Mostrando entradas con la etiqueta Paul McCartney. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paul McCartney. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de abril de 2026

Música para el desarme nuclear

 Un grito unánime a frenar nuestra autodestrucción

El 28 de febrero de 2026 comenzó la operación "Furia Épica", una serie de bombardeos aéreos sobre varias ciudades de Irán llevados a cabo por sorpresa por los Estados Unidos y el estado genocida de Israel, mientras estaban en curso negociaciones diplomáticas. Aunque no existe prueba creíble alguna de que Irán estuviera a punto de adquirir un arma nuclear o de obtener los medios para lanzarla, Trump incluyó la amenaza nuclear en su cambiante lista de motivos para ir a la guerra.

Desde entonces, las amenazas de este narcisista patológico, ególatra, racista, misógino, y vengativo al borde de la demencia que se sienta en la Casa Blanca con el botón nuclear a mano, mientras la escoria que hierve bajo las tapas de las alcantarillas sale, le aplaude y le sonríe, han ido creciendo hasta anunciar que si Irán no cedía a sus exigencias esta noche morirá toda una civilización para no volver más”. Ya sabemos que se ha tenido que echar atrás, pero el simple hecho de que nos corroyera la duda, dice mucho de cómo están las cosas. En el momento en el que escribo esto, el fágil alto el fuego entre EEUU e Irán se tambalea entre nuevas amenazas de Trump y acusaciones de Teherán. Como bien cantó Aguaviva, la guerra que vendrá no es la primera.

Durante el siglo XX grandes acontecimientos históricos motivaron la necesidad del desarme. La Primera Guerra Mundial dio lugar luna carrera de armamentos en el marco de la segunda fase de la Revolución Industrial. Las principales potencias compitieron por colocarse como grandes productoras de armamentos. La Segunda Guerra Mundial y el estallido de la primera bomba atómica, marcaron el peligro de la era nuclearDesde entonces, muchos compositores y cantantes han decidido hacer un llamamiento a través de la música para alertarnos del peligro de nuestra autodestrucción. Obras musicales y canciones criticando su uso y sus consecuencias, para exigir un proceso de reducción o eliminación de las armas nucleares, buscando un mundo libre de ellas mediante acuerdos internacionales o decisiones unilaterales. 50 años de voces por la paz en el mundo. He aquí una muestra de ellas.

Empecemos con Ain't Gonna Study War No More, un espiritual afroamericano. Sus raíces se remontan a antes de la Guerra Civil Estadounidense. Se utilizó como canción de protesta contra la guerra , especialmente durante la Guerra de Vietnam.

¿No será ese un día glorioso
cuando oigamos a los líderes mundiales decir
"Ya no tenemos que llorar más"
"Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir todo"?

No vamos a estudiar, estudiar la guerra no más
No vamos a pensar, pensar la guerra no más
No vamos a luchar, luchar la guerra no más
Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir
Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir

Tomaremos pólvora para divertirnos.
Luego, deshagámonos de la bomba atómica.
Otra cosa que podemos hacer:
deshacernos también de todos esos cohetes.

No vamos a estudiar, estudiar la guerra no más
No vamos a pensar, pensar la guerra no más
No vamos a luchar, luchar la guerra no más
Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir
Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir

El dinero gastado solo en bombas
puede construir un hogar feliz para los pobres.
Algo bueno que podemos hacer.
Tú me tratas como yo te trato.

No más hambre en la nación
Todos reciben educación
Cada vez que nace un bebé
Sabemos que tendrá un hogar feliz

No vamos a estudiar, estudiar la guerra no más
No vamos a pensar, pensar la guerra no más
No vamos a luchar, luchar la guerra no más
Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir
Lo estamos dejando, lo vamos a dejar ir

No más dormir en la calle
Todos seremos felices con quienquiera que encontremos
Entonces todos le estrecharemos la mano
Y haremos de este mundo una tierra prometida.

El artista de Michigan Rusty Vining compuso esta versión con el mismo tema de fondo, para el musical “Study War No More”, con un tono totalmente diferente, de trsiteza y desesperación.

¿Alguna vez terminará esta guerra?
¿Puedes decirme para qué es toda esta lucha?
Parece que toda mi vida he estado luchando batallas
y ya no tengo fuerzas.
¿Habrá suficientes muertos?
¿Llegará el momento en que podamos levantar nuestras pesadas cabezas?
Parece que toda mi vida
he estado viendo derramar sangre.
Ahora quiero lavarme las manos culpables.
Quiero dejar mi espada y mi escudo a la orilla del río
Quiero recordar cómo me siento a la orilla del río
Quiero dejar que me enseñes cómo arrodillarme a la orilla del río
No quiero estudiar más la guerra.
No quiero estudiar más la guerra.

