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miércoles, 7 de diciembre de 2022

Canciones que nos gritan ¡NO A LA GUERRA!

“Vivimos en un mundo donde tenemos que escondernos para hacer el amor, mientras que la violencia se practica a plena luz del día” ( John Lennon.)

Foto: Zipatri Perelli. La guerra (CC BY-SA)

“Pleitaguensam” fue un programa musical presentado por Lulú Martorell en TV2 que allá por el año 84, cuando aún no existía TV3 solo la desconexión para emitir desde Sant Cugat, tuvo gran éxito. La televisión era entonces diferente desempeñando una función social en el camino hacia la democracia. Pero pronto, ante la incursión de la televisiones privadas y ese sujeto de mil caras y ninguna llamado audiencia, programas como este que ayudaban formarnos como ciudadanos de la recién estrenada democracia desaparecieron de las pantallas. La creatividad que daba juego al pensamiento y a la curiosidad inteligente sucumbió ante el poder de los números. Sin riesgo, la espontaneidad y la libertad de quienes inventan la tele se fue diluyendo hasta esfumarse del todo. Y así nos va.

De aquella época aún gloriosa conservamos dos cintas BETA de videos musicales grabados directamente de la tele. Uno de los que registramos para dejar constancia para la posteridad de la banda sonora de nuestras vidas es este alegato contra la guerra de Culture Club. Este grupo de pop new romantic británico, que acumuló siete éxitos consecutivos entre los 10 primeros en el Reino Unido y nueve sencillos en los Estados Unidos, llamó la atención, sobre todo, por la estética glam de Boy George, alguien totalmente trasgresor en su época. “La guerra es estúpida y la gente es estúpida” “No más guerra”. He podido encontrar el videoclip en el gran baúl de Youtube.

La guerra y los conflictos han sido carne de muchas melodías. La música también se configura como instrumento de acción no violenta. La música puede ser un instrumento poderoso para promover acciones noviolentos en favor de la paz y del cambio de situaciones injustas y de sufrimiento. Los cientos de mensajes antibelicistas de la historia de la música no dejan de ser una reacción urgente a una película de violencia y destrucción que es repetida a lo largo de la historia de la humanidad. Canciones antibelicistas hay muchísimas. La recopilación que he podido llevar a cabo es enorme, una cincuentena y podían haber sido más, por lo que he tenido que seleccionar para esta entrada aquellas que, para mí, son las más significativas por su mensaje o por el momento histórico que representan. 

A menudo, el gran arte se produce en los momentos más difíciles, y buena parte de la música más icónica del siglo XX se produjo durante la década de 1960 y principios de la de 1970, en protesta por la participación de Estados Unidos en la Guerra de Vietnam. 

Getty Images
“La guerra es una blasfemia contra todo lo que representa EE.UU.  proclamó el reverendo Martin Luther King, premio Nobel de la Paz y líder de la lucha por los Derechos Civiles, el sábado 25 de marzo de 1967, frente a una manifestación de unas 5.000 personas reunidas en Chicago. Muchos artistas también se pronunciaron en ese momento en contra de esta  larga y despiadada guerra que acabó con la vida de casi 60.000 estadounidenses, entre ellos, Joan Báez o Marvin Gaye. "¿Cuántos muertos se necesitarán / Para construir un dique que no se rompa? / ¿Cuántos niños debemos matar / Antes de que las olas se detengan?(…)“No importará cuando estemos muertos”

La siguiente canción, Where have all flowers gone (‘¿Adónde se han ido todas las flores?’), es una de las canciones antibelicistas más famosas de la historia. Basada en un tema popular, su melodía y las tres primeras estrofas fueron escritas por Pete Seeger en 1955, siendo el resto añadido en 1960 por Joe Hickerson. Cuando la guerra llevaba una década de enfrentamientos y el país comenzaba a participar en ella aún más activamente, la canción se hizo más popular. A partir de la década de los setenta, y con la derrota de los Estados Unidos como hecho consumado, la canción de Seeger pudo ser leída como una premonición. "¿A dónde se han ido todos los soldados, tanto tiempo ha pasado? / A dónde se han ido todos los soldados, hace tanto tiempo? / A dónde se han ido todos los esposos? / Se han ido a las tumbas, cada uno/ Oh, ¿cuándo van a aprender?".

