lunes, 24 de diciembre de 2012

El jazz y la Navidad

Porqué hay standards que nos ayudan a sentir que, a pesar de todo, llega la Navidad.

ANGELUS
Quién me iba a decir que el destino era esto

Ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que parecen prohombres,
el techo de los ómnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregna las bocinas.

Aquí no hay cielo,
aquí no hay horizonte.

Hay una mesa grande para todos los brazos
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.

Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
porque no queda bien que la tinta se corra.

Pobre. El Jesús de la Biblia (hay que ver la que se ha liado para poder justificar que una mujer tuvo un amante) era pobre. Pobre como tantos y tantas abocados a la miseria por la avaricia del capital. ¿Cuántos brazos cabrán en las interminables mesas de los comedores sociales esta Navidad? ¿Cuántos niños con el estómago vacío y sin regalos? Hay momentos en los que no puedo evitar echarme a llorar.

Tengo que reconocerlo, adoro la Navidad. El pesebre (Belén, le decíamos en mi casa) es el cordón umbilical de la niña que fui, lo mejor de mi infancia, sin duda. Las horas que pasé junto a mi padre, un artesano de la marquetería, montándolo... los paseos a la riera a por musgo, arbustos y piedras... el papel de embalar, la pintura a la "cola de pescado" hirviendo en una lata de tomate de medio kilo sobre un hornillo (no se podía dejar enfriar que enseguida se solidificaba)...los polvos de pintura ocre, marrón, verde, blanca, lila, azul, roja, amarilla, y su habilidad para hacer aquellas maravillosas montañas de cartón piedra (fue fallero en Valencia y se le notaba el arte)... el agua del río (de verdad) con cascada, pozo y lago donde se bañaban los patos y lavaban las lavanderas. El portal, verdaderas filigranas, una obra de arte con telarañas y todo, hechas con pegamento Imedio... el castillo de Herodes a partir de una caja de puros... las casas del pueblo, que hoy adornan mi "Belén" , de estilo árabe con cúpulas de tapones de champán (entonces no había cava). Todo pintado con tal esmero que parecían de verdad... envejecidas por el tiempo. Y las luces. Las casas, el portal, el camino, el fuego de los pastores, la Anunciación ¡con luz propia!  Ver a mi hija vivir esa ilusión ha sido un regalo de Reyes adelantado. ¡Merry Christmas, Ainhoa!

Merry Christmas, Baby de Lou Rawls

La Navidad tiene música, no hay nadie que lo dude. Apenas aparecen en el calendario los primeros días de diciembre, es música de Navidad, entrañable. La música navideña nace muchas veces de manera anónima, con unas raíces populares en su gran mayoría y de ahí  surgen todo tipo de versiones. También han habido grandes compositores que han dedicado obras a la Navidad; así encontramos conciertos y oratorios de gran calidad. Pero el encanto de la música de Navidad no está tanto en su mayor o menor calidad musical sino en los sentimientos que suscita en cada uno de nosotros. Para los amantes de la buena música nada supera la sensación borrosa caliente que se obtiene de las clásicas canciones navideñas cantadas por los cantantes clásicos del jazz. Clásicos y contemporáneos que se han acercado a la interpretación de la música de la Navidad.

Como este clásico The Christmas Song (Castañas asadas en fuego abierto) de Nat "King" Cole, una grabación de 1946 que es considerada por muchos como la lectura definitiva del tema. La cálida voz de Cole ahuyenta el frío invierno.

La vida de Duke Ellington es la historia viva del jazz, desde los remotos tiempos del ragtime a las variopintas fusiones de los años setenta.  “La música es mi amante” fue el título de su autobiografía. Por ello no podía faltar en esta selección con su particular adaptación de Jingle Bells junto a su orquesta.
 

Have Yourself a Merry Little Christmas es una canción introducida por Judy Garland en el musical de 1944 “Meet Me in St. Louis” Esta versión de Ella la Primera Dama del jazz, tiene un estilo sin igual. Su swingin Christmas suena alegre, sincero y divertido, un poco de aire fresco para esta Navidad. 

Frank Sinatra más tarde grabó una versión con letras modificadas, que se ha vuelto más común que el original. La canción fue escrita por Hugh Martin y Ralph Blane.

Seguimos para bingo en esta selección (que podía haber sido otra) de standards del jazz para Navidad. A continuación Diane Reeves con su Christmas Time Is Here, una canción popular escrita  por Vince Guaraldi en 1965 para el “Charlie Brown Christmas Special Intitally” En orígenes  era un tema instrumental, pero Guaraldi añade la letra en el último minuto.

Para acabar, Christmas in New Orleans del inconmensurable Louis Armstrong que consigue expresar el ambiente musical de Nueva Orleans en los años 20, un encuentro con el nacimiento del jazz clásico. Fue en ese lugar y momento cuando una sencilla música popular se transformó en una elaborada forma de arte musical de considerable sofisticación, gracias a la influencia directa de las innovaciones ideadas por Armstrong, considerado desde entonces una de las figuras de referencia en la historia del jazz.

Nada más. Me despediré como los compañeros de la marea blanca: FELIZ SANIDAD Y PÚBLICO AÑO NUEVO.

25 de diciembre

Mi querido amigo Miguel Sagües, amante de jazz y enamorado de la Navidad como yo nos propone el clásico O Tannenbaum en versión de Vince Guaraldi Trio. Vince no tenía ni idea de lo importante que su música sería para las Navidades de la cultura occidental cuando gravó estos temas  a finales de los '60'.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Enrico Rava Quintet

Cuando la melancolía tiene tanta fuerza como la propia existencia.

