jueves, 18 de junio de 2020

Janiva Magness: La redención gracias a la música

La redención gracias a la música
En una entrada anterior ya os he hablado de Kepa, un seguidor de este blog que, siempre que se da la oportunidad, se toma la molestia de invitarme a descubrir nuevas voces, nuevos temas. No puedo más que agradecértelo, Kepa. Eres una mina. Porque conocer a la cantante de blues y soul Janiva Magness ha sido toda una experiencia, una más en este viaje infinito por el mundo de la música, y en especial por el de las voces de mujeres, que tanto me apasiona. La verdad es que me encanta el blues. El blues es... una historia; una historia cantada con música, pero sobre todo es un estado de ánimo, la forma más directa inmediata y emocional de expresarse a través de la música. Una terapia donde afloran tus fantasmas y los vences.


Llevo muchos días descubriendo a esta mujer, escuchando el resultado de una amplísima carrera de casi 40 años que no ha dejado de sorprenderme. Por eso he tardado tanto en publicarla; por eso me va a quedar larga, lo sé. Porque, aunque para mí era una completa desconocida (demostrando una vez más que soy una ignorante ilustrada que aprende constantemente) Janiva Magness es una de las cantantes más conocidas del mundo del blues y mejor condecoradas, con 26 nominaciones a los premios Blues Music Awards (antes primios W.C. Handy) considerados los óscar del blues, y siete victorias, entre ellas BB King Entertainer of the Year en 2009, convirtiéndose en la segunda mujer después de Koko Taylor, en recibir este honor. Aunque si su amplísima carrera es apasionante, su vida aún lo es más.


Nacer en Detroit ya es algo que marca. En 1957, todavía más. Creció escuchando la colección de los discos de blues y country de su padre, pero también el sonido de la Motown, tan característico de la época y de su ciudad. La influencia de estos estilos, impregnaron su trayectoria como artista. Fue cantante callejera en Phoenix hasta que entró a formar parte de una banda local. En 1986 se trasladó a Los Ángeles y a partir de 1990 consiguió hacer algunas grabaciones menores que darían pasó a su primer àlbum completo y luego a tres discos más. A partir del año 2006, comenzó a ser objeto de atención por la crítica, se hizo con una legión de fans del blues y realizó giras por todo el mundo. Colaboró con nombres de leyenda del mundo del blues como BoDiddley y fue comparada con la legendaria Bessie Smith.


Sin embargo, el éxito musical de Janiva es solo una parte de su increíble historia de vida. Hace poco menos de un año lanzó su biografía, "Weeds Like Us", una memoria apasionante y conmovedora no apta para corazones sensibles. Magness no tira piedras sobre crecer en una familia abusiva y disfuncional, marcada por el abuso físico y sexual, el suicidio y el uso de drogas. Ni tampoco escatima palabras de crítica, especialmente sobre sí misma, cuando habla de una vida salvaje y disoluta que en un momento incluso provocó el ahogamiento de su sobrino cuando ella estaba a su cargo; pero al final habla de una vida que se vuelve hacia lo que se convierte en su gracia salvadora: la música.
“Violencia, bullying, incesto. adicción y alcoholismo, violación, depresión clínica, suicidio parental. Sumadlo todo y esa soy yo”, escribe ella. “Cuando cumplí los 14 años de edad, estaba en muchos aspectos hipnotizada por el pasado y prisionera. Supongo que habría sido un milagro si no haber estado cautiva de propia vida. Cuidado de crianza, tres hospitalizaciones psiquiátricas, innumerables intentos de suicidio por mi cuenta a partir de los 4 años, nueve escuelas secundarias, (creo que eran nueve), embarazada y huérfana a los 16. Un año después, dejé un bebé en adopción ". En las notas del autor que acompañan esta historia de su vida justifica así la publicación de su biografía "Me obliga la idea de que, de alguna manera, contar estas experiencias podría ayudar a alguien más a sobrevivir sus propias luchas con sus vidas e historias" “Enfermedades mentales, disfunción mayor, tragedia y violencia: me consuela si el contar ayuda a alguien más. También me consuela, porque contar me ayuda a entender mejor mi propia historia caótica ".
Fue la música, especialmente el blues, lo que la salvó. Todo empezó luchando para llegar a través de una tormenta de nieve hasta el Union Bar en el noreste de Minneapolis para escuchar a Otis Rush, de quien no sabía nada. Entonces se sentía "como un animal herido" y cuando la banda comenzó a tocar, lloró. “Otis sudaba balas. Puso cada gramo de su pasión y energía en cada canción. La emoción que envió a ese pequeño y sucio club me golpeó en el pecho y me inmovilizó contra la pared”.
Pasarían años en un camino sinuoso, ayudada por una madre adoptiva compasiva y amorosa, antes de que Magness encontrara el coraje para comenzar a cantar: “Sin embargo, a pesar de mi profunda aprensión sobre si tenía talento, no podía negar que sucedió algo increíble cuando finalmente cantaba delante de la gente. Me sentí viva. Tenía un poder que nunca sentía cuando hacía otras cosas. Cantar me llevó a otro lugar ".
Llega ya el momento de escucharla. El primer tema lleva el nombre de su libro: Weeds Like Us: “Malas hierbas como nosotros son difíciles de matar


