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jueves, 17 de septiembre de 2026

Sophie Auster: “Milk for ulcers” (Leche para las úlceras)

Un viaje sincero y esperanzador a través de la sanación emocional.

A veces, la sorpresa salta donde menos te lo esperas. En medio del calor sofocante de este verano pudimos "refrescarnos" con el documental de Filmin, Siri Hustvedt, la danza del yo  un retrato íntimo de la escritora conducido por ella misma.  Hustvedt se nos muestra como  una mujer muy inteligente y sensible, que transmite una enorme fuerza interior. El documental repasa su evolución literaria, su pensamiento sobre el feminismo, el pensamiento contemporáneo, el psicoanálisis y las neurociencias. Pero sobre todo, aborda su relación con Paul Auster y los últimos meses de la enfermedad del escritor.

Paul Auster (izquierda) besa a su hija Sophie en 2007. GETTY IMAGES

El final del documental nos sumerge en el memorial dedicado a Auster el 25 de enero de 2025 en la histórica iglesia de St. Mark's Church in-the-Bowery de Manhattan. Como parte central de la despedida, su hija Sophie interpretó la ‘Blue Team’, una emotiva y conmovedora canción que compuso a contrarreloj para que su padre pudiera escucharla antes de fallecer.

Fue una hermosa carta de presentación de una cantante totalmente desconocida para mí. Melancolía sin pose.

A mediados de abril de 2024, Sophie Auster había completado nueve de las diez canciones de “Milk for ulcers”, su cuarto álbum. Solo le faltaba una, que quería dedicar a su padre, su principal admirador y seguidor de todas sus giras, quien, tras la revisión final en el hospital después de meses luchando contra el cáncer de pulmón, decidió interrumpir el tratamiento. "Siento incredulidad de que la persona que amas y adoras ya no esté ahí", expresó en esta entrevista

Siri Hustvedt y Paul Auster, en 2009, junto a su hija. El País

“Este es el álbum más íntimo y visceral que he creado. Mientras lo escribía y grababa, mi sobrina y mi hermano fallecieron, y a mi padre le diagnosticaron cáncer; descubrí que estaba embarazada, di a luz a mi hijo Miles el primer día de 2024, y cuatro meses después, vi morir a mi padre en la casa donde crecí”. "Una semana antes de morir, explicó al diario El Mundo, mi padre me pidió que terminara la última canción del álbum. Cuando escuchó 'Blue Team', rompió a llorar y me abrazó". En ‘Blue Team”, ella le promete que seguirá viviendo de acuerdo con los principios morales y éticos del “equipo azul", un código interno para las personas que gozan de la confianza de la familia y, por lo tanto, pertenecen a él. "Digamos que para pertenecer al equipo azul, todo lo que necesitas es ser una buena persona y nunca renunciar a tus principios...".


"Algunas de las canciones fueron compuestas antes de los dramáticos sucesos que ocurrieron en mi familia". El "antes" de la tragedia incluye canciones luminosas y pegadizas, como el sencillo ‘Look What You're Doing To Me’ su primera canción de amor a su esposo y "aliado en los momentos más difíciles”, el fotógrafo Spencer Ostrander. La canción que abre el álbum, ‘Flying Machine’ ofrece una mirada divertida y autocrítica a sus sueños de infancia.

Al otro lado de la barrera, en el "después", encontramos ‘Reason why’ y ‘Don't ask me what I do’, una especie de disculpa hacia su marido y quienes la rodeaban por una época en la que, debido a las circunstancias, quizás no era la persona más agradable con quien estar. "Creo que son fáciles de reconocer. No quería que sonara plano ni deprimente, sino más bien como el proceso por el que alguien que ha sufrido una pérdida intenta volver a ser feliz. Sophie Auster canta desde la herida, pero sin dramatismo: con letras que van al hueso, arreglos sutiles y una voz que dice mucho también cuando calla.

No es de extrañar, pues, que "Milk For Ulcers" sea bastante diferente en contenido y música a los tres trabajos anteriores, entre escapistas y experimentales. El inusual título del álbum surgió de una conversación familiar en la que la cantante habló con sus padres sobre métodos curativos anticuados que ya no se utilizan. Por ejemplo, untar mantequilla en las quemaduras o beber leche para una úlcera estomacal puede proporcionar un alivio temporal, pero a la larga empeora la situación. “Aunque la leche puede aliviar momentáneamente el dolor de una úlcera, puede empeorarlo. Es como poner mantequilla sobre una quemadura”, reflexiona Auster. Esta sorprendente ironía resume el espíritu del álbum: una profunda exploración de la sanación y la complejidad de las heridas emocionales. Sophie Auster eligió el título “Leche para las úlceras” para enfatizar que este proyecto no es una panacea para la salud mental, pero sí ofrece cierto alivio del dolor. Curiosamente, dicen que a Paul Auster no le entusiasmaba el título, que le pareció demasiado extraño hasta el final.

