Un día de otoño triste, oscuro y silencioso, cuando las nubes colgaban bajas y pesadas en el cielo, crucé solo a caballo una región singularmente lúgubre del país; y, al fin, al acercarse la sombra de la noche, me encontré a la vista de la melancólica Casa Usher...
Esta noche voy a teletransportarme a mi pasado en un viaje musical. El tema, Tales of Mystery and Imagination (Historias de Misterio e Imaginación), el primer trabajo del Alan Parsons Project, uno de los vinilos que me han acompañado desde… casi siempre.
Esta noche voy a teletransportarme a mi pasado en un viaje musical. El tema, Tales of Mystery and Imagination (Historias de Misterio e Imaginación), el primer trabajo del Alan Parsons Project, uno de los vinilos que me han acompañado desde… casi siempre.
Allan Parsons es uno de los mitos vivientes de la música. Muchos le recordaréis por su participación como ingeniero de sonido en el disco de Pink Floyd The Dark Side of the Moon, que marcó un antes y un después en las técnicas de grabación y producción.
Alan Parson, ingeniero de sonido metido a músico, hacía la música y Eric Woolfson, su colaborador, escribía las letras. Entre los dos seleccionaban a los músicos y cantantes más adecuados que les acompañaban de forma ocasional para dar forma a cada uno de sus trabajos y conseguir, así, el sonido que deseaban lograr en cada álbum.
En sus 12 años de existencia, editaron 11 discos de los que se publicaron 27 singles.
La carrera de The Alan Parson Project forma parte ya de la historia de la música y más concretamente de la historia del rock sinfónico y progresivo, un género nacido a mediados de la década de los 70 y que en buena medida Alan Parsons contribuyó a definir de manera definitiva junto a Pink Floyd.
Para este buen disco usaron como inspiración los cuentos del que para mí es junto a H. P. Lovecraft uno de los mejores narradores de cuentos de terror y misterio: el genial romántico Edgar Allan Poe
Buscando en el baúl de los recuerdos que es youtube he encontrado este video del tema 6 del álbum, La caída de la casa User, con la voz del mismísimo Orson Welles, voz que sólo se encuentra en la reedición de 1987, no en el original de 1976, porque el cineasta no llegó a tiempo para la grabación. Esto es lo que dice:
"Sombras de sombras que pasan. Estamos en 1831 y como siempre, estoy absorto con un pensamiento delicado. Sobre cómo la poesía tiene sensaciones indefinidas, para cuyo fin la música es esencial. Como el entendimiento del dulce sonido es nuestro concepto más indefinido, La música, cuando se combina con una idea placentera, es poesía. La música sin una idea, es solamente música. Sin la música, o una idea seductora, el color se palidece, el hombre se vuelve en cadáver, el hogar en catacumba y los muertos están casi siempre inmóviles".
El tema es una suite instrumental de casi dieciséis minutos de duración que abarca cinco canciones más. Las cinco instrumentales son independientes pero de tal modo que, uniéndolas recrean el cuento de Allan Poe con el mismo nombre que el titulo de la canción. En ese cuento, se explica como el protagonista va a casa de su amigo Usher que se está muriendo y como, después de una serie de acontecimientos (los paseos de la hermana de Usher a pesar de que estaba muerta, su entierro estando viva, etc…), el protagonista huye de la casa que se derrumba a sus espaldas.
"Sombras de sombras que pasan. Estamos en 1831 y como siempre, estoy absorto con un pensamiento delicado. Sobre cómo la poesía tiene sensaciones indefinidas, para cuyo fin la música es esencial. Como el entendimiento del dulce sonido es nuestro concepto más indefinido, La música, cuando se combina con una idea placentera, es poesía. La música sin una idea, es solamente música. Sin la música, o una idea seductora, el color se palidece, el hombre se vuelve en cadáver, el hogar en catacumba y los muertos están casi siempre inmóviles".
El tema es una suite instrumental de casi dieciséis minutos de duración que abarca cinco canciones más. Las cinco instrumentales son independientes pero de tal modo que, uniéndolas recrean el cuento de Allan Poe con el mismo nombre que el titulo de la canción. En ese cuento, se explica como el protagonista va a casa de su amigo Usher que se está muriendo y como, después de una serie de acontecimientos (los paseos de la hermana de Usher a pesar de que estaba muerta, su entierro estando viva, etc…), el protagonista huye de la casa que se derrumba a sus espaldas.
Las imágenes, estremecedoras. Unas imágenes que viéndolas mientras se escucha la música te meten en el relato. El fragmento musical de la tempestad, que empieza en el minuto 7, me fascina.
No sé cómo fue, pero, a la primera mirada que eché al edificio, un sentimiento de insoportable tristeza invadió mi espíritu. Digo insoportable, porque no lo aliviaba ninguno de esos sentimientos semiagradables, por ser poéticos, con los que recibe el espíritu incluso las más adustas imágenes naturales de lo desolado o lo terrible.
Contemplé el escenario que tenía ante mí la casa, el simple paisaje del dominio, los muros descarnados, las ventanas como ojos vacíos, unas junqueras fétidas y los pocos troncos de árboles agostados con una fuerte depresión de ánimo, que sólo puedo comparar, como sensación terrena, al despertar del fumador de opio, a la amarga caída en el deambular cotidiano, al horrible descorrerse del velo. Era una frialdad, un decaimiento, un malestar del corazón, una irremediable tristeza mental que ningún acicate de la imaginación podía desviar hacia ninguna forma de lo sublime. ¿Qué era me detuve a pensar, qué era lo que me desalentaba tanto al contemplar la Casa Usher?