Uno de los ejemplos más bellos
de poesía cantada en lo que llevamos de siglo
Cuando hace
una semana conmemoraba en
mi cuenta de Facebook el nacimiento del poeta Ángel González,
mi camarada sindical Carles
Casanova me recordó la existencia de “La palabra en el Aire”, un proyecto
en el que se funden la delicadeza de la música del cantautor canario Pedro Guerra y los
versos del poeta asturiano. Una fusión única, sorprendente y entrañable que
consigue embelesar tanto a los amantes de la poesía como de la música, que nos sumerge
en un mundo que tiene que ver con la sensibilidad y con las emociones. Un
montaje poético-musical que, sin duda, reclama la complicidad y la atención de
aquel que lo escuche. Por ello creo que se merece un espacio en mi noche.
Gracias, Carles, por la idea. Espero que os guste.
Ángel González
y Pedro Guerra no se conocían antes de empezar a trabajar juntos.El cantautor era "amigo" de la poesía de González, y el poeta había hecho pintos en la música. Ambos se movían en territorios parecidos y tenían una sensibilidad común. Alguien les presentó y nació la amistad y la complicidad. "Hay
artistas que ponen música a los poemas y los deforman, los convierten en algo
borroso, pero me gusta cuando le ponen música y la poesía se escucha con
nitidez, como si fuera la mera lectura de un poema", palabras del poeta
que
fueron suscritas por el cantautor. Y empezaron a trabajar juntos. "Decidimos
hacer el libro-disco para que la palabra no se perdiera en el aire". Un formato ideal porque hay canciones y hay un libro, de modo que el que se acerca a la canción tiene
oportunidad también de leer los versos. Esos versos eternos, imperecederos y atemporales de Ángel González que están muy presentes en la memoria de todos.
La selección de poemas recogidos fue realizada con
total libertad por Guerra. "Busqué los poemas que tenían un
parentesco climático y el mismo tono emocional y temático". Ambos
interpretan juntos, Pedro cantando y Ángel recitando. El poeta escogió
los que iba a recitar y el cantautor los que quería cantar. Alternándose, la
potente voz de González que suena más alta y clara que nunca, y la
aterciopelada del cantautor, acostumbrado a lidiar con versos y guitarras,
parecen fundirse. “Hay una sensibilidad muy parecida entre ambos,aclara
Pedro,Las motivaciones que llevan a Ángel a escribir poesía son las
mismas que me llevan a mí a hacer canciones” algo que se percibe desde el primer tema.
Foto de Crónicas de Siyasa
El resultado
final, un disco-libro de 26 cortes, parece fruto de un guion perfectamente
dibujado. Entre ellos hay cinco poemas inéditos que Ángel González creó
específicamente para este proyecto. El libro incluye también algunos poemas
escritos de puño y letra del poeta.
en pinterest.es
“Gracias
a Dios o a quien sea, a medida que se fortalece toda la industria de
entretenimiento, siempre existe una vía alternativa para el que le guste otro
tipo de cosasdijo
el cantante en la presentación del proyecto .Cuanto más se frivoliza
por un lado, más firmes estamos nosotros en hacer lo que nos gusta, convencidos
de que tenemos un público mucho más minoritario, pero igualmente más fiel, más
duradero, que no se acerca a esto porque sea una moda, sino porque le gusta de
verdad este tipo de cosas. Ahí está ese mundo alternativo que existe y que no
va a dejar de existir”
Creo que lo
voy a dejar aquí. Nada de lo que yo diga sobre el poeta y el músico puede tener
más valor que los versos y las canciones de “La Palabra en el aire”. Aunque, lo
confieso, hacer una selección no ha sido nada fácil.
Este soneto es
para mí uno de los más perfectos poemas amorosos que mejor refleja la ausencia
de la persona amada. Significó el descubrimiento del poeta, el que me enganchó
para no dejarme ir nunca más, por eso le tengo tantísimo cariño. En la voz de
Ángel González, a partir del minuto 0’57.
Ángel González
quería huir de la consideración de poeta como alguien que está en una realidad
superior. Poco a poco fui descubriendo a través de sus versos su estado de
hombre desesperanzado más que desesperado, que no cree en nada, pero que a
pesar de todo quiere exprimir la vida, sacarle todo el jugo a través del
disfrute del amor, de la amistad, de la poesía… Este disco-libro consensa todo
su espíritu. En este enlace podéis
escuchar el LP entero
No me puedo resistir
a compartir un par de curiosidades. En la primera, Antonio San José entrevista al poeta en el
programa "Cara a cara" de CNN+ en 2006.
Y aquí el particular
retrato musical de Ángel González que Joaquín Sabina le hace en esta canción.
Como dice mi hija Ainhoa, ya estaría. Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y
no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania!
Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイトBuonanotte. לילה טוב.Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا
شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভরাত্রি.
Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий
вечір
Otras fuentes https://elpais.com/diario/2003/06/15/cultura/1055628007_850215.html https://www.efeeme.com/la-palabra-en-el-aire-2003-de-pedro-guerra-y-angel-gonzalez/ https://fonocopiando.blogspot.com/2021/02/por-aqui-pasa-un-rio-angel-gonzalez.html https://blog.verbalina.com/cuando-le-sale-al-poeta-lo-poeta-recordando-a-angel-gonzalez/ https://www.cope.es/actualidad/cultura/noticias/varias-generaciones-escritores-cantautores-brindan-por-angel-gonzalez-20180111_201247
Un genio irrepetible que logró cruzar todas las fronteras
Hace 25 años,
el 24 de agosto de 1997, fallecía a los 64 años, de un cáncer de pulmón, Tete Montoliu, el primer
pianista y compositor español de jazz que trascendió las fronteras y alcanzó
nivel internacional.Pedro Iturralde, Jorge Pardo y Chano Domínguez,
entre otros, también lo consiguieron; pero Tete abrió una puerta que ya no se
cerró. Intentar
resumir su vida y su carrera en este espacio es prácticamente imposible, pero
algo haremos.
Imagen de Micro Surcos Musicales
Vicente
Montoliu Massana nació en Barcelona en 1933. Y nació ciego, algo que marcó
indefectiblemente el carácter de la persona y el músico que fue.Vicente Montoliu Massana, nació en Barcelona en 1933. Y nació ciego,
algo que marcó indefectiblemente el carácter de la persona y del músico que fue.
El crítico de jazz, periodista y escritor Miquel
Jurado quien, además, fue sido amigo personal de Tete, autor de “Tete,
casi una autobiografía” nos habla aquídesu personalidad:
“Es complicado de explicar cómo era, puesto que si hablas con cien personas que
le conocieron, cada una de ellas te va a dar una versión diferente. El ser
ciego le marcó, por supuesto, eso es indudable. Hoy en día, un ciego puede
desde utilizar un ordenador a esquiar o nadar, etcétera…, pero, una persona
ciega en la Barcelona de los años treinta, y esto lo decía el propio Tete,
además de ciega era considerada tonta. Es decir, el ciego era una persona a la
que se le consideraba que no servía para nada. Entonces, él tuvo que luchar
primero contra eso; después tuvo que luchar contra unos profesores que no
querían enseñarle música porque era ciego y, por último, tuvo que luchar contra
una sociedad que en ningún momento estaba preparada para los discapacitados.
Todo eso marca un carácter desde dos puntos de vista: desconfianza y lucha”.
Foto de Efemérides Musicales
Quizás esa
ceguera le abrió al mundo de los sonidos, de las armonías, de la música que
acabó siendo su razón de vida o resulta que desde muy niño la vida le empujó a
ello. Lo cierto es que la música fue una constante en su niñez, pues su padre,
Vincenç Montoliu, era músico de la Banda
Municipal de Barcelona y de la Gran
Orquesta del Liceu; y su madre una apasionada del jazz. Pero, sobre todo, Tete fue un
“niño prodigio”. A los 4 años, ya garabateaba con notable precisión los
primeros compases de pequeñas piezas clásicas. Por ello su madre, Ángela
Massana, fomentó en su hijo único el estudio del piano desde los 6 años, inscribiéndolo en una
escuela privada para niños ciegos en la que estuvo hasta 1944. A los 7 años,
hubo dos acontecimientos que también marcaron su vida: aprendió a leer música
en Braille y escuchó grabaciones de Duke Ellington. Continuando su formación, a
los 11 años comenzó a estudiar con la profesora Petri
Palou. También tuvo la suerte con 14 años de que su padre conociera al
músico de jazz Don Byas,
quien había ido a Barcelona para tocar en la misma orquesta en la tocaba su
progenitor. Éste le invitó un día a comer a su casa, y parece ser que se enamoró de
las paellas que hacía la madre de Tete, con lo cual se convirtió en un asiduo a
la casa de los Montoliu. Y allí el “nene” pudo, no sólo escuchar y tocar jazz,
sino conocer, hablar y ver cómo era un músico de jazz. Más tarde, a los 16 años ingresa,
no sin dificultad, en el Conservatorio
Superior de Barcelona, donde estudió hasta 1953.