En este álbum Sophie Auster omite un solo aspecto. Al igual que sus padres, solía participar activamente en política, publicando, por ejemplo, una canción anti-Trump titulada "No Country For Orange Men" (No es país para hombres naranjas). Por el tono del disco, esta vez se abstiene de hacerlo, pero admite que la situación política en Estados Unidos le preocupa mucho.

En una época dominada por paisajes sonoros creados por IA y una atención dispersa, repleto de emociones superficiales y momentos fugaces Auster nos ofrece un soplo de aire fresco, creando un refugio donde los oyentes pueden confrontar sus vulnerabilidades compartidas. Sus canciones resuenan profundamente, tejiendo narrativas personales de pérdida que son a la vez íntimas y universalmente identificables, contrastando marcadamente con un panorama mediático que a menudo fomenta el aislamiento y nos vuelve insensibles al dolor ajeno.

La cantante, su marido y su hijo en Benissalem (Mallorca). 2024

Su vinculación con España

Quisiera remarcar que Sophie Auster tiene una profunda conexión con España heredada de sus padres, consolidada por su estancia temporal en Barcelona y su afinidad por la cultura y carácter cálido del país. “Todo empezó con mis padres, que fueron fabulosamente acogidos por el público español en su día. Después, cuando comencé con la música, sentí el mismo abrazo” Seguramente, fue el vínculo entre el escritor estadounidense y Federico García Lorca centrada en la profunda fascinación de Auster por la etapa neoyorquina del poeta español y, en particular, por su obra Poeta en Nueva York. Auster confesó en “Granada Hoy” que durante sus años de estudiante en el campus le emocionaba pensar que había habitado los mismos espacios que el autor granadino. “Como mi padre, yo también siento una conexión con España”.

Nos despediremos con ‘Whole Life Dreaming’ un tema que trata sobre sus sueños y el papel que su padre desempeñó en ellos.

NO DEJEMOS DE HABLAR DE PALESTINA (No hace falta decir más)


Buenas noches. Bona nit. Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on. طاب مساؤك לילה טוב Спокойной ночи Добрий вечір.

Otras fuentes:

viernes, 24 de abril de 2026

Sienna Spiro, la música como supervivencia

 “Cuando aprendí a plasmar un sentimiento en una obra de arte y a interpretarla, fue cuando aprendí mucho sobre mí misma”

Hace una década, una niña se subió a un escenario y comenzó a cantar. Sienna Spiro descubrió desde muy joven que la música la ayudaba a comprender sus sentimientos. Creció sintiéndose abrumada por sus emociones y, según explica ella misma a sus veinte años: “sufrí mucho acoso escolar y estaba muy confundida sobre por qué me acosaban”. “Fue entonces cuando escribí mi primera canción. La interpreté delante de quienes me habían acosado y fue como una medicina. Me sentí muy reconfortada”.

Fue la primera vez que Sienna se dio cuenta de que la música podía ayudarla a comprender el mundo y a sí misma. “Soy neurodivergente y no me diagnosticaron de pequeña, así que estaba muy confundida con lo que sentía”. Creció escuchando los discos de su padre descubriendo así su voz, cantando a coro con leyendas como Frank Sinatra, Nina Simone, Aretha Franklin y Teddy Pendergrass: “Escuchar música me reconfortaba mucho, y siempre había cantado”. Desde subirse a un escenario escolar con tan solo diez años hasta llenar recintos en todo el Reino Unido y Europa, esta artista de diecinueve años ha transformado la vulnerabilidad en poder.

Esta preciosa canción, Maybe, es un tema lanzado el 2 de agosto de 2024, el segundo sencillo de su EP debut “Sink Now, Swim Later”. La canción se convirtió en su primer sencillo en entrar al top 100 de la lista UK Singles Chart . Spiro dijo que la "canción trata sobre darse cuenta de tu valía y finalmente ver quién es realmente alguien después de haber estado en la oscuridad durante tanto tiempo".

Foto: Karmamagazine

Antes de publicar sus primeras canciones, a los 16 años Sienna empezó a publicar versiones en redes sociales, sobre todo en TikTok,  para darse a conocer. En 2024, debutó con la canción Need Me, reflejo una lucha interna entre el anhelo de ser indispensable para otra persona y la inseguridad que surge al no sentirse valorado.

Su meteórica carrera siguió con el lanzamiento en 2025 de su álbum de debut, “Sink Now, Swim Later”, Butterfly effect es el tema de introducción y marca el tono emocional del proyecto. “Creé la canción con un clímax inesperado y una estructura libre para capturar la imprevisibilidad que refleja el concepto del "efecto mariposa" y que realmente cuenta la historia de qué trata esta canción”, explica la cantante.

Cinco meses más tarde ve la luz el también exitoso sencillo You Stole the Story, una exploración emocional de la vulnerabilidad y el desamor. La canción no solo habla de una relación amorosa, sino también de su lucha interna por encontrar su propio valor y sentido de identidad en medio de la incertidumbre.

Con una emotividad sin tapujos y su aire retro, Die on This Hill otro de sus éxitos del año pasado, se erige como la última de una larga lista de baladas melodramáticas de jóvenes británicos como fue Amy Winehouse. La voz de Spiro destaca rica y potente, con un quiebre que sabe desplegar para expresar el máximo desgarro emocional para recordarnos que expresar nuestros sentimientos abiertamente puede ser una tarea ardua. Al mismo tiempo, es una celebración, aunque teñida de lágrimas, de la decisión de sentirlo todo, en lugar de no sentir nada. “Sé que nada importa, / Dios, ojalá algo te importara”, canta en el crescendo de la canción.  

En 2025, Spiro se embarcó en la gira “The Visitor Tour”, su primera gira como cabeza de cartel en Norteamérica.En 2025, Spiro se embarcó en la gira “The Visitor Tour”, su primera gira como cabeza de cartel en Norteamérica. Y The Visitor es la canción que inspiró el nombre a la gira. Spiro afirma que siempre se ha sentido como una "visitante" en su vida, temiendo que sus relaciones, amistades, trabajos y otras experiencias fueran efímeras. 

Primer concierto en L.A, abril 2025. Foto: The Honey Pop

La canción transmite una mezcla de deseo, vulnerabilidad y cinismo, mostrando el conflicto entre querer creer en el amor del otro y saber que solo es un momento fugaz. “Solo conseguí escribir The Visitor en mi noveno intento. Toda mi vida me he sentido como una persona sin rumbo; me aterra la impermanencia, que las cosas terminen y que la gente se vaya. Me llevó años encontrar las palabras adecuadas para expresar ese sentimiento. No es solo una canción de amor, es una oda a mi vida. Una súplica para no ser solo un momento fugaz en la vida de otra persona, y para aprender a vivir con la idea de que todo es efímero”’, comenta Sienna. La vida es, sin duda, un estado pasajero.

Sienna lo presenta señalando que no trata sobre el desamor de un romance condenado al fracaso, sino sobre la pérdida de una amistad, un giro inusual en el formato de las canciones de ruptura. Para componer, la británica intenta "ser lo más atemporal posible" y escribir desde la honestidad, por eso su tema fetiche es el desamor en todas sus formas. Y no duda en afirmar: "Creo que se puede sentir el corazón roto en muchas áreas de la vida, no solo en el amor. Creo que los amigos rompen el corazón aún más".

Y si queremos seguir hablando de canciones desgarradoras y conmovedoras, tenemos Taxi driver, que explora los sentimientos que experimentó al descubrir que su ex la había engañado con su mejor amiga.

Sus canciones son dramáticas, emocionales, tristes, es verdad. Sin embargo, esos sentimientos provocan una cercanía es sentida profundamente por sus fans, quienes a menudo comentan debajo de sus videos sus propias historias de acoso, desamor o depresión. Un comentario típico: “Sienna sana corazones que ella no rompió”. “Creo que es lo más maravilloso que hay en el mundo”, dice, “haber pasado por algo así y poder crear algo que me ha ayudado, y luego ayudar a otras personas. Es el mayor regalo que tengo”. 

Tengo que reconocer que no me gusta la evolución de su imagen, sus labios, sus ojos.... No me gusta sus poses, ni su campaña publicitaria de bolsos de lujo. Pero esa voz, aireada y rota, su tono ronco  de mezzosoprano con toques de jazz a causa de unos nódulos, me encanta. Y sus canciones, también. Debe ser que estoy un poco depresiva.Y, por supuesto... (y a este par de genocidas)

Otras fuentes:


viernes, 3 de octubre de 2025

“Kind of Blue”, la melancolía de Miles Davis

 “Lleva mucho tiempo sonar como uno mismo”

Desde que me aficioné hace ya dieciséis años a acabar mis largos días compartiendo mi pequeño universo musical (germen de lo que dos años después supuso la creación de este blog) he hecho más de un quiebro para no tropezarme con él. Todo lo que pueda yo decir de Miles Davis, ya está dicho. Eso sí. No dejo de preguntarme qué hubiera sido del jazz moderno sin él.

