-Tokyo©YukaYamaji

“Desde que era pequeño, entre dos y cinco años, cuando fui con mis padres a Boston y viví allí durante unos tres años, recordaba haber escuchado muchas canciones infantiles y canciones estadounidenses estándar. Entonces, de hecho, aprendí música estadounidense incluso antes que la música brasileña. Las canciones infantiles americanas de aquella época tenían melodías muy sencillas. Siempre me impresionan las melodías. Creo que soy más un melodista que una persona de “armonía”. Empecé escribiendo melodías simples, pero acompañándolas con acordes sofisticados”.

© ivan.lins

Al regreso a su país natal fue inscrito para cursar estudios en un colegio militar, y a los doce años de edad tuvo su primer encuentro con la música ingresando en la banda del colegio. Tenía dieciocho años cuando aprende a tocar el piano, de manera autodidacta, influenciado intensamente por géneros musicales como el jazz y la bossanova.

“Teníamos un piano en casa. Mis dos hermanas tocaban el piano, así que escuchaba el piano todo el tiempo. Mi padre también tocaba el piano. Luego, escuché a un increíble pianista brasileño tocando bossa nova jazz y me enamoré instantáneamente de la música y su interpretación. Pensé, Dios mío, quiero ser como ese tipo. Voy a aprender a tocar el piano”


Pero su estricto padre le presionaba constantemente para que estudiara algo de provecho en la universidad, así que hizo ingeniería química. Pero la música nunca abandonó su corazón. Mientras estaba en la universidad, siguió escribiendo canciones y enviándolas a festivales, lo que, en consecuencia, allanó el camino inevitable hacia su gran éxito como músico.

A lo largo de la década de 1970 grabó nada menos que nueve discos, lo que le llevó a "pasearse" por tres discográficas, empezando en 1971 por “Agora” en gran parte coescrito con Ronaldo Monteiro de Souza

Este disco se benefició de que un año antes Elis Regina, una cantante brasileña verdaderamente querida, lo descubrió e hizo de su canción Madalena un éxito en las listas del momento, provocando que la gente lo aclamara como el sucesor de Antonio Carlos Jobim aunque no fuese suya la interpretación. Madalena apareció en un LP titulado “Ela” que la propietaria del pronombre, la gran Ella Fitzgerald, escuchó cuando viajó a Río de Janeiro en 1971. La cantante de jazz pidió que la pusieran en contacto con el compositor de aquella canción. Hablaron. Y le dijo a Lins que ella quería grabarla. Y la grabó. Ese mismo año, la cantaba en un recital en Santa Mónica, jugando con el nombre en unas frases finales que quedaron incorporadas a la canción, como podemos ver ahora en esta otra interpretación de Elis en el Festival de jazz de Montreux de 1979.

Vale la pena escuchar a Ivan Lins en un concierto en Rio de Janeiro el año 2004, interpretando la canción que le dio el pistoletazo de salida a la fama.

Cierra la década con “Novo Tempo” (en 1980), cuyo tema principal da cuenta de un episodio muy particular en la carrera del artista. Aunque esta otra canción del álbum me gusta mucho más.

Fue como la historia de una Cenicienta en el que una gran estrella cae en tu regazo un día. Eso le pasó a Ivan Lins cuando de repente, en 1979 recibió una llamada del influyente trompetista y arreglista Quincy Jones y uno de los productores musicales más importantes de Estados Unidos. A partir de ese momento, sus canciones se pudieron escuchar en las grabaciones de lgrandes nombres del jazz como Sarah Vaughan, Ella Fitzgerald o George Benson.

Fotografía de Privado Results
Los años 80 y 90 agitaron una corriente imparable para Ivan. No solo escribió y cantó en Brasil, sino que también fundó en 1991 el sello discográfico “Velas” con su amigo y socio Vitor Martins, que estableció nombres prometedores en la música brasileña e influyó en muchas compañías discográficas del país.