Fue la escucha paciente y entusiasta de las obras de otro gran artista, también ciego, Art Tatum, con quien más
tarde sentaría las bases del jazz moderno, la que le inspiró, influyó y motivó para dedicarle su vida al jazz. Aunque también recibía influencias de Bud Powell, Earl Hines y desde mi modesta
opinión, también de Thelonius
Monk. Y, con 19 años comienza a tocar profesionalmente en los bares y clubs de Barcelona. Pero el
gran salto se produce el 15 de marzo de 1955 cuando Montoliu fue visto
por Lionel Hampton,
que había entrado accidentalmente en un pub de la capital catalana en el que él tocaba. Asombrado,
Hampton ofrece de inmediato al joven catalán que lo acompañe en una gira
europea, durante la cual colaborará con artistas de la talla de Dexter Gordon, Ben Webster, Lucky Thomston o Stéphane
Grappelli. Y graba con él “Jazz Flamenco”, inicio de una prolífica carrera
internacional.
En 1958 actúa
en el Festival de Cannes con un trío con Doug Watkins y
Art Taylor. A finales de
los años cincuenta, dio sus primeros recitales en Nueva York, en el célebre club,
“Up of the Gate" y fue distinguido como mejor pianista europeo de jazz por
sus propios compañeros En 1961 fue llamado para formar parte del European All Stars, que agrupaba a los mejores jazzmen
del viejo continente. Poco después es contratado por el Blue Note de Berlín,
donde comparte escenario con Chet Baker, Benny Bailey o Slide Hampton. Después de un periodo en Alemania, recaló un tiempo en
el Whisky Jazz de Madrid donde comparte escenario con el
saxofonista Pedro
Iturralde y poco después volvió a Barcelona, al Club Jamboree en
la plaza Real, donde forma su primer gran trío con el contrabajista Eric Peter y
el batería Billy Brooks, y acompaña a músicos tan destacados como Booker Ervin, Donald
Byrd, Lucky Thomson, Pony
Poindexter, Lee Konitz, Art Farmer y Ornette Coleman.
Tete Montoliu, fotografiado en la sala Jamboree en los sesenta junto al músico Lou Bennet,otro asiduo del local .La Vanguardia.
A partir de
ahí su carrera como pianista fue imparable. En 1963 es contratado por el Montmartre Jazzhus de
Copenhague, uno de los clubes más prestigiosos de Europa, donde compartió
escenario y amistad con el saxofonista Dexter Gordon, con el que registra numerosas grabaciones.
En 1965, Tete también
hizo historia con el primer elepé de jazz que se editó en el estado español “A tot jazz”.
A lo largo de
su carrera, Tete Montoliu creó una prodigiosa obra y acumuló un impresionante
catálogo de cerca de setenta discos, algunos de notable interés, como su “Catalonian
folksongs” en el que el pianista llevó al terreno del jazz un repertorio de
canciones populares y tradicionales catalanas, con las magníficas
interpretaciones de la recién desaparecida Núria Feliu. Lo mismo
haría unos años más tarde con el disco “Tete interpreta Serrat”.
O acompañando a la maravillosa Maria del Mar Bonet en este estándar que me encanta.
Otros vínculos
con la escena catalana quedaron plasmados en obras que son pieza única, como el
disco “Vampyria”, donde acompañaba al piano eléctrico a Jordi Sabatés.
No puedo pasar
por alto sus magníficos “Songs for Love” (1971) “Solo Piano” (1989) o la serie
de cuatro discos a piano solo "The Music I Like To Play" (1986-1987),
quizás su obra más importante.
Montoliu
también se sintió bastante cómodo versionando boleros españoles clásicos, canciones
de Jobim o explorando ritmos de inspiración brasileña y cubana, acompañando a
varias vocalistas femeninas en estos diversos géneros.
Una de sus
últimas grandes grabaciones fue en 1990 "The Man from Barcelona". Su
virtuosismo y creatividad se muestra en la furiosa interpretación de A Night
in Tunisia El álbum fue lanzado unos años después de su muerte.
Miquel Jurado
nos vuelve a dar pistas sobre el carácter del pianista. En su anterior libro sobre su amigo, “Diàlegs a
Barcelona”, explica que una de las cosas más contundentes que
pronunció a lo largo de su vida fue esta: “cuando un músico es mediocre y
no lo sabe, es porque humanamente todavía es más mediocre”. Por ello, cuando
se encontraba con un músico o le presentaban a un músico con el que tenía que
tocar, Tete no preguntaba por los músicos que le gustaba, sino que preguntaba
por las novelas que había leído últimamente. Si el músico respondía: "pues
no lo sé, hace tiempo que no leo", Tete decía: "¡uh!, malo,
este músico no sirve, nen".