¿Qué os parece? La voz de Janiva, me impacta por la cantidad de matices que atesora y especialmente, por cierto deje “canalla” que aporta una sensualidad apenas disimulada pero magistralmente contenida, que dota al conjunto de una fuerza y emotividad, rebosantes de elegancia. Una voz seductora y sugerente si…pero también descarnada, conmovedora o exultante, según el tema lo requiera.
Pero volvamos a su carrera y a su extensa producción de discos. Como hemos dicho, confiada en sus posibilidades, a comienzos de los 80 decide marchar a Arizona y se instala en Phoenix, donde conoce a Bob Tate que se convierte en su manager y forma un grupo denominado “Janiva Magness & the Mojomatics”, aunque pronto se les conocerá como “The Town´s Best Blues Band”. Su primer trabajo editado en el 97 se llama "Janiva Magness & Jeff Turmes", le siguen “Blues Ain't Pretty”, “My bad luck soul” y “Bury him at the Crossroads” entre otros.
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En 2006 ya está claro que Janiva es un valor que cotiza al alza, gracias a su principal atractivo: la voz. Su disco “Do I Move” es, entonces, el más radiado por las emisoras especializadas, según la revista “Living Blues”
En el año 2008, firma el contrato más importante de su vida con Alligator Records, lanzando su disco “What Love Will Do” El Chicago-Sun Times dijo de ella “Sus canciones abarcan toda la gama demociones, desde la trsiteza hasta la alegría (…) revitaliza cada canción con un sentimiento brutal”.
Luego de este éxito, lo más sencillo para Janiva era capitalizarlo con un álbum con un sonido comercial. Y eso hizo en 2010 con “The Devil Is An Angel Too”. Continúa con esa voz ronca y desgarrada, pero interpretando un material de bajo perfil. El nombre del disco es una pista de lo que es su contenido, una especie de exploración de los dos lados del ser humano: su naturaleza angelical y su naturaleza demoníaca.
En “Stronger For It” (2012), su tercera producción para Alligator, Janiva Magness prueba definitivamente que tiene una voz hecha para el blues y se da el gusto de pasearla por otros géneros, como el soul y el pop, por lo que podría catalogarse como una blueswoman de alto rendimiento. Con tres canciones propias, las primeras que publica, este álbum es una declaración de independencia, de liberación de cualquier atadura que traiga dolor. Un canto firme hacia una nueva vida.
Parémonos un momento. ¿No os da la sensación de que Janiva canta casi desde esa época de cine negro, como en esas escenas en las que una mujer puede controlar la estancia tan solo cantando? Es muy evocadora, realmente.

Llegamos así a 2014. Has este momento, en sus álbumes ella dio vida a las canciones clásicas de soul y blues como nunca las había escuchado antes. Pero siempre han sido álbumes, en su mayor, parte con material de otras personas. “Original” es el primer álbum de Janiva Magness que presenta canciones originales escritas por ella. En la nota de prensa dice “He tenido toda una carrera hasta el punto de ser un intérprete de las canciones de otras personas. Y he estado bien con ello. Pero se me hizo necesario cambiar esa forma de pensar. Este disco se titula Original porque tiene once temas originales. Soy co-escritora en siete de los once temas” Desde entonces, su música ha adquirido un tono más autobiográfico, que de alguna manera preparó el escenario para las memorias.
Si su vida es el testimonio de que la música salva, este disco publicado en 2016 lo es del poder del amor. La recién casada Magness está llena de la alegría y emociones gratificantes que trae una nueva relación, todo lo cual se refleja en el ambiente optimista de los once temas. “Love Wins Again fue nominado para un Grammy.
“Love Is an Army” llegó en el año 2018. Cuenta con 12 canciones y han hecho las mejores opiniones el mismo catalogándola como la mejor cantante de blues.
El año pasado se tomó un descanso creativo en su introspección. Su último lanzamiento “Change in the Weather” presenta material escrito por John Fogerty, ya sea de Creedence Clearwater Revival o su trabajo en solitario, un tributo al cantante, al grupo con la intención de conectar con la gente a través de parte de la banda sonora de sus vida.
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Quienes no la conocéis, ¿qué os parece? Viéndola en directo en los videos, a mí me parece una fuerza de la naturaleza, un espectáculo en sí misma. Una voz única y un poder en el escenario admirable. Quizás los que la conocéis pensáis que no he escogido los temas más significativos de su carrera: Puede ser. Pero son aquellos que mejor me han acompañado en este viaje nocturno y alevoso. Deseo, como siempre, que hayáis gozado de él como le he hecho yo.
Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit.