La devastación provocada por las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki el 6 y 9 de agosto de 1945 es un tema visitado a menudo por los poetas y los compositores de canciones, a menudo en aproximaciones metafóricas y casi siempre como eje de manifiestos pacifistas de alcance universal. Eso sí, con ropajes musicales bien diversos, del folk sombrío al tecno-pop bailable.

Muchas son las canciones que hablan sobre el peligro de una guerra nuclear. Ya desde el principio del uso de las armas atómicas, tras el lanzamiento de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, el periodista y cantante folk Vern Partlow en 1947 escribió el blues hablado Old Man Atom, grabado entre otros por cantantes como Pete Seeger, en el que nos hablaba de este nuevo peligro diciéndonos entre otras cosas:

Me refiero a lo que la ciencia liberó.
Einstein dice que tiene miedo,
Y cuando Einstein está asustado, tengo miedo.
Hiroshima, Nagasaki, Alamogordo, Bikini...
Aquí está mi moral, clara como el día,
Old Man Atom está aquí para quedarse.
Él va a esperar, es fácil de ver.

Todo empezó en Hiroshima. A las 8:15 de la mañana del 6 de agosto de 1945, la primera bomba atómica jamás utilizada, apodada "Little Boy", fue lanzada sobre la ciudad, que hasta entonces se había librado de los bombardeos convencionales, arrasando el 70% de sus edificios. Se estima que el número de muertos ascendió a 250.000, incluyendo 75.000 en los segundos inmediatamente posteriores a la explosión. En 1980, el grupo británico de techno Maniobras Orquestales en la Oscuridad publicó esta maravillosa canción, que toma su nombre del superbombardero Boeing Enola Gay, que a su vez era el nombre de la madre del piloto que la lanzó. Pese a la gravedad del tema, la contagiosa melodía, guiada por una irresistible frase de sintetizador, convirtió la canción en un superéxito en la Europa continental.

Hiroshima, es una balada melancólica del grupo Wishful Thinking. Una canción poderosa por sí sola, con imágenes como "que el cielo explote".

Hay una sombra de un hombre en Hiroshima
Donde pasó la luna
En un país de las maravillas en Hiroshima
Bajo la luna de agosto
Y el mundo recuerda su rostro,
recuerda que el lugar estaba
aquí.
Vuela pájaro de metal a Hiroshima
y llévate tu carga.
Di la palabra mágica a Hiroshima.
Deja que el cielo explote.
Y el mundo recuerda su nombre,
recuerda que la llama fue
Hiroshima.
Y el mundo recuerda su nombre
Recuerda que la llama era
Hiroshima (6)

En 1972, Georges Moustaki escribió este himno universal por la paz, titulado también Hiroshima, aunque solo menciona la ciudad al final de la canción, expresando una frágil esperanza. Tras esta canción, Moustaki fue nombrado ciudadano honorario de Hiroshima. En 1973, el cantautor ofreció un importante concierto en Tokio, que por supuesto incluyó esta canción.

En el álbum “T’estimo”, un disco de 1983 dominado por la temática amorosa y el piano lento, Lluís Llach incluyó esta curiosa pieza política en la que parece invocar a los espíritus de las víctimas de Hiroshima para que se hagan presentes e impongan su testimonio sobre los manejos de los rectores de la Guerra Fría. 

Paul McCartney y Yoko Ono hicieron oficialmente las paces oficialmente en 1995 y colaboraron en una canción, Hiroshima Sky Is Always Blue, para conmemorar el 50 aniversario del bombardeo estadounidense de Hiroshima. Tras un solemne repique de campanas, oímos la voz de Ono Yōko. “John, estamos aquí juntos”, dice. “Que Dios te bendiga. Paz en la Tierra”. Le sigue una cacofonía de instrumentos musicales tradicionales, extraños gemidos y chillidos, intercalados con las voces de un coro liderado por Paul y la voz de Yōko repitiendo la enigmática frase: “El cielo de Hiroshima siempre es azul”. La canción se ha interpretado en directo solo una vez, en un concierto de Ono Yōko (autora de la canción) celebrado el 7 de octubre de 1995 en el escenario Takabutai del Santuario Itsukushima en Miyajima, Hiroshima.

No es fácil encontrar en YouTube música nipona relacionada con la dantesca tragedia nuclear del 6 de agosto de 1945. Solo una pieza dedicada a Sadako Sasaki, que sobrevivió a la masacre, pero falleció de leucemia diez años después, con tan sólo doce años: Song to Sadako Sasaki.

Continuamos con La niña de Hiroshima, un sentido poema de Nazim Hikmet, al que el grupo Aguaviva puso música en su obra imprescindible y de enorme actualidad "Apocalipsis", editado en 1971.

