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martes, 22 de febrero de 2011

Natalie Merchant

Me es difícil encontrar cada vez que lo deseo un tema que consiga lo que me propuse al crear este blog: definir mi estado de ánimo o aprehender la calma que no hay fuera de este espacio nocturno. Pero, al final, la música SIEMPRE está ahí, esperándonos.

La cantante neoyorquina Natalie Merchant es otra de mis voces femeninas favoritas (es difícil elegir), una artista con una sólida, coherente e inteligente carrera que ha dado lugar a una obra profunda y madura, con temas excitantes y emocionantes como pocos, realzados por una voz expresiva, melancólica y cálida de una extraña y cautivadora belleza. Sus letras con verdadera conciencia social la ubican entre las mejores artistas femeninas del pop contemporáneo

Aunque, quizás, para vosotros tan solo sea la ex-cantante de 10.000 Maniacs, una banda que llenó las décadas de los 80 y 90 de referencias intelectuales y literarias, y que cosechó cierto éxito en nuestro país.

Si investigáis por la red descubriréis que Natalie no es una cantante al uso, ni una de esas artistas que suben al escenario a desgranar canciones, una tras otras, sin ton ni son, en función de sus necesidades monetarias. Tampoco es de esas otras que tratan de apabullar a su público con demostraciones de poderío o divismo al piano, instrumento que domina de forma virtuosa. Ella, Natalie, no es una más.

La canción de esta noche “My Skin” ( Mi piel) es una canción incluida dentro del álbum "Ophelia" que Natalie lanzó al mercado en el año 1998. Hay quien cree que habla de maltrato y quien capta en ella  una historia de desamor.

Sea como sea, escucharla es una invitación a que nuestros sentimientos vuelen.


Mira mi cuerpo
mira mis manos...
hay tanto aquí que no entiendo...

Tu cara ahorra promesas,
susurradas como rezos;
No las necesito.

He sido tratada tan mal
durante tanto tiempo...
que me he vuelto intocable.

Al desprecio le gusta el silencio
que avanza en la oscuridad
rodeado de aros
que estrangulan al corazón.

Ellos dicen que las promesas
suavizan el golpe
pero no las necesito
no, no las necesito.

He sido tratada tan mal
durante tanto tiempo
que me he vuelto intocable.

Soy una flor que muere lentamente
a causa de la helada
El dulce volviéndose amargo, e intocable.

Necesito la oscuridad
el cariño,
la tristeza,
la debilidad...
lo necesito.

Necesito un susurro,
un beso de buenas noches,
el amor de un ángel en mi vida...
... lo necesito.

Soy una flor que muere lentamente
a causa de la helada
dulce volviéndose amargo e intocable.

¿Recuerdas la forma,
en que me tocaste antes?
de toda la dulzura que amé y adoré...

Tu cara ahorra promesas
susurradas como rezos...
No los necesito.

Necesito la oscuridad
el cariño,
la tristeza,
la debilidad...
lo necesito.

Necesito un susurro,
un beso de buenas noches,
el amor de un ángel en mi vida...
... lo necesito.

¿Es suficientemente oscuro?
¿Puedes verme?
¿Me deseas?
¿Puedes alcanzarme?
O me estoy yendo..?

Mejor cállate,
sostén el aliento,
bésame ahora
y llévate la muerte
que hay en mí...  
Lo digo en serio
Lo digo en serio.