Mostrando entradas con la etiqueta Piazzolla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Piazzolla. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de diciembre de 2021

El cello, un instrumento barroco que no deja de emocionarnos

“El violonchelo toca nuestros sentimientos en un nivel profundo e insondable” (Yehudi Menuhin)


La música a menudo le habla al alma, es arte capaz de conectar a las personas de manera poderosa. Para muchos, la emoción que evoca es lo suficientemente fuerte como para empujarnos a un viaje introspectivo. 
Fotografia Revista Elle

El 27 de noviembre estaba escuchando en Play Radio el programa de RNE A través de un espejo. Sonaban las Cuatro Piezas Románticas de Antonín Dvořák en versión para piano y violonchelo cuando en la pantalla del ordenador emerge una notificación de El Periódico: Almudena Grandes acababa de morir. La noticia, acompañada de las largas, profundas y graves notas del cello, me provocó una profunda sensación de  tristeza, melancolía y nostalgia. 

Escuchando esta versión interpretada al piano por Viacheslav Poprugin y al cello por Natalia Gutman, me dio por echar la vista atrás dándome cuenta (una vez más) de todo lo que se va quedando en el camino… Hay días que pesan los años. La composición original de las Miniaturas (1887), nombre inicial que Dvorak le dio a este grupo de piezas, fue para viola y dos violines. Cuando las rehízo para violín y piano, las renombró tal y como las conocemos hoy.  (Nota curiosa: Un videojuego lanzado en 2010, Civilization 5, contiene parte del Larguetto en su soundtrack).

La cellista, pianista, locutora de radio y directora musical estadounidense Valerie Kahler nos explica el porqué de la emoción que transmite el instrumento. “El rango del violonchelo se parece tanto a la voz humana: cálida y rica, capaz de una pasión ardiente y la máxima ternura, ira, tristeza, anhelo. Incluso la forma en que se toca: literalmente abrazado por tus brazos, hombros apoyados contra tu pecho, la parte inferior del combate tocando las rodillas, el cuello apoyado en el cuello. Oblivion de Piazzolla es la exhibición perfecta del violonchelo como cantante de canciones de amor ".

Esta versión para cuarteto es preciosa, también.

El “Concierto para violonchelo” de Dvorak es, quizás, la obra más querida para violonchelo y orquesta. Es una pieza asombrosa. Pero detrás de ella hay una historia curiosa. En marzo de 1894, Dvorak escuchó a la Filarmónica de Nueva York interpretar el nuevo concierto para violonchelo en mi menor de su amigo Victor Herbert. Después, se dice que Dvorak corrió detrás del escenario y le dijo a Herbert que era "espléndido, absolutamente espléndido". Casi exactamente un año después, Dvorak terminó de escribir el concierto que tan bien conocemos.

El tercer movimiento de la Sonata para violonchelo op. 19 de Rachmaninoff nos muestra lo romántico que puede ser el violonchelo. A continuación interpretada Nikolay Shugaev y Fatima Alieva

Ninguna lista de las mejores obras para violonchelo de la música clásica estaría completa sin la primera Suite para Violonchelo nº 1 de Johann Sebastian Bach, la mano de Dios.

No es fácil definir quién es el cellista más grande de todos los tiempos. Hay varios músicos que podrían obtener este honor (Cassadó, Tortelier, Starker o Rostropovich). Intérpretes de este instrumento como la británica Jacqueline du Pré o el chino Yo-Yo Ma han llevado la música en cello a altos niveles de calidad y excelencia.

Hagamos un alto en Jaqueline du Pré y su interpretación más famosa, el Concierto para violonchelo de Elgar. Fue una de las últimas obras del compositor inglés,  acabada en 1919, después de haber acordado muchos años antes que escribiría tal concierto. La interpretación elegíaca de Jacqueline del Adagio sigue siendo la grabación más notable de la obra hasta la fecha. Grabada en 1965, la interpretación de du Pré fue tan popular que Rostropovich, su maestro, eliminó la obra de su propio repertorio. El uso de Elgar de melodías ricas y evocadoras, y un mínimo acompañamiento orquestal genera una sensación de melancolía que perdura durante todo el movimiento.

Si bien todos ellos han sido grandes intérpretes del cello, seguramente para nosotros no habrá nadie como Pau Casals y su Cant dels ocells.

