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sábado, 12 de abril de 2025

Peer Gynt, la primera banda sonora

El Don Juan de Ibsen y Grieg, un poema dramático convertido en música.

Si algo bueno tiene todavía el Facebook es su capacidad de almacenar recuerdos. Gracias a ello, he podido evocar cómo la última noche de las colonias del curso 2009-2010, esperando que se durmieran nuestras “marietes, papallones i dofins” se me ocurrió que si hubiera podido compartir algo en "mi música nocturna" desde allí, seguramente habría elegido la "Suite Nº 1 de Peer Gynt, opus 46" del compositor romántico Edvard Grieg, el poeta de la música. Supongo que me lo motivó la estrecha relación que tuvimos esos tres días con las hadas del bosque y el pensar que, como Peer, nuestros alumnos se estaban empezando a buscar a sí mismos. 

Spotify

De una gran belleza e inspiración, estoy convencida de que buena parte de esta suite la conoceréis por “Fantasía”, la película de Disney  en la que se utilizan dos de los cuatro movimientos que la componen, El Amanecer y El Rey de la gruta de la montañael primero y el cuarto, respectivamente.

“Peer Gynt, op. 23” es la música incidental que Grieg compuso en 1875 a petición de Henrik Ibsen para su obra teatral del mismo nombre, escrita en 1867. Un drama que tiene por trasfondo histórico la preocupación por la identidad nacional noruega (Ibsen se llevaba fatal con el ambiente luterano y la opresión de la sociedad reinante en su país). Se estrenó como "banda sonora" de la obra el 24 de febrero de 1876 en Christiania (ahora Oslo). Y su “amanecer” es uno de los más inolvidables de la historia de la música. Es un amanecer en el desierto, con sus brisas y sus pájaros. Hasta allí ha llegado Peer Gynt, un imaginativo mentiroso, vividor, fanfarrón, pendenciero y mujeriego muchacho, que utiliza a las mujres sin miramientos, cuya mayor ambición es ser rico y poderoso, que se enreda en continuos líos que siempre soluciona con una huida hacia adelante. Cuando Ibsen escribió esta obra, pretendió justamente eso, criticar el egotismo de su época (no quiero pensar que diría se viviera hoy). He aquí el argumento.


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Sigamos con la "Sinfonía nº 1". Su segundo movimiento, La muerte de Åase, es una de las piezas más bellas y emotivas de toda la suite. Corresponde al Acto III cuando Peer sostiene la mano de su moribunda madre Aase que, aunque siempre le reprochaba sus travesuras, nunca había perdido la fe en él. En el tercero, La Danza de Anitra, la hermosa hija del jeque que Peer conoce en África baila esta danza para él.

La partitura de Grieg constaba de 26 movimientos y una duración aproximada de 90 minutos, incluyendo también música vocal. Aquí podéis escucharla completa. Fue años después, en 1888 y 1891, que el compositor noruego extrajo ocho movimientos para crear dos suites de cuatro movimientos: la citada “Suite No. 1, op. 46”, y la “Suite nº 2, op. 55”. Ambas se convirtieron en partituras de repertorio y en parte del patrimonio cultural noruego. Como suele ocurrir con las suites, la música incidental original ha quedado olvidada, debido a la dificultad de su ejecución fuera del entorno teatral. A continuación, El rapto de la novia. El lamento de Ingrid que da inicio a la suite nº 2. Este primer movimiento narra la pena de Ingrid, la novia de Peer, abandonada al día siguiente de su boda en unas montañas. La melodía, en Sol menor, expresa su dolor, desesperada al encontrarse sola.

