domingo, 28 de julio de 2013

Me quedo contigo

Porque si algo me ha hecho amar mi amigo Pep Lladó es la rumba.

De todas las manifestaciones de la música pop trajo que la democracia, la rumba, o flamenkillo para los más salaos, es la única que recorre una clase social concreta, varias razas (payos y gitanos) y una sensibilidad genuinamente intergeneracional. Es un pop que invita al desclasamiento, pero que trata temas muy duros y los pone en primer plano (la heroína, el maltrato, la prostitución...)
Aunque haya una vasta filmografía al respecto, con valiosas aportaciones de los directores José Antonio de la Loma y Eloy de la Iglesia, la película que mejor sublima y captura el espíritu de ese mundo es la magnífica “Deprisa, deprisa”.

"Deprisa, deprisa" de Carlos Saura, fue una película que nos sumergía, desde el principio, en un mundo en el que sólo cuenta la supervivencia. Un documento en la que no se juzga a los protagonistas. Porque detrás de la vida de estos chicos está lo que en Antropología se llama “cultura de la pobreza". Su vida es pura acción, sin ninguna identificación posible ni consigo mismos, ni con el entorno en que viven. Al final, ellos llegan a sentir que la única manera de afirmar su identidad es asumiendo riesgos, usando la violencia. Lo inquietante de la "cultura de la violencia" es la facilidad con que se perpetúa.

En “Me quedo contigo” de Los Chunguitos, como tema central encontramos la rumba más triste y agónica de todos los tiempos: aquella que asume que la lealtad amorosa es un sacrificio. El sentimiento de clase, tan importante en estos grupos, pasa a ser melodía y composición, esencia misma de la canción.


Los Chunguitos, o sea, los hermanos Enrique, Juan y José Salazar, grabaron “Me quedo contigo” para su álbum “Tengo Libertad” de 1980. Carlos Saura en persona eligió el tema para la banda sonora de su película. Este trío gitano fue denostado por parte de la “intelectualité” musical de los 80 aunque ahora lo reivindican artistas de todo tipo como Estopa, porque fueron pioneros en esto de la "rumba pop", con la que se relacionan géneros más actuales como el "flamenco pop".

La canción tiene una letra preciosa no apta para feministas ni para viriles que consideran calzonazos a un hombre enamorado, pero para mí “Me quedo contigo” es ante todo una canción de amor, a caballo entre la balada y la rumba flamenca, y que en el contexto de la película adquiere tintes dramáticos. No te deja indiferente, tiene fuerza y emoción. Por eso me encanta, por eso la quiero compartir esta noche con vosotros.

Si me das a elegir
Entre tú y la riqueza
Con esa grandeza
Que lleva consigo, ay amor
Me quedo contigo
Si me das a elegir
Entre tú y la gloria
Pa que hable la historia de mi
Por los siglos, ay amor
Me quedo contigo

Pues me enamorado
Y te quiero y te quiero
Y sólo deseo
Estar a tu lado
Soñar con tus ojos
Besarte los labios
Sentirme en tus brazos
Que soy muy feliz.

Si me das a elegir
Entre tú y ese cielo
Donde libre es el vuelo
Para ir a otros nidos, ay amor
Me quedo contigo

Si me das a elegir
Entre tú y mis ideas
Que yo sin ellas
Soy un hombre perdido, ay amor

De ella se han hecho muchas versiones en distintos estilos como por ejemplo Manu Chao, Antonio Vega y Azúcar Moreno, cantada ésta con los hermanos Salazar, SUS hermanos. Y quiero hacer una especial mención a la de Luis Tosar




viernes, 19 de julio de 2013

8 Canciones para Nelson Mandela

“Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar” (Nelson Mandela)

Hay seres cuyo crepúsculo simboliza, también, el fin de una era. Mandela, con sus 95 años recién cumplidos, que tiene al mundo con el corazón en un puño pendiente de su salud, ha sido testigo de una etapa cruenta, pródiga en aberraciones e infortunios, una de las más terribles de la historia moderna, el atroz siglo XX, un siglo que será recordado por las mayores tormentas ideológicas de la historia, como una era que sofisticó los instrumentos del sufrimiento y de la muerte.


Madiba, nombre de su clan y de señal de respeto, es un ejemplo extraordinario de valentía, de amabilidad y humildad. Virtuoso como Gandhi y sabio como Gramsci, Mandela ha vivido y actuado en oposición a esa corriente de destrucción y de ruina. En la etapa en que mayor perfeccionamiento alcanzó todo tipo de armas letales, Mandela rehuyó la violencia y se atuvo a instrumentos más sencillos y poderosos: la buena voluntad, la benevolencia, la esperanza, la fe... En los días que corren, nadie en el mundo posee tanta autoridad moral como él.

Nelson Mandela (Special AKA)


Bring back Nelson Mandela  de Hugh Masekela y Graceland Band

Con ese nombre, Madiba, fue coreado en el estadio en la inauguración del Mundial de futbol de Sudáfrica. El Madiba no sólo es el padre de su nación, de la identidad sudafricana: es también un modelo y fuente de inspiración para los luchadores africanos que reivindican su esencia y legitimidad, lo mismo que para toda persona que pugna por la dignidad humana.

La coherencia de sus palabras, su actitud y sus actos a lo largo de su vida le han convertido en una leyenda política viva. Otros, como el Che GuevaraMahatma Gandhi o Martin Luther King, fueron y son admirados por llevar sus ideales hasta las últimas consecuencias, pero cada uno de sus asesinatos ha contribuído al mito, dejando a su vez la incógnita de si hubiesen sucumbido al poder. En el caso de Mandela no hay espacio para la duda.

Tears for Johannesburg  (Max Roach)


Dark Days - for Nelson Mandela  ( Bobby Watson Quartet)


Mandela, el preso 466/64, encarcelado durante 27 años por el régimen segregacionista del apartheid, salió de la cárcel sin pronunciar una sola palabra de venganza. Liberado en 1990, negoció con las personas que por aquel entonces ocupaban el poder una transición hacia la democracia. Una vez convertido en presidente, en 1994, no intentó humillar ni perjudicar a la comunidad blanca, defendiendo permanentemente la reconciliación. 

La historia de su vida es una epopeya. Cada evocación es un recuerdo  gozoso, un remanso de paz que nos aligera de los ahogos cotidianos, un motivo o una justificación que nos sustrae, aunque sea por instantes, de las miserias humanas. La memoria de este hombre que hizo de su vida un ejercicio de la magnanimidad ha de ser, para el futuro, inspiración y motivación para hacer de este mundo un lugar habitable.

Biko  (Peter Gabriel)



Something Inside So Strong (Labi Siffre


Estaba llamado a convertirse en el jefe de una tribu y acabó siendo el abuelo ('mkhulu') de todo un pueblo. Nelson Mandela, el preso político más famoso de la Historia, preparó las armas para responder al violento acoso del apartheid, pero consiguió el Nobel de la Paz y el respeto de toda la comunidad internacional. Con un aspecto frágil, entrañable y enfermizo, Mandela representa la universalidad de los derechos civiles.

Mandela y Gandhi suponen un contrapeso a las iniquidades del siglo XX. Son como la sal de la tierra. Se impusieron con grandeza a la humillación y a la violencia. Estos dos hombres que en vida fueron discriminados por el color de su piel, han dado en herencia a la humanidad los mayores ejemplos: los del amor, la paz y la reconciliación, vocablos que a mucha gente del poder le cuesta entender.

Son bastantes los motivos para regalarle estas canciones, y muchos más para recordarlo. Y ha de ser siempre con su sonrisa de hombre bueno, cuyo atributo no todos poseemos; esa sonrisa al saludar a sus amigos, al abrazar a sus nietos, al encuentro de las mujeres que ha amado, o cuando anota su equipo favorito de rugby, los Springboks. El Madiba es un hombre habitado por la alegría interior. Ya es, para la humanidad y por siempre, como Gandhi, una figura referencial a la que hombres y mujeres podemos acogernos como a una sombra tutelar.

Brand New Day  (Miriam Makeba)


Asimbonanga (Johnny Clegg y Savuka)


Me quedo con unas palabras que Mandela dijo en 1961 ante un tribunal que lo juzgaba por alta traición: "Siempre he atesorado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que las personas puedan vivir juntas en armonía y con igualdad de oportunidades. Es un ideal para el que he vivido. Es un ideal por el que espero vivir, y si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir". Su alegato era tan sincero que le llevó 27 años a prisión. Hoy, sus palabras perduran en el ideal de los que defendemos la igualdad y la justicia social y su figura se engrandece. Hoy, Mandela es una leyenda de 95 años.

20 de julio de 2013

En esta entrada tenemos, por suerte, una nueva aportación. La que me ha hecho mi amiga Gelu. Se trata de un tema de Sixto Rodriguez. Sus canciones fueron durante el apartheid la voz de la protesta ciudadana. El tema Hate Street Dialoge , traducido por José Sanz Gil-Cepeda, es una pequeña joya.



Casualmente (quizás por pura lógica) , en TV2, en "La Noche Temática" este fin de semana han proyectado el documental Nelson Mandela, en nombre de la Libertad  Bueno de verdad. ¡No os lo perdáis!

Un regalo para Jesús :)

miércoles, 3 de julio de 2013

Johann Sebastian Bach, "el genio de Dios"

"Inicialmente estaba Bach... y entonces todos los otros" (Pau Casals).

La esencia de la música puede adoptar formas y colores muy dispares una vez que es percibida por el oyente. Esta sensación, que toma como vehículo las notas, los acordes, incluso los silencios, es manejada y torneada por el compositor hasta convertirla en verdadera obra de arte. Pensada sobre la partitura, pero construida con delicadeza y esmero sobre el aire, convierte a éste en efímero papel tapiz sobre el que dibujar su pensamiento, incluso su fe.

Me tenéis que perdonar pero hablar de Bach me infunde un enorme respeto. Siento que balbuceo. Los adjetivos para aludirlo se me agotan rápidamente y me  quedo invariablemente corta para dimensionar el papel que este hombre ha jugado en la música, en el arte, en la cultura universal. Porque Bach es todo: la armonía, la perfección, la simplicidad, la belleza, la maestría, la esencia, la delicadeza, la unión y la mezcla de sonidos, de sensaciones... 



“El único propósito y razón final de toda la música debería ser la gloria de Dios y el alivio del espíritu”

La música de Bach eleva al hombre más allá de su palmaria mediocridad. Es la prueba viva de que el ser humano puede ser algo más que un triste organismo autodestructivo. Sin su creación musical, etérea e inmarcesible al mismo tiempo, el mundo, tal y como lo conocemos, quedaría mutilado, desfigurado y falto de espíritu.


¿Hubo música antes de Bach? Por supuesto que la hubo. Grandes compositores dedicaron su alma a llenar el espacio vacío con obras que, aun hoy, asombran a los que albergan en su interior el raro talento de escuchar y dejarse arrastrar por ese torbellino intangible. Pero ninguno de ellos tenía el inmenso genio del cantor de Leipzig aunque su obra permaneció ignorada por la inmensa mayoría hasta que alrededor de cien años después de su muerte, Mendelssohn se empeñó en la tarea de darlo a conocer al público de la música. Es muy conocida la anécdota que cuenta que éste se encontró nada más y nada menos que  La pasión según San Mateo de Bach, la cual, había sido utilizada por un carnicero para envolver la carne de su tenderete. 


Esa anécdota, sea verdadera o no, ilustra muy bien la realidad, ya que es cierto que el gran Bach fue prácticamente desconocido hasta que Mendelssohn lo llevó a las salas de conciertos. La película de Portabella “El silencio antes de Bach” recrea el asunto de las partituras con tinta de ternera. (Si clicáis el enlace podréis ver la película completa.)

En el mundo de la música, su nombre sólo era pronunciado por unos cuantos (Mozart, Beethoven, Schumann y Brahms lo veneraban más que a Dios mismo por lo que  una se pregunta si Dios no está en deuda con Bach). Precisamente, atendiendo a la cantidad y calidad de su producción, fue Beethoven quien, haciendo un juego de palabras con el significado de su apellido en alemán, dijo de él que “no debiera llamarse Bach (arroyo, en alemán), sino Meer (mar)” Al paso del tiempo, su obra irrigó la sensibilidad de los hombres que gustan de lo bello en general y de la música en particular. 

Hubo pues, antes de Bach, un silencio que sólo él pudo inundar de luz y esperanza.



Por lo tanto, obra de Bach ha dado a la humanidad una nueva dimensión de sí misma. La obligada reflexión sobre la condición humana quedaría incompleta si nunca hubiera sido escrito aquel oratorio de La pasión según San Mateo. Eso en el caso de que alguien pudiera aportar algo más sobre la condición humana después de Shakespeare. Si es fácil concluir que el ser humano posee todas las facilidades para inclinarse hacia lo perverso, en este caso queda demostrado que podemos aspirar a lo sublime aunque sólo sea de forma efímera.


Si os adentráis en su prolífica obra llegaréis a la misma conclusión que yo: Bach era, en cierto sentido, un extraterrestre, una montaña en medio de la verde llanura del talento, una fuente inagotable de ignotas emociones. La proyección mística de Johann Sebastian Bach es, por tanto, infinita. Mientras haya música, la inspiración del “viejo peluca”, como le llamaba cariñosamente su hijo Johann Christian, seguirá iluminando las fibras más íntimas de nuestra agonizante sensibilidad.



4 de julio de 2013

Como esperaba ( y no me ha defraudado) Xavier Perarnau nos hace un par de propuestas: la sublime versión de Anner Bylsma  de la Suite nº 1 y La pasión según San Mateo por Christoph Prégardien (tenor) Tobias Berndt (baritone) y Dorothee Mields (soprano)