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domingo, 6 de octubre de 2024

Reflejos del alba: música y poesía para el amanecer

 

Cuando amanece,

cubierta de rocío
está la rosa.

Somos testigos de un espectáculo sublime que nos perdemos cada día. La vida nos torna disidentes de la belleza. Queremos correr más que el tiempo y no nos paramos a mirar. Nada nos compensará el habernos perdido la luz de un amanecer. Cuando amanece, pequeñas gotas cubren hojas y flores que dormían en la noche callada. Nada respira, es la hora del silencio. Paisajes de sol y niebla. "A veces uno amanece con ganas de extinguirse… Como si fuéramos velitas sobre un pastel de alguien inapetente. A veces nos arden terriblemente los labios y los ojos y nuestras narices se hinchan y somos horribles y lloramos y queremos extinguirnos… Así es la vida, un constante querer apagarse y encenderse..." dijo Julio Cortázar. Cierto. Pero el primer rayo de la luz de la mañana nos murmura: la vida sigue.

AMANECE EN DOSRIUS
 
Se desmenuza la noche en el corazón de la niebla.
A través de mi ventana
veo procesiones de árboles que se desperezan.
Hay quietud, calma, letargo
en el frío de un amanecer en vela.
Mientras la luz alcanza los más lejanos portales,
espero ese rayo de sol alumbrando mi frente.
Ya no es destino mi almohada.
Siento el tiempo escurridizo, fugitivo,
huyendo del clamor de tantos sueños
engendrados en el vientre de esa luna
que cuenta las estrellas, cada noche,
una a una, para no perderlas.
La niebla se disipa.
Escucho los buenos días del sol sobre la tierra,
el lento despertar de los latidos,
con un rumor tibio de colores,
zapatos, voces y alientos,
carreras que llegan tarde, para empezar a vivir.
Ardiente paciencia la del sol…
Despierta, sueño un amanecer que no ha nacido:
el primer rayo de luz reflejado en tus ojos
y tu dorada sonrisa como despertar.
Cabe el sol entero en tu mirada al despuntar el día.
Por fin recibo la blancura del alba
con un grito ahogado entre las manos.
Gozoso impulso de amanecer tardío.
 
(Dosrius, 2 de enero de 2011.
La foto la hizo mi hija Ainhoa el 15 de agosto de 2010)

("El Amanecer" Peer Gynt, de  Edvard Grieg)

Los rayos crepusculares  rompen  las nubes. En cada uno hay escrito un libro de luces infinitas, un sol que amanece, que siempre está ahí para quien camina, fuerza humana que transita por los oscuros laberintos de la existencia. Todo comienza con un amanecer, pero lo que importa es lo que hagamos antes del crepúsculo.

AMANECE
 
Cuántos sueños escondidos
sin saber qué hacer con ellos,
cuántos momentos perdidos, lejanos, queridos, bellos....
No saber cómo atrapar
el profundo sentimiento
que al suave despertar
es la brisa y el aliento.
Como nube que entorpece
la mirada en el recuerdo
es la mente que enloquece
que vivirlo ya no puedo.
Cuántos sueños escondidos
sin saber qué hacer con ellos,
cuántos momentos perdidos,
quizás...esté ya despierto.
 
(Mario Benedetti)


("Amanecer", Daphnis et Chloe, Maurice Ravel

Un amanecer es un poema escrito en la tierra con palabras de luz. Las palabras se mezclan con la via. Por eso es bueno inventarse nuevas definiciones como hace Luis García Montero. Convicción: una firmeza en las personas serenas. Optimismo: compromiso posible más allá de la ingenuidad. Despertador: animal de compañía que nos invita a repasar el amanecer para perfeccionar la vida.

AL AMANECER

Salta cantando alegre en la enramada
el tierno pajarillo sus amores,
pasa besando las sencillas flores
la juguetona brisa enamorada.
 
Se retira la noche avergonzada
de tanta luz, encantos y colores
y baña con sus tibios resplandores
naciente rayo la órbita azulada.
 
Se despierta cantando la mañana
la venida feliz del nuevo día,
cúbrese el cielo de color de grana.
 
Todo es amor, doquier todo armonía,
que hasta un borrico atado a mi ventana,
rebuzna deleitable sinfonía.
 
(Vicente Ruiz Llamas )

(“Serenade” Franz Schubert)

Hay un sol que amanece en cada herida, un rayo de luz que se cuela por la rendija del alma despabilando de a poco junto al castrado silencio.

RIMA LXII
 
Primero es un albor trémulo y vago,
raya de inquieta luz que corta el mar;
luego chispea y crece y se dilata
en ardiente explosión de claridad.
 
La brilladora luz es la alegría;
la temerosa sombra es el pesar:
¡ay! en la oscura noche de mi alma,
¿cuándo amanecerá? 

(“Campanas del alba” Eduardo Sainz de la Maza)

Con intrépida arrogancia y elegancia desmedida, las primeras luces del día dejan entrever la bruma blanca como un sudario, mientras se va encendiendo al sol, somnoliento secreto de una ilusión reprimida.

ALARGAME EL ABRAZO

Hombre soy que en la pálida mañana
ruega a la luz demora de su paso;
hay tanto que beber aún de tu vaso,
tanto de ti la noche se engalana.
 
Cuando la aurora llame a la ventana,
pretendamos dormir, como si acaso
nuestro sueño, cubierto de retraso,
requiriera repique de campana.
 
Prolongaré la noche, tuya y mía,
sobre la tersa cúpula del día,
que desconocerá el amanecer.
 
Alárgame el abrazo, que no puedo
detener más el tiempo, y tengo miedo
que vayas pronto a desaparecer.
 
("Soneto 896" Francisco Álvarez Hidalgo)

(“Amanecer” Joseph Haydn)

La ciudad se despereza y recupera poco a poco su latido pausado. La ciudad se despereza, hundida en su pozo brumoso reclamando su dosis de vida. La ciudad se despereza como si no tuviera ninguna prisa. Mientras, late despierta la poesía.

En el corazón de cada árbol
se ha estremecido la medianoche.
 
La noche se desmenuza
en lenta procesión de niebla.
 
Todas las tardes terminan su cansancio.
 
Los letreros luminosos duermen
el asombro de sus colores
y anticipan la contemplación de cada pobre.
 
En toda esquina vigila el sueño
y es tu recuerdo la única pena
que humilla la altivez de las aceras.
 
Lejos, el primer mendigo,
traiciona el portal donde ha dormido.
 
Y la ciudad se abre como una carta
para decirnos la sorpresa de sus calles.
 
(Norah Lange)


 AMANECER EN VALENCIA

Estas rachas de marzo, en los desvanes
--hacia la mar-- del tiempo; la paloma
de pluma tornasol, los tulipanes
gigantes del jardín, y el sol que asoma,
bola de fuego entre dorada bruma,
a iluminar la tierra valentina...
¡Hervor de leche y plata, añil y espuma,
y velas blancas en la mar latina!
Valencia de fecundas primaveras,
de floridas almunias y arrozales,
feliz quiero cantarte, como eras,
domando a un ancho río en tus canales,
al dios marino con tus albuferas,
al centauro de amor con tus rosales

(“Amanecer Madrileño” Pablo Sorozábal

Alba: presencia de la sangre, tristeza de la agonía de la Naturaleza moribunda. Luto infinito, dolor de la pérdida.

LIED I
 
Era el alba,
cuando las gotas de sangre en el olmo
exhalaban tristísima luz.
 
Los amores
de la chinesca tarde fenecieron
nublados en la música azul.
 
Vagas rosas
ocultan en ensueño blanquecino
señales de muriente dolor.
 
Y tus ojos
el fantasma de la noche olvidaron,
abiertos a la joven canción.
 
Es el alba;
hay una sangre bermeja en el olmo
y un rencor doliente en el jardín.
 
Gime el bosque,
y en la bruma hay rostros desconocidos
que contemplan el árbol morir.
 