Otro músico cuyas canciones se convirtieron en himnos para los manifestantes estadounidenses contra la guerra fue Bob Dylan. Aunque en este tema de 1963, Masters Of War, nos habla de todas las guerras, su canción también fue un buen antecedente de lo que comenzaría a suceder dos años después, en Vietnam. No denuncia la guerra, sino a los que las provocan y se benefician de ellas, a todo el entramado industrial que pone en marcha una guerra: quienes construyen las armas y “se esconden detrás de la mesa del escritorio”, quienes “juegan con el mundo” y quienes “como Judas mienten y engañan”. A todos los maldice con el concluyente “incluso Jesús nunca olvidará lo que hacéis”.


All Along the Watchtower es otra canción escrita por el cantante estadounidense, del álbum John Wesley Harding (1967). Esta es la canción que Dylan ha tocado más veces en directo.  Sin embargo, All Along the Watchtower está muy identificada con la versión grabada por Jimi Hendrix para el álbum "Electric Ladyland". Esta versión fue lanzada seis meses después de la original, y fue incluida en el puesto 47 entre las "500 canciones más grandes de todos los tiempos" de la revista Rolling Stone. En cierta manera Hendrix se la apropió. “Esa versión realmente me abrumó (...) Tenía tal talento (Jimi Hendrix), encontró cosas nuevas en la canción y las desarrolló increíblemente. Escuchó cosas que otras personas no podrían encontrar allí”, señaló Dylan en una entrevista de 1995, muchos años después de la desaparición de Hendrix.



En una recopilación de temas contra la guerra no puedo obviar su mítica actuación en Woodstock de agosto de 1969 con su furiosa versión del himno norteamericano, que llegó a ser calificada como “el gran momento de los años sesenta” y que desató la aversión y amenazas contra Hendrix de diversos sectores conservadores de EUA.

Gimme Shelter de los Rolling Stones fue lanzado en el álbum “Let It Bleed” en 1969. Fue escrito durante una época de incertidumbre social y política en los que simultaneaban problemas raciales y la Guerra de Vietnam. La canción muestra la gran tensión que todos experimentaron en ese momento, mostrando cómo muchos sintieron que estaban "a un tiro de distancia" del caos total.

Una de las más evidentes referencias a la indeseable guerra es el ‘War’, compuesta en 1970 por Temptations y versionada con más éxito por Edwin Starr. Pero si hay una versión que me gusta es la de Bruce Springsteen.

Un año antes, en 1969, John Fogerty escribió, produjo y arregló para su banda, la Creedence Clearwater Revival, la canción Fortunate Son, en la que se manifiesta la diferencia de “fortuna” entre el ciudadano corriente enviado como soldado para combatir (y en muchos casos a morir) y algunos privilegiados que se libraban de la guerra gracias a su posición social o política… "No soy yo, no soy yo./  No soy el hijo de un senador…  No soy un afortunado, no… No soy el hijo de un millonario… No soy yo, no soy yo… No soy un afortunado, no." El propio Fogerty explicaba que se le había ocurrido al enterarse del matrimonio entre el nieto del expresidente Eisenhower y la hija del presidente Nixon, y que entonces pensó en que ninguno iría a Vietnam, puesto que eran “hijos afortunados”.


En War Pigs (1970) el grupo de heavy metal Black Sabbath critica a los políticos por iniciar guerras pero no pelear en ellas y los acusa de “hacer la guerra solo por diversión” como si fuera una partida de ajedrez. Muestra a los políticos con un final desafortunado (pero merecido) con el diablo riéndose de ellos mientras piden perdón.“War Pigs es una canción de protesta: no contra la guerra, sino contra las personas que crean las guerras y ponen a todos los hombres y mujeres en peligro. La guerra es una responsabilidad increíble y ellos saben que la gente va a morir» dijo sobre esta canción de 1970 Bill Ward, baterista del grupo de heavy metal Black Sabbath, en una entrevista.


Bob Marley se convirtió en un icono del pacifismo y la lucha por los derechos civiles, llegando a recibir la Medalla de la Paz de Naciones Unidas. Todavía hoy sigue siendo un símbolo de esa lucha por la libertad y por la igualdad entre todos los hombres. En esta canción de 1979 lamenta cuánto mal hay en el mundo. Critica a la gente rica con grandes egos e incluso a los gobiernos por enviar gente a la luna en lugar de lidiar con lo que está pasando aquí en la tierra. “Es la gente de la calle la que está luchando”.

El conflicto norirlandés también tiene muchas canciones. Sunday, bloody sunday, (1983), de U2 pone su mirada en el suceso conocido como Domingo sangriento: 14 personas murieron a tiros y al menos otras 15 resultaron heridas después de que miembros del Regimiento de Paracaidistas del Ejército Británico abrieran fuego contra una manifestación pacífica en Bogside, un área predominantemente católica de Londonderry (o Derry), Irlanda del Norte, el domingo 30 de enero de 1972. La tragedia contribuyó a atizar la feroz campaña del Ejército Republicano Irlandés (IRA) durante las violentas décadas venideras y retrasó las posibilidades de paz por más de 20 años. “Y la batalla acaba de empezar. /Hay muchas pérdidas, ¿pero dime, quién ha ganado? / La trinchera está excavada en nuestros corazones. / Y madres, hijos, hermanos, hermanas, / separados (como un papel hecho jirones).”


En respuesta a un ataque del IRA en 1993 con resultado de decenas de heridos y dos niños que perdieron la vida, la banda de rock irlandesa The Cranberries publicó Zombie una llamada a la paz entre Irlanda e Inglaterra.  La banda tuvo varios éxitos antes de este, pero esta fue su primera canción contra la guerra. La cantante principal Dolores O'Riordan falleció en 2018, y no fue hasta su muerte que los padres de uno de los niños que murió en el 93 se enteraron de que la canción estaba escrita esencialmente pensando en su hijo.

El grupo Dire Straits publica en 1985 “Brothers in arms”. La canción que da nombre al álbum está escrita como repulsa a la Guerra de las Malvinas. El título, “Hermanos de armas” o “Hermanos de guerra”, puede indicar fraternidad tanto entre compañeros de trinchera como entre enemigos; en todo caso, sentencia: “Somos tontos en hacer la guerra”.


The Dogs of War es una canción de Pink Floyd de su álbum de 1987 “A Momentary Lapse of Reason”. Los “perros de guerra y hombres de odio” en esta canción son los políticos que se involucran en guerras encubiertas y permanecen ocultos. Políticos que actúan en “un alboroto silencioso” mientras discuten en voz baja los costos y financian operaciones de las que la mayoría de los ciudadanos nunca se enterarán.


One es una de las canciones más famosas de otro grupo heavy, Metallica, una trágica canción de 1989 que marcó un antes y un después en la vida de la banda. Esta trata sobre un soldado que perdió todo menos la vida a causa de una mina terrestre. No puede ver, hablar, oír o moverse y ya no quiere vivir. La canción se basó en la novela “Johnny cogió su fusil” del estadounidense James Dalton Trumbo sobre la Primera Guerra Mundial. El videoclip que grabaron utiliza fragmentos y diálogos ampliados de la adaptación cinematográfica de 1971 para transmitir al espectador su mensaje con toda la crudeza emocional. Ahora que la guerra ya ha acabado conmigo / estoy despertando, no puedo ver / que no queda mucho de mí, /ahora no hay nada real aparte del dolor / Aguanto la respiración mientras deseo la muerte. / Dios, por favor, despiértame.