El desaparecido Elijah Nang compuso este maravilloso tributo a Hiroshima One Wish. Un deseo... Se trata de la música... Siempre se ha tratado de la música... Y siempre se tratará de la música... Es hora de que todos volvamos a bailar...

El conflicto en Irán ha resucitado el temor a que se desate una guerra nuclear. Una encuesta del CIS reveló a mediados de marzo que casi el 80% de los españoles la ve posible. Desde la Crisis de los misiles de Cuba y la Guerra Fría, no se había tenido tan claramente esa inquietud. El gasto nuclear de los países que tienen la bomba atómica bate récords en mitad de una tendencia de rearme global, y por primera vez en más de 50 años no existe ningún límite jurídicamente vinculante para las dos mayores potencias nucleares del planeta.

Hammer to Fall (El martillo caerá), de Queen, fue escrita en esa época en que se estaban instalando armas nucleares en territorio estadounidense, listas para disparar en cuanto sintieran que sus enemigos pasaban de ser hostiles a abiertamente agresivos.

Por nosotros que crecimos altos y orgullosos,
en la sombra de la nube de hongo.
Convencidos que nuestras voces no podían ser oídas.
Solamente queremos gritar más fuerte, más fuerte y más fuerte:
¿Para qué demonios estamos peleando?
Solamente ríndete y no dolerá en absoluto.

A Hard Rain's A-Gonna Fall (1963), compuesta por Bob Dylan, es una emblemática canción de protesta folk inspirada en la angustia de la citada Crisis de los Misiles de Cuba y la Guerra Fría.

También del poeta que revolucionó la música popular, Masters of War es una canción de protesta lanzada en el álbum “The Freewheelin” Escrita durante el invierno de 1962-63, es una crítica mordaz contra el rearme nuclear y los artífices de la Guerra Fría, influenciada por la Crisis de los Misiles con una melodía basada en la canción tradicional Nottamun Town.

La banda de rock R.E.M plasma también ese temor en su It's the End of the World as We Know It :“Es el fin del mundo tal y como lo conocemos”

1986. Un tema explícito en español de La Mona Jiménez,  que clama por la eliminación de las armas nucleares: Al Desarme Nuclear.

Está claro que en la lucha antinuclear, como en todas las luchas sociales, la música ha sido clave para afrontar los diferentes momentos. En 1983 Miguel Ríos grabó Antinuclear, una de las canciones antinucleares más conocidas en español, que está basada en los hechos que ocurrieron en Washington el 8 de diciembre de 1982, cuando la policía abatió a Norman Mayer, un viejo pacifista, porque se creía que llevaba explosivos, y lo “convirtieron en un mártir antinuclear”.

Tras más de tres décadas, en febrero Trump y Putin dilapidaron la arquitectura de seguridad sellada en las postrimerías de la Guerra Fría, el único acuerdo que resistía con vida para el control de armas nucleares, el Nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (New Start, en sus siglas en inglés), que limitaba a 1.550 el número de ojivas nucleares desplegadas por las dos grandes potencias (tanto montadas en misiles como en bombardero). Allá por 1945, Albert Einstein y J. Robert Oppenheimer, junto a otros científicos del Proyecto Manhattan, que condujo a las primeras bombas nucleares, fundaron el Boletín de los científicos atómicos. Esta organización actualiza periódicamente lo que llama el Reloj del juicio final, que mide lo cerca que está la humanidad de la catástrofe, fijada en la medianoche. Según la última revisión, el pasado 27 de enero, el mundo está a 85 segundos de esa medianoche, lo más cerca que ha estado de la hecatombe. Y Trump con el botón rojo en su poder.

En el 80 aniversario de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, más de 60 íconos de la música, incluyendo a Joan Baez, Graham Nash y Sean Ono Lennon, firmaron una carta abierta exigiendo el desarme nuclear mundial. La iniciativa buscó generar conciencia sobre la amenaza atómica. En un mundo en declive, con la Tercera Guerra Mundial asomando la patita en cada declaración de Trump, en cada bombardeo sobre Irán, en cada amenaza sobre Cuba; con el fascismo sentado en el congreso de demasiados países europeos con todo lo que se nos está viniendo encima esta noche solo quiero gritar. ¡NO A LA GUERRA! Como canta Jonh Lennon, tras las primeras manifestaciones contra las amenazas nucleares de los años 60, ¡DENLE UNA OPORTUNIDAD A LA PAZ!