Peer Gynt es la historia de un viaje sí, pero no es un viaje cualquiera, es un viaje por la omnipotencia, por la devastadora tentación del ser humano de acercarse a los dioses para que estos le expliquen el sentido de la vida. Es el ciclo vital de un hombre al que le cuesta aceptar su condición humana y que se ve tentado por los demonios que nos incitan a guiarnos únicamente por el insaciable instinto de hacer lo que nos apetezca, sin pensar en los demás. Es una interesante y atemporal reflexión sobre los límites de nuestra libertad. Una libertad que se torna en egoísmo cuando no tenemos en cuenta los sentimientos que nuestros irracionales actos provocan en aquellas personas que nos quieren. Al final, viejo y cansado, vuelve a casa:

Ibsen utiliza los troles de la mitología escandinava para explicar la parte oscura del ser humano. Y la parte positiva la representa Solveig, la mujer enamorada que espera al protagonista hasta el final de sus días. Peer Gynt necesita toda una vida para entender quien es y qué es su vida. Sin embargo, Solveig lo ha sabido desde el principio. Porque el amor es el motor de su vida compartiéndolo con los demás, mientras que la de Peer es ser “el emperador del mundo” acumulando riquezas.  Al final de la obra. Peer Gynt dice: dime por favor donde ha estado todo este tiempo Peer Gynt. Y ella dice Bueno; esta pregunta es muy fácil. Vivías en mi fe, en mi esperanza y en mi amor. Hermoso ¿no? La obra culmina con el anciano Peer en brazos de Solveig, habiendo escapado de la muerte mientras esta le canta una nana. La canción de Solveig.

Poesía hecha música, sin duda. Mi inicial interés por Grieg tuvo una motivación extra el saber que se consideraba a este compositor noruego “el Chopin del Norte” y quise investigar si era verdad que se parecía a mi admirado pianista polaco. Y sí; es verdad. Ambos tienen en común un especial don para convertir la música en la más exquisita poesía. ¿Estáis de acuerdo?

Para acabar, os aconsejo que os paséis por este enlace de Interactivos de Radio Clásica. Podréis navegar por parte del universo de Edvard Grieg.

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. A pesar de que el narcisista Trump está sembrando el caos político y económico en el mundo, que el bolsillo y las banderas quieren poner todo patas arriba en su propio beneficio, que la ultraderecha avanza sin freno porque cuando Europa ha despertado el dinosaurio seguía ahí, el arte es y será siempre un lugar de encuentro. Pero no nos olvidemos de los más de 55.000 muertos de Gaza, ni su interminable genocidio, ni de Ucrania, ni de Siria, Afganistán, Congo… ni de los 227 muertos por la DANA de Valencia, ni de los 7291 muertos en las residencias de Madrid. Hay demasiado sufrimiento para refugiarnos en el arte y olvidarnos del mundo.


Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on Надобраніч. طاب مساؤك. לילה טוב

 


domingo, 6 de octubre de 2024

Reflejos del alba: música y poesía para el amanecer

 

Cuando amanece,

cubierta de rocío
está la rosa.

Somos testigos de un espectáculo sublime que nos perdemos cada día. La vida nos torna disidentes de la belleza. Queremos correr más que el tiempo y no nos paramos a mirar. Nada nos compensará el habernos perdido la luz de un amanecer. Cuando amanece, pequeñas gotas cubren hojas y flores que dormían en la noche callada. Nada respira, es la hora del silencio. Paisajes de sol y niebla. "A veces uno amanece con ganas de extinguirse… Como si fuéramos velitas sobre un pastel de alguien inapetente. A veces nos arden terriblemente los labios y los ojos y nuestras narices se hinchan y somos horribles y lloramos y queremos extinguirnos… Así es la vida, un constante querer apagarse y encenderse..." dijo Julio Cortázar. Cierto. Pero el primer rayo de la luz de la mañana nos murmura: la vida sigue.

AMANECE EN DOSRIUS
 
Se desmenuza la noche en el corazón de la niebla.
A través de mi ventana
veo procesiones de árboles que se desperezan.
Hay quietud, calma, letargo
en el frío de un amanecer en vela.
Mientras la luz alcanza los más lejanos portales,
espero ese rayo de sol alumbrando mi frente.
Ya no es destino mi almohada.
Siento el tiempo escurridizo, fugitivo,
huyendo del clamor de tantos sueños
engendrados en el vientre de esa luna
que cuenta las estrellas, cada noche,
una a una, para no perderlas.
La niebla se disipa.
Escucho los buenos días del sol sobre la tierra,
el lento despertar de los latidos,
con un rumor tibio de colores,
zapatos, voces y alientos,
carreras que llegan tarde, para empezar a vivir.
Ardiente paciencia la del sol…
Despierta, sueño un amanecer que no ha nacido:
el primer rayo de luz reflejado en tus ojos
y tu dorada sonrisa como despertar.
Cabe el sol entero en tu mirada al despuntar el día.
Por fin recibo la blancura del alba
con un grito ahogado entre las manos.
Gozoso impulso de amanecer tardío.
 
