El Nane Tsora de “El Cafè de
la República”
Supongo que simplemente al leer
el subtítulo del grupo de esta noche sabrás qué pieza acabo de descubrir ¿verdad, Jesús?. Hace
tiempo que la buscabas. Ya lo dicen: para encontrar algo hay que
dejar de buscar y entonces aparece.
La autoría de esta pieza que nos
provoca tantas cosas es de un grupo francés llamado “Bratsch”. Me he escuchado
todo lo que he encontrado en internet de estos cinco músicos virtuosos: Bruno
Girard (violín), Pierre Jacquet (contrabajo), Nano Peylet (clarinete),
Françoise Castiello (acordeón) y Dan Gharibian (guitarra, bouzouki y voz).
Son franceses, pero no tocan
música totalmente francesa sino que recorren con una hoja de ruta musical muy
precisa los ritmos de Europa Oriental. Los sonidos gitanos, flamencos, las
polkas, originarios de Polonia, Rusia, Bulgaria, Bosnia, Hungría, Rumania,
Serbia, en fin, todos los países del este europeo son los que predominan en su
música en perfecta síntesis. Quizás este género es por excelencia el más
preciso de Europa, el Folk Balcánico Podemos percibir, incluso, ritmos árabes, chanson française y cómo en
ocasiones incursionan en la música española.
En pocas palabras, Bratsch lleva al
mundo occidental la experiencia musical del mundo oriental, principalmente
aquella que proviene de Europa del este. Un terreno prácticamente desconocido
en esta parte del globo, al menos en lo que a mí respecta.
Buena parte de
sus composiciones son muy personales con aires de jazz y raíces populares, a
menudo nostálgicas, en ocasiones humorísticas, pero siempre con un swing
omnipresente. Porque la poesía de sus melodías está arraigada a las fábulas originarias de aquellos países que alguna vez se arruinaron por guerras, odios e intolerancias, pero con gran sentido del humor y a su vez alegres. Lo primero que se capta al escucharlo es la alegría de vivir, el
placer que nos transmite.
Los Bratsch, sin duda, son como investigadores ... artesanos... Cada uno se encarga de exprimir al máximo su instrumento, ya sea la
guitarra, el acordeón, el contrabajo, el clarinete o el violín. Su forma de
tocar es brillante y llena de emoción. A mí, desde luego, me ha provocado una
enorme alegría poder compartirlos esta noche con vosotros.
Porque como dice Eduardo Galeano: Lo mejor que tiene el mundo son los mundo que el mundo contiene
Porque como dice Eduardo Galeano: Lo mejor que tiene el mundo son los mundo que el mundo contiene
(Ya ves, Jesús, que de “sopa” ná
de ná…:)