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domingo, 28 de julio de 2024

A mis amigos. El valor de la amistad reflejado en poemas y canciones

 Si yo sé que tú eres y tú sabes que yo soy, ¿quién va a saber quién soy yo cuando tú no estés?

Fotografía de Nara

¿Qué pasa cuando la amistad es solo un recuerdo, cuando ya no hay honestidad, ni fraternidad, ni comprensión, ni confidencia, cuando lo único que pasa es el tiempo? En la vida, muy pronto es demasiado tarde como para perder el tiempo solos en la barra de un bar.

        
SE NECESITA UN AMIGO
 
No es necesario que sea hombre,
basta que sea humano,
basta que tenga sentimientos,
basta que tenga corazón.
 
Se necesita que sepa hablar y callar,
sobre todo que sepa escuchar.
 
Tiene que gustar de la poesía,
de la madrugada, de los pájaros, del Sol,
de la Luna, del canto, de los vientos
y de las canciones de la brisa.
 
Debe amar al prójimo y respetar el dolor que
los peregrinos llevan consigo.
Debe guardar el secreto sin sacrificio.
Debe hablar siempre de frente y
no traicionar con mentiras o deslealtades.
 
Debe tener un ideal, y miedo de perderlo,
y en caso de no ser así,
debe sentir el gran vacío que esto deja.
 
Tiene que tener resonancias humanas,
su principal objetivo debe ser el del amigo.
 
Debe sentir pena por las personas tristes
y comprender el inmenso vacío de los solitarios.
 
Se busca un amigo para gustar
de los mismos gustos,
que se conmueva cuando es tratado de amigo.
 
Que sepa conversar de cosas simples,
de lloviznas y de grandes lluvias y
de los recuerdos de la infancia.
 
Se precisa un amigo para no enloquecer,
para contar lo que se vio de bello y
de triste durante el día, de los anhelos
y de las realizaciones, de los sueños y de la realidad.
 
Debe gustar de las calles desiertas,
de los charcos de agua y los caminos mojados,
del borde de la calle, del bosque después de la lluvia,
de acostarse en el pasto.
 
Se precisa un amigo que diga que vale la pena vivir,
no porque la vida es bella, sino porque estamos juntos.
 
Se necesita un amigo para dejar de llorar.
 
Para no vivir de cara al pasado,
en busca de memorias perdidas.
 
Que nos palmee los hombros,
sonriendo o llorando,
pero que nos llame amigo,
para tener la conciencia de que aún estamos vivos.

Carole King grabó You've Got a Friend, (Tienes un amigo) para su segundo álbum, “Tapestry”, con el que la cantautora tocó el cielo, una canción que me encanta y me pone un nudo en la garganta cada vez que la escucho.



Decía Baltasar Gracián que la verdadera amistad multiplica lo bueno de la vida y divide los males. Es, sin duda, uno de los mayores secretos de la felicidad. La amistad no es algo que se aprenda en la escuela, pero si no aprendes el significado de la amistad, realmente no has aprendido nada.


AMISTAD
 
Amistad es lo mismo que una mano
que en otra mano apoya su fatiga
y siente que el cansancio se mitiga
y el camino se vuelve más humano.
 
El amigo sincero es el hermano
claro y elemental como la espiga,
como el pan, como el sol, como la hormiga
que confunde la miel con el verano.
 
Grande riqueza, dulce compañía
es la del ser que llega con el día
y aclara nuestras noches interiores.
 
Fuente de convivencia, de ternura,
es la amistad que crece y se madura
en medio de alegrías y dolores.

Bridge Over Troubled Water (Puente sobre aguas turbulentas) de Simon and Garfunkel es uno de los más bellos cantos a la amistad que podamos conocer y la despedida más hermosa de la historia del pop.

Hay mucho amor en la palabra amigo. Parafraseando a Anaïs Nin, cada amigo representa un mundo dentro de nosotros, un mundo que tal vez no habría nacido si no lo hubiéramos conocido.


POEMA 8: ESE ES UN AMIGO
 
Aquel cuyo apretón de manos es un poquito más firme,
Aquel cuya sonrisa es un poquito más luminosa,
Aquel cuyos actos son un poquito más diáfanos;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel quien más pronto da que pide,
Aquel quien es el mismo hoy y mañana,
Aquel quien compartirá tu pena igual que tu alegría;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel cuyos pensamientos son un poquito mas puros,
Aquel cuya mente es un poquito más aguda,
Aquel quien evita lo que es sórdido y mísero;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel quien, cuando te vas, te extraña con tristeza,
Aquel quien, a tu retorno, te recibe con alegría;
Aquel cuya irritación jamás se deja notar;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel quien siempre está dispuesto a ayudar,
Aquel cuyos consejos siempre fueron buenos,
Aquel quien no teme defenderte cuando te atacan;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel quien es risueño cuando todo parece adverso,
Aquel cuyos ideales nunca has olvidado,
Aquel quien siempre da más de lo que recibe;
Ese es a quien yo llamo un amigo.

Al alba venid buen amigo es uno de los más famosos poemas medievales en castellano, una de las albadas (canciones populares anónimas que manifiestan la alegría de la llegada del amanecer, ya que la joven se encontrará con el amado) más bellas que he escuchado, recogida en el Cancionero musical de Palacio del siglo XV. La canción Amigo mío del alma de Vainica Doble, el maravilloso e inclasificable dúo formado por Carmen Santonja y Gloria Van Aerssen,  coescrita con Álvaro Cárdenas, hijo de Gloria, al que ellas dan un inicial toque medieval acorde a la época es una preciosidad. Vainica Doble han sido durante toda mi vida junto a “mi Jesús” algo así como "mis suegras". Él siempre las ha llamado “sus mamás” (y a Benedetti "el abuelo").