“Los años 80 fueron los mejores tiempos. La música se escuchaba en la radio en todas partes, por lo que fácilmente llegó a más personas, ya sea en Brasil o en cualquier otra parte del mundo. A partir de la década de 1990 llegó Internet y poco a poco las cosas cambiaron”

A finales de la década de 1990, Ivan había grabado más de 30 álbumes (en la actualidad ya son 49), muchos de ellos con artistas de gran calibre, convirtiéndose en un hito de la música brasileña. Canciones como Começar de novo (aquí con el pianista Gonzalo Rubalcaba (1979) Vitoriosa (1986), Abre Alas (1996), Somos todos iguais esta noite y Dinorah, dinorah (1997), con la que ganó un Grammy al mejor arreglo instrumental de jazz con la grabación de George Benson; canciones, compuestas por el artista a dúo con Vitor Martins, que fueron éxitos indiscutibles como cantante y compositor. Elegir entre una producción tan prolífica es muy complicado, la verdad.

Para calibrar su popularidad, basta decir que en 2000 se grabó “A Love Affair: The Music of Ivan Lins” una compilación de 11 estrellas del pop y el jazz que interpretan temas de Lins, con canciones como She Walks This Earth (Sting), Love Dance (Vanessa Williams) y Chamelon (Grover Washington, Jr.). Pero, siguiendo el repaso de su discografía creo que vale mucho la pena recrearse en “Jobiniando” (2001) un disco en homenaje a Tom Jobim, con nuevas armonías.

En 2005 Lins editó tanto el CD como el DVD "Cantando historias" ("Singing Stories") que recupera sus grandes éxitos con nuevos arreglos y con la participación de numerosos invitados. Un año después, lanza el CD ”Acariocando“, un gran álbum lleno de canciones originales.

En 2007, el CD y DVD “Saudade de Casa” fue escrito como ensayo abierto en Studio Mega, en Río de Janeiro. En este proyecto, el compositor contó con la presencia de varios invitados que forman parte de su vida, entre ellos su hijo, el actor y cantante Claudio Lins (la única persona que sigue en su cuenta de Facebook)

El estilo "abierto" de Ivan, diseñado a partir de un piano que, además de las reminiscencias de samba y bossa nova, no muestra ningún complejo en asumir un sonido internacional, muestra la diversidad de enfoques que le ha dado a su estilo. Además, el cantante carioca es un viajero y le gusta dejar su huella en diferentes lugares. Basta recordar, por ejemplo, el disco que grabó en 2009 con la Metropole Orkest de Holanda con la que consiguió un Grammy Latino con su disco “Ivan Lins & The Metropole Orchestra“, grabado arreglado y dirigido por el maestro Vince Mendoza, o la intensa relación que tiene con Japón.

Esta canción, titulada Un fado, es un tributo a sus abuelos maternos originarios de Portugal. Lins siempre guardó en su memoria la infancia vivida con ellos.

Dos anécdotas para ilustrar la dimensión de gran compositor: Cuando Quincy Jones preparaba la producción de “Thriller” para Michael Jackson quiso incluir la canción Novo Tempo, pero no pudieron contactar a tiempo y no fue posible. Y cuando Lins vivía en 1992 en Los Angeles lo llamó un productor para decirle que Miles Davis quería hablar con él. Y así fue. Hablaron. Y Davis le dijo que quería grabar un disco con 28 canciones suyas, pero que estaba abrumado con la cantidad de notas que tenían sus arreglos… Al poco tiempo Miles Davis falleció y el proyecto no pudo ser. Al trompetista dedica, en su álbum “Cornucopía”, su Missing Miles con ecos de Someday My Prince Will Come.

El clima político influyó decisivamente en su carrera ya en la década de los 70 y sigue siendo un tema importante en su obra en la actualidad. Su tendencia natural para la interpretación honesta lo llevó a la vanguardia del activismo político, especialmente durante el conflicto de Brasil con la dictadura militar. Siempre reflejando temas contemporáneos, su obra, inabarcable, se renueva y aporta consttantemente nuevos valores e ideales musicales, sin perder su originalidad. Según sus propias palabras, la creatividad es para él una necesidad. 

Para acabar esta extensa selección os propongo Lembra de Mim una canción de uno de sus últimos trabajos, “Coleção obras-primas” (2016) acompañado del guitarrista Leonardo Amuedo

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Cuidaos mucho.

