domingo, 10 de febrero de 2019

Marisa Valle Roso

Soy una mezcla de todos los estilos que mamé; la tonada pero también el flamenco, el fado..."

El Tiempo. Durante toda mi vida el dominio del Tiempo, de mi tiempo,  se ha convertido en una obsesión. Y en una batalla perdida. Hace años leí que el tiempo es lo que queremos que sea, porque la única verdad sobre el tiempo es que es nuestro. Falso. Y a medida que los años me caen implacables, menos nuestro aún. A medida que la larga lista de cosas que me interesan, que llaman mi atención, que me apasionan va en aumento, todo en el resto de mi vida lo hago mucho más lentamente y el tiempo que a todo ello le puedo dedicar disminuye. El tiempo se me escurre como agua entre los dedos. No. No es el tiempo lo que se pierde. Lo que se pierde es la vida.


El viernes recibí un whatssap de mi amigo Ovi. Estaba en Madrid, en “La Caja Mágica”, en la asamblea conjunta que reunió a 10.000 sindicalistas de CCOO y UGT para exigir a Sánchez la derogación inmediata de la reforma laboral. “Busca cuando puedas, si no la conoces, a Marisa Valle Roso.  Canta espectacular”. A pesar de ser un video en directo y grabado como se ha podido, su voz me golpeó (bueno, la canción también)


Por eso hoy, aunque tampoco tengo tiempo, he decidido “vivir” y saber más de esa mujer, de esa voz, de esa energía. Un viaje apasionante, como siempre. 

“Vengo del folclore y la mayor parte de mi vida me dediqué a ello, por lo que representa mi columna vertebral. Mis inquietudes musicales me llevaron a querer experimentar con otros géneros como el flamenco, el fado, la música sudamericana e incluso a interesarme mucho más por la canción de autor y el pop”


Marisa Valle Roso nació el 22 de diciembre de 1987 en Asturias. Empieza a recibir clases de tonada en el año 2000 de la mano de Alfredo Canga, una de las voces más reputadas del siglo XX en este género musical que le dio "unes cancionines pa que les aprendas". Entre ellas estaba A la marina contigo y cuando la sacaron a cantar ante el público en el teatro de El Entrego, creyó que lo había hecho tan mal que nunca más la ha vuelto a interpretar. Por lo que se ve, tan mal no lo debió hacer.

Con tal sólo 16 años gana los principales concursos de tonada en el apartado juvenil y una vez alcanzada la mayoría de edad Marisa empieza a cosechar premios en categoría absoluta de manera imparable. En septiembre pasado fue distinguida por la publicación La Nueva España con el premio "Asturiana del mes" por su renovación de la canción tradicional asturiana. Y es que la artista es toda una plusmarquista en el mundo de la tonada: ha ganado más de treinta concursos de canción tradicional desde que a los 13 años empezó a participar en estos certámenes en compañía de su hermano Fernando, también intérprete de tonada. Desde entonces, su voz poderosa se fue imponiendo sobre los escenarios del circuito de seguidores de la música tradicional.


En el año 2009 graba su primer trabajo discográfico, “Un pasu más”, junto con su hermano, un disco en el que fusionan la tonada con el jazz.


 En el año 2011 graba en solitario “De lo fondero l’alma”, un trabajo en el que Marisa deja reflejadas las principales canciones de tonada con las que concursa.



En setiembre de 2013 con motivo del homenaje a Víctor Manuel “el día de Asturias”, Marisa es solicitada por el cantautor para participar en una gala en la que diferentes formaciones y artistas asturianos versionarían algunas de sus canciones. Marisa versiona La Planta 14, con la que consigue dar a conocer un nuevo registro que muy pocos conocían. La cantante presenta una versión con una producción cargada de detalles en la que, cuando la grabó, incluyó una multitud de sonidos de la mina para como rítmico fondo del tema. Poco más tarde, Víctor Manuel propone a Marisa formar parte del elenco de artistas y amigos con los que llevaría a cabo un concierto en las fiestas de San Mateo (Oviedo) celebrando sus 50 años de carrera profesional. De esta manera comparte escenario con cantantes como Miguel Ríos, Ana Belén, Joan Manuel Serrat, Estopa, Rozalén, entre otros… Participando también en este espectáculo “50 años no es nada” en el palacio de los deportes de Madrid y el Auditori de Barcelona.



Pero con su último disco, y sin abandonar sus raíces musicales, dio un giro a su carrera con su segundo disco en solitario, titulado "Consciente". El álbum refleja el ansia renovadora del folclore que tiene Marisa Valle Roso, pero en él también hay referencias a la tradición asturiana, como el tema Romance de la niña Isabel, un cantar que Valle Roso actualiza de una manera muy original y que escuchó en una de las grabaciones que hizo el músico y etnógrafo Xosé Ambás.