Henry John Patch fue el último veterano vivo de la Primera Guerra Mundial. Murió en 2009 después de haber vivido ¡111 años!. Thom Yorke de la banda de rock alternativo Radiohead, escribió ese mismo año esta canción basándose en una entrevista de 2005 e incluso trasladó a la letra  algunas de las sus palabras.


Este himno contra la guerra es una canción del 33º álbum de estudio del músico de rock canadiense Neil Young, que publicó en 2010 “Le Noise”. Se puede decir que esta canción trata sobre él mismo tratando de entender sus sentimientos al respecto al “amor y a la guerra” cuando dice: "Dije muchas cosas que no puedo retractarme, pero realmente no sé si quiero".


Para ir acabando, que ya va siendo hora, un par de canciones que hablan de nosotros. La primera, Spanish bombs, (bombas españolas), es una canción pegadiza y festiva del grupo británico The Clash que viene a hablarnos a los españoles de algo sin embargo muy doloroso para nosotros: nuestra guerra civil de 1936-1939. Forma parte de su mejor álbum: el “London Calling” del año 1979.  Pero la inspiración le vino a Joe Strummer no por las bombas de nuestra guerra, sino por otras que explotaban en el ‘79 y que eran adjudicadas a ETA que había comenzado, a finales de los ’70, una campaña de explosiones en hoteles de la Costa del Sol, lugar que el líder de la banda visitaba mucho. Lo que llamó la atención del cantante era que este país siempre terminaba sus conflictos a bombazo limpio. Hay mención especial a los “negros coches de la Guardia Civil” y a Lorca; Muchas frases en español (con mala pronunciación y escaso sentido) y un ritmo endiablado la mantienen siempre fresca y lista para el combate.


Y también sobre la Guerra Civil  el excelente grupo leonés Fundición Odessa escribió la última canción de esta recopilación pacifista. Grabó dos versiones de España en Guerra, en 1988 y 1993. En sus versos casi se escuchan los tiros: “Es tu guerra, ¿no la ves? España en guerra en el 36”.


En estos momentos, el mundo tiene los ojos puestos en Ucrania y en lo que está sucediendo en ese país desde que Rusia decidiera invadirlo el 24 de febrero. Es el mayor ataque militar convencional en suelo europeo desde las guerras yugoslavas, generando la mayor crisis de refugiados en el continente desde la Segunda Guerra Mundial con más de cuatro millones de ucranianos abandonando el país y otros millones desplazados internos. Pasan los años y no aprendemos, los cientos de mensajes antibelicistas de la historia de la música no son otra cosa que una reacción urgente a una película que no deja de repetirse en la historia de la Humanidad.  La escalada sigue intempestiva y está provocando que no deje de haber civiles muertos, refugiados y... ¿una posible guerra nuclear? ¿Qué sucederá finalmente? Es imposible saberlo.  Yo solo “le pido a Dios” que, a pesar del espectáculo mediático en el que se ha convertido olvidándose de las personas que la sufren, la guerra no me sea indiferente… nunca.

Esta ha sido mi selección, si echáis de menos alguna ya sabéis. No tenéis más que decirlo y la incluiré. Podíamos acabar con la famosísima canción de John Lennon, Imagine pero voy a hacerlo con un tema que se escuchó el viernes 4 de marzo en más de 100 radios públicas de toda Europa, incluida Radio Nacional de España (RNE), que se sumaron a la iniciativa “Dale una oportunidad a la paz” para protestar contra la guerra entre Ucrania y Rusia y pedir un alto al fuego del conflicto armado.


Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad y Paz para Ucrania!


Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір


Otras fuentes

https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/musica/las-canciones-que-le-dijeron-no-a-la-guerra-de-vietnam-nid2154916/

https://musicandrock.com/listas/canciones-sobre-guerra-y-23f/
https://elbarcodecristal.wordpress.com/2021/05/03/hawks-amp-doves-vietnam-guerra-country-folk/
https://tamtampress.es/2022/03/07/el-rock-siempre-clamo-contra-la-guerra-canciones-por-la-paz/
https://www.flooxernow.com/musica/mejores-canciones-paz-guerra-todos-tiempos_20220406624d610f8c9d5000014fee40.html
https://elpais.com/elpais/2014/01/13/planeta_futuro/1389636706_945278.html
https://hmong.es/wiki/List_of_anti-war_songs
https://pacifista.tv/notas/cinco-canciones-que-han-marcado-el-fin-de-la-guerra-alrededor-del-mundo/

viernes, 16 de agosto de 2019

Así fue Woodstock 1969 (II)

Para los cientos de miles de personas que descendieron a Bethel durante aquel fin de semana lluvioso de agosto de 1969,  fue un momento cultural definitorio: una demostración pacífica de un cambio generacional y, quizás, la madre de todos los festivales, la Feria de Música y Arte de Woodstock que, por cierto, nunca se celebró en Woodstock.

Todo había empezado cuando los veinteañeros Michael Lang, Artie Kornfeld y Joel Rosenman, entre otros, que querían recaudar dinero para financiar un estudio de grabación de discos en Woodstock, ubicado en el condado de Ulster.
En él, pretendían producir a artistas como Bob Dylan, The Band o Van Morrison. No se encontró en la ciudad de Woodstock un lugar adecuado para la celebración del festival, por lo que los organizadores optaron por Wallkill, a tan sólo 65 kilómetros. Los lugareños se opusieron asustados por la imagen de hordas hippies en el pueblo. Pero entonces aparece el escritor Elliot Tiber que ayudó a los organizadores a negociar con el granjero Max Yasgur que ofreció su campo de alfalfa situado en Bethel. El acuerdo se cerró en 75.000 dólares
Durante las semanas previas al concierto, a medida que se corría la voz sobre el gran tamaño de la multitud esperada, las buenas personas de Bethel y las comunidades circundantes en el condado de Sullivan tenían una sensación de creciente temor. "Creo que ustedes le han demostrado algo al mundo", dijo Max Yasgur a la multitud, "que medio millón de personas pueden reunirse y tener tres días de diversión y música, y no tienen nada más que diversión y música ..."  Pero su acción le provocó serios problemas con la comunidad. Por los daños causados ​​por los asistentes al festival, algunos vecinos solicitaron restitución legal, le demandaron.
Lo cierto es que hippies, hippies, había pocos. Una buena parte de los asistentes eran jóvenes en edad de reclutamiento lamentablemente mal equipados para pasar un fin de semana en las montañas. Pocos trajeron comida. O cambios de ropa. O suficiente dinero para volver a casa. Además de subestimar severamente los problemas de tráfico, los organizadores de Woodstock no habían planeado adecuadamente la cantidad de alimentos, agua, refugio, baños y atención médica que necesitarían. Los informes de la época relatan cómo los residentes del lugar, al escuchar que los jóvenes en el concierto tenían hambre, frío y sed, fueron a rescatarlos con sándwiches, leche y agua, e incluso abrieron sus hogares a algunos que necesitaban duchas calientes.
Después de que la reivindicativa actuación de Joan Báez despidiera la toma de contacto que supuso la primera jornada, llega el día clave del festival. El cartel del sábado fue una locura, se le hace la boca agua a cualquier aficionado a la música, un día que fue tomando forma y que alcanzó la cima a mitad de la tarde con Santana que dio un recital fantástico Frente a 500.000 personas y sólo a cambio de 2.500 dólares (Jimi Hendrix cobró 30.000), el sexteto que contaba con el participante más joven del festival, Michael Shrieve, un batería de tan solo 17 años, que deslumbró a todos con un solo de los de dejarse la vida, se convirtió inesperadamente en la gran revelación del cartel. Habían sido insertados como un favor hacia el poderoso Bill Graham, el empresario del Fillmore de San Francisco que les seguía la pista y deseaba ser su primer agente. El grupo llegó con tiempo y decidieron pasar un buen rato de calentamiento viajando con sustancias psicodélicas. 
Pero los planes de los organizadores cambiaron y obligaron al grupo a salir a escena casi sin alerta previa. El gesticulante Santana había tomado una dosis de mescalina de alta pureza. Durante la actuación sentía que una “serpiente eléctrica” rondaba el escenario y debía apaciguarla tocando. Ese estado de trance se transmite en el gesto de locura vivaz con que afrontó el toque de guitarra, basado todavía en poca versatilidad técnica: notas largas y repetidas como una insistente llamada animal. Carlos Santana ejecutó su séptima canción Soul Sacrifice. El ritmo latino, mezclado con una guitarra que con sus notas podría describir la esencia del rock & roll fue una sorpresa para la audiencia de Woodstock. Gracias a esta pieza y otras que ejecutó en ese festival, Santana se introdujo en la escena de la música estadounidense.


Después de Santana le llegó su hora al grupo Canned Heat una de las bandas malditas del blues blanco, que dieron lugar a otro de los momentos icónicos. En 1969 ya habían agregado elementos psicodélicos a sus canciones influenciadas por el blues y su Boogie Rock mantuvo a la gente bailando durante un buen rato


Uno de los verdaderos hitos del festival fue la música pegadiza de Creedence Clearwater Revival que ese año habían grabado tres discos y estaban en plena forma. Aunque comenzaron a altas horas de la noche de sábado a domingo (alrededor de las 12.30) su combinación de rhythm and blues, blues, góspel, folk y country-rock no dejó de impresionar. Sin embargo, John Fogerty se quejó de que la actuación de The Grateful Dead retrasó su intervención, por lo que la mayoría de la audiencia se fue a la cama cuando Creeedance actuó en medio de la noche. Su inquietante I Put a Spell on You  resuena en la oscuridad.


La actuación de Janis Joplin ha sido también recordada muchas veces. Janis Joplin y su antigua banda Big Brother & the Holding Company ganaron fama en el Monterey International Pop Festival 1967. Desafortunadamente, a fines de 1968, dejó la banda para seguir una carrera en solitario. Por supuesto, Janis terminó en Woodstock junto con un conjunto completo de músicos. Su actuación en la noche del sábado al domingo, de 2:30 a 3:15, tardía por el retraso de todas las actuaciones no le facilitó las cosas. El espectáculo seguía siendo fuerte, pero le faltaba algo de su poderío y el acompañamiento de la improvisación de su banda. Un par de anécdotas sobre ella nos cuentan que cuando llegó en helicóptero y vio tantísima gente tuvo un ataque de ansiedad. Otra es que tuvo un accidente. Una parte lateral del escenario se rompió. Grace Slick y Janis se encontraban en él, pero salieron ilesas. Por lo que podréis ver, Janis Joplin estaba más preocupada del bienestar de los asistentes que del suyo.


Quienes reventaron la noche tocando 25 canciones fueron The Who, habían sido programados los penúltimos (antes de Jefferson Airplane ) para tocar el sábado 16 de agosto. Cuando realmente comenzaron ya era domingo por la mañana, alrededor de las 5:00. Tocaron su excepcional álbum Tommy. El final de esta actuación tuvo lugar durante el amanecer que ocurrió a las 6:05. Oliéndose los problemas económicos que los organizadores podían tener, The Who y The Grateful Dead reconsideraron el acuerdo inicial y reclamaron cobrar en mano y por adelantado. Una exigencia que los promotores a duras penas pudieron satisfacer; inmersos como estaban en el caos organizativo, sin apenas liquidez tuvieron que mendigar a un banco local un adelanto para saciar a las estrellas. La presentación de las canciones elegidas fue impresionante y la magia y el espíritu de la música creció cuando Tommy llegó a su gran final con See Me, Feel Me. Amanecía y la primera luz del día llegó al escenario.