En el panorama musical actual, emergen con fuerza grandes instrumentistas. Este es el caso de Camille Thomas. Esta violonchelista llama inmediatamente la atención por la abrumadora sonoridad que extrae de su instrumento, un Ferdinando Gagliano de 1788.  Podemos escucharla interpretando Après un rêve (Op. 7, n.º 1) del compositor francés Gabriel Fauré

Sigamos con el chelista croata Stjepan Hauser, (es el intérprete de la anterior pieza de Piazzolla) alumno Rostropóvich y uno de los últimos chelistas escuchados por su maestro antes de morir. Su forma de interpretar me parece conmovedora.


Otro de los instrumentistas que se ha hecho un hueco entre los principales violonchelistas de su generación es el alemán Gabriel Schwabe. En este video nos ofrece un tema contundente, el primer movimiento de la Sonata para violonchelo solo, de Kodaly. A pesar de su melodía errática y sus atrevidos saltos de octava, la pieza no pierde legitimidad emocional. La falta de acompañamiento hace que el violonchelo solo sea aún más sorprendente.

No solo en la música clásica el instrumento de esta noche tiene gran protagonismo. Temas populares como Eleanor Rigby de los Beatles, por ejemplo, tienen entre sus principales sonidos el del cello, o en la banda finlandesa de heavy metal Apocalytica, conformada por cuatro cellistas con formación sinfónica que tocan en el cello melodías de lo más agresivas.

Hemos llegado al final. Hemos podido comprobar que el cello es uno de los protagonistas de las agrupaciones orquestales pequeñas (orquestas de cámara, cuartetos de cuerda) o de las grandes (sinfónicas, filarmónicas), de composiciones clásicas o modernas. Y eso es así porque sus tonalidades oscuras y ensoñadoras, son capaces de despertar emociones que van de la más exultante alegría al más profundo desasosiego o temor. Este ha sido un sentido viaje a través de mis emociones. Espero que para vosotros también lo haya sido.


Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Cuidaos mucho.

Otras fuentes
https://www.labellezaescuchar.com/2012/08/antonin-dvorak-4-piezas-romanticas.html?m=1
https://www.rtve.es/play/audios/a-traves-de-un-espejo/
https://blog.derrama.org.pe/cello-instrumento-barroco-que-emociona-a-publicos-modernos/

martes, 13 de octubre de 2020

El otoño: música y poesía

“El otoño es una segunda primavera, cuando cada hoja es una flor” (Albert Camus).

Por fin se respira otoño tras un verano que se me hizo eterno. A las veranofóbicas como yo, (la primera vez que leí esta palabra supe que me definía) nos encanta el otoño, por el verano que dejamos por fin atrás y porque el siguiente nos queda, afortunadamente, muy lejos.

EL OTOÑO SE ACERCA

El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.
Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.
Y lo perdimos para siempre.

He querido empezar mi música de esta noche con esta preciosidad, “The Chestnut Tree” (El castaño) un cortometraje de animación, dirigido por la animadora coreana afincada en EEUU Hyun-mon Lee. Esta encantadora historia se centra en una niña y su madre, en Corea del Sur, mientras revisitan los recuerdos bajo un castaño. La animación, dibujada a mano, fue nominada a los Premios Annie 2008 al Mejor Cortometraje. La música del corto es la Mazurka en D mayor, Op. 33, No.2 de mi amado Chopin, interpretada por So Yun Kim. Desde que lo descubrí, curso tras curso mis alumnos lo miran fascinados.

El cielo tiene color de otoño. Y la vida. El jueves asistimos a un fantástico concierto de The Bob Collective, el curso escolar ha cogido ya carrerilla a pesar del COVID, y, aunque no acabamos de sacudirnos la tristeza que sentimos al escuchar cada día las noticias y no ver la luz al final del túnel, podemos dar las gracias de estar vivos.


           VIDAS DE OTOÑO

Vidas de otoño son, crepusculares,
con un sentido ambiguo e indeciso,
sin que se sepa que es lo que Dios quiso
al crearlas decir. Con sus pesares

oscuros cruzan campos y lugares
marcando a vuelo roto sobre el piso
la vaga sombra. Su hálito sumiso
va al morir a las nieblas estelares

Sale, perdido ya, negro murciélago
en estas noches tibias de septiembre
el cielo del otoño a disfrutar

y vuela acaso de la aceña al piélago,
sin que su triste sino se remembre,
su oscura vida errática a acabar.

