martes, 17 de septiembre de 2019

"19 días y 500 noches" cumple 20 años

Cuando la voz de Sabina se volvió lija

            ¿Quién no reconoce entre cualquiera otra la áspera voz de Joaquín Sabina? Una voz de lija que, con toda su aspereza, se dio a conocer un 14 de septiembre de 1999, con su álbum “19 días y 500 noches”. Antes habían visto la luz grandes discos como “Física y química”, “Esta boca es mía”, “Yo, mi, me, conmigo” o “Enemigos íntimos”. Pero con este disco llega el bombazo definitivo. Es Sabina en estado puro, la metáfora perfecta y precisa, la historia de desamor, la alegría de la tristeza, la fiesta y la cocaína y la rumba con el rock&roll. Así que triunfa. Inmediatamente. Y convirtió al artista en mito.


Todo empezó con una ruptura. En el verano del 98, ante lo que parece ser un malentendido con Fito Páez, Sabina decidió poner punto final a los proyectos conjuntos, incluida la gira de sesenta shows que realizarían por España y América latina para presentar "Enemigos íntimos", el disco que grabaron juntos. Resentido y frustrado Sabina se metió en el estudio, prescindiendo de sus productores habituales, y del brazo de Alejo Stivel, ex Tequila, grabaron el disco más largo del de Úbeda y su más profundo trabajo.

En aquel momento, finales de los noventa, eran muy frecuentes las largas noches de juerga en el piso de Joaquín, situado en los alrededores de la madrileña plaza de Tirso de Molina. A una de esas veladas acudió Stivel, quien, al oír cantar al anfitrión entre amigos, desinhibido y con la voz rota le preguntó por qué no cantaba así en los discos. “Le comenté que me gustaba mucho lo que oía, porque ahí, en la intimidad, rodeado de amigos, cantaba desde un lugar muy poco esteticista, muy libre”, explica en el libro “Sol y sombra”, una biografía que el periodista Julio Valdeón publicó en 2017.

Hacía tiempo que  Stivil opinaba que Sabina tenía en los discos un sonido muy procesado, que la voz  del artista y los arreglos instrumentales estaban demasiado modulados y que abusaba del reverb. Así se lo comentó, sin que hubiese una intención oculta, asegura en distintas entrevistas. Y funcionó. “19 días y 500 noches” suena bien, tiene diferentes registros musicales, flirtea con diversos géneros sin que nada chirríe. Resulta más neutro, más asumible por todo tipo de público. 

Sobran los motivos para considerar que “19 días y 500 noches” es la gran obra de Joaquín Sabina. El primero es que él mismo considera ese disco como “el más importante” de su vida, pero hay otra razón fundamental: ese es el álbum que permitió al ubetense desprenderse del "maquillaje" que lo acompañó durante años para mostrar, al desnudo, la voz de lija que hoy se le conoce, esa que dejó en ‘shock’ a su discográfica y a sus seguidores hace ahora veinte años. 

Cuando Carlos López, que en aquel momento era el director de Ariola-BMG, y Paco Martín, el director artístico, escucharon la primera canción del esperado disco se miraron asustados y dijeron: “¡No canta!”, reveló Stivel al periodista Diego Manrique en una entrevista en El País en 2007. Dejando de lado los complejos, Sabina dio vía libre a su voz ronca, a la poesía urbana y a la inspiración de la golfa madrugada de Madrid que le define. Los directivos de la discográfica tuvieron que acostumbrarse, como los propios seguidores del artista, a la nueva voz del maestro.

Aunque lo que realmente importan son las canciones. La colección de grandísimas piezas que hay en "19 días y 500 noches" resulta la clave fundamental. Canciones largas, larguísimas, que confluyen como ríos en un mar intimista en el que bucear. La aparente desnudez que caracteriza todos los temas del álbum es fruto de un exhaustivo trabajo en equipo que exigió muchas horas de laboriosa grabación y mezcla, y una gran dedicación al tratamiento de la voz de Joaquín, carente ya del más tenue maquillaje. Seis meses de grabación, en tres estudios que ya no existen y con unos implicados que nunca más volvieron a trabajar juntos. 

El periodista Juan Puchades en un artículo conmemorando los 15 años de la edición del disco afirma con rotundidad: “Deslumbra la monumentalidad de unos textos que son cumbre de su propio repertorio pero, que, sin dudarlo, están entre lo mejor del cancionero castellano”.


La letra de 19 días y 500 noches, la canción homónima al disco, es una canción redonda, porque es de las que mejor cuenta una historia. El propio Sabina explicó en su día de qué va: “Mis canciones siempre arrancan de un verso. En el caso de 19 días y 500 noches es uno que suele pasar desapercibido, pero que es el más cruel de la canción: “No pido perdón, para qué, si me va a perdonar porque ya no le importa”. Acababan de dejarme y me dije: “¡Tendré que vengarme de ella de alguna manera, tendré que hacerle una canción que la persiga toda la vida!” Y así surgió el tema. Ahora, la hija de puta anda diciendo por ahí que le hice una canción muy bonita. ¿No te jode?”


Con toda la justicia del mundo, esta canción ha quedado como una de las más importantes de su carrera, asentando ya la rumba, en este caso la rumba catalana, como uno de los pilares de su música. En el álbum hay espacio para otra rumba, Cerrado por derribo, igual de trascendente, una estremecedora canción que vendría a ser la parte oscura y más triste que la anterior, conformando las dos caras de una moneda.


El disco también tiene hermosas y cegadoras canciones como Una canción para la Magdalena un homenaje a las prostitutas, compuesta a medias con Pablo Milanés, y Noches de boda en un dúo con Chavela Vargas.


Por su intensidad, por su letra, por su música y por su clima sonoro no puedo dejar de citar Donde habita el olvido. El título proviene, obviamente, del verso de Luis Cernuda, mientras que, según Sabina, la tristeza de A mis cuarenta y diez, una canción demoledora, sincera, atrevida, brutamente autobiográfica por su irremediable drama, se la debe a César Vallejo


Y la otra carta de amor sería Dieguitos y Mafaldas, con la que rinde cuentas a una relación vivida con una joven en Argentina pero que además le sirve de homenaje a aquel país, a la vez que mezcla sonoridades hispanas y porteñas.


Pero no todo es pesimismo en el disco, y prueba de ello es su apertura con Ahora que…, un tema de sonido típico sabinero y con una letra de enamoramiento muy a su estilo, sin exaltaciones, con una armonía más triste que luminosa.


Y si queremos al Sabina más irónico Pero qué hermosas eran y Como te digo una co te digo la o.


Y más de 7.300 días y 500 noches después, las melodías resuenan como una resaca atemporal. “19 días y 500” noches se configura por ser esa obra sin peros. La carta para la posteridad más canalla e intimista de cuantas compuso, entre el whisky y la cocaína, a la que muy pocos pudieron resistirse y que anticipaba el fin del siglo XX y sus maneras.

Joaquín Sabina toca la gloria con “19 días y 500 noches”, vende a toda velocidad un millón de copias, y sigue vendiéndose a día de hoy. Estamos hablando de un clásico incontestable. Su buen amigo, el cantante Miguel Ríos, lo tiene claro: “Debe considerarse obra maestra”. ¿Y luego? Luego vendría el infarto cerebral que lo cambio todo, en agosto de 2001, una catástrofe que le aparta de la noches y las drogas y las amistades peligrosas. Desde su atalaya de la plaza de Tirso de Molina, Joaquín Sabina continúa con su vida, continúa con sus discos, continúa con sus conciertos y sigue haciéndonos felices.

Nadie somos los que éramos en 1999, pero me ha apetecido celebrar el 20 cumpleaños de este disco que llevó a Sabina a las puertas del cielo, para acordarme de la que fui.


Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি

Fuentes

http://www.rtve.es/noticias/20190914/19-dias-500-noches-20-anos-del-disco-desnudo-voz-sabina/1979127.shtml?fbclid=IwAR2iogXqvLnmpsZsPQFcY1WKVKnSqL7f90-GoIJUiYiZSuxEv_pm8P9z_qU

https://www.diariojaen.es/cultura/recuerdo-y-gran-homenaje-al-mejor-disco-de-sabina-AY6212442

https://elpais.com/cultura/2019/07/11/actualidad/1562843348_678470.html

https://www.20minutos.es/noticia/3690740/0/joaquin-sabina-veinte-aniversario-19-dias-500-noches-curiosidades/




domingo, 18 de agosto de 2019

Así fue Woodstock 1969 (y III)

Se dice que aproximadamente 250.000 personas no alcanzaron a llegar, que los organizadores del evento esperaban a unos 60.000 asistentes y que la policía de Nueva York creía que eran 6.000.


Nada puede sorprender más que el hecho de que apenas si hubo altercados o actos violentos. Un par de nacimientos, un accidente mortal provocado por un tractor, una muerte por sobredosis, otra por apendicitis, el robo de una bicicleta… Si tenemos en cuenta la improvisación, la descoordinación, los problemas, la gran cantidad de drogas que se consumía, la mezcla de lluvia y electricidad y que había medio millón de personas en un campo de vacas, si pensamos en términos estadísticos, se operó un verdadero milagro en el Festival de Woodstock. Hoy en día festivales con más medios organizativos derivan en caos y accidentes pese a normativas que en 1969 eran inexistentes.

La música volvió el domingo a las 14:00 con el histórico concierto de Joe Cocker, que llegó en helicóptero. Aunque Cocker estuvo en el negocio de la música durante bastante tiempo, apenas era famoso. Pero después de su triunfo triunfal en Woodstock, el hombre con la voz conmovedora se hizo conocido en todas partes. Especialmente bien recibida fue la canción de los Beatles With a Little Help from My Friends, la segunda vez que se cantaba después de la versión de Richie Havens  del primer día. La banda que acompañaba a Cocker en ese momento era la excelente Grease Band, una formación que duró solo dos años.

         Después de su actuación calló una tromba de agua que arrasó el festival, dejó a los asistentes sin música durante varias horas, todo inundado y lleno de barro. Fueron momentos muy duros, pero también su momento más hippie, todos cantando para que saliese el sol. Y el sol salió y siguió la música con actuaciones como la de Tean Years After, que hicieron un concierto excelso,  o The Band, dos grupos que rara vez son mencionados cuando se habla de Woodstock. Lo que podría haber sido una actuación de Tean Years After que sacudiera el mundo falló debido a razones técnicas: la alta humedad hizo que los instrumentos se desafinen, la grabación de sonido falló parcialmente y el equipo de cámara solo pudo filmar la última canción, I’ m Going Home, una actuación intensa que fue uno de los mejores momentos de Woodstock.


Aunque Bob Dylan no estuvo en Woodstock la que fue su banda. En su mayoría canadienses, eran conocidos por su excelente folk-rock, casi mejor que la mayoría de las bandas folclóricas con sede en Estados Unidos.


Tras ellos tocaron, Johnny WinterBlood, Sweat& Tears  y Crosby, Stills, Nash &Young . Sí; afortunadamente, la formación de CSN & Y también llegó a Woodstock. Tocaron los temas acústicos y los eléctricos por separado. Neil Young se unió Crosby, Stills y Nash en medio del set acústico. Su actuación se abre con una muy larga Suite: Judy Blue Eyes, una canción de amor escrita por Stephen Stills. Es notable por las grandes armonías vocales de los tres cantantes.


La guitarra salvaje de Jimi Hendrix cerró el festival con un concierto épico, una de las actuaciones más recordadas de su historia, pero que se llevó a cabo a las 9 de la mañana del lunes 18, cuando las fueras se habían agotado y la mayoría ya se habían marchado, por lo que fue presenciado por una pequeña parte del público. La organización le había ofrecido actuar en la medianoche del domingo, ya que en ese momento el guitarrista era la principal estrella del evento. Pero su mánager lo rechazó y se empeñó en que el genio cerrara Woodstock. El resultado fue uno de los momentos mágicos de aquel largo fin de semana, con una interpretación del himno americano The star-spangled banner que ha pasado a la historia y que el crítico Al Aronowitz denominó "el mejor momento de los sesenta". Éste fue el concierto más largo que ofreció Hendrix en toda su vida del que salió absolutamente consagrado; pero poco más de un año después, su brillante carrera musical quedó truncada por su fallecimiento a causa de una sobredosis. Tenía 27 años.


Después de que todo había terminado y Woodstock estaba cerrando, no había más razones para quedarse. Para muchos, las reglas normales de la vida habían estado suspendidas por un largo fin de semana. En lugar de la anarquía y el asesinato predichos, había paz y amor. Aun así, el gobernador Nelson Rockefeller declaró "zona catastrófica" la zona de la granja de Bethel. El departamento de salud documentó 5.162 casos médicos, incluidos 797 casos de uso indebido de drogas. Sin embargo, la revista Time lo definió como el "mayor acontecimiento pacífico de la historia". 

Los organizadores del festival se enfrentaron a una serie de demandas (hubo ganaderos que les demandaron por que las vacas dejaron de dar leche por el estrés tras el acontecimiento) y tuvieron que gastar cientos de miles de dólares en limpieza. Editoriales de varios diarios de la época se preguntaban si esa destrucción era la forma de cultura que sabían generar los jóvenes, unos jóvenes que querían cambiar el mundo.
El festival fue una ruina económica porque murió de éxito. Los organizadores de Woodstock tardaron una década en recuperar el dinero que debían. Se gastaron 3,1 millones de dólares y se ingresó 1,8. Allanó el camino el Óscar que ganó el documental Woodstock, tres días de paz y música En 1996, la Biblioteca del Congreso introdujo la película al Registro Nacional de Cine de los Estados Unidos. También se editó un álbum, un doble LP. Cuando he ido a buscarlo me he encontrado que sólo tengo la segunda parte. Alguien a quien se lo dejamos no nos lo ha devuelto.
Pero, además de recordar en el 50 aniversario del Festival de Woodstock a quienes durante tres días pasaron por la madre de todos los festivales, lo cierto es que algunos artistas más que consagrados rechazaron participar por diferentes motivos. Es el caso de Bob Dylan, el más grande de los ausentes, que prefirió acudir al Festival de la Isla de Wight que se celebró en Reino Unido apenas unos días después, harto del acoso sufrido en su casa cercana al festival, en la que estaba descansando de un accidente de moto. El famoso cuarteto de Liverpool, The Beatles, fue otro gran ausente de Woodstock. Los organizadores se pusieron en contacto con  John Lennon para hablar sobre su posible actuación, pero dijo que no tocarían a menos que también tocaran los Plastic Ono Band, que habían sido rechazados. También se dice que se debió a que el gobierno no le dejaba entrar en el país debido al previo arresto por posesión de cannabis y a sus protestas contra la guerra de Vietnam.  Led Zeppelin prefirieron realizar una gira en solitario por Estados Unidos antes que participar en un festival en el que serían "una banda más en la lista". Iron Butterfly se quedaron sin helicóptero y no pudieron llegar. Las malas lenguas hablaban de que los componentes se habían peleado en el aeropuerto.The Moody Blues aparecía en el primer cartel original del festival, pero finalmente no tocaron en Woodstock sino en París. Otra sonada ausencia fur la de The Doors, pues a Jim Morrison no le gustaba cantar en espacios grandes al aire libre. Para acabar, Jeff Beck Group, que  contaba con el guitarrista Beck, con Rod Stewart como vocalista y con Ron Wood en la guitarra, tampoco asistió ya que unas terribles peleas internas disolvieron el grupo justo una semana antes del festival.
A Joni Mitchell, quien terminó escribiendo la canción conmemorativa, su mánager no le permitió asistir con el argumento de que allí solamente habría un potrero con no más de 500 personas y que era más importante un show de televisión que debían grabar al día siguiente. King Crimson tampoco aceptó la invitación que le hizo Jimi Hendrix porque el grupo era nuevo y tenían compromisos en Gran Bretaña. El motivo de Frank Zappa para rehusar a asistir con sus Mothers of Invention nunca ha sido claro. Otros de los grandes que se ausentaron fueron The Rolling Stones porque estaban en Australia filmando la espantosa película Ned Kelly. The Byrds, ante los ya evidentes problemas financieros del festival, tuvieron miedo de no cobrar. Todos, todos se arrepintieron de no haber estado allí.
El festival de Woodstock marcó el techo de la música de los años sesenta y marcó un antes y después, fue un evento de excesos, marcado por el caos y que salió bien de milagro. Una ciudad de medio millón de jóvenes levantada en medio de la nada y que durante tres dio cobijo a una generación que soñaba con cambiar el mundo. Por el escenario de aquella explana abarrotada desfilaron algunas de las mejores bandas de todos los tiempos y dejaron su huella. (Sofá sonoro)

Por cierto. ¿Sabéis el pájaro que aparece en el cartel del festival, que reza “Tres días de paz y música”, no es una paloma? Es un ave conocida por su piar parecido al maullido de un gato.


Aquí tenéis un montón de fotos y más fotos y más fotosBuenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি


Fuentes para Woodstock (I), (II) y (III)
https://www.elmundo.es/elmundo/2009/08/11/cultura/1250001383.html
http://www.rtve.es/noticias/20190815/beatles-no-actuaron-woodstock-otras-curiosidades-festival-mas-importante-historia/1977056.shtml
https://cadenaser.com/programa/2019/08/06/sofa_sonoro/1565112508_379405.html
https://www.20minutos.es/noticia/3734862/0/the-rolling-stones-doors-dylan-byrds-led-zeppelin-por-que-no-fueron-woodstock/
https://www.documaniatv.com/historia/woodstock-3-dias-de-paz-y-musica-video_48b078488.html