Fuentes
https://www.janivamagness.com/
https://www.lainformacion.com/arte-cultura-y-espectaculos/janiva-magness-la-cantante-a-la-que-le-salvo-el-blues-actua-en-madrid_5yZs9lJbFna1RvgWD4fih3/
https://www.diariovasco.com/v/20110702/tolosa-goierri/janiva-magness-lujo-20110702.html
https://horadelrecreo.com/c-cantantes-de-musica-blues/janiva-magness/
https://www.twincities.com/2019/10/26/literary-pick-of-the-week-blues-singer-janiva-magness-releases-no-holds-barred-memoir/


miércoles, 27 de mayo de 2020

Layla / Eric Clapton

Historia de una canción

            Hay quien dice que todas las canciones tienen historia. Aunque no sea así, esta canción de Eric Clapton, Layla, la tiene.  Layla es una de las más bellas canciones de rock, un arrebato de pasión, una declaración de amor, una llamada de atención, 7 minutos de intensidad al límite.
Sin embargo, a diferencia de lo que muchos, al menos yo, creíamos, Layla no es una canción creada exclusivamente por Eric Clapton. En 1970, Clapton, quien ya había formado parte del grupo Cream, se resistía a lanzar su carrera en solitario, y seguía tocando con el grupo Derek and the Dominos. La banda sólo duró un año y lanzó un único disco de estudio, “Layla and Other Assorted Love Songs”. La compusieron Clapton, que canta y toca la guitarra, y Jim Gordon (batería) que compuso los fragmentos más bellos de piano. La grabaron en los estudios Criteria de Miami, junto con Bobby Whitlock (órgano y piano), Carl Radle (bajo) y el guitarrista invitado Duane Allman. El disco no tuvo mucho éxito comercial en un principio. En la primavera de 1971 fue publicado en single. Nadie se enteró. Pero con el tiempo Layla, acabó convirtiéndose en una de las canciones más notorias del guitarrista. Y es que la canción tiene una increíble historia detrás, un triángulo amoroso entre Eric Clapton, el ex-Beatle George Harrison y su mujer, Pattie.

Portada del disco de nuestra discografía,
single de 1970 a 45 rpm
A finales de los años 60, Eric y George, eran muy buenos amigos. La modelo Pattie Boyd conoció a George Harrison en 1964 en el rodaje de la película “A Hard Day’s Night”, en la que ella participa como extra. Se enamoraron y se casaron dos años más tarde. Eric Clapton conoció a los The Beatles a finales de 1964 y congenió en especial con George. Clapton y Harrison entablaron una amistad repleta de colaboraciones y visitas habituales. En aquellos tiempos, Harrison compuso Something, una de las canciones más bellas del disco Abbey Road de los Beatles y “obsequió” a Boyd el tema de manera pública. Pero Clapton se enamoró obsesivamente de la mujer de su amigo. Como su creador cuenta en su autobiografía, "algo inesperado estaba sucediendo, me estaba enamorando de Pattie". Ella lo rechazó en un intento de salvar su matrimonio con Harrison, pero él buscó seducirla con otra canción. (No le pasa a todo el mundo ser la inspiración de dos monstruos sagrados de la música).