Otras fuentes

https://www.rtve.es/play/audios/cuando-los-elefantes-suenan-con-la-musica/ivan-lins-22-04-2021/5875264/
https://elpais.com/diario/2000/09/21/agenda/969487205_850215.html
https://lacarnemagazine.com/ivan-lins-genio-jazz-brasileno/
http://encuentro.gob.ar/programas/serie/8010/7579
https://es.scribd.com/doc/77754878/Ivan-Lins-El-Lenguaje-Compositivo-e-El-Jazz
https://memoriasdaditadura.org.br/artistas/ivan-lins/
https://www.ccma.cat/catradio/alacarta/la-nit-dels-ignorants/ivan-lins-amb-bolsonaro-pot-acabar-la-tradicio-pacifista-del-brasil/audio/1022109/

domingo, 13 de septiembre de 2020

Summertime, la canción más versionada de la historia de la Música

El inicio del curso escolar marca ineludiblemente el final del verano. Un momento en el que confluyen todo un abanico de sentimientos: ilusión, nostalgia, euforia, abatimiento. Y en estos tiempos que nos están tocando vivir, incertidumbre, sin duda. Se acaba, pues el tiempo de verano. Se acaba el summertime.

A veces nos encanta una canción y tardamos mucho en saber de quién es su autoría. Me cuesta mucho situar la edad en la que conocí la música de George Gershwin, pero seguramente fue en el piso de Sant Andreu, allá por el año 82, en la terraza alguna noche de verano. Lo que sí que tengo claro es que durante mucho tiempo creí que su canción Summertime pertene-cía a quien se la había oído cantar muchas veces: Janis Joplin. Gran sorpresa cuando supe que era una aria de la ópera Porgy & Bess. Es verano, y la vida pasa sin problemas… Así comienza Summertime, una canción que transmite como ninguna otra su sosiego, su ociosa quietud.

La propia Joplin interpretó la canción por primera vez en Woodstock 1969, utilizando notas largas y prolongadas y un estilo dinámico para dar un contenido emocional fresco que el original. La grabó más tarde, para su álbum  "1969-02-12: Fillmore East, New York, NY, USA"

Aunque la música une a la gente, de vez en cuando la divide. Con su polémica descripción de los estereotipos raciales, la ópera Porgy & Bess  ha experimentado flujos y reflujos de aceptación a lo largo de los años. Pero incluso sus detractores culturales la reconocen como una de las obras musicales más importantes del siglo XX. Dicho ésto, la primera producción no fue un gran éxito, y no fue hasta la muerte de Gershwin en 1937 a los 38 años que Porgy & Bess creció en importancia, triunfando en Broadway, además de ser aceptada como una ópera “seria” y convertirse en la fuente de varias de las melodías más famosas de la música popular.

De todos esas melodía, la más popular y duradera es, sin duda, la que nos ocupa esta noche, Summertime, la canción más versionada de todos los tiempos, con más de 25.000 grabaciones conocidas de artistas de todo tipo. Si bien tiene un estilo distintivo en su forma original, algo en ella lo hace infinitamente adaptable. Gershwin quería crear algo con un estilo espiritual y, para la mayoría de los comentaristas, lo logró mucho más de lo que había previsto.

Todos pensamos que Summertime es la palabra con la que comienza la icónica canción de Gershwin, pero no. Como señala el crítico musical Rob Kapilow  en el reconocido programa de radio clásica Performance Today, ese no es realmente el principio del tema. Los ocho compases instrumentales que abren la canción establecen una transición evocadora al lánguido mundo de Catfish Row, un miserable suburbio aledaño al puerto de Charleston en el que transcurre la obra. "Es como si el blanco y negro se rellenara con Technicolor, justo cuando llega la voz" "Un fundido cruzado exquisito: una nota, un tema rock, se ralentiza y luego, pura armonía. Esa lentitud lánguida del verano también está en el ritmo fantástico de la primera palabra, summertime, donde la última sílaba se estira en esa hermosa nota alta"

El original, escrito en clave menor, transmite una sensación al oyente ligeramente melancólica. La primera interpretación fue cantada por la soprano estadounidense Abbie Mitchell. Interpretó el papel de "Clara" en la primera producció, en 1935, y también fue la primera en grabar la canción. Las críticas fueron dispares y la obra tuvo un éxito moderado: se dieron tan solo ciento veinticuatro representaciones. Pocas para la época.

Aquí está la primera grabación que incluye al propio Gershwin al piano y dirigiendo la orquesta.