“El otoño devuelve a la tierra las hojas que ella le prestó en verano”, dijo George Christoph Lechtenberg, una imagen que va íntimamente ligada al sentimiento de nostalgia. La tristeza, los recuerdos y pesares se amontonan en el suelo junto a las hojas. Vladimir Rebikov supo resumir este sentimiento en esta pieza maravillosamente expresiva, Les feuilles mortes, la tercera parte de su composición Sueños de otoño Opus 9.

“Voy a decir todavía unas palabras para los oídos más selectos: qué es lo que yo quiero en realidad de la música. Que sea jovial y profunda, como un mediodía de octubre” Friedrich Nietzsche. La pieza que vamos a escuchar a continuación no podemos decir que sea jovial, pero sí profunda. En noviembre de 1875, Nikolai Bernard, editor de la revista musical Le Nouvelliste, escribe a Tchaikovsky. En su carta le pide si podría escribir unas piezas breves para piano para su revista. Concretamente le pide una para cada mes del año. Las doce piezas, en vez de llamarse "Los meses" como sería más lógico, se publicaron con el título en francés, “Les saisons”, una joya musical que debería ser más conocida y que demuestra que la melancolía no tiene por qué ser dolorosa. Este es el epígrafe poético contenido en la edición rusa (Nikolai Bernard eligió uno para cada mes):

Otoño, nuestro pobre jardín se está cayendo
las hojas amarillentas vuelan en el viento.

OCTUBRE

Estaba echado yo en la tierra, enfrente
el infinito campo de Castilla,
que el otoño envolvía en la amarilla
dulzura de su claro sol poniente.

Lento, el arado, paralelamente
abría el haza oscura, y la sencilla
mano abierta dejaba la semilla
en su entraña partida honradamente

Pensé en arrancarme el corazón y echarlo,
pleno de su sentir alto y profundo,
el ancho surco del terruño tierno,
a ver si con partirlo y con sembrarlo,

la primavera le mostraba al mundo
el árbol puro del amor eterno.

(Juan Ramón Jiménez)

Otro compositor ruso, Alexander Glazunov, escribió el ballet Las Estaciones, su obra más popular. Representa la música romántica en su apogeo.  De los tres movimientos del Otoño os invito a escuchar más detenidamente el Adagio. La versión a piano es maravillosa.

 

OTOÑO

Aprovechemos el otoño
antes de que el invierno nos escombre
entremos a codazos en la franja del sol
y admiremos a los pájaros que emigran
ahora que calienta el corazón
aunque sea de a ratos y de a poco
pensemos y sintamos todavía
con el viejo cariño que nos queda
aprovechemos el otoño
antes de que el futuro se congele
y no haya sitio para la belleza
porque el futuro se nos vuelve escarcha.

Pero otoño es también sinónimo de vendimia y, por tanto, de fiesta y alegría, como nos recuerdan los coros del Otoño de “Las Estaciones” de Haydn.

Acompaña este tema Francisco Villaespesa, un prolífico poeta y, sin embargo, gran desconocido para mí, con este hermoso y sensorial soneto. 

POR TIERRAS DE SOL Y SANGRE III

frescura matutina del paisaje...
Verdores temblorosos del rocío...
A veces bajo el túnel del ramaje
brilla al sol la serpiente azul del río...

Hay olor de vendimia en los parrales.
Un silencio de paz duerme en la aldea...
Sólo algún perro ladra en los umbrales
del viejo hogar madrugador que humea.

En la azul palidez de la mañana,
cerrada para siempre la ventana
de las nocturnas citas... ¡Con sus hojas

dosel la enredadera le tejía,
y su pálido rostro sonreía
entre un temblor de campanillas rojas!

“Mi corazón está cansado” El otoño invita a la melancolía, a la soledad, al recogimiento hacia el interior del hogar, del alma, como sucede en el segundo Lied de “La canción de la tierra” de Gustav Mahler, El solitario en otoño (Der Einsame im Herbst). El compositor captura a la perfección la sensación de melancolía de la temporada: En esta “sinfonía” (así se le denominó en origen) el compositor pone música a antiguos poemas chinos llenos de sutileza y sensibilidad. Mahler estaba profundamente conmovido por la profundidad de los poemas sobre la fugacidad y el destino. Basta escucharlo para entender lo que sentía.


