domingo, 15 de enero de 2017

Lluis Llach: Barcelona. Gener de 1976

  Amnistia, Llibertat. Amnistia, Llibertat!!

Barcelona. Gener de 1976” no es un disco, es un documento histórico. Yo asistí al primero de los tres recitales que dio que  Lluís Llach en el Palau dels Esports, un día como hoy, el día 15, recital con un final apoteósico e inolvidable, de los que orgullosamente se puede decir “yo estuve allí'. Un concierto histórico del que hay muy poca documentación gráfica y audiovisual. ¡Cómo cambian los tiempos!

Fue su tercer disco en directo en aquellos años en los que los conciertos eran parte necesaria de la transformación de la realidad. Llach invitó a los dirigentes políticos de los partidos democráticos catalanes en la fila cero. Los presentes vivimos un momento intenso y emocionante. Por primera vez en muchos años el país se sintió libre por un momento. Los gritos de “Libertad, Amnistía” resonaron con fuerza en las paredes del Palau dels Esports sin que la policía pudiera hacer nada. Al final, muchos de los asistentes marchamos en manifestación hasta la cárcel Modelo para pedir la libertad de los presos políticos.

Lo escuchas, y vuelves al ambiente tenso, al calor de un recinto a rebosar, la ilusión a flor de piel, tomando el testigo de los que lucharon antes que nosotros. Vuelves al momento en que todo era posible. Y nos creíamos dueños del futuro.


En Maurici sap molt bé que si només dubta poca cosa té.
En Maurici sap què fer; buscarà els companys i sortirà al carrer.


Este disco tiene un valor específico extraordinario porque fue grabado en los recitales que Lluís Llach ofreció en el Palau dels Esports de Barcelona, los días 15, 16 i 17 de enero pasado, con motivo de su reaparición pública después de más de nueve meses de prohibiciones gubernativas constantes. Todo el espíritu de aquellas tres magníficas asambleas populares, demostración perfecta de la solidaridad existente en el país relacionado con todo eso que hace referencia a nuestra conciencia democrática queda recogido en el álbum. Y Llach y sus músicos nos ofrecen unas interpretaciones de gran calidad, en la línea de constante superación estilística del cantante de l’Empordà  declaró el periodista Jordi García-Soler (abril 1976)


El álbum fue editado por Movieplay y cuenta con la colaboración del desaparecido  Tete Matutano a la flauta, Manel Camp a los teclados, Laura Almerich a la guitarra o de Quique Cano al contrabajo, entre otros.
 
Imagen propiedad d'enderrock
En cuanto a las canciones, aunque la censura seguía activa, Llach interpretó todas las que quiso. Uno de los momentos más intesos de la noche fue la interpretación de Silenci  una pieza que casi no había cantado nunca en directo pero que el público se sabía de memoria. Ese día, a Llach se le rompió la voz oyendo cantar al público. El día que le escuché en una entrevista hablar de esta canción se le volvió a romper la voz recordando ese momento.

Que no em sap cap greu
dur la boca tancada,
sou vosaltres qui heu fet
del silenci paraules.


El otro gran momento fue, evidentemente, L’estaca una canción que fue, es y será símbolo de reivindicación y de lucha.  

Si jo l'estiro fort per aquí
i tu l'estires fort per allà,
segur que tomba, tomba, tomba,
i ens podrem alliberar.


Como el propio Llach dice en el disco “el protagonisme correspon a totes aquelles veus que d’alguna manera es van convertir en una veu comunitària. És només per això que goso demanar-vos que l’escolteu. Que us escolteu. Gràcies.”





Poco después, el 1 y el 8 de febrero de 1976, miles de ciudadanos reivindicamos amnistía, democracia y autonomía en el centro de Barcelona. Entre 25.000 y 70.000 ciudadanos, según las fuentes, salimos a las calles de Barcelona para reclamar la amnistía para los más de 600 presos políticos que, dos meses después de la muerte de Franco, permanecían en las cárceles españolas al no haber sido indultados por la tibia medida de gracia con que Juan Carlos I inició su reinado. El número de participantes en la manifestación del 1 de febrero cogió por sorpresa a los convocantes y a la misma policía. La del día 8 parecía más una manifestación de policías que, con muchas más cargas, hicieron muy difícil el recuento de participantes. Ante la magnitud de la del día 1, las autoridades decidieron multiplicar por cuatro el número de agentes. Ese día los grises me dieron mi primera paliza. Tanta lucha para acabar así.


Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב

Fuentes:
http://www.enderrock.cat/noticia/11164/anys/gener

lunes, 26 de diciembre de 2016

Los Chicos del Coro

La música cambia a las personas

Esta noche, empapada del ambiente navideño hasta la médula pero gozando del descanso que en mi casa se vive el día de Sant Esteve, quiero hablaros de la banda sonora de “Los Chicos del Coro”, una película que explora el poder transformador de la música y que habla de  tres temas que me apasionan: La infancia, la música y la enseñanza. 

Y con ello, dos antagónicos modos de ver la realidad y, por lo tanto, dos visiones de cómo debe ser la enseñanza, y , a la vez,  permiten comprobar las ventajas del diálogo educativo sobre la imposición del castigo: el método represivo implantado por el director Rachin, quien apenas logra mantener la autoridad sobre los alumnos difíciles; y el método del diálogo educativo de Mathieu, paradigma del educador que intenta llegar a las personas sin castigo y, desde ahí, sacar lo mejor de ellas mismas. Procurará inculcarles lecciones de humanidad y lealtad que, poco a poco, irán calando en ellos. Y es aquí donde la música se convierte en un medio privilegiado para cambiar a las personas y transformar el mundo, con su empeño por formar un coro, lo que a los chicos les hará descubrir la belleza de la música, y por extensión, la del mundo que les aguarda más allá de los muros de su escuela. Algunas frases expresan este valor de la música en la educación de la infancia: "Están cantando….no cantan bien, pero cantan" o "La música cambia a las personas”.

