jueves, 28 de abril de 2011

Rosa Zaragoza - Erótica mística

“Me atrae el descubrir lo oculto, lo que se está perdiendo y darlo así a conocer”

Una constante en todas las culturas del mundo es la música tradicional . Es esa música que forma parte de la cultura popular de cada pueblo y que pasa de generación en generación por transmisión oral.  Afortunadamente, existe en España una generación de músicos que se han dedicado y se dedican a recuperar y revisar toda esta herencia. Uno de ellos es Rosa Zaragoza
Rosa dedicó años de trabajo a la investigación de tradiciones musicales que estaban muy olvidadas (hacía más de 5 siglos que no se interpretaban) como las canciones de los judíos catalanes. Ello le llevo a la investigación de la cultura musical mediterránea, ya que la dispersión de los sefardíes (actualmente los mizrahim) por toda la zona después de su expulsión de la península en 1492, hizo que mezclaran su cultura y tradiciones con la de los países dónde fueron a parar en su exilio forzado. Si os apetece, leed este fantástico artículo al respecto de Juan Goytisolo en El País.


“Si te pones en contacto con tu parte espiritual es cuando haces el amor desde la conciencia de tener una parte de Dios”

Con el paso de tiempo Rosa Zaragoza evolucionó personal y musicalmente hacia el misticismo y buscó reinstaurar la unión pacífica de las culturas con un arte que halla en el cuerpo, en el erotismo, los placeres más sagrados.
En una entrevista que le hicieron a finales de los 90 Rosa afirma haber llegado a Dios a través del erotismo porque la belleza, la cultura, la armonía, forman parte de ese erotismo en un concepto de vida antagónico al concepto de guerra y confrontación, muy cerca de la plenitud y la paz interior. Es desde ahí desde donde se aproxima a Dios y lo percibe.
A partir de esa experiencia entró en una práctica espiritual con una mujer y que le ayudó a aclarar que Dios está dentro de nosotros, que es lo que te guía y que es a lo que tienes que aprender a entregarte.
“Si sientes que es tu parte divina la que te está moviendo gozando, entonces, cuanto más tiempo te das y más pasión hay y más te entregas, mejor es la “oración” que estás realizando. El hacer el amor también se puede convertir en un ritual, un rezo” afirma. Evidentemente, esto no tiene nada que ver con lo que transmiten muchas religiones en las que se ve el cuerpo como lo pecaminoso. Rosa Zaragoza quiere trasmitir todo lo contrario, que todo es bueno en nosotros y el erotismo no sólo no es sucio, sino que nos prepara para la unión cósmica, para el trance de dejar de estar en tu individualidad y abrirte al otro, al todo, a Dios.
Así surgió su obra "Erótica mística" en la que considera la sexualidad como la puerta para salir de uno mismo y abrirse a un plano más amplio. Una obra paara cantarle a lo femenino y lo sagrado, en esa capacidad de la mujer dar vida y de sentir placer, de ser “santa” y sensual, de llegar a lo sagrado a través de la sensualidad. Los amantes  y los místico tienen en común que están fuera de sí y entran en comunión con el amado.

"Además del disco “Erótica mística” Rosa Zaragoza puso en marcha un espectáculo del mismo nombre mezclando tientos, mantras sufís, la danza de los siete velos, Santa Teresa de Jesus, Ibn Al Arabi y la sabiduría tántrica, porque dice que a partir de cualquier creencia, cualquier cultura y música puedes sentir a Dios en tu cuerpo, su templo.
En su web define su espectáculo de esta manera: El místico en su tránsito y el amante en su éxtasis son seres abandonados al otro, que han trascendido su "yo" para formar parte del todo, de Dios.  La "Erótica Mística" es un intento de un grupo de personas, que se conocen desde hace tiempo, de sumergirse en el tema de la espiritualidad de los cuerpos, del deleite eterno, del fuego divino que llevamos en nosotros.  La acción está basada en rituales tántricos: extender flores, bailar, tatuar, vestir i desvestir, dar comida, peinar, jugar, cantar, aplicar ungüentos perfumados... todo puede ser un preliminar, todo puede ser una plegaria.


Aquí podéis escuchar el CD entero.

domingo, 24 de abril de 2011

Grândola, Vila Morena (25/ 4/ 74)

Nuestros enemigos dicen: la lucha terminó. Pero nosotros decimos: ella comenzó.
Nuestros enemigos dicen: la verdad está liquidada. Pero nosotros decimos: la sabemos todavía.
Nuestros enemigos dicen: aún cuando se conozca la verdad ésta no puede ser más divulgada. Pero nosotros la divulgamos.
(Bertolt Brecht)

Esta noche quiero rendir homenaje a todas las personas que luchan por mantener viva la MEMORIA, a quienes cada jueves, en la Plaza del Sol de Madrid, (espero que mi amiga Fuen me perdone la libertad que me he tomado de enlazar sus fotos) luchan contra la impunidad del franquismo ante un Gobierno que no sólo no cierra las heridas de las víctimas de la dictadura y de sus familiares sino que les arroja sal. Por eso hay ancianos y ancianas que gritan su dolor a pleno pulmón y, también, lágrimas silenciosas ante lo que está ocurriendo.
Hubo un tiempo en que los perdedores pensamos que la generosidad iba a ayudar a olvidar. Pero no, no se olvida; no se puede sin Justicia.

Para buscar aliento y fuerzas para seguir luchando recordemos qué pasó 37 años atrás, el 25 de abril de 1974 cuando Portugal inició su camino hacia la Libertad.
0:25h. Por Rádio Renascença se escucha una canción prohibida por la dictadura: “Grândola, Vila Morena” del cantautor perseguido José Alfonso “Zeca”: era la señal del Movimiento de las Fuerzas Armadas para la sublevación en los cuarteles, para comenzar la ocupación militar de los puntos claves del Estado. Seis horas después el régimen había caído. Fue una Revolución que comenzó con música. Sus compases fueron uno de los símbolos de la revolución portuguesa al igual que los claveles rojos con que la población de Lisboa obsequió a los militares salidos a las calles. De ahí su nombre de Revolución de los Claveles .
Esa primavera, todos los focos del mundo apuntaron a la experiencia lusa, que se rodeó de un halo romántico que aún hoy sigue conservando. Con la ayuda del pueblo, los soldados decidieron, en lugar de disparar con balas, levantarse contra la dictadura de Salazar. Yo aun no tenía ni 15 años pero nunca olvidaré esas imágenes.
Los intentos de la burguesía de restaurar el fascismo mediante golpes de estado fracasaron estrepitosamente porque después de 50 años de dictadura fascista, la revolución en Portugal abrió una nueva etapa para Europa y para el mundo. No tenía vuelta atrás.
Comenzando como un golpe militar la revolución demostró las reservas inagotables de fuerza y resistencia que existían dentro de las filas de la clase obrera. La radio, la televisión, la prensa, la Iglesia y las escuelas estaban controladas. Sin embargo el sistema totalitario se desmoronó porque la corrupción y la opresión afectaron al régimen, debilitándolo y socavándolo.
Si el poder del Estado, como decían Marx y Lenin, se reduce al control de las fuerzas armadas, entonces la decadencia del régimen portugués se mostró con toda su desnudez. Pero está claro que sin la intervención y la presión de la clase obrera, que había afectado a los soldados, ésta no habría triunfado.
Duró dos años el periodo turbulento que siguió a la revolución de los claveles, caracterizado por luchas entre la izquierda y la derecha. Aun así, la Revolución de los Claveles es una revolución que sigue siendo un referente para miles y miles de personas de izquierdas de todo el mundo.
La gran mayoría del pueblo portugués sigue viviendo los ideales de libertad del "25 de Abril". Una Libertad que aunque acosada por las políticas neoliberales que hoy más que nunca amenazan con la ruina del pueblo trabajador, mañana seguro que será visto paseando por Lisboa nuevamente, como cada año, en recuerdo de aquella Revolución en marcha que traía aires de esperanzas y de igualdad.
Cantemos con ellos.


Grândola nació en 1964, Zeca la compuso para la Sociedad Musical Fraternidad Operaria Grandolense de aquella ciudad. Esta es su letra:

Grândola, villa morena
Grândola, villa morena
Tierra de fraternidad
El pueblo es quien más ordena
Dentro de ti, oh ciudad
Dentro de ti, oh ciudad
El pueblo es quien más ordena
Tierra de fraternidad
Grândola, villa morena
En cada esquina un amigo
En cada rostro igualdad
Grândola, villa morena
Tierra de fraternidad
Tierra de fraternidad
Grândola, villa morena
En cada rostro igualdad
El pueblo es quien más ordena
A la sombra de una encina
De la que yo no sabía su edad
Juré tener por compañera
Grândola tu voluntad
Grândola tu voluntad
Juré tener por compañera
A la sombra de una encina
De la que yo no sabía su edad

He aquí un video del programa "La imagen de tu vida" con imágenes de aquel día:



Hubiera querido insertar éste video pero RTVE no me lo permite.

domingo, 17 de abril de 2011

Anat Fort

Una muy buena alternativa al silencio ( que siempre seguirá siendo lo más bello)

Me he apropiado de esta frase insignia del sello ECM para presentar a la pianista israelí Anat Fort quien probablemente (quizás me equivoque) no es demasiado conocida excepto en los círculos más elitistas del jazz pero de la que, sin lugar a dudas, se hablará de ella cada vez más.
Su pasión por el piano clásico, instrumento que empezó a estudiar desde muy niña, desarrolló en ella una tendencia natural a la improvisación pero sin dejar de estar abierta a los sonidos musicales de su entorno. Anat estudió jazz en EEUU a donde viajó en 1990 con la intención de poner freno y equilibrio a ese “vicio” de improvisar. Allí editó su propia producción, el álbum debut “Peel”, y además empezaron los encargos para escribir partituras a diversos conjuntos de cámara, coros y orquestas. En 2006, en la Ópera de Tel Aviv alcanzó su primer gran éxito.
Y formó su banda, Anat Fort Trio, completado por Gary Wang (contrabajo) y Roland Schneider (batería), compatriotas con quienes Anat Fort viene trabajando desde 2004.
Pero fue en 2007 cuando el legendario productor Manfred Eicher de ECM Records se fijó en ella en las grabaciones de unas sesiones con el impecable baterista Paul Motian, el locuaz bajista Ed Schuller y el sorprendente clarinetista Perry Robinson. Así nació “A Long Story” su primer CD para el mítico sello. Con su debut en ECM, Anat Fort logró el empujón que muchos buscan, no sólo “pertenecer”, tener un lugar en las vitrinas y el catálogo de ECM sino la catapulta al mundo de la música. En la actualidad, Anat  divide su tiempo entre Israel y los EE.UU con una importante presencia en la escena neoyorquina del jazz alternativo pero muy considerada también en su patria.


Y de sus composiciones, qué decir... Ella misma confiesa la clara influencia de Paul Bley, John Coltrane, Elvis Costello, Bill Evans, Keith Jarrett, y Egberto Gismonti, entre sus muchas otras, aunque también hace sutiles alusiones a su origen geográfico. Porque Anat Fort sabe llevarte de la tierra al cielo en una sabia espiral que combina lo romántico y lo cerebral, una fascinante mezcla de geometría y color con sabor de medio oriente. Todo removido pero no agitado.

Preparaos para escuchar la música etérea y flotante que surge del teclado de Ana Fort, tocando la fibra sensible de cualquier oyente a estas alturas del siglo XXI.



miércoles, 13 de abril de 2011

El Himno a la Alegría

Pocas veces en la historia de la música se ha dado el caso de que una melodía sea reconocida en cualquier parte del mundo y encarne tantos valores e ideales como pasa con este tema. Y es tan de todos que admite variaciones interpretativas, cambios de ropaje que añaden brillantez, riqueza a la partitura original y que, en la recreación de la herencia europea rinden homenaje a una historia, pensamiento y valores comunes. Por eso esta pieza maestra de la música clásica, como otras tantas, ha sido reversionada varias veces, cantada en distintos idiomas y, por qué no, con distintos instrumentos (incluidos los más extraños).

Sin embargo, para mí, la versión que más hace honor a su nombre es ésta de Miguel Ríos.  Este portento de cantante, de voz, de persona, fue en 1969 número 1 en España con esta canción. No hay más que oírla en la voz del granadino en su gira “El Rock de una noche de verano” el 6 de septiembre de 1983 en los Jardines de Montjuïc de Barcelona, ante más de 150.000 personas, para sentir que verdaderamente es un canto a la alegría, a la esperanza, a la solidaridad, a la superación. Y Miguel consigue inyectar esa energía, esa esperanza, esa alegría a quien lo escucha (aunque Europa, y cada uno de nosotros, individualmente, hace tiempo que nos hemos rendido)

He escogido este video porque yo estuve allí… subida a los hombros de Jesús. Inolvidable.




Aunque estoy segura que de casi todo el mundo es sabido que "El Himno a la Alegría" pertenece al coro final de la  “Novena Sinfonía”  compuesta por Ludwig van Beethovenel sordo más famoso de la historia de la música, al salir de una tremenda depresión, quizás tendría que explicar que La Oda a la Alegría (An die Freude) nace en 1785 como poema escrito por el poeta, historiador, filósofo y dramaturgo alemán Friedrich Von Schiller .
Sin embargo, el genio de Beethoven terminó eclipsando la figura del poeta y convirtiendo este movimiento de la  "Novena Sinfonía" en algo que rompió las fronteras físicas y temporales hasta nuestros días. 




Unos pocos años después del éxito de Miguel Ríos, en 1972, el Consejo de Europaorganismo internacional bajo el que se agrupan casi todos los estados europeos, pide al famoso director austriaco Herbert Von Karajan unos arreglos para piano, viento y orquesta sinfónica. Así, el 19 de Mayo de 1985, la Unión Europea adopta la versión de Karajan como Himno de la Unión Europea convirtiéndola en patrimonio de todos los europeos.




La web de la UE dice que El Himno a la Alegría "no pretende reemplazar los himnos nacionales de los Estados miembros sino celebrar los valores que todos ellos comparten y su unidad en la diversidad”

Como versión moderna (si Beethoven levantara la cabeza...) me quedo con esta magistral interpretación instrumental del grupo estadounidense Odin´s Court.



Para acabar, un par de curiosidades divertidas: tocada con campanas y los por los teleñecos.




jueves, 7 de abril de 2011

Caruso

He tenido la suerte de aprender a disfrutar de la lírica desde muy pequeña, un género musical que normalmente no gusta a la gente menuda pero que gracias a mi familia aprendí a amar. La música lírica transmite algo que va más allá de lo explicable, de las palabras, de las notas.
Siempre he admirado la capacidad de sentir que tiene este género, de proyectar emociones, independientemente del idioma. 

Caruso, el tema de hoy, compuesto por Lucio Dalla, un italiano consagrado al pop con acento tradicional napolitano, y popularizado por Pavarotti, habla de un amor que Enrico Caruso  para algunos el más grande tenor de todos los tiempos, sentía por una muchacha en la última etapa de su enfermedad terminal.

La historia de esta canción es preciosa. A Lucio Dalla se le estropeó el barco y en Sorrento sólo había disponible el lujoso apartamento en el Grand Hotel Excelsior Vittoria, donde Caruso vivió los dos últimos meses de su vida y donde se conservaban intactos sus libros, sus fotografías y su piano.

Angelo, que tenía un bar en el puerto, le contó esta historia: Caruso estaba enfermo de cáncer en la garganta y sabía que tenía los días contados. Triste, con la mirada perdida en el Golfo de Sorrento, contemplaba el horizonte persuadido de que las manecillas del reloj de su vida se iban desvaneciendo. Pero eso no le impedía dar lecciones de canto a una joven de la cual estaba enamorado.

Una noche de verano decidió cantar para ella, por lo que hizo llevar un piano a la terraza que daba al puerto. Empezó a cantarle declarándole su amor y sufrimiento, y a pesar del gran dolor que sentía en la garganta siguió con voz potente hasta el final. Los pescadores, oyéndole, regresaron al puerto y se quedaron anclados bajo la terraza. Las luces de las barcas eran tantas que parecían estrellas o quizás las luces de los rascacielos de Nueva York. Caruso no perdió las fuerzas y siguió cantando sumergiéndose en los ojos de la muchacha apoyada al piano. Alejado de su esposa e hija por unas semanas, Caruso se aferró al último suspiro de su vida con un amor imposible, platónico. Esa noche su estado empeoró. Dos días más tarde, el 2 de agosto de 1921, moría en Nápoles.

Sesenta y cuatro años después la muerte de Caruso, Lucio Dalla componía esta canción, una de esas que pasan a la historia del pentagrama y que nos acompañan siempre, con un texto que expresa con sensibilidad y admiración un pasaje anecdótico de la vida del tenor. 

He creído interesante traducir la letra de la canción y compartirla con vosotros, para poder percibir la fuerza del sentimiento.
El estribillo no es en italiano, sino en el dialecto napolitano, por eso parece difícil de entender.

Qui dove il mare luccica e tira forte il vento
Su una vecchia terrazza davanti al golfo di Surriento
Un uomo abbraccia una ragazza dopo che aveva pianto
Poi si schiarisce la voce e ricomincia il canto.

Aquí donde el mar brilla y sopla fuerte el viento
en una vieja terraza mirando al golfo de Sorrento
un hombre abraza a una muchacha luego de haber llorado
luego se aclara la voz y da comienzo al canto.

Te voglio bene assaie ma tanto bene sai
É una catena ormai che scioglie il sangue dint'e vene sai.

Te quiero tanto, sabes; pero tanto, sabes.
Es una cadena que hace correr la sangre dentro de las venas, sabes.

Vide le luci in mezzo al mare pensó alle notti lá in America
Ma erano solo le lampare e la bianca scia di un'elica
Sentí il dolore nella musica si alzó dal pianoforte
Ma quando vide la luna uscire da un nuvola
Gli sembró piú dolce anche la morte

Vio las luces en medio del mar, pensó en las noches allá en América
pero eran sólo faroles y la blanca estela de una hélice.
Sintió el dolor en esa música que arranca del piano
pero cuando vio la luna salir tras una nube
le pareció más dulce también la muerte.

Guardó negli occhi la ragazza quegli occhi verdi come il mare.
Poi all'improvviso uscí una lacrima e lui credette di affogare.

Miró a los ojos a la muchacha esos ojos tan verdes como el mar
luego de improviso salió una lágrima y él creyó ahogarse.

Te voglio bene assaie ma tanto tanto bene sai.
É una catena ormai che scioglie il sangue dint'e vene sai.

Te quiero tanto, sabes; pero tanto, sabes.
Es una cadena que hace correr la sangre dentro de las venas, sabes.

Potenza della lirica dove ogni dramma é un falso.
Che con un pó di trucco e con la mimica puoi diventare un altro.
Ma due occhi che ti guardano cosí vicini e veri.
Ti fan scordare le parole confondono i pensieri.

La fuerza de la lírica donde cada drama es falso
que con un poco de maquillaje y con la mímica podés convertirte en otro
pero dos ojos que te miran tan cerca y tan auténticos
te hacen olvidar las palabras, confunden los pensamientos.

Cosí diventa tutto piccolo anche le notte lá in America
Ti volti e vedi la tua vita come lá scia di un'elica
Ma si é la vita che finisce ma lui non ci pensó poi tanto
Anzi si sentiva giá felice e ricominció il suo canto.

Así todo parece tan pequeño, hasta las noches allá en América,
mirás atrás y ves tu vida como la estela de una hélice.
Pero si es la vida que se acaba no quizo ni pensarlo;
así se sentía ya feliz y retomó su canto.

Te voglio bene assaie ma tanto tanto bene sai
É una catena ormai che scioglie il sangue dint'e vene sai.

Te quiero tanto, sabes; pero tanto, sabes.
Es una cadena que hace correr la sangre dentro de las venas, sabes.

Te voglio bene assaie ma tanto tanto bene sai
É una catena ormai che scioglie il sangue dint'e vene sai.

Te quiero tanto, sabes; pero tanto, sabes.
Es una cadena que hace correr la sangre dentro de las venas, sabes.


Curiosamente o más bien en una suerte de digno tributo, Dalla puso su timbre rasgado en función del desaparecido Luciano Pavarotti para convertir a Caruso en una estremecedora pieza de amor y ternura.



Es cierto que el tema fue popularizado por el gran Pavarotti escrito en mayúsculas y con letras especiales , pero la francesa Mirelle Mathieuel italiano Andrea Bocelli entre otros (muchos otros) se sumaron al "club Caruso".


Ana Belén fue una de las últimas en experimentar con el romance alrededor del Golfo de Sorrento y con gran profesionalidad interpretó la letra en español al lado de Lucio Dalla en el CD Mírame.




Espero que las tres versiones os gusten tanto como a mí.

domingo, 3 de abril de 2011

Dire Straits : Romeo and Juliet

Noche de domingo musical y literario con los australianos Dire Straits

A finales del siglo XVI, allá por el lejano 1597, William Shakespeare, el más famoso de los escritores ingleses de todos los tiempos, escribe Romeo y Julieta la historia de un amor imposible entre dos jóvenes separados por el odio entre sus familias y que, a la larga, se convertiría en la más famosa de sus creaciones.


Esta historia ha inspirado a múltiples artistas y enamorados. El número de piezas musicales que se han basado en dicha tragedia es enorme: sólo en óperas se cuentan nada menos que veinticuatro. Uno de los temas más célebres al respecto fue el compuesto por los Dire Straits, un conjunto liderado por el talentoso cantante, guitarrista y compositor Mark Knopfler, cuyas esencias básicas provenían de su adoración por las letras de Bob Dylan y su heterogénea vinculación al rock and roll  clásico y al enraizado en el blues más pulido. Eric Clapton  o J. J. Cale son, sin duda, sus referentes.

Mark Knopfler se inspira en esta obra para crear un tema con el mismo nombre, el que saldría luego en forma de single y en el disco Making Movies, allá por 1980, alcanzando un notable éxito en su momento, consiguiendo el puesto octavo de las listas británicas. Por supuesto, rápidamente se convirtió en un clásico del grupo y en uno de los momentos álgidos y emotivos de sus conciertos.

A diferencia de la obra de Shakespeare, en el tema de Dire Straits vemos a un Romeo que reclama su amor a Julieta pero no es correspondido como debiese. No es una canción de amor como otras, aquí Romeo aunque declara su amor a Julieta sabe que ella no siente de igual forma.

Romeo, enfermo de amor, canta una serenata callejera
deprimiendo a todo el mundo con su canción de amor.
Encuentra una farola apropiada, sale de las sombras,
y dice algo así como: "¿Qué hay de nosotros, nena?"

Julieta dice: "¡Ah! ¡Es Romeo!,
casi me matas del susto"
Él, bajo la ventana.
Ella canta "¡Laralá! Mi chico ha vuelto"
No deberías venir por aquí,
despertando a la gente con tus canciones.
De todos modos, ¿qué le vamos a hacer?

"Julieta, los dados estaban trucados desde el principio
y aposté y estallaste en mi corazón
y olvidé, olvidé... la canción de la película.
¿Cuándo te vas a dar cuenta de que, simplemente,
no era el mejor momento? Julieta"

Van por distintas calles,
calles de vergüenza
ambas sucias, ambas vulgares,
y el sueño era el mismo.
Y soñé tu sueño por ti
y ahora tu sueño es real.
¿Cómo me puedes mirar
como si yo fuera uno más de tus líos?

Puedes ceder por cadenas de plata,
puedes ceder por cadenas de oro,
puedes enamorarte de atractivos desconocidos
y de sus promesas.
Tú me lo prometiste todo,
me prometiste el oro y el moro,
y ahora sólo sueltas: "¿Romeo?
Ah! Sí, tuve una historia con él."

Julieta, cuando hacíamos el amor solías llorar
Te decía: "Te quiero como a las estrellas del firmamento.
Te querré hasta la muerte"
Hay un lugar para nosotros, ya conoces la canción
¿Cuándo te vas a dar cuenta de
que no era el momento apropiado, Julieta?

No se hablar como lo hacen en TV
y no se hacer una canción de amor como se debería hacer.
No lo puedo hacer todo, pero haría cualquier cosa por ti.
No puedo hacer nada excepto estar enamorado de ti.

Todo lo que hago es extrañarte, y a la forma como estabamos juntos.
Todo lo que hago es mantener el latido y las malas compañías.
Todo lo que hago es besarte a través de los versos de un poema.
Julieta, haría las estrellas contigo en cualquier momento.

Julieta, cuando hacíamos el amor solías llorar.
Te decía: "Te quiero como a las estrellas del cielo.
Te querré hasta la muerte"
Hay un lugar para nosotros, ya conoces la canción
¿Cuándo te vas a dar cuenta de
que no era el momento apropiado, Julieta?

Romeo, enfermo de amor, canta una serenata callejera
deprimiendo a todo el mundo con su canción de amor.
Encuentra una farola apropiada, sale de las sombras,
y dice algo así como: "¿Qué hay de nosotros, nena?"

Este tema tiene también sus maledicencias. Hay quien dice que la canción no está dedicada a los amantes de Verona sino a una cantante y ex de Knopfler que se aprovechó del famoso guitarrista. Sea como fuere es una pieza épica llena de lirismo, excelentemente ejecutada, tanto de manera vocal como instrumental.

Os dejo con la versión de En la noche, el segundo álbum en vivo de los Dire Straits, una colección de grabaciones de dos conciertos diferentes durante la gira En cada calle, álbum que fue lanzado en 1993, entre La alquimia (1984) y Live at the BBC (1995).




Esta interpretación de Mark Knopfler en solitario, desde mi punto de vista es extraordinaria.




Para los amantes de la literatura que no hayáis tenido el placer de leer la obra de Shakespeare, clicad aquí .