Descubrí a Sara Beck buscando
experiencias sobre la manera en la que el aprendizaje de la música influye en la formación
de la infancia. Los trabajos de esta profesora y doctora en psicología se centran
en cómo la participación en la creación musical influye en el
comportamiento infantil, sobre todo en el social. Hasta ahí, todo normal.
"No
quiero vivir para siempre/Solo quiero oír el sonido/de los sueños que he estado
soñando/alzando el vuelo..."
Así canta Sara
Beck en los primeros momentos de su álbum "Music For Lovers &
Fighters" (2009) una
colección inteligente, sensual, audaz y contagiosa de canciones sobre el
amor, los sueños y el coraje de luchar por ambos. La música es decididamente
honesta e innegablemente pegadiza, el resultado natural de una artista
igualmente enamorada de la conmovedora narrativa de Stevie Wonder, Carole King y Emmylou Harris con un enfoque
melódico que evoca a la joven Joni Mitchell.
El mensaje se
escucha alto y claro, sobre todo en canciones como Man Enough, un
clásico instantáneo del soul con cuerdas, un piano Wurlitzer y la voz de
Sara que plantea la simple pregunta: "¿Eres lo suficientemente
hombre para amarme?".
Stevie Wonder es
quizás uno de los mayores respaldos que puede recibir una artista independiente. Cuando
esta legenda viva la invitó en diciembre de 2007 a interpretar
"To Love Somebody" en el Sommet Center, con su esposo Park Chisolm a la
guitarra acústica y los coros, supuso para la intérprete un antes y un después. Luego también como invitada en sus conciertos, en numerosas ocasiones y en su programa de
radio semanal.
En el
siguiente video, antes de interpretar esta canción sobre la importancia de
entregarse con Mark
Irwin y The
Wrights en el The Listening Room
en Nashville (2009), explica lo importante que fue en su carrera profesional la
oportunidad que le dio.
De su
discografía, me gustan mucho temas de su primer álbum “The Acrobat” (2019), un
EP de seis canciones, una revelación en susurros y melodías, donde la voz
cristalina de Beck es la protagonista, rodeada de un violonchelo rítmico y abundantes armonías.
También me ha llamado la atención
la letra de la canción Everybody Falls, en la que parece insinuar una
vena perfeccionista: Eres la
princesa, tienes el rock and roll / eres la acróbata que se esfuerza por no
soltar la barra;/ lo has logrado hasta ahora, pero todos caen...
Supongo
que crecimos juntos, ya no somos niños. Nos enganchamos a nuestros botes y nos
mantuvimos alejados de la orilla.La letra de Boats también
es muy evocadora….
Antes de
unirse a la facultad de Randolph, Beck actuó en una gira mundial con el famoso
actor Kevin
Costner y su banda, Modern West.
Después de la
gira mundial, Beck volvió a colaborar con Costner y Modern West para grabar las
voces de la canción principal, I Know These Hills, de la miniserie de
televisión ganadora del premio Emmy de History Channel, Hatfields and McCoys.
Combinando
desde 2018 docencia e interpretación, Sara publicó
en 2021 un blog
para el Center for Scholars & Storytellers, una organización centrada
en los jóvenes que tiende un puente entre la investigación en ciencias sociales
y la creación de medios. Beck escribió sobre cómo la creación musical activa
con niños pequeños en un entorno grupal puede ofrecer beneficios sociales
únicos, algo que vio de primera mano, especialmente este año.“Sabíamos
que la música ocuparía un lugar importante en nuestro día a día”, escribió
en el blog. “Lo que no nos dimos cuenta fue que se convertiría en un
elemento central de muchos aspectos de nuestro enfoque docente”.
Su último trabajo, “Letters from
Granada”, lo escribió y grabó desde un apartamento en la mágica ciudad de Granada,
durante un viaje en solitario en el mes de agosto de 2024. “Letters from
Granada” es a la vez íntimo y exuberante, ensoñador y con los pies en la
tierra. La voz de Beck tiene una claridad que recuerda a la de Alison Krauss, y
sus composiciones invitan a la reflexión sin alejarse demasiado de las palabras
que se encuentran en la música de raíces y el folk de todo el mundo. Aquí, el álbum completo.
Sara siente
pasión por sus hijos; confiesa
que su pasatiempo favorito es garabatear en cuadernos mientras trepan a los
árboles. Es una mujer que transmite pasión, alegría y buen rollo, algo de lo
que vamos un poco escasos, por eso me gusta tanto. "He cantado,
escrito y hecho música toda mi vida, y me apasiona el proceso creativo; me
apasiona perseguir un sueño". "¡Dicen que los soñadores nunca mueren!
Así que supongo que eso significa que, después de todo, podría ser
inmortal", dice
riendo. "Podría vivir con eso..."
Buenas noches. Bona nit.
Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on Надобраніч. طاب مساؤك. לילה טוב
En el mundo físico
hay fuerzas elementales que le confieren al universo su forma y su dinámica.
Abarcan desde las estructuras subatómicas más diminutas hasta las grandes
construcciones cósmicas, como los supercúmulos de galaxias. En las relaciones humanas hay fuerzas que interactúan con nuestra forma de ser y de relacionarnos. La
música puede ser considerada, sin duda, una de esas grandes fuerzas fundamentales que
incide en lo más profundo del ser humano y que, a la vez, tiene una gran
repercusión colectiva, sobre todo cuando promueve un mundo más solidario,
uniendo esfuerzos para transformar la realidad, fomentando el apoyo entre los
seres humanos. Cuando nace la solidaridad, nuestra consciencia despierta y nos
permite vislumbrar aquello que antes no queríamos o no sabíamos ver. Solidaridad
significa unión; una unión en la que los hombres se dan cuenta de que no están
solos y de que se necesitan mutuamente para vivir.
La
tragedia de la DANA de Valencia nos trajo dolor: 228 muertos. También un
sentimiento de perplejidad. ¿Cómo puede ocurrir esto en un país desarrollado,
uno de los veinte más ricos del mundo? ¿Quién es el responsable? ¿Pudo haberse
evitado? Ante tanto dolor y destrucción, la respuesta de músicos y de empresas y profesionales de todo tipo del
sector musical a la iniciativa solidaria Som
València fue abrumadora. Unos 350 artistas actuaron en 48 salas de 24
ciudades para recaudar fondos para los afectados. En total, 54
minifestivales. La respuesta del público también fue abrumadora.
No fue una sorpresa; esta reacción del mundo de la música no era nueva, en absoluto. La música occidental, concretamente el pop-rock aparecido a finales de los 50 - primeros de los 60, ha mantenido una estrecha relación con el concepto de
solidaridad. En más de una ocasión, varios cantantes han unido sus voces para
crear canciones por una buena causa y, en consecuencia, recaudar fondos para paliar el sufrimientos de mucha gente. Los
artistas aprovechan, así, su gran influencia para aportar su granito de arena a
favor de un mundo mejor. La idea es simple: tenemos una responsabilidad
compartida.
El ejemplo paradicmático es USA for Africa (United
Support of Artists for Africa, en español: Unión de Apoyo de Artistas para
África) el nombre bajo el cual se reunieron 45 artistas para grabar la
canción We are the World, quizás la más emblemática de la historia de la
música solidaria. Tras unas terribles imágenes de la hambruna en África, Lionel Richie y Michael Jackson
compusieron este himno que sirvió para concienciarnos sobre el hambre en el
mundo y que hoy, 40 años después, sigue siendo un himno de paz. Los beneficios
obtenidos fueron donados a las campañas humanitarias en el continente africano, sobre todo en Etiopía. En
la grabación participaron voces tan conocidas como Bruce
Springsteen, Diana Ross,Tina Turner, Bob Dylan, Billy Joel o Stevie Wonder. También
contaron con el apoyo de todos los miembros de The Jackson Five en el
coro y de Phill Collins
en la percusión.
Pero si algo supuso una de las relaciones más evidentes y efectivas entre la música y la solidaridad fue la realización
de macroconciertos a favor de diversas causas. Fueron muchos los que, además de recoger fondos, lucharon por la justicia social, por la paz y la unión entre los pueblos, demostrando el
inmenso poder que tiene la música para transformar realidades. El primer
concierto histórico, inolvidable, en el que esta unión se hizo realidad fue el
Concierto para
Bangladesh.
Fotografía de Los 40
De la mano de George Harrison y Ravi Shankar se organizó este evento con el fin de recaudar fondos para esa región que, en el año 1971, se independizó de Pakistán del Este y sufrió en su propio territorio la más absoluta atrocidad de la guerra: un millón de muertos y diez millones de desplazados hacia la India afectados por el hambre, la falta de salubridad, el cólera (entre otras enfermedades mortales) y problemas derivados de las inundaciones de la época estacional. El concierto tuvo lugar el 1 de agosto de 1971 en el Madison Square Garden de Nueva York. En él participaron, entre otros, Bob Dylan, Eric Clapton, Ringo Starr, Billy Preston y Leon Russell. Recaudó una suma de 243.418,50 dólares. Sin embargo, no se sabe cuánto dinero llegó a los refugiados, hecho que disgustó a George Harrison, ya que se dice que una parte del dinero fue a parar a una agencia del Gobierno Federal como pago de impuestos que no habían realizado los organizadores del evento.
El concierto
en favor de Nelson
Mandela celebrado el 11 de junio de 1988 en el Estadio de Wembley, fue un
hito en la historia de la música y la lucha por la justicia; un evento
emblemático que unió a músicos, activistas y ciudadanos de todo el mundo. Conocido
oficialmente como "Nelson
Mandela 70th Birthday Tribute", no solo celebró el 70 cumpleaños del
líder sudafricano encarcelado, sino que también sirvió como una plataforma para
amplificar la voz del movimiento
anti-apartheid.