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір

Otras fuentes

https://www.jotdown.es/2019/02/masters-of-war-celebrando-la-vispera-de-la-destruccion/
https://arteexpressblog.wordpress.com/2016/11/10/las-canciones-y-sus-historias-masters-of-war-bob-dylan/
https://www.nippon.com/es/japan-topics/g01137/
https://www.facebook.com/CarlosCanoOficial/posts/la-ni%C3%B1a-de-hiroshimaen-el-aniversario-de-uno-de-los-acontecimientos-m%C3%A1s-lamentab/3418151008236852/
https://www.the-paulmccartney-project.com/song/hiroshima-sky-is-always-blue/
https://www.abc.es/cultura/musica/20150806/abci-hiroshima-diez-canciones-final-201508051410_1.html
https://www.elsaltodiario.com/energia-nuclear/verano-antinuclear-seleccion-de-musica-para-las-vacaciones
https://elpais.com/internacional/2026-02-05/el-final-del-ultimo-tratado-nuclear-entre-estados-unidos-y-rusia-abre-la-puerta-a-un-rearme-atomico.html
https://www.youtube.com/playlist?list=PLg5zEXHli7Fzz62QTiktaB1WPpzs9Xv6d




sábado, 10 de mayo de 2025

Música y solidaridad: conciertos inolvidables por una buena causa

 “Nadie que haya aliviado el peso de sus semejantes habrá fracasado en este mundo” (Charles Dickens)

Todavía no es demasiado tarde para construir una utopía
que nos permita compartir una tierra
donde nadie pueda decidir por los otros,
donde los pueblos que han quedado marginados
tengan una nueva oportunidad.
Un mundo en el que sea posible verdaderamente
la solidaridad.


Fotografía de Los40

En el mundo físico hay fuerzas elementales que le confieren al universo su forma y su dinámica. Abarcan desde las estructuras subatómicas más diminutas hasta las grandes construcciones cósmicas, como los supercúmulos de galaxias. En las relaciones humanas hay fuerzas que interactúan con nuestra forma de ser y de relacionarnos. La música puede ser considerada, sin duda, una de esas grandes fuerzas fundamentales que incide en lo más profundo del ser humano y que, a la vez, tiene una gran repercusión colectiva, sobre todo cuando promueve un mundo más solidario, uniendo esfuerzos para transformar la realidad, fomentando el apoyo entre los seres humanos. Cuando nace la solidaridad, nuestra consciencia despierta y nos permite vislumbrar aquello que antes no queríamos o no sabíamos ver. Solidaridad significa unión; una unión en la que los hombres se dan cuenta de que no están solos y de que se necesitan mutuamente para vivir.

La tragedia de la DANA de Valencia nos trajo dolor: 228 muertos. También un sentimiento de perplejidad. ¿Cómo puede ocurrir esto en un país desarrollado, uno de los veinte más ricos del mundo? ¿Quién es el responsable? ¿Pudo haberse evitado? Ante tanto dolor y destrucción, la respuesta de músicos y de empresas y profesionales de todo tipo del sector musical a la iniciativa solidaria Som València fue abrumadora. Unos 350 artistas actuaron en 48 salas de 24 ciudades para recaudar fondos para los afectados. En total, 54 minifestivales. La respuesta del público también fue abrumadora. 

No fue una sorpresa; esta reacción del mundo de la música no era nueva, en absoluto. La música occidental, concretamente el pop-rock aparecido a finales de los 50 - primeros de los 60, ha mantenido una estrecha relación con el concepto de solidaridad. En más de una ocasión, varios cantantes han unido sus voces para crear canciones por una buena causa y, en consecuencia, recaudar fondos para paliar el sufrimientos de mucha gente. Los artistas aprovechan, así, su gran influencia para aportar su granito de arena a favor de un mundo mejor. La idea es simple: tenemos una responsabilidad compartida.

El ejemplo paradicmático es USA for Africa (United Support of Artists for Africa, en español: Unión de Apoyo de Artistas para África) el nombre bajo el cual se reunieron 45 artistas para grabar la canción We are the World, quizás la más emblemática de la historia de la música solidaria. Tras unas terribles imágenes de la hambruna en África, Lionel Richie y Michael Jackson compusieron este himno que sirvió para concienciarnos sobre el hambre en el mundo y que hoy, 40 años después, sigue siendo un himno de paz. Los beneficios obtenidos fueron donados a las campañas humanitarias en el continente africano, sobre todo en Etiopía. En la grabación participaron voces tan conocidas como Bruce Springsteen, Diana Ross, Tina Turner, Bob Dylan, Billy Joel o Stevie Wonder. También contaron con el apoyo de todos los miembros de The Jackson Five en el coro y de Phill Collins en la percusión.

Pero si algo supuso una de las relaciones más evidentes y efectivas entre la música y la solidaridad fue la realización de macroconciertos a favor de diversas causas.  Fueron muchos los que, además de recoger fondos, lucharon por la justicia social, por la paz y la unión entre los pueblos, demostrando el inmenso poder que tiene la música para transformar realidades. El primer concierto histórico, inolvidable, en el que esta unión se hizo realidad fue el Concierto para Bangladesh.

Fotografía de Los 40

De la mano de George Harrison y Ravi Shankar se organizó este evento con el fin de recaudar fondos para esa región que, en el año 1971, se independizó de Pakistán del Este y sufrió en su propio territorio la más absoluta atrocidad de la guerra: un millón de muertos y diez millones de desplazados hacia la India afectados por el hambre, la falta de salubridad, el cólera (entre otras enfermedades mortales) y problemas derivados de las inundaciones de la época estacional. El concierto tuvo lugar el 1 de agosto de 1971 en el Madison Square Garden de Nueva YorkEn él participaron, entre otros, Bob DylanEric ClaptonRingo StarrBilly Preston y Leon Russell. Recaudó una suma de 243.418,50 dólares. Sin embargo, no se sabe cuánto dinero llegó a los refugiados, hecho que disgustó a George Harrison, ya que se dice que una parte del dinero fue a parar a una agencia del Gobierno Federal como pago de impuestos que no habían realizado los organizadores del evento

El 13 de julio de 1985 tuvo lugar el mayor acontecimiento musical desde Woodstock. Se trata de uno de los eventos musicales más conocidos de la historia. Live Aid (Ayuda en vivo) consistió en dos conciertos celebrados simultáneamente en el estadio londinensede Wembley y en el estadio John F. Kennedy de Filadelfia. Hubo 70 artistas para 162.000 fans, entre ellos, Queen, David Bowie, U2, Elton John, Paul McCartney, Madonna, Mick Jagger, Eric Clapton y Bob Dylan. Cerca de 1.500 millones de personas vieron el concierto transmitido por televisión. El evento recaudó 100 millones de dólares destinados a combatir la hambruna en Etiopía. Las fotos de sus habitantes hablan solas. Dado el éxito del evento, se instauró oficialmente para ese día el Día Mundial del Rock.

El concierto en favor de Nelson Mandela celebrado el 11 de junio de 1988 en el Estadio de Wembley, fue un hito en la historia de la música y la lucha por la justicia; un evento emblemático que unió a músicos, activistas y ciudadanos de todo el mundo. Conocido oficialmente como "Nelson Mandela 70th Birthday Tribute", no solo celebró el 70 cumpleaños del líder sudafricano encarcelado, sino que también sirvió como una plataforma para amplificar la voz del movimiento anti-apartheid

El concierto contó con la participación de una impresionante alineación de artistas de renombre internacional, incluyendo a Stevie Wonder, Whitney Houston, George Michael, Tracy Chapman, Sting y Peter Gabriel, entre otros. Asistieron más de 72.000 personas. Gracias a la BBC, que tuvo muchos problemas por ello, mil millones de personas, en más de 50 países, presenciaron el concierto. En 11 horas le arrancaron a "Madiba" el cartel de "terrorista" que Margaret Thatcher le había impuesto, convirtiéndolo en un icono. Dos años después, en 1990, le liberaron y en 1994 el apartheid llegó a su fin.

Live 8 fueron una serie de 10 conciertos organizados por Make Poverty History que se llevaron a cabo simultáneamente en diferentes lugares, el 2 de julio de 2005, para recolectar dinero y combatir la pobreza. Su objetivo fue presionar a los líderes del Grupo de los Ocho (G8) para que aumentaran la ayuda externa y cancelaran la deuda de los países más pobres del mundo. Gracias a estos conciertos, se logró recaudar 79 millones de libras esterlinas.  Participaron artistas Coldplay, Mariah Carey, Paul McCartney, Pink Floyd, The Cure, Shakira, Stevie Wonder, Dido, Chuck Berry, Neil Young, Céline Dion, entre otros. Uno de los artistas que más impulsó este evento fue Bono, vocalista de U2, banda que por supuesto también asistió.

The concert for New York (Concierto para la Ciudad de Nueva York) fue un evento organizado por exbeatle Paul McCartney. Después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, artistas, actores y deportistas ofrecieron este concierto benéfico en el Madison Square Garden, el 20 de octubre del mismo año, para rendir homenaje a las víctimas. Muchos de los asistentes, familiares y colegas de los bomberos y policía de Nueva York, honraron a los muertos de los ataques y a aquellos que habían trabajado en las labores de rescate. McCartney consiguió reunir a más de 60 celebridades de varios países, entre ellos grupos y cantantes británicos tan legendarios  como The WhoMick Jagger con Keith RichardsDavid BowieElton John, y Eric Clapton. Las donaciones y subastas ayudaron a recaudar 30 millones de dólares.

El 7 de julio de 2007, se inició una maratón de conciertos llamados colectivamente Live Earth, que empezó en Australia y concluyó en Brasil. Ese día se llevaron a cabo 20 conciertos simultáneos en distintas ciudades del mundo con el fin de concienciar de la necesidad de actuar contra el calentamiento global y el cambio climático y recaudar fondos para donarlos a organizaciones medioambientales.

Wikipedia

El acontecimiento, visible a través de internet y numerosas cadenas de televisión, atrajo a unos 2.000 millones de espectadores. La organización del evento estuvo a cargo de Save Our Selves, una entidad fundada por Kevin Wall. Más de 150 artistas se unieron a esta iniciativa a destacar Madonna, U2, The Police, Genesis, Linkin Park, Duran Duran, Ricky Martin, Bon Jovi y Pearl Jam. Una de las cabezas visibles fue el ex vicepresidente de los EEUU, Al Gore, presidente entonces de la Alianza por la Protección del Clima, premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional de ese año y ganador de un Oscar por su documental sobre el cambio climático "An Inconvenient Truth" ("Una verdad incómoda").

Podemos recordar otros conciertos solidarios de menor repercusión pero de igual importancia. Por ejemplo, el que se dio en respuesta al huracán Katrina, el 2 de septiembre de 2005; Paz sin fronteras, para aliviar la tensión entre Ecuador, Venezuela y Colombia tras la crisis diplomática de 2008 o  Hope for Haiti Now (Esperanza para Haití, ahora) después de que, en 2010, un terremoto arrasara el país y dejara a su paso 200.000  muertos.

Terremoto Haití 2010. Wiki.

¿Y la solidaridad con el pueblo palestino? En 2002, más de 20.000 personas asistieron a un concierto de solidaridad con Palestina ofrecido en Atenas por ''los grandes'' de la música griega, entre ellos Mikis Théodorakis. La asistencia se multiplicó durante el concierto llegando a las 40.000. El concierto fue inaugurado por Théodorakis que interpretó junto a sus músicos el himno nacional Palestino, compuesto por el mismo. No he encontrado ningún vídeo del concierto. La mayoría de videos de eventos pro Palestina han sido censurados.

¿Para cuándo un macroconcierto como éstos por Gaza? ¿Para cuándo las grandes figuras del mundo de la música se unirán contra el genocidio palestino promovida por el sionismo, como lo hicieron tantas veces en el pasado? ¿Hasta ese punto ha llegado las deshumanización de los palestinos? Si pensamos que por su defensa del pueblo palestino, Roger Waters, exmiembro de los legendarios Pink Floyd, vio cómo le cancelaban habitaciones de hotel en su gira mundial de 2023 o la oleada de cancelaciones de conciertos en Alemania acusados de “antisemitismo”, o cómo artistas que firmaron el manifiesto Músicos por Palestina tuvieron que cancelar sus actuaciones por amenazas, tenemos la respuesta ¿verdad?.

Acabaremos este post como lo hemos empezado, con una canción. El pasado 22 de febrero tuvo lugar una jornada de concentraciones convocada por la plataforma Parar La Guerra, en más de 60 ciudades de manera simultánea. Todas las concentraciones tenían un lema unitario, “Por una Paz Justa (Palestina Libre). Alto el Fuego Definitivo. Ni Terrorismo Ni Genocidio”, un llamamiento, una exigencia y una posición de principios: “defender los derechos del pueblo palestino, el alto el fuego definitivo, decir que no aceptamos el terrorismo, y que sobre todo no pararemos hasta detener el genocidio”.

Getty Images (BBC)

Veinticuatro artistas, entre ellos Miguel Ríos, Anni B Sweet, Mikel Izal y Rozalén, se unieron para cantar Solo le pido a Dios en un vídeo que llamaba a acudir a estas concentraciones. La canción cuenta también con Dollar Selmouni, Luis Guitarra, Ainoa Buitrago, Txetxu Altube, Migueli, Cira, Merino, María de Juan, Alberttinny, Gold Lake, Colectivo Panamera, Duende Josele, Jonathan Pocoví, Abril, Marwán, Sara Socas, La Mari de Chambao, Ander Valverde (Green Valley) y María Ruíz, por orden de aparición.

En “La revolución de la esperanza” (1968), Erich Fromm pronosticó cómo sería el ser humano del 2000: un mero consumidor, un ser pasivo sometido a una realidad mecanizada que nos separará a los unos de los otros. La sociedad sería cada vez más individualizada, deshumanizada y supeditada a la tecnología. El mundo se iría dirigiendo de manera progresiva hacia un escenario con menos interacción social y mayor aislamiento. Con este objetivo, propone la creación de un movimiento humanista radical de pequeños grupos descentralizados con una meta común y un aprecio de los valores de una vida nuevamente orientada. Pero ¿cómo ser humanos en una sociedad deshumanizada? Es tan importante subrayar la necesidad de que la sociedad aúne esfuerzos para conseguir un fin común, como que los ciudadanos presentemos una actitud consciente de colaboración con las culturas, sociedades o personas que los necesiten en un momento determinado. Necesitamos una solidaridad activa que haga valer los principios de justicia, de libertad, de igualdad, frente a las nuevas, y a veces viejas, formas de barbarie.