Podéis compararla con ésta de María Callas. Sublime.

Una de las claves de la grandeza de Summertime es su sencillez. Al empezar, una sola nota nos lleva a Carolina del Sur. Seguidamente, el clarinete flota desde los cielos trayendo las otras dos notas que necesitamos establecer para mostrarnos al personaje de Clara, meciendo a su bebé. Sí; porque es algo que no sé si es muy conocido, Summertime es en realidad una canción de cuna.  A partir de esas dos notas que se balancean suavemente, Gershwin agrega una rica armonía. De alguna manera, entramos en este mundo increíblemente lánguido gracias a tan sólo dos notas. Fascinante.

Un año después del estreno de la ópera, una cantante de jazz de 21 años llamada Billie Holiday grabó una versión de Summertime; el primer cover de la canción que llegaría a las listas estadounidenses.

Billie era de Harlem, el hogar de la comunidad negra de Nueva York, que en ese momento estaba llena de creatividad. Artistas, músicos e intelectuales negros como Duke Ellington, Langston Hughes y Lois Mailou Jones celebraron su cultura afroamericana a través de sus obras durante esta época dorada. Esta era se conoce como el Renacimiento de Harlem.

La era de la posguerra en Estados Unidos marcó una frontera totalmente nueva para el jazz. Summertime de Chet Baker es una gran lente para este nuevo mundo: aporta un sabor de jazz “fresco” de la costa oeste a lo que una vez fue una pieza tradicional. La canción comienza enfáticamente, con un solo de trompeta limpio, enfatizando la melodía y la importancia de la sencillez y la improvisación de espíritu libre en el estilo de Baker. Sin cantante, la trompeta ocupa el papel de la voz por completo, y Baker se basa en esto utilizando sus técnicas de improvisación para brindar una distinción única a la parte que sería inaccesible a la voz humana. Refleja más el papel de Baker como visionario en el jazz, ya que su estilo en esta canción es más contemporáneo que muchas versiones posteriores. En pocas palabras: suave y fresco.

Poco después, la apodada “Reina del gospel”, Mahaila Jackson se convirtió en una de las cantantes más influyentes del mundo con “la música de Dios'. En 1956, sin embargo, Jackson lanzó Summertime, una de las pocas veces que grabó música que no era religiosa. Uf!! Se me pone la piel de gallina.

Pero, en realidad, hasta el lanzamiento del álbum de Ella Fitzgerald y Louis Armstrong, “Porgy and Bess”, Summertime todavía era relativamente desconocida.

 

La versión de Fitzgerald rápidamente puso la canción en el centro de atención del mundo de la música, no solo consolidándola como un elemento básico del jazz, sino también como un éxito reconocible a nivel mundial.  Y Summertime pronto se convirtió, así, en un estándar de jazz popular y muy grabado, descrito por Robert Cummings en Allmusic.com como "sin duda ... una de las mejores canciones que el compositor jamás haya escrito ... La escritura sumamente evocadora de Gershwin mezcla brillantemente elementos del jazz y los estilos de canciones de los negros en el sureste Estados Unidos desde principios del siglo XX ".

En 1958, el director de cine Otto Preminger realizó una adaptación para la gran pantalla con Sidney Poitier (cómo no) y Dorothy Dandridge entre otros. Obviamente, la canción se pudo escuchar en el cine, y esta nueva versión que fue muy bien recibida, llegando a algunas listas como una de las mejores canciones del cine americano. La cinta obtuvo, entre otros premios, el Óscar a la mejor banda sonora. 

Y a vosotros, ¿qué os parece que tiene esta canción que la hace tan especial y tan atemporal? Desde mi humilde punto de vista, la respuesta está en la naturaleza de la propia música que hace que nuestra reacción siempre sea muy personal e intrasferible. Pero creo, también, que debe haber algunos fundamentos sobre la forma en que se construye la canción que la hacen tan universalmente atractiva. Tiene, no sé, una especie de ambigüedad que nos permite encontrar nuestro propio mensaje. Para algunos, evoca días soleados y perezosos, para otros tiene una cualidad melancólica o anhelante. Los acordes tienen una forma de jugar con nuestras expectativas y anticipaciones. El efecto es como una brisa fresca repentina en una tarde templada. Los rellenos de cuerda envuelven la melodía, agregando una sensación de fluidez. A cada uno de nosotros nos puede transmitir algo diferente.