“Oh Dios!, todos van a saber que habla sobre mí". Así recordaba la modelo en una entrevista para el Daily Mail su sensación cuando escuchó Layla por primera vez. Eric Clapton la había llevado a un piso en South Kensington (Londres) para mostrarle una canción que acababa de grabar, sobre un amor desesperado y en aquellos momentos imposible. Exactamente el que sentía por ella. En su autobiografía, Boyd señala: “Nos vimos a escondidas en un piso de South Kensington. Clapton me había pedido que fuera porque quería que escuchase algo nuevo. Encendió el radiocasete, subió el volumen y sonó la canción más potente que jamás escuché. Era Layla; trataba sobre un hombre que cae enamorado perdidamente de una mujer que le quiere, pero no está disponible. Me la puso dos o tres veces, mientras miraba mi cara para ver mis reacciones. Mi primer pensamiento fue que todo el mundo me iba a reconocer”.

La canción estaba inspirada en el poema persa de siglo XII “Layla y Majnun”, que cuenta la historia de cómo Majnun se enamora de Layla y al saber que ella debe casarse con otro hombre, enloquece. Esta historia fue el germen de Layla, puesto que, aunque la situación del guitarrista no era exactamente la misma que la del personaje, el amor prohibido era un elemento común en ambas. El rechazo de Pattie trastornó al guitarrista que amenazó, incluso, con suicidarse. Años después acabaron juntos, pero esa es otra historia.  



Pese a que la canción fue un éxito de ventas en 1972 y se consolidó con el paso de los años, en un principio fue ignorada por culpa, en gran parte, de la falta de promoción de la discográfica de Clapton, cuyos directivos supusieron que no necesitaría apoyo publicitario tratándose de un músico tan reputado. Esto le causó una gran depresión al guitarrista, que, encima, acabó disolviendo la banda tras discutir con el batería Jim Gordon. Hoy Layla está en el puesto 27º de las mejores canciones de rock de todos los tiempos de la revista Rolling Stone. A algunos músicos les pasa una o dos veces en la vida y a muchos otros no les pasa nunca, pero Clapton tuvo el talento suficiente para convertir su calvario en una expresión creativa legendaria.

Hasta la mitad de sus siete minutos, Layla es como una plegaria desgarradora, un lamento, profundo, construido sobre un riff (una frase musical que se repite de forma constante a lo largo de una composición) de guitarra que está clavado en la memoria colectiva de quienes admiramos a su autor. Aún separado de la canción, es inconfundible. Esas notas son obra de Duane Allman, guitarrista admirado por Clapton, que terminó por colaborar en casi todos los temas del disco. Su aportación fue clave.  También es muy destacable la coda (pasaje de una composición previa a su final) a cargo del piano. Esa sección ni siquiera formaba parte de la canción originalmente, pero Clapton insistió en añadirla cuando escuchó a Jim Gordon tocarla un día en el estudio. El tema acaba, a ritmo de balada, con varias guitarras cruzándose en contrapunto para trenzar volutas con una ductilidad digna del cool jazz.

Aunque Layla es una canción muy compleja de tocar, según las declaraciones del propio Clapton, o quizás por ello, se han hecho numerosas versiones de la misma, siendo memorable la realizada por el propio Clapton en un álbum acústico grabado para MTV Unplugged, junto a la conocida Tears in Heaven (de la que ya os hablé cuando le dediqué una entrada en este espacio a “la mano de Dios”) con la que ganó un Grammy.

Han sido, precisamente, las diferentes versiones que el mismo Clapton interpreta a lo largo de los años las que me han animado a escribir esta entrada porque su diferencia me ha parecido fascinante. A ver a vosotros.


Después de Layla hay muchas historias; de amistad, ya que Eric y George continuaron siendo amigos, y de desgracias personales de los músicos que participaron en su creación. Pero creo que por esta noche ya es suficiente. En cualquier caso, Layla siempre representará una ferviente y exacerbada declaración de amor de un guitarrista desesperado hacia la mujer de uno de sus mejores amigos. Considerar si el final de la historia fue o no feliz, depende de cómo lo interprete cada uno.  

Por cierto, para nosotros Layla siempre será “nuestra Layla”, la reina de la casa durante muchos años, aquella que malcriamos como práctica de lo que nunca se debe hacer con los hijos ;) 


Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit

fuentes
https://www.elmundo.es/cultura/2015/04/08/5523f21222601dcb6c8b4580.html
https://www.sopitas.com/musica/layla-famosa-declaracion-de-amor-no-correspondido-eric-clapton-pattie-boyd/
https://www.efeeme.com/la-cara-oculta-de-las-canciones-layla-o-clapton-y-harrison-enamorados-de-la-misma-mujer/
https://www.20minutos.es/noticia/1033638/0/layla/eric-clapton/aniversario/