Millones de personas conocemos sus voces, pero pocos
sabemos sus nombres.
Hace un tiempo
que seguimos CaixaForum+,
la plataforma de streaming digital orientada a contenidos culturales y a
la divulgación científica creada
por La Fundación “la Caixa”.
Se trata de una plataforma gratuita que está abierta a todos los usuarios,
sean o no sean clientes de la entidad. Fue en ella donde pudimos ver “20 Feet from
Stardom”, una cautivadora película ganadora
del Oscar al mejor documental 2013 del director Morgan Neville que arroja
luz sobre la verdadera historia no contada de las voces que hay detrás de
algunas de las mayores leyendas musicales del siglo XXI. A veces han sido reconocidas y apreciadas y otras no. A veces se han contentado con un papel secundario y otras no. Pero lo queda bien claro es que una vez que aceptaron el papel de corista, les era muy difícil escapar.
Fotogramas
Algunas
de las personas que reflexionan sobre la situación de estas marginadas del rock y del pop son grandes estrellas como Sting,
Bruce Springsteen,
Lou Reed, Stevie Wonder,
Ray Charles, Mick Jagger, Tina
Turner,Joe Cocker o David Bowie. Sus elogios
a las coristas con las que han trabajado son sinceros y muy reveladores, pero su
presencia también enfatiza los desequilibrios raciales y de género que están
tan profundamente arraigados en el mundo de la música. a pesar de reconocer el valor de sus acompañantes, hay mucho "qué le vamos a hacer, es lo que hay".
La
canción que suena en los títulos iniciales, Walk on the Wild Side
de Lou Reed, es una elección
provocativa pero también apropiada. La famosa letra del coro (“y las chicas de
color cantan/doo, da-doo, da-doo, doo doo doo doo...”) establece el tema de la
película y también su razón de ser.
La
relación entre el vocalista principal y el coro secundario, como bien señala
Bruce, tiene sus raíces en la llamada y la respuesta de la iglesia negra, donde
la mayoría de las cantantes de este documental, mujeres negras de más de 60
años, comenzaron su carrera. Muchas de ellas son hijas de predicadores. De ellos
aprendieron a cantar en el coro de la iglesia y la capacidad para empastar sus
voces con las de otras personas. Nunca pensaron que terminarían repitiendo esa
forma de cantar una y otra vez. Una de ellas, Mable John, cerró el círculo.
Esta ex del grupo The Raelettes,
que exclamaba "ooh" y "aah" junto a Ray Charles, ahora es
pastora y fundadora de Joy in Jesus en Los Ángeles.
El
cuadro que nos pinta Neville es complicado. Algunas cantantes (muy a menudo afroamericanas)
que surgieron en el ambiente altamente disciplinado del rhythm and blues de
la década de 1960, se sintieron liberadas cuando a principios de los 70 grupos
de rock blanco como los Rolling Stones
aparecieron y las alentaron a “liberar la pasión” que sentían que había dentro
de ellas; a ser, como más de uno expresa, “más negras”.
Con
la espléndida excepción de Darlene
Love, que fue incluida en el Salón
de la Fama del Rock and Roll en 2011, la mayoría de las
vocalistas entrevistadas no son muy conocidas. Aun así, Darlene no recibió el
reconocimiento adecuado por su participación en varios éxitos, por
lo que tuvo que trabajar como limpiadora de casas antes de reclamar el lugar
legítimo que le correspondía.
En
el film descubrimos nombres como Merry Clayton, Táta Vega y Judith Hill que trabajó con dos de los
más grandes artistas del pop y soul contemporáneos, como son Michael Jackson,
durante su última gira “This Is It” (ella fue la encargada de cantar Heal
the Worlden su funeral); o Prince, quien además la tomó
como protegida durante los dos últimos años de su vida llegando a producirle su
primer disco en solitario, “Back in
Time”.
También
conocemos a Claudia
Lennear que fue una parte integral de los shows de los Stones a principios
de los años 70, como lo ha sido Lisa Fischer, una
cantante de rango y delicadeza verdaderamente prodigiosa, desde 1989.
Después
del éxito de la película, David
Bowie contactó con Darlene y le ofreció escribir canciones para su próximo
proyecto.
La
historia más terrible, quizás, es la de Merry Clayton que cuenta que
los Stones la llamaron a un estudio de grabación en medio de la noche,
embarazada, para grabar una pista vocal incendiaria: Gimme Shelter. Al
regreso sufrió un aborto.
Muy potentes son sus imágenes de archivo, de conciertos y grabaciones, auténticas joyas, e imágenes de los carteles o álbumes en vinilo. "A 20 pasos de la fama" es una película
llena de vida, de música, de energía pero que también deja constancia de la
tristeza personal y de fracaso profesional de la coristas que acompañan a estos
grandes cantantes o grupos musicales, y que sin ellas sería complicado poder
sacar adelante sus proyectos.
Darlene Love, Tatá Vega, Merry Clayton, Judith Hill y Lisa Fisher ( La Vanguardia)
Acaba aquí, pues, una crónica de explotación y apropiación
(en otras palabras, el negocio de la música) pero también de historias de
compromiso profesional y, en cierta manera, triunfo artístico; carreras en solitario que no llegaron a suceder a causa de la misteriosa combinación de suerte, ambición y prejuicios que, en este mundo de la música, mantiene en la sombra a algunos nombres de enorme talento, mientras que otros, quizás menos dotados, se convierten en grandes estrellas. Nombres
de mujeres que no brillaron con luz propia, pero que ayudaron a brillar a otros más relevantes de la historia de la música.
Cuidaos
mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión
rusa! ¡Libertad para Ucrania! Imposible acabar sin gritar: ¡Poned fin al
genocidio palestino! No seamos soldados de los telediarios y los magacines,
dejemos de ser habitantes de las trincheras mediáticas, no nos lavemos las
manos con agua que está teñida con sangre. Digamos ¡basta! ¡Palestina libre
desde el río hasta el mar!
Buenas
noches. Bona nit. Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on. طاب
مساؤك. לילה טוב
“Pleitaguensam” fue un programa musical presentado por Lulú Martorell en TV2 que allá por el año 84, cuando aún no existía TV3 solo la desconexión para emitir desde Sant Cugat, tuvo gran éxito. La televisión era entonces diferente desempeñando una función social en el camino hacia la democracia. Pero pronto, ante la incursión de la televisiones privadas y ese sujeto de mil caras y ninguna llamado audiencia, programas como este que ayudaban formarnos como ciudadanos de la recién estrenada democracia desaparecieron de las pantallas. La creatividad que daba juego al pensamiento y a la curiosidad inteligente sucumbió ante el poder de los números. Sin riesgo, la espontaneidad y la libertad de quienes inventan la tele se fue diluyendo hasta esfumarse del todo. Y así nos va.
De aquella época aún gloriosa conservamos dos cintas BETA de videos
musicales grabados directamente de la tele. Uno de los que registramos para dejar constancia para la posteridad de la banda sonora de nuestras vidas es este alegato contra la guerra de Culture Club. Este grupo de
pop new romantic
británico, que acumuló siete éxitos consecutivos entre los 10 primeros en el Reino
Unido y nueve sencillos en los Estados Unidos, llamó la atención, sobre todo, por la estética glam de Boy George, alguien
totalmente trasgresor en su época. “La guerra es estúpida y la gente es
estúpida” “No más guerra”. He podido encontrar el videoclip en el gran baúl de Youtube.
La guerra y los conflictos han sido carne de muchas melodías. La música también se configura como instrumento de acción no violenta. La música puede ser un instrumento poderoso para promover acciones noviolentos en favor de la paz y del cambio de situaciones injustas y de sufrimiento. Los cientos de mensajes antibelicistas de la historia de la música no dejan de ser una reacción urgente a una película de violencia y destrucción que es repetida a lo largo de la historia de la humanidad. Canciones antibelicistas hay muchísimas. La recopilación que he podido llevar a cabo es enorme, una cincuentena y podían haber sido más, por lo que he tenido que seleccionar para esta entrada aquellas que, para mí, son las más significativas por su mensaje o por el momento histórico que representan.