(Dosrius, 2 de enero de 2011.
La foto la hizo mi hija Ainhoa el 15 de agosto de 2010)

("El Amanecer" Peer Gynt, de  Edvard Grieg)

Los rayos crepusculares  rompen  las nubes. En cada uno hay escrito un libro de luces infinitas, un sol que amanece, que siempre está ahí para quien camina, fuerza humana que transita por los oscuros laberintos de la existencia. Todo comienza con un amanecer, pero lo que importa es lo que hagamos antes del crepúsculo.

AMANECE
 
Cuántos sueños escondidos
sin saber qué hacer con ellos,
cuántos momentos perdidos, lejanos, queridos, bellos....
No saber cómo atrapar
el profundo sentimiento
que al suave despertar
es la brisa y el aliento.
Como nube que entorpece
la mirada en el recuerdo
es la mente que enloquece
que vivirlo ya no puedo.
Cuántos sueños escondidos
sin saber qué hacer con ellos,
cuántos momentos perdidos,
quizás...esté ya despierto.
 
(Mario Benedetti)


("Amanecer", Daphnis et Chloe, Maurice Ravel

Un amanecer es un poema escrito en la tierra con palabras de luz. Las palabras se mezclan con la via. Por eso es bueno inventarse nuevas definiciones como hace Luis García Montero. Convicción: una firmeza en las personas serenas. Optimismo: compromiso posible más allá de la ingenuidad. Despertador: animal de compañía que nos invita a repasar el amanecer para perfeccionar la vida.

AL AMANECER

Salta cantando alegre en la enramada
el tierno pajarillo sus amores,
pasa besando las sencillas flores
la juguetona brisa enamorada.
 
Se retira la noche avergonzada
de tanta luz, encantos y colores
y baña con sus tibios resplandores
naciente rayo la órbita azulada.
 
Se despierta cantando la mañana
la venida feliz del nuevo día,
cúbrese el cielo de color de grana.
 
Todo es amor, doquier todo armonía,
que hasta un borrico atado a mi ventana,
rebuzna deleitable sinfonía.
 
(Vicente Ruiz Llamas )

(“Serenade” Franz Schubert)

Hay un sol que amanece en cada herida, un rayo de luz que se cuela por la rendija del alma despabilando de a poco junto al castrado silencio.

RIMA LXII
 
Primero es un albor trémulo y vago,
raya de inquieta luz que corta el mar;
luego chispea y crece y se dilata
en ardiente explosión de claridad.
 
La brilladora luz es la alegría;
la temerosa sombra es el pesar:
¡ay! en la oscura noche de mi alma,
¿cuándo amanecerá? 

(“Campanas del alba” Eduardo Sainz de la Maza)

Con intrépida arrogancia y elegancia desmedida, las primeras luces del día dejan entrever la bruma blanca como un sudario, mientras se va encendiendo al sol, somnoliento secreto de una ilusión reprimida.

ALARGAME EL ABRAZO

Hombre soy que en la pálida mañana
ruega a la luz demora de su paso;
hay tanto que beber aún de tu vaso,
tanto de ti la noche se engalana.
 
Cuando la aurora llame a la ventana,
pretendamos dormir, como si acaso
nuestro sueño, cubierto de retraso,
requiriera repique de campana.
 
Prolongaré la noche, tuya y mía,
sobre la tersa cúpula del día,
que desconocerá el amanecer.
 
Alárgame el abrazo, que no puedo
detener más el tiempo, y tengo miedo
que vayas pronto a desaparecer.
 