Los  Jefferson Airplane cerraron esta noche mágica. Fue la banda más grande de la escena de San Francisco.  La voz dual y a veces triple era su marca registrada. Combinaron psicodelia y blues en sus canciones. Su "avión" se convirtió en el arquetipo de la nueva generación, joven y rebelde: libre y exitoso, viviendo juntos como una familia (o al menos como buenos amigos), haciendo música, tomando drogas. La banda había sido programada como cabeza de cartel para el sábado, pero finalmente comenzó el domingo por la mañana alrededor de las 8.00. La cantante Grace Slick presentó a la banda con las palabras: "Muy bien amigos, ustedes han visto los grupos pesados, ahora verán música maníaca matutina, créanme, sí ... Es el nuevo amanecer ..."


La jornada del sábado acabó el domingo a las 8:30. Hasta las 14:00 no se volvería a reanudar. Los asistentes ya empezaban a notar los efectos del cansancio y los excesos, Así que.. continuará.
Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি

lunes, 2 de noviembre de 2015

La lluvia, música y poesía

La lluvia es una canción sin letra

Llueve esta noche.
Pero no es agua. Es languidez. Son abismos abiertos
para hacer caer sobre nosotros
reguerones de paz.
Cada gota, una estrella fugaz.
¿Dónde estarán mañana las golondrinas?
Tijeras negras que cortan el cielo.
Llueve esta noche.
Pero llueve sin ganas.
Como si no fuera el momento de llover.
Agua lenta, ensimismada.
No hay que arropar espejos ni cristales
para que no tiemblen de miedo.
Llueve esta noche.
No es lluvia casi,
es agua con alas,
transparencia de la intimidad nocturna.
Llueve esta noche, en silencio:
Dulce presagio de tu sueño,
universo de lugares sin peso.
Se han confabulado las gotas
para llover calladas;
todo se calla cuando tú descansas.
Llueve esta noche.
La oscuridad tiene ojos claros.


Llueve. Me encanta la lluvia. El bosque se mueve a mi paso, los centenarios árboles marchitan y con sus hojas decoran el suelo. El suelo es blando y cálido como una alfombra, alfombra que atraviesa el bosque de la melancolía. Cielo gris, suelo dorado, la melancolía.


Miro por la ventana y veo ese cielo lluvioso. Llueve, sí, pero me sienta bien. En lo que otros ven un día nublado, yo veo un cielo de plata, de plata que brilla e ilumina mis palabras. Cuando otros ven caer agua del cielo, yo veo mi vida que brota de la melancolía. Añorado sentimiento, perpetuada eternamente en el otoño, la melancolía. La melancolía.... Miro en mi interior. Suelo hacerlo y me reconforta.

Sigo escuchando el goteo impenitente de la lluvia,
golpeando con fuerza.
Versos húmedos detrás de los cristales.


La lluvia está cansada de llover
yo/cansado de verla en mi ventana
es como si lavara las promesas
y el goce de vivir y la esperanza

la lluvia que acribilla los silencios
es un telón sin tiempo y sin colores
y a tal punto oscurece los espacios
que puede confundirse con la noche

ojalá que el sagrado manantial
aburrido suspenda el manso riego
y gracias a la brisa nos sequemos
a la espera del próximo aguacero

lo extraño es que no sólo lllueve afuera
otra lluvia enigmática y sin agua
nos toma de sorpresa/y de sorpresa
llueve en el corazón/ llueve en el alma

(Lluvia-Mario Benedetti)


El poeta es el único ser que se baña dos veces en el mismo río, el único que se moja dos veces en la misma lluvia, respondía Isidoro Blaisten en las páginas de su libro “Anticonferencias” a la pregunta formulada acerca de qué era un poeta y, de paso, para qué servían.

Llueve
sobre la arena, sobre el techo
el tema
de la lluvia:
las largas eles de la lluvia lenta
caen sobre las páginas
de mi amor sempiterno,
la sal de cada día:
regresa lluvia a tu nido anterior,
vuelve con tus agujas al pasado:
hoy quiero el espacio blanco,
el tiempo de papel para una rama
de rosal verde y de rosas doradas:
algo de la infinita primavera
que hoy esperaba, con el cielo abierto
y el papel esperaba,
cuando volvió la lluvia
a tocar tristemente
la ventana,
luego a bailar con furia desmedida
sobre mi corazón y sobre el techo,
reclamando
su sitio,
pidiéndome una copa
para llenarla una vez más de agujas,
de tiempo transparente,
de lágrimas.