Portada del álbum proyecto de Televisa 1990

Si dejáramos de lanzarnos artefactos que nos destruyen y empezáramos a compartir la música que nos construye, está claro que supondría un punto de inflexión en nuestra historia global. La música tiene el poder de transformar el mundo porque puede transformarnos individualmente. Así sea.

Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on Надобраніч. طاب مساؤك. לילה טוב

Otras fuentes consultadas:

https://www.melomanodigital.com/la-musica-esa-fuerza-universal-su-poder-transformador-individual-y-colectivo/
https://pasaportesolidario.com/10-canciones-solidarias-para-despedir-y-empezar-el-ano-al-mejor-ritmo/
https://www.aliasmusic.com/canciones-que-unieron-al-mundo-por-una-buena-causa/
https://www.senalcolombia.tv/cultura/10-conciertos-humanitarios-inolvidables
https://www.rtve.es/play/audios/sin-fronteras/musica-solidaridad-solidaridad/1189844/
https://los40.com/los40/2019/01/29/musica/1548779885_036213.html
https://www.aliasmusic.com/canciones-que-unieron-al-mundo-por-una-buena-causa/
http://www.oc.lm.ehu.es/cupv/univ99/comunicaciones/donostia01.html
https://www.lavanguardia.com/medio-ambiente/20070708/51372092069/live-earth-24-horas-de-musica-para-salvar-el-planeta.html
https://elpais.com/economia/2019/05/27/publizia/1558969445_967635.html
 

 

 






lunes, 23 de diciembre de 2024

Me gusta la Navidad: 15 canciones para reconciliarse con el mundo (o no)

 Bienvenida la magia de la Navidad

Pues sí. A pesar de asistir horrorizada, llena de rabia y de vergüenza al genocidio de Gaza, a la hipocresía y la pasividad de la “comunidad internacional” que me revuelven por dentro hasta la náusea. A pesar de que da miedo cruzarse con otro vídeo, con otra foto, con otro testimonio, con otra declaración política que me encienda y me sulfure. A pesar de la barbarie que se comete contra quienes huyen de las guerras, el hambre y la persecución, que el mar sea una tumba de agua. A pesar de que da asco poner la tele o encender la radio. A pesar del ascenso de la extrema derecha, de la crispación como forma de hacer política, del estercolero en el que se ha convertido el debate público (¿cuándo hablarán de los problemas de la gente?). A pesar de Trump, Musk, Milei, Orbán, Le Pen, Meloni, Salvini, Kickl, Wilders, Abascal, Mazón, Feijóo… A pesar de los jueces, del lawfare, de la impunidad del emérito (y tantos otros). A pesar de que El 1% de los hogares más ricos aglutina casi el 20% de la riqueza total del país. A pesar de que les están robando el futuro a los jóvenes y por ende a todos nosotros. 

A pesar de los negacionistas de la ciencia, del cambio climático, de la violencia de género (¡45 mujeres muertas en lo que va de año!). A pesar de que vivimos en la era de la posverdad, cuando la apariencia que se otorga a los hechos es más relevante que la veracidad de los hechos en sí. A pesar de mi ateísmo confeso, de ser una fiesta que el capitalismo salvaje ha hecho suya, a pesar de tanto, a pesar de todo... me encanta la Navidad.

Esta canción de Damaris Gelabert es una de las canciones de Navidad que más se escucha en las escuelas catalanas y que yo, desde hace unos años, no consigo cantar sin emocionarme. Siempre me ha gustado la música navideña. La banda sonora de la Navidad es infinita. A lo largo de los siglos, se han compuesto cientos de villancicos navideños. Muchos caen rápidamente en la oscuridad. No es el caso de Silent Nigth (Noche de paz). Traducido a al menos 300 idiomas , designado por la UNESCO como un elemento preciado del Patrimonio Cultural Inmaterial y arreglado en docenas de estilos musicales diferentes, desde el heavy metal hasta el gospel, Noche de paz se ha convertido en una parte perenne del paisaje sonoro navideño.