Hace días que quiero escabullirme. Giro en torno a la nada una y otra vez, intentando escapar. Quisiera tener la mente en blanco, lejos de la ciénaga y las batallas. Quisiera bajar hasta el mar y buscar un poema que perdí. Sé muy bien de qué huyo. Y vosotros también lo sabéis.  



EL MAR
(Pablo Neruda)

NECESITO del mar porque me enseña:
no sé si aprendo música o conciencia:
no sé si es ola sola o ser profundo
o sólo ronca voz o deslumbrante
suposición de peces y navíos.
El hecho es que hasta cuando estoy dormido
de algún modo magnético circulo
en la universidad del oleaje.
No son sólo las conchas trituradas
como si algún planeta tembloroso
participara paulatina muerte,
no, del fragmento reconstruyo el día,
de una racha de sal la estalactita
y de una cucharada el dios inmenso.
Lo que antes me enseñó ¡lo guardo! Es aire,
incesante viento, agua y arena.

Pero de repente Jesús me indica y... escucho una trompeta; un quejido de una técnica interpretativa sin igual,  una música llena de matices y sugerencias. Y siento cómo su soplo se instala como un manto, como una fina capa que me recubre.


El tema se llama “Mi retorni in menti” (De vuelta en mi mente) del maravilloso trompetista Enrico Rava que con Gianluca Petrella al trombón, Giovanni Guiudi al piano, Gabriele Evangelista en el bajo y Fabricio Sferra tomando las baquetas ayudan a Enrico en la tarea de poner en pie sus sublimes temas. Me atrapa la transparencia de su sonido, la claridad de su fraseo, y porque es un artesano de lo simple. Cerrad los ojos, dejad la mente en blanco, veréis que su capacidad narrativa es proverbial. Esa trompeta es capaz de evocar los más distintos ambientes, surcar la realidad de las calles o instalarse en algún lugar del sueño. 


Si algo caracteriza a Rava es su sonido: cálido, redondo, flexible.  Parece como si los músicos se hubieran puesto de acuerdo en ofrecernos la dimensión más humana de la música. Este “Ters For Neda” o “Garbage Can Blues”  tienen algo de soliloquio.


Enrico Rava Quintet, con ese sonido cuidadosamente elaborado, puede sonar en una dimensión extática o difuminarse en la luz de un cuadro urbano de George Wesley Bellows, hasta llevarnos a “Certi angoli segreti” (Ciertos rincones secretos)



La fuerza de su música está en la recreación de mundos, relatos cortos por los que deambulan personajes enigmáticos, un tanto cortazianos. Estamos ante un lenguaje que es, sobre todo, pregunta. Como las que muchos nos hacemos constantemente.

9 de diciembre
Xavier Perarnau, un amigo facebookero amante de la filosofía, las letras, las artes y la música nos hace esta propuesta “Las palabras y los días”, nombre pavesiano donde lo haya….  Es maravillosa la sonoridad de la trompeta, su fina emisión, su lento trazo, la austera belleza de un recato sin embargo ardiente, su un tono lujuriosamente. Me encantan las breves y emotivas explosiones del registro agudo.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Nacho - Bosques de mi mente

El niño que ya no existe ( y a medida que le escuchaba me fui quedando sin palabras) 

Parece que la vorágine está llegando a su fin. Después de un Congreso, una Huelga General y a la espera de las elecciones del domingo, esta noche he decidido parar el mundo y bajarme para dar un paseo por los “bosques de mi mente”

“Bosques de mi Mente” es el proyecto musical de “Nacho”, sí, a secas, un cartagenero afincado en Madrid que plasma tanta emotividad en sus composiciones que simplemente te transporta, como si su música contuviera magia, un proyecto diría que vital, porque vive las notas que toca, dedicado a la melancolía, la nostalgia y la soledad. 

Lo inició a mediados de 2007 cuando, por diversas razones, decidió comenzar a crear música solo, para poder plasmar ciertas inquietudes y sentimientos que rondaban por su cabeza. “La idea de Trenes de Juguete me llevaba quitando el sueño desde hacía tiempo. Para mi fue un intento de plasmar la melancolía que sentía al tratar de recordar sin mucho éxito mi infancia, un tiempo más feliz del que guardo apenas retazos de recuerdos…»

Influido, según sus propias palabras, por el olor a tierra mojada durante una tormenta de verano, los crujidos de una bicicleta oxidada tratando de avanzar, de un columpio en un solitario parque, la sonrisa de un niño jugando con su tren de juguete, el dulce crepitar de un vinilo... la música de  “Bosques de mi mente” pasea por paisajes minimalistas, habitualmente mediante los sonidos intimistas del piano, ruidos de fondo y sonidos extraños, pintando toda una paleta de emociones y recuerdos de nosotros mismos. Porque supongo que vosotros, como yo, tenéis más de Un recuerdo atrapado en una esquina'

El minimalismo, en su teoría de que menos es más, consigue ser la música más concreta, sin duda. Una música que, según el propio artista dice, la realiza con medios excesivamente humildes pero que intenta llegar al máximo de gente posible. Al ser el proyecto en solitario todos los instrumentos son tocados por él, con predominio del piano, obviamente, y con muchas reminiscencias de los minimalistas más clásicos pero colmado de matices y simbolismos de gran belleza y poder evocador que invitan no solo a la distensión sino también a la reflexión.

Os propongo escuchar Los más importante es invisible, incluido en su disco “Inocencia” que está inspirado en un libro maravilloso “El Principito”  (si os apetece, lo podéis leer aquí) aquel pequeño libro, grande en buenos deseos y en recomendaciones del francés Antoine de Saint-Exupéry que cautivó a generaciones de niños-hombres y aún lo sigue haciendo con su entrañable narración.


Hermoso ¿verdad? Además Nacho cree que la música debe ser libre, así que los 7 discos que hasta el momento ha grabado, los ha registrado bajo licencia Creative Commons, lo cuál nos permite descargarla y distribuirla de forma totalmente gratuita (algo que se agradece bastante) Y por si os enamoráis de él, como yo lo hice hace tiempo, os dejo sus discos. Con tan sólo un click al título podéis descargarlos.


Podría seguir compartiendo todos los vídeos de sus temas colgados en youtube y no me cansaría de escucharlo. Pero para despedir esta noche, quiero que la música sea complemento a la palabra, para que convivan en perfecta simbiosis. Por eso he escogido a Eduardo Galeano Con su maravillosa voz proclama mi/nuestro derecho a soñar con lo que deseamos que sea nuestras vidas a partir del lunes.

El escritor y pensador uruguayo es sin duda una espada de caballero de la literatura. Con un filo incalculable determina las palabras que saldrán a danzar entre nosotros con ritmos nativos, consciencia eterna y visión que va mucho más allá de nuestros horizontes inmediatos. Su “Derecho al delirio” es un canto maravilloso a la ensoñación, a la libertad, a la posibilidad de un mundo mejor, más solidario, más integrado, más justo, más humano.

domingo, 11 de noviembre de 2012

14 N ¡Todos a la Huelga General!


¡Nos dejan sin futuro! ¡Hay culpables! ¡Hay soluciones!

El 14 noviembre se nos presenta una nueva jornada de movilización más necesaria que nunca ante la rapidez con la que el Gobierno de Rajoy, quien vendido a las oligarquías financieras salva a los bancos mientras hunde a las personas, está destruyendo los derechos sociales que tanto esfuerzo y resistencia costaron, una situación  insostenible que está provocando miseria y dolor. 

Esta huelga general es un grito de rabia e indignación, una cita ineludible, tanto por su dimensión europea como por su innegable dimensión social. Es el día en el que la ciudadanía plantaremos cara a todo un programa sistemático de recortes y reformas que el 1% nos está imponiendo a la inmensa mayoría de la población.

Fernando Buen Abad Domínguez , escribió este maravilloso artículo “La poética de la Huelga”

Una Huelga, libre de parásitos y usurpadores… convocante y unificadora, con un debate político independiente y de clase; es un acto de amor colectivo, una ofrenda, un ejemplo de fraternidad y fortaleza para el movimiento obrero. Poesía en serio. Una Huelga es un poema de corazón enorme poblado de revoluciones, no sin amenazas, no sin riesgos. Es un corazón poderoso y cálido que no desfallece a la hora de prodigarse en desafíos y conquistas. Es un regalo espléndido, una oportunidad magnífica de conocer y amar la fuerza de los trabajadores a la hora en que ponen su identidad de clase, frente a frente, contra lo que los explota y aliena. Valor e inteligencia puros. Es la hora obrera de afinar puntería y gravitar con su peso social más verdadero. En la épica y la lírica social del proletariado la Huelga, aunque cueste verlo, es un poema necesario cuya inspiración es cada día más poderosa.


Las Huelgas, con ocupación de fábricas, tienen el poder de rebasar esencialmente al capitalismo. Lo saca de sus casillas. Son un golpe certero al ídolo de la propiedad capitalista, un golpe a la propiedad privada y las leyes burguesas. Ocupar una fábrica, o un espacio de trabajo, durante una Huelga implica decir en voz alta, la voz más alta porque es la de todos, que el trabajador es el dueño verdadero de la fábrica y del trabajo. Las Huelgas con ocupación son una advertencia seria que los trabajadores dirigen no sólo a la burguesía sino también a otras organizaciones obreras y a la sociedad toda. Por eso es fundamental ser cauto, estar organizados unidos y solidarios, antes de que la burguesía ordene a sus perros atacar a los trabajadores asesinarlos y redoblar las condiciones de opresión. Ser audaces no implica ser ingenuos. “Si creéis que ahorcándonos podéis acabar con el movimiento obrero... ¡entonces ahorcadnos! Aquí pisoteáis una chispa, pero allí y allá, detrás de vosotros, frente a vosotros, y por todas partes, las llamas surgirán. Es un fuego subterráneo. No lo podréis apagar. Augusto Spies (Mártir de Chicago) 


Es necesaria la Huelga General. Basta de sacrificios, flexibilidad laboral, recorte salarial, resignación y cerebros vacíos. Basta ya de los trabajadores paguen la borrachera de lujos de la burguesía. Paremos la física, anímica e intelectual destrucción a que es sometido el trabajador.

Nuestra realidad no sólo no mejora sino que ha empeorado… hambre, enfermedad, abandono son cada vez más graves... Es obra del capitalismo imperialista. Las Huelgas pueden ser formas de rechazo a esta situación y este rechazo social está aumentando el desgaste y desprestigio del sistema capitalista. La Huelga no es por si misma la “solución” es un espacio de discusión y movilización importantísimo entre trabajadores que puede ser muy provechoso para encontrar rumbos transformadores sin retorno. 

Huelga general y torbellino de ánimos como sábana de estruendo cosida por la mano obrera. Huelga general, vientre y parto implacable y amoroso, de labios indomables cantarines y vocingleros, con explosiones y brechas entre besos de la historia. Silencio todos… La Huelga está pariendo sus propios sueños. Que son nuestros. 


