Mostrando entradas con la etiqueta Simon y Garfunkel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Simon y Garfunkel. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de diciembre de 2025

"The sound of silence", un susurro melancólico sobre el aislamiento y la incomunicación

 “Hola oscuridad, mi vieja amiga / He venido a hablar contigo otra vez”

Una de las cosas que me maravilla de la música es su poder evocador, cómo es capaz de reflejar tu propia imagen en el espejo. ¿Alguna vez os habéis sentido angustiados y aislados por la superficialidad del mundo en el que vivimos, hasta el punto de sentiros incapaces de conectar con los demás, o incluso con vuestros propios sentimientos? Yo sí; muchas veces. 

Imagen de Last fm

Hace poco, sumida en mis cavilaciones nocturnas, en uno de esos podcasts en los que me sumerjo para desconectar y poder dormir, suena una canción. Uf. Qué recuerdos… ¿recuerdos? No, exactamente. Más que recuerdos me evocaba emociones de juventud. Pero ¿qué me estaba diciendo? Yo no sé inglés (hace tiempo que asumí que me iré de este mundo sin saberlo). De lo que fue un himno para toda una generación en busca de su significado, solo entendía "el sonido del silencio". Así que, tapada con la nórdica para no molestar, busqué la traducción de la letra en mi smartphone (fue una mala idea, lo sé) y allí estaba yo reflejada, 40 años después de la primera vez que la escuché. 

The Sound Of Silence es una de esas poesías hechas música más hermosa de todos los tiempos. Los autores, Simon & Garfunkel, unos maestros que a pesar de su tormentosa relación en la que atravesaron un puente de aguas turbulentas, reconvirtieron el folk y conmovieron a toda una generación. Una guitarra y unas voces que realmente transmiten, para mí, la frustración de una sociedad que se volvió loca… (y que no recuperó nunca la cordura).

Live Monterey Pop Festival June 16, 1967. Full concert Youtube

Para entender el origen de la canción debemos viajar a 1963 cuando su autor, Paul Simon, tenía apenas 21 años y se refugiaba en la penumbra de su cuarto de baño con la luz apagada y la puerta cerrada para concentrarse mejor. Allí, envuelto en la oscuridad, solía componer canciones. "Lo principal de tocar la guitarra, sin embargo, era que podía sentarme solo, tocar y soñar, explicó más tardeY siempre era feliz haciendo eso. Solía ​​irme al baño, porque el baño tenía azulejos, así que era una ligera cámara de eco. Abría el grifo para que corriera el agua (me gusta ese sonido, es muy relajante para mí) y tocaba. En la oscuridad.

De sus reflexiones nació esta letra sobre la incomunicación, el aislamiento y la alienación humana. 

Hola oscuridad, mi vieja amiga.
He venido a hablar contigo otra vez,
porque una visión deslizándose suavemente,
dejó su semilla mientras estaba durmiendo
y la visión que fue plantada en mi cerebro
aún permanece
en el sonido del silencio.
 
En los inquietos sueños, camine solo
por estrechas calles de adoquines,
bajo el halo de las luces de la calle,
me subí la solapa por el frío y la humedad,
cuando mis ojos fueron acuchillados
por el destello de una luz de neón
que partió la noche
y toco el sonido del silencio
 
a diez mil personas, quizá más,
gente conversando sin hablar
gente oyendo sin escuchar
gente escribiendo canciones
que las voces nunca comparten
y nadie se atrevió
a perturbar el sonido del silencio.
 
“Tontos”, dije, “no sabéis que
el silencio crece como un cáncer.
Escuchad mis palabras para que pueda enseñaros.
Tomad mis brazos para que pueda alcanzaros”.
Pero mis palabras
cayeron como silenciosas gotas de lluvia
y resonaron en los pozos del silencio.
 
Y la gente se arrodillo y rezó
al dios neón que crearon.
Y el cartel mostró su advertencia
En las palabras que estaba formando
Y el cartel decía:
“Las palabras de los profetas están
Escritas en las paredes del metro
Y en los pasillos de los edificios de viviendas
Y susurradas en el sonido del silencio”

Inspirado por la obra de poetas como Dylan Thomas y la introspección propia de la generación beat, sus versos nos hablan de una sociedad atrapada en el ruido superficial, incapaz de escuchar las voces verdaderamente importantes Art Garfunkel durante una actuación en 1966, al presentar la canción dijo :“Esta es una canción sobre la incapacidad de las personas para comunicarse entre sí (…) Lo que ves a tu alrededor son personas que no son capaces de amarse los unos a los otros".

