Mi querida España, esta
España mía, esta España muerta.
Años setenta.
Franco, el dictador que murió en su cama, aún vivía. No habíamos podido con él.
En aquella pantalla de nuestro TV Marconi en blanco y negro cantaba Cecilia en el Festival de Mallorca (1975). Fijaos
en el esforzado director que mueve los
brazos frente a la típica orquesta televisiva con violines, saxofones, contrabajos,
coristas.... Allí está ella, vistiendo un elegante traje negro, entonando uno
de los éxitos del momento, Mi querida España.
Como veis, la emisión era en
directo. Todo iba bajo las normas establecidas, hasta que Cecilia decide
salirse del guion, cantando ante millones de españoles la letra original de la
canción, letra que nunca llegó a ser grabada por el miedo a las tijeras de los
censores. La España dejaba de ser "nuestra" para transformarse, sin
perder la sonrisa, en lo que era, una "España muerta", un verso que
se atragantó a los censores. "Estos idiotas... le cambio dos
palabras a la canción, digo lo mismo y no se enteran". Ésta, claro está, no es la versión que apareció en el disco “Un
ramito de violetas”, publicado en 1975. Evangelina Sobredo, tachada de las
listas de radiables debido a la censura franquista, optó por ello por modificar su letra.
Mi querida España
Esta España viva Esta España muerta De tu santa siesta Ahora te despiertan Versos de poetas ¿Dónde están tus ojos? ¿Dónde están tus manos? ¿Dónde tu cabeza? Mi querida España Esta España mía Esta España nuestra
Mi querida España
Esta España en dudas Esta España cierta
De las alas quietas
De las vendas negras Sobre carne abierta ¿Quién pasó tu hambre? ¿Quién bebió tu sangre Cuando estabas seca? Mi querida España Esta España mía Esta España nuestra
Mi querida España
Esta España blanca
Esta España negra
Pueblo de palabra
Y de piel amarga Dulce tu promesa Quiero ser tu tierra Quiero ser tu hierba Cuando yo me muera Mi querida España Esta España mía Esta España nuestra |
Mi querida España.
Esta España mía, Esta España nuestra De tu santa siesta Ahora te despiertan Versos de poetas. ¿Dónde están tus ojos? ¿Dónde están tus manos? ¿Dónde tu cabeza? Mi querida España. Esta España mía, Esta España nuestra Mi querida España Esta España mía Esta España nuestra De las alas quietas De las vendas negras Sobre carne abierta ¿Quién pasó tu hambre? ¿Quién bebió tu sangre cuando estabas seca? Mi querida España Esta España mía Esta España nuestra Mi querida España. Esta España mía Esta España nuestra Pueblo de palabra Y de piel amarga Dulce tu promesa quiero ser tu tierra quiero ser tu hierba cuando yo me muera Mi querida España Esta España mía esta España nuestra |
El resultado final es el que todo
el mundo conoce: “Mi querida España.
Esta España mía, esta España nuestra”. Una España sin dudas, sin pasado. Cuarenta
años después, las modificaciones, más que indignación, suscitan una sonrisa.
Cecilia (nombre
artístico en honor al tema de Simon & Garfunkel)
era rebelde, inspirada, ingeniosa, directa, rotunda y valiente. Sus únicos tres
discos grabados en vida
(luego vinieron más), aparecidos durante los últimos estertores del franquismo,
denunciando el enfrentamiento irracional, estúpido y cainita de la guerra civil
que no vivió pero que le dolía, las lacras sociales de la España acomodada y
pija de los 70 y sus vivencias como amante apasionada y trotamundos a pesar de
su corta edad, la convirtieron en un referente de la época que ha pasado
definitivamente a la historia de la cultura popular de este país.
Evangelina Sobredo, Cecilia, desafiaba el pensamiento único jugando, riéndose de la estrechez mental de una sociedad con ganas de explotar. Así se sacudía el yugo de una imposición que la doblegó en ocasiones, pero que enfrentaba a su manera, con estrategias inesperadas, como la actuación en Televisión Española. Así lo explican sus hermanos en el 40 aniversario de su muerte, cuando hundió en un pozo de desazón a legiones de seguidores que hoy todavía siguen adorando a la compositora, en el artículo de El País “Cecilia. Esta España nuestra”.
Evangelina Sobredo, Cecilia, desafiaba el pensamiento único jugando, riéndose de la estrechez mental de una sociedad con ganas de explotar. Así se sacudía el yugo de una imposición que la doblegó en ocasiones, pero que enfrentaba a su manera, con estrategias inesperadas, como la actuación en Televisión Española. Así lo explican sus hermanos en el 40 aniversario de su muerte, cuando hundió en un pozo de desazón a legiones de seguidores que hoy todavía siguen adorando a la compositora, en el artículo de El País “Cecilia. Esta España nuestra”.
Cecilia
escribió muchas y muy hermosas canciones que han quedado grabadas en la memoria
histórica de esta su querida España. "Reaccionó contra la educación represiva de
la época", opina el comentarista musical José Ramón Pardo. Principalmente,
es cierto, cantaba para los de abajo,
sí; pero no se fiaba de las ideologías.
Nunca se vinculó a un partido político, ni siquiera a los movimientos sociales.
"Tenía sus propias ideas y amigos en los dos lados. Y eso a la gente no
le gustó", piensa su hermana Teresa “Detestaba la actitud burguesa,
era una hippie" Y era creyente y rezaba a menudo, pero hasta en
eso se apartaba de lo establecido. Luego iba a misa y componía Fauna, donde el cura es
un cuervo, las mujeres, cotorras y los maridos, gallos.
A lo largo del tiempo ha habido diversas
versiones de esta canción; versiones que creo que si Cecilia levantara la
cabeza se volvía a morir. Sobre todo por quién y cómo. Nos podemos encontrar con el cantante de copla Manolo Escobar o Raphael que incluyó
su propia versión en el álbum Fantasía (1994). En 2015 se
graba una nueva versión que pasa a formar parte de la película Perdiendo el Norte, con las voces de Kiko
Veneno y Rozalén, con un videoclip en el que intervienen
entre otros Blanca Suárez y Úrsula Corberó. Me ha sorprendido mucho, mucho, que ninguno cante la letra
original, sin censura. Mucho.
Incluso, cosas de la tecnología,
en el LP de homenaje Desde que tú te has ido (1996),
la canción es interpretada por Miguel
Bosé, con la voz de Cecilia superpuesta.
La parca no
consiguió callar a esta mujer rebelde e hija de diplomáticos. 40 años después
sigue diciendo: ¿dónde están tus ojos, dónde están tus manos, dónde tu
cabeza...? Eso digo yo. A menudo pienso que, tal y como
ella cantó magistralmente, todo sigue igual. Nada ha cambiado. Es más, creo que
ha empeorado el despiste de esta también mi querida España y que tantas veces me quita el sueño.

