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sábado, 4 de mayo de 2013

Nessun Dorma


¡Que nadie duerma! ¡Que nadie duerma!
También tú, oh Princesa,
en tu fría habitación
miras las estrellas
que tiemblan de amor y de esperanza.
Mas mi misterio está encerrado en mí.
Mi nombre nadie lo sabrá. No, no.
Sobre tu boca lo diré
(Puccini: Sólo cuando la luz brille)
Cuando la luz brille
(Puccini: ¡No, no, sobre tu boca lo diré!)
Y mi beso derretirá el silencio
que te hace mía.

Voces de mujeres
Su nombre nadie sabrá...
¡Y nosotras, ay, deberemos, morir, morir!

El príncipe desconocido
¡Disípate, oh noche!
¡Tramontad, estrellas! ¡Tramontad, estrellas!
¡Al alba, venceré!
¡Venceré!
¡Venceré!
¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba..."

¡Que nadie duerma todavía! Es sábado y nos podemos permitir regocijarnos un rato con este género que a pesar de lo que pueda parecer se hace popular día a día: la ópera, ese arte global que combina música, literatura, acción, drama, decorados, danza, artes visuales, escenografía…

La ópera Turandot, de Giacomo Puccini, fue estrenada el día 25 de abril de 1926, en el Teatro La Scala de Milán, dos años después de la muerte del autor, que no pudo acabarla. En aquél día, Arturo Toscanini, al final del tercer acto, detuvo la orquesta y con la partitura de Puccini en la mano se giró al público y dijo "Aquí termina la ópera, porque en este punto murió el maestro"   
La evolución de las anteriores obras de Puccini culminó en una ópera de una belleza incomparable, como lo atestiguan esos fragmentos que han sobrepasado la línea de la ópera para llegar al gran público en forma universal.

Turandot tiene su origen probable en un relato persa, "Las siete princesas". Como tantísimos cuentos clásicos, cuenta que una princesa no encontraba a ningún hombre digno de ella. Por eso, un día decidió encerrarse en una fortaleza y sentenciar que sólo se entregaría al hombre que la encontrara después de pasar por varias adivinanzas y enigmas.

En el tercer acto se encuentra una de las arias para tenor más conocidas, Nessun dorma, que representa la victoria del amor sobre el odio.

Nessun dorma se transformó en el caballo de batalla de Pavarotti y en su bis obligado. Fue su aria por excelencia y la cantó en su última actuación: al final de la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Turín 2006, donde recibió la mayor ovación de la noche. El tenor tuvo que cantar en playback pues ya estaba gravemente enfermo de cáncer. Pero el grande entre los grandes se fue pero nunca, nunca nos abandonó.



La entrega de los Premios Grammy de1998 tuvo un momento extraordinario para la música y un regalo de humildad en la escena: la cantante Aretha Franklin interpretó Nessun Dorma para rendir homenaje a Pavarotti ausente en el evento. De gran significación para los músicos fue la decisión de la cantante de mantener el registro de Pavarotti en el tema. De esa manera "musical" Pavarotti estaba allí. Ello fue un gesto de amor al canto, de respeto al cantante y de humildad de ella.



Sí, hay algo de ornamentación al final, pero para eso está la ópera destinada. Esta música no es para ser momificada. ¡Es música! Se supone que debe estar viva, hacer temblar de emoción, para empujar los límites y sangrar cuando se corta. Y la gran Aretha lo consigue; vaya que sí.

Otra sorpresa fue descubrir la versión libre de Mina Mazzini en su disco dedicado a la ópera “Sulla tua boca lo dirò”. Además, lanzándose a interpretar arias reservadas para voces masculinas entre ellas la protagonista de esta noche de sábado.



Mónica Naranjo, la artista de las notas imposibles, la cantó en enero de 2011 en una gala-homenaje al tenor vivo más importante, Plácido Domingo.


Ah! Además fue utilizada en la presentación de los nuevos jugadores la temporada 2009-2010 en el Real Madrid :)

Turandot es una de las óperas más amadas y representadas en todo el mundo y con su carácter fantástico, caldo de cultivo excelente para impresionantes puestas en escena o vestuarios espectaculares.

Si queréis saber más clicad aquí para ver el libreto con traducción al castellano y aquí para ver la partitura completa.

jueves, 7 de abril de 2011

Caruso

He tenido la suerte de aprender a disfrutar de la lírica desde muy pequeña, un género musical que normalmente no gusta a la gente menuda pero que gracias a mi familia aprendí a amar. La música lírica transmite algo que va más allá de lo explicable, de las palabras, de las notas.
Siempre he admirado la capacidad de sentir que tiene este género, de proyectar emociones, independientemente del idioma. 

Caruso, el tema de hoy, compuesto por Lucio Dalla, un italiano consagrado al pop con acento tradicional napolitano, y popularizado por Pavarotti, habla de un amor que Enrico Caruso  para algunos el más grande tenor de todos los tiempos, sentía por una muchacha en la última etapa de su enfermedad terminal.

La historia de esta canción es preciosa. A Lucio Dalla se le estropeó el barco y en Sorrento sólo había disponible el lujoso apartamento en el Grand Hotel Excelsior Vittoria, donde Caruso vivió los dos últimos meses de su vida y donde se conservaban intactos sus libros, sus fotografías y su piano.

