viernes, 12 de abril de 2024

Harvest, la mejor "cosecha" de Neil Young

 Un clásico entre los clásicos, un disco de culto

A medida que pasan los años soy más consciente de cómo el tiempo oxida los recuerdos, los borra de nuestra memoria o simplemente los entierra para hacer espacio y así poder recordar lo necesario para poder seguir vivos. Sin embargo, eso no siempre es cierto. Hay cosas que las mantenemos, que aunque no estén continuamente presentes siguen ahí, adormiladas en un rinconcito de la mente porque son, sin duda, inmortales. Eso pasa con la música; siempre hay un soplo que la mantiene viva, desafiando todos los límites, incluidos aquellos que tratan de engullirnos en la ineludible secuencia de los tiempos. Es lo que llaman la magia del arte. Esa magia ha hecho que una armónica en un anuncio publicitario me haya transportado de golpe a esta canción.

No sé cuántos años hace que no escuchaba este disco de Neil Young. Muchos. Hoy es un buen día para recuperar a este músico canadiense con sangre india que se unió tardíamente al super grupo formado por Cosby, Still y Nash. Tras su separación, Neil grabó un álbum emblemático, uno de esos discos que sólo un genio es capaz de hacer, lo que en tiempos remotos se denominab obra maestra. Esta joya forma parte indiscutible de la Historia de la Música. Es un álbum irrepetible y totalmente recomendable para todos los aficionados al rock clásico. Personalmente, me trae imborrables recuerdos de mi vida en el barrio de Sant Andreu, de cuando íbamos a Rodons, en la calle Sant Ildefons, a comprar vinilos tirados de precio con el carro de la compra. La de joyas que pudimos conseguir en aquel antro. Música inolvidable que compone la banda sonora de una de la épocas más intensas de mi vida y que cuatro notas de una armónica han despertado de su letargo.

Fotografía de "Plásticos y Decibelios"

Neil Young ya era un cantante conocido, con una trayectoria ascendente, cuando lanzó “Harvest” en febrero de 1972 pero Heart of Gold se convirtió en su canción insignia y fue su único éxito número 1 en los Estados Unidos. El músico acababa de divorciarse de su primera esposa y tenía unos problemas de espalda que le impedían mantenerse en pie. El resultado fue que grabó su disco más vendido, meloso y comercial para algunos críticos, pero una gema en ese camino de alambre entre el rock, el folk y el country en el que se mueve cómodo Young.

Otro de sus éxitos fue Old Man. Young se inspiró en Louis Avila, el cuidador del rancho del norte de California que había comprado recientemente. En enero de 1971, en una entrevista a la BBC explicó:  "Esta es una nueva canción que escribí sobre mi rancho. Ahora vivo en un rancho. Por suerte. Hay un viejo que vive en él, que vino con el lugar cuando yo lo compré. Los ranchos tienen capataces que generalmente se quedan allí con las vacas, sin importar quién sea el dueño."

 

La lenta e innegablemente bonita canción que da título al álbum tiene una letra oscura.  El crítico musical Johnny Rogan  la describe como una presentación de preguntas retóricas sobre una relación con una mujer. Young siempre dijo que la consideraba la mejor canción de “Harvest”. No sé si es la mejor pero sí que podemos considerarla como una de las mejores canciones confesionales de Young en la que expresa su culpa por no poder aceptar y corresponder todo el amor que una mujer quiere darle.

Los tonos pastorales del álbum se rompen sólo una vez, en el alegre y generalmente edificante Are You Ready for the Country, que también es uno de los pocos temas con guitarra eléctrica.

Acabaré esta selección con la orquestal There's A World, grabada con la  Orquesta Sinfónica de Londres en el humilde Barking Town Hall, es una audaz. y sorprendente balada que constrasta con el resto de temas. La podemos escuchar en vivo en el Massey Hall de Toronto, en 1971.