“¿Qué hay más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo?” (Cicerón)


A LA ESPOSA DE MI AMIGO
 
Con placer hablo contigo,
yo que en mi vida te he hablado;
pues eres centro, y abrigo,
y depósito sagrado
de la dicha de un amigo.
 
Dueña de su fe segura
y árbitra a un tiempo te ves
de su gozo o su amargura;
que él no tendrá más ventura
que aquella que tú le des.
 
Aunque Marte galardone
su esfuerzo nunca domado
y cien veces le corone,
y en los negocios de Estado
consiga más que ambicione;
 
y aunque atenta a su interés,
siempre constante y segura
fortuna bese sus pies,
él no tendrá más ventura
que aquella que tú le des.
 
(…)
 
Él adora tu hermosura,
e insoluble el lazo es
que formó vuestra ternura:
¡Ya no tendrá más ventura
que aquella que tú le des!
 
Como al sol por sus reflejos
logramos adivinar,
y por su aroma al azahar,
y el grave son desde lejos
anuncia cercano el mar,
 
yo adivino tu alma pura
en la apacible quietud
del hombre que amor te jura,
y contemplo en su ventura
resplandecer tu virtud.

Jon Deacon, el bajista de Queen escribió en 1986 Friends will be friends (Eres me mejor amiga) para su esposa. La canción se incluyó en el álbum “A night at the Opera”. Freddie Mercury la eleva con su voz a un nivel excepcional.

Se fue el amigo, pero no muere. Incapaces son de morir los amados. La canción ha terminado, pero la melodía perdura.


A UN AMIGO MUERTO
 
Qué desierto está el mundo, amigo mío,
desde que te cubrió el polvo postrero;
cómo al pensarte el viento, lastimero,
azota mi ventana; cuánto frío.
 
Qué vacío dejaste, compañero,
en mi vida; qué estruendoso vacío.
¿Con quién hablaré ahora? ¿En quién confío?
¿Por qué tuviste que partir primero?
 
Cuando visito tu última morada
dejo sobra la losa, dolorido,
una flor y una carga de tristeza;
 
después me voy, llevando en la cabeza
esta triste pregunta ya gastada:
¿a quién tengo, desde que tú te has ido?
 
(Elías F. Gómez García)

Si hay unos versos que expresen el dolor, el sufrimiento, la injusticia de que la muerte se haya llevado a un amigo es la "Elegía a Ramón Sijé" de Miguel Hernández. Joan Manel Serrat, compañía contante de nuestas emociones, en 1972  puso música a los versos del poeta de “El rayo que no cesa”.


Hay otra canción muy conocida del ya fallecido Alberto Cortez, Cuando un amigo se va. Es una canción que escribí con el corazón destrozado porque murió el mejor amigo que tuve en mi vida y ese amigo fue mi padre. Es una canción desgarradora, que tiende a sacudir los interiores de la gente que pierde a un amigo, a un familiar, a alguien querido”.


Se dice que un amigo es alguien que lo sabe todo de ti y aun así te quiere, que te tiende su mano aunque no la merezcas, que resiste el tiempo, la distancia y el silencio.

LOS AMIGOS
 
En el tabaco, en el café, en el vino,
al borde de la noche se levantan
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.
Livianamente hermanos del destino,
dioscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.
Los muertos hablan más pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.
Así un día en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.
(Julio Cortázar)

Wish You Were Here (Ojalá estuvieras aquí), del álbum del mismo nombre (1975), es una canción dedicada a Syd Barret, ex de la banda Pink Floyd que se apartó de ella debido a su adicción a la droga y alcohol, y a sus problemas mentales. Las distancias no cuentan, los hechos tampoco, el recuerdo de una persona importante siempre se quedará. Sentimiento y nostalgia desgarradora.

“Necesito de alguien, que venga a luchar a mi lado sin ser llamado” (Charles Chaplin); porque un amigo es aquel que nos socorre, no el que nos compadece.

AMIGO

Amigo, llévate lo que tú quieras,
penetra tu mirada en los rincones
y si así lo deseas, yo te doy mi alma entera
con sus blancas avenidas y sus canciones.
Amigo -con la tarde haz que se vaya
este inútil y viejo deseo de vencer-.

Bebe de mi cántaro si tienes sed.
Amigo -con la tarde haz que se vaya
este deseo mío de que todo el rosal
me pertenezca -,
Amigo si tienes hambre come de mi pan.
Todo, amigo, lo he hecho para ti.

Todo esto que sin mirar verás en mi estancia desnuda:
todo esto que se eleva por los muros derechos
-como mi corazón- siempre buscando altura.
Te sonríes amigo. ¡Qué importa!

Nadie sabe entregar en las manos
lo que se esconde adentro,
pero yo te doy mi alma, ánfora de mieles suaves,
y todo te lo doy.
Menos aquél recuerdo.
Que en mi heredad vacía aquel amor perdido,
es una rosa blanca, que se abre en el silencio.

(Pablo Neruda)

Quiero detenerme un poco más en la historia de esta versión de That’s What Friends Are For. Canción escrita por Burt Bacharach y Carol Bayer. El primer interprete de esta canción fue Rod Steward en 1982. Tres años más tarde, la cantan Dionne Warwich y Stevie Wonders. Pero, no estaban solos, a su lado grababan también Elton John y Gladys Knight, formando un combo memorable para reunir fondos para apoyar las causas de la “American Foundation For AIDS”. Era octubre de 1985 y el mundo, como ahora, no sabía cómo diablos combatir al enemigo invisible. Esa amistad a la que cantan, esa que abarca los momentos buenos y los ratos peores, iba más allá de las relaciones habituales entre los seres humanos. “Seguimos queriéndonos, seguimos sonriendo y seguimos amando a nuestra/o mejor amiga/o de siempre”.