Jurado y Tete. Fotografía de Toma Jazz
Según el periodista, Tete creía que a la hora de tocar tenía más influencia en la interpretación un relato de Cortázar que toda la discografía de Charlie Parker. Por eso valoraba mucho que los músicos no se centraran sólo en sus cosas, sino que fuesen abiertos. “Cuando íbamos a un concierto, siempre me preguntaba: ¿hay algún músico por aquí?, y a continuación decía: los músicos no van a los conciertos, no van al cine, no van al teatro, no leen, no van a las exposiciones.... entonces: ¿cómo pueden hacer arte si no hacen todo eso?”
En 1983 recibió
la Creu de Sant Jordi, distinción que otorga la Generalitat de Cataluña. En
1996 España le rindió
un homenaje público por su destacada trayectoria de cincuenta años en el jazz.
Y en 1997 nos ofreció el extraordinario directo en Madrid, "Tete en el San
Juan".
A partir de
los últimos quince años de su vida, una sordera fue avanzando, y le tenía muy
asustado. Tete llegó a decir que, “el día que me llegue a quedar sordo me
tiro por la ventana, porque ciego y sordo ¿qué puedo hacer en esta vida si no
puedo ni siquiera escuchar música?” Afortunadamente eso no pasó. No
obstante, a pesar de que Tete llevaba puesto un audífono de última generación y
perfectamente diseñado, “esa sordera provocó que tuviese fama de persona
que no quería hablar con la gente, de persona muy arisca, poco comunicativa, y
muchas veces lo que ocurría era sencillamente que no se daba cuenta de que le
estaban hablando, no se enteraba de lo que le estaban diciendo. Entonces había
que acercarse a él y decírselo, tenías que hacerte entender”.
Durante el último
tramo de su carrera, ni el cáncer ni los avisos del corazón frenaron su pasión
por tocar y escuchar aquella música que le había convertido en un maestro.
Actuó en
público por última vez, ya tocado de muerte, el 28 de marzo de 1997, con motivo
de su 64 cumpleaños, en un
concierto en el Palau de la Música de Barcelona, una actuación magistral en
la que interpretó temas de Ellington, Coltrane, Dexter Gordon, y Thelonious
Monk
Quizás os guste ver estos vídeos en los que el desaparecido
presentador Juan
Claudio Cifuentes, “Cifu”, la voz radiofónica del jazz, en su programa "Jazz entre amigos" de TVE dedicó este
monográfico al pianista.
En esta
entrevista, Tete Montoliu se define como un catalanista acérrimo, defensor de su
idioma y su identidad. “Efectivamente, soy nacionalista, aunque no
separatista, porque eso me parece un disparate. Creo que los catalanes tenemos
la obligación de hablar el catalán entre nosotros y de hablar el castellano con
quien no nos entiende”. Ante estas declaraciones, hoy, a pesar de ser la figura icónica en la que se convirtió para Catalunya y para la Música, una parte de la
sociedad catalana le correría a gorrazos. Triste.
Tete Montoliu
personificó al atípico pianista de jazz; fue un personaje contradictorio pero
no oscuro. Tenía fama entre los músicos de un ego desmedido pero a su vez destacaban
su amabilidad, su cultura y su sentido del humor. En su biografía hay tantas
anécdotas divertidas que resulta difícil escoger una. De sus actuaciones, se
guardan bastantes anécdotas como aquella de que mientras interpretaba al piano,
Tete escuchaba un partido de fútbol del Barça (su
abuelo fue jugador azulgrana, y si no hubiera sido pianista me hubiera
gustado dedicarme al futbol, decía),
su equipo coló un gol y él, mientras se deslizaba por las teclas del piano
cantó ese gol. Naturalmente, los asistentes se quedaron parados y sorprendidos.
Es una de las muchas anécdotas que solamente Tete Montoliu era capaz de llevar
a cabo. La ceguera se convierte casi en una sucesión de chistes o de
autoironía. "Una vez me dijiste que eras un pianista negro",
le dice Jurado. "Sobre todo cuando me miro al espejo" contesta
Tete. De muestra un botón.
ONCE
Podría seguir
compartiendo temas y vivencias, podría hablar de su relación con las mujeres, tan importante, porque Tete es inagotable, pero me despido ya. Y
quiero hacerlo con la versión del adagio de El Concierto de Aranjuez. Mi
sueño sería que España sonase así. Me parece que el suyo también.
Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y
no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania!
Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト Buonanotte. לילה טוב. Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا
شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভরাত্রি.
Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий
вечір