"Noto que el otoño es más la estación del alma que
de la naturaleza". Friedrich Nietzsche
El
cielo por fin se ha cansado de golpear la tierra, dejando tras de sí un
silencio pesado. Las nubes se retiran despacio, descubriendo en
muchos sitios un paisaje herido donde el miedo empieza a transformarse en
alivio.
Ayer
a causa de la DANA, suspendieron la representación de “El
retrat de Dorian Gray” en el Teatre Auditori de
Granollers y aproveché para leer tranquilamente acompañada de esa música
que acaricia el alma mientras la escuchas. A lo largo de la historia, la música clásica ha capturado la
melancolía, la calidez, el misticismo y la fuerza del otoño a través de
partituras inolvidables, como esta de Arnold Bax: ´’November Wood’.
Siempre he
sentido que el otoño no es una simple estación; es un estado del ánimo. Es el
momento en que la naturaleza se desnuda de artificios, imitando la honestidad
de un violonchelo solitario. Y no hay nada mejor que la ‘Cello Suite. No. 3 in
C major’ de Johann
Sebastian Bach para acompañarnos.
Con la larga e intensa
tormenta de ayer, parecía como si la naturaleza hubiera decidido poner música a
estos días de absoluta traición de quienes tienen la obligación de solucionarlos problemas de la gente que nos está tocando vivir. Cuando la tristeza de la
actualidad pesa sobre los hombros, el adagio de un concierto o las notas
suspendidas de un piano actúan como la lluvia sobre las hojas secas: no
destruyen, sino que limpian, suavizan y preparan la tierra para lo que vendrá. ‘Octubre: Canción
de otoño’ de Pyotr Ilyich
Tchaikovsky captura la melancolía de los días grises y el calor del hogar
frente a la chimenea como refugio.
Cuanto más
escucho estas piezas más me reafirmo en que la música clásica y el otoño
comparten un mismo idioma: la melancolía, la introspección y la transformación.
En estos días oscuros, heridos por el murmullo convulso de un mundo que no sabe
a dónde va, la música de cámara o las sinfonías del pasado nos proporcionan esa pausa necesaria capaz de ordenar el caos. El ‘Concierto
para violonchelo en mi menor’ de Edward Elgar es una obra
elegíaca llena de añoranza, considerada el alma musical del otoño.
En medio de la
incertidumbre colectiva, la música clásica no ofrece respuestas racionales,
pero sí una certeza espiritual. Nos recuerda, a través de su arquitectura
perfecta y sus silencios pausados, que la melancolía tiene su propia belleza y
que la tensión siempre busca una resolución. Escuchar estas obras hoy es
sintonizar con el latido de un clarinete que toca para nosotros, permitiéndonos
encontrar, entre tanta fragilidad y desorden, un instante de paz. A
continuación, el ‘Quinteto
para clarinete en si menor’ de Johannes Brahms, pura
nostalgia otoñal; una obra crepuscular y profundamente íntima.
Otra preciosidad,‘Septiembre:
Am Fluss’ (Junto al río) de Fanny Mendelssohn, de
su suite Das Jahr (El
año) posee un tono introspectivo, nostálgico y fluido que captura, a través del piano, la transición
hacia el frío de esta época del año.
Acabaré, en honor sobre todo a Jesús, mi compañero de vida, con el
gran Astor Piazzolla
y su ‘Otoño Porteño’ (de Las Cuatro
Estaciones Porteñas): Aunque fusiona el lenguaje clásico con el tango
moderno, esta pieza retrata el otoño en Buenos Aires con una energía
melancólica y nostálgica, profundamente urbana.
Aunque como
digo siempre NO DEJEMOS DE HABLAR DE GAZA, esta noche va por los acampados que luchan por el derecho a tener un techo bajo el que vivir, a los que la lluvia no les ha doblegado su decisión de seguir luchando. Va por ellos.. ¡NI BOMBAS EN GAZA NI GENTE SIN CASA!
Buenas noches.
Bona nit. Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on. طاب مساؤك לילה טוב
Спокойной ночи Добрий вечір.
“El
violonchelo toca nuestros sentimientos en un nivel profundo e insondable” (Yehudi Menuhin)
La música a
menudo le habla al alma, es arte capaz de conectar a las personas de manera
poderosa. Para muchos, la emoción que evoca es lo suficientemente fuerte como
para empujarnos a un viaje introspectivo.
Fotografia Revista Elle
El 27 de
noviembre estaba escuchando en Play Radio el
programa de RNE A través de un espejo. Sonaban las Cuatro Piezas
Románticas de Antonín
Dvořák en versión para piano y violonchelo cuando en la pantalla del
ordenador emerge una notificación de El Periódico: Almudena
Grandes acababa de morir. La noticia, acompañada de las largas, profundas y
graves notas del cello, me provocó una profunda sensación de tristeza, melancolía y nostalgia.
Escuchando esta
versión interpretada al piano por Viacheslav Poprugin
y al cello por Natalia
Gutman, me dio por echar la vista atrás dándome cuenta (una vez más) de todo
lo que se va quedando en el camino… Hay días que pesan los años.La composición
original de las Miniaturas (1887), nombre inicial que Dvorak le dio a este
grupo de piezas, fue para viola y dos violines. Cuando las rehízo para
violín y piano, las renombró tal y como las conocemos hoy. (Nota curiosa: Un videojuego lanzado en
2010, Civilization 5, contiene parte del Larguetto en su soundtrack).
La cellista,
pianista, locutora de radio y directora musical estadounidense Valerie Kahler nos
explica
el porqué de la emoción que transmite el instrumento. “El rango del
violonchelo se parece tanto a la voz humana: cálida y rica, capaz de una pasión
ardiente y la máxima ternura, ira, tristeza, anhelo. Incluso la forma en que se
toca: literalmente abrazado por tus brazos, hombros apoyados contra tu pecho,
la parte inferior del combate tocando las rodillas, el cuello apoyado en el
cuello. Oblivion de Piazzolla
es la exhibición perfecta del violonchelo como cantante de canciones de amor
".
Esta versión para
cuarteto es preciosa, también.
El “Concierto para violonchelo”
de Dvorak es, quizás, la obra más querida para violonchelo y orquesta. Es una
pieza asombrosa. Pero detrás de ella hay una
historia curiosa. En marzo de 1894, Dvorak escuchó a la Filarmónica
de Nueva York interpretar el nuevo concierto para violonchelo en mi menor
de su amigo Victor Herbert.
Después, se dice que Dvorak corrió detrás del escenario y le dijo a Herbert que
era "espléndido, absolutamente espléndido". Casi
exactamente un año después, Dvorak terminó de escribir el concierto que tan
bien conocemos.
El tercer
movimiento de la Sonata para violonchelo op. 19 de Rachmaninoff nos muestra lo romántico que puede ser el violonchelo. A continuación interpretada Nikolay Shugaev y Fatima
Alieva
Ninguna lista
de las mejores obras para violonchelo de la música clásica estaría completa sin
la primera Suite para Violonchelo nº 1 de Johann
Sebastian Bach, la mano de Dios.
No es fácil
definir quién es el cellista más grande de todos los tiempos. Hay varios
músicos que podrían obtener este honor (Cassadó, Tortelier, Starker o Rostropovich).
Intérpretes de este instrumento como la británica Jacqueline du Pré
o el chino Yo-Yo Ma han
llevado la música en cello a altos niveles de calidad y excelencia.
Hagamos un
alto en Jaqueline du Pré y su interpretación más famosa, el Concierto para
violonchelo de Elgar. Fue
una de las últimas obras del compositor inglés, acabada en 1919, después de haber acordado
muchos años antes que escribiría tal concierto. La interpretación elegíaca de
Jacqueline del Adagio sigue siendo la grabación más notable de la obra
hasta la fecha. Grabada en 1965, la interpretación de du Pré fue tan popular
que Rostropovich, su maestro, eliminó la obra de su propio repertorio. El uso
de Elgar de melodías ricas y evocadoras, y un mínimo acompañamiento orquestal
genera una sensación de melancolía que perdura durante todo el movimiento.
Si bien todos
ellos han sido grandes intérpretes del cello, seguramente para nosotros no
habrá nadie como Pau
Casals y su Cant dels ocells.
En el panorama
musical actual, emergen con fuerza grandes instrumentistas. Este es el caso de Camille Thomas. Esta
violonchelista llama inmediatamente la atención por la abrumadora sonoridad que
extrae de su instrumento, un Ferdinando Gagliano
de 1788.Podemos escucharla
interpretando Après un rêve (Op. 7, n.º 1)del compositor
francés Gabriel Fauré
Sigamos con el
chelista croata Stjepan
Hauser, (es el intérprete de la anterior pieza de Piazzolla) alumno Rostropóvich y uno de los últimos chelistas escuchados por
su maestro antes de morir. Su forma de interpretar me parece conmovedora.
Otro de los instrumentistas
que se ha hecho un hueco entre los principales violonchelistas de su generación
es el alemán Gabriel Schwabe. En
este video nos ofrece un tema contundente, el primer movimiento de la Sonata
para violonchelo solo, de Kodaly. A
pesar de su melodía errática y sus atrevidos saltos de octava, la pieza no
pierde legitimidad emocional. La falta de acompañamiento hace que el
violonchelo solo sea aún más sorprendente.
No solo en la música clásica el instrumento de esta noche tiene gran protagonismo. Temas
populares como Eleanor Rigby de los Beatles, por ejemplo,
tienen entre sus principales sonidos el del cello, o en la banda finlandesa de
heavy metal Apocalytica,
conformada por cuatro cellistas con formación sinfónica que tocan en el cello
melodías de lo más agresivas.
Hemos llegado
al final. Hemos podido comprobar que el cello es uno de los protagonistas de las agrupaciones
orquestales pequeñas (orquestas de cámara, cuartetos de cuerda) o de las grandes
(sinfónicas, filarmónicas), de composiciones clásicas o modernas. Y eso es así porque
sus tonalidades oscuras y ensoñadoras, son capaces de despertar emociones que
van de la más exultante alegría al más profundo desasosiego o temor. Este ha sido un
sentido viaje a través de mis emociones. Espero que para vosotros también lo
haya sido.
Buenas noches.
Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇.
Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト Buonanotte. לילה טוב. Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا
شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভরাত্রি.
Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Cuidaos mucho.
Otras fuentes https://www.labellezaescuchar.com/2012/08/antonin-dvorak-4-piezas-romanticas.html?m=1 https://www.rtve.es/play/audios/a-traves-de-un-espejo/ https://blog.derrama.org.pe/cello-instrumento-barroco-que-emociona-a-publicos-modernos/
“El otoño es una segunda primavera, cuando cada hoja es
una flor” (Albert
Camus).
Por fin se respira otoño tras
un verano que se me hizo eterno. A las veranofóbicas como yo, (la primera
vez que leí esta palabra supe que me definía) nos encanta el otoño, por el
verano que dejamos por fin atrás y porque el siguiente nos queda, afortunadamente, muy
lejos.
EL
OTOÑO SE ACERCA
El otoño se acerca con muy poco ruido: apagadas cigarras, unos grillos apenas, defienden el reducto de un verano obstinado en perpetuarse, cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste. Se diría que aquí no pasa nada, pero un silencio súbito ilumina el prodigio: ha pasado un ángel que se llamaba luz, o fuego, o vida. Y lo perdimos para siempre.
He querido empezar mi música de
esta noche con esta preciosidad, “The Chestnut Tree” (El castaño) un
cortometraje de animación, dirigido por la animadora coreana afincada en EEUU Hyun-mon
Lee. Esta encantadora historia se centra en una niña y su madre, en Corea del
Sur, mientras revisitan los recuerdos bajo un castaño. La animación, dibujada a
mano, fue nominada a los Premios Annie 2008 al Mejor Cortometraje. La música del corto es la
Mazurka en D mayor, Op. 33, No.2 de mi amado Chopin,
interpretada por So
Yun Kim. Desde que lo descubrí, curso tras curso mis alumnos lo miran
fascinados.
El cielo tiene color de otoño. Y
la vida. El jueves asistimos a un fantástico concierto de The Bob Collective, el
curso escolar ha cogido ya carrerilla a pesar del COVID, y, aunque no acabamos
de sacudirnos la tristeza que sentimos al escuchar cada día las noticias y no
ver la luz al final del túnel, podemos dar las gracias de estar vivos.