(José María Eguren)


 ("Cantos del Alba" Robert Schumann)

A mitad de camino entre la mar y el cielo, rayos de luz crepuscular; fértil gesto de vida proseguida sobre la arena oscura expuesta al sol. Amor que acoge el laberinto de nácar donde verter nuestros sueños.

 Pero cuando amanece
en la playa larga y solitaria,
cuando el sol comienza a acariciar
las dunas y las olas,
cuando las gaviotas y los peces
saludan jubilosos el despertar de la mañana,
entonces el mar, mi mar,
me habla de emociones contenidas
mientras mis pasos presurosos
interrumpen el cristal claro de las aguas
en las orillas de la playa.
 
Entonces me hago de sueños
y dejo acunar los sentimientos dormidos
en cada paso, en cada huella
de aguas y de arenas. Entonces
mi canto es un canto de peces y gaviotas,
de barcos que faenan a lo lejos,
de bancos de sardinas o jureles
que buscan su amor desesperado.
 
Y mis pasos, que el agua borra
pero que guarda la arena dorada,
son versos de esperanza
que voy lanzando a los vientos,
al agua, a las olas, a las gaviotas...
a todo lo que añoro y lo que amo.
 

(“Alba, aliento de ballenas, mar helado, de 7 haikus para piano solo” Thierry Huillet)

“Que mi canto sea simple como el despertar en la mañana, como el goteo del rocío en las hojas, simple como los colores de las nubes y los aguaceros a medianoche”. (Rabindranath Tagore)

AMANECER CON LLUVIA
 
Bueno es saber sin saber que se sabe.
Saber es la riqueza de lo que no se tiene.
Amo este día gris. Es un hueso de aire
que roe el aire.
Llueve como una letanía.
¿Qué me dice esta lluvia?
Llueve, extiendo las manos
con las palmas hacia arriba.
Recojo vida en ellas. Llueve.
¿Tiene sombra la nieve?
¿Y el granizo y la lluvia?
¿Tiene sombra cada pétalo
de la orquídea?
¿Y el perfil delicado del filo de una estrella?
Como un estribillo interminable llueve.
 
( Ángel Guinda)

(“Pour remercier la pluie au matin”, Claude Debussy )

Llega la madrugada para dejarnos en medio de nuestro propio silencio. Con el canto del gallo, se disipan la tiniebla nocturna y ese temor sombrío que nos impuso la noche con su espesura.

De madrugada
todo el silencio duerme,
el gallo canta.
(Valentín García Alonso)

"Era un glorioso día de julio, uno de esos días que sólo llegan después de muchas jornadas de buen tiempo. Desde el amanecer, el cielo estaba claro; la aurora no se inflamó en fuegos, sino que se tiñó de suaves arreboles. El sol -ni abrasador como en la época de la canícula, ni turbiamente rojo como en vísperas de la tormenta, sino radiante y benigno- discurría plácido detrás de una larga y estrecha nube, brillaba suavemente y se sumergía en su bruma de color lila. El alto borde sutil de la nubecilla relucía, serpeando, y su lustre parecía el de la plata labrada.” (El prado de Bezhin - Memorias de un cazador de Ivan Turgénev)

EL AMANECER
 
Blando céfiro mueve sus alas
empapadas de fresco rocío...
De la noche el alcázar sombrío
dulce alondra se atreve a turbar...
Las estrellas, cual sueños se borran...
Sólo brilla magnífica una...
 
¡Es el astro del alba! La luna
ya desciende, durmiéndose, al mar.
 
Amanece: en la raya del cielo
luce trémula cinta de plata
que, trocada con fulgente escarlata,
esclarece la bóveda azul;
y montañas y selvas y ríos,
y del campo la mágica alfombra,
roto el negro capuz de la sombra,
muestra nieblas de cándido tul.
 
¡Es de día! Los pájaros todos
lo saludan con arpa sonora,
y arboledas y cúspides dora
el intenso lejano arrebol.
 
El Oriente se incendia en colores...;
Los colores en vívida lumbre...,
¡Y por encima del áspera cumbre
sale el disco inflamado del sol!
 
