sábado, 27 de diciembre de 2014

La música clásica y la Navidad

Un regalo para el alma

La música tiene el poder de recuperar la memoria de quien la escucha: recuerdos de la infancia alegrando el presente, invitando a crear nuevos recuerdos sobre las experiencias compartidas con amigos, familiares y seres queridos.

Bartolomé Esteban Murillo 
Por otra parte, la Navidad no ha sido ajena al arte y su relación con la música es incuestionable, así que muchos compositores han tratado de reflejar y transmitir su espíritu a través de sus obras musicales. La música clásica, tan vinculada durante siglos a la Iglesia, también se tiñe de Navidad. Y cada Navidad se tiñe de recuerdos. Un círculo perfecto.

Pero, cuando hablamos de música para la Navidad parece existir una cierta monotonía repetitiva, siempre lo mismo. Hay que tener en cuenta que la música navideña se divide en dos: aquella música clásica escrita para esa ocasión y otra que es tomada con tal motivo sin haberse escrito con ese fin, como sucede con El Cascanueces, que siempre va en esta época, pero no es música escrita especialmente como obra navideña. Sin duda hace falta que directores e intérpretes procuren una mayor diversidad en torno al repertorio navideño, que metan la nariz en el repertorio antiguo, en el no tan común, para que podamos ofrecer un mercado diferente de obras navideñas que también son maravillosas.

Con esta intención empezaremos con el Canto de la Sibila de Mallorca, Anónimo (Edad Media 1360-1366)

Este es un canto gregoriano que se interpreta la noche del 24 de Diciembre, en "la misa del Gallo", sobretodo cantada en las iglesias de Mallorca porque fue donde se quedaron aisladas algunas de las prohibiciones del concilio de Trento de 1572, ya que supo sobrevivir y convertirse al cristianismo gracias a la analogía entre la original profecía mitológica del fin del mundo de épocas romanas y griegas y el proceso del juicio final de la Biblia. 

La Sibila es una sacerdotisa con poderes atribuidos de un espíritu profético del fin del mundo; nos echa un sermón sobre el juicio final tanto a buenos como a malos, anunciando la llegada del Rey Dios universal, en condición humana y como salvador. Sujeta la espada que le da el poder de la palabra de dios.


Sin abandonar esta época os propongo el Hodie Christus natus est, la antífona del Magnificat, que se canta en la Misa del día anterior a Navidad. Como todo canto gregoriano, es monofónico, de una belleza sutil y atractiva.


Es posible que algunos no sepáis que “antífona” significa “voz que contesta” y consiste en una melodía, generalmente corta y sencilla, que se utiliza como un estribillo que se canta antes y después de un himno, salmo o cántico, normalmente en latín, en los Oficios o en las Misas de la Iglesia Católica.

Letra Original: Hodie Christus natus est, hodie salvator apparuit. Hodie in terra canunt angeli, laetantur Archángeli. Hodie exsultant justi dicentes. Gloria in excelis Deo, alleluia.

Traducción: Hoy, Cristo ha nacido; hoy, el Salvador ha aparecido; hoy, en la tierra, cantan los ángeles; hoy, se alegran los arcángeles; hoy se alegran los justos diciendo: Gloria a Dios en las alturas, Aleluya.

Esta versión de Jordi Savall que os recomiendo para mí es la mejor, pura fantasía, una música hipnótica que crece en la mística sagrada de la palabra mientras los coros vocean el anuncio final.


Alejándonos de la música medieval, además de los clásicos de Tchaikovski y Händel, la música navideña tiene un gran repertorio que podría ser explorado en estas fechas, desde el Oratorio de Navidad, de Bach; A ceremony of Carols, de Benjamin Britten, o El reposo, de Vivaldi, así como piezas de Arcangelo Corelli, Georg Philipp Telemann y un sinnúmero de misas renacentistas y barrocas dedicadas a la Natividad.