A menudo, el
gran arte se produce en los momentos más difíciles, y buena parte de la música más
icónica del siglo XX se produjo durante la década de 1960 y principios de la de
1970, en protesta por la participación de Estados Unidos en la Guerra de
Vietnam.
Getty Images
“La guerra es una blasfemia contra todo lo que representa EE.UU. ”proclamó el reverendo Martin Luther King, premio Nobel de la Paz y líder de la lucha por los Derechos Civiles, el sábado 25 de marzo de 1967, frente a una manifestación de unas 5.000 personas reunidas en Chicago. Muchos
artistas también se pronunciaron en ese momento en contra de esta larga y despiadada guerra que acabó con la vida de casi
60.000 estadounidenses, entre ellos, Joan Báez o Marvin Gaye. "¿Cuántos
muertos se necesitarán / Para construir un dique que no se rompa? / ¿Cuántos
niños debemos matar / Antes de que las olas se detengan?(…)“No importará cuando estemos muertos”
La siguiente
canción, Where have all flowers gone (‘¿Adónde se han ido todas las
flores?’), es una de las canciones antibelicistas más famosas de la historia.
Basada en un tema popular, su melodía y las tres primeras estrofas fueron
escritas por Pete Seeger
en 1955, siendo el resto añadido en 1960 por Joe Hickerson. Cuando la
guerra llevaba una década de enfrentamientos y el país comenzaba a participar en
ella aún más activamente, la canción se hizo más popular. A partir de la década
de los setenta, y con la derrota de los Estados Unidos como hecho consumado, la
canción de Seeger pudo ser leída como una premonición. "¿A dónde se han
ido todos los soldados, tanto tiempo ha pasado? / A dónde se han ido todos los
soldados, hace tanto tiempo? / A dónde se han ido todos los esposos? / Se han
ido a las tumbas, cada uno/ Oh, ¿cuándo van a aprender?".
Otro músico cuyas canciones se convirtieron en himnos para los
manifestantes estadounidenses contra la guerra fue Bob Dylan. Aunque en este
tema de 1963, Masters Of War, nos habla de todas las guerras, su canción
también fue un buen antecedente de lo que comenzaría a suceder dos años
después, en Vietnam. No denuncia la guerra, sino a los que las provocan y se
benefician de ellas, a todo el entramado industrial que pone en marcha una
guerra: quienes construyen las armas y “se esconden detrás de la mesa del
escritorio”, quienes “juegan con el mundo” y quienes “como
Judas mienten y engañan”. A todos los maldice con el concluyente “incluso
Jesús nunca olvidará lo que hacéis”.
All Along the Watchtower es otra canción escrita por el cantante
estadounidense, del álbum John Wesley Harding (1967). Esta es la canción que
Dylan ha tocado más veces en directo.Sin embargo, All Along the Watchtower está muy identificada con
la versión grabada por Jimi Hendrix para el álbum "Electric Ladyland". Esta
versión fue lanzada seis meses después de la original, y fue incluida en el
puesto 47 entre las "500 canciones más grandes de todos los tiempos" de la
revista Rolling Stone. En cierta manera Hendrix se la apropió. “Esa
versión realmente me abrumó (...) Tenía tal talento (Jimi
Hendrix), encontró cosas nuevas en la canción y las desarrolló increíblemente.
Escuchó cosas que otras personas no podrían encontrar allí”, señaló Dylan en una entrevista de 1995, muchos años después de la
desaparición de Hendrix.
En una
recopilación de temas contra la guerra no puedo obviar su mítica actuación en Woodstock de agosto de 1969 con su furiosa versión del himno norteamericano, que llegó a ser calificada como “el gran momento de los
años sesenta” y que desató la aversión y amenazas contra Hendrix de diversos
sectores conservadores de EUA.
Gimme
Shelter de los Rolling
Stones fue lanzado en el álbum “Let It Bleed” en 1969. Fue escrito durante
una época de incertidumbre social y política en los que simultaneaban problemas
raciales y la Guerra de Vietnam. La canción muestra la gran tensión que todos
experimentaron en ese momento, mostrando cómo muchos sintieron que estaban "a
un tiro de distancia" del caos total.
Una de las más
evidentes referencias a la indeseable guerra es el ‘War’, compuesta en 1970 por
Temptations y versionada
con más éxito por Edwin
Starr. Pero si hay una versión que me gusta es la de Bruce Springsteen.
Un año antes, en 1969, John Fogerty escribió,
produjo y arregló para su banda, la Creedence
Clearwater Revival, la canción Fortunate Son, en la que se manifiesta
la diferencia de “fortuna” entre el ciudadano corriente enviado como soldado
para combatir (y en muchos casos a morir) y algunos privilegiados que se
libraban de la guerra gracias a su posición social o política… "No soy yo,
no soy yo./ No soy el hijo de un senador… No soy un afortunado, no… No soy el
hijo de un millonario… No soy yo, no soy yo… No soy un afortunado, no." El
propio Fogerty explicaba que se le había ocurrido al enterarse del matrimonio entre
el nieto del expresidente Eisenhower y la
hija del presidente Nixon,
y que entonces pensó en que ninguno iría a Vietnam, puesto que eran “hijos
afortunados”.
En War Pigs (1970) el grupo de heavy metal Black Sabbath critica a
los políticos por iniciar guerras pero no pelear en ellas y los acusa de “hacer
la guerra solo por diversión” como si fuera una partida de ajedrez.
Muestra a los políticos con un final desafortunado (pero merecido) con el
diablo riéndose de ellos mientras piden perdón.“War Pigs es una canción de protesta: no contra la guerra, sino
contra las personas que crean las guerras y ponen a todos los hombres y mujeres
en peligro. La guerra es una responsabilidad increíble y ellos saben que la
gente va a morir» dijo sobre esta canción de 1970 Bill
Ward, baterista del grupo de heavy metal Black Sabbath, en una entrevista.
Bob Marley se
convirtió en un icono del pacifismo y la lucha por los derechos civiles,
llegando a recibir la Medalla de
la Paz de Naciones Unidas. Todavía hoy sigue siendo un símbolo de esa lucha
por la libertad y por la igualdad entre todos los hombres. En esta canción de
1979 lamenta cuánto mal hay en el mundo. Critica a la gente rica con grandes
egos e incluso a los gobiernos por enviar gente a la luna en lugar de lidiar
con lo que está pasando aquí en la tierra. “Es la gente de la calle la
que está luchando”.
El conflicto
norirlandés también tiene muchas canciones. Sunday, bloody sunday, (1983),
de U2 pone su mirada en el
suceso conocido como Domingo
sangriento: 14 personas murieron a tiros y al menos otras 15 resultaron
heridas después de que miembros del Regimiento de Paracaidistas del Ejército Británico
abrieran fuego contra una manifestación pacífica en Bogside, un área
predominantemente católica de Londonderry (o Derry), Irlanda del Norte, el
domingo 30 de enero de 1972. La tragedia contribuyó a atizar la feroz campaña
del Ejército Republicano Irlandés (IRA) durante las violentas décadas venideras
y retrasó las posibilidades de paz por más de 20 años. “Y la batalla
acaba de empezar. /Hay muchas pérdidas, ¿pero dime, quién ha ganado? / La
trinchera está excavada en nuestros corazones. / Y madres, hijos, hermanos,
hermanas, / separados (como un papel hecho jirones).”
En respuesta a un ataque del IRA en 1993 con resultado de decenas de
heridos y dos niños que perdieron la vida, la banda de rock irlandesa The Cranberries publicó
Zombie una llamada a la paz entre Irlanda e Inglaterra.La banda tuvo varios éxitos antes de este,
pero esta fue su primera canción contra la guerra. La cantante principal Dolores O'Riordan
falleció en 2018, y no fue hasta su muerte que los padres de uno de los niños
que murió en el 93 se enteraron de que la canción estaba escrita esencialmente pensando
en su hijo.