Si lo pensáis, Miles Davis es, tal vez, el único músico de jazz que nunca tuvo un apodo. Él es Miles, punto. Y “Kind of Blue”, uno de los 20 discos más importantes de la historia de la música. O no. Pero no es imprescindible tener la razón para describir correctamente la realidad. Era el 17 de agosto de 1959, y un nuevo disco de jazz salía a escena a generar un punto de inflexión en la historia de la música: 66 años desde su lanzamiento y sigue siendo ese referente musical que marcó un antes y un después en la historia del género y más allá.

Cuando “Kind of Blue” se grabó, algo misterioso ocurrió en la historia de la música moderna, pues registró de manera casi plástica y como que sin querer queriendo y sin mayor ensayo previo, ésta es la cuestión, la melancolía de una nación. ¿Qué había en “Kind of Blue” que hizo que una refinada élite que disfrutaba, esencialmente, de la música clásica se interesara por lo que aquellos rebeldes (de mayoría afroamericana) tocaban? La respuesta, en gran medida, está en Blue in Green: la balada que “blanqueó” al jazz.

Estaréis conmigo en que Blue in Green es absolutamente impresionante. La melodía es de una belleza cautivadora, transmite una profunda sensación de calma e introspección creando una atmósfera de nostalgia y serena reflexión. La interacción entre el piano de Bill Evans y la trompeta de Miles es sencillamente mágica. En realidad, Blue in Green no es solo una canción, es una experiencia: un viaje jazzístico a través de la emoción y el alma.

John Coltrane, Cannonball Aderley, Miles Davis y Bill Evans, fotografiados por Don Hunstein durante la grabación de 1959 (Clarín)
En la portada del disco, con su “arma” entre las manos, el gran trompetista nos reclama, nos dice que nos sentemos con tranquilidad para oír algo atemporal, algo que, oído hoy después de tantos años, sigue siendo una verdadera obra de arte. Otros cuatro temas forman el álbum: So what, Freddie Freeloader, All blues y Flamenco sketches. Con Miles Davis a la trompeta, John Coltrane al saxofón, Bill Evans al piano, al contrabajo Paul Chambers y a la batería Jimmy Cobb. El saxofón alto fue tocado en este álbum por Julian «Cannonball» Adderley, cada pieza musical constituye un diálogo entre los instrumentos.

Podemos decir sin temor a equivocarnos que Miles Davis es "el artista" por excelencia. Un hombre imprescindible en el jazz moderno ¡desde finales de los 40! Lo fue para los Boppers al lado de Charlie Parker, para el cool con Gerry Mulligan, para… ¿para quién no?. Miles, como el genio que era, escogió en el momento preciso a las personas adecuadas para abrirle paso a una tendencia fundamental que, de no haber sido por esa selección y por esa conjunción musical, se habría diluido irremediablemente en el barullo azaroso de la vida y el trabajo en el que todos estaban inmersos. Miles dibujó en ese instante un arco temporal en función del cual la influencia de la música interpretada estaba llamada a tener una consistencia de perduración canónica, como ocurrió con lo que hicieron Bach o Mozart o Beethoven, que pareciera que están fuera del tiempo, que sus composiciones son siempre contemporáneas, que nunca suenan a viejo, que son, literalmente, clásicos. Y si algo adquiere el estatuto de clásico es porque está fuera y por encima de las modas. Miles es el músico del SXX. Hacer una obra maestra tiene mérito, reinventarse varias veces a si mismo con obras maestras, es lo que le hace imprescindible.

Fotografía de Cultura Inquieta

Un último dato: "Kind of blue" vendió, nada más y nada menos, que más de 2.000.000 de copias. Un hit en el jazz en tiempos del reinado del rock que puso el listón muy alto durante décadas. En la actualidad, todavía vende 5.000 copias a la semana.