Hay más de cien versiones de la canción. Sólo el dúo neoyorquino hizo de ella seis versiones diferentes, y la fuerza de su melodía ha permitido todos los tratamientos, desde el rock hasta el góspel, pasando por el jazz o el canto gregoriano.

Portada del sencillo remezclado de 1965, nº1 en ventas en EEUU

La versión acústica original se incluyó en su álbum debut, “Wednesday Morning, 3 A.M” (1964), del que solo se vendieron 2.000 copias. Dado el fracaso, los jóvenes decidieron separarse. Dos años después tendría un enorme éxito la versión eléctrica que todos conocemos. Lo que Simon y Garfunkel no sabían era que Columbia Recordssu discográfica, hizo que el productor Tom Wilson agregará instrumentos eléctricos (guitarra, bajo y batería) a la pista acústica y lo lanzó como sencillo. Cuando The sound of silence alcanzó el puesto número uno en Estados Unidos, Simon y Garfunkel no tenían ni idea de lo que el productor había hecho. Paul estaba en Inglaterra y Art en la universidad. Probablemente, si Wilson no hubiera reelaborado la canción sin su conocimiento, el dúo habría tomado caminos separados, pero el éxito los volvió a unir.  El eco de este enorme éxito no tardó en llegar al cine con “El graduado”.

También ha formado parte de la BSO de “Watchmen” (2009), así como en “Perdidos en la noche” (1969) y en  Bobby” (2005), que trata sobre las últimas horas del senador Robert F. Kennedy y su asesinato en 1968.

Para muchos, la versión más notable, con diferencia, ha sido la de la banda de heavy metal Disturbed en su álbum de 2015, Immortalized”. Su interpretación, impulsada por el piano con un sombrío en blanco y negro, incorpora cuerdas orquestales, mientras que la potente voz de David Draiman enfatiza la ira implícita en esta versión. “Una interpretación realmente poderosa el otro día en el programa de Conan. Es la primera vez que los veo tocar en vivo. Muy bueno. Gracias”. Parece que a Paul Simon le gustó.

A mí me impacta más esta de Sílvia Pérez Cruz para la película uruguaya "La noche de 12 años". La película gira en torno a los doce años de prisión de José “Pepe” Mujica, Eleuterio Fernández Huidobro y Mauricio Rosencof, durante la negra dictadura uruguaya. Silvia supo integrar en la composición de Simon la emoción del film, dotándola, como hace siempre, de un sello muy personal.

La versión interpretada por Pentatonix mantiene la esencia y profundidad de la original. Este talentoso grupo tiene un don para seleccionar la canción perfecta que complementa sus habilidades vocales. Con su armonía vocal y la ausencia de instrumentos, pone de relieve la potencia de la voz humana, algo paradójico para hablar del silencio.

Michael David Rosenberg, más conocido como Passenger por ser el ex-cantante de la banda de rock alternativo del mismo nombre, le da un giro entre lo alternativo y lo indie algo que encaja muy bien con su sonido folk original. No necesita más que su guitarra y su voz para darle un tono aún más melancólico.

Nada tiene que ver con la versión de Carmen Mcrae. La cantante neoyorquina le da un sonido de jazz protofunk que nos hace vibrar en nuestros asientos. Así, rompe del todo con el espíritu original, sin mencionar que, en teoría, estamos escuchando una canción sobre las palabras silenciadas. Quizás la mejor parte de esta versión llega al final de la canción. Dejando en el aire el último verso, Mcrae omite la última palabra, silencio. "Y susurradas en el sonido del.…". Una versión sorprendente, sin duda.

Gregorian nos ofrece una versión sin igual. Unos diez vocalistas masculinos cantan la canción al estilo del canto gregoriano. Junto a las voces, escuchamos una instrumentación más propia de la electrónica.

Una nota de humor: Esta canción aparece parodiada en un capítulo de Los Simpson, en el episodio de la quinta temporada "Lady Bouvier's Lover". Todo el episodio está basado en “El Graduado”. La versión de The Sound of Silence se reproduce en los créditos finales, después de que el abuelo Simpson y la señora Bouvier abandonen la iglesia, exactamente igual que en la película.

No todas las versiones tienen su interés. Por ejemplo, la banda estadounidense de rock alternativo The Smashing Pumpkins la ha destrozado muchas veces, sobre todo en sus actuaciones en directo. 

Para cerrar el círculo, quiero compartir la primera versión que lanzó en abril de 1966 el grupo irlandés The Bachelors que alcanzó el tercer puesto en las listas de éxitos del Reino Unido. The Bachelors abordan la canción con una armonía muy similar a la de Simon y Garfunkel.  Utilizan una modulación ascendente, así como un tempo más rápido para dar un toque de urgencia, transformando un sentimiento inquietante y solitario en ira y posiblemente incluso en desesperación.

Diez versiones, diez estilos de una canción icónica. Pero ¿cuál de ellas refleja mejor el mensaje de la canción? ¿Hay versiones que eclipsan la original?

Escribió MargheriteYourcenar en su novela Alexis o el tratado del inútil combate"El ambiente estaba lleno de un silencio que parecía cada vez mayor y todo silencio está hecho de palabras que no se han dicho" Con The Sound of silence, el silencio, ese que se extiende fuera de la palabra orillada por gritos desgarradores y murmullos inarticulados, encontró su sonido. 

Es innegable que a los seres humanos se nos empuja a vivir vidas frenéticas y estresantes en las que acaba reinando el egocentrismo, el desapego y la incapacidad de compartir sentimientos, ideas... Nos escondemos detrás de nosotros mismos por miedo a revelar nuestra verdadera identidad. Nos aterra la no aceptación. La sensibilidad y la creatividad corren el riesgo de perderse. Nos estamos volviendo insensibles al mal que nos rodea; cada vez alzamos menos la voz contra la crueldad y la injusticia. Nadie se atreve a perturbar el “sonido del silencio”. Y cuando lo hacemos, parece que todo es en vano, nuestro grito no se oye, cae como gotas de lluvia que se pierden en este silencio ensordecedor en el que vivimos. Aun así, no hay que dejar de gritar porque si no, nuestro silencio será cómplice.

Cuidaos mucho. Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on Надобраніч. طاب مساؤك. לילה טוב






domingo, 28 de julio de 2024

A mis amigos. El valor de la amistad reflejado en poemas y canciones

 Si yo sé que tú eres y tú sabes que yo soy, ¿quién va a saber quién soy yo cuando tú no estés?

Fotografía de Nara

¿Qué pasa cuando la amistad es solo un recuerdo, cuando ya no hay honestidad, ni fraternidad, ni comprensión, ni confidencia, cuando lo único que pasa es el tiempo? En la vida, muy pronto es demasiado tarde como para perder el tiempo solos en la barra de un bar.

        
SE NECESITA UN AMIGO
 
No es necesario que sea hombre,
basta que sea humano,
basta que tenga sentimientos,
basta que tenga corazón.
 
Se necesita que sepa hablar y callar,
sobre todo que sepa escuchar.
 
Tiene que gustar de la poesía,
de la madrugada, de los pájaros, del Sol,
de la Luna, del canto, de los vientos
y de las canciones de la brisa.
 
Debe amar al prójimo y respetar el dolor que
los peregrinos llevan consigo.
Debe guardar el secreto sin sacrificio.
Debe hablar siempre de frente y
no traicionar con mentiras o deslealtades.
 
Debe tener un ideal, y miedo de perderlo,
y en caso de no ser así,
debe sentir el gran vacío que esto deja.
 
Tiene que tener resonancias humanas,
su principal objetivo debe ser el del amigo.
 
Debe sentir pena por las personas tristes
y comprender el inmenso vacío de los solitarios.
 
Se busca un amigo para gustar
de los mismos gustos,
que se conmueva cuando es tratado de amigo.
 
Que sepa conversar de cosas simples,
de lloviznas y de grandes lluvias y
de los recuerdos de la infancia.
 
Se precisa un amigo para no enloquecer,
para contar lo que se vio de bello y
de triste durante el día, de los anhelos
y de las realizaciones, de los sueños y de la realidad.
 
Debe gustar de las calles desiertas,
de los charcos de agua y los caminos mojados,
del borde de la calle, del bosque después de la lluvia,
de acostarse en el pasto.
 
Se precisa un amigo que diga que vale la pena vivir,
no porque la vida es bella, sino porque estamos juntos.
 
Se necesita un amigo para dejar de llorar.
 
Para no vivir de cara al pasado,
en busca de memorias perdidas.
 
Que nos palmee los hombros,
sonriendo o llorando,
pero que nos llame amigo,
para tener la conciencia de que aún estamos vivos.

Carole King grabó You've Got a Friend, (Tienes un amigo) para su segundo álbum, “Tapestry”, con el que la cantautora tocó el cielo, una canción que me encanta y me pone un nudo en la garganta cada vez que la escucho.



Decía Baltasar Gracián que la verdadera amistad multiplica lo bueno de la vida y divide los males. Es, sin duda, uno de los mayores secretos de la felicidad. La amistad no es algo que se aprenda en la escuela, pero si no aprendes el significado de la amistad, realmente no has aprendido nada.


AMISTAD
 
Amistad es lo mismo que una mano
que en otra mano apoya su fatiga
y siente que el cansancio se mitiga
y el camino se vuelve más humano.
 
El amigo sincero es el hermano
claro y elemental como la espiga,
como el pan, como el sol, como la hormiga
que confunde la miel con el verano.
 
Grande riqueza, dulce compañía
es la del ser que llega con el día
y aclara nuestras noches interiores.
 
Fuente de convivencia, de ternura,
es la amistad que crece y se madura
en medio de alegrías y dolores.

Bridge Over Troubled Water (Puente sobre aguas turbulentas) de Simon and Garfunkel es uno de los más bellos cantos a la amistad que podamos conocer y la despedida más hermosa de la historia del pop.

Hay mucho amor en la palabra amigo. Parafraseando a Anaïs Nin, cada amigo representa un mundo dentro de nosotros, un mundo que tal vez no habría nacido si no lo hubiéramos conocido.


POEMA 8: ESE ES UN AMIGO
 
Aquel cuyo apretón de manos es un poquito más firme,
Aquel cuya sonrisa es un poquito más luminosa,
Aquel cuyos actos son un poquito más diáfanos;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel quien más pronto da que pide,
Aquel quien es el mismo hoy y mañana,
Aquel quien compartirá tu pena igual que tu alegría;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel cuyos pensamientos son un poquito mas puros,
Aquel cuya mente es un poquito más aguda,
Aquel quien evita lo que es sórdido y mísero;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel quien, cuando te vas, te extraña con tristeza,
Aquel quien, a tu retorno, te recibe con alegría;
Aquel cuya irritación jamás se deja notar;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel quien siempre está dispuesto a ayudar,
Aquel cuyos consejos siempre fueron buenos,
Aquel quien no teme defenderte cuando te atacan;
Ese es a quien yo llamo un amigo.
 
Aquel quien es risueño cuando todo parece adverso,
Aquel cuyos ideales nunca has olvidado,
Aquel quien siempre da más de lo que recibe;
Ese es a quien yo llamo un amigo.

Al alba venid buen amigo es uno de los más famosos poemas medievales en castellano, una de las albadas (canciones populares anónimas que manifiestan la alegría de la llegada del amanecer, ya que la joven se encontrará con el amado) más bellas que he escuchado, recogida en el Cancionero musical de Palacio del siglo XV. La canción Amigo mío del alma de Vainica Doble, el maravilloso e inclasificable dúo formado por Carmen Santonja y Gloria Van Aerssen,  coescrita con Álvaro Cárdenas, hijo de Gloria, al que ellas dan un inicial toque medieval acorde a la época es una preciosidad. Vainica Doble han sido durante toda mi vida junto a “mi Jesús” algo así como "mis suegras". Él siempre las ha llamado “sus mamás” (y a Benedetti "el abuelo").

“¿Qué hay más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo?” (Cicerón)


A LA ESPOSA DE MI AMIGO
 
Con placer hablo contigo,
yo que en mi vida te he hablado;
pues eres centro, y abrigo,
y depósito sagrado
de la dicha de un amigo.
 
Dueña de su fe segura
y árbitra a un tiempo te ves
de su gozo o su amargura;
que él no tendrá más ventura
que aquella que tú le des.
 
Aunque Marte galardone
su esfuerzo nunca domado
y cien veces le corone,
y en los negocios de Estado
consiga más que ambicione;
 
y aunque atenta a su interés,
siempre constante y segura
fortuna bese sus pies,
él no tendrá más ventura
que aquella que tú le des.
 
(…)
 
Él adora tu hermosura,
e insoluble el lazo es
que formó vuestra ternura:
¡Ya no tendrá más ventura
que aquella que tú le des!
 
Como al sol por sus reflejos
logramos adivinar,
y por su aroma al azahar,
y el grave son desde lejos
anuncia cercano el mar,
 
yo adivino tu alma pura
en la apacible quietud
del hombre que amor te jura,
y contemplo en su ventura
resplandecer tu virtud.

Jon Deacon, el bajista de Queen escribió en 1986 Friends will be friends (Eres me mejor amiga) para su esposa. La canción se incluyó en el álbum “A night at the Opera”. Freddie Mercury la eleva con su voz a un nivel excepcional.

Se fue el amigo, pero no muere. Incapaces son de morir los amados. La canción ha terminado, pero la melodía perdura.


A UN AMIGO MUERTO
 
Qué desierto está el mundo, amigo mío,
desde que te cubrió el polvo postrero;
cómo al pensarte el viento, lastimero,
azota mi ventana; cuánto frío.
 
Qué vacío dejaste, compañero,
en mi vida; qué estruendoso vacío.
¿Con quién hablaré ahora? ¿En quién confío?
¿Por qué tuviste que partir primero?
 
Cuando visito tu última morada
dejo sobra la losa, dolorido,
una flor y una carga de tristeza;
 
después me voy, llevando en la cabeza
esta triste pregunta ya gastada:
¿a quién tengo, desde que tú te has ido?
 
(Elías F. Gómez García)

Si hay unos versos que expresen el dolor, el sufrimiento, la injusticia de que la muerte se haya llevado a un amigo es la "Elegía a Ramón Sijé" de Miguel Hernández. Joan Manel Serrat, compañía contante de nuestas emociones, en 1972  puso música a los versos del poeta de “El rayo que no cesa”.


Hay otra canción muy conocida del ya fallecido Alberto Cortez, Cuando un amigo se va. Es una canción que escribí con el corazón destrozado porque murió el mejor amigo que tuve en mi vida y ese amigo fue mi padre. Es una canción desgarradora, que tiende a sacudir los interiores de la gente que pierde a un amigo, a un familiar, a alguien querido”.


Se dice que un amigo es alguien que lo sabe todo de ti y aun así te quiere, que te tiende su mano aunque no la merezcas, que resiste el tiempo, la distancia y el silencio.

LOS AMIGOS
 
En el tabaco, en el café, en el vino,
al borde de la noche se levantan
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.
Livianamente hermanos del destino,
dioscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.
Los muertos hablan más pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.
Así un día en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.
(Julio Cortázar)

Wish You Were Here (Ojalá estuvieras aquí), del álbum del mismo nombre (1975), es una canción dedicada a Syd Barret, ex de la banda Pink Floyd que se apartó de ella debido a su adicción a la droga y alcohol, y a sus problemas mentales. Las distancias no cuentan, los hechos tampoco, el recuerdo de una persona importante siempre se quedará. Sentimiento y nostalgia desgarradora.

“Necesito de alguien, que venga a luchar a mi lado sin ser llamado” (Charles Chaplin); porque un amigo es aquel que nos socorre, no el que nos compadece.

AMIGO

Amigo, llévate lo que tú quieras,
penetra tu mirada en los rincones
y si así lo deseas, yo te doy mi alma entera
con sus blancas avenidas y sus canciones.
Amigo -con la tarde haz que se vaya
este inútil y viejo deseo de vencer-.

Bebe de mi cántaro si tienes sed.
Amigo -con la tarde haz que se vaya
este deseo mío de que todo el rosal
me pertenezca -,
Amigo si tienes hambre come de mi pan.
Todo, amigo, lo he hecho para ti.

Todo esto que sin mirar verás en mi estancia desnuda:
todo esto que se eleva por los muros derechos
-como mi corazón- siempre buscando altura.
Te sonríes amigo. ¡Qué importa!

Nadie sabe entregar en las manos
lo que se esconde adentro,
pero yo te doy mi alma, ánfora de mieles suaves,
y todo te lo doy.
Menos aquél recuerdo.
Que en mi heredad vacía aquel amor perdido,
es una rosa blanca, que se abre en el silencio.

(Pablo Neruda)

Quiero detenerme un poco más en la historia de esta versión de That’s What Friends Are For. Canción escrita por Burt Bacharach y Carol Bayer. El primer interprete de esta canción fue Rod Steward en 1982. Tres años más tarde, la cantan Dionne Warwich y Stevie Wonders. Pero, no estaban solos, a su lado grababan también Elton John y Gladys Knight, formando un combo memorable para reunir fondos para apoyar las causas de la “American Foundation For AIDS”. Era octubre de 1985 y el mundo, como ahora, no sabía cómo diablos combatir al enemigo invisible. Esa amistad a la que cantan, esa que abarca los momentos buenos y los ratos peores, iba más allá de las relaciones habituales entre los seres humanos. “Seguimos queriéndonos, seguimos sonriendo y seguimos amando a nuestra/o mejor amiga/o de siempre”.

Cada nuevo amigo es un pedazo reconquistado de nosotros mismos. “En la dulzura de la amistad hay risa, porque en el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y se refresca” (Khalil Gibran).


GACELA DE LA AMISTAD
 
La amistad es una ráfaga de peces luminosos,
y te arrastra
hacia un océano feliz de mariposas.
 
La amistad es un plañir de campanas
que invocan el aroma de los cuerpos
en un jardín amanecido de heliotropos.

“Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos” Esta popular frase de Aristóteles ilustra muy bien la última canción de esta recopilación Hay un amigo en mi. Siempre he creído que merece mucho la pena que los niños vean “Toy Story”, pero lo merece mucho más que los adultos convirtamos la película en una maravillosa parábola, para volver a descubrir la amistad como el centro en torno al cual gravitan nuestras vidas. La amistad como motor interior que hace valioso el arriesgarnos para que el amigo no salga dañado. La canción es un maravilloso canto a esa Amistad que a día de hoy emociona a Jesús (mi Jesús) hasta humedecérsele los ojos con un nudo en la garganta.


La dulzura en las palabras multiplica los amigos y aplaca los enemigos. El filósofo griego Cleóbulo, nos aconseja hacer bien a nuestros amigos para que nos quieran más y a nuestros enemigos para que busquen nuestra amistad. Dice si biografía que fue feliz como marido, como padre, como ciudadano y como filósofo. Habrá que hacerle caso, pues.


CULTIVO UNA ROSA BLANCA
 
Cultivo una rosa blanca
en junio como enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo;
cultivo la rosa blanca.

Y ahora que estamos en tiempos fechas olímpicas, qué mejor que acabar con Amigos para siempre. ¡Que la Amistad os acompañe siempre!


Se acabó por esta noche. Se quedan en el tintero un buen montón de poemas y canciones. Versos inspiradores, conmovedores, melodías alegres o tristes. Poemas de Octavio Paz,  Pedro Salinas, Manuel Machado, Gil de Biedma... Canciones de Mariah Carey, The Beatles, Bruno Mars, Alejandro Sanz... Quizás, otra vez será. Quizás. 

 Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania! Imposible acabar sin gritar: ¡Poned fin al genocidio palestino! No seamos soldados de los telediarios y los magacines, dejemos de ser habitantes de las trincheras mediáticas, no nos lavemos las manos con agua que está teñida con sangre. Digamos ¡basta! ¡Palestina libre desde el río hasta el mar!



Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on Надобраніч. طاب مساؤك. לילה טוב


 Otras fuentes
https://velvetschool.com/blog/canciones-epicas-ingles-amistad/
VINICIUS DE MORAES. “Antología sustancial de poemas y canciones” Adriana Hidalgo, Editora (Buenos Aires, 2013)
CARLOS CASTRO SAAVEDRA “Poemas escogidos”. Biblioteca de Literatura Colombiana. Editorial Oveja Negra (Bogotá, 1974)
ADELARDO LÓPEZ DE AYALA. “Sus mejores versos” Ed Los Poetas nº8 (Madrid, 1928)
JULUIO CORTÁZAR “Obras completas: poesía y poética vol. IV” Editorial Galaxia Gutenberg (Barcelona 2005)
PABLO NERUDA “Crepusculario” Editorial Seix Barral /Biblioteca Breve (Barcelona, 1980)
JOSÉ MARTÍ. “Cultivo una rosa blanca. Antología” (Buenos Aires, 2001)

miércoles, 8 de junio de 2022

Los sonidos del silencio

“El camino a todas las cosas grandes pasa por el silencio” (Friedrich Nietzsche).

A pesar de lo que dijo el filósofo alemán, cada vez más personas viven en ciudades, cerca de ruidosos aparatos, de tráfico incesante y de innumerables estímulos físicos y psíquicos. No es sorpresa, pues, que el silencio se haya convertido en un bien en peligro de extinción. Hoy por hoy, el silencio tiene ya un mercado y es considerado un producto de lujo. Por ello algunas personas viajan por el mundo cazando zonas de silencio como si se tratara de las más raras aves. Pero el silencio no puede existir, solo existe en el vacío, solo existe en relación al sonido, como la oscuridad a la luz o quizás también como el propio vacío que en realidad es una plétora de energía creativa en potencia. El ruido ha llegado a ser sinónimo del estrés. En esta sociedad contaminada también acústicamente, los científicos parecen confirmar la antigua noción de que el ruido lastima, dilacera, perturba y enferma desgarrando el pulcro velo del silencio, que mantiene un aura, una atmósfera virginal, propia.

Yo adoro el silencio, no es la primera que lo digo ni la última vez que lo diré. Hace justo 11 años le dediqué al silencio una entrada en este blog. El silencio es la música que sale del fondo del alma. Contiene un sonido preciso, armónico, lleno de sentido. El sonido del silencio es la palabra que brota mansamente, como el limpio cauce del arroyo, con la pequeña, con la humilde belleza de lo cotidiano para cultivar el espíritu. Odio el estruendo de rumores y murmullos, la palabra hueca de los políticos, el bullicio financiero, el grito constante y desgarrador de la injusticia social. En estos tiempos de cháchara, liviandad y estridencias, el silencio es una bendición, un bálsamo.

de davidhuerta.typepad

Una de las consecuencias de tener muchos más años por detrás que por delante es que hace tiempo que no puedo “escuchar el silencio”. Cuánta razón tuvo Quevedo cuando dijo Todos deseamos llegar a viejos pero todos negamos que hayamos llegado”. Sin embargo, por mucho que lo quisiera negar, que no es el caso, esos zumbidos que escucho en el “silencio de la noche” son la certificación del inexorable paso de mis años. Dice mi otorrino que yo que adoro el silencio estoy condenada a no volver a escucharlo nunca más. Cuando me envuelve el silencio, este está compuesto de una graduación casi infinita de sonidos inaudibles para los demás cada vez más sutiles, como los infrasonidos que pueden emitir algunos cetáceos o como los sonidos siderales que míticamente escuchaban los filósofos pitagóricos. Tal vez necesitemos un tercer oído para detectar esa paleta mística del sonido que tiene el silencio. Tal vez… Esta noche, para combatir los acúfenos que me acribillan impidiendo mi descanso he pensado que nada mejor que dedicar mi recopilación a los “sonidos del silencio”.

Os propongo, pues, una selección de 10 temas que tienen un ritmo y estilo muy diferentes entre sí pero que apelan a ese silencio interior que necesitamos a veces. Puede incluso que sea fácil reconocernos: desde la angustia de estar solo en la oscuridad hasta la paz que surge al encontrar la serenidad.

Como no podría ser de otra manera empezaremos con The sounds of silence, uno de los mayores éxitos musicales de los años 60 en Estados Unidos y el resto de occidente, un aldabonazo inesperado al movimiento folk-rock que consagraría para siempre a unos por entonces jovencísimos Paul Simon y Art Garfunkel, y que a muchos de nosotros nos ha acompañado durante casi toda la vida. Aunque ha habido múltiples teorías sobre su significado, desde los primeros versos se aborda el tema principal: la incomunicación. La canción es una demostración de cómo con simplicidad melódica y una letra que llegue se puede hacer una obra maestra.“Las canciones no son sólo lo que dicen las palabras, sino lo que dice la melodía y el sonido. Si no tienes una melodía correcta y cantable, da igual lo que tengas que decir, porque la gente no lo va a escuchar, decía Simon. 

“Eye in the Sky” fue el sexto álbum de estudio de The Alan Parsons Project posiblemente, el disco más exitoso de toda su carrera. ​El secreto fue mezclar hábilmente un producto de calidad, con arreglos orquestales y maneras de rock progresivo, con melodías sencillas al oído en clave pop-rock. La canción elegida, Silence and I es una buena muestra de ello. El vídeo está subtitulado en español; os recomiendo que también prestéis atención a la letra francamente sugerente.

   

“In a silent way” (1969) es uno de los álbumes que, de manera silenciosa y sin grandes pretensiones, supuso el primer brote de una de las ramas del jazz que conforman el gran árbol del género, y del que, según explica en la revista caravanjazz, el crítico estadounidense Lester Bangs: “Esta es la clase de álbum que te da fe en el futuro de la música”. “In a silent way” encarna el auténtico espíritu de Miles Davis, “The kind of blue”, mucho más azul, con tonalidades más eléctricas, donde la brisa suave y melancólica de este último se transforma en los momentos posteriores a la tempestad, allí donde huele a lluvia, a tierra mojada, a cansancio y a desvanecimiento. A la nada más absoluta que, sin saber muy bien cómo, te llena el alma de silencio. Un silencio que si alguna vez tuviera que sonar, estoy segura que lo haría muy parecido a lo que se grabó en 1969 en este álbum.

“El silencio se está convirtiendo en una bien muy escaso”, dijo Jorge Drexler en una entrevista sobre su gira “Silente”. Y sin silencio no hay canciones. “El silencio en realidad es la hoja en blanco sobre la que se escribe la música”. Silencio es una canción sobre el poder del silencio. Es una canción sobre la paz que surge al encontrar la serenidad y la soledad de estar solo en la oscuridad. Es una hermosa canción que explora las diferentes formas en que el silencio puede afectar nuestras vidas.

