Esta noche os propongo el “Poema LXIV - Palabras/Palavras” de Omara Portuondo y Maria Bethânia, dos de las mujeres más representativas de la cultura americana de raíces afro que allá por el mes de marzo de 2008 comenzaron una gira conjunta para ofrecer los sonidos de Brasil y de Cuba, presentando su disco homónimo, editado en 2007. Un disco en el que hacen un recorrido musical por las grandes canciones cubanas y brasileñas de la década de los cincuenta.
Los lazos entre Cuba, cuna de Omara, y el estado brasileño de Bahía en donde Maria Bethânia nació, que es la región con mayor predominio de la cultura y la religión africana en Brasil, son evidentes. Ese hecho, unido a la gran admiración mutua que sentían una por la otra les empujó a trabajar juntas.
Un antropólogo francés, Erwan Diantelli, explica que tanto en Cuba como en Bahía, en los esclavos negros existe un sincretismo religioso similar que identifica los “orixás” africanos con ciertos santos y vírgenes católicos. El origen de los negros, yorubas, es el mismo. Lo que en Cuba es “santería” en Brasil es “cancomblé”. En el plano económico, el monocultivo de la caña de azúcar se repitió en los dos sitios. La música generada, a pesar de la disparidad en la forma, es de una complejidad muy similar. Unos lazos indisolubles, ancestrales, que se tejieron alrededor de las dos cantantes y que hicieron posible esta joya de la mesticidad.
Maria Bethânia es conocida, además de por su valía como artista, por ser hermana de Caetano Veloso. Ambos, junto con Gil Gilberto, formaron el Movimiento Tropicalista de la música brasileña. Por su parte Omara Portuondo se hizo famosa como intérprete del proyecto Buena Vista Social Club.
Con el disco Omara Portuondo – Maria Bethânia, estas mujeres herederas de un linaje de mujeres negras cuyo legado de luchas y conquistas atraviesa el tiempo y las distancias, quieren promover el reencuentro entre dos culturas similares con manifestaciones culturales también similares.
Todo el trabajo tiene el tono del autoconocimiento, del reencuentro de fantasmas ancestrales, de recuerdos, de intercambio de impresiones sobre una cultura en el fondo común. Con ellas cantan todos los brasileños y todos los cubanos.
Ya lo dijo Juan Goytisolo: "La cultura es mucho más rica cuanto más mezclada está; los países mestizos tienen ventajas sobre los más homogéneos porque es la diversidad la que nos enriquece. La cultura no puede ser única ni cerrada, pues hay una polinización que ha venido del lejano Oriente, al Oriente próximo, y de ahí a Occidente. La literatura, por ejemplo, se mueve por las autopistas del viento." Nada más apropiado para los tiempos que vivimos.