No me voy a despedir sin hablar de Gaza. Cuando Janine di Giovanni, una periodista que ha cubierto Sarajevo, Ruanda, Irak o Siria dice que nada se compara con Gaza, no es una hipérbole: es un diagnóstico. Gaza no solo es la violencia extrema contra una población encerrada y castigada colectivamente, es también el espejo que nos devuelve la imagen más repugnante de nuestra época: Lo que distingue a Gaza no es solo el horror, sino la impunidad con la que se ejecuta mientras Trump y Netanyahu nos venden un plan de paz sin garantías ni justicia. Ofrecen a los palestinos la opción de elegir entre el apartheid colonial y la ocupación, en el mejor de los casos, y en el peor, sirve de pretexto para la continuación del genocidio. No es un plan de paz, es un ultimátum. Mientras, Israel asaltó el miércoles los barcos de la flotilla Global Sumud en aguas internacionales, donde rige el derecho a la libre navegación. Fue, por tanto, una operación completamente ilegal, que ha levantado protestas en todo elmundo. Israel es un estado genocida. Y desde este espacio no dejaré de denunciarlo. No desconectemos de nuestra humanidad, no dejemos de hablar de Palestina.

Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on Надобраніч. طاب مساؤك. לילה טוב


 


domingo, 10 de agosto de 2025

Dianne Reeves: Good night and good luck

 Los medios de comunicación engendraron el macartismo. Ahora la historia se repite.

El mal está siendo premiado socialmente en lugar de ser rechazado. La risa de Donald Trump cuando fue elegido supuso una carcajada ruin, el primer aviso de las decisiones espeluznantes que iba a tomar, una advertencia despiadada al mundo. Preparaos la que os va a caer. El señor que gobierna el país más poderoso del mundo gracias a la democracia que quiere destruir, lo consigue precisamente por eso, por la ostentación del mal como propaganda. Su regreso a la Casa Blanca ha sumido al mundo en la agitación y la ansiedad, y a Washington en el miedo, lo que ha dado lugar a la exigencia de pruebas de lealtad y a la purga de empleados públicos. Hace una semana Trump despidió a la encargada de elaborar las cifras de desempleo  a quien acusó, tras los últimos malos datos, de manipular la estadística por "motivos políticos". No eran las que a él  le convenían. Y así todo.

Imagen de IMDb

Este clima de miedo evoca la paranoia anticomunista de la década de 1950 y su punto de inflexión crucial hace exactamente 75 años, cuando un famoso discurso, basado en una mentira, catapultó a la fama a un político poco conocido y añadió una nueva palabra al léxico estadounidense: macartismo.

El escalofrío que me produce el show inquietante que vivimos y que alimenta esta pesadilla universal, me es difícil de explicar. Pero como la mente es poderosa y la imagen aún más, he acabado transitando por “Good Night and Good Luck”, un film brillante y la segunda vez que George Clooney se puso detrás de las cámaras a dirigir, mostrándose buen heredero del mejor Steven Soderbergh, el de Erin Brockovich, Traffic o Solaris, pero con un sello personal. 

Aquella también fue una época de crisis para el periodismo, a menudo demasiado tolerante con el poder. La película aborda con maestría y brillantez de síntesis (1 hora y 20 min.) la épica lucha del legendario presentador de televisión Edward R. Murrow. Su reportaje para la CBS, mostrando en imágenes qué decía y qué hacía el republicano Joseph McCarthy, utilizando declaraciones completas del senador para subrayar, con crudeza y en tono de denuncia, sus incoherencias y mentiras, supuso un hito que marcó un antes y un después. Se emitió el 9 de marzo de 1954, y fue un cambio radical para la televisión. Murrow desmontó uno a uno todos los infundios de un político cuyo asesor principal era Roy Cohn, un siniestro abogado que años después sería el mentor de Donald Trump. De Cohn aprendió tres grandes consignas: “Atacar, atacar, atacar”; “nunca reconocer errores” y que “hasta la mala publicidad es siempre buena publicidad”. Al acabar el reportaje, Murrow pronunció un editorial punzante:

La banda sonora es fundamental en la película. Si estáis interesados en las formas más tradicionales del jazz de las décadas de 1940 y 1950, apreciaréis a la leyenda del jazz Dianne Reeves. El grupo que la acompaña, con dos excelentes instrumentistas, el saxofonista Matt Catingub y el pianista Peter Martin, nació para tocar en los clubes de jazz llenos de humo. La voz de Reeves y la banda se complementan a la perfección. Todas las canciones fueron seleccionadas por George Clooney, quien sabiamente incluyó muchos clásicos del jazz de primer nivel como Straighten Up And Fly Right de Nat King Cole, Solitude de Duke Ellington y One For The Road de Frank Sinatra

Ese momento de lucha por la dignidad de un periodista, que ha llegado hasta hoy como mito, es el que retrata la película, estrenada, por cierto, en abril como obra de teatro en Broadway también por George Clooney. En la actualidad, Donald Trump se ha convertido en una figura clave de un movimiento político global contra el periodismo que ha contribuido al reciente declive de la libertad de prensa en todo el mundo. Ante esta realidad inapelable, la adaptación de la película al teatro lanza un mensaje a la sociedad actual de cómo defender las libertades frente a la indiferencia ciudadana y el temor en los medios.