MELANCOLÍA

Me siento, a veces, triste
como una tarde del otoño viejo;
de saudades sin nombre,
de penas melancólicas tan lleno...
Mi pensamiento, entonces,
vaga junto a las tumbas de los muertos
y en torno a los cipreses y a los sauces
que, abatidos, se inclinan... Y me acuerdo
de historias tristes, sin poesía... Historias
que tienen casi blancos mis cabellos.
(Manuel Machado)

November Woods es una historia de tormento. Es el mejor de los poemas tonales (o sinfónicos) del compositor y poeta Arnold Bax, inspirada originariamente en los bosques de su tierra, pero.... “puede tomarse como una impresión de la música húmeda y tormentosa de la naturaleza a finales de otoño, pero toda la pieza está conectada con mi Yo. Estaba pasando por ciertas experiencias bastante problemáticas en ese momento”, escribió en una carta a sus amigos Podía haber pintado un cuadro o escrito un poema, pero compuso esta obra.

 

OTRO OTOÑO TRISTE.
 
Ya el otoño frunce su tul
de hojarasca sobre el suelo,
y en vuelo repentino,
la noche atropella la luz.
 
Todo es crepúsculo,
señoreando en mi corazón.
Hoy no queda en el cielo
ni un remanso de azul.
 
Qué pena de día sin sol.
Qué melancolía de luna
tan pálida y sola,
ay que frío y ay que dolor.
 
¿Dónde quedó el calor
del tiempo pasado,
la fuerza y la juventud
que aún siento latir?
 
Se fue quizás con los días cálidos,
de los momentos que a tu lado viví.
Y así esperando tu regreso,
otro otoño triste ha llegado sin ti.

El poco pretencioso género de la miniatura de salón fue cultivado por Albéniz en su juventud, terreno en el que se mueve el pianista con gran soltura, resultando muy hermosa la forma sugerentemente impresionista con la que se aborda “Les Saisons” (también conocido como “Álbum de Miniaturas”), retrato conmovedor de las estaciones del año. Esta es la pieza dedicada al tiempo que nos ocupa.

 

POEMA 25

De repente el olor de las mimosas
como una antorcha que respira o como
una ola inmemorial que besa
la desnudez expectante de la playa.
No es más que la puerta
que se abre, pero pone en movimiento
un aire donde cuaja
toda la dulzura de este precario otoño.

(Jorge Riechmann)

 El “loco” que revolucionó el tango nos regala este Otoño porteño, un tango arrebatado, encendido y a la vez elegante y digno. El sentimiento tan nostálgico que Piazzolla es capaz de describir impacta en quien lo escucha, irremediablemente.

Otro argentino, Leopoldo Lugones, una de las mentes más prodigiosas de su país, nos ofrece esta fugaz escena de toques toques impresionistas:

ROSA DE OTOÑO

Abandonada al lánguido embeleso
que alarga la otoñal melancolía,
tiembla la última rosa que por eso
es más hermosa cuanto más tardía.

Tiembla... un pétalo cae... y en la leve
imperfección que su belleza truncas
e malogra algo de íntimo que debe
llegar acaso y que no llega nunca.

La flor, a cada pétalo caído,
como si lo llorara, se doblega
bajo el fatal rigor que no ha debido
llegar jamás, pero que siempre llega.

Y en una blanda lentitud, dichosa
con la honda calma que la tarde vierte
pasa el deshojamiento de la rosa
por las manos tranquilas de la muerte.

Ya veis que existe un largo repertorio de música clásica que nos ofrece diferentes miradas sonoras sobre las cuatro estaciones, que van más allá de la que nos cuenta Antonio Vivaldi. Composiciones del siglo XIX hasta el siglo XXI nos muestran otras maneras de escucharlas.

Quiero acabar con dos piezas preciosas de la pianista rusa Irina Shishkina, de su álbum, “Sueños de Otoño”.  Poco o nada puedo comentar sobre ella, pues era una perfecta desconocida para mí; pero, da igual. Lo mejor, sin duda, es escucharla. 


Y esta poesía de Neruda pone las últimas palabras a ese sentimiento otoñal, a ese…"hasta de mi alma caen hojas".


MARIPOSA DE OTOÑO
 

La mariposa volotea
y arde con el sol, a veces.
 
Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada
sobre una hoja que la mece.
 
Me decían: No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.
 
Yo tampoco decía nada.
Y pasó el tiempo de las mieses.
 
Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.
 
Me decían: No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.
 
Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.
 
Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.
 
Se va la mano que te induce.
Se va o perece.
 
Se va la rosa que desates.
También la boca que te bese.
 
El agua, la sombra y el vaso.
Se va o perece.
 
Pasó la hora de las espigas.
El sol, ahora, convalece.
 