“El otoño devuelve a la tierra
las hojas que ella le prestó en verano”, dijo George
Christoph Lechtenberg, una imagen que va íntimamente ligada al sentimiento
de nostalgia. La tristeza, los recuerdos y pesares se amontonan en el suelo
junto a las hojas. Vladimir
Rebikov supo resumir este sentimiento en esta pieza maravillosamente
expresiva, Les feuilles mortes, la tercera parte de su composición Sueños de otoñoOpus 9.
“Voy a decir todavía unas
palabras para los oídos más selectos: qué es lo que yo quiero en realidad de la
música. Que sea jovial y profunda, como un mediodía de octubre” Friedrich Nietzsche.
La pieza que vamos a escuchar a continuación no podemos decir que sea jovial,
pero sí profunda. En noviembre de 1875, Nikolai Bernard, editor de la revista
musical Le Nouvelliste, escribe a Tchaikovsky. En
su carta le pide si podría escribir unas piezas breves para piano
para su revista. Concretamente le pide una para cada mes del año. Las doce
piezas, en vez de llamarse "Los meses" como sería más lógico, se publicaron con el título en francés, “Les saisons”, una joya musical
que debería ser más conocida y que demuestra que la melancolía no tiene por qué ser dolorosa. Este es el epígrafe poético
contenido en la edición rusa (Nikolai Bernard eligió uno para cada mes):
Estaba echado yo
en la tierra, enfrente
el infinito campo de Castilla,
que el otoño envolvía en la amarilla
dulzura de su claro sol poniente.
Lento, el arado,
paralelamente
abría el haza oscura, y la sencilla
mano abierta dejaba la semilla
en su entraña partida honradamente
Pensé en
arrancarme el corazón y echarlo,
pleno de su sentir alto y profundo,
el ancho surco del terruño tierno,
a ver si con partirlo y con sembrarlo,
la primavera le
mostraba al mundo
el árbol puro del amor eterno.
Otro compositor ruso, Alexander Glazunov, escribió el ballet Las Estaciones, su obra más popular. Representa la música romántica en su apogeo. De los tres movimientos del Otoño os invito a escuchar más detenidamente el Adagio. La versión a piano es maravillosa.
Pero otoño es
también sinónimo de vendimia y, por tanto, de fiesta y alegría, como nos
recuerdan los coros del Otoño de “Las Estaciones”
de Haydn.
Acompaña este tema Francisco
Villaespesa, un prolífico poeta y, sin embargo, gran desconocido para mí, con este hermoso y sensorial soneto.
POR TIERRAS DE SOL Y SANGRE III
frescura matutina del paisaje...
Verdores temblorosos del rocío...
A veces bajo el túnel del ramaje
brilla al sol la serpiente azul del río...
Hay olor de vendimia en los parrales.
Un silencio de paz duerme en la aldea...
Sólo algún perro ladra en los umbrales
del viejo hogar madrugador que humea.
En la azul palidez de la mañana,
cerrada para siempre la ventana
de las nocturnas citas... ¡Con sus hojas
dosel la enredadera le tejía,
y su pálido rostro sonreía
entre un temblor de campanillas rojas!
“Mi corazón está cansado”…
El otoño invita a la melancolía, a la soledad, al recogimiento hacia el
interior del hogar, del alma, como sucede en el segundo Lied de “La canción de la
tierra” de Gustav
Mahler, El solitario en otoño (Der Einsame im Herbst). El compositor
captura a la perfección la sensación de melancolía de la temporada: En esta “sinfonía”
(así se le denominó en origen) el compositor pone música a antiguos poemas chinos
llenos de sutileza y sensibilidad. Mahler estaba profundamente conmovido por la profundidad de los poemas sobre la fugacidad y el destino. Basta escucharlo para entender lo que sentía.
MELANCOLÍA
Me
siento, a veces, triste como
una tarde del otoño viejo; de
saudades sin nombre, de
penas melancólicas tan lleno... Mi
pensamiento, entonces, vaga
junto a las tumbas de los muertos y
en torno a los cipreses y a los sauces que,
abatidos, se inclinan... Y me acuerdo de
historias tristes, sin poesía... Historias que
tienen casi blancos mis cabellos. (Manuel Machado)
November Woods es una historia
de tormento. Es el mejor de los poemas tonales (o sinfónicos) del compositor y poeta Arnold Bax, inspirada
originariamente en los bosques de su tierra, pero.... “puede tomarse como
una impresión de la música húmeda y tormentosa de la naturaleza a finales de
otoño, pero toda la pieza está conectada con mi Yo. Estaba pasando por ciertas
experiencias bastante problemáticas en ese momento”, escribió en una carta a sus amigos Podía
haber pintado un cuadro o escrito un poema, pero compuso esta obra.
El poco pretencioso género de la miniatura de salón fue cultivado por Albéniz en su juventud, terreno en el que se mueve el
pianista con gran soltura, resultando muy hermosa la forma sugerentemente
impresionista con la que se aborda “Les Saisons” (también conocido como “Álbum
de Miniaturas”), retrato conmovedor de las estaciones del año. Esta es la pieza
dedicada al tiempo que nos ocupa.
POEMA 25
De repente el olor de las mimosas
como una antorcha que respira o como
una ola inmemorial que besa
la desnudez expectante de la playa.
No es más que la puerta
que se abre, pero pone en movimiento
un aire donde cuaja
toda la dulzura de este precario otoño.
El “loco” que revolucionó el
tango nos regala este Otoño porteño, un tango arrebatado, encendido y a
la vez elegante y digno. El sentimiento tan nostálgico que Piazzolla es capaz de
describir impacta en quien lo escucha, irremediablemente.
Otro argentino, Leopoldo Lugones, una
de las mentes más prodigiosas de su país, nos ofrece esta fugaz escena de toques toques impresionistas:
ROSA DE OTOÑO
Abandonada al lánguido embeleso
que alarga la otoñal melancolía,
tiembla la última rosa que por eso
es más hermosa cuanto más tardía.
Tiembla... un pétalo cae... y en la leve
imperfección que su belleza truncas
e malogra algo de íntimo que debe
llegar acaso y que no llega nunca.
La flor, a cada pétalo caído,
como si lo llorara, se doblega
bajo el fatal rigor que no ha debido
llegar jamás, pero que siempre llega.
Y en una blanda lentitud, dichosa
con la honda calma que la tarde vierte
pasa el deshojamiento de la rosa
por las manos tranquilas de la muerte.
Ya veis que existe un largo repertorio de música clásica que nos ofrece
diferentes miradas sonoras sobre las cuatro estaciones, que van más allá de la
que nos cuenta Antonio Vivaldi. Composiciones del siglo XIX hasta el siglo XXI
nos muestran otras maneras de escucharlas.
Quiero acabar con dos piezas preciosas de la pianista rusa Irina
Shishkina, de su álbum, “Sueños de Otoño”. Poco o nada puedo comentar sobre ella, pues era una perfecta desconocida para mí; pero,
da igual. Lo mejor, sin duda, es escucharla.
Y esta poesía de Neruda pone las últimas palabras a ese
sentimiento otoñal, a ese…"hasta de mi alma caen hojas".
MARIPOSA
DE OTOÑO
La
mariposa volotea y
arde con el sol, a veces. Mancha
volante y llamarada, ahora
se queda parada sobre
una hoja que la mece. Me
decían: No tienes nada. No
estás enfermo. Te parece. Yo
tampoco decía nada. Y
pasó el tiempo de las mieses. Hoy
una mano de congoja llena
de otoño el horizonte. Y
hasta de mi alma caen hojas. Me
decían: No tienes nada. No
estás enfermo. Te parece. Era
la hora de las espigas. El
sol, ahora, convalece. Todo
se va en la vida, amigos. Se
va o perece. Se
va la mano que te induce. Se
va o perece. Se
va la rosa que desates. También
la boca que te bese. El
agua, la sombra y el vaso. Se
va o perece. Pasó
la hora de las espigas. El
sol, ahora, convalece. Su
lengua tibia me rodea. También
me dice: Te parece. La
mariposa volotea, revolotea, y
desaparece.
Por hoy hemos acabado este largo paseo por el otoño y la música
clásica, un recorrido que ha dejado algunas bellezas en el camino. Tiempo
habrá. Faltan esas y todas las canciones y temas de grupos, géneros y artistas que han
formado y forman parte de la banda sonora de nuestras vidas. Pero eso lo
dejaremos para otra noche.
Buenas noches.
Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇.
Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト Buonanotte. לילה טוב. Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا
شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভরাত্রি.
Laku noć. Bon lannwit. Fie.
No hay revolución sin canciones ni memoria sin canciones.