Porgy & Bess llegó en un momento en que Estados Unidos comenzaba a afirmar sus propias formas de arte, digamos, serias. Y en su composición, este compositor judío y de Nueva York buscó en la cultura negra del sur la oportunidad de desarrollar un nuevo híbrido musical único. Summertime, junto con muchas otras de las canciones inolvidables de Gershwin, cultivó ese suelo fértil que ha dado lugar a innumerables y maravillosos florecimientos musicales que retroalimentan el jazz, el blues, el pop, Broadway y mucho más.

La historia detrás de la ópera comienza en 1926, cuando el popular compositor  leyó la novela de DuBose Heyward, "Porgy". Y escribió a Heyward inmediartamente, con la idea de escribir una ópera. Pero no fue hasta 1933 que Gershwin, su hermano letrista Ira y Heyward comenzaron su colaboración. El trabajo fue radical en varios sentidos: Gershwin quería crear una ópera imitando la tradición europea, pero tomando prestado del blues, el jazz y los espirituales afroamericanos, así como de la vida y el lenguaje de los negros en Carolina del Sur. Más allá de eso, insistió en que la primera producción contara con un elenco completamente negro, un gesto de construcción de puentes que lanzó varias carreras operísticas brillantes.

Siguiendo con la proyección de la famosa canción, en marzo de 1959 Columbia Records lanza el álbum “Porgy and Bess” un álbum de estudio del músico de jazz Miles Davis. El álbum incluye arreglos de Davis y su colaborador Gil Evans. Es la segunda colaboración entre Davis y Evans y cosechó muchos elogios de la crítica desde su lanzamiento, siendo reconocida por los críticos de música como la mejor de sus colaboraciones. Los críticos de jazz han considerado que el álbum es histórico y su versión de Summertime una de las más aplaudidas.


Pero si de gran éxito comercial tenemos que hablar, no sería hasta la versión de 1966 de Billy Stewart cuando la canción llegó al décimo puesto de la lista Billboard Hot 100, que mide las canciones más importantes y vendidas de cada semana en Estados Unidos. Curiosamente, la versión de Stewart era la que aportaba una mayor novedad al clásico, a la que añadía una musicalidad mucho más rítmica.

Con esta pequeña muestra de versiones habéis podido comprobar cómo a lo largo de este período de la historia musical los temas y melodías de Summertime fueron deformados, transformados y remodelados por cada músico, artista o compositor que se atrevió a ofrecernos su propia contribución a esta gran obra. Algunos de los grandes músicos de la historia moderna se obsesionaron con esta canción en un momento de su carrera porque como ,dice el profesor de la Universidad de Chichester, Ben Hall, "la ambigüedad tonal en su corazón significa que cuando una versión de Summertime termina, instintivamente esperas a que emerja la siguiente. No tiene fin".

El éxito de Summertime no se detuvo en Estados Unidos. En los años 70, la canción había viajado a Jamaica y pronto se lanzó esta versión reggae de BB SeatonPodría seguir hasta la eternidad. La canción más versionada del mundo podría hacer inacabable esta entrada. Para los más curiosos, aquí hay os dejo una selección que demuestra la versatilidad de la canción. Cada nombre es una versión; todos los géneros, todos los estilos han versionado esta canción.

Kat Edmonson parece llevar a Billie Holiday al mundo moderno y pasa inteligentemente a otro clásico, Feelin 'Good.

Jimmy Ricks and the Ravens  ofrecen esta versión armónica de R&B muy vibrante.

El legendario saxofonista  John Coltrane la convirtió en un entrenamiento de jazz moderno típicamente intransigente.

El virtuoso de la armónica  Larry Adler  (que tocó con Gershwin en su juventud) trajo a Peter Gabriel para esta interpretación tierna y respetuosa.

Angelique Kidjo  hábilmente ilumina la canción con una luz africana moderna.

Doc Watson  ofrece esta interpretación de bluegrass.

También fue grabado por REM  para sus fans más dedicados.

Morcheeba  le da un ritmo relajado.

Rita Reys  empuja y tira de la melodía de muchas formas divertidas.