Su lengua tibia me rodea.
También me dice: Te parece.
 
La mariposa volotea,
revolotea,
y desaparece.

Por hoy hemos acabado este largo paseo por el otoño y la música clásica, un recorrido que ha dejado algunas bellezas en el camino. Tiempo habrá. Faltan esas y todas las canciones y temas de grupos, géneros y artistas que han formado y forman parte de la banda sonora de nuestras vidas. Pero eso lo dejaremos para otra noche.

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie.



viernes, 11 de septiembre de 2015

Salvador Allende ¡Presente! (II)

No hay revolución sin canciones ni memoria sin canciones.

Dicen testigos próximos a Salvador Allende que "El chicho" se fue diciendo que "nunca seré expresidente, moriré siendo el presidente constitucional de Chile". Según la autopsia, el presidente se suicidó con el fusil AK-47 que Fidel Castro le regaló en 1971.


Hace un año, en el 41 aniversario del dia en que la utopía posible fuera desterrada de Chile le dediqué un post en este mi-nuestro blog en un itinerario de aquellos temas capaces de renovar el imaginario allendista. Cuarenta y dos impactos de bala para Víctor Jara es la mayor demostración de la crueldad de los fascistas ubicando guitarra y armas casi en igualdad de condiciones. Mueve el alma escuchar las  canciones de Quilapayún, Violeta Parra, Isabel y Ángel Parra, el propio Víctor Jara, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Illapu, Inti-Illimani y tantos otros.


Pero el pop, el rock,  el punk y casi todos los géneros no podían quedarse atrás a la hora de poner el grito en el cielo ante semejante atropello contra los derechos civiles y denunciar, a través de sus canciones, estas heridas del pasado todavía abiertas. Son canciones que escapan a las obvias, canciones de artistas que compusieron a la memoria del presidente Salvador Allende y todo aquello que le rodeó. Esas canciones, duras en su mayoría y nada intimistas, como un hermoso y variopinto mural, se merecen un espacio en mi noche.

El viernes 4 de septiembre de 1970 Allende gana las elecciones y desde los balcones de la FECH, se dirige a una manifestación jubilosa. Este discurso fue musicalizado para el centenario de su nacimiento y lo he escogido el primero porque a pesar de que me hace llorar cada vez que lo escucho, también me lleva hacia un momento alegre de la historia en que la gente creímos que por fin se alcanzaría la justicia negada por años. Y este es el primer sentimiento que quiero compartir en una fecha tan crucial para Catalunya. A pesar de todo. A pesar de todo.


Con su disco “¡Date Cuenta!”, la agrupación punk Los Miserables formado en 1990, marcó varios hitos en su carrera: habían ya migrado a una multinacional, seguían con la rabia adolescente a punta de crudas y críticas letras, y sus sonidos y ritmos estridentes se acercaron al hard-core- rap. Sin embargo, cual oasis, optando por un lenguaje referencial en formato acústico, en medio del disco se encontraba esta linda y esperanzadora balada, dedicada a Salvador Allende. Siempre Vivirás.


Formada en el año 1998, la agrupación de folklore - rock chilena Mecánica Popular dejó inmortalizada la canción Los lentes de Allende, composición que enfatiza las gafas características del líder político chileno. Los lentes del Allende gana en poesía simple pero llena de simbolismo sobre el modo en que la dictadura militar y sus elementos figurativos (”sangre, fuego, radares, hielo, infierno”) contrastan con todo aquello (avasallado por la fuerza militar) que condensan “los lentes de Allende”. 
”Giro hacia la gente, mis lentes de Allende”, es uno de los fragmentos de letra más lúcidos que identifica la sensibilidad humana de “saber mirar” a la gente con el legado político de Salvador Allende.



Jorge González es un hombre chileno consciente del país en el que nació y que tiene la perspectiva de quien observa algo que quiere mucho desde la distancia. “Me tuve que ir. Pensaba que si me quedaba iba a terminar preso. No encajaba dentro de lo que se supone que uno tiene que hacer para que te acepte la elite gobernante, que son los mismos que gobernaron con Pinochet. Los dueños de Chile son un lote de familias súper militarizadas, gente terrible, huevones malos” declaró en 2013 a The Clínic.

Allende Vive es una mitad fábula, mitad verdad sobre un país que es una finca; crítica pura a la perdida desencantada del compromiso político. Sobre el final, cuando su voz repitiendo”Allende vive” sobre un fondo de frívolos aplausos como efectos de post-producción, se explicita esta “manipulación/deformación” estética pop del mensaje político.


Esta versión en directo tiene una enorme fuerza. Me encanta la guitarra.


La cantante Francisca Valenzuela dijo que su tema Salvador, incluido en su disco “Buen soldado”, buscó homenajear el magnetismo del ex Presidente y también dar cuenta de la falta de liderazgos de esa magnitud. “Alude al hecho de que hay una carencia de liderazgos políticos grande en nuestros planeta yo diría, y lo escribí pensando en esta figura diciendo cómo hoy en día no existe ningún tipo de personaje político o de otro rubro que congregue de esa manera, que sea poético el liderazgo que tú digas, yo creo en esta persona. Obama quizás lo fue en su momento”, señaló en una entrevista. A su juicio no hay una figura “que sea magnética, que tú digas yo quiero seguir a esta persona, creo en sus ideales, quiere generar un cambio, quiere generar una contribución” Allende “encarnaba ese utopismo poético que tenía Martin Luther King en su momento”

Los ortodoxos de la canción de autor dicen que Francisca es demasiado "popera" para ser trovadora. Los radicales del mundo del pop no acaban de comprenderla y creen que el Salvador Allende a quien dedica la excelente última canción de su último disco podría ser un exnovio o un jugador de fútbol.


Las divertidas trompetas de Talco también recordaron la caída del doctor Allende en su primer álbum, “Tuti Assolti', grabado en 2004. El grupo de ska decidió que el tema 11 Settembre '73 debía ser el segundo que sonara en su disco debut.



Quizá menos directa que las anteriores, Solo Resistir de  Chinoy, es una tremenda apología a la memoria, a una lucha pasada, a los movimientos de liberación política y cultural que marcaron a fuego las sociedades y que sin duda influyeron para el ascenso de Allende en Chile, a esos tiempos de su gobierno popular; una canción llena de belleza y nostalgia.


Dando un salto mortal en el aire, esta cancioncilla del poeta y músico Mauricio Redolés  “El finao era choro y consecuente, se agarró a balazos por su gente” nos dice en esta canción uno que conoce de cerca el imaginario y consecuencia del pensamiento de izquierda.


Pinochet fue la cabeza visible de una dictadura que se adhirió a Chile ese 11 de septiembre de 1973 y no se despegó hasta el 11 de marzo de 1990, cuando Patricio Aylwin asumió el cargo de presidente del país. Según los informes de la Comisión Valech, durante los diecisiete años que duró la privación de libertades en ese país hubo más de 40.000 víctimas entre detenidos, asesinados y torturados.  El 10 de diciembre de 2006, Augusto Pinochet Ugarte murió sin haber pagado los crímenes que cometió durante esos diecisiete años que duró la dictadura militar. El grupo de punk zaragozano Chicharrica le dedicó un potente tema junto al rapero Aitor, de Huellas de Barro: Un tirano menos.


Heaven Shall Burn es una banda alemana de heavy de ideales veganos, antirracistas y en contra de las injusticias sociales dedicó este durísimo tema al expresidente "The Martyr's Blood"


Después de tanta estridencia, vamos a tomarnos un momento de calma.  En 1975 Astor Piazzolla entra en contacto con cineastas comprometidos políticamente, y colabora en varias películas destacando Llueve sobre Santiago (Il pleut sur Santiago) un film que narra los sucesos acaecidos en Chile en 1973: la victoria electoral de Allende y la conspiración que culminó con el Golpe de Estado de Pinochet. El director Helvio Soto realizó desde el exilio esta coproducción búlgaro-francesa. Piazzolla compuso la banda sonora, en la que encontramos el tema Presagio (Salvador Allende)


El 21 de agosto, 25 exmiembros de Syriza en Grecia fundaban un nuevo partido de cara a las elecciones que tendrán lugar el 20 de septiembre en el país heleno. Lo han llamado Unidad Popular. Y entre sus principales medidas está la nacionalización de la economía, la vuelta a la dracma y la ruptura con las medidas de austeridad llevadas a cabo últimamente. Quizá no todo murió con Allende aquel 11 de septiembre.


Cierro este homenaje a Allende, a mi historia (la de la clase obrera), a la memoria colectiva, al recuerdo de una lucha, de una utopía, de un sueño masacrado, con el primer tema de este post, esta vez con imágenes del expresidente que gritan una y mil veces: SALVADOR ALLENDE ¡PRESENTE!