En casa, uno de los momentos favoritos de estas fiestas es el día en que montamos el belén y colocamos las luces en el árbol de Navidad con canciones navideñas de fondo. Es habitual comenzar a tararear White Christmas de Bing Crosby o ponemos a todo volumen The Christmas Song de Nat King Cole

Solo el mismísimo "Rey" pudo encontrar un antídoto cromático a White Christmas. Las navidades de Elvis no eran blancas, sino azules (o tristes) a raíz de que alguna chica le hubiese dado plantón en tan inoportuna época del año.

El siguiente villancico forma parte de mi infancia, El Tamborilero, una canción popular de origen confuso compuesta en 1941. Raphael la popularizó en 1965 interpretándola por primera vez en un especial de Navidad de TVE. Desde ese día, la figura de Raphael ha estado ligada a este villancico.

The Ronettes grabaron una versión de Sleigh Ride en 1963 para “A Christmas Gift for You” de Phil Spector, que tuvo gran éxito comercial en los Estados Unidos y apareció en varios medios. Pero, qué queréis que os diga, yo me quedo con la versión de la gran Ella Fitzgerald

José Feliciano lleva a lo más alto de las plataformas de streaming su particular villancico, compuesto por el propio cantautor puertorriqueño-estadounidense en 1970. Un clásico que cada año “vuelve a casa por Navidad”.

La brillante y agridulce Have Yourself a Merry Little Christmas, fue escrita en 1943 por Hugh Martin y Ralph Blane. En 1947, Frank Sinatra grabó una versión, que incluía la letra original de Martin. Diez años después, cuando Sinatra estaba revisando la canción para su álbum “A Jolly Christmas from Frank Sinatra”, el cantante llamó a Martin y le pidió un final más feliz para la canción. “El nombre de mi álbum es A Jolly Christmas. ¿Crees que podrías animármela?”, preguntó Sinatra. Martin “retocó” la canción para Sinatra con una línea sobre “colgar una estrella brillante en la rama más alta” en lugar de tener que “salir adelante a duras penas”.

El siguiente tema navideño quiere ser un misil a nuestras conciencias. Tampoco está de más.  En el momento más inspirado de su carrera, un autor tan vitriólico como Ian Anderson no podía desaprovechar la oportunidad de espolvorear un poquito de cicuta sobre el menú de Nochebuena. La pieza es bucólica, hermosa y aderezada con cascabeles, tambor y sección de cuerda, pero el también flautista desliza sarcasmos de este cariz: “¿Cómo podrás sonreír cuando los motivos para sonreír son equivocados?”.

Aunque puede que toda producción discográfica reciente de Coldplay se haya convertido en un villancico gigante, disfrutemos de Christmas Lights una melodía agridulce y adorable, y de un vídeo que homenajea a Elvis incluso con una inscripción en latín: “Credo Elvem etiam vivere” (Creo que Elvis está vivo).

En toda lista de reproducción navideña que se precie encontramos, Last Christmas. Del dúo Wham! Este himno al desamor consigue que el tecno pop y la alegría festiva combinen perfectamente. La historia de George Michael, de 1984, sobre un romance navideño que salió mal demuestra que, a veces, las mejores canciones navideñas vienen envueltas en una capa de drama de relación.

Dando un giro copernicano a esta selección os hablaré de El burrito sabanero del músico venezolano Hugo Blanco, compuesta en 1972, y que David Bisbal ha puesto de moda, descubriendo la sopa de ajo. En diciembre de 2013, fue la canción que interpretaron mis alumnos de P4 en el concierto de Navidad.

Paul McCartney, una leyenda viva de la Música, publicó en 1983 Pipes of Peace, un preciosa canción dedicada a una preciosa historia: lo que se llamó “La Tregua de Navidad”, un hecho que fue casi olvidado, cuando los soldados británicos y alemanes acordaron en forma no oficial una tregua en plena Primera Guerra Mundial. No es una canción propiamente navideña pero es una imprescindible llamada a la Paz en un mundo marcado por conflictos, crispación y divisiones.

Acabaré esta selección (que podría haber sido otra) con otro alegato contra la guerra. En 1971, John Lennon y Yoko Ono convirtieron la canción protesta Happy Xmas (War is Over), en uno de los mensajes navideños más conmovedores de la historia. Las voces de los niños del Harlem Community Choir se mezclan con las letras esperanzadoras de John para crear algo que es a la vez profundamente político y genuinamente conmovedor. Sobre su mensaje (la guerra ha terminado, (si tú quieres) no hace falta decir más. Todavía nos pone la piel de gallina cada diciembre.

Feliz Navidad a todos, los que siempre estáis ahí, los que amáis la música como yo. A todas aquellas personas con las que intento construir otra realidad, que lo sepáis: ME GUSTA LA NAVIDAD, PORQUE ESTÁIS EN ELLA.

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. Y no nos olvidemos de Gaza, ni de Ucrania, ni de Siria, Afganistán, Valencia…

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір