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martes, 24 de marzo de 2026

La fusión clásico-celta de Rastakeltia

 Cuando la novela negra me llevó a la música celta de cámara.

La verdad, no es fácil explicar cómo he llegado hasta el grupo de esta noche. Internet, ya lo sabemos, tiene el peligro de clicar en un enlace que te lleva a otro y a otro y a otro, que, al final, casi ni recuerdas qué estabas buscando originalmente. 

Eso me pasó a mí. Estaba tomándole el pulso a la novela negra, con esa sensación de que se edita demasiado de todo, que se satura el mercado. Así me encontré con Juan Miguel Antoranz del Val, un autor de cinco novelas que, además de escritor, es músico, profesor de violín, funcionario docente y director de una escuela de Madrid en la que "la base de la educación es el respeto al alumnado de diferentes culturas". Como no podía ser de otra manera me enganchó su perfil. Y se convirtió inmediatamente en mi héroe. Además del violín, Juan Miguel toca distintos instrumentos como la gaita, la mandolina, la zanfona y la flauta. Además ha pertenecido a distintas orquestas, coros y grupos de música pop y folk, siendo fundador del grupo Rastalekia una formación de música celta de cámara, (fusión de la música celta y popular con la clásica) formada en 2001, con el que seis años después grabó el disco “Suite Celta”. Pertenezco a un grupo de música folk, en el cual, además de instrumentista, soy compositor de los temas que interpretamos, nos cuenta él mismo. Temas como Natire

Así fue como les conocí. Me gustaron y, como es habitual, quise saber más. Algunos de los miembros del grupo son multiinstrumentistas, con lo que las combinaciones posibles son múltiples, desde una formación completamente clásica, con violines, cellos y flauta travesera, hasta otras totalmente distintas con saxo, clarinete, percusiones, gaita, voces, bouzuki, flautas de pico, mandolina, etc.

Desgraciadamente, encontré muy poca información. El grupo se desvanece en el tiempo sin que haya llegado a saber cuándo ni los motivos. Sé que fue ganador del 6º Concurso de Maquetas Tetuán en Vivo, en 2010. Ese mismo año actuaron en el Ateneo de Madrid, con motivo del homenaje de CCOO y UGT a las víctimas del atentado terrorista del 11M en su sexto aniversario. La obra, Once, fue compuesta expresamente por Juan Miguel Antoranz para esta ocasión.

En 2017 fue seleccionado en el proyecto Runas, plataforma para lanzar grupos noveles del  Festival de folk de Ortigueira. En 2018, cuando lanzaron el disco, el fantástico y añorado programa de Tarataña de Radio 3 lo presentó en un par de episodios Y que en 2021 se sumaron al grupo Rock contra el fascismo, un colectivo de bandas, oficinas de representación, bares, salas, medios y festivales de rock comprometidos contra el fascismo. Nada más. Tras más de 15 años de conciertos, de componer un buen puñado de temas originales, de arreglar unos cuantos tradicionales y de plasmar su trabajo en  disco, desaparecen. Aún así, creo que se merecen un lugar en este blog, aunque solo sea para que su recuerdo perdure en el tiempo.

La influencia celta es la que más se aprecia, pero no faltan giros, melódicos o rítmicos del jazz, del flamenco, del pop, del reggae, de la música árabe…, que se unen a las claras influencias clásicas del grupo. Música relajante y alegre al mismo tiempo para no dejarnos arrastrar por la cruda realidad del momento.

Aun así, no dejemos de gritar ¡NO A LA GUERRA!

Buenas noches. Bona nit. Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on. طاب مساؤك לילה טוב Спокойной ночи Добрий вечір.