Cada nuevo amigo es un pedazo reconquistado de nosotros mismos. “En la dulzura de la amistad hay risa, porque en el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y se refresca” (Khalil Gibran).


GACELA DE LA AMISTAD
 
La amistad es una ráfaga de peces luminosos,
y te arrastra
hacia un océano feliz de mariposas.
 
La amistad es un plañir de campanas
que invocan el aroma de los cuerpos
en un jardín amanecido de heliotropos.

“Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos” Esta popular frase de Aristóteles ilustra muy bien la última canción de esta recopilación Hay un amigo en mi. Siempre he creído que merece mucho la pena que los niños vean “Toy Story”, pero lo merece mucho más que los adultos convirtamos la película en una maravillosa parábola, para volver a descubrir la amistad como el centro en torno al cual gravitan nuestras vidas. La amistad como motor interior que hace valioso el arriesgarnos para que el amigo no salga dañado. La canción es un maravilloso canto a esa Amistad que a día de hoy emociona a Jesús (mi Jesús) hasta humedecérsele los ojos con un nudo en la garganta.


La dulzura en las palabras multiplica los amigos y aplaca los enemigos. El filósofo griego Cleóbulo, nos aconseja hacer bien a nuestros amigos para que nos quieran más y a nuestros enemigos para que busquen nuestra amistad. Dice si biografía que fue feliz como marido, como padre, como ciudadano y como filósofo. Habrá que hacerle caso, pues.


CULTIVO UNA ROSA BLANCA
 
Cultivo una rosa blanca
en junio como enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo;
cultivo la rosa blanca.

Y ahora que estamos en tiempos fechas olímpicas, qué mejor que acabar con Amigos para siempre. ¡Que la Amistad os acompañe siempre!


Se acabó por esta noche. Se quedan en el tintero un buen montón de poemas y canciones. Versos inspiradores, conmovedores, melodías alegres o tristes. Poemas de Octavio Paz,  Pedro Salinas, Manuel Machado, Gil de Biedma... Canciones de Mariah Carey, The Beatles, Bruno Mars, Alejandro Sanz... Quizás, otra vez será. Quizás. 

 Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania! Imposible acabar sin gritar: ¡Poned fin al genocidio palestino! No seamos soldados de los telediarios y los magacines, dejemos de ser habitantes de las trincheras mediáticas, no nos lavemos las manos con agua que está teñida con sangre. Digamos ¡basta! ¡Palestina libre desde el río hasta el mar!



Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on Надобраніч. طاب مساؤك. לילה טוב


 Otras fuentes
https://velvetschool.com/blog/canciones-epicas-ingles-amistad/
VINICIUS DE MORAES. “Antología sustancial de poemas y canciones” Adriana Hidalgo, Editora (Buenos Aires, 2013)
CARLOS CASTRO SAAVEDRA “Poemas escogidos”. Biblioteca de Literatura Colombiana. Editorial Oveja Negra (Bogotá, 1974)
ADELARDO LÓPEZ DE AYALA. “Sus mejores versos” Ed Los Poetas nº8 (Madrid, 1928)
JULUIO CORTÁZAR “Obras completas: poesía y poética vol. IV” Editorial Galaxia Gutenberg (Barcelona 2005)
PABLO NERUDA “Crepusculario” Editorial Seix Barral /Biblioteca Breve (Barcelona, 1980)
JOSÉ MARTÍ. “Cultivo una rosa blanca. Antología” (Buenos Aires, 2001)

miércoles, 7 de diciembre de 2022

Canciones que nos gritan ¡NO A LA GUERRA!

“Vivimos en un mundo donde tenemos que escondernos para hacer el amor, mientras que la violencia se practica a plena luz del día” ( John Lennon.)

Foto: Zipatri Perelli. La guerra (CC BY-SA)

“Pleitaguensam” fue un programa musical presentado por Lulú Martorell en TV2 que allá por el año 84, cuando aún no existía TV3 solo la desconexión para emitir desde Sant Cugat, tuvo gran éxito. La televisión era entonces diferente desempeñando una función social en el camino hacia la democracia. Pero pronto, ante la incursión de la televisiones privadas y ese sujeto de mil caras y ninguna llamado audiencia, programas como este que ayudaban formarnos como ciudadanos de la recién estrenada democracia desaparecieron de las pantallas. La creatividad que daba juego al pensamiento y a la curiosidad inteligente sucumbió ante el poder de los números. Sin riesgo, la espontaneidad y la libertad de quienes inventan la tele se fue diluyendo hasta esfumarse del todo. Y así nos va.

De aquella época aún gloriosa conservamos dos cintas BETA de videos musicales grabados directamente de la tele. Uno de los que registramos para dejar constancia para la posteridad de la banda sonora de nuestras vidas es este alegato contra la guerra de Culture Club. Este grupo de pop new romantic británico, que acumuló siete éxitos consecutivos entre los 10 primeros en el Reino Unido y nueve sencillos en los Estados Unidos, llamó la atención, sobre todo, por la estética glam de Boy George, alguien totalmente trasgresor en su época. “La guerra es estúpida y la gente es estúpida” “No más guerra”. He podido encontrar el videoclip en el gran baúl de Youtube.

La guerra y los conflictos han sido carne de muchas melodías. La música también se configura como instrumento de acción no violenta. La música puede ser un instrumento poderoso para promover acciones noviolentos en favor de la paz y del cambio de situaciones injustas y de sufrimiento. Los cientos de mensajes antibelicistas de la historia de la música no dejan de ser una reacción urgente a una película de violencia y destrucción que es repetida a lo largo de la historia de la humanidad. Canciones antibelicistas hay muchísimas. La recopilación que he podido llevar a cabo es enorme, una cincuentena y podían haber sido más, por lo que he tenido que seleccionar para esta entrada aquellas que, para mí, son las más significativas por su mensaje o por el momento histórico que representan. 