("Soneto 896" Francisco Álvarez Hidalgo)

(“Amanecer” Joseph Haydn)

La ciudad se despereza y recupera poco a poco su latido pausado. La ciudad se despereza, hundida en su pozo brumoso reclamando su dosis de vida. La ciudad se despereza como si no tuviera ninguna prisa. Mientras, late despierta la poesía.

En el corazón de cada árbol
se ha estremecido la medianoche.
 
La noche se desmenuza
en lenta procesión de niebla.
 
Todas las tardes terminan su cansancio.
 
Los letreros luminosos duermen
el asombro de sus colores
y anticipan la contemplación de cada pobre.
 
En toda esquina vigila el sueño
y es tu recuerdo la única pena
que humilla la altivez de las aceras.
 
Lejos, el primer mendigo,
traiciona el portal donde ha dormido.
 
Y la ciudad se abre como una carta
para decirnos la sorpresa de sus calles.
 
(Norah Lange)


 AMANECER EN VALENCIA

Estas rachas de marzo, en los desvanes
--hacia la mar-- del tiempo; la paloma
de pluma tornasol, los tulipanes
gigantes del jardín, y el sol que asoma,
bola de fuego entre dorada bruma,
a iluminar la tierra valentina...
¡Hervor de leche y plata, añil y espuma,
y velas blancas en la mar latina!
Valencia de fecundas primaveras,
de floridas almunias y arrozales,
feliz quiero cantarte, como eras,
domando a un ancho río en tus canales,
al dios marino con tus albuferas,
al centauro de amor con tus rosales

(“Amanecer Madrileño” Pablo Sorozábal

Alba: presencia de la sangre, tristeza de la agonía de la Naturaleza moribunda. Luto infinito, dolor de la pérdida.

LIED I
 
Era el alba,
cuando las gotas de sangre en el olmo
exhalaban tristísima luz.
 
Los amores
de la chinesca tarde fenecieron
nublados en la música azul.
 
Vagas rosas
ocultan en ensueño blanquecino
señales de muriente dolor.
 
Y tus ojos
el fantasma de la noche olvidaron,
abiertos a la joven canción.
 
Es el alba;
hay una sangre bermeja en el olmo
y un rencor doliente en el jardín.
 
Gime el bosque,
y en la bruma hay rostros desconocidos
que contemplan el árbol morir.
 
(José María Eguren)


 ("Cantos del Alba" Robert Schumann)

A mitad de camino entre la mar y el cielo, rayos de luz crepuscular; fértil gesto de vida proseguida sobre la arena oscura expuesta al sol. Amor que acoge el laberinto de nácar donde verter nuestros sueños.

 Pero cuando amanece
en la playa larga y solitaria,
cuando el sol comienza a acariciar
las dunas y las olas,
cuando las gaviotas y los peces
saludan jubilosos el despertar de la mañana,
entonces el mar, mi mar,
me habla de emociones contenidas
mientras mis pasos presurosos
interrumpen el cristal claro de las aguas
en las orillas de la playa.
 
Entonces me hago de sueños
y dejo acunar los sentimientos dormidos
en cada paso, en cada huella
de aguas y de arenas. Entonces
mi canto es un canto de peces y gaviotas,
de barcos que faenan a lo lejos,
de bancos de sardinas o jureles
que buscan su amor desesperado.
 
Y mis pasos, que el agua borra
pero que guarda la arena dorada,
son versos de esperanza
que voy lanzando a los vientos,
al agua, a las olas, a las gaviotas...
a todo lo que añoro y lo que amo.
 

(“Alba, aliento de ballenas, mar helado, de 7 haikus para piano solo” Thierry Huillet)

“Que mi canto sea simple como el despertar en la mañana, como el goteo del rocío en las hojas, simple como los colores de las nubes y los aguaceros a medianoche”. (Rabindranath Tagore)

AMANECER CON LLUVIA
 
Bueno es saber sin saber que se sabe.
Saber es la riqueza de lo que no se tiene.
Amo este día gris. Es un hueso de aire
que roe el aire.
Llueve como una letanía.
¿Qué me dice esta lluvia?
Llueve, extiendo las manos
con las palmas hacia arriba.
Recojo vida en ellas. Llueve.
¿Tiene sombra la nieve?
¿Y el granizo y la lluvia?
¿Tiene sombra cada pétalo
de la orquídea?
¿Y el perfil delicado del filo de una estrella?
Como un estribillo interminable llueve.
 
