viernes, 14 de enero de 2022

Ivan Lins, la creatividad como necesidad

 “Música significa belleza que pertenece al Amor”. (Iván Lins)

Brasil es el país más grande de América del Sur y hogar de muchas posesiones inestimables del mundo: la selva amazónica, la playa de Copacabana, el café brasileño o el carnaval de Río. Pero no sería lo que es sin su inherente samba, bossa nova o lo que se da por llamar música brasileña, géneros inabarcables que acogen nombres como Vinícius de Moraes  João Gilberto, Tom JobimToquinho, Maria BethâniaCaetano Veloso, Milton Nascimento y un larguísimo etcétera, artistas de gran renombre que ya han pasado por estos lares alguna vez. Entre estos nombres hay uno de los compositores y músicos más destacados de Brasil, que he podido comprobar que provoca verdaderas pasiones en todo el mundo y que para mí era un total desconocido: Ivan Lins.

Fotografía de ArcArtists

Me lo presentó Jesús en el trayecto de Dosrius a Barcelona, 37 km, 40 minutos, una gozada. Después, han sido días y días escuchándolo y preguntándome cómo este artista tan completo, de 76 años, con más de 50 años de éxito monumental me ha pasado desapercibido. No solo su música y su voz me cautivó, también es un placer escucharle hablar. Con su imagen, elegantemente encantadora, su sonrisa magnética y su risa, Ivan nunca deja de transmitir con la palabra la honestidad de la que hablan sus ojos muy abiertos cuando relata la historia de su vida:
Ivan Lins. Blue-Note-Tokyo©YukaYamaji

“Desde que era pequeño, entre dos y cinco años, cuando fui con mis padres a Boston y viví allí durante unos tres años, recordaba haber escuchado muchas canciones infantiles y canciones estadounidenses estándar. Entonces, de hecho, aprendí música estadounidense incluso antes que la música brasileña. Las canciones infantiles americanas de aquella época tenían melodías muy sencillas. Siempre me impresionan las melodías. Creo que soy más un melodista que una persona de “armonía”. Empecé escribiendo melodías simples, pero acompañándolas con acordes sofisticados”.

© ivan.lins

Al regreso a su país natal fue inscrito para cursar estudios en un colegio militar, y a los doce años de edad tuvo su primer encuentro con la música ingresando en la banda del colegio. Tenía dieciocho años cuando aprende a tocar el piano, de manera autodidacta, influenciado intensamente por géneros musicales como el jazz y la bossanova.

“Teníamos un piano en casa. Mis dos hermanas tocaban el piano, así que escuchaba el piano todo el tiempo. Mi padre también tocaba el piano. Luego, escuché a un increíble pianista brasileño tocando bossa nova jazz y me enamoré instantáneamente de la música y su interpretación. Pensé, Dios mío, quiero ser como ese tipo. Voy a aprender a tocar el piano”


Pero su estricto padre le presionaba constantemente para que estudiara algo de provecho en la universidad, así que hizo ingeniería química. Pero la música nunca abandonó su corazón. Mientras estaba en la universidad, siguió escribiendo canciones y enviándolas a festivales, lo que, en consecuencia, allanó el camino inevitable hacia su gran éxito como músico.

A lo largo de la década de 1970 grabó nada menos que nueve discos, lo que le llevó a "pasearse" por tres discográficas, empezando en 1971 por “Agora” en gran parte coescrito con Ronaldo Monteiro de Souza

Este disco se benefició de que un año antes Elis Regina, una cantante brasileña verdaderamente querida, lo descubrió e hizo de su canción Madalena un éxito en las listas del momento, provocando que la gente lo aclamara como el sucesor de Antonio Carlos Jobim aunque no fuese suya la interpretación. Madalena apareció en un LP titulado “Ela” que la propietaria del pronombre, la gran Ella Fitzgerald, escuchó cuando viajó a Río de Janeiro en 1971. La cantante de jazz pidió que la pusieran en contacto con el compositor de aquella canción. Hablaron. Y le dijo a Lins que ella quería grabarla. Y la grabó. Ese mismo año, la cantaba en un recital en Santa Mónica, jugando con el nombre en unas frases finales que quedaron incorporadas a la canción, como podemos ver ahora en esta otra interpretación de Elis en el Festival de jazz de Montreux de 1979.

Vale la pena escuchar a Ivan Lins en un concierto en Rio de Janeiro el año 2004, interpretando la canción que le dio el pistoletazo de salida a la fama.

Cierra la década con “Novo Tempo” (en 1980), cuyo tema principal da cuenta de un episodio muy particular en la carrera del artista. Aunque esta otra canción del álbum me gusta mucho más.

Fue como la historia de una Cenicienta en el que una gran estrella cae en tu regazo un día. Eso le pasó a Ivan Lins cuando de repente, en 1979 recibió una llamada del influyente trompetista y arreglista Quincy Jones y uno de los productores musicales más importantes de Estados Unidos. A partir de ese momento, sus canciones se pudieron escuchar en las grabaciones de lgrandes nombres del jazz como Sarah Vaughan, Ella Fitzgerald o George Benson.

Fotografía de Privado Results
Los años 80 y 90 agitaron una corriente imparable para Ivan. No solo escribió y cantó en Brasil, sino que también fundó en 1991 el sello discográfico “Velas” con su amigo y socio Vitor Martins, que estableció nombres prometedores en la música brasileña e influyó en muchas compañías discográficas del país.

“Los años 80 fueron los mejores tiempos. La música se escuchaba en la radio en todas partes, por lo que fácilmente llegó a más personas, ya sea en Brasil o en cualquier otra parte del mundo. A partir de la década de 1990 llegó Internet y poco a poco las cosas cambiaron”

A finales de la década de 1990, Ivan había grabado más de 30 álbumes (en la actualidad ya son 49), muchos de ellos con artistas de gran calibre, convirtiéndose en un hito de la música brasileña. Canciones como Começar de novo (aquí con el pianista Gonzalo Rubalcaba (1979) Vitoriosa (1986), Abre Alas (1996), Somos todos iguais esta noite y Dinorah, dinorah (1997), con la que ganó un Grammy al mejor arreglo instrumental de jazz con la grabación de George Benson; canciones, compuestas por el artista a dúo con Vitor Martins, que fueron éxitos indiscutibles como cantante y compositor. Elegir entre una producción tan prolífica es muy complicado, la verdad.

Para calibrar su popularidad, basta decir que en 2000 se grabó “A Love Affair: The Music of Ivan Lins” una compilación de 11 estrellas del pop y el jazz que interpretan temas de Lins, con canciones como She Walks This Earth (Sting), Love Dance (Vanessa Williams) y Chamelon (Grover Washington, Jr.). Pero, siguiendo el repaso de su discografía creo que vale mucho la pena recrearse en “Jobiniando” (2001) un disco en homenaje a Tom Jobim, con nuevas armonías.

En 2005 Lins editó tanto el CD como el DVD "Cantando historias" ("Singing Stories") que recupera sus grandes éxitos con nuevos arreglos y con la participación de numerosos invitados. Un año después, lanza el CD ”Acariocando“, un gran álbum lleno de canciones originales.

En 2007, el CD y DVD “Saudade de Casa” fue escrito como ensayo abierto en Studio Mega, en Río de Janeiro. En este proyecto, el compositor contó con la presencia de varios invitados que forman parte de su vida, entre ellos su hijo, el actor y cantante Claudio Lins (la única persona que sigue en su cuenta de Facebook)

El estilo "abierto" de Ivan, diseñado a partir de un piano que, además de las reminiscencias de samba y bossa nova, no muestra ningún complejo en asumir un sonido internacional, muestra la diversidad de enfoques que le ha dado a su estilo. Además, el cantante carioca es un viajero y le gusta dejar su huella en diferentes lugares. Basta recordar, por ejemplo, el disco que grabó en 2009 con la Metropole Orkest de Holanda con la que consiguió un Grammy Latino con su disco “Ivan Lins & The Metropole Orchestra“, grabado arreglado y dirigido por el maestro Vince Mendoza, o la intensa relación que tiene con Japón.

Esta canción, titulada Un fado, es un tributo a sus abuelos maternos originarios de Portugal. Lins siempre guardó en su memoria la infancia vivida con ellos.

Dos anécdotas para ilustrar la dimensión de gran compositor: Cuando Quincy Jones preparaba la producción de “Thriller” para Michael Jackson quiso incluir la canción Novo Tempo, pero no pudieron contactar a tiempo y no fue posible. Y cuando Lins vivía en 1992 en Los Angeles lo llamó un productor para decirle que Miles Davis quería hablar con él. Y así fue. Hablaron. Y Davis le dijo que quería grabar un disco con 28 canciones suyas, pero que estaba abrumado con la cantidad de notas que tenían sus arreglos… Al poco tiempo Miles Davis falleció y el proyecto no pudo ser. Al trompetista dedica, en su álbum “Cornucopía”, su Missing Miles con ecos de Someday My Prince Will Come.

El clima político influyó decisivamente en su carrera ya en la década de los 70 y sigue siendo un tema importante en su obra en la actualidad. Su tendencia natural para la interpretación honesta lo llevó a la vanguardia del activismo político, especialmente durante el conflicto de Brasil con la dictadura militar. Siempre reflejando temas contemporáneos, su obra, inabarcable, se renueva y aporta consttantemente nuevos valores e ideales musicales, sin perder su originalidad. Según sus propias palabras, la creatividad es para él una necesidad. 

Para acabar esta extensa selección os propongo Lembra de Mim una canción de uno de sus últimos trabajos, “Coleção obras-primas” (2016) acompañado del guitarrista Leonardo Amuedo

Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Cuidaos mucho.

Otras fuentes

https://www.rtve.es/play/audios/cuando-los-elefantes-suenan-con-la-musica/ivan-lins-22-04-2021/5875264/
https://elpais.com/diario/2000/09/21/agenda/969487205_850215.html
https://lacarnemagazine.com/ivan-lins-genio-jazz-brasileno/
http://encuentro.gob.ar/programas/serie/8010/7579
https://es.scribd.com/doc/77754878/Ivan-Lins-El-Lenguaje-Compositivo-e-El-Jazz
https://memoriasdaditadura.org.br/artistas/ivan-lins/
https://www.ccma.cat/catradio/alacarta/la-nit-dels-ignorants/ivan-lins-amb-bolsonaro-pot-acabar-la-tradicio-pacifista-del-brasil/audio/1022109/

sábado, 18 de diciembre de 2021

El cello, un instrumento barroco que no deja de emocionarnos

“El violonchelo toca nuestros sentimientos en un nivel profundo e insondable” (Yehudi Menuhin)


La música a menudo le habla al alma, es arte capaz de conectar a las personas de manera poderosa. Para muchos, la emoción que evoca es lo suficientemente fuerte como para empujarnos a un viaje introspectivo. 
Fotografia Revista Elle

El 27 de noviembre estaba escuchando en Play Radio el programa de RNE A través de un espejo. Sonaban las Cuatro Piezas Románticas de Antonín Dvořák en versión para piano y violonchelo cuando en la pantalla del ordenador emerge una notificación de El Periódico: Almudena Grandes acababa de morir. La noticia, acompañada de las largas, profundas y graves notas del cello, me provocó una profunda sensación de  tristeza, melancolía y nostalgia. 

Escuchando esta versión interpretada al piano por Viacheslav Poprugin y al cello por Natalia Gutman, me dio por echar la vista atrás dándome cuenta (una vez más) de todo lo que se va quedando en el camino… Hay días que pesan los años. La composición original de las Miniaturas (1887), nombre inicial que Dvorak le dio a este grupo de piezas, fue para viola y dos violines. Cuando las rehízo para violín y piano, las renombró tal y como las conocemos hoy.  (Nota curiosa: Un videojuego lanzado en 2010, Civilization 5, contiene parte del Larguetto en su soundtrack).

La cellista, pianista, locutora de radio y directora musical estadounidense Valerie Kahler nos explica el porqué de la emoción que transmite el instrumento. “El rango del violonchelo se parece tanto a la voz humana: cálida y rica, capaz de una pasión ardiente y la máxima ternura, ira, tristeza, anhelo. Incluso la forma en que se toca: literalmente abrazado por tus brazos, hombros apoyados contra tu pecho, la parte inferior del combate tocando las rodillas, el cuello apoyado en el cuello. Oblivion de Piazzolla es la exhibición perfecta del violonchelo como cantante de canciones de amor ".

Esta versión para cuarteto es preciosa, también.

El “Concierto para violonchelo” de Dvorak es, quizás, la obra más querida para violonchelo y orquesta. Es una pieza asombrosa. Pero detrás de ella hay una historia curiosa. En marzo de 1894, Dvorak escuchó a la Filarmónica de Nueva York interpretar el nuevo concierto para violonchelo en mi menor de su amigo Victor Herbert. Después, se dice que Dvorak corrió detrás del escenario y le dijo a Herbert que era "espléndido, absolutamente espléndido". Casi exactamente un año después, Dvorak terminó de escribir el concierto que tan bien conocemos.

El tercer movimiento de la Sonata para violonchelo op. 19 de Rachmaninoff nos muestra lo romántico que puede ser el violonchelo. A continuación interpretada Nikolay Shugaev y Fatima Alieva

Ninguna lista de las mejores obras para violonchelo de la música clásica estaría completa sin la primera Suite para Violonchelo nº 1 de Johann Sebastian Bach, la mano de Dios.

No es fácil definir quién es el cellista más grande de todos los tiempos. Hay varios músicos que podrían obtener este honor (Cassadó, Tortelier, Starker o Rostropovich). Intérpretes de este instrumento como la británica Jacqueline du Pré o el chino Yo-Yo Ma han llevado la música en cello a altos niveles de calidad y excelencia.

Hagamos un alto en Jaqueline du Pré y su interpretación más famosa, el Concierto para violonchelo de Elgar. Fue una de las últimas obras del compositor inglés,  acabada en 1919, después de haber acordado muchos años antes que escribiría tal concierto. La interpretación elegíaca de Jacqueline del Adagio sigue siendo la grabación más notable de la obra hasta la fecha. Grabada en 1965, la interpretación de du Pré fue tan popular que Rostropovich, su maestro, eliminó la obra de su propio repertorio. El uso de Elgar de melodías ricas y evocadoras, y un mínimo acompañamiento orquestal genera una sensación de melancolía que perdura durante todo el movimiento.

Si bien todos ellos han sido grandes intérpretes del cello, seguramente para nosotros no habrá nadie como Pau Casals y su Cant dels ocells.

En el panorama musical actual, emergen con fuerza grandes instrumentistas. Este es el caso de Camille Thomas. Esta violonchelista llama inmediatamente la atención por la abrumadora sonoridad que extrae de su instrumento, un Ferdinando Gagliano de 1788.  Podemos escucharla interpretando Après un rêve (Op. 7, n.º 1) del compositor francés Gabriel Fauré

Sigamos con el chelista croata Stjepan Hauser, (es el intérprete de la anterior pieza de Piazzolla) alumno Rostropóvich y uno de los últimos chelistas escuchados por su maestro antes de morir. Su forma de interpretar me parece conmovedora.


Otro de los instrumentistas que se ha hecho un hueco entre los principales violonchelistas de su generación es el alemán Gabriel Schwabe. En este video nos ofrece un tema contundente, el primer movimiento de la Sonata para violonchelo solo, de Kodaly. A pesar de su melodía errática y sus atrevidos saltos de octava, la pieza no pierde legitimidad emocional. La falta de acompañamiento hace que el violonchelo solo sea aún más sorprendente.

No solo en la música clásica el instrumento de esta noche tiene gran protagonismo. Temas populares como Eleanor Rigby de los Beatles, por ejemplo, tienen entre sus principales sonidos el del cello, o en la banda finlandesa de heavy metal Apocalytica, conformada por cuatro cellistas con formación sinfónica que tocan en el cello melodías de lo más agresivas.

Hemos llegado al final. Hemos podido comprobar que el cello es uno de los protagonistas de las agrupaciones orquestales pequeñas (orquestas de cámara, cuartetos de cuerda) o de las grandes (sinfónicas, filarmónicas), de composiciones clásicas o modernas. Y eso es así porque sus tonalidades oscuras y ensoñadoras, son capaces de despertar emociones que van de la más exultante alegría al más profundo desasosiego o temor. Este ha sido un sentido viaje a través de mis emociones. Espero que para vosotros también lo haya sido.


Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 Bonne nuit グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב.  Oíche mhaith. Wengi alus. Bones nueches. اچھا شام Noson dda. Good night. Спокойной ночи. Guten Abend. শুভ রাত্রি. Laku noć. Bon lannwit. Fie. God nat. Usiku mwema. Oimore. Cuidaos mucho.

Otras fuentes
https://www.labellezaescuchar.com/2012/08/antonin-dvorak-4-piezas-romanticas.html?m=1
https://www.rtve.es/play/audios/a-traves-de-un-espejo/
https://blog.derrama.org.pe/cello-instrumento-barroco-que-emociona-a-publicos-modernos/