Sigamos con Enjoy The Silence, el tema más exitoso de los ingleses Depeche Mode (que sufrió la muerte prematura de su fundador Andy Fletcher hace un par de semanas) Solemne, profunda y a la vez muy apropiada para la pista de baile, una combinación inusual. Es quizá la canción quintaesencial de los artistas que la concibieron y un obligado punto de referencia en su obra. Su letra por sí sola es un oxímoron tan simple como tajante: el silencio que comunica lo que las palabras no pueden expresar. El gesto sigiloso que transmite los sentimientos guardados durante toda una vida. Enjoy the silence es el tema más reproducido de los ingleses en Spotify.

Sons of the Silent Age es una canción escrita por David Bowie en 1977 para Heroes. Fue la única canción del álbum compuesta antes de las sesiones de grabación, ya que todas las demás fueron improvisadas en el mismo estudio. La pieza, que llegó a ser el título provisional del disco, es una de las más sombrías no solo por la melodía en la que predomina el saxofón sino por la letra. El texto ha sido interpretado como un renacimiento en tercera persona de los temas de misantropía patológica explorados por Bowie en su anterior álbum "Low” ("Paseando sus habitaciones como las dimensiones de una celda "), y una referencia a los personajes de una canción de su Superman ("Ellos nunca mueren simplemente se van a dormir un día "). El escritor Nicholas Pegg no dudó en sugerir que el verso: "Plataformas, miradas en blanco, sin libros" puede ser una alusión al régimen nazi.

Vamos a dar un salto copernicano para escuchar un tango, un género que me encanta. Y Silencio (también conocido como Silencio en la noche) tiene su historia. La letra es una adaptación libre de un drama familiar “para construir un homenaje a la soledad de las madres mientras los soldados mueren en el campo de honor”. Fue uno de los temas del film Melodías de Arrabal en el que Carlos Gardel lo canta acompañado por la orquesta de Juan Cruz Mateo.

Otra pirueta en el aire. The Knife fue un dúo sueco de música electrónica formado por los hermanos Karin Dreijer Andersson y Olof Dreijer. Su segundo álbum de estudio, fue "Silent Shout·.  La canción que da nombre al disco nos habla de un ser vulnerable, una obra que se adentra en el mundo onírico de un hombre temeroso de ser visto como inferior a lo que la sociedad espera que sea. El título, dijo Karin, refleja una expresión sofocada: “Cuando sueñas y realmente quieres gritar algo, no sale nada”.

El silencio que acompaña al arrepentimiento puede durar toda la vida, especialmente si se trata de una oportunidad perdida. Eso es lo que nos dice Elliot Smith en su I Better Be Quiet Now, de su álbum “Figure 8” publicado el año 2000. Elliot canta sobre un protagonista que no logra obtener el número de quien le gusta. La soledad se está apoderando de él.

También tiene un espacio en esta recopilación la banda de rock británica The Who, la responsable de la siguiente canción sobre el silencio. The Quiet One trata sobre el lado oscuro del silencio. La canción fue escrita por John Entwistle: "Soy yo tratando de explicar que no soy realmente callado. Empecé siendo callado y ese es el casillero en el que he estado atrapado todos estos años” La letra advierte de las personas tranquilas y calladas, ya que no son ellas las que no hablan sino sus compañeros los que no escuchan.

Para acabar, un extra point: este tema de Gregg Allman, alma del rock sureño, que murió, también, antes de tiempo a los 69 años. Fundó The Allman Brothers Band, seleccionada por la revista 'Rolling Stone' como una de las mejores de todos los tiempos. Silence Ain't Golden Anymore, pertenece al álbum “Searching for simplicity”. Sin cuerdas, coros ni sintetizadores, el conmovedor barítono de The Allman brilla. Un tema que desconocía pero que me ha transportado a ese piso del barrio de Sant Andreu en el que empecé mi vida con Jesús.

“Nunca rompas el silencio sino es para mejorarlo”, afirmó hace muchos años el gran músico y compositor Beethoven. Espero haberlo conseguido porque a veces es difícil. Hay silencios que dicen más que mil palabras. Hay silencios que gritan, que consienten, que censuran, que claman, que duelen... La música es melodía, palabra y silencio. Se acabó por esta noche; han sido 10 temas, pero podrían haber sido más. Si hay alguno que os gusta en particular, no tenéis más que proponerlo y lo incluiré.

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania!


Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір

Otras fuentes

https://www.ondacero.es/solo-ondaceroes/10-historias-10-canciones/canciones-sobre-el-silencio_201711085a0305160cf2ebaa1668ca26.html
https://www.lacultureria.com/diez-canciones-sobre-silencio/
https://culturainquieta.com/es/inspiring/item/9406-los-efectos-que-produce-el-silencio-en-el-cerebro.html