La cantante afirma que la música asturiana siempre va estar con ella "en todo lo que haga". "El folclore siempre estará presente, es mi seña de identidad. La tonada siempre estará dentro de lo que cante. Independientemente del género, están los giros y otras cuestiones que me salen solas".




"En todas las canciones está mi forma particular de interpretar y mi voz, que creció en la tonada asturiana"  Sus temas basculan entre lo acogedor y lo renovado, lo tradicional y lo contemporáneo, el ayer y ese pasado que vertebra el mañana. Por esos muchas de sus canciones suenan acogedoras como si estuviéramos en una cabaña en medio de la nieve. Música con la que se llora, añorando no sé bien qué, quizás los llantos que eran de verdad. Los llantos que vienen de la propia tierra.
Una hermoso descubrimiento para despedir el fin de semana. Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend.


Fuentes:
https://cadenaser.com/emisora/2017/12/30/ser_gijon/1514634651_465866.html
https://www.lne.es/sociedad/2018/11/04/cantante-marisa-valle-roso-asturiana/2374525.html
https://es.napster.com/artist/marisa-valle-roso/album/de-lo-fondero-lalma
http://canciondeautor.es/biografias/spain/marisa-valle-roso

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Sarah Jane Morris


Un sonido impulsado por el alma

            El sábado comprobé, una vez más, que Spotify toma decisiones por su cuenta. Estábamos en el coche, de regreso a casa después de llevar a cabo alguna de las últimas compras de Navidad, cuando el programa se puso en funcionamiento sin previo aviso ofreciéndonos algo que escuchar. Ya sabéis que Spotify analiza nuestros gustos y nos propone aquello que cree que nos puede interesar. Y, en general acierta.


De esta manera he conocido a la sensual vocalista Sarah Jane Morris que me ha parecido en todos los sentidos una voz, como mínimo, original. Para escucharla hay que dejar de lado todas las ideas preconcebidas sobre estilos musicales. Sarah se encuentra a horcajadas en el rock, el blues, el jazz y el soul; pero sorprende, sobre todo, cómo su voz maneja un rango de cuatro octavas que  retumba desde los tacones de sus zapatos hasta las puntas de su melena de color rojo fuego, algo que la convierte en una de las cantantes más versátiles y distintivas de la Gran Bretaña. Todas las críticas que he leído sobre ella la califican como una de las mejores vocalistas de jazz-soul del mundo en los últimos veinte años, ahí es nada. Cuando el río suena…


En sus inicios ya tuvo un enorme éxito comercial como co-vocalista de Jimmy Somerville de The Communards encabezando, en 1986, las listas de éxitos durante cinco semanas con el tema Don't Leave Me This Way (No me dejes así), vendiendo 100.000 copias de su álbum solista homónimo (1989). Cuando le he vuelto a escuchar la he reconocido en el fondo de mi banda sonora vital, pero nunca la hubiera relacionando con ella. Comparad la versión original con la que ella hizo luego en solitario. No parece la misma canción ¿verdad?


Además, a Sarah Jane Morris  le podemos atribuir la distinción de tener en este álbum el famoso tema Me and Mrs Jones, que la BBC le prohibió. A la gente de la prensa del momento le preocupaba que fuera una lesbiana glamorosa saliendo del armario.


Una infancia, digamos que inquieta, ha mantenido todos estos años a Morris en permanente estado de alerta. “Mi padre era una de esas personas al que siempre presionaban, con problemas económicos,  y a menudo nos movíamos en medio de la noche porque los recaudadores vendrían a llevarse todos nuestros muebles". “Fue una infancia precaria, pero me preparó para la vida como músico donde no sabes cómo terminarás".

Así, Morris decidió que los adornos de una carrera pop no se ajustaban a su compromiso con la música que le importaba, que contaba historias importantes; ella tenía principios. Por ello, desde siempre ha defendido causas importantes. En la década de los 80, por ejemplo, participó con los Communards en varios eventos: conciertos de recaudación de fondos en “Gay's The Word” (1985) y en 1986 la  gira Red Wedge, una asociación de músicos progresistas, vinculados al Partido Laborista británico, un movimiento de réplica social en el universo rock frente al rodillo político impuesto por Margaret Thatcher. El mismo año, los Communards se asocian con el político laborista Tony Benn para interpretar la historia del Partido Laborista como un rap en el ICA de Londres en un concierto por la libertad de expresión junto con Salman Rushdie leyendo sus versos satánicos.