Representacion en el Winter Garden de Broadway (elDiario)

A pesar de su compromiso y activismo, Clooney afirma que  "Good night and good luck" no es un film político ni propagandístico, sino una cinta de ficción narrativa, un thriller político que se apoya de una manera clara y concisa en una serie de documentos gráficos reales que reinterpreta. Para ello mezcla el material de archivo con la imagen rodada, confundiéndose y jugando con el espectador, que duda si la ficción es imagen documental y la no ficción imagen filmada. La banda sonora se grabó casi toda en directo. La película contiene numerosas escenas en las que la cantante y su cuarteto interpretan en pantalla, pausadamente, canciones lentas y elegantes como How High the Moon

Larry Tye, historiador y biógrafo de McCarthy, ve una conexión clara entre la manera de actuar del senador de Wisconsin y el actual presidente. “En lugar de soluciones, demagogos como Trump y McCarthy señalan con el dedo. Atacados, lanzan una bola de demolición a sus críticos. Cuando se descubre que la carga contra un enemigo fabricado es hueca, lanzan una nueva bomba. Si las noticias son malas, culpan a los periodistas”

El jazz simboliza la resistencia y la libertad en la cultura americana. Diane Reeves representa la voz de la autenticidad y la resistencia En momentos clave de la película, las letras tienen una clara carga política. Reeves es música, ella es jazz, ella es afroamericana, la feminidad negra estadounidense. Suya es la voz en off, una irónica voz conocida desde fuera de la acción que no está limitada por lo que un personaje de la película debe decir o por las convenciones sociales de la década de 1950 sobre quiéndebería hablar. Es libre.

En contraste con el ritmo latino de ambos temas, el único instrumental: When I Fall in Love.

El Murrow que perfiló tanto a Ellington como a Louis Armstrong en su programa pionero See it Now, amaba el jazz, por lo que es apropiado que la base de la música en la defensa de la libertad de expresión contrarreste los horrores de los abusos de McCarthy que mataban la libertad. La música de Reeves subraya esta crítica política y la lucha por los derechos civiles.

Una prensa libre es un baluarte contra el autoritarismo. Trump lo sabe. "Estoy en guerra con los medios comunicación, son el enemigo del pueblo" dijo Trump en su primer mandato. Su ataque constante contra los medios ha funcionado. En los actos públicos es frecuente que el actual presidente de EE.UU. señale a la prensa “enemiga” presente y anime al público a agredirlos, aunque sólo sea verbalmente. En un evento realizado el pasado 14 de marzo afirmó: “Creo que [las cadenas] CNN y MSDNC, que escriben, literalmente, un 97,6% de cosas malas sobre mí, son brazos políticos del Partido Demócrata. En mi opinión, son ilegales y realmente corruptas. Lo que hacen es ilegal”. 

‎ Ilustración de Fede Yankelevich

En los años 50, Williams Hearst limitó, tal vez prohibió, todo lo negativo de McCarthy en sus medios de comunicación. En la actualidad, Trump exige constantemente lealtad a la Fox News que no solo es el canal de noticias más visto, sino también el único medio de comunicación en el que confían los votantes republicanos. Su modelo de “programas de noticias” y “programas de opinión” es una estratagema empresarial para permitir que los segundos, en horario de máxima audiencia, puedan difundir sin complejos una agenda ultraconservadora. Los “premios” son constantes: uno de sus presentadores está al mando del ejército estadounidense. El sábado, fue nombrada la portavoz del Departamento de Estado y ex presentadora de Fox News, Tammy Bruce, para ser la representante adjunta de EE.UU. ante la ONU.

Es un buen momento para escuchar la impecable y vibrante interpretación del éxito de Dinah Washington TV is the Thing This Year. En toda la película, Reeves domina cada una de estas canciones para darles una apariencia única. Con una presentación íntima, proyecta una intensa emoción, exprimiendo cada gramo de pasión, manteniendo su propia integridad artística al evitar imitar a los cantantes de la época.