Dicen testigos próximos a Salvador Allende que
"El chicho" se fue diciendo que "nunca seré expresidente, moriré siendo
el presidente constitucional de Chile". Según la autopsia, el
presidente se suicidó con el fusil AK-47 que Fidel Castro le regaló en
1971.
Hace un año, en el 41 aniversario
del dia en que la utopía posible fuera desterrada de Chile le dediqué un
post en este mi-nuestro blog en un itinerario de aquellos temas capaces de
renovar el imaginario allendista. Cuarenta y dos impactos de bala para Víctor
Jara es la mayor demostración de la crueldad de los fascistas ubicando guitarra
y armas casi en igualdad de condiciones. Mueve el alma escuchar las canciones de Quilapayún, Violeta Parra, Isabel y Ángel Parra, el
propio Víctor Jara,
Silvio Rodríguez,
Pablo Milanés, Illapu, Inti-Illimani y tantos
otros.
Pero el pop, el rock, el punk y casi todos los géneros no podían quedarse atrás a la hora de poner el grito en el cielo ante semejante atropello contra los derechos civiles y denunciar, a través de sus canciones, estas heridas del pasado todavía abiertas. Son canciones que escapan a las obvias, canciones de artistas que compusieron a la memoria del presidente Salvador Allende y todo aquello que le rodeó. Esas canciones, duras en su mayoría y nada intimistas, como un hermoso y variopinto mural, se merecen un espacio en mi noche.
El viernes 4 de septiembre de 1970
Allende gana las elecciones y desde los balcones de la FECH, se dirige a una
manifestación jubilosa. Este discurso fue musicalizado para el centenario de su
nacimiento y lo he escogido el primero porque a pesar de que me hace llorar
cada vez que lo escucho, también me lleva hacia un momento alegre de la
historia en que la gente creímos que por fin se alcanzaría la justicia negada
por años. Y este es el primer sentimiento que quiero compartir en una fecha tan
crucial para Catalunya. A pesar de todo. A pesar de todo.
Con su disco “¡Date Cuenta!”, la
agrupación punk Los
Miserables formado en 1990, marcó varios hitos en su carrera: habían ya
migrado a una multinacional, seguían con la rabia adolescente a punta de crudas
y críticas letras, y sus sonidos y ritmos estridentes se acercaron al hard-core- rap. Sin embargo, cual oasis, optando
por un lenguaje referencial en formato acústico, en medio del disco se
encontraba esta linda y esperanzadora balada, dedicada a Salvador Allende. Siempre Vivirás.
Formada en el año 1998, la agrupación de folklore -
rock chilena Mecánica
Popular dejó inmortalizada la canción Los
lentes de Allende, composición que enfatiza las gafas características del
líder político chileno. Los lentes del
Allende gana en poesía simple pero llena de simbolismo sobre el modo en que
la dictadura
militar y sus elementos figurativos (”sangre, fuego, radares,
hielo, infierno”) contrastan con todo aquello (avasallado por la fuerza
militar) que condensan “los lentes de Allende”.
”Giro hacia la gente, mis lentes de Allende”, es uno de los fragmentos de letra más lúcidos que identifica la
sensibilidad humana de “saber mirar” a la gente con el legado político de
Salvador Allende.
Jorge
González es un hombre chileno consciente del país en el que nació y que
tiene la perspectiva de quien observa algo que quiere mucho desde la distancia.
“Me
tuve que ir. Pensaba que si me quedaba iba a terminar preso. No encajaba dentro
de lo que se supone que uno tiene que hacer para que te acepte la elite
gobernante, que son los mismos que gobernaron con Pinochet. Los dueños de Chile
son un lote de familias súper militarizadas, gente terrible, huevones malos”
declaró en 2013 a The
Clínic.
Allende Vive es una mitad
fábula, mitad verdad sobre un país que es una finca; crítica pura a la perdida
desencantada del compromiso político. Sobre el final, cuando su voz repitiendo”Allende
vive” sobre un fondo de frívolos aplausos como efectos de post-producción, se
explicita esta “manipulación/deformación” estética pop del mensaje político.
Esta
versión en directo tiene una enorme fuerza. Me encanta la guitarra.
La cantante Francisca Valenzuela
dijo que su tema Salvador, incluido
en su disco “Buen soldado”, buscó homenajear el magnetismo del ex Presidente y
también dar cuenta de la falta de liderazgos de esa magnitud. “Alude
al hecho de que hay una carencia de liderazgos políticos grande en nuestros
planeta yo diría, y lo escribí pensando en esta figura diciendo cómo hoy en día
no existe ningún tipo de personaje político o de otro rubro que congregue de
esa manera, que sea poético el liderazgo que tú digas, yo creo en esta persona.
Obama quizás lo fue en su momento”, señaló en una entrevista.
A su juicio no hay una figura “que sea
magnética, que tú digas yo quiero seguir a esta persona, creo en sus ideales,
quiere generar un cambio, quiere generar una contribución” Allende “encarnaba
ese utopismo poético que tenía Martin Luther King en su momento”
Los ortodoxos de la canción de
autor dicen que Francisca es demasiado "popera" para ser trovadora.
Los radicales del mundo del pop no acaban de comprenderla y creen que el
Salvador Allende a quien dedica la excelente última canción de su último disco
podría ser un exnovio o un jugador de fútbol.
Las divertidas trompetas de Talco también recordaron
la caída del doctor Allende en su primer álbum, “Tuti Assolti', grabado en
2004. El grupo de ska decidió
que el tema 11 Settembre '73 debía
ser el segundo que sonara en su disco debut.
Quizá menos directa que las anteriores, Solo
Resistir de Chinoy, es una tremenda
apología a la memoria, a una lucha pasada, a los movimientos de liberación
política y cultural que marcaron a fuego las sociedades y que sin duda
influyeron para el ascenso de Allende en Chile, a esos tiempos de su gobierno
popular; una canción llena de belleza y nostalgia.
Dando un salto mortal en el aire, esta cancioncilla del poeta y músico Mauricio Redolés “El finao era choro y
consecuente, se agarró a balazos por su gente” nos dice en esta canción uno que
conoce de cerca el imaginario y consecuencia del pensamiento de izquierda.
Pinochet fue la
cabeza visible de una dictadura que se adhirió a Chile ese 11 de septiembre de
1973 y no se despegó hasta el 11 de marzo de 1990, cuando Patricio Aylwin asumió
el cargo de presidente del país. Según los informes de la Comisión Valech,
durante los diecisiete años que duró la privación de libertades en ese país
hubo más de 40.000 víctimas entre detenidos, asesinados y torturados. El 10 de diciembre de 2006, Augusto Pinochet
Ugarte murió sin haber pagado los crímenes que cometió durante esos diecisiete
años que duró la dictadura militar. El grupo de punk zaragozano Chicharrica le dedicó un
potente tema junto al rapero Aitor,
de Huellas de Barro: Un tirano menos.
Heaven Shall Burn
es una banda alemana de heavy de ideales veganos, antirracistas y en contra de
las injusticias sociales dedicó este durísimo tema al expresidente "The
Martyr's Blood"
Después de tanta estridencia, vamos a tomarnos un momento de calma. En 1975 Astor Piazzolla entra
en contacto con cineastas comprometidos políticamente, y colabora en varias
películas destacando Llueve sobre
Santiago (Il pleut sur Santiago) un film que narra los sucesos acaecidos en
Chile en 1973: la victoria electoral de Allende y la conspiración que culminó
con el Golpe de Estado de Pinochet. El director Helvio Soto realizó desde
el exilio esta coproducción búlgaro-francesa. Piazzolla compuso la banda
sonora, en la que encontramos el tema Presagio
(Salvador Allende)
El 21 de agosto, 25 exmiembros de Syriza en Grecia fundaban un nuevo
partido de cara a las elecciones que tendrán lugar el 20 de septiembre en el
país heleno. Lo han llamado Unidad Popular. Y entre sus principales medidas
está la nacionalización de la economía, la vuelta a la dracma y la ruptura con
las medidas de austeridad llevadas a cabo últimamente. Quizá no todo murió con
Allende aquel 11 de septiembre.
Cierro este homenaje a Allende, a mi historia (la de la clase obrera), a la
memoria colectiva, al recuerdo de una lucha, de una utopía, de un sueño
masacrado, con el primer tema de este post, esta vez con
imágenes del expresidente que gritan una y mil veces: SALVADOR ALLENDE
¡PRESENTE!