domingo, 12 de enero de 2020

Julie Fowlis


La voz gaélica universal

Después de la ansiada investidura y ver que, por fin, tenemos gobierno, me pasa lo mismo que dice Javier Gallego Crudo en su página de Facebook:  estoy muy decepcionada con el nuevo gobierno de coalición. No ha ardido ninguna iglesia. No hay desabastecimiento ni expropiaciones. No se ha nacionalizado la banca ni se ha separado Cataluña. Sigue habiendo monarquía, los comunistas no se han comido a ningún niño ni han abierto las fronteras para que nos invadan manadas de extranjeros pobres y violadores. Éste no es el gobierno estalinista proetarra bolivariano de golpistas que nos prometió la derecha. Desde luego, la izquierda nunca está a la altura de las expectativas de los conservadores. Ironías aparte, después de tanto odio, insultos, pateos, gritos, mentiras, engaños, llamadas a golpes de estado y el espíritu del dictador revoloteando sobre nuestras cabezas, se hace más necesario que nunca buscar aquella música que conecte con nuestro espíritu y nos transmita un poco de Paz. Por eso esta noche os hablaré de la cantante de folk y multinstrumentista Julie Fowlis una mujer con una voz exquisitamente clara y fresca, que canta principalmente en gaélico escocés.


Julie Fowlis nació en North Uist, en las Islas Exteriores de Escocia, el miércoles 20 de junio de 1979. Ser criada en la comunidad gaélica de las islas occidentales le dio a Fowlis un fuerte sentido de identidad y tradición. Así se imbuye completamente de las fuertes tradiciones de canto, baile y música de la zona. Su madre era isleña de habla gaélica, de una familia de pescadores y crofters, mientras que su padre era del continente, pero durante muchos años dirigió un hotel en North Uist. Julie creció "escuchando Radio 1 y Radio gaélica, tocando flautas y bailando", pero tuvo que abandonar la isla a los 13 años, cuando su padre tomó un nuevo trabajo en las Highlands. Quería estudiar música, y después de que le dijeran que aprendiera "un instrumento adecuado", el oboe, estudió interpretación musical en Strathclyde. "Pero no disfruté tocando con una orquesta. Me puse realmente nerviosa y enferma".

Comenzó a pensar en vivir de la música con la que creció, tocando pipas y silbatos en bares "para ganar un poco de dinero". Después de obtener la licenciatura en trompa inglesa y de interpretación de oboe en Glasgow, se mudó a tierra firme para estudiar música en la Universidad de Strathclyde y de allí fue a la Isla de Skye, donde estudió gaélico y música gaélica escocesa en la escuela de aprendizaje Sabhal Mòr Ostaig, antes ingresar en Feis Ross, una organización que apoya la música y la canción gaélicas en Escocia, mediante la organización de proyectos musicales en las escuelas. Continuó actuando, tanto sola como con amigos, en la banda Dochas, y para entonces estaba "haciendo toneladas de conciertos, recorriendo todo el lugar y tratando de mantener un trabajo a tiempo completo". Su abuela fue reconocida siempre como una excelente cantante; la familia de su madre eran todos hablantes de gaélico, y la propia Fowlis comenzó a cantar canciones tradicionales gaélicas en la escuela primaria. Está claro que estaba predestinada a ser quien es en el mundo de la música gaélica,

Actualmente reside en Escocia, aunque pasa tres o cuatro meses al año en los EEUU. Cruza géneros con fluidez. Ha sido galardonada con múltiples premios. Nominada como “Cantante folklórica del año” en los BBC Radio 2 Folk Awards 2015 y “Mejor artista” en los Songlines World Music Awards 2015, Julie ha aparecido en escenarios de todo el mundo: desde los pasillos de los pueblos de las Highlands hasta los escenarios de Nueva York, la Philharmonie de Paris y Shakespeare's Globe en Londres. Sus actuaciones han incluido el Festival of Voice de Cardiff y el Festival Mundial de Música Sacra en Fez, Marruecos. Cantó en vivo en la ceremonia de clausura de la Ryder Cup 2012 ante una audiencia televisiva de 500 millones, y dos años más tarde, vista por una audiencia televisiva global de más de mil millones, cantó en vivo en la ceremonia inaugural de los Juegos de la Commonwealth de Glasgow.
Acompañada de su esposo Eamon Doorley tocando el bouzouki y de dos músicos irlandeses, el violín y guitarra, su repertorio cuenta con canciones de cuna, canciones de trabajo, canciones de amor, canciones animadas y melodías tristes. A pesar de ser una lengua tan ajena a nosotros, para mí no necesita traducción. El poder de su música y los instrumentos hablan más fuerte que cualquier otra cosa en las aleteantes letras gaélicas.   
En 2005, lanzó su primer álbum en solitario, “Mar a Tha Mo Chridhe” (Como es mi corazón), financiado en parte por el Scottish Arts Council, presentando exclusivamente material gaélico, recopilado principalmente en su casa de Uist. El disco tuvo un impacto inmediato.


Su siguiente álbum, “Cuilidh”, una colección de canciones inspiradas en su ciudad natal, llegó a principios de 2007. Fowlis, en él está respaldada por una banda con clase, junto a la estrella de mandolina Chris Thile y John McCusker en el violín. Fowlis canta y toca el silbato. El siguiente tema, Lon Dubh, es una versión de la popular canción de los Beatles Blackbird.


Los siguientes años fueron muy productivos. 2008 vio su trabajo en un álbum colaborativo con el grupo “Dual”, en el que se aúnan varios aspectos de las culturas gaélica escocesa e irlandesa. Su tercer álbum, “Uam”, llegó a fines de 2009.


Siguió una gira extensa para promocionar el álbum, con un lanzamiento en vivo “Live at Perthshire Amber” (2011)


Y regresó en 2012 con Touch the Sky, escrita y grabada para la película de Disney / Pixar, Brave, la única canción inglesa de esta noche, tan alegre y estimulante como toda la banda sonora de la película.


Su cuarto disco, “Gach Sgeul: Every Story” llegó en 2014. Me gustaría resaltar An Roghainn/The Choice , según he podido saber un ejemplo clásico de arrepentimiento del amor perdido y de cómo un hombre habría ganado a su amada si hubiera tenido otra oportunidad. Muy bonita.


A continuación, otros temas que me han encantado del disco:


Hace poco más de dos años lanzó, recibiendo algunas de las mejores críticas de su carrera, su quinto álbum de estudio, “Alterum”. Su título derivado del latín indicaba un cambio sutil de dirección musical, un cierto “otro mundo”. Un crítico señaló que exploró "lugares y espacios sobrenaturales: un mundo órfico de selkies, kelpies y pájaros susurrantes". Mientras continuaba desarrollando su amplio repertorio de canciones gaélicas, otra crítica escribió: "Alterum (2017) logra explorar conexiones con otros idiomas, culturas y formas de arte que enriquecen aún más su música.


 Aquí, deslumbra cantando Camariñas en gallego.


Julie, una silenciosa portadora de la antorcha de su tradición nativa, todavía encuentra tiempo para profundizar su conocimiento de la cultura, la tradición y la historia de Highland y Gaelic a través de continuas investigaciones y proyectos académicos. Además de sus dos títulos (una licenciatura con honores en Música Aplicada y una maestría en Cultura Material y Medioambiente), también recibió un doctorado honorario en música por la Robert GordonUniversity 
Ella es, dice, una "adicta a la canción" obsesionada por la "presión de hacerlo bien, ser fiel a la tradición y el idioma y, lo más importante, a las personas que me han dado las canciones. Es como hacer un exámen físico, darle un regalo, transmitirle estas cosas y lo más importante para mí es que están contentos con eso ". Ha llevado la canción gaélica a un público mucho más amplio que los 60,000 hablantes del idioma en Escocia (menos del 1% de la población), y es popular incluso entre el público que no puede entender una palabra de sus canciones (doy fe).
Con la maravillosa música de Julie Fowlis, mis deseos de que el diálogo y la concordia lleguen a ser un signo de los nuevos tiempos
Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć.  





Fuentes
https://elcohete.com/julie-fowlis/
https://www.lavozdegalicia.es/video/sociedad/2018/10/23/julie-fowlis-canta-camarinas-gallego/0031_2018105852210236001.htm
https://celtadigital.com/artistas-internacionales/julie-fowlis/
https://www.laspalmasgc.es/es/ayuntamiento/prensa-y-comunicacion/notas-de-prensa/nota-de-prensa/Musica-en-el-Parque-regresa-el-domingo-con-la-cantante-gaelica-Julie-Fowlis/
https://www.facebook.com/juliefowlis/
https://www.quedeletras.com/discografia-julie-fowlis/discography-julie-fowlis.html

domingo, 18 de mayo de 2014

Alan Stivell

El latido del bardo bretón


La música celta, tal y como dice el gaitero Carlos Núñez, es el "flamenco atlántico", con raíces en varios países. Una música que se ha convertido en una patria común unida por el mar, con un lenguaje universal. Toda la simbología celta se basa en imágenes en movimiento, como la esvástica, la espiral o la rueda trilobulada. Símbolos abiertos que reflejan un mundo en el cual la razón se combina con otras potencias del espíritu como son la intuición, el sueño y las creencias mágicas y místicas. La misma estructura de su lengua, el gaélico, presenta enormes diferencias gramaticales y sintácticas con las románicas y, por supuesto, con las sajonas.

Esta noche he querido dedicar mi atención a uno de mis intérpretes preferidos de música celta: Alan Stivell

Este músico francés, de Bretaña, ha sido el “alma máter” del resurgimiento de la música celta bretona llevando a cabo un exhaustivo trabajo de recuperación de la música tradicional aunque con su inconfundible sello innovador. Para ello utiliza para sus trabajos diversas lenguas célticas  a lo que se añaden el francés y el inglés. Su nombre artístico Stivell viene a significar en idioma bretón  “manantial que brota con fuerza”; deriva de una de las etimologías de su nombre kozh stivelloù, las antiguas fuentes.

En sus primeros trabajos introdujo gran variedad de instrumentos más propios del rock como guitarras eléctricas y batería combinándolos con los propios de la tradición celta, como el “telenn gentañ”, el arpa celta medieval, (que había sido reconstruida por su padre partiendo de antiguos grabados) un instrumento olvidado desde que Francia quitó a los bretones su independencia. También recuperó otros como la bombarda o la gaita

(El arpa más antigua de las Islas Británicas que ha sobrevivido hasta nuestros días es la conocida arpa de Brian Boru construida en un taller de Escocia a finales del siglo XIV. Es una preciosa pieza que se conserva en un lugar muy apropiado: la magnífica Gran Sala de la Biblioteca del Trinity College de Dublín)

La utilización de dichos instrumentos la realizó, además, siguiendo las pautas marcadas por los antiguos bardos celtas, medio cronistas medio hechiceros, que servían como transmisores de información entre las distintas comunidades bretonas. Sin embargo, este aspecto no es el único, sino que aparece constantemente combinado en el trabajo de Stivell con los bailes (jig y reel) tradicionales de la tierra.



Para no perder la costumbre, los puristas tradicionalistas se pusieron las manos a la cabeza pero Stivell supo transmitir a través de sus composiciones, conciertos, charlas, artículos, su gran pasión por este legado histórico y cultural.

Hasta aquí encontramos simplemente una labor de recuperación folklórica cuyo mayor mérito habría de consistir en permanecer totalmente ajena a la influencia del canto gregoriano, que ya desde hace algunos siglos tiene su centro en la abadía de Solesmes. Este solo hecho posee una significación excepcional en un país como Bretaña, asiento desde el siglo XVII del catolicismo más oscurantista de toda Francia.

Su visión de la vida o, por mejor dicho, la lucha por recuperar sus orígenes de manera no arqueológica, es lo que ha llevado a Stivell a la concreción de un trabajo musical que considero objetivamente tan valioso como el de Dylan en los años sesenta.


Además de esta primera toma de postura, volcándose hacia sus raíces, Alan Stivell trata en sus textos tanto los problemas que tradicionalmente arrastra Bretaña como los que se presentan en la sociedad actual. Esta puesta al día, sin embargo, tampoco se limita exclusivamente a los textos, sino que introduce formas con las cuales cualquier juventud, sea o no celta, se identifica. El rock, o mejor dicho, su instrumentación electrónica y su percusión, se funden con el jazz y los ritmos y melodías atávicos, para dar como resultado una música perfectamente original. El mismo Stivell lo justifica explicando que el revivir de la cultura celta (y, por ende, de cualquier cultura oficialmente sometida) se produce en un contexto determinado que es imposible ignorar.

Su música está abierta a todo el mundo, desde esa concepción de la Celtia como conjunto cultural e ideológico. Su obra ha pasado a ser universal por su notoriedad, pero también por su modernidad y por sus influencias variadas y eclécticas. Desde sus inicios no ha cesado de dar conciertos en directo por todo el mundo, así como de proponer una discografía original y abundante.