Hagamos un alto en “A Ceremony of Carols”, una obra concebida inicialmente como una serie de canciones no relacionadas entre si, pero que se reunificaron para la Navidad en una antifonía gregoriana. La ceremonia comienza con una procesión a capella, "Hoy cristo ha nacido" y finaliza con la misma en una variación. Entre el principio y el final hay 9 villancicos; destacaría el sexto y séptimo villancico con dos interludios evocadores, preciosos, con un instrumento tan maravilloso como es el arpa.



Aunque me sea imposible sustraerme a Händel (¿Quién no ha canturreado el “Alleluiah” del “Mesias”?) obviamente el grandísimo referente es Johann Sebastian Bach ¿Por qué Bach?, porque su música es la más perfecta; es indiscutiblemente el músico más profundo que hay.

El Oratorio de Navidad recoge 6 partes relacionadas con la natividad del salvador, llevando el peso de la narración el evangelista, como en la pasión según San Mateo. Abriremos boca (y oídos) con el coro inicial de la primera cantata del Oratorio. Destacaría la frescura libre de los coros y la expresividad de la narración entusiasta y una pulida técnica que Koopman, como musicólogo reconocido, dirigiendo el Coro y Orquesta Barrocos deAmsterdam,  nos eleva de la pompa terrenal y nos deleita con el ingenio máximo de Bach. 


¿Seguimos? Ya con 75 años, en 1660, y tocando el barroco medio, la Historia de Navidad de Heinrich Schütz una obra que transmite una paz y una serenidad propicias para afligirse a la sensibilidad real de estas fechas navideñas, un oratorio protestante luterano en el que el evangelista es el tenor que nos narra la historia del nacimiento bíblico en una preciosa historia melómana de las más rotundas y bellas de la Navidad.


De la obra navideña de Marc-Antoine Charpentier podemos resaltar la  Messe de Minuit pour Noel  y els Nöels & Christmas Motets. La primera es una sobrecogedora "misa del gallo" usando los villancicos populares al servicio en esta misa de iglesia pero con una música muy, muy hermosa que no os tenéis que perder. Era la moda y la música en la Francia del barroco medio que marcaban un estilo en la Europa de la época, con un arte muy refinado y selectivo, reflejado en la elegante sencillez con los temas que nos trata Charpentier. 


Nöels & Christmas Motets. es una recopilación de villancicos o noels, en francés, de diversas obras del autor recogidas en melodías populares de la época, música suave, agradable y encantadora.


Pegamos un salto enorme en el tiempo y en la historia para adentrarnos en los finales del romanticismo, con La Noche de Navidad (Nochebuena) suite orquestal de Nikolai Rimsky-Korsakov. Esta suite está extraída de una ópera que el amigo Nikolai compuso basándose en un cuento navideño popular ruso. Son unos 30 minutos de una música ligera y llena de color, no tan exótica como Scheherezade o el Capriccio Espagnol, pero todavía con sabor étnico de la navidad rusa y con la maestría típica de Korsakov.

Y de Rusia saltamos a la "bella" Italia, en Roma, con Arcangelo Corelli y los Concerto grosso op.6 en el que incluye el nº 8 en sol menor per la Notte di Natale, cuyo último movimiento, Pastoral, representa la Natividad. Como curiosidad anotemos que no se publicó hasta un año más tarde de la muerte de su propio autor.


Huyendo de lo habitual me he emperrado en obviar El Mesías, de Haendel. Pero por mucho que lo escuchemos hasta la saciedad siempre será magnífico.

Hay ni se sabe cuántas diversas obras del Mesías y versiones que resultan más o menos modernas al original. En cambio en este caso tenemos la original de 1751 con unos tonos agudos más inusualmente cálidos, habiendo sustituido con sutileza a las mujeres como las soprano que cantan habitualmente, por niños dándole en general una expresión a la obra, quizás más adecuada a la Navidad y la infancia. Aquí tenéis parte de su alma, de la luz, el color, y la brillantina propias.


También están la Sinfonía de Navidad de Corrette , los conciertos para Navidad de Francesco Manfredini y de Giuseppe Torelli, así como una misa y piezas para órgano de François Couperin. Y todos aquellos compositores europeos que, al fungir como maestros de capilla, tenían responsabilidades religiosas y tuvieron que componer música para esta ocasión solemne. Pero en algún momento hay que decir basta.

Quizás este post de nuevo tan largo solo tenga por objetivo despedir el 2014 para dar la bienvenida al nuevo año, reivindicando la música como medio para alcanzar la Libertad y sobrevivir en este universo tan triste. Porque, como un día dijo Savall, en toda época de crisis la música ha salvado a la gente.

FELIZ AÑO NUEVO A TODOS

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Pipes of Peace

Cuando la Navidad paró la guerra

      A veces creo que la Música tiene vida propia, que nos creemos que somos nosotros quienes la elegimos y es ella quien nos elige a nosotros. Hoy es el caso.

      Seguramente, muchos de vosotros conoceréis lo que se llamó “La Tregua de Navidad”, un hecho que fue casi olvidado por la historia, cuando los soldados británicos y alemanes acordaron en forma no oficial una tregua en plena Primera Guerra Mundial. Este hecho ha tenido este invierno gran proyección por un anuncio, lo que son las cosas.

   Ocurrió en la Navidad de 1914, en un escenario sangriento y donde abundaba la muerte y la desolación. El alto mando alemán había decidido para esas navidades enviar al frente miles de árboles de Navidad, con el propósito de hacer sentir a sus soldados un poco “más cerca” de su hogar y de sus familias.

      En la noche del 24 los alemanes colocaron sus arbolitos al borde de sus trincheras y los iluminaron con velas mientras cantaban típicos villancicos navideños, entre ellos el Stille Nacht (Noche de Paz)

     A escasos metros de distancia, desde la otra trinchera, los ingleses miraban y escuchaban atónitos ese espectáculo….y respondieron cantando sus propios villancicos. Así durante largo rato de una trinchera a otra, se lanzaban gritos deseándose ¡Feliz Navidad! Lo insólito y conmovedor del caso es que los soldados de uno y otro lado abandonaron sus respectivas trincheras y salieron a saludarse; intercambiaron cartas, fotografías y hasta se animaron a compartir un partido de fútbol. Fue un hermoso momento en donde primó la hermandad y la cordura por encima de la estupidez de la guerra.

     Hace poco se encontró una carta de un general británico que corrobora los hechos.
Fue una ilusión que se apagó rápidamente. Cuando el alto mando de ambos ejércitos conoció esa tregua que que se multiplicaba intervino directamente para acabar con ella de inmediato. Se prohibió ningún tipo de acercamiento con el enemigo y se llevaron a cabo ejecuciones de participantes en la tregua como medida de castigo y de ejemplo.

      Intentó evitarse que el caso fuera noticia en las capitales de los distintos países y por orden de los oficiales se confiscó durante meses la correspondencia de los soldados, sobre todo en el caso del ejército francés. Se quemaron fotografías y cartas y el gobierno inglés confiscó ediciones enteras de periódicos en que se trató el tema, aunque no pudo evitar la famosa portada del Daily Mirror en que aparecían soldados ingleses y alemanes posando juntos.


       Paul McCartney no ha sido nunca un compositor de grandes pretensiones y sus éxitos en solitario se pueden contar con los dedos de una mano. Pero la Historia de la Música le debe un reconocimiento a la inspiración de uno de los artistas que revolucionó al mundo tocando el bajo en la banda de música más famosa e inigualable de todos los tiempos.


       Aunque este històrico momento se haya convertido este año en el mejor anuncio de la Navidad, promocionando la cadena de supermercados Sainsbury's, esta leyenda viva de la Música publicó en 1983 Pipes of Peace, con la historia que os acabo de contar. Preciosa ¿verdad?

 
      Con todo el cariño y esperando que estas Navidades nos den la tregua necesaria para vivir con una sonrisa.