A menudo, el gran arte se produce en los momentos más difíciles, y buena parte de la música más icónica del siglo XX se produjo durante la década de 1960 y principios de la de 1970, en protesta por la participación de Estados Unidos en la Guerra de Vietnam. 

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“La guerra es una blasfemia contra todo lo que representa EE.UU.  proclamó el reverendo Martin Luther King, premio Nobel de la Paz y líder de la lucha por los Derechos Civiles, el sábado 25 de marzo de 1967, frente a una manifestación de unas 5.000 personas reunidas en Chicago. Muchos artistas también se pronunciaron en ese momento en contra de esta  larga y despiadada guerra que acabó con la vida de casi 60.000 estadounidenses, entre ellos, Joan Báez o Marvin Gaye. "¿Cuántos muertos se necesitarán / Para construir un dique que no se rompa? / ¿Cuántos niños debemos matar / Antes de que las olas se detengan?(…)“No importará cuando estemos muertos”

La siguiente canción, Where have all flowers gone (‘¿Adónde se han ido todas las flores?’), es una de las canciones antibelicistas más famosas de la historia. Basada en un tema popular, su melodía y las tres primeras estrofas fueron escritas por Pete Seeger en 1955, siendo el resto añadido en 1960 por Joe Hickerson. Cuando la guerra llevaba una década de enfrentamientos y el país comenzaba a participar en ella aún más activamente, la canción se hizo más popular. A partir de la década de los setenta, y con la derrota de los Estados Unidos como hecho consumado, la canción de Seeger pudo ser leída como una premonición. "¿A dónde se han ido todos los soldados, tanto tiempo ha pasado? / A dónde se han ido todos los soldados, hace tanto tiempo? / A dónde se han ido todos los esposos? / Se han ido a las tumbas, cada uno/ Oh, ¿cuándo van a aprender?".

Otro músico cuyas canciones se convirtieron en himnos para los manifestantes estadounidenses contra la guerra fue Bob Dylan. Aunque en este tema de 1963, Masters Of War, nos habla de todas las guerras, su canción también fue un buen antecedente de lo que comenzaría a suceder dos años después, en Vietnam. No denuncia la guerra, sino a los que las provocan y se benefician de ellas, a todo el entramado industrial que pone en marcha una guerra: quienes construyen las armas y “se esconden detrás de la mesa del escritorio”, quienes “juegan con el mundo” y quienes “como Judas mienten y engañan”. A todos los maldice con el concluyente “incluso Jesús nunca olvidará lo que hacéis”.


All Along the Watchtower es otra canción escrita por el cantante estadounidense, del álbum John Wesley Harding (1967). Esta es la canción que Dylan ha tocado más veces en directo.  Sin embargo, All Along the Watchtower está muy identificada con la versión grabada por Jimi Hendrix para el álbum "Electric Ladyland". Esta versión fue lanzada seis meses después de la original, y fue incluida en el puesto 47 entre las "500 canciones más grandes de todos los tiempos" de la revista Rolling Stone. En cierta manera Hendrix se la apropió. “Esa versión realmente me abrumó (...) Tenía tal talento (Jimi Hendrix), encontró cosas nuevas en la canción y las desarrolló increíblemente. Escuchó cosas que otras personas no podrían encontrar allí”, señaló Dylan en una entrevista de 1995, muchos años después de la desaparición de Hendrix.



En una recopilación de temas contra la guerra no puedo obviar su mítica actuación en Woodstock de agosto de 1969 con su furiosa versión del himno norteamericano, que llegó a ser calificada como “el gran momento de los años sesenta” y que desató la aversión y amenazas contra Hendrix de diversos sectores conservadores de EUA.

Gimme Shelter de los Rolling Stones fue lanzado en el álbum “Let It Bleed” en 1969. Fue escrito durante una época de incertidumbre social y política en los que simultaneaban problemas raciales y la Guerra de Vietnam. La canción muestra la gran tensión que todos experimentaron en ese momento, mostrando cómo muchos sintieron que estaban "a un tiro de distancia" del caos total.

Una de las más evidentes referencias a la indeseable guerra es el ‘War’, compuesta en 1970 por Temptations y versionada con más éxito por Edwin Starr. Pero si hay una versión que me gusta es la de Bruce Springsteen.

Un año antes, en 1969, John Fogerty escribió, produjo y arregló para su banda, la Creedence Clearwater Revival, la canción Fortunate Son, en la que se manifiesta la diferencia de “fortuna” entre el ciudadano corriente enviado como soldado para combatir (y en muchos casos a morir) y algunos privilegiados que se libraban de la guerra gracias a su posición social o política… "No soy yo, no soy yo./  No soy el hijo de un senador…  No soy un afortunado, no… No soy el hijo de un millonario… No soy yo, no soy yo… No soy un afortunado, no." El propio Fogerty explicaba que se le había ocurrido al enterarse del matrimonio entre el nieto del expresidente Eisenhower y la hija del presidente Nixon, y que entonces pensó en que ninguno iría a Vietnam, puesto que eran “hijos afortunados”.


En War Pigs (1970) el grupo de heavy metal Black Sabbath critica a los políticos por iniciar guerras pero no pelear en ellas y los acusa de “hacer la guerra solo por diversión” como si fuera una partida de ajedrez. Muestra a los políticos con un final desafortunado (pero merecido) con el diablo riéndose de ellos mientras piden perdón.“War Pigs es una canción de protesta: no contra la guerra, sino contra las personas que crean las guerras y ponen a todos los hombres y mujeres en peligro. La guerra es una responsabilidad increíble y ellos saben que la gente va a morir» dijo sobre esta canción de 1970 Bill Ward, baterista del grupo de heavy metal Black Sabbath, en una entrevista.


Bob Marley se convirtió en un icono del pacifismo y la lucha por los derechos civiles, llegando a recibir la Medalla de la Paz de Naciones Unidas. Todavía hoy sigue siendo un símbolo de esa lucha por la libertad y por la igualdad entre todos los hombres. En esta canción de 1979 lamenta cuánto mal hay en el mundo. Critica a la gente rica con grandes egos e incluso a los gobiernos por enviar gente a la luna en lugar de lidiar con lo que está pasando aquí en la tierra. “Es la gente de la calle la que está luchando”.

El conflicto norirlandés también tiene muchas canciones. Sunday, bloody sunday, (1983), de U2 pone su mirada en el suceso conocido como Domingo sangriento: 14 personas murieron a tiros y al menos otras 15 resultaron heridas después de que miembros del Regimiento de Paracaidistas del Ejército Británico abrieran fuego contra una manifestación pacífica en Bogside, un área predominantemente católica de Londonderry (o Derry), Irlanda del Norte, el domingo 30 de enero de 1972. La tragedia contribuyó a atizar la feroz campaña del Ejército Republicano Irlandés (IRA) durante las violentas décadas venideras y retrasó las posibilidades de paz por más de 20 años. “Y la batalla acaba de empezar. /Hay muchas pérdidas, ¿pero dime, quién ha ganado? / La trinchera está excavada en nuestros corazones. / Y madres, hijos, hermanos, hermanas, / separados (como un papel hecho jirones).”


En respuesta a un ataque del IRA en 1993 con resultado de decenas de heridos y dos niños que perdieron la vida, la banda de rock irlandesa The Cranberries publicó Zombie una llamada a la paz entre Irlanda e Inglaterra.  La banda tuvo varios éxitos antes de este, pero esta fue su primera canción contra la guerra. La cantante principal Dolores O'Riordan falleció en 2018, y no fue hasta su muerte que los padres de uno de los niños que murió en el 93 se enteraron de que la canción estaba escrita esencialmente pensando en su hijo.

El grupo Dire Straits publica en 1985 “Brothers in arms”. La canción que da nombre al álbum está escrita como repulsa a la Guerra de las Malvinas. El título, “Hermanos de armas” o “Hermanos de guerra”, puede indicar fraternidad tanto entre compañeros de trinchera como entre enemigos; en todo caso, sentencia: “Somos tontos en hacer la guerra”.


The Dogs of War es una canción de Pink Floyd de su álbum de 1987 “A Momentary Lapse of Reason”. Los “perros de guerra y hombres de odio” en esta canción son los políticos que se involucran en guerras encubiertas y permanecen ocultos. Políticos que actúan en “un alboroto silencioso” mientras discuten en voz baja los costos y financian operaciones de las que la mayoría de los ciudadanos nunca se enterarán.


One es una de las canciones más famosas de otro grupo heavy, Metallica, una trágica canción de 1989 que marcó un antes y un después en la vida de la banda. Esta trata sobre un soldado que perdió todo menos la vida a causa de una mina terrestre. No puede ver, hablar, oír o moverse y ya no quiere vivir. La canción se basó en la novela “Johnny cogió su fusil” del estadounidense James Dalton Trumbo sobre la Primera Guerra Mundial. El videoclip que grabaron utiliza fragmentos y diálogos ampliados de la adaptación cinematográfica de 1971 para transmitir al espectador su mensaje con toda la crudeza emocional. Ahora que la guerra ya ha acabado conmigo / estoy despertando, no puedo ver / que no queda mucho de mí, /ahora no hay nada real aparte del dolor / Aguanto la respiración mientras deseo la muerte. / Dios, por favor, despiértame.


Henry John Patch fue el último veterano vivo de la Primera Guerra Mundial. Murió en 2009 después de haber vivido ¡111 años!. Thom Yorke de la banda de rock alternativo Radiohead, escribió ese mismo año esta canción basándose en una entrevista de 2005 e incluso trasladó a la letra  algunas de las sus palabras.


Este himno contra la guerra es una canción del 33º álbum de estudio del músico de rock canadiense Neil Young, que publicó en 2010 “Le Noise”. Se puede decir que esta canción trata sobre él mismo tratando de entender sus sentimientos al respecto al “amor y a la guerra” cuando dice: "Dije muchas cosas que no puedo retractarme, pero realmente no sé si quiero".


Para ir acabando, que ya va siendo hora, un par de canciones que hablan de nosotros. La primera, Spanish bombs, (bombas españolas), es una canción pegadiza y festiva del grupo británico The Clash que viene a hablarnos a los españoles de algo sin embargo muy doloroso para nosotros: nuestra guerra civil de 1936-1939. Forma parte de su mejor álbum: el “London Calling” del año 1979.  Pero la inspiración le vino a Joe Strummer no por las bombas de nuestra guerra, sino por otras que explotaban en el ‘79 y que eran adjudicadas a ETA que había comenzado, a finales de los ’70, una campaña de explosiones en hoteles de la Costa del Sol, lugar que el líder de la banda visitaba mucho. Lo que llamó la atención del cantante era que este país siempre terminaba sus conflictos a bombazo limpio. Hay mención especial a los “negros coches de la Guardia Civil” y a Lorca; Muchas frases en español (con mala pronunciación y escaso sentido) y un ritmo endiablado la mantienen siempre fresca y lista para el combate.


Y también sobre la Guerra Civil  el excelente grupo leonés Fundición Odessa escribió la última canción de esta recopilación pacifista. Grabó dos versiones de España en Guerra, en 1988 y 1993. En sus versos casi se escuchan los tiros: “Es tu guerra, ¿no la ves? España en guerra en el 36”.


En estos momentos, el mundo tiene los ojos puestos en Ucrania y en lo que está sucediendo en ese país desde que Rusia decidiera invadirlo el 24 de febrero. Es el mayor ataque militar convencional en suelo europeo desde las guerras yugoslavas, generando la mayor crisis de refugiados en el continente desde la Segunda Guerra Mundial con más de cuatro millones de ucranianos abandonando el país y otros millones desplazados internos. Pasan los años y no aprendemos, los cientos de mensajes antibelicistas de la historia de la música no son otra cosa que una reacción urgente a una película que no deja de repetirse en la historia de la Humanidad.  La escalada sigue intempestiva y está provocando que no deje de haber civiles muertos, refugiados y... ¿una posible guerra nuclear? ¿Qué sucederá finalmente? Es imposible saberlo.  Yo solo “le pido a Dios” que, a pesar del espectáculo mediático en el que se ha convertido olvidándose de las personas que la sufren, la guerra no me sea indiferente… nunca.

Esta ha sido mi selección, si echáis de menos alguna ya sabéis. No tenéis más que decirlo y la incluiré. Podíamos acabar con la famosísima canción de John Lennon, Imagine pero voy a hacerlo con un tema que se escuchó el viernes 4 de marzo en más de 100 radios públicas de toda Europa, incluida Radio Nacional de España (RNE), que se sumaron a la iniciativa “Dale una oportunidad a la paz” para protestar contra la guerra entre Ucrania y Rusia y pedir un alto al fuego del conflicto armado.


Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad y Paz para Ucrania!


Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір


Otras fuentes

https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/musica/las-canciones-que-le-dijeron-no-a-la-guerra-de-vietnam-nid2154916/

https://musicandrock.com/listas/canciones-sobre-guerra-y-23f/
https://elbarcodecristal.wordpress.com/2021/05/03/hawks-amp-doves-vietnam-guerra-country-folk/
https://tamtampress.es/2022/03/07/el-rock-siempre-clamo-contra-la-guerra-canciones-por-la-paz/
https://www.flooxernow.com/musica/mejores-canciones-paz-guerra-todos-tiempos_20220406624d610f8c9d5000014fee40.html
https://elpais.com/elpais/2014/01/13/planeta_futuro/1389636706_945278.html
https://hmong.es/wiki/List_of_anti-war_songs
https://pacifista.tv/notas/cinco-canciones-que-han-marcado-el-fin-de-la-guerra-alrededor-del-mundo/

lunes, 8 de marzo de 2021

Cuando fracasan las palabras (la muerte convertida en música)

 El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos(Oscar Wilde)

Llevamos un año rodeados de muerte. Muchos hemos sentido el dolor desgarrador que produce la pérdida. La muerte es una pregunta incontestable para la humanidad, la pregunta que siempre permanece sin respuesta ya que se sitúa más allá de la experiencia humana. La música ocupa un lugar significativo en las relaciones con la muerte, tanto en las sociedades tradicionales como en las modernas, porque nos recuerda la finitud de la vida. Es en el dolor donde encontramos la voz más punzante de la música, el dolor ineludible del duelo. La música se convierte, así, en una forma de enfrentarnos a la mortalidad humana cuando no tenemos respuestas. A veces, la música que rodea a la muerte nos dice tanto sobre los muertos como sobre los que quedamos. 

En la Historia de la Música, el discurso clásico en torno a la experiencia de la muerte nos muestra una gran diversidad de himnos litúrgicos,  composiciones y autores con grandes títulos de sobras conocidos. Pero, si entre los pocos cientos de réquiems musicalizados desde el siglo XVI la mayoría confía en el texto de la misa católica de difuntos, otros se alejan del papel de adjunto litúrgico. Hablamos de Mozart , Berlioz , Verdi, o Fauré, por nombrar solo los más clásicos,  u otros más cercanos a nosotros como Penderecki, Maciejewski o Lloyd Webber, con réquiems que no son monumentales pero que, a través de sus propuestas musicales, invitan a la profundidad meditativa, a un retorno reflexivo sobre la condición humana.

Muerte privada, duelo privado

Pero no es necesario adentrarnos en la música clásica para encontrar lazos en común entre la música y la muerte. El universo musical de todos los géneros está poblado de canciones a través de las que tratamos drenar el dolor, de conectarnos a ese sentimiento doloroso del que nos alejan los ruidos de la rutina diaria. La lista es larguísima. Yo he elegido unas cuantas pero, ya lo sabéis,  quien lo desee puede ampliar esta breve selección añadiendo sus sugerencias. Seguro que vuestras experiencias personales son múltiples, diversas y enriquecedoras. Vamos allá.

Si la muerte pisa mi huerto es una canción compuesta por Joan Manuel Serrat que aparecía en su álbum "Mi niñez", editado en 1970. “Si la muerte pisa mi huerto ¿quién firmará que he muerto de muerte natural?” Aunque ya nadie muere de muerte natural. Hasta hace poco nos creíamos inmortales. Y si moríamos era de pena, de envidia, de avaricia o de una "larga enfermedad". Como si eso no fuera natural. Ahora nos morimos muertos de miedo.

Tears in Heaven (Lágrimas en el cielo), una de las canciones más emblemáticas del cantautor británico Eric Clapton, tiene detrás la trágica muerte de su hijo de cuatro años. Una experiencia que te cambia por dentro y por fuera. Estamos preparados para despedir a nuestros padres, pero no a nuestros hijos. Para Clapton, la mejor manera de expresar su dolor y perpetuar su recuerdo fue con esta canción que publicó unos meses después, en la que se pregunta si será posible de alguna forma volver a encontrarse con su hijo. “Esencialmente escribí esa canción para hacer la pregunta que yo llevaba haciéndome desde que murió mi abuelo. ¿De verdad nos volveremos a ver?”, explicó el cantante en una entrevista.

Alfonsina Storni murió ahogada en una playa bonaerense. Cuenta la leyenda que ella misma recorrió, serenamente, el camino hacia un mar embravecido, se sumergió andando hasta que el agua le cubrió la cabeza. Ello inspiró a Mercedes Sosa una canción tan sensible como hiperversionada.

El heavy metal y todas sus variantes tienen mucha querencia por aquello que los antiguos llamaban memento mori. En Fade to Black (Desvanecerse en negro), del grupo Metallica, la idea de la muerte se plantea no como una amenaza sino como una liberación. La letra habla de la historia de un hombre que toma la decisión de suicidarse motivado por la maldad que lo rodeaba. Una letra densa y oscura, acompañada de unos riffs que pasan de la tranquilidad a la desesperación.


The Great Gig in the Sky (Un gran espectáculo en el cielo) es una canción de la banda inglesa Pink Floyd que fue publicada en marzo de 1973 dentro de su famoso disco conceptual "The Dark Side Of The Moon". Este fragmento fue una improvisación de Clare Torry, la voz femenina que querían introducir en el disco.

"Y no le tengo miedo a la muerte, en cualquier momento llegará,
no me importa. ¿por qué debería tenerle miedo a la muerte?
No hay razón para ello, tendrás que ir alguna vez.
Si puedes oír este susurro es que te estás muriendo.
Nunca diré que le tengo miedo a la muerte."

Todas las culturas, religiones y etnias; en todas las épocas y estratos sociales o gustos personales, la muerte arranca de nosotros lo más querido, deja tras de sí un silencio que hiere, silencio roto con interpretaciones mortuorias para quienes parten hacia la eternidad. Una despedida con amor. Herencia de África para aliviar el dolor de la partida. La colombiana Elena Hinestroza nos pone la piel de gallina.


Podría seguir con muchos temas más, pero voy a cerrar este apartado del duelo privado con un tango de Carlos Gardel. Adoro los tangos; son la representación ideal de los lamentos, el desgarro y la nostalgia. Sus ojos se cerraron.


Muerte pública, duelo público 

Pero no siempre el duelo es un proceso privado, íntimo. La muerte de personajes públicos recordados por artistas famosos se convierte en un acto de exhibición pública del dolor. Para Bruce Springsteen, la muerte en 2008 del organista Danny Federici fue más que la pérdida de un antiguo compañero de banda. Fue como un circo ambulante que pierde a un miembro clave. Aquí el jefe deambula por el recinto ferial a medianoche, elogiando a un compañero trapecista que nunca lo dejó caer. The Last Carnival

Goodbye England's Rose (Adiós rosa de Inglaterra) de Elton John y Bernie Taupin, escrita para el funeral de su amiga Diana, Princesa de Gales, conmovió a un público abrumado por la pérdida.  La canción reutilizó la melodía de un éxito anterior del dúo, Candle in the Wind  (Vela al viento) dedicada a Marilyn Monroe canción dedicada a la actriz como ejemplo de muerte prematura. “Adiós rosa de Inglaterra/Ojalá crezcas siempre en nuestros corazones/Fuiste la gracia que se colocó/donde las vidas estaban destrozadas”. Los que estaban fuera de la Abadía de Westminster lloraron abiertamente durante la actuación. La popularidad de la canción superó al cantante. “Me parecía como si la gente se estuviera regodeando en su muerte, como si el duelo por ella se les hubiera ido de las manos y se negaran a seguir adelante. Me parecía algo insano; morboso y antinatural. Estoy seguro que eso no es lo que Diana hubiera querido”. Solo una vez, en 2007, a propósito del aniversario de la muerte de Lady Di, Elton volvió a cantarla. 

No son solo las celebridades las que inspiran homenajes musicales. Knockin’ on Heaven’s Door (Llamando a las puertas del cielo) es una canción de Bob Dylan, publicada en la banda sonora de la película de Sam PeckinpahPat Garrett y Billy the Kid. Esta versión del músico escocés Ted Christopher con la guitarra de Mark Knopfler fue grabada en memoria de la masacre de Dunblane el 13 de marzo de 1996, en la que dieciseis niños y un adulto murieron. Cosa rara, Dylan autorizó al cantante que introdujera un nuevo verso en homenaje a los niños asesinados.

Cuando una explosión en la mina de carbón Westray en Nueva Escocia (Canadá) se cobró veintiseis vidas en 1992, el dolor personal se vio agravado por lo repentino y la magnitud de la tragedia, sumado al impacto social y financiero en las familias y en la comunidad. Posteriormente, músicos locales produjeron hasta 50 canciones de tributo, como Westray Trilogy de Ghostrider and The Allied Horns.

A raíz del atentado terrorista de mayo de 2017 en Manchester, sucedió algo inusual. Se estaba guardando un minuto de silencio en todo Reino Unido en homenaje a los veintidos muertos y cincuenta y nueve heridos que produjo el ataque.  Allí, durante la concentración en la plaza de Saint Ann, en el centro de la ciudad, se vivió un momento muy emocionante. Una mujer empezó a cantar Don't look back in anger (No mires atrás con ira), de la banda de rock local Oasis, y en el estribillo se sumaron algunos de los presentes. El periodista de The Guardian, Josh Halliday, grabó el instante.

