domingo, 9 de octubre de 2016

Yiruma

Ochenta y ocho teclas para hablarte de sentimientos

No hay cosa más bella en este mundo que llorar por nada mientras se escucha un solo de piano. Quizá pensaréis que es una tontería, y tendréis razón. Pero es hermoso.

Yiruma es el nombre artístico del pianista y compositor coreano llamado Lee Ru-Ma quien con su talento innato, su mágica música y maravillosas presentaciones en vivo ha logrado cautivar tanto a los más jóvenes como a un público más prisionero de la música clásica.

Como sucede a menudo con los grandes instrumentistas fue un niño prodigio: su primer acercamiento al piano fue a la edad de 5 años en su hogar de Corea del Sur, para después tomar estudios de música en “The Purcell School of Music” y “Kings College” de Londres. Su amor por la música romántica en Francia le llevó a trabajar con compositores en la sombra como Samuel Vallee. El año 2006 renuncia a su doble nacionalidad inglesa-coreana para volver a su país natal a cursar el servicio militar obligatorio. Siempre me resultó curioso este hecho. No sé si fue el patriotismo o el amor por la que sería su mujer, la miss Corea Son Hye-Im con la que se casaría un año después lo que motivo tal decisión.

Yiruma compone melodías de una estructura musical muy simple, pero eficaz, que llega al corazón. En cada composición el pianista expresa una inexplicable sensación a la vez de esperanza y de melancolía y nostalgia.  Son canciones que nos hacen soñar y volver a un lugar donde estuvimos. Se siente el amor en sus notas suaves, el dolor en las más altas y la tristeza en las que casi no percibimos. En definitiva, un pianista con una habilidad portentosa para tocar la fibra más sensible. Música para desaparecer dentro.


 A pesar de su maravillosa y limpia interpretación y ejecución, Yiruma no se considera ningún virtuoso del piano, y de hecho se antepone como compositor. Para él lo vital en su trabajo es lograr transmitir sentimientos a través del piano, sin tener en cuenta la posible complejidad de la composición. Comentaba hace tiempo en una entrevista que sus recuerdos son una fuente de inspiración a la que siempre tiene acceso, pero que la mejor inspiración y la verdaderamente importante es la que consigue de todas las cosas que le rodean. Realmente no sé qué día a día puede tener este hombre para sacar piezas tan limpias y suaves, pero sin duda tiene que ser de lo más intenso.

             Para empezar a hacer boca aquí tenéis Kiss The Rain, una de sus obras más conocidas:


Otro de sus temas más conocidos,  Rivers Flows in You, aparece como “la nana de Bella” en la película Crepúsculo.


Está demostrado. La música sin palabras tiene la capacidad de llegar a todo el mundo. Un ejemplo de ello es el siguiente video. Un agente de la policía checa, que se había parado a hacer un descanso en su jornada de patrulla, decidió sentarse frente a uno de los pianos colocados en el centro de Praga para uso público. Sí, uso público, aunque parezca raro de creer. El policía interpreta un fragmento de la anterior canción, una curiosidad que me parece entrañable y por ello la quiero compartir con vosotros.  La repercusión del vídeo de poco más de 30 segundos fue tan positiva, que el jefe de la Policía felicitó al agente al haber hecho más por la imagen pública de la institución que cualquier campaña que se hubiera ideado y financiado a propósito. Qué policía más diferente la mía y la de ellos señor presidente…


Siempre he creído que el conocimiento de la música nos hace ser mejores personas, por eso os agradezco infinito que pudiendo dedicar vuestro tiempo a otras cosas hayáis decidido pasaros por aquí. Juntos conseguiremos que este mundo sea mejor y más humano.


Acabo por esta noche con esta canción que me resulta conmovedora If I Could See You Again   A mí, ya veis, me evoca los nocturnos de Chopin. Espero que el genio romántico no se remueva en su tumba.


          Son días de tremenda confusión, grandes decepciones y mucho hastío. Buscad la belleza que es la única forma de protesta que merece la pena en este asqueroso mundo. Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. Boas noites. Bonne nuit. 굿나잇


sábado, 24 de septiembre de 2016

Esperanza Spaling

La esperanza del jazz y de la música instrumental

            Este mes no he cumplido mi promesa de una entrada quincenal. La vida escolar ha empezado y me fagocita. El problema es mío que me hago mayor y todo lo hago más lenta. El tiempo no me cunde. Por eso este fin de semana he decidido quedarme en casa a, simplemente, gozar. Y no hay nada que me haga gozar más cuando estoy en casa que zambullirme en la Música y compartirla en este espacio nocturno. Pero estoy tan cansada que no me veo con fuerzas de iniciar una de mis trabajos de divulgación, así que he buscado en mis archivos y he recuperado uno sobre esta mujer (¿cómo puede ser que no haya escrito aún nada sobre ella en el blog?), un archivo que tiene más de seis años. Espero que os contagie el mismo entusiasmo que me inyectó a mí aquel 2 de agosto de 2010:

“Apenas la acabo de descubrir. La verdad es que no sabía NADA sobre ella (si el verano me está ofreciendo tantos descubrimientos, ¿qué me ofrecerá la jubilación?) pero anoche, la verdad es que ya no recuerdo dónde, vi una foto suya. A primera vista, la imagen de esta mujer, su sonrisa y su contrabajo me produjeron la intuición de que había dado con algo grande. No me equivoqué. Nada más levantarme esta mañana me he puesto a investigar. ¡Qué invento Myspace y qué invento Youtube, con todos esos videos a un solo click!

He aprendido mucho sobre ella: Esperanza Spalding es una contrabajista, vocalista y compositora de 25 años (31, tiene ahora) dotada de un talento instrumental sorprendente. Políglota (canta en al menos tres idiomas), dueña de una voz de ángel-sirena y una belleza natural, hace honor a su nombre, siendo postulada en el mundo de la música como la esperanza del jazz y de la música instrumental.


Esperanza, es natural de Portland pero de origen mexicano por parte de madre. Nacida en el seno de una familia no muy pudiente, su fascinación por la música fue prematura. A los 4 años (!!!) emprende su carrera musical tocando el violín, influenciada por su madre. Su progenitora la apuntó a una escuela para gente de color sin recursos, la “Cultural Recreation Band”. Allí conocería a veteranos músicos de jazz y blues con quienes empezaría a conocer las bases de estos estilos. La joven Esperanza tocaba y aprendía todos los domingos con ellos. 

A los catorce, adolescente inquieta e insatisfecha con el tipo de aprendizaje que recibía, dejó la escuela pública, estudiando en casa, autodidacta, aunque volvió sólo un año después. Fue así como descubrió, en la sala de las clases de música, un contrabajo recién comprado por la escuela. Al empezar a tocarlo, decidió que ese iba a ser su instrumento en adelante, pues consideraba que producía un sonido mucho más agradable que el violín.

Considerada en su entorno un prodigio del instrumento, dejó finalmente la escuela para matricularse en la Universidad de Portland State, donde encontró uno de aquellos tutores que nunca quedan en el olvido, que advirtió su talento y pensó que necesitaba estudiar en una institución especializada para desarrollarlo mejor. Y acertó. Tras recibir una beca, Esperanza ingresó en el Berklee College Of Music, donde destacó por su ímpetu juvenil y completó todos los cursos en sólo TRES años. Nada más licenciarse, con 20 años, fue contratada como profesora. Allí Patti Austin realizó una audición para bajistas y quedó prendada con la calidad de nuestra protagonista. A partir de ahí comenzó a colaborar como bajista de sesión con Chick Corea, la propia Patti Austin, e interesarse por la música brasileña y española. De hecho participa en la grabación del álbum “Paz” del guitarrista español Niño Josele y realiza conciertos con el saxofonista Joe Lovano.



Después de trabajar con artistas como Michel Camilo, Stanley Clarke, Pat Metheny  debutó con su primer álbum: “Junjo”.


De su segundo álbum, “Esperanza”, Samba em Prelúdio, una canción maravillosa compuesta en 1962 por el guitarrista brasileño Baden Powell y el compositor Vinicius de Moraes y grabada por muchos otros artistas y Love in Time, otra joya.


No me he resistir seguir hablando de ella. Así que, pasemos a “Chamber Music Society” su tercer álbum de estudio de jazz. Se lanzó el 17 de agosto de 2010  y en 2011 fue el disco de jazz contemporáneo más vendido. Little Fly es un poema de William Blake con música de Spalding.


        En su cuarto álbum, “Radio Music Siciety”, Esperanza Spalding no se amedrenta y se marca temas como Hold On Me, con orquestación épica incluida, al estilo de las grandes divas de los treinta y cuarenta. La canción exuda magnificencia, lujo musical, riqueza y todos los adjetivos que se os puedan imaginar en esta línea.


Con todo ese bagaje a su espalda, la admiración de tirios y troyanos, el Grammy arrebatado en 2011 a Justin Bieber, los conciertos en las salas de estar de la familia Obama y ese inconfundible aroma a fenómeno de masas que la rodea, ha optado por empezar casi de cero y cambiar de identidad para dar otro paso adelante en su carrera. Del afro que hizo famoso su rostro, poco queda. También queda poco de la música jazz que la catapultó a la fama. El talento, sin embargo, parece seguir intacto.


Pero empezábamos y acabaremos con jazz y este homenaje que Esperanza le hace a Billie Holiday : I'll Look Around


            ¿Qué os ha parecido? Los logros de Spalding a los 31 años de edad ya han eclipsado a los grandes artistas, sin embargo, es claramente evidente que su viaje artístico es una vida que simplemente hemos comenzado a comprender colectivamente.

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. Boas noites. Bonne nuit.