En una alarmante reedición de la era McCarthy, el gobierno de Trump persigue a organizaciones sociales y de izquierda, exigiendo el cese de protestas y la entrega de información. Pero la realidad actual es mucho peor que la de la caza de brujas. Las universidades están sufriendo un ataque sin precedentes, con recortes millonarios, investigaciones por supuestas violaciones de normas federales, retirada de visados a estudiantes internacionales y presiones ideológicas que amenazan la autonomía institucional. Cuando el presidente decía que las universidades de EE. UU. “están dominadas por marxistas y lunáticos” no estaba haciendo una reflexión, estaba anunciando una purga. Como dijo el historiador presidencial Jon Meacham a NBC News en mayo de 2018 , el senador Joe McCarthy "nunca fue presidente" ni una figura tan poderosa como Trump. A las pruebas me remito.

La Vanguardia

Desgraciadamente, el poder del macartismo y el trumpismo es tal que sobrevivirá a los propios hombres. Es al menos tan probable que los seguidores de Trump sigan centrados en él como los tuvo McCarthy. Es más que probable que el Partido Republicano después de Trump se parezca más a éste que al anterior. 

En términos de narrativa, Reeves canta en tiempos de peligro. Pero ella se muestra en todo momento sin miedo y a gusto consigo misma, en un entorno donde la inseguridad es la norma. Es casi como si cantara con la conciencia tranquila. Por eso creo que sus canciones son un acierto que aporta placer para los oídos durante todo el relato, que si las escuchas seguidas en la lista de Spotify, terminan por atraparte. El mejor sabor clásico del cine negro, con el mejor jazz, en un film de mensaje universal.

Prime Video

Esta noche no puedo más que acabar con las propias palabras de Murrow. “La culpa, querido Brutus, no está en nuestras estrellas, sino en nosotros mismos". Buenas noches y buena suerte.


domingo, 6 de noviembre de 2022

Elina Duni, la hija del aire

“¿A qué suena la partida, cómo huelen las despedidas, a qué sabe la separación? La partida suena a un diluvio de lágrimas incesantes, la despedida huele a derrota, la separación sabe a culpa. Los hay que al partir huyen y otros que creen que saben lo que buscan. Lo que dejan atrás no cabe en una maleta, pero sí en un eterno suspiro, no cabe en un cuaderno, pero sí en una ausente mirada”

Fotografia de rst

Con este emotivo texto, Maja Vasiljevic nos presenta en su blog "400 latidos" el disco “Partir” de la cantante suizo-albanesa Elina Duni, un título que define sin duda su vida. Fue en el tristemente desaparecido programa de Radio Clásica Rumbo al Este que conocí a esta maravillosa vocalista y compositora. Una voz de formación clásica que fusiona las tradiciones de la música folclórica de los Balcanes y otras regiones europeas con jazz, blues y otros elementos. Una voz singular que tiene el don de llevarnos por los caminos de lo universal.


“Todos estamos siempre partiendo, cualquier día, inexorablemente, seremos arrancados de lo que amamos. He recogido aquí escenas de partidas cantadas en nueve idiomas. Todo lo que nos queda es lo desconocido que tenemos por delante”. Esta es la pequeña introducción que hace de este álbum, su primer trabajo en solitario, lanzado en 2018. Doce canciones en total, cantadas en nueve idiomas: albanés, alemán, francés, inglés, italiano, portugués, armenio, yiddish y árabe. Canciones de amor, pérdida y partida, canciones del dolor de la separación y el coraje para buscar nuevos comienzos, canciones por las que he querido empezar para recordar a todos los seres humanos que tienen que partir, separarse de los suyos, inmersos en una vorágine de dudas, sonámbulos de dolor incluso de remordimientos.

Fotografía de jazzecho

Elina Duni sabe mucho de separaciones y nuevos comienzos en lugares extranjeros con idiomas ajenos. Nacida en Tirana en 1981, en una familia de artistas e intelectuales, Elina salió de Albania con tan solo once años. A los cinco ya había empezado a estudiar violín y, poco después, a actuar en público. En 1992, tras la caída del régimen comunista, se instaló en Ginebra, Suiza, con su madre, donde comenzó a estudiar piano clásico. Entre 2004 y 2008 estudió canto, composición y enseñanza en la Universidad de las Artes en Berna. Luego descubrió el jazz. Desde entonces ha viajado por el mundo con su música, empapándose de muchas culturas. Así lo refleja de manera muy personal toda su trajectoria.


Estas dos canciones, N'at Zaman, y Couleur Café, pertenecen a su proyecto “Songs of Love and Exile”, en el que Elina se une al guitarrista Rob Luft. La forma de tocar de Luft evoca ecos de África Occidental, folk celta y minimalismo. Su alegre sonido original encuentra una contrapartida ideal en la voz de Duni. Su primer álbum en común, “Lost Ships”, con Fred Thomas al piano, fue lanzado en 2020. Los males del planeta, ya sean dramas migratorios o tragedias ecológicas, encuentran a través de las melodías elegidas por este dúo una banda sonora original y conmovedora. La amplia gama de música abordada en "Partir" va desde piezas tradicionales hasta composiciones originales, pasando por canciones que Frank Sinatra y Charles Aznavour hicieron famosas.