El grupo Dire
Straits publica en 1985 “Brothers in arms”. La canción que da nombre al
álbum está escrita como repulsa a la Guerra
de las Malvinas. El título, “Hermanos de armas” o “Hermanos de guerra”,
puede indicar fraternidad tanto entre compañeros de trinchera como entre
enemigos; en todo caso, sentencia: “Somos tontos en hacer la guerra”.
The Dogs of War es una canción de Pink Floyd de su álbum de 1987
“A
Momentary Lapse of Reason”. Los “perros de guerra y hombres de odio”
en esta canción son los políticos que se involucran en guerras encubiertas y
permanecen ocultos. Políticos que actúan en “un alboroto silencioso”
mientras discuten en voz baja los costos y financian operaciones de las que la
mayoría de los ciudadanos nunca se enterarán.
One es una de las canciones más famosas de otro grupo heavy, Metallica, una trágica
canción de 1989 que marcó un antes y un después en la vida de la banda. Esta trata
sobre un soldado que perdió todo menos la vida a causa de una mina terrestre.
No puede ver, hablar, oír o moverse y ya no quiere vivir. La canción se basó en
la novela “Johnny cogió
su fusil” del estadounidense James Dalton Trumbo
sobre la Primera
Guerra Mundial. El videoclip que grabaron utiliza fragmentos y diálogos
ampliados de la adaptación
cinematográfica de 1971 para transmitir al espectador su mensaje con toda
la crudeza emocional. Ahora que la guerra ya ha acabado conmigo / estoy
despertando, no puedo ver / que no queda mucho de mí, /ahora no hay nada real
aparte del dolor / Aguanto la respiración mientras deseo la muerte. / Dios, por
favor, despiértame.
Henry John Patch
fue el último veterano vivo de la Primera Guerra Mundial. Murió en 2009 después
de haber vivido ¡111 años!. Thom
Yorke de la banda de rock alternativo Radiohead, escribió ese
mismo año esta canción basándose en una entrevista de 2005 e incluso trasladó a
la letra algunas de las sus palabras.
Este himno contra la guerra es una canción del 33º álbum de estudio del
músico de rock canadiense Neil
Young, que publicó en 2010 “Le Noise”. Se
puede decir que esta canción trata sobre él mismo tratando de entender sus
sentimientos al respecto al “amor y a la guerra” cuando dice: "Dije
muchas cosas que no puedo retractarme, pero realmente no sé si quiero".
Para ir acabando, que ya va siendo hora, un par de canciones que hablan
de nosotros. La primera, Spanish bombs, (bombas españolas), es una
canción pegadiza y festiva del grupo británico The Clash que viene a
hablarnos a los españoles de algo sin embargo muy doloroso para nosotros:
nuestra guerra civil de 1936-1939. Forma parte de su mejor álbum: el “London Calling” del
año 1979. Pero la inspiración le vino a Joe Strummer no por las
bombas de nuestra guerra, sino por otras que explotaban en el ‘79 y que eran
adjudicadas a ETA que había comenzado, a finales de los ’70, una campaña de
explosiones en hoteles de la Costa del Sol, lugar que el líder de la banda
visitaba mucho. Lo que llamó la atención del cantante era que este país siempre
terminaba sus conflictos a bombazo limpio. Hay mención especial a los “negros
coches de la Guardia Civil” y a Lorca; Muchas frases en español (con
mala pronunciación y escaso sentido) y un ritmo endiablado la mantienen siempre
fresca y lista para el combate.
Y también sobre la Guerra Civil el excelente grupo
leonés Fundición
Odessaescribió la última canción de esta recopilación pacifista. Grabó dos versiones de España en Guerra, en 1988 y 1993.
En sus versos casi se escuchan los tiros: “Es tu guerra, ¿no la ves?
España en guerra en el 36”.
En estos momentos, el mundo tiene los ojos puestos en Ucrania y en lo
que está sucediendo en ese país desde que Rusia decidiera invadirlo el 24 de
febrero. Es el mayor ataque militar convencional en suelo europeo desde las
guerras yugoslavas, generando la mayor crisis de refugiados en el continente
desde la Segunda Guerra Mundial con más de cuatro millones de ucranianos
abandonando el país y otros millones desplazados internos. Pasan los años y no
aprendemos, los cientos de mensajes antibelicistas de la historia de la música no son otra cosa que una reacción urgente a una película que no deja de repetirse en la historia de la Humanidad. La escalada sigue intempestiva y está
provocando que no deje de haber civiles muertos, refugiados y... ¿una posible guerra
nuclear? ¿Qué sucederá finalmente? Es imposible saberlo. Yo solo “le pido a Dios” que, a pesar del espectáculo mediático en el que se ha convertido olvidándose de las personas que la sufren, la guerra no me sea indiferente… nunca.
Esta ha sido mi selección, si echáis de menos alguna ya sabéis. No tenéis más que decirlo y la incluiré. Podíamos acabar con la famosísima canción de John Lennon, Imagine pero voy a
hacerlo con un tema que se escuchó el viernes 4 de marzo en más de 100 radios
públicas de toda Europa, incluida Radio Nacional de España (RNE), que se
sumaron a la iniciativa “Dale una oportunidad a la paz” para protestar contra
la guerra entre Ucrania y Rusia y pedir un alto al fuego del conflicto armado.
Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y
no a la invasión rusa! ¡Libertad y Paz para Ucrania!
Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイトBuonanotte. לילה טוב.Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا
شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভরাত্রি.
Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий
вечір
Llevo demasiados días sin dejar que mi música nocturna y alevosa me acompañe antes de dormir. Es complicada la vida. Quizás por eso he echado hacia atrás, muy, muy atrás en la banda sonora de mi vida. Angie es una de las canciones de “La cinta maravillosa”, la grabación de los temas que Jesús recopiló en enero de 1978 para enamorarme.
Angie, momento mágico Stone, canción que sobresale como la obra maestra del álbum y de la carrera de sus satánicas majestades. Angie es el adiós, el nos quisimos y nos amamos, lo intentamos, volamos, pero llega la hora de seguir hacia delante y despedirnos…
Grabada entre noviembre y diciembre del año 1972 para el álbum deGoats Head Soupuno de los más cuestionados de losRolling Stones, disco transición en una etapa difícil para Keith Richardsy su adicción a la heroína, la canción llegó al número 1 de las listas americanas en el Billboard Hot 100 y al número 5 en el Reino Unido.
Compuesta por Richards e interpretada por Mick Jagger la voz desgarrada inimitable, el marco acústico, impecable, y el clima íntimo dan al conjunto una pasión que se desborda.
Aunque la historia de la canción tiene varias versiones, las malas lenguas (y no precisamente las de los Rolling) apuntaban a que Angie era en realidad Angela Barnett la que fuera por aquel entonces la mujer de David Bowie. Pero el mismo Jagger ha desmentido cientos de veces esos los rumores. Y Richards afirma que el título y los acordes de la canción los tenía un año antes y que tuvo que ver con su hija recién nacida de nombre Angela.
Sea como fuere, Angie es una de las grandes baladas de los Stones y un símbolo de la música de los setenta que ha cruzado las barreras temporales y se ha versionado a diestro y siniestro, pero siempre interpretada con la misma carga emotiva, un regalo que como mejor se puede escuchar es en una noche de auto-compasión y penas de amor.
Dato curioso: La Unión Democrata Cristiana de Alemania usó esta canción para la campaña electoral de Angela Merkel, aunque los Stones no dieron el permiso para utilizarla.
Y una noticia: El próximo 11 de abril estará en el mercado “The Rolling Stones Singles (1971-2006)”, que recoge el total de los 45 sencillos que la banda ha editado en las pasadas cuatro décadas. Entre muchas otras joyas se incluyen canciones número uno de las listas como la irresistible ‘Brown Sugar’, la preciosa balada de esta noche y ‘Miss You’, además del contagioso rock de ‘Mixed Emotions’ y ‘Don’t Stop’.
Es tarde ya. El cambio de hora nos está afectando (al menos a mí). El ruido de casa cesa, la luz dará paso a la penumbra, los párpados se dejarán adormecer… Se oyen cuerdas, piano y la voz susurrante de Jagger… justo en este preciso momento empieza a sonar Angie.