A veces, una se queda atrapada en este destructivo alicaimiento que los griegos llamaban accidie.Si en ese estado de ánimo una noche te cruzas con ellos, con este grupo que transmite todo el misterio, la magia y la fuerza primitiva de los celtas, no puedes evitar que te acabe invadiendo ese deseo de huída de esta civilización que oprime el frágil espíritu de los seres humanos que la hemos engendrado.
Luar na Lubre, que en gallego significa el brillo de la luna sobre el bosque de los druidas, me transportan al mar y a los bosques atlánticos. No es un paraíso que añorar en la distancia, sino una tierra mágica que alguna vez existió y no va a volver...
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| Fotografía: ABC |
Este grupo folk coruñés, el mejor exponente de la música celta en España, vio la luz en 1986. Su líder, el gaitero Bieito Romero. Una melodía, “O son de ar” (el sonido del aire) en su primer disco, Plenilunio, les catapultó a la fama. Su fuerza y personalidad le ha hecho trascender hasta las tierras centroeuropeas y norteamericanas.
Fue en 1992 que Luar da Lubre tuvo la oportunidad de ofrecer un concierto privado a Mike Oldfiel naciendo, a partir de entonces, una gran amistad entre ellos.
Tanto le gustó este “sonido del aire” a Oldfield que acabo versionándolo en su disco "Voyager" bajo el nombre de "The Song Of The Sun".
Su primer disco se tituló "Plenilunio". El último, su décimo disco, lo han titulado "Solsticio". Parece que los astros les son favorables y que la carrera discográfica sigue creciendo. Sus canciones nos acercan cambios de ritmo, sonidos acústicos y letras que nos hablan de leyendas cargadas de metáforas que nos reflejan su forma de sentir la música. Una música que se basa, fundamentalmente, en los cancioneros tradicionales de raís gallega. Los componentes de Luar da Lubre considera a Galicia como punto fundamental de su trabajo y entienden que la música es uno de los más importantes factores culturales para la afirmación del derecho a la diferencia enriquecedora del pueblo gallego. Pero, aunque pretende que en Galicia predomine su cultura, no rechaza influencias que mejoren su propuesta sin deturpar el carácter central de su proyecto.
Aquí tenéis “O son do ar”, un tema que no me canso de escuchar.
Y la versión de Mike Oldfiel. Como siempre, elegid la que más os guste.
"Me sentí atrapado por la garra de esa laxitud que los griegos llamaron accidie. Sentí el impulso de retirarme a una simplicidad inalcanzable. Me subí a un barco con destino a las islas Hébridas. Fue un viaje solitario, extraño, un viaje hacia mi pasado celta. Un viaje peligroso pues podía perderme en un mundo ajeno para el cual no estaba preparado"
(Morris West. El verano del Lobo Rojo)
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Q buena musica para esta noche !!! me encanta !!!
ResponderEliminarMe encanta, la tocó muy amenudo en mi silencio
ResponderEliminarQué instrumento tocas? Gracias por pasarte por aquí.
EliminarAyer me volví a encontrar a Luar na lubre en el rocódromo, de fondo. Cuando la música era ilusión.
ResponderEliminarEn este presente siento que el accidie nos alcanza a todos... bonita cita.
La música, aquella que, como dijo Víctor Hugo, expresa lo que no puede ser dicho y aquello sobre lo que es imposible estar en silencio, siempre será ilusión. Afortunadamente. A ella nos agarramos para no hundirnos en el más profundo de los abismos. Yo no siento “accidie”; no estoy en un estado de apatía, desinterés o letargo espiritual. Es otra cosa. Es lo que los griegos llamaban melancolía (negra bilis). Hipócrates la definió como una sensación prolongada de miedo y tristeza. Tristeza; sobre todo tristeza. Tristeza de ver cómo se extienden el individualismo, el egoísmo y la insolidaridad, esa es la cruda realidad. Miedo de ver que la derecha fascista avanza como La Nada en la Historia Interminable. Siempre nos quedará la música… Malos tiempos para la líricas, sin duda. Gracias “anónimo” (me encantaría llamarte por tu nombre) por pasarte por aquí.
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