Young, incapacitado por ese problema físico que le impedía estar de pie tocar la guitarra eléctrica, aprovechó en este trabajo la creciente sensación de principios de los 70 de que la música no necesitaba ser cada vez más ruidosa y grandiosa; decidió que podía grabar en una cocina, en un granero... Pero no lo hizo solo; además de la Orquesta Sinfónica de Londres le acompañan en esta “cosecha” las voces de  David Crosby , Graham Nash , Linda. Ronstadt , Stephen Stills y James Taylor 

Ronstadt, Young y Taylor. Imagen de "Classic Rockers"

Con estos mimbres, “Harvest” consigue ser un viaje atemporal, un paisaje inhóspito en mitad del desierto; un grito de dolor, de ausencia, de furia, intrépido, temerario y salvaje. “¿Te has preguntado alguna vez que hace falta para componer una canción? Ojalá supiera los ingredientes exactos, pero no se me ocurre nada específico. Para mí, las canciones son producto de la experiencia y de una alineación cósmica de circunstancias. Es decir, quién eres y qué sientes en un momento determinado “. (Neil Young, Memorias). Por cierto. ¿Sabéis que el mítico artista retiró su catálogo de Spoty después de que la plataforma no revisara los contenidos de un podcast antivacunas en 2022 y no regresó hasta hace un mes? Dos años de boicot al que tuvo que renunciar cuando Apple y Amazon hicieron lo mismo. Ningún artista puede abandonar todas las plataformas de streaming si no quiere desaparecer.

Llegamos al final de este repentino ejercicio de nostalgia. Gracias por amar la música. Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania! Imposible acabar sin gritar: ¡Poned fin al genocidio palestino!


Buenas noches.  Bona nit.  Boas noites. Bones nueches. Arratsalde on. طاب مساؤك. לילה טוב




viernes, 22 de marzo de 2024

"Pasión" musical para Semana Santa

Para los cristianos de todo el mundo, esta semana, previa al Domingo de Pascua, es una de las más significativas del calendario religioso. La dramática historia de los últimos días de Jesús, tal como se relata en los cuatro evangelios del Nuevo Testamento, ha sido significativa también y una rica fuente de inspiración para los compositores Para poner banda sonora a estas fechas, esta noche he elegido algunas de mis “Pasiones” musicales favoritas, obras de grandes compositores que han escrito acerca de estos días santos basados en los textos de la Biblia.

Detalle de "Llanto sobre el Cristo muerto" de Boticelli

Si hablamos de música sacra, no puede faltar Johann Sebastian Bach. El llamado padre la música dejó un amplio catálogo de música inspirada en su fe luterana. Entre esas piezas, están sus famosas Pasiones. La Pasión según San Mateo es muy reconocida, pero la de San Juan no se queda lejos. Me encanta el coro de apertura.

Imposible no repetir compositor y hablar de la “Pasión según San Mateo”. Esta es la cúspide no sólo de la forma Pasión, sino que puede ser la cumbre de toda la música coral. Es una obra de extremos emocionales, inmenso poderío y, sin embargo, también llena de momentos de intimidad, ternura y autorreflexión. No es de extrañar que Mendelssohn hiciera todo lo posible para revivir esta obra, que Bach escribió para la iglesia de Santo Tomás de Leipzig, donde era director del coro. Escuchemos, también, el coro inicial (me chiflan todos los coros).

Viajemos al siglo pasado. En 1945, el compositor suizo Frank Martin se topó con una exposición de Rembrandt que motivaría una de sus mejores obras.

 "Desde el cielo un brillante rayo de luz se derramó sobre la cruz, donde Jesús luchaba contra la muerte", escribió más tarde Martin después de ver un grabado de la crucifixión. Durante los tres años siguientes, Martín compuso su oratorio Gólgota, una obra densa, hermosa y conmovedora. Al mismo tiempo inspirado y atormentado por Bach, el “Gólgota” de Martín, como la Pasión según San Mateo, abre y cierra con grandes coros. Este es el coro final.

Volviendo a la tradición más clásica, continuaremos con una composición de Beethoven, poco conocida (al menos yo no la conocía): Cristo en el Monte de los Olivos (1802-1803). A diferencia de otras propuestas musicales más conocidas de esta historia de Semana Santa, el oratorio de Beethoven es una representación mucho más humanista. Hay una intensa tristeza en ella. Para entonces, la audición de Beethoven comenzó a deteriorarse, empeorando gradualmente hasta que quedó completamente sordo alrededor de 1811. Mientras escuchamos a Cristo reflexionar sobre la situación por venir, también podemos escuchar a un Beethoven atormentado y vulnerable lamentando su propia suerte: la tortura como músico de perder esta habilidad fundamental.

Demos otro un salto copernicano para romper la posible monotonía, escuchando una versión de la Pasión del años 2000, del compositor chino Tan Dun de la Water Passion After St. Matthew, supone una ambiciosa simbiosis entre Oriente y Occidente. En ocho secciones, a lo largo de 90 minutos, Water Passion sigue a Jesús desde el bautismo hasta la resurrección. En el escenario, el compositor coloca 17 cuencos de agua transparentes, iluminados desde abajo, en forma de cruz. Los músicos dividen en parejas de coros, solistas, instrumentistas de cuerda y tres percusionistas. En la sección Muerte y terremoto que vamos a escuchar, el canto de garganta tradicional mongol choca con un coro de estilo occidental, una soprano de alto vuelo, el xun (ocarina china) y los expresivos gritos de un violonchelo solitario.

La Sinfonía No 2 de la “Resurrección" de Gustav Mahler, ofrece un excelente viaje musical. "¿Por qué has vivido? ¿Por qué has sufrido? ¿Es todo una enorme y horrible broma? Tenemos que responder a estas preguntas de alguna manera si queremos seguir viviendo - de hecho, incluso si sólo vamos a seguir muriendo" Estas son las preguntas que Mahler dijo que se plantearon en el primer movimiento, preguntas que prometió que serían contestadas en el final. Desde la tensión de los primeros movimientos hasta la resolución del final, Malher refleja nítidamente los temas de la Semana Santa: muerte y redención, de ahí el título no oficial de “Resurrección”.

Haydn escribió por encargo “Las siete últimas palabras de Cristo” en la cruz para el Viernes Santo en Cádiz. “La tarea de escribir siete adagios con una duración de diez minutos cada uno y que no cansaran a los oyentes, no era fácil…”, expone el compositor Haydn compuso una obra instrumental, de siete movimientos contemplativos y lentos pero con una clarísima finalidad de apoyo a la palabra. Y no solo como vehículo de la palabra sagrada sino también para el pensamiento de cada fiel, lo cual evidencia una concepción individual y burguesa de la espiritualidad. El resultado fue una obra de sublime nobleza que ha gozado de una gran popularidad desde entonces.

¿Cómo aborda un compositor judío latinoamericano volver a contar la historia de los últimos días y la crucifixión de Jesús?  Eso es lo que hizo el argentino Osvaldo Golijov en su obra “La Pasión según San Marcos” obra que ya tuvo su espacio en este blog. Con ritmos afrocaribeños, artes marciales brasileñas y una oración de luto judía, esta apuesta intercultural algo arriesgada ha dado múltiples frutos. Es fácilmente una de las obras religiosas más curiosas del siglo XXI hasta ahora. A continuación, Agonía.

Al igual que con las otras ramas cristianas orientales, la Pascua ortodoxa rusa no llegará hasta dentro de más de un mes todavía, pero vale la pena conocer la música de la devota compositora ortodoxa rusa, de 81 años, Sofia Gubaidulina, de 81 años. Su “Pasión según San Juan” (que, al igual que las Pasiones de Tan Dun y Osvaldo Golijov, fue encargada por la Academia Internacional Bach del director Helmuth Rilling en 2000), entrelaza textos del Evangelio de Juan y el aterrador y extraño Libro del Apocalipsis, una obra profundamente oscura e inquietante, francamente  desoladora; una transferencia fascinante de la tradición litúrgica ortodoxa rusa con sus campanas, prominentes solos de bajo y coros de rica textura.

Quiero acabar esta pequeña selección con un “Stabat Mater”. Jesús ("mi" Jesús), en su afán coleccionista tiene en estos momentos 10 versiones (4 dobles); le encantan. La más conocido es el de Pergolesi, encargado en 1734 por una hermandad de Nápoles. Se trata de la obra maestra inigualable de un joven compositor que, con sólo veintiséis años, en el último año de su vida, trabajó asiduamente en su "Stabat Mater" para poder entregarlo a sus clientes a tiempo, a pesar de las solicitudes de sus amigos que, encontrándolo agotado, lo invitaron repetidamente a abandonar el trabajo y descansar. He buscado la versión del director y violagambista Jordi Savall. Una figura que da la sensación de que nunca se ha puesto límites: impulsor de una muchedumbre de ensembles, recuperador de repertorio perdido, paladín del sonido original, embajador de la cultura, trabajador incansable, de una sensibilidad excepcional.

Por hoy llegamos al final. Estoy convencida de que habrá muchas más composiciones o interpretaciones que os llegan de manera especial. Ya sabéis que este también es vuestro espacio por si queréis compartirlas.

"Jesús en el huerto de los Olivos" de Gaugin

Cuidaos mucho. Y cuidad la Cultura para que ella cuide de nosotros. ¡Y no a la invasión rusa! ¡Libertad para Ucrania! Imposible acabar sin gritar: ¡Poned fin al genocidio palestino!