Norah Jones y Marian McPartland aquí tocan a dúo con la voz de Norah. Una gran versión.

En el Broadway's Best 2007, Jill Scott y George Benson interpretaron esta electrizante versión

Willie Nelson le da un giro totalmente moderno e inusual.

Versión de Fun Boy Three que se inspira en la influencia del ska y el ritmo del reggae.

The Marcel convierten la canción en doo-wop. La verdad; suena raro.

The Zombies, presentan un teclado psicodélico de manera prominente a lo largo de la canción. El vídeo aporta incluso los gritos de las histéricas fans.

En el cine, Summertime se puede escuchar en las bandas sonoras de un buen montón de películas: Rapsodia en blueÉrase una vez en América. Extraño vínculo de sangreThe War (La guerra)Algo pasa con MaryLa guerra de HartPegado a tiAsuntos de familiaFuera del cuerpoLa banda nos visita, y El primer día del resto de tu vida.

Summertime  seguirá formando parte del pasado, del presente y del futuro de la música. Las contribuciones hechas a esta canción en estilo y técnica continúan redefiniéndo a músicos y cantantes de los todos los géneros. Después de escuchar estas versiones, podemos apreciar claramente cómo hay temas que evolucionan a la par que lo hace la própia música en cada momento. Quizás haya quien tenga la sensación  de que alguna versión que conoce se ha quedado en el tintero. Si ese es el caso, no dudéis en compartirlo con nosotros. 

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie.

19 de agosto de 2024

Añado la aportación a la selección que ha hecho en los comentarios, JC, la versión de Sam Cooke, el Rey de Soul. Creo que formaba parte de su álbum debut. ¡Gracias, JC!

   

 Fuentes consultadas además de los enlaces.

https://www.classicjazzstandards.com/canciones/summertime/

https://www.senalmemoria.co/articulos/summertime-una-cancion-con-miles-de-versiones

http://fexmaldonado.es/cine-series-y-musica/melodias-con-historia-summertime/

https://www.last.fm/music/Maria+Callas/_/Summertime                                   (Gershwin%27s+%27Porgy+And+Bess%27)/+shoutbox

https://oscarperdomoleon.com/2012/10/16/seis-bellas-versiones-de-summertime/















Fuentes consultadas además de los enlaces.

https://www.classicjazzstandards.com/canciones/summertime/

https://www.senalmemoria.co/articulos/summertime-una-cancion-con-miles-de-versiones

http://fexmaldonado.es/cine-series-y-musica/melodias-con-historia-summertime/

https://oscarperdomoleon.com/2012/10/16/seis-bellas-versiones-de-summertime/


lunes, 31 de julio de 2017

My Funny Valentine


Me encanta viajar. Se atribuye a Baroja la frase de que “el carlismo se cura leyendo y el nacionalismo, viajando”. Yo substituiría la palabra carlismo por la de ignorancia, una enfermedad que a pesar de que nunca antes habíamos estado tan informados se extiende como La Nada en La Historia Interminable. Ignorancia, estupidez, vaciedad, falta de rigor… lo mismo da. Pero no hay nada mejor para abrir la mente y dejarnos de creer el ombligo del mundo que viajar. Bien es verdad que Don Pío fue más de viajes por su habitación, con sus viejos libros comprados en la cuesta Moyano. Quizás a mucha gente le hace falta viajar de las dos maneras.

Ya os he dicho que me encanta viajar. Y si, además, puedes hacerlo en un coche amplio,  cómodo, con un buen aparato de música y en la mejor compañía, viajar no tiene precio. Así estabamos hace escasamente una semana, conduciendo por una carretera de la costa guipuzcoana (imprescindible) cuando en el Podcast de “Cuando los elefantes sueñan con la música”  suena la canción de esta noche, My Funny Valentine, cantada creo que por Sarah Vaughan. Y, de pronto, Jesús me dice con verdadera emoción “me encanta esta canción, pero sobre todo la versión de Frank Sinatra”. Si comparto esta anécdota es porque me resultó chocante que después de casi 40 años juntos no fuera yo consciente de esa pequeña pasión del melómano mayor de esta casa. Así que en ese momento decidí que a nuestro regreso le dedicaría una entrada en mi blog a esa canción. Y aquí estoy, a ver si le sorprendo.