“Les Choristes” está basada en otra película llamada “La jaula de los ruiseñores” (La Cage aux Rossignols) de Jean Dréville (1945), que Barratier vio en la televisión cuando era un niño. Según comentó el director, Christopher Barratier, esta película le emocionó hasta tal punto que cuando filmó la que hoy nos ocupa decidió mantener dos cosas importantes de “La Cage aux Rossignols”: una es la emoción que despiertan las voces de los niños y otra el personaje del profesor, un músico fracasado que a pesar de todo se esfuerza por cambiar el mundo de los que le rodean. El educador intenta llegar a las personas y desde ahí sacar lo mejor de ellas mismas. La música se convierte en un medio privilegiado para cambiar a las personas y transformar el mundo

«Esto es lo que más me gusta del cine, y lo que tienen en común mis películas preferidas, dice Barratier, ¿cómo puede contribuir un individuo a mejorar el mundo? Sé que el cine no puede cambiar las cosas, pero puede despertar las ganas de intentarlo. Me gusta salir de ver una película con ganas de identificarme con el personaje principal».

La película pone también en el candelero el valor de la educación musical, con especial énfasis en la figura del profesor de Música.  En 1949, Clément Mathieu (Gérard Jugnot), profesor de música en paro, empieza a trabajar como vigilante en un correcional de menores dirigido por Rachin (François Berléand). A pesar de sus métodos represivos el director no logra apagar la rebeldía de los alumnos más difíciles. Clément descubre que la música atrae la atención de los niños y solicita permiso al director para poder hacer un coro en el internado. De entre los alumnos Pierre (Jean Baptiste Maunier) es el más rebelde. Un día lo oye cantar y no para hasta conseguir que se una al coro, donde todos tienen cabida. Esto cambiará sus vidas.... Una película optimista que muestra que hasta el las peores situaciones uno puedo encontrar la felicidad.

Hablemos de las voces. De los niños que aparecen en la película, solo Jean Baptiste Maunier pertenecía en realidad a la coral Petits Chanteurs de Saint-Marc (Francia) que era quien interpretaba la banda sonora. Esta famosa coral celebró en septiembre sus 30 años de existencia y el duodécimo aniversario de su irrupción en la élite de la música coral a nivel mundial gracias a la interpretación de las canciones de la película, de cuya banda sonora se vendieron más de cuatro millones de CD, y por la que fue nominada al óscar.

Como es bien sabido, la coral nació en Lyon a petición de un joven profesor de música llamado Nicolás Porte, que desde el primer día tomó las riendas con mano firme volcando toda su ilusión en la música coral y la educación musical de los niños. El punto de inflexión vino al ganar el certamen que les convirtió en intérpretes de la famosa película, hace doce años, y hasta hoy.

Como explica el mismo Porte "La coral no fue creada para la película, sino que fue una de las más de 200 corales infantiles que presentaron un dossier respondiendo a un anuncio de la productora". Poco tiempo después, la coral recibía la visita de Christophe Barratier, futuro director del filme, y de Bruno Coulais, compositor. "Buscaban un grupo capaz de cantar con sencillez y emoción. Se trataba de utilizar sus voces para elaborar el play-back sobre el que iban a simular cantar los pequeños actores pero Barratier descubrió a Jean-Baptiste Meunier, uno de nuestros solistas, y enseguida pensó que él podía ser Morange, el protagonista" explica Porte al diario El País

El trabajo es la señal de identidad de “Los Chicos del Coro“, y el nivel de calidad vocal y arreglos musicales ha llegado a un punto que, sin duda, les ha convertido en una de la mejores corales del mundo. La demanda de plazas para entrar en la coral mixta está actualmente saturada porque admite un máximo de 85 personas de las que 30 viajan en las giras. Consciente de la repercusión que sigue teniendo esta coral, Nicolás Porte ha asumido la responsabilidad de ser modelo en el trabajo de la música coral infantil creando en el instituto de Saint Marc, una auténtica escuela de música de primer nivel mundial y donde sus componentes, todos ellos alumnos del instituto, reciben una educación musical de 15 horas semanales que incluye solfeo, armonía, instrumento, canto coral, interpretación, etc. dando una prioridad al desarrollo personal y colectivo de cada uno de sus componentes, todos ellos entre 8 y 15 años. En la última década han realizado más de 1.300 conciertos en distintas ciudades de cuatro continentes de los que más de 400 han sido en España.

Cuando veo esta película y oigo el coro no puedo dejar de pensar en Cesc, un excelente profesional. El coro que formó en Dosrius, en el que participaron entre otros mis hijos, muy poco tiene que envidiar al de la película.


Algunos de sus temas han pasado a la historia. La composición  musical de Bruno Coulais sigue muy bien las pautas y directrices que necesita el film. Ganó el “Premio Europeo a la Mejor Banda Sonora”. Canciones como 'La Nuit' o 'In memoriam' ponen los pelos de punta. Las voces espirituales de los niños reflejan un ambiente de tranquilidad y de paz. Grandes temas que acompañan una gran película.



Que la Música os acompañe siempre. Buenas noches. Bona nit. Καληνύχτα. مَساءُ الخَير . Gabon. 굿나잇. Boas noites. 晚安 グッドナイト    Buonanotte. לילה טוב

Fuentes
http://micarteleramusical.blogspot.com.es/2012/12/canciones-de-los-chicos-del-coro.html
http://luisacov.blogspot.com.es/2012/07/banda-sonora-de-la-pelicula-los-chicos.html
http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/temaschicoscoro.htm