( Ángel Guinda)

(“Pour remercier la pluie au matin”, Claude Debussy )

Llega la madrugada para dejarnos en medio de nuestro propio silencio. Con el canto del gallo, se disipan la tiniebla nocturna y ese temor sombrío que nos impuso la noche con su espesura.

De madrugada
todo el silencio duerme,
el gallo canta.
(Valentín García Alonso)

"Era un glorioso día de julio, uno de esos días que sólo llegan después de muchas jornadas de buen tiempo. Desde el amanecer, el cielo estaba claro; la aurora no se inflamó en fuegos, sino que se tiñó de suaves arreboles. El sol -ni abrasador como en la época de la canícula, ni turbiamente rojo como en vísperas de la tormenta, sino radiante y benigno- discurría plácido detrás de una larga y estrecha nube, brillaba suavemente y se sumergía en su bruma de color lila. El alto borde sutil de la nubecilla relucía, serpeando, y su lustre parecía el de la plata labrada.” (El prado de Bezhin - Memorias de un cazador de Ivan Turgénev)

EL AMANECER
 
Blando céfiro mueve sus alas
empapadas de fresco rocío...
De la noche el alcázar sombrío
dulce alondra se atreve a turbar...
Las estrellas, cual sueños se borran...
Sólo brilla magnífica una...
 
¡Es el astro del alba! La luna
ya desciende, durmiéndose, al mar.
 
Amanece: en la raya del cielo
luce trémula cinta de plata
que, trocada con fulgente escarlata,
esclarece la bóveda azul;
y montañas y selvas y ríos,
y del campo la mágica alfombra,
roto el negro capuz de la sombra,
muestra nieblas de cándido tul.
 
¡Es de día! Los pájaros todos
lo saludan con arpa sonora,
y arboledas y cúspides dora
el intenso lejano arrebol.
 
El Oriente se incendia en colores...;
Los colores en vívida lumbre...,
¡Y por encima del áspera cumbre
sale el disco inflamado del sol!
 
(Pedro Antonio de Alarcón)

(“Crepúscule matinal” Erik Satie)

Cuánta belleza y sensibilidad en notas y versos… Pero hay otros amaneceres llenos de espanto y destrucción con la única música del rugir de las bombas israelíes y los únicos versos el llanto y el grito de dolor de seres indefensos. En agosto de 2022 hubo una Operación Amanecer, qué ironía... Los amaneceres en Gaza desde el 7 de octubre de 2023 son un infierno: 41.800 personas muertas, entre ellos 16.500 niños (incluidos 169 bebés nacidos después), 2.955 personas mayores de 60 años y más de 11.800 mujeres, a los que se suman más de 96.359 heridos (incluidos 8.663 niños y 19.000 mujeres) y más de 10.000 desaparecidos, más de la mitad de los desaparecidos son niños. Y la Franja devastada. Esos amaneceres sí los contemplamos sin hacer nada. 

Imposible acabar sin gritar: ¡Poned fin al genocidio palestino! No seamos soldados de los telediarios y los magacines, dejemos de ser habitantes de las trincheras mediáticas, no nos lavemos las manos con agua que está teñida con sangre. Digamos ¡basta! ¡Palestina libre desde el río hasta el mar!

"El grito de Gaza" Omar Esstar

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania! 

Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on Надобраніч. طاب مساؤك. לילה טוב

domingo, 21 de diciembre de 2014

Música de una amiga invisible

"¿Con nocturnidad?"

Cada Navidad, en la escuela donde trabajo, el último día antes de iniciar las vacaciones de Navidad llevamos a cabo el ritual del “Amigo Invisible” pero de una forma particular.

Durante diez días vamos dejando “pistas” que definen la persona a la que irá dirigido el regalo. Os puedo asegurar que es muy, muy divertido ver el ingenio y el esfuerzo que ponemos en la elaboración de las pistas para identificar, agasajar y arrancar una sonrisa de las personas a quienes van dirigidas.

En ese contexto, el pasado martes me encontré con este CD que, evidentemente, me identifica, lleno de música que tengo el enorme placer de compartir con quien desee escucharla.

La primera pieza que pude escuchar es Arabesque n 1 de Debussy


Esta obra es la primera de una suite de dos, llamadas "Arabesques". Si tienen o no algo que ver con la forma decorativa del arte islámico es algo que tendréis  que descubrir vosotros. Lo que sí es seguro es que ambas son bellas, exquisitas, evocativas...

El Concierto para dos violines en Re menor del más grande músico del barroco (hay quien dice que de todos los tiempos), Johann Sebastian Bach es tal vez una de sus obras más famosas y reconocidas, y considerada una de las obras maestras del Barroco. Bach la compuso en Leipzig entre 1730 y 1731. No cabe duda de que esta obra constituye una de las páginas más bellas y más magistralmente escritas por Bach. Los dos instrumentos solistas están colocados en un plano de igualdad absoluta.

Así, después de escuchar a Debussy pude deleitarme con el primer movimiento de este concierto, quiero pensar que interpretados por los más virtuosos e inigualables violinistas  Itzhak Perlman e Isaac Stern


Al escuchar el Concierto de Aranjuez,  magistral composición para guitarra y orquesta del compositor español Joaquín Rodrigo, que me ha acompañado desde que nací, me he llevado una grata sorpresa. Es una versión ni más ni menos que en saxo!.

No es de extrañar. Nunca una obra española alcanzó tal popularidad, y probablemente pasará mucho tiempo antes de que otra le haga siquiera sombra, ni aún dentro de la amplia producción del maestro valenciano. La verdad es que ni en youtube ni en goear he encontrado una versión para guitarra y saxo pero, para que os hagáis una idea os propongo esta maravilla con Chet Baker a la trompeta, Paul Desmond con el saxo alto, Ron Carter con el bajo, Steve Gadd en la batería, Jim Hall a la guitarra y Roland Hanna al piano. Fascinante.


El tema siguiente podemos decir que es el encuentro de dos genios noruegos, Grieg e Ibsen.

En 1876 Edvard Grieg contaba treinta y tres años de edad y había empezado a despuntar dentro del ámbito musical de su país con composiciones como el célebre Concierto para piano en la menor y las Piezas líricas para piano. Henrik Ibsen acababa de escribir algo totalmente diferente a su tónica habitual: un drama en cinco actos que tomaba como base el folklore y la mitología nacional para contar la vida de un ambicioso muchacho que vive insólitas aventuras. El fruto de esta conjunción de talentos fue Peer Gynt y el propio Ibsen siempre se vería obligado a admitir que parte del éxito que cosechó la obra se debía a aquellos números musicales, en un principio, destinados a rellenar huecos. Por su parte, Grieg, que admiraba profundamente a Ibsen, temía no estar a la altura de las circunstancias y tuvo que superar numerosas dificultades hasta lograr una música que se ajustase perfectamente al texto.

Mi amiga invisible me ha deleitado con la Danza de Anita


Asturias (Leyenda) es una de las piezas que integran la suite para piano solo Suite española, compuesta alrededor de 1886 por  Isaac Albéniz.. Originalmente, la suite constaba de cuatro partes. Un editor agregó otras cuatro después de la muerte del compositor (1909), entre ellas un preludio que correspondía a otra suite y le llamó Asturias, leyenda.

Esta pieza debe ser una de las escasas obras que transcritas para otro instrumento adquieren otra dimensión y resultan más bellas que la versión original. A tal punto es así que Asturias es interpretada con mucho mayor frecuencia en su transcripción para guitarra antes que en la original para piano, que siempre resulta un poco ruda, debido, no está demás decirlo, a la dificultad que presentan los enormes saltos en el teclado. ¡Cómo no compartir la interpretación de Narciso Yepes!


Siguiendo con los autores españoles, el CD de mi amiga invisible me ha llevado hasta Enrique Granados.

El conjunto de sus Doce Danzas Españolas supuso el primer reconocimiento internacional de Granados, recibiendo el efusivo elogio de compositores consagrados de la talla de Saint-Saens, Massenet y Grieg. La serie de doce piezas para piano se constituyó así en una de las máximas aportaciones al repertorio pianístico español del siglo XIX. La Danza española n.º 2, denominada Oriental, es una bella danza escrita en do menor. La primera sección es un andante en el que la mano izquierda dibuja un sentido acompañamiento, mientras que la derecha entona la melancólica melodía principal. En el vídeo, la composición está interpretada por el profesor de piano Héctor Frances.


Después de Granados nos vuelve a acompañar Bach. Muchas de las colecciones de obras de Bach dependen del género Suite. Las hay para violín o violoncelo solo y para teclado (Suites francesas, suites inglesas, partitas o suites alemanas). Para orquesta existen cuatro cuya cronología y fechas de composición no se conocen con certeza. Lo que sí se sabe es que Bach no se interesó por la Suite hasta que no estuvo instalado en Köthen.

Las suites para orquesta de Bach están netamente marcadas por la música francesa. Curiosamente, la Suite nº2 carece de Courante y en su lugar aparece un episodio que no se asocia a ningún ritmo de danza en concreto, la conocidísima Badinerie o badinage, una danza breve y muy viva.

La versión que os dejo corresponde a una excepcional interpretación de la Amsterdam Baroque Orchestra dirigida desde el clave por Ton Koopman y con la intervención de Wilbert Hazelzet como instrumentista de flauta barroca. Corresponde a una versión moderna con un conjunto reducido al máximo de instrumentistas y, sin llegar a ser estrictamente una auténtica versión original, nos brinda una sugerente idea de cómo Bach hubo de imaginar esta bellísima obra. Sobra decir que este tipo de interpretación con un conjunto musical reducido es infinitamente superior a las decimonónicas y pesantes lecturas realizadas con una orquesta de mayores dimensiones.


La Danza Ritual del Fuego es una danza perteneciente al ballet El Amor Brujo, del compositor español Manuel de Falla. Falla es, junto con los catalanes Isaac Albéniz y Enrique Granados, el tercero de los compositores que conforman la gran trilogía de la música nacionalista española.
Manuel de Falla nos permite escuchar una obra fantástica, clásica de todos los tiempos. Con una imaginación espectacular, utilizó la imagen del fuego y sus movimientos, para componer esta maravilla.


El negro de la voz de oro. Porque, si bien no hay negro que cante mal, no creo que haya humano con la capacidad vocal de Bobby McFerrin.  Su inspirada interpretación a capella del Aria de la Suite Orquestal nº 3 de Bach,  es para mi gusto una de las composiciones más asombrosas, perfectas e irrepetibles que se hayan conocido en este mundo. Y en cualquier otro.


“Me sorprende cuando escucho la música de Bach; sólo te dejas llevar. Es tan edificante… es una danza”

Imposible no recordar a Goethe, para quien Bach “evoca a la Eterna Armonía hablando consigo misma, como debió ser poco antes de la creación del mundo”. Esa cualidad intemporal queda acentuada, al lado de McFerrin, por la versión “histórica” de Ton Koopman, de nuevo junto a la Orquesta Barroca de Amsterdam (aunque no forme parte del CD)


A continuació hi trobem una sèrie de cançons populars catalanes com la famosa nadala “El noi de la mare” interpreteda a piano.

Y para acabar este maravilloso regalo de mi amiga invisible, Federico Mompou Durante los años exitosos de Mompou en París una de las obras que más cautivaron a su público fueron las escenas (Escenas de la infancia). Se componen de los tres Jeux (juegos) que compuso en 1915, a lo que añadió la pieza de apertura Cris dans la rue (Gritos en la calle), y, como un final, los conocidos Jeunes filles au jardin (Chicas en el jardín).


En fin. Un verdadero placer. ¡GRACIAS! Esa música ya es un regalo en sí misma. Creo saber ya quién es esa amiga invisible que tan bien conoce mis gustos. Aun así esperaré al martes para desvelar el secreto. Buenas noches. Bona nit!