My Funny Valentine es un jazz standard muy popular dentro de la literatura del jazz. Forma parte del Real Book y es, también, tema principal de la película “Los fabulosos Baker Boys” interpretado por los actores Michelle Pfeiffer y los hermanos Jeff y Beau Bridges. La canción, publicada por primera vez en 1937, con música de Richard Rodgers y letra de Lorenz Hart, se oyó por primera vez el 14 de abril en el musical de Broadway, Babes in Arms. Una bella canción de amor.

Mi graciosa enamorada
Dulce y cómica enamorada
me haces sonreír con el corazón
tus “looks” son de risa (*)
”infotografiables”
pero eres mi obra de arte preferida

¿Acaso es tu figura menos griega?
¿Tienes la boca un tanto pequeña?
¿Cuando la abres para hablar
eres inteligente?

No cambies ni un pelo por mí
no si te preocupas por mí
Quédate pequeña enamorada, quédate
cada día es el día de San Valentin

Sin embargo, debieron pasar 15 años para que el trompetista Chet Baker la escuchara por primera vez, quedando fascinado. En un primer momento, Baker grabó una maqueta instrumental, pero la versión definitiva se dio en 1954, aderezada con bajo, piano y percusión. El resultado encarnó un claroscuro. Los críticos la atacaron, mientras que los jóvenes de la época la abrazaron para nunca más soltarla. Había un romanticismo pleno en dichas notas y una exquisitez en la cadencia de Chet que configuraron un clásico impecable. Inicialmente la había grabado como instrumental pero fue en ese mismo año cuando acometió su primera versión vocal, una versión lacónica y frágil que marcaría la forma en que se ha cantado esta canción a partir de entonces.

A principios de los años 50 pocos músicos tocaban My Funny Valentine, pero tras el éxito de Baker, tanto instrumental como vocal, muchos músicos se apuntaron al carro. En 1954 se grabaron más versiones que en las décadas de los 30 y 40 juntas. Quedémonos un momento, mientras muere el día, con este Chet Baker sufrido y vapuleado, artista exquisito y atolondrado ser humano.


Chet grabó más de 50 versiones. He aquí una muy especial. ¡Me encanta!


Otro trompetista quiso hacer suya esta canción, Miles Davis. Se suele acusar a Baker de seguir los pasos de Davis pero en este caso fue Baker el primero en identificarse con este estándar y el que más años lo mantuvo en su repertorio. Ambos trompetistas grabaron el tema en diversas ocasiones. Miles lo grabó por primera vez con su quinteto de los 50 (con Red Garland, John Coltrane, Paul Chambers y Philly Joe Jones) en una de las dos sesiones maratonianas que hicieron para amortizar el contrato con Prestige y que dieron lugar a cuatro gloriosos álbumes. 


En 1953 Frank Sinatra utilizó la canción para abrir su LP “Songs for Young Lovers” y esto fue decisivo para que My Funny Valentine saliese de la subcultura del jazz y aterrizase en los tocadiscos del estadounidense medio, convirtiéndose en un tema destinado a ser interpretado una y otra vez por futuras leyendas de la música. Cada quien arriesgándose al juicio de los puristas, tal y como lo hizo el impecable trompetista blanco cuya voz de terciopelo pegó en el centro del jazz de mediados del siglo pasado. Desde una maravillosa Ella Fitzgerald, con dos versiones, una de ellas casera a capela que me tiene hechizada, hasta un homenaje del cubano Arturo Sandoval, pasando por Barbra Streisand, Sara Vaughan, Stan Getz, incluso Sting han desfilado un sinfín de leales que lo han hecho perdurable.


No me he podido resistir a compartir esta versión de Joan Chamorro del proyecto La magia de la Veu & Jazz Ensemble y otra con la voz de una jovencísima Andrea Motis.

 

Para terminar, la versión de Ben Webster al saxo tenor en 1954. Una joya.


Espero que hayáis disfrutado.Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב

Fuentes:
http://jazzeseruido.blogspot.com.es/2012/02/my-funny-valentine.html
http://lyricstranslate.com/es/my-funny-valentine-mi-divertida-valent%C3%ADn.html
https://buenamusicamia.blogspot.com.es/2015/10/my-funny-valentine_27.html