“Todas las bandas con quienes colaboré hasta mi carrera en solitario fueron políticas... La política siempre me encontró... pero no creo que yo fuera una pensadora muy política, pero porque no había muchas mujeres en la industria musical que tuvieran esa actitud en los 80. Creo que entonces por ello fui considerada políticamente mucho más importante que nunca. Estaba aterrorizada de decepcionar a la gente”. (Entrevista de Mike Thorne.)

Morris llegó relativamente tarde a la composición pero desde entonces  ha escrito sus propias canciones, en un largo y tortuoso viaje de autodescubrimiento, y se ha relacionado más estrechamente con el soul, el jazz y la world music que con el pop, con actuaciones regulares en Ronnie Scott's y Jazz Café. Pero su larga, vibrante y variada carrera también incluye trabajo al frente de numerosas bandas que tocan blues, música latina, folk y jazz, estrellato pop en el continente y un conjunto diverso de colaboraciones musicales en discos, películas y escenarios de teatro y ópera contemporánea, modelaje, locuciones, activismo y varias incursiones al festival de teatro Fringe. En septiembre de 2000 creó su propio sello discográfico, Fallen Angel Ltd.

Después de numerosos álbumes en solitario, Morris continúa llevando su carrera única, poco ortodoxa y en constante evolución. Algunos escuchan a Sarah Vaughan o Billie Holiday en su voz, otros mencionan a Macy Gray y Erykah Badu, aunque a la propia Morris le gusta decir: "Soy Nina Simone que conoce a Janis Joplin". Sin embargo, siempre ella misma, Sarah Jane Morris es un espíritu verdaderamente independiente. A mí su voz me parece magnífica, sensual, nacida del alma. Su poder emocional habría dado lugar múltiples premios Grammy y a un estatus de celebridad que la mayoría de cantantes con su carisma y su motivación tienen. Pero no ha sido así. Durante más de 25 años de una carrera única, Morris ha sido dirigida por su propia estrella, no por la industria de la música, y esa independencia le ha traído una audiencia devota, inspirada por su creencia en el poder de la canción para cambiar los corazones y las mentes.

Uno de sus colbradores instrumentistas más cercanos es el guitarrista Antonio Forcione, al que he tenido el gusto de escuchar también gracias a Spotify. Su colaboración es magistral. Investigando en el mundo del Gran Hermano Google, veo que juntos han sido comparados con una impresionante variedad de genios musicales, incluidos Janis Joplin y Tom Waits (vocalmente), así como Jimi Hendrix (instrumentalmente). Django Reinhardt también viene a la mente. Ambos son artistas muy respetados por derecho propio. Canalizando sus energías juntas, comparten audiencias en Italia, país con el que Sarah tiene una estrecha vinculación,  y Gran Bretaña.



Dedicado a la gente de África, su último álbum, Bloody Rain, cuenta con un conjunto estelar de músicos de rock, soul, jazz y músicos del mundo.  Grabado en el Reino Unido, Johannesburgo, París y Tel Aviv, el crowdfunding le permitió pagar una impresionante lista de invitados musicales. Entre esos invitados se encuentran la cantante Eska de Zimbabwe, Seckou Keita de Senegal, tocando la kora , el saxofonista británico del Caribe Courtney Pine, el coro The Soweto Gospel Choir y Adam Glasser de Sudáfrica, el cantante nigeriano Keziah Jones , el trompetista estadounidense/israelí Avishai Cohen y el arreglista Pee Wee Ellis .
Pero ella declara también que su “banda” en Bloody Rain son: “Tony Remy (con quien he escrito la mayoría de las canciones), el maravilloso Dominic Miller, Henry Thomas, Martyn Barker , Tim Cansfield y Adriano Adewale. El coro de Bloody Rain son mi querido amigo Ian Shaw, mi hijo Otis Coulter, Janine Johnson, Lilybud Dearsley, GianLuca Di Martini, Roberto Angrisani y yo. Por último, pero no menos importante, los arreglos del conjunto de cuerda por Enrico Melozzi, en Roma.

A pesar de la complejidad del proyecto, el álbum combina un gran lirismo con un intenso compromiso moral y político. "He descubierto que la mejor manera de transmitir algo es seducir con la música", dice. "Cuando golpeas a la gente de la política con la política, no sirve de nada".


"Cuando estoy cantando me posee algo. Estoy flotando arriba, pero todavía tengo el control. La música es mi lado expresivo. Se filtra por mis venas." (entrevista en Diva, marzo de 2001)

 

            Si escuchar a Sarah Jane Morris os ha hecho flotar, si se ha metido en vuestras venas, habré conseguido mi objetivo. Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend.



Fuentes
https://espaciochus.com/2018/03/21/sarah-jane-morris/
https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/Sarah-Morris-Auditorio-Alfredo-Kraus_0_260724935.html
https://www.last.fm/es/music/Sarah+Jane+Morris/+wiki