domingo, 31 de julio de 2011

Over the Rainbow

"A veces vivir entre la gente es sentirse como una hoja zarandeada; por eso sobreviene la necesidad de aislarse y empezar a soñar" (Cèsare Pavese)

Over the rainbow, cuya música es de Harold Arlen y la letra de E.Y. Harburg, es una de las más famosas canciones de finales de la década de los 30 y ha sido versionada por algunos de los más grandes músicos de la historia. Hace años, 7 creo, Jesús se tomó la molestia de recopilar nada más y nada menos que 74 versiones de la canción, de las 133 que recoge Wiquipedia. Las escuchaba en el coche y ninguna me parecía igual. 
Over the rainbow (en castellano, "Sobre el arcoiris"), es el tema más recordado de la película de 1939, El mago de Oz, un clásico esencial, desde mi punto de vista la mejor película infantil de todos los tiempos, la aventura más inolvidable.
La película, convertida con el paso del tiempo en un elemento en la iconografía gay, se basa en la novela de L. Frank Baum, una lectura infantil obligatoria en Estados Unidos, a quien la productora pagó 75.000 dólares por los derechos de su libro. En el guión participaron docena y media de escritores, entre ellos Arthur Freed y el mismísimo Herman Mankiewitz, el guionista de "Ciudadano Kane". 
La canción, especialmente escrita para Judy Garland, ha sido considerada en numerosas ocasiones como una de las más grandes del siglo XX, aunque se dice que casi fue eliminada del filme porque se consideraba que disminuía el ritmo de la película, pues la mayoría de la música en la misma es más energética, en contraste con esta suave melodía. Todo el filme tiene frecuentes referencias instrumentales a la canción, incluida la secuencia inicial. Parte de la canción fue cortada de la película. Había un verso adicional, cuando el personaje Dorothy estaba encerrado en un cuarto del castillo de la bruja, esperando la muerte. Una grabación de un ensayo sobrevivió y fue incluida en una edición de lujo.
Posteriormente, la canción acompañaría a la actriz durante toda su vida: en todas sus apariciones públicas se le pedía que la cantara.


Garland escribió sobre esta canción a Arlen:
"'Over the rainbow se ha convertido en parte de mi vida. Simboliza tan bien los deseos y sueños de la gente que estoy segura de que ése es el motivo por el que la gente llora cuando la oye. La he cantado cientos de veces y sigue siendo la canción que llevo más cerca del corazón."
Las consultas de psicólogos, psiquiatras, curanderos, gurús y hechizeros de todo tipo están llenas de personas insatisfechas con su vida que necesitan pasear por el arco iris.

Me ha costado muchísimo decidirme por unas versiones en lugar de otras. La de Aretha Franklin o la de Ray Charles me parecen sublimes.





Pero hay otras versiones con personalidad propia como la de Israel Kamakawiwo





La fallecida Eva Cassidy, la cantante que nunca quiso serlo, le da un toque mágico convirtiéndola en algo intenso.




Esta versión del saxofonista Ben Webster tiene un aire nocturno indiscutible.


En algún lugar sobre el arcoiris
muy, muy alto…
hay una tierra de la escuché hablar
en una canción de cuna.

En algún lugar sobre el arcoiris,
los cielos son azules
y los sueños que te atreves a soñar
se vuelven realidad.

Algún día pediré un deseo a una estrella
y despertaré muy lejos de las nubes
dejándolas atrás,
donde los problemas son como gotas de limón
lejos, muy por encima de las chimeneas,
ahí es donde me encontrarás.

En algún lugar sobre el arcoiris
vuelan pájaros celestes.
Los pájaros vuelan por encima del arcoiris,
entonces, ¿por yo no podría?

Si los pájaros vuelan alegremente
más allá del arcoiris…
¿Por qué yo no podría?

domingo, 24 de julio de 2011

Amy Winehouse

La voz rota y melancólica del soul británico se quebró para siempre

El mundo de la música está conmocionado por la muerte de Amy Winehouse, que hoy ha protagonizado las portadas de todos los periódicos. Incluso, como dice mi hijo, el MARCA, un diario deportivo habló de ello (el verano que trae pocas noticias con las que rellenar las páginas de los rotativos). Amy ha engrosado la lista del club maldito de los 27 y, seguramente en estos momentos, estará junto a  Jim Mórrison, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Kurt Kobain, Robert Johnson y Brian Jones (uno de los miembros originales de los Rolling Stones) buscando semblanzas y diferencias a sus 27 años de turbulenta vida.

No faltan, como siempre ocurre, los moralistas que hacen escarnio de la noticia. Más de
un video con su patética actuación en Belgrado el pasado mes de junio corre por ahí. Pero su muerte no sorprende a sus fans pues desde hacía tiempo se especulaba con este momento. De hecho, ya en 2008, una página web invitaba a participar en una apuesta para adivinar el día y la hora del fallecimiento de la cantante. El premio, un iPod. Además, la página ofrecía la posibilidad de enviar las condolencias por adelantado. Las constantes y lamentables actuaciones protagonizadas por Amy Winehouse hacían presagiar el temprano final. 


Está claro que las drogas matan y que ella, evidentemente, descendió a los infiernos muchas veces. Por eso 
se había sometido a varias curas de desintoxicación en los últimos años. Llevó una vida atormentada, es verdad.  Seguramente no supo gestionar bien su éxito ni su fama y conoció, por ello, el lado peligroso de la vida y las zonas más oscuras. Después de leer casi todo lo que se ha publicado sobre ella, desde su muerte (y antes) parece que su vida fue todo escándalo, dolor y sufrimiento. Pero hay otra cara de Amy Winehouse.


A mí, por ejemplo me parece admirable que una niña de 13 años empezara a escribir sus propios temas. Debutó en el panorama musical en el año 2003 con su álbum “Frank”. Este trabajo le valió una nominación en los Premios Mercury Music y un Ivor Novello Award en 2004, por su single Stronger than Me. Amy saltó al estrellato tras arrasar en la edición 2008 de los premios Grammy, donde fue galardonada con cinco premios por su segundo álbum “Back to Black” (2006) y el single revelación Rehab. A la Mejor Grabación, Mejor Canción del Año (ambos por Rehab), Artista Revelación, Álbum de Pop Vocal y Mejor Artista de Pop Vocal.

Nunca un disco en los últimos años había prometido tanto como “Back to Black”, una mezcla de jazz, pop, soul y rhythm and blues. Una versión moderna de Billie Holliday o Etta James que de haber seguido por otro camino nos habría dejado una imparable lista de éxitos que nunca conoceremos y jamás podremos escuchar.

Aunque su vida fue breve, Amy supone un antes y un después en el mundo del blues y del soul, géneros que estaban destinados a la desaparición por inanición en sus formas más puras, siendo presa constante de combinaciones con el rock, el pop y hasta el reaguetton. Sus emotivas y refrescantes canciones, con su maravillosa voz soul, siempre nos recordarán que como muchas personas con problemas, supo resaltar en su música sus propias vivencias y las de otros. Nos dejó maravillosas canciones que quedarán en la historia de la música de todos los tiempos.

La selección que he hecho de sus canciones es muy particular, lo sé, pero son tres de los temas que más me gustan de ella.








La muerte es un precio demasiado alto para conseguir el reconocimiento final de todo el mundo.