Sus temas, propugnan la solidaridad entre los pueblos, la justicia social y la igualdad entre los hombres y las distintas civilizaciones. Utópico, idealista, soñador, Alan Stivell considera su música una herramienta al servicio del hermanamiento entre las gentes…un bardo de nuestros días, de esos que desafortunadamente quedan pocos.

Si esta noche la crisis no os deja dormir, os recomiendo este concierto que Alan Stivell dio en el Olympia de París el 22 de julio de 2012.Os reconciliará con el mundo real.

domingo, 14 de abril de 2013

Clannad

“Buscad la belleza, es la única forma de protesta que merece la pena en este asqueroso mundo”



Durante muchos años, en mis periodos de vacaciones, esperaba este tema, Theme From Harry's Game, sintonía del programa "Diálogos 3" a las 3 de la tarde en Radio 3, en el que Ramón Trecet nos descubría música diferente, música que en muchas ocasiones nos llevaba allí donde la imaginación de aprendices de pensadores quería llegar pero no lo conseguía sola.

Digo "nos llevaba" porque para ambos, para Jesús y para mí, Diálogos era un programa especial. Así, también nos íbamos dando cuenta de que nos parecíamos más de lo que pudiera pensarse, que además de las grandes cosas también compartíamos las pequeñas. Fueron muchos años descubriendo maravillas. Ese tipo de radio fue un verdadero milagro. Nos abrió la puerta a un mundo nuevo y nos enseñó que había otras posibilidades, otras músicas, otras tradiciones y otras sensibilidades; que valía la pena conocerlas y disfrutarlas. “Buscad la belleza, es la única forma de protesta que merece la pena en este asqueroso mundo” decía siempre al acabar el programa.

Pero, dejémonos de nostalgias y hablemos de música. Sobre Clannad cabe decir que para muchos amantes de la música es el grupo de los O'Braonáin, (Brennan), los hermanos y tíos de la cantante Enya, verdadero referente, tal es la importancia y magnitud de esta artista irlandesa que sólo estuvo dos años con ellos, antes de iniciar su carrera en solitario.

Compuesto por Pól y Ciarán para una conocida serie de televisión acerca de la violencia en Irlanda del Norte e incluida años más tarde en la banda sonora del conocido film "Juego de patriotas", el tema de El Juego de Harry es una de esas canciones de belleza delicada y con la profunda emoción que emerge de la sinceridad de lo tradicional, que me dejan noqueada. Es verdad que es una pieza sencilla, pero de sonoridad… atmosférica… y con trabajo vocal de enorme intensidad. Fueron sin duda esos coros y la voz de Máire Brennan los que condujeron al éxito del grupo.

La letra originalmente está inspirada en un texto celta sobre la guerra. En el video se puede leer la traducción. La única parte no traducida es "Fol lol the doh, fol the day", que en castellano equivaldría a "tra la la ". Al escucharla se entiende por qué buscar la belleza es una forma de protesta.

De su primer disco ‘Macalla‘ dos temas Caisleán Óir, o como In a Lifetime, en el que colabora Bono de U2. Cerrad los ojos y preparaos a soñar.

Siúil a Rún es un tema tradicional irlandés que narra el lamento de una mujer que ve marchar a su pareja a la guerra, aunque le muestra comprensión, apoyo y soporte. El origen de la canción no está claro, aunque se supone que procede de finales del siglo XVII, pues se refiere al Vuelo de los Gansos Salvajes de la Revolución Gloriosa, que partieron de Irlanda a Francia. De las dos versiones que he escuchado ésta es, sin duda, la más hermosa.


De su el álbum LegendLady Marian, de la banda sonora de la serie Robin of Sherwood  cuyo primer episodio se emitió en 1984 una pieza instrumental que nos lleva hasta el corazón mismo de Robin Hood.


La radio, la palabra, la música, la sensibilidad, la delicadeza, las emociones, lo sutil, lo exclusivo, el tiempo que se para… Yo sigo buscando la belleza. De hecho este blog es un intento de ello. La busco y, cuando la encuentro, la comparto. Porque quizás sea verdad que esta forma de protesta es la única manera real de cambiar este asqueroso (injusto, desquiciado, cruel…) mundo.