Quiero una huelga donde vayamos todos.
Una huelga de brazos, piernas, de cabellos,
una huelga naciendo en cada cuerpo.
Quiero una huelga
de obreros de palomas
de choferes de flores
de técnicos de niños
de médicos de mujeres.
Quiero una huelga grande,
que hasta el amor alcance.
Una huelga donde todo se detenga,
el reloj, las fábricas,
el plantel , los colegios,
el bus,  los hospitales,
la carretera, los puertos.
Una huelga de ojos, de manos y de besos.
Una huelga donde respirar no sea permitido,
una huelga donde nazca el silencio
para oír los pasos del tirano que se marcha.
(Gioconda Belli)

domingo, 21 de octubre de 2012

Francesco Tristano: Buxtehude & Bach

“La música clásica no existe”

PRIMA LA MÚSICA POI LA PAROLE

“Il certo, il certo e.. 
prima la musica per la parole”.
(Antonio Salieri)
.........
Como la vida,
todo tiene su pequeña elegía infinita.

Como la vida,
todo tiene su voz y su cansancio, como las innumerables praderas de Ítaca.

Como la vida privada de los árboles
(o de los náufragos), aferrada a un océano cubierto de partituras,
navegando en los ojos una imagen absurda, 

un sonido que se confunde
con la nostalgia de las cosas que no he vivido.

Decidme,
¿cuando quise yo dejar de ser niña?,
¿cuándo ese cadáver
que cuenta historias dejará de exprimir
el limón de la realidad
y  restregárnoslo por los ojos?

Políticos, hipócritas, creyentes...
¿cuándo?

Si esto sigue así ¿Quiénes compondrán la sinfonía musical de nuestro  país?  ¿Quedará alguien? ¿Quién tendrá oportunidades y posibilidades?

Nadie Porque en la actual situación económica no nos está quedando ninguna actividad pública intacta, sobre todo ante la hegemónica ideología liberal ,económica y cultural, que pretende que TODO LO PÚBLICO es, por definición, innecesario y susceptible de ser eliminado o recortado. Así, cuando la impresión es la de que estábamos mejorando un poco la situación musical, España (el Gobierno español) decide mandar la música la otra parte. La sensación de ahogo va en aumento a cada paso que estos desalmados dan en nombre de la Democracia.

Por suerte, hace pocos días mi querido amigo Martí (que no es medio sueco sino medio danés) me regaló una pieza musical a modo de inhalador; un tema del compositor y organista Dietrich Buxtehude cuyas piezas tuvieron gran importancia en la música heredada de la música barroca.

Heut triumphieret Gottes Sohn (Hoy triunfante Hijo de Dios)

Persiguiendo a Buxtehude me he tropezado con el maestro Francesco Tristano, un joven y virtuoso pianista que afirma que la música clásica no existe. "Mi marco es 2012, no 1705, y en ese sentido le doy a todo lo que hago la visión de mi tiempo. La música clásica no existe. Mozart nunca escribió música clásica. Es una terminología que se inventó hace 250 años y desde entonces la arrastramos. Todo es clásico y no lo es. Escuchar y entender, nada más".   Una interesante reflexión.

Este pianista protagonizó el pasado viernes el aterrizaje en España del “Yellow Lounge” un proyecto que nació hace siete años en la escena de club berlinesa, promovidas por la prestigiosa discográfica Deutsche Grammophon, y que se ha ido extendiendo por ciudades como Londres, París y, ahora en Madrid en La Nave de Música en el "Matadero Madrid". 

Esta iniciativa tiene por objetivo ofrecer la música clásica en un envoltorio muy diferente a las habituales salas de concierto, invitando a artistas que trabajan en las intersecciones entre la música clásica y las nuevas formas de composición y exhibición de música, sin escenarios ni amplificación, en un intento de desacralizar y acercar este género. 

Tristano presentó su último trabajo, "Long Walk", en el que muestra la relación entre la música de Dietrich Buxtehude y Johann Sebastian Bach. El inmenso músico alemán marcó un antes y un después en la historia de la música; pero, evidentemente, no surgió de la nada. Siendo joven, en 1705, hizo un viaje para conocer al compositor y organista Dieterich Buxtehude cuyas piezas influenciaron mucho al genio de Leipzig.
Con todos vosotros… ¡Francesco Tristano! 
Canzona (BUXMV 168 de D. Buxtehude)

Aria (BWV 988 de J.S. Bach)


Como veis “A veces la música tiene licencias. Licencia para dolerte por dentro, para acariciarte el alma… A veces la música te escuece dentro y otras se convierte en magia”  ( Vanesa Martín ) y ahora Ven, siéntate y me lo cuentas.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Anjani Thomas


Un canto de sirena imposible de resistir

Estoy cansada. Han sido dos días largos, llenos de emociones contenidas, de risas y lágrimas; ha sido un domingo largo y lleno desde la mañana a la noche de trabajo, mucho trabajo, un trabajo que no he acabado pero mi cabeza no da para más. La vida está ahí, sin duda. Sólo espero que al final de mis días me sienta en paz conmigo misma y con mi historia.

Estoy melancólica, ya veis. No sé si os habéis dado cuenta que las noches como ésta busco siempre una voz de mujer que navegue con libertad por todos los rincones de mi alma, que me susurre al oído hasta irme a dormir.  Por eso en estos instantes mientras escribo dejo que la voz de Anjani Thomas, una voz que nace directamente del corazón, se deslice con suavidad en mis oídos.

Esta hawaiana que tiene mi edad (nadie lo diría), pianista, vocalista y compositora, iba para cantante de jazz. Y, sin embargo, Leonard Cohen, el músico de la tristeza y la depresión, hizo de quien tan sólo una cantante de su coro, lo que estoy escuchando: un sonido dulce, melancólico, intimista, cálido, que invita a entrar. Voz que pone al servicio de unas letras de Cohen que rebosan poesía. Anjani y Cohen, combinación ideal para acabar un día como el de hoy: Blue Alert


ALERTA AZUL

Hay perfume ardiendo en el aire
pedacitos de belleza por todas partes
Shrapnel volando; el soldado patea el polvo
Ella llega tan cerca. Tú la sientes entonces.
Ella te dice No y No otra vez.
Tu labio se corta con un borde de su falda de tablas.
Alerta azul
Visiones de ella que se dibujan cercanas
se elevan, se mantienen un momento y desaparecen.
Tú intentas frenarlo; no funciona.
Es solo otra noche, supongo,
toda enredada de desnudez
Incluso te tocas a ti mismo.
Eres tan ligón.
Alerta azul
Tú sabes cómo comienzan noches como ésta,
el tipo de nudo en que tu corazón se ve convertido.
A cualquier parte que vuelvas va a doler.
Hay perfume ardiendo en el aire,
pedacitos de belleza por todas partes.
Shrapnel volando; el soldado patea el polvo.
Alerta azul. Alerta azul.
Ella rompe las reglas así puedes ver que
ella es más salvaje que lo que tu nunca serás.
Tú hablas de religión pero ella nunca se convertirá.
Su cuerpo tiene 20 pisos de alto.
Intentas apartar la mirada, lo intentas
pero todo lo que quieres es llegar allí el primero.
Alerta azul


Difícil describir, para quien no la conozca, el ambiente melancólico, minimalista, de dulzura extraordinaria que aparece detrás de cada nota, de cada palabra, y que se mete los poros de una y de otra. Porque la voz de Anjani Thomas es como el humo que se desliza por el ambiente  y no se puede hacer nada por evitarlo.

A continuación Half The Perfect World un tema en el que el tiempo se detiene. Canta una mujer lo que siente un hombre…
MEDIO MUNDO PERFECTO

Cada noche ella volvía a mí.
Yo cocinaba para ella, yo le servía el té.
Ella estaba en los treinta, entonces,
había hecho algún dinero, vivía con hombres
nos acostábamos para dar y recibir
bajo la mosquitera blanca
y dado que ninguna cuenta había comenzado,
vivimos un millar de años en uno.

Las velas ardían,
la luna se ponía tras
la colina pulida,
la ciudad lechosa,
trasparente, sin peso, luminosa,
descubriéndonos a los dos
sobre esa tierra fundamental
donde el amor es no querido, no atado, no dirigido
y medio mundo perfecto se encuentra

Pensándolo bien, podría decirse que Anjani ha hecho más por Cohen que cualquier musa anterior o colaborador. Desde que la escuché por primera vez se me pareció en algo a él. Un Cohen femenino, suave, más relajado. Un Cohen sexy, pelilargo y pelinegro.

NADIE DESPUES DE TI

Bailé con cantidad de hombres.
Luché en una guerra fea.
Le di mi corazón a una montaña
pero nunca amé antes.
Me pongo nervioso cuando me das la espalda.
Mi corazón está siempre escocido.
El esmoquin me daba diamantes
pero nunca amé antes.
He estado en la carretera desde siempre.
Siempre estoy en marcha poniéndome a salvo
pero tu eres mi primer amor y el último
No hay nadie, nadie después de tí
He vivido en muchas ciudades
desde París a Los Angeles
Enseñaba el kamasutra
pero nunca amé antes.
He estado en la carretera desde siempre
Siempre estoy en marcha poniéndome a salvo
pero tu eres mi primer amor y el último
No hay nadie, nadie después de tí
Aunque conocía los hechos de la vida
pero ahora conozco el marcador
Estuve dando la vuelta a la manzana y vuelto
pero nunca amé antes.


Canciones que salen desde la oscuridad para revelarse en toda su brillantez, que se convierten en derroteros frágiles en el proceloso mar de los sentimientos.

EL GOLDEN GATE

Mirando hacia atrás, a San Francisco
llevando mi traje chino azul
chaqueta amarilla con hombreras rellenas
fumando cigarrillos Sobranie;
cuatro en punto y la niebla se cuela.
Todos recordamos el mar;
por varios segundos nuestros pecados son perdonados
los míos contra ti, los tuyos contra mí.
No me esperes y no lo sientas.
Olvida todas las cartas que nos escribimos.
Abandona a las sirenas de niebla nuestra solitaria historia
déjales que ellas sostengan la nota más dura.
Nosotros ordenamos otro margarita
que sorbemos lentamente junto a la ventana.
Nadie necesita un maestro indio.
Todo lo que necesitan es San Francisco
porque estamos conduciendo con el máximo cuidado hacia casa
bajando carreteras que están flotando y veladas.
El Golden Gate,
es todavía de oro,
es todavía grande.
Nadie está borracho.
Nada ha fallado.



Mientras escucho las melancólicas canciones de Anjani Thomas me asalta una extraña sensación de paso del tiempo. Música y poesía son un encuentro con nuestra propia historia de amor y desamor, historia de tiempos perdidos.

 “Todo lo que tengo es mi voz, el piano, y las letras de Cohen, que son pura poesía. Mi acercamiento al más alto nivel de los sentimientos y de la experiencia interior” Debe ser eso…

domingo, 2 de septiembre de 2012

Chet Baker

El perfecto “beautiful looser” del jazz.