El concierto contó con la participación de una
impresionante alineación de artistas de renombre internacional, incluyendo a
Stevie Wonder, Whitney
Houston, George
Michael, Tracy
Chapman, Sting y Peter Gabriel, entre
otros. Asistieron más de 72.000 personas. Gracias a la BBC,
que tuvo muchos problemas por ello, mil millones de personas, en más de 50
países, presenciaron el concierto. En 11 horas le arrancaron a
"Madiba" el cartel de "terrorista" que Margaret Thatcher le
había impuesto, convirtiéndolo en un icono. Dos años después, en 1990, le liberaron y en 1994 el apartheid
llegó a su fin.
Live 8 fueron una serie de 10 conciertos organizados por Make Poverty History
que se llevaron a cabo simultáneamente en diferentes lugares, el 2 de julio de
2005, para recolectar dinero y combatir la pobreza. Su
objetivo fue presionar a los líderes del Grupo de los Ocho (G8) para que
aumentaran la ayuda externa y cancelaran la deuda de los países más pobres del
mundo. Gracias a estos conciertos, se logró recaudar 79 millones de libras
esterlinas. Participaron artistas Coldplay, Mariah Carey, Paul
McCartney, Pink Floyd,
The Cure, Shakira, Stevie Wonder, Dido, Chuck Berry, Neil Young, Céline Dion, entre
otros. Uno de los artistas que más impulsó este evento fue Bono, vocalista de U2, banda que por supuesto también asistió.
The
concert for New York (Concierto para la Ciudad de Nueva York) fue un evento organizado por exbeatle Paul McCartney. Después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, artistas, actores y deportistas ofrecieron este concierto
benéfico en el Madison Square Garden, el 20 de octubre del mismo año, para
rendir homenaje a las víctimas. Muchos de los asistentes, familiares y colegas
de los bomberos y policía de Nueva York, honraron a los
muertos de los ataques y a aquellos que habían trabajado en las labores de
rescate. McCartney consiguió reunir a más de 60 celebridades de varios países, entre ellos grupos y cantantes británicos tan legendarios como The Who, Mick Jagger con Keith
Richards, David Bowie, Elton John,
y Eric
Clapton. Las donaciones y subastas ayudaron a recaudar 30
millones de dólares.
El 7 de julio
de 2007, se inició una maratón de conciertos llamados colectivamente Live Earth, que empezó en
Australia y concluyó en Brasil. Ese día se llevaron a cabo 20 conciertos
simultáneos en distintas ciudades del mundo con el fin de concienciar de la
necesidad de actuar contra el calentamiento global
y el cambio
climático y recaudar fondos para donarlos a organizaciones medioambientales.
¿Y la
solidaridad con el pueblo palestino? En 2002, más de 20.000 personas asistieron
a un concierto
de solidaridad con Palestina ofrecido en Atenas por ''los grandes'' de la
música griega, entre ellos Mikis Théodorakis.
La asistencia se multiplicó durante el concierto llegando a las 40.000. El
concierto fue inaugurado por Théodorakis que interpretó junto a sus músicos el
himno nacional Palestino, compuesto por el mismo. No he encontrado ningún vídeo
del concierto. La mayoría de videos de eventos pro Palestina han sido
censurados.
Acabaremos este post como lo hemos empezado, con una canción. El pasado 22 de febrero tuvo lugar una jornada de concentraciones convocada por la plataforma Parar La Guerra, en más de 60 ciudades de manera simultánea. Todas las concentraciones tenían un lema unitario, “Por una Paz Justa (Palestina Libre). Alto el Fuego Definitivo. Ni Terrorismo Ni Genocidio”, un llamamiento, una exigencia y una posición de principios: “defender los derechos del pueblo palestino, el alto el fuego definitivo, decir que no aceptamos el terrorismo, y que sobre todo no pararemos hasta detener el genocidio”.
En “La
revolución de la esperanza” (1968), Erich Fromm pronosticó
cómo sería el ser humano del 2000: un mero consumidor, un ser pasivo sometido a
una realidad mecanizada que nos separará a los unos de los otros. La sociedad
sería cada vez más individualizada, deshumanizada y supeditada a la tecnología.
El mundo se iría dirigiendo de manera progresiva hacia un escenario con menos
interacción social y mayor aislamiento. Con este objetivo, propone la creación
de un movimiento humanista radical de pequeños grupos descentralizados con una
meta común y un aprecio de los valores de una vida nuevamente orientada. Pero ¿cómo
ser humanos en una sociedad deshumanizada? Es tan importante subrayar la
necesidad de que la sociedad aúne esfuerzos para conseguir un fin común, como
que los ciudadanos presentemos una actitud consciente de colaboración con las
culturas, sociedades o personas que los necesiten en un momento determinado. Necesitamos
una solidaridad activa que haga valer los principios de justicia, de libertad,
de igualdad, frente a las nuevas, y a veces viejas, formas de barbarie.
Portada del álbum proyecto de Televisa 1990
Si dejáramos de lanzarnos
artefactos que nos destruyen y empezáramos a compartir la música que nos
construye, está claro que supondría un punto de inflexión en nuestra historia
global. La música tiene el poder de transformar el mundo porque puede transformarnos
individualmente. Así sea.
Buenas noches. Bona nit.
Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on Надобраніч. طاب مساؤك. לילה טוב