(Llueve-Pablo Neruda)


Siento un enorme placer en caminar sin paraguas bajo la lluvia. Me encanta sentir las pequeñas gotas resbalando por la frente, por la nariz, por la barbilla... A veces las saboreo, solo a veces. Luego, cuando mi cuerpo se empapa, acelero el paso y me escondo bajo el tejadillo de algunos edificios ante la mirada atónita de la gente. La última vez se rieron de mí. No es habitual ver a una mujer de mi edad actuando como una niña.

Hay quien se sorprende cuando alguien comenta que le encanta ver llover, pero hay gente.


La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!



Bruscamente la tarde se ha aclarado
Porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
Que sin duda sucede en el pasado.

Quien la oye caer ha recobrado
El tiempo en que la suerte venturosa
Le reveló una flor llamada rosa
Y el curioso color del colorado.

Esta lluvia que ciega los cristales
Alegrará en perdidos arrabales
Las negras uvas de una parra en cierto

Patio que ya no existe. La mojada
Tarde me trae la voz, la voz deseada,
De mi padre que vuelve y que no ha muerto.

(La lluvia-Jorge Luis Borges)


    Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.

    Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós. (Aplastamiento de las gotas. Rayuela. Julio Cortázar)


Lluvia, hoy no te siento.
Hoy no eres nada
mas que agua vertical.
Apenas si te escucho
golpear el pavimento
y llamar con tu clave
sobre mi ventanal

Lluvia, hoy no eres nada
para mi desaliento
nocturno y abismal.

Cuando era niña hallaba
en tu cancion un cuento,
y ya en mi adolescencia
me diste un madrigal.
Ahora lluvia tengo
tanta tristeza adentro,
que no me dices nada
solo te oigo golpear.
  
(Lluvia-Alba Swann)


Esta agua medrosa y triste,
como un niño que padece,
antes de tocar la tierra
desfallece.

Quieto el árbol, quieto el viento,
¡y en el silencio estupendo,
este fino llanto amargo
cayendo!

El cielo es como un inmenso
corazón que se abre, amargo.
No llueve: es un sangrar lento
y largo.

Dentro del hogar, los hombres
no sienten esta amargura,
este envío de agua triste
de la altura.

Este largo y fatigante
descender de aguas vencidas,
hacia la Tierra yacente
y transida.

Llueve... y como un chacal trágico
la noche acecha en la sierra.
¿Qué va a surgir, en la sombra,
de la Tierra?

¿Dormiréis, mientras afuera
cae, sufriendo, esta agua inerte,
esta agua letal, hermana
de la Muerte?

(La lluvia lenta-Gabriela Mistral)


hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que están lavando el mundo
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor/
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra/
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la
mujer/
entra a la casa por la ventana y no por la puerta/
por una puerta se entra a muchos sitios/
al trabajo, al cuartel, a la cárcel,
a todos los edificios del mundo/ pero no al mundo/
ni a una mujer/ni al alma/
es decir/a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así/
como hoy/que llueve mucho/
y me cuesta escribir la palabra amor/
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa/
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran/
y cuándo/y cómo/
pero el alma qué puede explicar/
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca/
palabras que naufragan/
palabras que no saben que hay sol porque nacen y
mueren la misma noche en que amó/
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca
escribirá/
como el silencio que hay entre dos rosas/
o como yo/que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia/
a la lluvia/
a mi corazón desterrado/

(Lluvia-Juan Gelman)


cesó la lluvia,
las calles inundadas
de agua y cielo

afortunadamente, y en todo
momento, la mejor forma de
comunicarse, es el silencio

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. Boas noites.

Por recomendación expresa de mi amigo Ovi, una canción que está en todas las listas de canciones sobre la lluvia: