domingo, 14 de enero de 2018

Rasha

La voz del Sudán

En los blocs de música como este no es común escuchar el trabajo de una cantante de Sudán, el país más extenso de África y de mayoría musulmana, castigado por la pobreza, por la guerra civil y por la esclavitud de muchos. Sin embargo, la voz de Rasha ha cautivado por igual a públicos europeos, africanos y americanos.

Esta cantante y percusionista nació Omdurmán, cerca de Jartum, capital de Sudán, un país imbuido en la más larga guerra del continente africano, gobernado por una dictadura militar islámica y con un conflicto, el de Darfur, que ha desplazado a más de dos millones de personas y contabiliza miles de víctimas de genocidio. Proviene de una familia de artistas y, por esa razón, fue criada y educada como tal. Entre sus hermanos hay pintores, actores, directores de teatro y músicos.

Rasha llega a España en 1991 con la intención de continuar sus estudios; la dureza que el régimen islámico militar ejerce en Sudán, donde se le cerraron las puertas de la universidad y se impuso el velo, hace que abandone su tierra. Tras una breve estancia en El Cairo, llega a nuestro país, donde residen dos de sus hermanos, Omaima y Wafir, éste último, músico consolidado y miembro de Radio Tarifa. Durante los primeros años, Rasha compagina sus estudios de Magisterio con todo tipo de trabajos con los que subsistir, pero poco a poco, de la mano de  Wafir, va introduciéndose en los circuitos musicales. En esos años integró con él la agrupación Salamat, que más tarde se llamaría Kambala.

En 1997 graba “Sudaniyat”, su disco debut, con el que  logró cautivar a públicos más allá de nuestras fronteras, y ser una referencia presente desde entonces en multitud de discos recopilatorios y en la mente de muchos aficionados a las músicas del mundo. Editado por el sello Nubenegra, fue su ópera prima y el primer disco de música sudanesa lanzado en muchos países. Para este trabajo, la cantante recopiló algunas canciones tradicionales de Sudán, un lugar cuya multiculturalidad es palpable en sus ritmos afroárabes. “El primer disco tenía casi obligatoriamente que presentar la música sudanesa, con temas tradicionales y arreglos nuestros” Con “Sudaniyat” recibió grandes elogios de los principales críticos europeos y norteamericanos.



Posteriormente participó en “La sal de la vida” (Nubenegra, 97) junto a Uxía y María Salgado. Y en 1999 el disco “La Banda Negra” una iniciativa de Manuel Domínguez, director del sello, en el que Rasha se une con otros artistas africanos (todos ellos afincados en Madrid, como Wafir Seydu y Bidinte) que reunió a músicos africanos residentes en España: su hermano Wafir, Bidinte de Guinea Bissau, Seydu de Sierra Leona y  los hermanos As, Mass y Pap, componentes de Djanbutu Thiossane de Senegal. Con ellos realiza una gira centroeuropea que culmina con su presentación en el Womex´99. Pero Rasha no se quedó allí, sino que amplió los horizontes musicales incorporando otros géneros internacionales. En este aspecto fue importante la participación del músico español Elíseo Parra.


A finales de 2000, se edita “Let me be”, el segundo disco en solitario de Rasha, en el que ella misma es autora de las letras, siendo de Patxi Pascual las composiciones musicales y la producción artística, un trabajo más personal, en el que Rasha denuncia la situación actual del pueblo sudanés, la esclavitud, los problemas a los que se enfrentan miles de emigrantes y expresa sus experiencias personales como emigrante, sus frustraciones y sus ilusiones, sus nostalgias y anhelos íntimos. Patxi, que ya puso algún saxo en Sudaniyat, lleva desde entonces trabajando con Rasha. La compenetración que se ha establecido entre ambos le ha capacitado para dar forma a las inquietudes musicales de la cantante con unas composiciones que sustentan a la perfección sus textos. El título del disco, “Let me be” (Déjame ser) se refiere al hecho de ser mujer. “Creo que cualquier mujer en el mundo ha sentido la necesidad de decirle eso a alguien. Y no forzosamente a un hombre. No se trata de un discurso feminista”


En la canción My girl habla de hombres que necesitan ponerse corbatas y de otros que se dejan largas barbas: “Para mí son la misma cosa. Los nombres que ponemos a las cosas nos despistan un poco, nos confunden y nos alejan de lo que sucede realmente” 


Para que el mensaje, lanzado a los cuatro vientos, pueda ser escuchado en todas partes, Rasha canta, además de en su lengua vernácula, también en inglés y en castellano “En el disco hay algo de reivindicación y de denuncia. Cuento lo que llevo dentro y, si a alguien le sirve de algo, pues mejor. No pretendo hacer la revolución, pero sí despertar conciencias

El compromiso con su país y la posibilidad de acercarse a la gente le han permitido involucrarse en causas por los derechos humanos y de los refugiados. En 1998 participó en un concierto celebrado el día de la mujer trabajadora, que se llevó a cabo en el edificio de las Naciones Unidas en Nueva York. Ese mismo año viajó a Argelia para cantar en un campo de refugiados en el marco del "Sahara in the Heart" Festival. Junto a La Banda Negra, participó en un concierto en España organizado por la ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados).


El 14 de diciembre de 2000, Rasha es invitada a participar en el festival "Refugee Voices" que tuvo lugar en el teatro Bâtiment des Forces Motrices de Ginebra coincidiendo con el 50 aniversario de ACNUR, y en el que se dieron cita artistas de la talla de Youssou N´Dour o Geoffrey Oryema acompañados por una fenomenal banda de músicos refugiados. Posteriormente, y tras el éxito de este festival, ACNUR impulsó la grabación del CD "Refugee Voices", grabado en los estudios de Youssou N´Dour en Dakar, quien se encargó de la dirección y producción del mismo, y en el que Rasha es de nuevo llamada a participar.

La siguiente canción fue una respuesta directa a la desobediencia civil en Sudán a principios de diciembre de 2016. Desde su hogar en España, Rasha dijo: "Quería contribuir y tomar medidas, y lo mejor que puedo hacer es cantar, entonces esta canción es para mi gente en Sudán y mi gente en todo el mundo. El Sudán que queremos se puede lograr, es una realidad y es NUESTRO momento. Esta canción es pidiendo a todos que no pierdan la esperanza, no se desanimen porque el cambio no siempre sucede rápidamente. ¡Esta es mi canción para ustedes, para Sudán! El video está grabado en el Small Room Studio de Madrid. La letra es de Osman Bushra; la música de Sadig, Wafir y Rasha, lo arreglos y la guitarra de Javier Crespo; al bajo, Pato Muñoz y al saxofón su inseparable Patxi Pascual. Una delicia.


Hemos sumado otra voz femenina a nuestra música nocturna. Espero que os haya gustado. Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus.

Fuentes
http://nubenegra.com/phone/rasha.html
http://nubenegra.com/let-me-be.html
http://es.globedia.com/rasha-sudaniyat-sudan-192k
https://www.discogs.com/artist/304749-Rasha

sábado, 30 de diciembre de 2017

Capercaillie

“De repente, quedé hastiado del salvajismo del mundo. Me sentí cansado de tantas guerras y matanzas, de la aparición de nuevas tiranías, del refinamiento de las ya existentes, de los embustes y de la política, de la llamada cultura de las drogas y de la árida pornografía, del hedor de las ciudades y del horror que se cierne sobre todos los mañanas. Ser hombre me aterraba, avergonzaba y entristecía. Necesitaba un nuevo nacimiento o, al menos, un bautismo en una nueva hermandad. Pero el mundo no dejaría de rodar, con el solo fin de complacer mis deseos. El único recurso que me quedaba era arrojarme a una dudosa eternidad." (“El verano del Lobo Rojo”. Morrist West)

Este año no tengo espíritu navideño, lo confieso. Lo cierto es que no es muy normal en mí. La Navidad siempre ha sido una época especial. A mucha gente le parecen repulsivas estas fiestas pero a mí me enternece que, al menos una vez al año, nos paremos a pensar que el mundo, la vida, las relaciones humanas pueden ser mejores y que vamos a intentar que así sea. Nos conecta con nuestra "humanidad", al menos a nosotros, a los Zapatero-Geijo sí. Digan lo que digan no es hipocresía, ni falsedad. Es darnos una oportunidad. Sin embargo, este año no tengo espíritu navideño. Ni la salud ni el ambiente político catalán me han ayudado. Quizás en orden inverso. 

Cuando pensaba en mi búsqueda musica para estas fechas decidí dedicar mi post navideño a los coros polifónicos sobre todo infantiles que cantan los estándares navideños como si fueran ángeles. Cada vez que me sumerjo en ellos me acunan. Cuando los escucho, levito.  Sin embargo, los más de 50asesinatos de mujeres en España durante el 2017 me han llevado, una vez más, a la búsqueda de voces femeninas para reivindicar tantas voces truncadas en manos de la violencia machista. Y así me encontré con Karen Matheson y su grupo Capercaillie. ¡Cuánto aprendo en estas búsquedas! Vale la pena que nos paremos en sus orígenes.

Es fácil olvidar que no hace mucho tiempo, el panorama musical tradicional de Escocia estaba en un estado peligroso. Los años 70 fueron un período de incertidumbre, pocos niños elegían tocar instrumentos, los grupos musicales populares eran muy pocos;  simplemente no era "guay" tocar música tradicional. Sin embargo, fue en este contexto que Karen Mahemson y Donald Shaw, alumnos del Oban High School,  en 1983 decidieron combinar sus talentos musicales y formar la banda de folk Capercaillie. Ambos son de Taynuilt al sur de Oban, cerca de Loch Etive, donde había habido una fuerte tradición de música folclórica. Karen creció inmersa entre el canto tradicional que sus padres cultivaban, y su  abuela, Elizabeth MacNeil, famosa cantante de reconocida trayectoria en las islas cercanas a las Hébridas. A Shaw le enseñó su padre el arte del acordeón, quien por ese entonces dirigía su propia Ceili Band (orquesta de bailes tradicionales) en la cual Donald no tardó en enrolarse.

Han pasado 30 años y aquella joven banda escolar, ha logrado un puesto en la escena de la música global que, en su momento de formación, hubiera sido impensable. El grupo lo componen algunos de los músicos célticos más admirados y respetados del mundo. La vocalista principal Karen Matheson (poseedora según el actor escocés Sean Connery de una “garganta tocada por Dios”) está considerada como una de las más finas cantantes escocesas multilingüe, habiendo ampliado su estilo en una serie de discos en solitario y en colaboraciones de todo tipo desde 1996. Además de hacer conciertos como el “Transatlantic Sessions”. Donald Shaw (acordeón, teclados) reputado productor y compositor, es conocido por la banda sonora de la exitosa serie de la BBC1, “Hébridas – Islas en el borde”. También ha sido el director musical del festival Celtic Connections, de gran éxito en Glasgow, desde 2007. Charlie McKerron, el viejo violinista de la banda de la costa este, también es reconocido por sus habilidades compositivas y proyectos paralelos, incluido su papel como violinista en el supergrupo Session A9. De procedencia irlandesa gaeltachd, el guitarrista Manus Lunny es el eje rítmico de la banda y a la vez que escribe y va de gira, dedica gran parte de su tiempo a proyectos colaborativos en su estudio. El extraordinario flautista Michael McGoldrick, considerado por muchos como el sucesor hoy del icónico Matt Molloy, dedicó gran parte de su tiempo a recorrer el mundo como miembro de la banda de Mark Knopfler. En la sección rítmica, el bajista Ewen Vernal, el baterista Che Beresford y el percusionista David Robertson, consiguen la síntesis perfecta de energía y sensibilidad. Parte del repertorio de Capercaillie es aportado por Karen de su propia tradición, otros temas surgen de los archivos de la Escuela de Estudios Escoceses, cerrando el círculo con composiciones propias, algunas de ellas en inglés.


A lo largo de su carrera, Capercaillie se ha sustentado en dos grandes fortalezas. La primera de ellas es la asombrosa destreza musical de estos violines, silbatos, flautas y pipas que han tocado con ellos a lo largo de los años, dirigidos por el acordeón y los teclados del fundador de la banda. La otra base de la banda, quizás la más potente, ha sido la voz sin igual de la cofundadora Karen Matheson. Universalmente reconocida como una de las mejores cantantes gaélicas vivas hoy en día, la exquisita voz de Karen ha estado en el centro de la música de la banda, ya sea respirando nueva vida en canciones gaélicas de 400 años o llevando su deliciosa voz a las composiciones contemporáneas de la banda...

El nombre del grupo es algo que me resultó curioso. El urogallo (capercaillie en gaélico) es considerado popularmente como símbolo de realeza. Tras ser descubiertos por primera vez en una sesión del Mull Music Festival en 1983, la joven banda tenía una semana para inventar un nombre, escogiendo Capercaillie, una rara y muy hermosa ave escocesa, para simbolizar la victoria en la lucha contra la extinción, con orgullosa referencia a su distintivo repertorio gaélico. Y es que prácticamente desde sus inicios, la agrupación ha liderado la vanguardia del renacer contemporáneo de la música tradicional escocesa.

Habiendo comenzado en las salas comunales de los Highland (Tierras altas de Escocia) y en los circuitos de festivales (un bautismo de fuego para cualquier aspirante), comenzaron a generar mayor atención con su álbum de debut, “Cascade” (1984). Posteriormente, “Crosswinds” (1986), y “The Blood is Strong” (1988), originalmente la banda sonora de una importante serie de Channel 4 sobre la historia de los gaels escoceses, ampliaron su reputación combinando fidelidad a las raíces más profundas de la tradición, con ritmos y texturas instrumentales adaptadas del pop y de la música de baile.


Para sus álbumes "Delirium" (1991) y "Secret People" (1993), Capercaillie añadió el bajo, cajas de ritmos y sintetizadores, y este sonido de fusión permitió afianzar el éxito en los años noventa. Shaw dijo entonces que algunos seguidores podían sentir que se cansaron de las tradiciones populares, pero no es así. Capercaillie se habría agotado haciendo el mismo registro una y otra vez. La   banda prefirió seguir y probar cosas nuevas. Su sonido se convirtió en música tradicional contemporánea. Sin embargo, en la década de 2000, Capercaillie regresó a unos arreglos e instrumentos ligeramente más tradicionales con una fusión más sutil de instrumentos modernos. En una trayectoria tan larga la renovación es necesaria para repetir siempre lo mismo.

Ha habido muchos hitos para una banda que ha vendido más de un millón de álbumes en todo el mundo. Estos incluyen tres álbumes de plata y uno de oro en el Reino Unido, el primer sencillo gaélico del Top 40, la música y la aparición en la película de Hollywood "Rob Roy", y actuando en más de treinta países, entre ellos Irak, Macedonia y Sudán. Desde entonces, no han cesado de cosechar éxitos en sus actuaciones. “Nadurra” (2000), “Choice Language” (2003) y “Roses and Tears” (2008) son los últimos trabajos del grupo, a los que en 2013 se une “At the Heart of It All“, un álbum con el que celebraron el trigésimo aniversario de la creación del grupo.

Es un camino muy largo desde Oban High School a los jardines colgantes de Babilonia en Bagdad, pero Capercaillie ha hecho este viaje y se detuvo en muchos otros lugares exóticos en el camino. Sin embargo, su mayor logro ha sido moldear una hebra central de su herencia gaélica en un sonido fresco y nuevo, capaz de llegar a oídos y corazones de personas de todo el mundo.

Hay muchos videos maravillosos de Capercaille en YouTube cantando con la calidad inigualable de la banda. Creo que casi sin darme cuenta he elegido los más tradicionales, con arreglos menos contemporáneos, pero podía haber compartido cientos. 


Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב . Oíche mhaith. Y feliz 2018. Pero que la Felicidad no sea la meta sino el camino.

Fuentes
http://www.abc.es/plan-b/aplaudir/abci-capercaillie-folk-celta-para-gourmets-201707091326_noticia.html
http://frogmen.info/biographies/C/Capercaillie.htm