La clara muchedumbre de un poniente
ha exaltado la calle,
la calle abierta como un ancho sueño
hacia cualquier azar.
La límpida arboleda
pierde el último pájaro, el oro último.
La mano jironada de un mendigo
agrava la tristeza de la tarde.
(Fragmento de "Atardeceres" de Jorge Luis Borges. Fotografía: Ainhoa Zapatero)

El cielo, testigo de una tregua que se acaba,  tiene la quietud de un cuadro detenido en cualquier tiempo. Resuena una trompeta venerando nostalgia.

Si un común denominador tienen los músicos de jazz es el tormento y sufrimiento de sus vidas. No sé si por el contexto histórico, la noche, la vida loca o una infancia sin juguetes; pero casi todos los grandes talentos del género tuvieron un durísimo enganche a los alcoholes y las drogas más duras. Quiero creer románticamente que era la única forma que encontraban de aguantar la enorme melancolía que les provocaba su arte.

Chet Baker es otro de los muertos que tiene en su haber ese ocaso narcótico de las drogas. Guapo hasta el dolor, hasta los feos le adoraban. Estaba tan loco que los cuerdos lo envidiaban. Era tan mujeriego que las mujeres le odiaban porque les rompía el corazón; tan genial y talentoso que la vida le tenía celos y acabó por asesinarlo. Pero, a pesar de su relación auto-destructiva con las drogas, es indiscutible la magnífica música que componía, suave y melancólica, jazz sensual.

Tocaba por instinto, sin partituras, y también cantaba por instinto, con la voz triste, nostálgica, encadenando frases, con las que construyó un universo personal, capaz de arañar la esencia de la melancolía humana.

Esta noche escucharéis cómo la trompeta de Chet Baker suena amplia, sostenida, como si la cavidad bucal, armada sobre una contundente mandíbula, ejerciera de caja de resonancia. Aun no le faltaban los dientes carcomidos por la droga.  Sentiréis cómo su música nos transporta al mar, al brillo de la luna, sin importar en qué lugar del mundo te encuentres. A ese lugar onírico es a donde me transporta con esta versión de My Funy Valentine
Lo mismo ocurre con su voz, meliflua y aflautada, que se vuelve susurrante e hipnótica cuando canta.  Es gracioso pensar ahora que, en aquellos lejanos 50, algunos puristas del jazz no aceptaron la faceta vocal de Chet Baker. Simplemente no entendían por qué diablos se empeñaba en cantar, en lugar de limitarse a tocar la trompeta. Pero lo cierto es que todo lo que grabó Chet en esa época es absolutamente mágico y nos acompañará siempre
Los que me conocen bien saben que cada noche cierro los ojos buscando un silencio que no existe. Pero nunca pierdo la esperanza de que una música nocturna me lleve lo más cerca de él. Hoy ha sido Chek Baker. La encantadora melodía primero y el clima que crea el sonido de su voz se apoderan de mí como un bálsamo que ralentiza los tiempos innecesarios y el fuego del corazón para que empiece a latir lentamente.  Y todo se vuelve como un sueño, dulce y embriagador... Almost Blue... O casi…
En 1988 vio la luz el filme biográfico “Let's get lost”. Bruce Weber, su director, muestra su gran fascinación por el genio en cada una de las escenas de la película y, aunque su idea inicial se centraba únicamente en realizar un book fotográfico al músico, finalmente la estrecha relación entre ambos acabó derivando en la puesta en marcha de un largometraje de 120 minutos.

Aquí os dejo el documental al completo. Ojalá podáis conseguir el tiempo para verlo. Realmente, merece la pena.
Por último y para quienes queráis viajar por el espacio, huyendo del tiempo, en este enlace tenéis 100 videos de Chet Baker, música desgarradora que parece resbalarse desde el bronce pulido como una lágrima para llegar a los oídos trepanados por la pena; notas que son la perfecta voz que necesita el alma para expresar sus devaneos, gotas que se bifurcan por las constelaciones internas como un veneno ancestral teñido de gritos…


Felices sueños.

viernes, 3 de agosto de 2012

Pongamos que os hablo de Madrid


"Hay ciudades tan descabaladas que no tienen catedral”. Así comienza Luis Martín-Santos su novela “Tiempo de Silencio” (1961)

A pesar de que en verano casi todos los blogs cierran por vacaciones, aquí estoy esta noche. Y es que ¿sabéis? ¡Nos hemos escapado cuatro días a Madrid! la capital que, a pesar de todo, aún se cree dueña del destino, la ciudad que te quiere y te odia a la vez, la pareja perfecta con la que nunca caes en la monotonía. Madrid es el comienzo y el fin de todas las eternidades, donde todo comienza y termina con una canción de Sabina.

ADORO esa ciudad desde que la visité por primera vez cuando era muy chica y me pude fotografiar, con las manos en las caderas, delante de La Puerta de Alcalá o de la tienda de la Señorita Pepis, una de las muñecas más famosas en la España de la década de los 70 (no he encontrado la foto). Allí mi abuela me enseñó a cantar, con una gorra ladeá, “Pichi, es el chulo que castiga” o el chotis Madrid

Tampoco podré olvidar jamás la letra de Por la Calle de Alcalá de la zarzuela Las Leandras que me aprendí entera. Podría cantarla ahora mismo sin ningún reparo “Por la Calle de Alcalá, con la falda almidoná y los nardos apoyaos en la cadera. La florista viene y va y sonríe descará por la acera de la Calle de Alcalaaaá ” (Me pregunto cómo he podido salir tan sana habiendo crecido en este ambiente, jeje)

En honor a mi abuela, la culpable de mi pasión por esta ciudad, os ofrezco una curiosa y chocante visión culterana, de concierto, del chotis por antonomasia:  Madrid de Agustín Lara cantado por Ramón Vargas.