Llegamos al final de esta noche con el popular Adagio para cuerdas de Samuel Barber, una obra que ha estado ligada siempre a momentos de tragedia como el funeral de Einstein, el anuncio de la muerte de Rooselvelt, la noticia del asesinato de Kennedy o la ceremonia de conmemoración de las víctimas del 11-S de 2001. En 2004, fue elegida por los oyentes de la BBC como la pieza de música más triste jamás escrita. El Adagio es uno de los ejemplos más claros de cómo la música puede ejercer su poder, a través de su capacidad de vincularse emocionalmente en la memoria con personas y eventos particulares, llegando incluso a alterar nuestra percepción sobre ellos. La obra de Braber llega tan hondo, seguramente, por su sinceridad y tremenda intensidad emocional. Si existe alguna pieza musical que puede acercarse a transmitir el efecto de un suspiro y, al mismo tiempo, la tragedia de la pérdida, la melancolía y la falta de esperanza, es esta obra de Barber.

La música nocturna de esta noche es una pequeña muestra de que cuando el duelo hace que las palabras sean inadecuadas o imposibles, la música puede dar voz a la emoción visceral más abrumadora. Esta pandemia nos ha traído otro dolor añadido a la pérdida: la lejanía de los seres queridos. Sin el refugio de estar con los tuyos, sin despedidas, sin besos, ni abrazos, ni manos tendidas… quizás solo nos quede la música.  Cuidaos mucho.



lunes, 5 de septiembre de 2011

The Wall

No necesitamos ninguna educación. No necesitamos que controlen nuestro pensamiento. Ni el sarcasmo oscuro en la clase. Profesores ¡dejen a los  niños en paz!. Somos sólo un ladrillo del muro.

¿Quién de mi generación no ha escuchado al menos una vez el álbum de "The Wall"? Estamos ante la decimotercera obra de Pink Floyd, uno de sus trabajos fundamentales y uno de los mejores discos de la historia del rock en general. "The Wall" es una obra conceptual, señalada por la crítica y los seguidores del grupo como uno de sus mejores trabajos.
"The Wall" impuso al mundo musical una obra con la ansiedad desmedida de una estrella de rock totalmente consumida, que maldice a su entorno por haberla obligado a construir una "pared" contra la escuela y sus torturas, triviales y oportunas.

Pero “El Muro” no solo es un disco de rock; fue también una operación cine-musical nunca antes vista, ya que un disco fue la base de una película en la que el guion y los diálogos eran los mismos que contenía el trabajo del famoso grupo. Salvo por el cambio del tema When the Tigers Broke Free por  Hey You, el material del álbum se utilizó en su integridad.  Varios temas fueron re-elaborados. En general, se hicieron un poco más lentos y mucho más densos que los originales, poniendo al descubierto todos los matices agudos. Una película impactante, supongo que mucho más para una recién estrenada maestra como lo era yo.

Desde el inicio, se muestra el origen del rencor social de Pink, el protagonista. La sobreprotección de la madre, el abuso de la educación inglesa a la que parece que algunos nostálgicos quieren volver, sus problemas amorosos, la falta de un padre y la guerra son sucesos que contribuyen a que se envuelva en su “locura” como único medio de protección frente a los ataques que sufre.

Y vemos cómo el sistema educativo se usa sólo para estandarizar la enseñanza en un proceso de enseñanza-aprendizaje en donde no se razona, no se cuestiona, no se piensa y mucho menos se reconoce las capacidades individuales que cada ser trae consigo... donde los maestros no son más que representantes del autoritarismo y mecanicidad en que nos desenvolveremos después como adultos.

Nace pues la figura del muro, que simboliza su propia represión y exclusión del avance “normal” de la sociedad.Ya adulto, músico y harto del mundo de su profesión, Pink termina refugiándose en la droga como única alternativa para romper con el muro que él mismo ha creado a su alrededor.

"The Wall" puede ser una hora y media de deprimente celuloide, o una herramienta brillantemente colorida y aguda que nos sirve para ver hasta dónde permitiremos que manejen nuestras vidas quienes nos entretienen y educan.

"Se trata del viaje interno en la soledad y la locura de una estrella de rock llamada Pink cuyas causas son principalmente la guerra que le mata al padre, una madre castradora y sobreprotectora. Las instituciones sociales representadas a través del colegio actúan en complicidad con la madre para transformar en “carne picada” cualquier sedimento de creatividad; la esposa aparece como reemplazante de la madre pero no lo comprende y lo abandona. Finalmente mientras los jóvenes no encuentran más salida que la violencia irracional y el nazismo, Pink se hunde en sí mismo hasta hallar la fuerza para destruir la pared. (Eduardo Hojman, libro “Letras que dicen”, 1991)

La escuela controla y encarcela, gritaba una pintada anarquista en los años 80. Ojalá no nos estemos empeñando en convertir a los niños en ladrillos del Muro.

 
La puesta en escena, en vivo, es espectacular.


A continuación, podéis ver The Lost Documentary, el mejor registro audiovisual de la puesta en escena de “The Wall”, caótico y costoso tour 1980-81 de la  banda más vendedora de la década de los 70. Extraído de los archivos secretos de psychedelic_alan, es muy raro de encontrar.

El documental presenta grabaciones inéditas de la construcción y realización de los conciertos en el Earls Court de Londres. Originalmente planeado por Roger Waters para incluir estas filmaciones como un detrás de cámaras, debido a las presiones para mantener los costos de realización y traslado, así como los problemas internos en la banda, este proyecto fue abandonado. El material es histórico y a día de hoy, muy pocos poseen algún DVD completo.

El infierno, la ambición y lo complejo de esta aventura provocó que la banda, a pesar de tener los royalties del que entonces era el disco más vendido de la historia de la música, desbancado un par de años después por Thriller de Michael Jackson,  casi acabaran en la ruina.