Angelo, que tenía un bar en el puerto, le contó esta historia: Caruso estaba enfermo de cáncer en la garganta y sabía que tenía los días contados. Triste, con la mirada perdida en el Golfo de Sorrento, contemplaba el horizonte persuadido de que las manecillas del reloj de su vida se iban desvaneciendo. Pero eso no le impedía dar lecciones de canto a una joven de la cual estaba enamorado.


Una noche de verano decidió cantar para ella, por lo que hizo llevar un piano a la terraza que daba al puerto. Empezó a cantarle declarándole su amor y sufrimiento, y a pesar del gran dolor que sentía en la garganta siguió con voz potente hasta el final. Los pescadores, oyéndole, regresaron al puerto y se quedaron anclados bajo la terraza. Las luces de las barcas eran tantas que parecían estrellas o quizás las luces de los rascacielos de Nueva York. Caruso no perdió las fuerzas y siguió cantando sumergiéndose en los ojos de la muchacha apoyada al piano. Alejado de su esposa e hija por unas semanas, Caruso se aferró al último suspiro de su vida con un amor imposible, platónico. Esa noche su estado empeoró. Dos días más tarde, el 2 de agosto de 1921, moría en Nápoles.


Sesenta y cuatro años después la muerte de Caruso, Lucio Dalla componía esta canción, una de esas que pasan a la historia del pentagrama y que nos acompañan siempre, con un texto que expresa con sensibilidad y admiración un pasaje anecdótico de la vida del tenor. 

He creído interesante traducir la letra de la canción y compartirla con vosotros, para poder percibir la fuerza del sentimiento.
El estribillo no es en italiano, sino en el dialecto napolitano, por eso parece difícil de entender.

Qui dove il mare luccica e tira forte il vento
Su una vecchia terrazza davanti al golfo di Surriento
Un uomo abbraccia una ragazza dopo che aveva pianto
Poi si schiarisce la voce e ricomincia il canto.

Aquí donde el mar brilla y sopla fuerte el viento
en una vieja terraza mirando al golfo de Sorrento
un hombre abraza a una muchacha luego de haber llorado
luego se aclara la voz y da comienzo al canto.

Te voglio bene assaie ma tanto bene sai
É una catena ormai che scioglie il sangue dint'e vene sai.

Te quiero tanto, sabes; pero tanto, sabes.
Es una cadena que hace correr la sangre dentro de las venas, sabes.

Vide le luci in mezzo al mare pensó alle notti lá in America
Ma erano solo le lampare e la bianca scia di un'elica
Sentí il dolore nella musica si alzó dal pianoforte
Ma quando vide la luna uscire da un nuvola
Gli sembró piú dolce anche la morte

Vio las luces en medio del mar, pensó en las noches allá en América
pero eran sólo faroles y la blanca estela de una hélice.
Sintió el dolor en esa música que arranca del piano
pero cuando vio la luna salir tras una nube
le pareció más dulce también la muerte.

Guardó negli occhi la ragazza quegli occhi verdi come il mare.
Poi all'improvviso uscí una lacrima e lui credette di affogare.

Miró a los ojos a la muchacha esos ojos tan verdes como el mar
luego de improviso salió una lágrima y él creyó ahogarse.

Te voglio bene assaie ma tanto tanto bene sai.
É una catena ormai che scioglie il sangue dint'e vene sai.

Te quiero tanto, sabes; pero tanto, sabes.
Es una cadena que hace correr la sangre dentro de las venas, sabes.

Potenza della lirica dove ogni dramma é un falso.
Che con un pó di trucco e con la mimica puoi diventare un altro.
Ma due occhi che ti guardano cosí vicini e veri.
Ti fan scordare le parole confondono i pensieri.

La fuerza de la lírica donde cada drama es falso
que con un poco de maquillaje y con la mímica podés convertirte en otro
pero dos ojos que te miran tan cerca y tan auténticos
te hacen olvidar las palabras, confunden los pensamientos.

Cosí diventa tutto piccolo anche le notte lá in America
Ti volti e vedi la tua vita come lá scia di un'elica
Ma si é la vita che finisce ma lui non ci pensó poi tanto
Anzi si sentiva giá felice e ricominció il suo canto.

Así todo parece tan pequeño, hasta las noches allá en América,
mirás atrás y ves tu vida como la estela de una hélice.
Pero si es la vida que se acaba no quizo ni pensarlo;
así se sentía ya feliz y retomó su canto.

Te voglio bene assaie ma tanto tanto bene sai
É una catena ormai che scioglie il sangue dint'e vene sai.

Te quiero tanto, sabes; pero tanto, sabes.
Es una cadena que hace correr la sangre dentro de las venas, sabes.

Te voglio bene assaie ma tanto tanto bene sai
É una catena ormai che scioglie il sangue dint'e vene sai.

Te quiero tanto, sabes; pero tanto, sabes.
Es una cadena que hace correr la sangre dentro de las venas, sabes.


Curiosamente o más bien en una suerte de digno tributo, Dalla puso su timbre rasgado en función del desaparecido Luciano Pavarotti para convertir a Caruso en una estremecedora pieza de amor y ternura.



Es cierto que el tema fue popularizado por el gran Pavarotti escrito en mayúsculas y con letras especiales , pero la francesa Mirelle Mathieuel italiano Andrea Bocelli entre otros (muchos otros) se sumaron al "club Caruso".


Ana Belén fue una de las últimas en experimentar con el romance alrededor del Golfo de Sorrento y con gran profesionalidad interpretó la letra en español al lado de Lucio Dalla en el CD Mírame.


Espero que las tres versiones os gusten tanto como a mí.