(Pedro Antonio de Alarcón)

(“Crepúscule matinal” Erik Satie)

Cuánta belleza y sensibilidad en notas y versos… Pero hay otros amaneceres llenos de espanto y destrucción con la única música del rugir de las bombas israelíes y los únicos versos el llanto y el grito de dolor de seres indefensos. En agosto de 2022 hubo una Operación Amanecer, qué ironía... Los amaneceres en Gaza desde el 7 de octubre de 2023 son un infierno: 41.800 personas muertas, entre ellos 16.500 niños (incluidos 169 bebés nacidos después), 2.955 personas mayores de 60 años y más de 11.800 mujeres, a los que se suman más de 96.359 heridos (incluidos 8.663 niños y 19.000 mujeres) y más de 10.000 desaparecidos, más de la mitad de los desaparecidos son niños. Y la Franja devastada. Esos amaneceres sí los contemplamos sin hacer nada. 

Imposible acabar sin gritar: ¡Poned fin al genocidio palestino! No seamos soldados de los telediarios y los magacines, dejemos de ser habitantes de las trincheras mediáticas, no nos lavemos las manos con agua que está teñida con sangre. Digamos ¡basta! ¡Palestina libre desde el río hasta el mar!

"El grito de Gaza" Omar Esstar

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania! 

Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on Надобраніч. طاب مساؤك. לילה טוב

martes, 23 de abril de 2024

El sonido del agua. Poemas y canciones.

 El agua es un caos sensible (Novalis)

El agua escribe versos como lo hace el poeta que busca su camino. ¿No es poesía lo que susurra el agua acariciando con su canto los guijarros? Versos que se esconden en su húmeda condición pero que, igual que la palabra, quedan huérfanos si no tienen una forma que los precise. El agua es elemento universal y símbolo de emoción y de memoria que nos transporta, en sus reflejos y vaivenes, a un espacio sin tiempo en el que fluye una voz íntima y personal, la que ofrecen las palabras que la forma del agua otorga: lluvia, mar, cascada, río, lago, arroyo, fuente... lágrimas.

Rio Primout (El Bierzo) de Javier Díaz Barrera en flirck

  Susurra el agua a su paso por ríos y torrentes, por pozas y remansos. Sonidos armoniosos que a veces se resquebrajan en llanto, pero que siguen y siguen su camino metamorfoseando versos y melodías para describir el sentido y el contrasentido del alma humana: emociones, lugares, ensueños e ilusiones. Susurra el agua y calla el mundo entero.

(“Reflejos en el agua” Claude Debussy)

AGUA
Agua clara en el estanque,
Era un espejo del chopo
y alfombra verde del cielo
con reflejos de los árboles.
¡Oh, si yo hubiera podido
entrar con los pies descalzos
y ser el viento en el agua
y hacer agitar el chopo!
Músicos y poetas han mostrado su sed de versos y canciones sobre el agua. Por ello, le han rendido homenaje desde tiempos inmemoriales en rituales indígenas, cánticos celtas, alabanzas en todos los idiomas… Porque el agua es fuente de vida. 

   
(“El hombre y el agua”. Joan Manuel Serrat)

 
("Planeta agua" Ana Belén)

 Pero nuestra fuente de vida se ha convertido en una preocupación social cada vez mayor. Es un recurso a la vez abundante (cubre dos tercios de la superficie de la Tierra) y escaso (solo el 3,5% es agua dulce). El agua dulce es el elemento vital de la civilización humana. Sin embargo, esta civilización es sequía. Agota y destruye todas las fuentes de la vida. La pena del agua es infinita, el susurro del agua es un lamento.

(Otra vez Serrat y su “Pare”)

CAMPO ELEGÍA DEL ROCÍO

Una gota
de agua,
engendra un sol,
sobre las hojas
del pegujal,
después de la rociada.

Una gota de agua,
qué poco es
y qué pronto se acaba.

Nos dice Luis Germán Sierra J. sobre la relación del agua con el poeta: “El poeta más profundo descubre el agua vivaz, el agua que renace de sí, el agua que no cambia, el agua que marca con su signo imborrable sus imágenes, el agua que es un órgano del mundo, un alimento de los fenómenos corrientes, el elemento vegetante, el elemento que lustra, el cuerpo de las lágrimas”. 

 Agua silenciosa rodéame
            Agua enamorada baja
            Agua nocturna quédate
            Agua perdida acógeme
            Agua despeñada sujétame
            Agua luminosa no puedo ver
            Agua compasiva ruega por mi
            Agua corazón déjame entrar
            Agua no puedo mirarte

(Carlos Vásquez)

Los compositores de todas las épocas se han inspirado en el agua para deleitarnos con algunas de las más hermosas piezas musicales. Pero la música del agua es anterior al ser humano: desde el suave susurro de los arroyos al cristalino tintineo de la gota que cae desde la estalactita de una caverna, los sonidos del agua han sido siempre fuente de inspiración. En el siguiente tema de la Incredible String Band, se puede escuchar el agua real jugueteando a lo largo de este himno a los valientes caballeros medievales.  "The Water Song".

Federico García Lorca, nuestro poeta, nace y muere besando el agua. Federico es agua de besos. Para Federico el agua es consustancial a su propia vida, a su propio ritmo interior. Tanto que no podríamos explicar su más profunda y escondida sensibilidad de poeta sin la presencia del agua ya desde muy niño, desde su más tierna infancia en el corazón de la Vega de Granada, por donde corren los ríos y las acequias, salpicada aquí y allá de arroyos y fuentes. Él mismo es manantial que estalla continuamente en los mil sonidos y canciones del agua. Llegaría a decir: Yo soy modesto soñador e hijo del agua”.

Agua, ¿dónde vas?
Riendo voy por el río
a las orillas del mar.
Mar, ¿a dónde vas?
 
Río arriba voy buscando
fuente donde descansar.
Chopo, y tú ¿qué harás?
No quiero decirte nada.
 
Yo…, ¡temblar!
¿Qué deseo, qué no deseo,
por el río y por la mar?
Cuatro pájaros sin rumbo
en el alto chopo están.

Qué mejor compañía para Federico que Camarón de la Isla y la guitarra de Paco de Lucía. Juntos dan forma a esta mítica canción flamenca cuya letra es toda una oda al recurso hídrico como metáfora del amor romántico, una de sus canciones inolvidables que vio la luz en 1981, en el álbum del mismo nombre.

En el imaginario de la poesía de la nostalgia, el agua es un elemento fundamental; versos que evocan la añoranza por la tierra.

Quiero volver a tierras niñas;
llévenme a un blando país de aguas.
En grandes pastos envejezca
y haga al río fábula y fábula.
 
Tenga una fuente por mi madre
y en la siesta salga a buscarla,
y en jarras baje de una peña
un agua dulce, aguda y áspera.
 
Me venza y pare los alientos
el agua acérrima y helada.
¡Rompa mi vaso y al beberla
me vuelva niñas las entrañas!

(“Agua”- fragmento, Gabriela Mistral)

"Adiós ríos, adiós fontes" es un poema de Rosalía de Castro, La música es del cantautor Amancio Prada. Agua, morriña y saudade para una canción que quién más quién menos conoce y que representa muy bien la relación entre la música, la poesía y el agua.

Lagos, arroyos, fuentes, ríos… Sumerjámonos en el River de Terry Reid  una canción de jazz-folk, con muy buen acompañamiento de percusión y guitarras.

Pero si hay un “río” al que asomarse es este de Bruce Springsteen, una fabulosa canción de "The Boss" que vio la luz en 1980. En ella, alguien que tiene que reajustar sus sueños enfrentándose a la vida tal como es, no un mundo de su imaginación. A lo largo de la canción, el río se ve como un símbolo de los sueños del futuro. El narrador mantiene vivas sus esperanzas incluso cuando, de manera realista, comienzan a fracasar.
          
Dos canciones y dos poemas. Los dos ríos de Machado, uno en las frías tierras de la castellana Soria, otro en las más cálidas de la andaluza Sevilla. El Duero y el Guadalquivir. Dos ríos muy diferentes, pero unidos en un mismo caudal, el de la poesía.

¡Oh Duero, tu agua corre

y correrá mientras las nieves blancas
de enero el sol de mayo
haga fluir por hoces y barrancas,
mientras tengan las sierras su turbante
de nieve y de tormenta,
y brille el olifante
del sol, tras la nube cenicienta!…
¿Y el viejo romancero
fue el sueño del juglar junto a tu orilla?
¿Acaso como tú y por siempre, Duero,
irá corriendo hacia la mar Castilla?

    (“Orillas del Duero” fragmento)

El río Duero, alma del poeta. Pero esta lealtad al Duero de su alma no le hará dejar de cantar al Guadalquivir.

¡Oh Guadalquivir!

¿Te vi en Cazorla nacer;
hoy en Sanlúcar morir.
Un borbollón de agua clara,
debajo de un pino verde,
eras tú, ¡qué bien sonabas!
Como yo, cerca del mar,
río de barro salobre,
¿sueñas con tu manantial?

     (Proverbios y cantares LXXXVII)

Como el mar y la lluvia, ya han tenido su voz en este espacio, concluyamos esta pequeña selección de "sonidos del agua" con las lágrimas como motivo que se reitera con frecuencia en poemas y canciones: lágrimas amantes que aumentan la corriente de un río y que convierten los ojos en mares; ojos que vierten mares de lágrimas que son tributos.

RIMA XXXVIII

Los suspiros son aire y van al aire.
Las lágrimas son agua y van al mar.
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tú adónde va?

Gustavo Adolfo Bécquer)

 ("Te lloré un río". Maná)

Llegamos al final de este viaje, un canto al agua en tiempos de sequía. Como dice Joaquín Araújo. "Si somos agua que piensa, se trata de pensar como el agua". Porque sin agua no hay vida y debemos hacer lo necesario para salvar la Vida. Aunque estaréis conmigo que la peor sequía es, sin duda, la de ideas y emociones.  Ojalá la vida nos permita poder fluir en plenitud por los cauces de la razón, la sensibilidad y la emoción. Y que la música y la poesía nos acompañen siempre en el viaje.

Fotografía de "Sierra Lago"

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania! Imposible acabar sin gritar: ¡Poned fin al genocidio palestino! No seamos soldados de los telediarios y los magacines, dejemos de ser habitantes de las trincheras mediáticas, no nos lavemos las manos con agua que está teñida con sangre. Digamos ¡basta!



Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on. طاب مساؤك. לילה טוב

24/4/2024

Mi primo Xabier me propone el evocador poema sinfónico de Bedřich Smetana ,"El Moldava". Una preciosidad que simboliza la identidad nacional pero sin gran patetismo. Es el segundo poema del ciclo “Mi patria”, y representa el flujo del río checo más conocido, desde su nacimiento, sigue su camino por entre los bosques, siguiendo su recorrido hasta el final del camino, en la cercana confluencia con el río Elba. 

Otras fuentes:

https://www.igme.es/igme/SIAGA08/actos/Lorca.pdf


jueves, 6 de febrero de 2020

La noche: música y poesía (II)

Pero yo me vuelvo hacia la noche; la santa, indecible, misteriosa noche. Lejos queda el mundo... (Novalis)


Cuenta una antiquísima leyenda brasileña que hace mucho, pero que muchos años, en la Tierra solo habitaban los dioses y algunos humanos. No existían animales ni tampoco la noche. Siempre lucía el sol. “El cuento de la noche originario de Brasil, cuenta cómo la noche apareció sobre la Tierra, y es, quizás, un relato que ayuda a los niños a superar el temor a la oscuridad nocturna. Yo nunca tuve miedo a la noche. A pesar de que las pesadillas me atormentaron desde muy pequeña, la noche fue para mí durante años y años una aliada, un refugio, el momento de más creatividad y más lucidez. En mi juventud podía estar despierta escribiendo hasta el amanecer. Arropada por la oscuridad de la noche, entraba en una actividad cada vez más frenética que desembocaba en un estado de excitación nerviosa que me producía cierto temblor y que después me impedía dormir. ¡Qué tiempos aquellos tan fértiles! Qué diferente es todo. Siento nostalgia, aunque la noche no fuera una ciencia exacta…


Creo que desde el momento en el que el ser humano tuvo conciencia de serlo, la Humanidad ha sentido la llamada misteriosa de la noche. Su magnetismo ha sido un campo abonado para la sensibilidad de los artistas y, especialmente, para los poetas que han sentido la irresistible atracción de su simbolismo. La noche se convirtió pronto en el escenario para comunicarse con lo irreal, con los dioses, con el Absoluto, el mejor espacio posible para la creación y fuente inagotable de inspiración artística.

La noche presenta una riqueza infinita de temas, enfoques y matices y muchos son los poemas y las canciones dedicadas a ella. Elegir unas u otras acabará siendo, seguramente, algo aleatorio y casual, una selección que hoy puede ser una pero quizás mañana sería otra. El estado de ánimo y la memoria van a jugar un papel fundamental, aunque hay algunos temas imprescindibles que no pueden faltar como el siguiente poema, uno de más bellos de la lengua castellana.

 “Noche oscura del alma” del místico San Juan de la Cruz, es un poema que, siendo de los más importantes del autor, está sin terminar. Los comentarios en prosa que tratan de explicar el inexplicable relato poético del encuentro amoroso con el Amado, acaban bruscamente como invitándonos a que el silencio y la oración nos lo terminen de aclarar.

En una noche oscura,
con ansias en amores inflamada,
(¡oh dichosa ventura!)
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.

A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
(¡oh dichosa ventura!)
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz ni guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquésta me guïaba
más cierta que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche que me guiaste!,
¡oh noche amable más que el alborada!,
¡oh noche que juntaste
amado con amada,
amada en el amado transformada!

En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.

El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el amado,
cesó todo, y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

En 2002, Amancio Prada publicó su álbum “Canciones del Alma” dedicado íntegramente a poemas de Juan de Yepes, en conmemoración a los 25 años de la primera versión de “Cántico Espiritual”.


Pero si el trabajo de Amancio Prada es de una calidad y una sensibilidad difícil de igualar, no puedo dejar de nombrar la canción que Loreena McKennitt, compuso en honor del místico abulense, una preciosa canción capaz de ablandar al corazón más duro, una canción en la que supo recoger e integrar todo ese amor puro, sensual y sin mácula que transmite la poesía de San Juan de la Cruz. Esa canción, que fue gestándose en su cabeza a raíz de su estancia en España, la tituló The Dark Night of the Soul; es decir, La Noche Oscura del Alma.


La poesía universal nos muestra sus misterios, oscuridad y resplandor. Resplandor que es para André Breton el equivalente de la atmósfera surrealista. Refulgente oscuridad que pone el foco en el crepitar luminoso de la alta tensión, “la plus belle des nuits, la nuit des éclairs: le jour, auprès d’elle, est la nuit” Una oscuridad obscena y sensual.
“Obscena noche, noche de flores, noche de estertores, noche embriagadora, noche apagada, cuya mano es una cometa abyecta sujeta por todos los lados con hilos negros, ¡hilos vergonzosos!” 
Podemos poner muchos adjetivos a Joaquín Sabina por su predilección por la noche: trasnochador, calavera, noctámbulo, crápula, etc. Y, así es; en sus canciones aparece la oposición día/noche con bastante frecuencia. El autor se decanta abiertamente por anteponer la noche al día. La noche en Sabina simboliza la pasión, el amor, los excesos, el placer, la libertad, los sueños; mientras que el día representa las obligaciones, el trabajo, los horarios, los compromisos...


Para cada momento de nuestra vida hay un libro. Conocí a Hermann Hesse a los 14 años. Mi hermano me introdujo en él dándome a leer Demian, un libro que supuso mi salto de la literatura juvenil a la adulta. Hermann Hesse está considerado como "autor de la crisis", un poeta que se sometió por escrito al doloroso autoanálisis, siempre en busca de su auténtica y propia identidad, uno de esos autores que se debe leer. Lo demuestran, no sólo sus novelas sino su gran obra poética, que en 1946 le hizo merecedor del Premio Nobel.

He apagado mi vela con un soplo.
Por la ventana abierta se introduce la noche,
dulcemente me abraza y me permite ser
como amigo o hermano.
Enfermos ambos por igual nostalgia;
lanzamos sueños aprensivos
y hablamos quedamente de los viejos tiempos
en el paterno hogar.

La noche que la luna salió tarde es la tercera canción del disco del grupo 091, de 1995, "Todo lo que vendrá después". En este caso es la versión remasterizada de 2001, y el tema compuesto por José Ignacio García Lapido.


“Cuando en la noche”, uno de los grandes poemas de amor de Gustavo Adolfo Bécquer, describe acaso la vana esperanza de prolongar el recuerdo de la amada.

Cuando en la noche te envuelven
las alas de tul del sueño
y tus tendidas pestañas
semejan arcos de ébano,
por escuchar los latidos
de tu corazón inquieto
y reclinar tu dormida
cabeza sobre mi pecho,
diera, alma mía,
cuanto poseo,
¡la luz, el aire
y el pensamiento!
(…)


Pocas canciones expresan tan mágicamente el sentimiento de pérdida y ausencia como Nights in White Satin. Interpretada por The Moody Blues a finales de los 60, formó parte del álbum “Days of Future Passed” en el que cada canción forma parte de un todo y al que recomiendo darle una escucha si quieres viajar un rato entre música clásica y psicodelia orquestal.


Luis Cernuda fue uno de los poetas fundamentales de la Generación del 27, un escritor rebelde, abiertamente homosexual y siempre en búsqueda de una soledad que lo hiciera libre, alejada del juicio de la sociedad en una España que era “un país donde todo nace muerto, vive muerto y muere muerto”, como dirá en “Desolación de la Quimera”. La consciencia de su aislamiento se expresa en una de sus imágenes más conocidas: Cernuda se ve a sí mismo “como naipe cuya baraja se ha perdido”. En el siguiente poema “Razón de lágrimas” sobrevuela una cierta resignación ante una realidad que no puede cambiar.

La noche por ser triste carece de fronteras.
Su sombra en rebelión como la espuma,
rompe los muros débiles
avergonzados de blancura;
noche que no puede ser otra cosa sino noche.

Acaso los amantes acuchillan estrellas,
acaso la aventura apague una tristeza.
Mas tú, noche, impulsada por deseos
hasta la palidez del agua,
aguardas siempre en pie quién sabe a cuáles ruiseñores.

Más allá se estremecen los abismos
poblados de serpientes entre pluma,
cabecera de enfermos
no mirando otra cosa que la noche
mientras cierran el aire entre los labios.

La noche, la noche deslumbrante,
que junto a las esquinas retuerce sus caderas,
aguardando, quién sabe,
como yo, como todos.

Cold Black Night pertenece al álbum debut  “Peter Green's Fleetwood de la banda británica de rock Fleetwood Mac, publicado en 1968 por el sello Blue Horizon Records. Cuenta con una mezcla entre covers de otros artistas de blues y canciones escritas por Peter Green y Jeremy Spencer, quienes comparten a su vez la labor de vocalista.


“Poco sé de la noche, dijo Alejandra Pizarnik, pero la noche parece saber de mí, y más aún, me asiste como si me quisiera, me cubre la conciencia con sus estrellas. Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte. Tal vez la noche es nada y las conjeturas sobre ella nada y los seres que la viven nada”. Aunque quizás, como dijo Goethe, “La noche es la mitad de la vida, /y la mitad mejor.”


Esta ha sido mi selección de esta noche. Cualquiera de vosotros podría añadir bellísimos poemas, intensísimas canciones. No dudéis de proponerlas si os apetece. Seguro que tendrán un lugar en este espacio.
Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć

Ilustración de la leyendra brasileña "El cuento de la noche"