Pocos minutos después de las 7 de la tarde de este jueves llegó la noticia que ha convertido al 20 de octubre, para siempre, en una fecha histórica. ETA ha comunicado por fin el cese definitivo de la violencia.
Después de tantas esperanzas de Paz truncadas una y otra vez, por fin esta esperada noticia. Después de tantísimos despertares con noticias demoledoras, esta noche nos iremos a dormir con una paloma roja blanca y verde revoloteando sobre ustros sueños.
El
Ocho años después, el año 76, fue un año de durísima represión policial, con la huelga casi general que había en las principales ciudades, las manifestaciones pro-amnistía y, por si fuera poco, los atentados de ambos signos que no hacían presagiar un buen desenlace al cambio democrático. En este marco revuelto es en el que Raimon pretende hacer cuatro recitales en Madrid, siendo un disco el testimonio sonoro del primero de ellos, el único que se celebró, en el que se intentó simbolizar la unidad de las fuerzas políticas de izquierdas.
“Per unes guantes hores ens varem sentir lliures
i qui ha sentit la Llibertat té més forces per viure”
En este tema, País Basc, la lucha del pueblo vasco era aplaudida por los asistentes igual que lo era en todas las manifestaciones. Años después, en el 1997 esta misma canción fue abucheada por los madrileños que asistieron.
El país ya no era el mismo. Nunca lo será, pero esta noche he recuperado la sensación que vivíamos entonces.