jueves, 16 de mayo de 2013

Pat Metheny: La poética del jazz

“Siempre he estado fascinado con la idea de la música y la manera cómo llega a existir”

Hace treinta y ocho años, un jovencísimo guitarrista, que llevaba en el mundo del jazz desde los 15 años, grababa su primer disco personal junto a otros dos músicos principiantes. 

Era 1975, y un larga duración de la entonces y aún ahora idolatrada ECM presentaba a Pat Metheny un joven guitarrista de Misuri, 21 años a la sazón. Una vez más el olfato de Manfred Eicher, alma máter de la discográfica alemana, volvió a mostrarse inapelable: El LP “Bright Size Life” no fue un gran éxito de ventas pero puso sobre la palestra a dos nombres que se convertirían de inmendiato en pilares incuestionables del jazz contemporáneo: Pat Metheny en su primer disco personal (días antes había grabado como “sideman” de Gary Burton) y un joven y también desconocido Jaco Pastorius en su primer trabajo serio. Les acompañaba el batería Bob Moses; el trío tenía dos años de vida y dispuso de tan solo seis horas para grabar su disco. 

Decir que es el mejor guitarrista de jazz, tener una larga lista de éxitos musicales en el número uno haciendo historia o tener más Grammys que Michael Jackson no son palabras suficientes para entender la importancia de Pat Metheny en la música.

En efecto, hablamos de uno de los compositores más importantes de la historia de la música moderna; además de lograr reinventar el jazz a través del tiempo, evitando dejarlo en el pasado como un recuerdo agradable de la música, Metheny ha sido compositor de piezas musicales de jazz, rock clásico y moderno para grandes orquestas y pequeños conjuntos que hoy en día intentan mezclar instrumentos acústicos y electrónicos y que lo han hecho merecedor de 17 premios Gammys. Su experiencia y curiosidad por la música lo han llevado a tocar con personalidades como Ornette ColemanMichael BreckerDavid Bowie y Herbie Hancock, solo por mencionar algunos; y como si fuera poco, ha sido pieza clave en el desarrollo de nuevos instrumentos musicales, tales como la guitarra “Pikasso” de 42 cuerdas, la acústica soprano, y la Ibanez PM-100. Into The Dream (En el sueño) va a ser la primera joya de esta fresca noche de mayo.


Su capacidad de improvisación y su creatividad sin límites, unida a una grandísima capacidad de innovar a través de la tecnología, le hacen casi único; además, un ejemplo clarísimo de lo que representa la energía de vital de un músico: ideas geniales, mente libre, gran capacidad técnica para transmitir esas ideas, y aportación al grupo como lema principal. Qué mejor que las propias palabras de Metheny sobre su propia experiencia en una entrevista que le hizo el diario El País en el año 2000.

"La música es como un tema infinito, que tiene tantos ángulos distintos, tantas perspectivas desde las que abordar las cosas, que hasta en la idea de la improvisación del jazz hay muchas maneras de hacerlo. Creo que a lo largo de una carrera es importante imponerte a ti mismo desafíos, y a la vez ser capaces de mantener un sello personal. Cuando veo hacia atrás mi carrera, es cierto que hay muchos tipos de música, pero creo que sigue manteniéndose al fondo un desafío básico, una relación con la música que es consistente".

Cuando Pat Metheny imrpovisa lo hace de una forma totalmente melódica. Llega a un punto en que sus solos pueden ser silbados o cantados cual melodía. Esa característica le dota de una musicalidad y expresividad muy elevadas que conectan directamente con el público. Sus conciertos se asemejan a los de un artista Pop, en que los asistentes cantan sus canciones. Cuando Pat Metheny toca, se deja llevar libremente como quien va de paseo, como si la guitarra fuera la que toma las riendas. 

"Improvisar en música se parece mucho a hablar", explica. "Es un lenguaje, y mucha gente que se acostumbra a improvisar lo hace por la costumbre que tiene de hablar o comunicarse con otra gente. Es difícil que alguien planifique exactamente lo que va a decir.  La mayoría tiene una idea general y es capaz de dejar que la propia mecánica del idioma dé forma, en algún lugar de su mente, a aquello que quiere decir. Nadie piensa en términos de sustantivos, verbos y adjetivos. Improvisan lo que dicen, y eso es lo que hago cuando toco. Es muy normal para mí sentirme confiado en mis habilidades de improvisación lingüística. Cuando trabajas con formas musicales muy sofisticadas, no es algo que simplemente te pones a hacer. Tienes que saber mucho del tema. Es igual que si tienes que dar una conferencia de física nuclear. Pero si dominas la materia no te resultará difícil. Los grandes improvisadores tienen una reserva tremenda de experiencias que es la que te da la libertad para expresarte". Creo que en esta pieza, Medley, queda reflajada esa capacidad y esa libertad.


Pero Pat Metheny, más allá de ser un músico exitoso, es un contador de historias que en medio de opciones infinitas ha escogido el jazz como su poética favorita para expresar de uno u otro modo el mundo en el que está; aquel mundo que ha olvidado sentir, un mundo que ha caído en clichés y en cientificismos quitándole la mística al lenguaje para convertirlo en obviedad. Ha grabado con muchos músicos, y en tantos diferentes contextos musicales, que es una tarea muy difícil para mí elegir los ejemplos de su trabajo. Compone sin ningún tipo de prejuicio ni barrera. Se deja influenciar por todo tipo de estilos y géneros musicales, se rodea de músicos de los que él mismo dice que no deja de aprender, experimenta constantemente, y siempre quiere ir más allá para aportar algo al mundo de la música. En el tema Antonia, se fusiona con lo que parece un tango.


Interesantísimo tema interpretado junto a Charlie Haden Our spanish love song (Nuestra canción de amor española) que demuestra cómo es capaz de impregnarse de estilos y culturas.


"No hay que encerrar la música en ninguna celda", dijo en otra entrevista al mismo diario en 2005 "Una cosa son las músicas y otra, los músicos. Para mí, no existen los estilos ni las categorías: se trata de establecer una relación entre personas que se conducen de una manera natural y honesta. En la sintaxis musical no tenemos un material tan tangible como en la pintura. Nosotros contamos con otros materiales que muchas veces no tienen paralelo en el mundo físico. Para mí, la música es un mundo completo en sí mismo. Es un lenguaje afectivo que sólo existe en términos musicales. Lo que desarrollas al componer música para películas es captar una perspectiva de lo que ese lenguaje puede expresar y hacerlo coincidir con lo que ese otro creador quiere expresar. Se trata de encontrar algo con la suficiente resonancia y significado. Y ésa sí que es una habilidad humana, distinta a la capacidad musical de componer".

He aquí su homenaje a Ennio Morricone, interpretando la banda sonora de Cinema Paradiso en un concierto del año 2003. Le acompañan el contrabajo de Chris McBride y la batería de Antonio Sánchez.


En sus actuaciones, Metheny saca de paseo guitarrillas del tamaño de un perrito pequinés y guitarrones que hubieran puesto en fuga a un tigre de Bengala, guitarras de esbeltez clásica y feas guitarras con muñones llenos de mandos. Con todas despliega su virtuosismo infalible en forma de raudos automatismos que le bastan para garantizar el éxtasis colectivo.  Letter from home (Carta de Inicio)


En la búsqueda de nuevos sonidos y teniendo una guitarra hecha a medida para explorar, Pat experimenta con dos de las propiedades de una cuerda: la afinación y el tipo de cuerda. Para expresar la canción con las armonías deseadas y sin estirar los dedos de forma amorfa, Pat "reinventó" una afinación (alterada) que mejor le quedaba a sus canciones y a sus exigencias armónicas. The sound of silence es una sublime versión del famoso tema de Simon and Garfunkel.


La máxima expresión de su música es el Pat Metheny Group, creado en 1976 junto a Lyle Mays (junto a él ha escrito grandes composiciones a dúo) y Steve Rodby. El grupo se compone por ellos tres más una serie de músicos multi-instrumentistas que han ido variando a lo largo de los años en función del proyecto. Lo que destaca del Pat Metheny Group es la gran calidad de sus composiciones, la introducción de melodías cantadas, el uso de sintetizadores conectados a su guitarra, la mezcla de estilos y géneros siempre dentro del marco del jazz, y un espectacular sonido en directo: Last Train Home (El último tren) la interpreta con la guitarra barítona, con cuerdas de bajo y guitarra.


El Proyecto Orchestrion, su última aventura, fue un salto a un nuevo territorio. Este proyecto representa una dirección conceptual que implica la fusión de las ideas de a partir de finales del XIX y principios del XX con las tecnologías de hoy en día para crear una plataforma abierta para la invención y ejecución musical.

"Orchestrionics" es el término que utiliza para describir un nuevo método el rendimiento, para presentar música por sí sola en el escenario usando instrumentos musicales acústicos y acústico-eléctricos que son controlados mecánicamente usando el poder de la tecnología moderna. Ha experimentado mecanizando todos los instrumentos de una banda y controlándolos con su guitarra. Esto lo convierte casi definitivamente en un prototipo de músico del nuevo paradigma, casi del futuro. En sus propias palabras, “no sé si he mecanizado al músico o humanizado a la máquina“. Lo que sí ha conseguido es naturalizar el sonido de algo programado, y aunque se echa de menos el “feeling” de su grupo, suena bien. 


Podría seguir compartiendo un tema y otro y otro hasta el agotamiento, pero ya es hora de dar por finalizado este post no sin antes preguntarme ¿Cuál será su próxima meta?

No me ha sido fácil elegir los temas de esta entrada que consiguieran evocar, sugerir y provocar un jazz anochecido. Ese ha sido el objetivo de este post: compartir un músico que al volverlo a escuchar, despertó en mí recuerdos de instantes idos, ecos de sonidos que me transportaron lejos en el tiempo o a sonreír llevada por nombres familiares. Espero haber conseguido, una vez más, el espíritu de la vigilia del sueño, en las "after hours" de nuestro trajín cotidiano.

17 de mayo de 2013
Xavier Perarnau, un inteligentísimo y sensible amigo facebookero nos hace esta propuesta. "¿Quién no se ha sentido profundamente conmovido y atraído por la frescura, vitalidad y sensualidad de su música?", dice.


Gracias por tu aportación, Xavier. 

sábado, 4 de mayo de 2013

Nessun Dorma


¡Que nadie duerma! ¡Que nadie duerma!
También tú, oh Princesa,
en tu fría habitación
miras las estrellas
que tiemblan de amor y de esperanza.
Mas mi misterio está encerrado en mí.
Mi nombre nadie lo sabrá. No, no.
Sobre tu boca lo diré
(Puccini: Sólo cuando la luz brille)
Cuando la luz brille
(Puccini: ¡No, no, sobre tu boca lo diré!)
Y mi beso derretirá el silencio
que te hace mía.

Voces de mujeres
Su nombre nadie sabrá...
¡Y nosotras, ay, deberemos, morir, morir!

El príncipe desconocido
¡Disípate, oh noche!
¡Tramontad, estrellas! ¡Tramontad, estrellas!
¡Al alba, venceré!
¡Venceré!
¡Venceré!
¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba..."

¡Que nadie duerma todavía! Es sábado y nos podemos permitir regocijarnos un rato con este género que a pesar de lo que pueda parecer se hace popular día a día: la ópera, ese arte global que combina música, literatura, acción, drama, decorados, danza, artes visuales, escenografía…

La ópera Turandot, de Giacomo Puccini, fue estrenada el día 25 de abril de 1926, en el Teatro La Scala de Milán, dos años después de la muerte del autor, que no pudo acabarla. En aquél día, Arturo Toscanini, al final del tercer acto, detuvo la orquesta y con la partitura de Puccini en la mano se giró al público y dijo "Aquí termina la ópera, porque en este punto murió el maestro"   
La evolución de las anteriores obras de Puccini culminó en una ópera de una belleza incomparable, como lo atestiguan esos fragmentos que han sobrepasado la línea de la ópera para llegar al gran público en forma universal.

Turandot tiene su origen probable en un relato persa, "Las siete princesas". Como tantísimos cuentos clásicos, cuenta que una princesa no encontraba a ningún hombre digno de ella. Por eso, un día decidió encerrarse en una fortaleza y sentenciar que sólo se entregaría al hombre que la encontrara después de pasar por varias adivinanzas y enigmas.

En el tercer acto se encuentra una de las arias para tenor más conocidas, Nessun dorma, que representa la victoria del amor sobre el odio.

Nessun dorma se transformó en el caballo de batalla de Pavarotti y en su bis obligado. Fue su aria por excelencia y la cantó en su última actuación: al final de la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Turín 2006, donde recibió la mayor ovación de la noche. El tenor tuvo que cantar en playback pues ya estaba gravemente enfermo de cáncer. Pero el grande entre los grandes se fue pero nunca, nunca nos abandonó.




La entrega de los Premios Grammy de1998 tuvo un momento extraordinario para la música y un regalo de humildad en la escena: la cantante Aretha Franklin interpretó Nessun Dorma para rendir homenaje a Pavarotti ausente en el evento. De gran significación para los músicos fue la decisión de la cantante de mantener el registro de Pavarotti en el tema. De esa manera "musical" Pavarotti estaba allí. Ello fue un gesto de amor al canto, de respeto al cantante y de humildad de ella.


Sí, hay algo de ornamentación al final, pero para eso está la ópera destinada. Esta música no es para ser momificada. ¡Es música! Se supone que debe estar viva, hacer temblar de emoción, para empujar los límites y sangrar cuando se corta. Y la gran Aretha lo consigue; vaya que sí.

Otra sorpresa fue descubrir la versión libre de Mina Mazzini en su disco dedicado a la ópera “Sulla tua boca lo dirò”. Además, lanzándose a interpretar arias reservadas para voces masculinas entre ellas la protagonista de esta noche de sábado.


Mónica Naranjo, la artista de las notas imposibles, la cantó en enero de 2011 en una gala-homenaje al tenor vivo más importante, Plácido Domingo.


Ah! Además fue utilizada en la presentación de los nuevos jugadores la temporada 2009-2010 en el Real Madrid :)

Turandot es una de las óperas más amadas y representadas en todo el mundo y con su carácter fantástico, caldo de cultivo excelente para impresionantes puestas en escena o vestuarios espectaculares.

Si queréis saber más clicad aquí para ver el libreto con traducción al castellano y aquí para ver la partitura completa.