El tema que da nombre al disco, "Barcos Perdidos" en español, es un homenaje a los migrantes que pierden la vida en el mar Mediterráneo.


Pero, volvamos a los orígenes de esta fascinante artista allá en su época universitaria. Mientras Elina estaba en la Universidad de Berna, forma con sus compañeros Colin Vallon, pianista, Patrice Moret, bajista, y el baterista Norbert Pfammatter, el “Elina Duni Quartet”. Y en 2007 graban “Baresha” (Pastores).


En 2011 colabora, junto al trompetista Ibrahim Maalouf (con quien tengo una deuda) en el disco de André Manoukian “Melanchology” y firma su segundo álbum “Lume, Lume” (Mundo, mundo)


Su asociación con Vallon atrajo la atención del fundador de ECM, Manfred Eicher, quien la contrató. Su debut para el sello, “Matanë Malit” (Más allá de la montaña), en 2012, incluyó, cómo no, numerosas canciones tradicionales arregladas para una banda de jazz. El álbum es un homenaje a su tierra, Albania, a su gente y a su historia, y aprovecha para explicar los problemas que la han envuelto desde la caída del comunismo.


En 2014, se autoeditó “Muza e Zezë” (La musa negra) en Kosovo y Albania. Fue su debut como cantante compositora.


Su segundo trabajo con ECM y el mismo grupo, se publicó en 2015 “Dallëndyshe” (Tragar). Cantado completamente en albanés (con traducciones al inglés en la edición de las letras), el álbum presenta canciones tradicionales de los Balcanes sobre el amor y el exilio. Como Duni lo expresó en sus notas, "... el exilio es para siempre una herida".


En 2019, con el pianista suizo Marc Perrenoud, el trompetista francés David Enhco más Florent Nisse al contrabajo y Fred Pasqua a la batería forman una alianza extraordinaria para publicar su álbum “Aksham” (Anochecer). En él, el quinteto captura melodías lejanas, supera fronteras geográficas y explora nuevos territorios musicales.


La voz excepcionalmente expresiva de Elina Duni y sus minimalistas arreglos revelan un hilo común de añoranza que atraviesa toda su obra.


“Vengo de una familia que ya luchó contra el fascismo, por eso aborrezco cualquier tipo de nacionalismo, nos dice con convicción Las sociedades que se encierran en sí mismas son sociedades temerosas. Todos tenemos que aprender de nuevo cómo luchar por las cosas que hemos llegado a ver como algo dado y lo damos por sentado”.


 “Siempre he usado mi música para construir puentes entre las personas. En los Balcanes los recuerdos de la guerra no están muy lejos. (…) Vengo de una Europa donde los nacionalismos son muy fuertes, pero donde en realidad las personas son muy parecidas”


Esta noche tiene un tono de separación y nostalgia, quizás demasiado intenso, pero a veces nos hace falta bajar las defensas y entregarnos a la dulce melancolía mientras imaginamos otro mundo. 


Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania!

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير. Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Sula bulungi. Добрий вечір

Otras fuentes
https://www.swisscommunity.org/es/news-medios/panorama-suizo/articulo/nueve-idiomas-un-mismo-sonido
https://audioencatala.cat/pc/29409/la-vocalista-elina-duni#reproductor
https://www.elcorreo.com/culturas/musica/elina-duni-luft-20200127135229-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.elcorreo.com%2Fculturas%2Fmusica%2Felina-duni-luft-20200127135229-nt.html://blogs.elpais.com/ruta-norteamericana/2011/10/canciones-para-el-oto%C3%B1o.
https://www.swisscommunity.org/es/news-medios/panorama-suizo/articulo/nueve-idiomas-un-mismo-sonido
https://www.letemps.ch/culture/elina-duni-fille-lair
http://elinaduni.com/wp-content/uploads/2018/04/Elina_Duni_LeTemps_2018-1.pdf
https://books.google.es/books?id=F9FdEAAAQBAJ&pg=PT57&lpg=PT57&dq=Andr%C3%A9+Manoukian+y+Elina+Duni&source=bl&ots=61-KZJB7X8&sig=ACfU3U2x6sqOnmrA4nVZHRzDpzV7SLK6eA&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwiBir3ftpn7AhVqgM4BHajaD4oQ6AF6BAgNEAM