Había algo inquietante en el Madrid de este mes de julio: El hambre en los soportales o pidiendo pan en las puertas de unas cafeterías (santo y seña de la ciudad) ajadas, necesitadas de una mano de pintura y una escoba en las aceras. Viejos y jóvenes, de aquí o de muy allá, con un vaso de plástico pidiendo unas monedas, los taxistas en pie de guerra, las putas de los arrabales con castizo acento que han dejado paso a las latinoamericanas, el precio (desorbitado) de la T10, los perroflautas de los cartones, ejemplo de dignidad, o lo que cuesta un refresco... No avanzamos hacia la argentinización de España sino hacia la españolización de España. ¿Volverá la historia negra de la Castilla más mísera y sanguinaria? Si es así, nadie sabe lo que ocurrirá. 

Y es que la villa de Madrid, epicentro de la vida administrativa por triplicado, tiene el raro honor de ser el centro neurálgico de una entelequia autonómica, una “Comunidad” con un millón quinientos cuarenta y cuatro mil seiscientos sesenta equivocados que, con la ayuda de los más de dos millones que no se mojaron, elevaron a Esperanza Aguirre, mitad maruja, mitad marquesa, a los altares del espejismo de este país de “ricos”. No porque lo fuéramos, sino porque nos creímos ricos. Un país que cuando apela a los cojones y al patriotismo ni la conciencia ni la inteligencia tienen espacio.

Pero la villa que palpita en horario de oficina, pacata y sumisa, también alza la cara y hace de la insolencia su bandera. Porque Madrid es una ciudad indestructible. En plena crisis, casi en estado de sitio, con las calles  semivacías y la chavalería bebiendo calimocho en cualquier rincón meado, planta cara y surgen iniciativas que demuestran la vitalidad de una urbe que nunca se da por vencida. Hace poco más de un año, en el km 0 de la Plaza del Sol, Madrid empezó a indignarse, levantarse, amotinarse, resistir y rebelarse.

Arde Madrid (Mikel Erentxun)

Madrid es una metrópolis que a veces cumple los sueños pero que, si no lo consigue, aun así siempre invita a soñar. Lo hemos podido ver, ¡sentir!. Vibrante y acogedora, se expresa en sus calles, harta de ser el nudo gordiano de la broma de mal gusto en que se ha convertido este país sin rumbo, sin criterio y sin cerebro; pero, sobre todo, sin corazón. La realidad económica, política, cultural y social está allí, aparentemente a la vista de todos. Ocurre, simplemente. Se despliega a lo largo del tiempo y del espacio.


Pero la percepción de los ciudadanos está en otro lugar: en el complejo entramado de neuronas que se comunican entre sí a través de impulsos eléctricos y de cambios químicos. En el complejo territorio que decide cómo se mira esa realidad, con qué ojos, con qué oídos y, sobre todo, con qué resonancias afectivas, ya sean consientes o inconscientes.

No debemos olvidar que Madrid es la ciudad que, contra todo pronóstico, resistió al asedio franquista hasta el final de la guerra; y se iba de paseo y al cine y a los teatros después de cada bombardeo de la aviación sublevada. Como tampoco debemos olvidar que el Madrid de la lideresa lo fue de la Movida

La villa de Madrid rezuma cultura por todos sus poros, vibra con el arte; es el placer de un viejo libro hallado a la salida del museo… acelera los pulsos, precipita los acontecimientos, genera ansiedad vital, engaña a los soñadores, recuerda a los que se fueron, da la bienvenida a los que llegaron y evita las comparaciones, que siempre son odiosas. Madrid engalana el alma, invita a la poesía, alimenta a los hambrientos de cultura como nosotros, no regaña al suicida, ataja los delirios de grandeza, ablanda los corazones, agrieta los puños, reta a la arrogancia y a la ignorancia, y enamora a las princesas de quita y pon.

Para vuestro deleite aquí tenéis la Ritirata notturna di Madrid   de Boccherini

Madrid es una ciudad que se descubre desde el asfalto, un pueblo que nunca dejará de serlo; hay algo inmutable en su fisonomía que ningún cosmopolitismo variará. Madrid desde el cielo es una constelación de tejas manchegas. Eso fue lo que pudimos ver desde la azotea del Círculo de Bellas Artes, un pueblo coronado por “El Pirulí”. Aunque por su tamaño es imposible de recorrer a pie, el Metro de Madrid te lleva cualquier sitio de interés y de tu interés. Pero sus dimensiones urbanas también invitan a caminar para descubrir cuan cosmopolita, artística, dinámica, divertida, orgullosa, encantadora y versátil es.


En las calles de Madrid (Loquillo)

Como dice el equipo de "Ruta de autor", Madrid es una ciudad que abraza, pero en la que también existen los desvíos, las perplejidades, los puntos de la confusión, los puntos de la sorpresa y el hallazgo. Madrid es lugar para perderse y encontrarse. Y es un lugar, que como todas las ciudades que me seducen, desconoce y descree de la pureza. Niñas chinas vestidas de chulapas; niños dominicanos que enseñan a sus compañeros a mezclar el merengue con el chotis; adolescentes españoles que mordisquean arepas que les han obsequiado sus amigos venezolanos; una mujer que lleva en una mano a su hijo y en la otra a un niño colombiano cuyos padres no han podido buscarlo en el colegio; tres españolas que aguardan en un café la llegada de un brasileño que las enseñará a bailar esa noche. Todo Madrid invita a la mezcla, a la mixtura, a la fusión, al frenesí, al roce, a la ternura. El Caribe está en Madrid.


Vente pa Madrid (Ketama)

Madrid es una ciudad que nunca duerme; es la meta y es el fin. Es jugárselo todo a una carta, a una mano, a cara o cruz. A camisa descubierta, dando la cara, el pecho y hasta la vida. Es templar los miedos y contener los sueños, bordados al alma en seda y oro.
Calles de Madrid (Quique González)

Madrid es soledad en multitudes, la sangre corriendo en oleadas, golpeando en los oídos; un paseo interminable que pesa con la responsabilidad que marca la historia. Madrid te lo da y te lo quita. Es furia y pasión, una amante exigente y un enemigo despiadado. Del amor al odio. Y luego otra vez amor. Porque surge por los poros, en caliente, sin más verdad que la del corazón.
Madrid amanece (Hilario Camacho)

Estoy enamorada de Madrid, ya lo veis. Es una ciudad casi perfecta, a la que sólo le falta una cosa. Y es que en Madrid… ¡no hay playa!
La selección de música que he hecho podía haber sido cualquier otra. ¡Hay tantas! Y es que Madrid suena a canciones. Aquí os dejo, casi treinta. Casi. Podía haber añadido el Himno al Real Madrid pero he preferido tener la fiesta en paz :) 
1. Jueves de La Oreja de Van Gogh
2. La Puerta de Alcalá, de Ana Belén y Victor Manuel
3. Pongamos que hablo de Madrid, de Antonio Flores
4. Pasa el otoño, de Antonio Vega
5. Te dejo Madrid, de Shakira
6. Madrid, de El Canto del Loco
7. Madrid, de Pereza
8. Puedes contar conmigo, de La Oreja de Van Gogh
9. Tu mirada me hace grande, de Maldita Nerea
10. Luces de Madrid, de Jaula de Grillos
11. La chica de ayer, El Penta
12. Las chicas tristes vuelven a Madrid, de Sin Rumbo
13. Rock de Madrid, de Los Guapos
14. En Madrid, de José María Granados
13. Yo me bajo en Atocha, de Joaquin Sabina
14. Este Madrid, de Leño
15. Pobre Madrid, de Baron Rojo
16. Cosas que debo a Madrid, de Miguel Ríos
17. A la sombra de un león, Ana Belén
18. Bruma en la Castellana, Ariel Rot
19. Geishas en Madrid, de Ariel Rot
19. Lady Madrid, de Pereza
20. Hay un Madrid, de Alberto Cortez
21. En las calles de Madrid, de Rosana
22. Kilómetro Cero, de Ismael Serrano
23. Madrid, de La Fuga
24. Camino de Madrid, de Pedro Javier Hermosilla
25. Madrid, de Dover
26. Y pare Madrid, de Sinkope
27. Y aún arde Madrid,  de Los porretas
28. Madrid  de Hombres G
29. Madrid, de Caskärrabias

Madrid es una ciudad terrible, hermosa, imposible de sustituir para quienes hemos sido seducidos por su bella fealdad. Es un cruce de caminos, el fin y el principio, el faro, la guía, el centro de la piel de toro. 
Y si en Madrid no pasa nada, es que pasa algo grave. Por eso, para defender el futuro contra los que quieren arruinar el país,  el 15 S ¡VAMOS A MADRID!





Sábado 4 de agosto
Cuando el este blog se convierte en algo colaborativo, me siento feliz. Como es el caso. Mi amigo Pedro Ignacio Tofiño me/os propone un par de temas más sobre Madrid. Espero que sean de vuestro agrado como lo han sido del mío. ¡Gracias, Pedro!


Morning in Madrid  (Nightnoise) Es una pieza preciosa.

Cuzando Atocha ( La Romántica Banda local )

Otra nueva joyita que Miguel Montana, amigo de Pedro ha querido compartir. Por lo que he podio saber, Miguel es un cantautor catalán (esto aún no lo he confirmado) que vive en Toledo. También es componente de la Mountain Dew Band. Éste es su tema sobre Madrid: Bajo el cielo de Madrid. Va por ti, Miguel. Ojalá, algún día, nos veamos bajo el cielo de Madrid.



Parece mentira e imperdonable que haya olvidado un tema que ha sido un referente por muchas cosas. Y que, cada día más, me pone un nudo en la garganta cuando la oigo.
"Por una cuantas horas nos sentimos libres y quien ha sentido la Libertad tiene más fuerzas para vivir"






18 de mayo en la "Villa"


Y la ciudad era joven,
aquel 18 de mayo.
Sí, la ciudad era joven,
aquel 18 de mayo
que no olvidaré nunca.

Por unas cuantas horas
nos sentimos libres,
y quien ha sentido la libertad
tiene más fuerzas para vivir.

De muy lejos, de muy lejos,
llegaban todas las esperanzas,
y parecían nuevas,
recién estrenadas:
de lejos las traíamos.

Por unas cuantas horas
nos sentimos libres,
y quien ha sentido la libertad
tiene más fuerzas para vivir.

Una vieja esperanza
encontraba la voz
en el cuerpo de miles de jóvenes
que cantaban y que luchan.

No lo olvidaré nunca,
no lo olvidaré nunca,
aquel 18 de mayo,
no lo olvidaré nunca,
aquel 18 de mayo
en Madrid.